-Exactamente las 11:00 pm- Me respondió Blaine con una sonrisa de lado, la cual, estoy muy seguro que era por mi aspecto, bueno, mi cara, pero es que me es inevitable no estar ansioso por saber la respuesta, llevamos esperando mucho por este momento, y si mis vibras son buenas, estoy casi seguro, de que será un grandioso día.

-Ya cielo, no estés nervioso, todo saldrá muy bien- Ahí está de nuevo, Anderson interrumpiendo mis pensamientos, igual que todo el tiempo, nunca me lo puedo sacar de la cabeza, es como si tuviera un imán muy grande e inmenso pegado en mí.

-Blaine, ¿Cómo me pides que no esté nervioso?, claro que lo estoy, y así estaré por un buen rato, hasta que llegue el momento, y creme cuando te digo, que nada podrá quitar esa sonrisa que se formara una vez que todo ocurra-

-Jajá, yo lose, así como también se, que no serás el único feliz hoy mi adorado Kurt- Esperen ¿Qué dijo?

-Muy bien Anderson, tu sabes algo que yo no, así que te pido por favor y sin rodeos, ¿A qué te refieres?- Muy bien, soné algo desesperado, pero la duda me carcomía vivo, desde hoy exactamente a las 6:00 am.

Flash Back

Paz, Paz, Ese ruido era totalmente irritable y llevaba un buen rato así, evitando que pudiera dormir, desesperado, tome mi bata y me encamine a la entrada, es que, a quien se le ocurre tocar a estas horas de la madrugada, aunque no me debo quejar del todo, yo hubiera podido estar a gusto como en mi quinto sueño, en el departamento que comparto con mi mejor amiga, pero mi "dulce novio" me convenció de pasar la noche de hoy en su casa, al principio desistí de la idea, y es que no era por no querer estar con él, todo lo contrario, sino más bien lo decía por Rachel, ella, simplemente no me gusta dejarla sola, pero hubieron muchas juergas a mi contra, así que termine aquí, acostado en la cama, y abriendo la puerta a las 6:00 am .

Justo cuando gire la perilla de la puerta, por ella entro apresurado un hombre alto y medio regordete, esperen, yo conozco a ese hombre, aunque desconozco la parte del aumento del peso.

-Blain… ¡oh! ¡Kurt! Hermano, h….ola – Sus palabras sonaban algo decaídas, las cuales me daban a entender, que no esperaba mi presencia.

-Hola, yo también me alegro de verte, Finn, ¡who! Sorpresas- El grandulón corrió abrazarme y sonriéndome de lado, como acostumbraba hacerlo, me soltó.

-Discúlpame, es que en realidad no esperaba verte aquí-

-Lo intuí cuando entraste de esa forma, modales Hudson, modales- Siempre se lo repetía, es que, fácilmente le podía causar un infarto a alguien, en esa forma con la que solía entrar a las casas.

-De nuevo lo siento, y Kurt, si me disculpas, creo que, volveré mañana por la mañana, bueno, volveré en unas horas, supongo que es demasiado temprano- ¡oh! Vaya que se ha dado cuenta de ello, en fin, es mi hermano, y él sabe que no lo dejaría que se fuera, digo, después de todo ya estaba aquí.

-Te puedes quedar Finn, por supuesto, pero procura no levantar a Blaine hasta una hora apropiada, quiero descansar- Me respondió asintiendo con la cabeza, y tomo lugar en el sofá, ¿es posible que haga eso?

-Finn, no te comportes como un extraño, toma tus cosas, si es que traes, y ve al cuarto, y descansa hermano- Finn volvió a sonreír, y agarro la pequeña valija y se dirigió al cuarto, y yo hice lo mismo.

El despertador sonó a las 10:00 am, y levanté mi mano para poder apagarlo, sonriente busque a mi compañero para desearles los buenos días, pero mi sonrisa se apagó cuando no encontré a nadie en la cama, al principio quise entrar en pánico, pero me acorde de la visita en la madrugada y me dirigí hacía la sala. Pero cuando llegue no había nadie, más que una nota en el mueble:

Amor, volvemos más tarde, salimos a desayunar, discúlpame, luego te cuento bien. Atte.: Blaine

Fin del flash back

-Y bien ¿me dirás?- Blaine estaba por abrir la boca, cuando una señora regordeta apareció por el umbral de la puerta con una sonrisa enorme, y una sonrisa enorme, significa buenas noticias.

-Muy bien jóvenes, se les ha concedido el permiso, pero volverán en dos meses más para el trámite- Mi sonrisa se hizo enorme cuando escuche aquellas palabras salir de la boca de la señora, mi felicidad era tan grande que no me importo eso de esperar dos meses.

Blaine muy sonriente se despidió de la señora estrechando su mano y yo la abrace emocionado.

-Vamos Blaine, que tengo mucho que contarle a Rachel-

-¡Oh!, sí que tendrán mucho que contar.-.