Pero, ¿qué era lo que pasaba en el Mundo Espiritual con Korra y Asami?...
-Korra… ¿qué son estás cosas azules que me están babeando por completo?
-No estoy muy segura pero creo que son una especie de Perros Espirituales, simplemente te están mostrando su cariño Asami.
-Pues hay una sola persona que quisiera que demostrara su cariño de la misma manera.
-¿Qué? ¿Acaso me estás pidiendo que te lama todo el cuerpo Asami? –preguntaba Korra acercándose lentamente a Asami?
-Pues eso lo decides tú –besando a Korra en los labios
De pronto llegó alguien que hizo que ambas reaccionaran muy abruptamente, era el Ave Dragón que acaba de llegar a su nido.
-Mira ese es el Ave Dragón Asami, ven vamos a ver su nido.
-¿Pero cómo llegaremos hasta allá arriba?
-¡De esta manera! –gritaba Korra mientras montaba uno de esos Espíritus Perro.
-¡Hey espérame! –Asami también montó a uno y se fue hacía el nido de esa poderosa Ave.
-Hola Ave Dragón, ¿me recuerdas? Soy el Avatar.
-Creo que te entiende.
-A veces creo que si lo hace, ¿quieres volar un rato conmigo?
-Sí ya sabes la respuesta, ¿por qué me lo preguntas? –Contesta entre pequeñas risitas y sube lentamente–.
-Sujétate fuerte de mí –decía Korra con una voz dulce.
Junto al Ave Dragón dieron una gran vuelta por el Mundo Espiritual para ver a lo lejos los lugares que aún les faltaban por conocer. Asami siempre aferrada a Korra no por el miedo a soltarse sino por la calidez que ella generaba. En esos momentos y después de experimentar sensaciones nuevas e inimaginables estos 6 meses de su relación con Korra una duda empezó a inundar sus pensamientos, aunque era algo que sabía desde el principio, el miedo la invadió solo de pensar en eso y cada que lo hacía abrazaba a Korra con más fuerza.
¿Cuánto tiempo duraría este sueño? Esa era la pregunta que la atormentaba, sabía que Korra en el fondo seguía amando a Mako pero no sabía si realmente Korra era "suya" puesto que en ningún momento se han dicho "Te Amo". Asami sabía que en algún momento tendría que dejarla ir pero nunca esperó que fuera tan pronto, nada estaba consumado todavía pero tenía mucho miedo.
-¡Mira Asami! ¡Ahí vive Iroh!
-¿Quieres ir a verlo?
-¡Sí! ¡Vamos!
Un vez que llegaron con él, bajaron del Ave Dragón y Korra corrió entusiasmada a abrazar a ese viejo amigo que conoció hace tres años. Parecía como si Korra volviera a ser una niña por obra y gracia del Mundo Espiritual, se encontró con los mismos Espíritus, era como si no hubiese cambiado absolutamente nada.
Korra le presentó a Asami pero en su momento no fue como su pareja formal, ella tenía que preguntarle algo importante antes de regresar al Mundo Físico.
-Iroh, es para mí un placer presentarle a Asami Sato, es alguien muy especial en mi vida.
-Mucho gusto, Korra me ha contado mucho de usted –contestaba Asami haciendo una reverencia.
-El gusto es mío, pero por favor siéntense y cuénteme lo que les ha pasado en estos años mientras les doy una taza de té.
-Pues realicé la remodelación del centro de Ciudad República y la Estación Del Tren en todo este tiempo para dejar intacta la Selva Espiritual. Lo hice para preservar el Legado que Korra dejó en ella al hacer que los Espíritus regresarán al Mundo Físico.
-¿En serio lo hiciste por mí? –Decía Korra mientras se sonrojaba sin querer–
-Sí y no es por presumir pero yo fui quien convenció a Raiko que hiciera tu estatua, creí que era lo de menos por haberte desterrado de la Ciudad.
-Muchas gracias Asami, nunca habría imaginado que hicieras todo eso sólo por mí, fue algo muy dulce.
-Así fue, y bien, ¿qué hiciste tú Korra?
-No quisiera decirlo pero lo haré. En resumidas cuentas estos 3 años estuve recuperándome del envenenamiento, fueron los 3 años más difíciles de toda mi vida. Sin darme cuenta había perdido mi rumbo y mi razón de ser, muchas veces quise mandar todo al diablo, quería saber qué era lo que estaba pasando en mi cabeza, no quería saber absolutamente de nadie y estar sola. Pero afortunadamente logré salir adelante, tal vez no lo hice sola pero me agradó recibir ayuda quien menos me lo esperaba.
-Es bueno saber todo eso, y es verdad que siempre recibirás ayuda de quien menos te lo esperas, así por más errores y faltas haya cometido esa persona en el pasado, puede ser el mejor aliado. Korra tu nunca vas a estar sola, todo el mundo está aquí para ayudarte, no lo olvides jamás.
-Gracias Iroh, tú fuiste uno de los que me ha enseñado eso y más.
Transcurrieron las horas y ellas siguieron platicando sobre lo que han pasado juntas pero ninguna de las dos quiso tocar el tema de la relación, sin que se pusieran de acuerdo lo hicieron. Korra creía que era extraño preguntarle en el primer momento de que lo viera, necesitaba el consejo de Iroh para formalizarlo en el Mundo Físico.
Asami tampoco quiso hablar de eso porque dudaba sobre lo que pasaría en el futuro y de alguna manera también necesitaba el consejo de Iroh para tranquilizarse, además de preguntarle sobre el paradero del Espíritu de su madre.
Tras esa gran charla, Iroh y Asami disputaron una partida de Pai Sho, partida en la cual Asami sorpresivamente resultó vencedora. Jugaron hasta que llegó la noche en el Mundo Espiritual pero como era de esperar y a pesar de ser una gran jugadora, Iroh venció a Asami más de una vez.
-Nunca nadie me había vencido así, usted es un gran jugador de Pai Sho.
-Son sólo años de práctica, verás el Pai Sho ha sido una de mis más grandes aficiones al igual que el té.
-¿Dónde está Korra? –Preguntaba Asami mientras movía la cabeza buscándola–.
-Creo que está con el Ave Dragón otra vez.
-¿Realmente adora a ese Espíritu verdad?
-Sí, ellos dos tuvieron que pasar una prueba para volver a la normalidad.
-¿A qué se refiere?
-La primera vez que Korra entró al Mundo Espiritual estaba bastante asustada además que no le gustaba estar aquí, Jinora y ella se habían separado y no sabía qué hacer. El Mundo Espiritual tiene una manera muy eficaz de que aprendas algunas lecciones de la vida así que el Espíritu De Korra adquirió la apariencia de una niña de 5 años. Perdida, asustada y sola fue como conoció a una de las crías del Ave Dragón y fue cuando yo la encontré, la traje aquí e hice que se sintiera un poco más tranquila y en confianza. Korra tuvo que llevar a esa cría a la Montaña Hai-Riyo para que ambos regresaran a la normalidad. Y también por lo que sé ese Espíritu la salvó de Unalaq.
-Ahora veo porque lo adora tanto, de hecho se ve bastante feliz.
-En el Mundo Espiritual, tus emociones se vuelven tu realidad, ella denota demasiada felicidad y si te das cuenta todo el ambiente está bastante iluminado, eso es porque por fin ambos Mundos están en Armonía y porque ella irradia luz en su ser.
-Es verdad, me alegra verla tan feliz. Disculpe pero quisiera hacerle una pregunta.
-Adelante puedes hacerla.
-¿Usted sabe a dónde va a parar el Espíritu interior de una persona cuando esta fallece?
-Esa es una muy buena pregunta, pero lamentablemente no van a dar a parar aquí. Hace muchos años cuando aún era el más grande General de la Nación del Fuego perdí a mi hijo Lu Ten durante mi fallido intento por conquistar la gran ciudad de Ba Sing Se. Unos días después regresé a casa para rendirle los debidos honores que marcaba mi Nación, cuando puse un pie en el puerto me dijeron que mi padre había fallecido unos días antes y me había revocado mi derecho de nacimiento al Trono. Después del Funeral de Lu Ten decidí vagar por la Nación del Fuego y encontré a un viejo Chamán que dijo que podía ayudarme a ver a mi hijo por última vez, le pagué con 200 piezas de oro y él comenzó con su trabajo. Pude entrar aquí gracias a su Conexión Espiritual pero el Chamán dijo que aún faltaba mucho para llegar al lugar donde los muertos encuentran el descanso. Volábamos a través del Mundo Espiritual ascendiendo cada vez más, en el momento en el que íbamos a cruzar la barrera del Mundo Espiritual que abría las demás dimensiones y daba la posibilidad de dominar la energía cósmica del universo los Espíritus me separaron del Chamán y se lo llevaron lejos, así fue como ellos me ayudaron a regresar a mi cuerpo pero el Chamán jamás despertó. Huí de su choza y me prometí no volver a intentar buscar a Lu Ten.
-Eso es increíble, pero ¿por qué los Espíritus no le permitieron avanzar?
-Cuando entré aquí y me encontré con los Espíritus les platiqué todo esto y sólo me contestaron que alcanzar el lugar donde los muertos encuentran descanso era imposible. Era bastante peligroso el atravesar esa enorme barrera y cruzar todas las dimensiones. La energía cósmica del universo puede destruirte de solo tocarla si no estás preparado y ese Chamán lo sabía por eso mis hermanos Espíritus se lo llevaron a la Niebla de las Almas Perdidas; me dijo un Espíritu muy anciano quién fue el primero en escucharme, pero dime jovencita, ¿por qué quieres ir al lugar donde los muertos encuentran el descanso?
-Por mi madre, bueno por mis padres. Mi madre fue asesinada cuando yo tenía 6 años por un Maestro Fuego y mi madre falleció hace unos 6 meses a manos de Kuvira.
-Lo siento mucho, siempre es muy triste oír ese tipo de cosas y sé perfectamente que no hay palabras suficientes para hacerte sentir mejor, pero te diré algo; en un futuro no muy lejano los vas a ver.
-Disculpe pero ¿por qué al saber todo eso no fue al lugar donde los muertos encuentran descanso?
-No quise, verás, mi hijo fue toda mi vida, pase muchos años de la misma pensando en la manera de encontrarlo otra vez, pero ahora creo que puedo pasar la eternidad sin él, además por no haber ido directamente cuando fallecí necesito un guía para cruzar las dimensiones, porque aunque no tengo un cuerpo físico mi Espíritu interior puede ser destruido.
-Ya veo, por favor, permítame llevarme ésta tetera para rellenarla, debo confesar que este es el mejor té que bebido en mi vida.
-El secreto de un buen té es el amor –Asami le sonríe a Iroh y entra a su casa para buscar el té de Jazmín–.
Cuando Asami entró Korra la siguió y le pidió un momento a solas con Iroh, así que Asami hizo todo lo posible por retrasarse con el té.
-Iroh, ¿podemos hablar por un momento?
-Sabes que sí Korra, siéntate.
-Pero no aquí, es algo un poco privado.
-Está bien, vayamos a la Arboleda de Xai Bau.
En la Arboleda de Xai Bau…
-¿Qué te preocupa Korra?
-Está bien, aquí voy. Bueno pues hace unos meses Asami y yo comenzamos una relación amorosa, y nos llevamos muy bien, hasta el momento no hemos tenido ningún problema como pareja, pero ya casi se nos termina nuestro recreo y necesitamos decidir algo pero estamos un poco confundidas.
-¿Y qué es eso?
-No sabemos cómo hacérselo saber a todo el mundo, no sabemos cuál será su reacción.
Iroh miró a la joven Avatar por un rato, primero de cuerpo entero y luego fijamente a los ojos.
-Korra siéntate, cierra los ojos y respira profundo.
-De acuerdo.
-Concéntrate solo en el sonido de mi voz, necesito que me respondas unas preguntas y para eso debes ver en lo más profundo de tu corazón, ¿entendido?
-¡Entendido!
-Korra, ve en lo más profundo de tu corazón y dime: ¿qué es lo que realmente sientes por Asami?
-¿Por qué me pregunta eso? –Replicaba Korra con mucho nerviosismo–.
-Después te explico por lo pronto simplemente contesta.
Korra vio en lo más profundo de su ser pero sus emociones estaban realmente entremezcladas, sabía que ya no era amistad pero tristemente para ella hasta ese momento tampoco parecía amor, ella estaba tan confundida que no pudo contestar con certeza.
-No sé, no lo sé Iroh. Estoy consciente de que ya no es amistad pero mis sentimientos están tan revueltos que no tengo idea de lo que siento por ella.
-Me lo imaginaba.
-¿Qué?
-Korra, desde que ustedes llegaron me di cuenta de todo por más que trataron de ocultarlo. Te hice esa pregunta por una simple y sencilla razón; sí ustedes dos supieran sin equivocarse lo que sienten no se preocuparían por estar bajo el escrutinio de nadie. Sí ustedes se amaran de verdad ya estarían de vuelta en casa viviendo una hermosa relación en lugar de escapar al Mundo Espiritual.
-Dime, en estos últimos años antes de iniciar esta relación con Asami ¿hubo alguien más en tu vida?
-Sí, Mako.
-Bien ¿y qué fue lo que ocurrió con él?
-Salí con él 6 meses pero no funcionó, somos muy conflictivos.
-¿Y que sientes por Mako? ¿Lo amas?
-Tal vez.
-¿Por qué ese "tal vez"?
-No lo sé, quiero decir desde el momento que lo conocí me enamoré de él, le juré amor eterno cuando terminamos y él también lo hizo, pero ninguno de los dos ha tocado el tema. Iroh no sé a ciencia cierta qué es lo que siento por Asami pero entiendo que es algo completamente diferente a lo que siento por Mako.
-Concéntrate una vez más en mi pregunta por favor, ¿aún amas a Mako?
Esa pregunta hizo dudar a Korra demasiado, estaba comenzando a enojarse pero recordó que Iroh solo lo hacía para ayudarla, así que se enfocó en la pregunta y después de recordar todo lo que vivió con Mako antes de su ruptura ya tenía una respuesta no sin antes hacerle una pregunta a Iroh.
-¿Cómo se puede confiar en una persona que se aprovechó de mi repentina amnesia para no decirme que habíamos terminado y volvió con Asami?
-¿Le juraste amor eterno no?
-Sí.
-¿Y le dijiste eso sabiendo lo que había hecho verdad?
-Así es.
-Entonces volviste a confiar en él. Korra no me respondas si no quieres hacerlo, pero con estas últimas preguntas me hago una idea de lo siente tu corazón y creo que tú también ya sabes la respuesta.
-Gracias Iroh –contestaba Korra con lágrimas en los ojos–, por favor discúlpame pero tendrás que regresar solo, quiero dar un paseo con el Ave Dragón, necesito pensar algunas cosas.
-De nada Korra y lamento que no haya sido lo que esperabas, no te preocupes por mí llegaré en un santiamén a mi tienda de té.
De regreso en el lugar del Tío Iroh…
-¡Por fin regresó!, pero ¿dónde está Korra?
-Fue a dar una vuelta con el Ave Dragón una vez más.
-Que bien, me da gusto por ella, ¡ah!, por cierto ya no hay más té ni pastel.
-Descuida en unos minutos prepararé más.
Mientras tanto en lo más profundo del Mundo Espiritual, Korra vagaba sin rumbo con su gran amigo sin saber qué hacer con todo lo que Iroh le había hecho entender. Después de un rato Korra volvió a recordar todo lo vivido en estos meses con Asami y seguía sin poder creer que a pesar de todo eso no podía salir de su boca un Te Amo Asami.
-¿En verdad sigo amando a Mako? –Pensó– ¡esto es tan difícil!
-Ave Dragón, ¿qué crees que debería hacer?
El Ave solo emitió un sonido que jamás había emitido, era una especie de sollozo, él extrañamente sentía lo mismo que Korra así que se detuvo e hizo que ella bajara de su cuello. El Espíritu tocó al Avatar para ayudarla a aclarar sus emociones.
-Korra, Iroh tiene razón en todo lo que dijo pero no te guíes solo en lo que él te diga, busca en tu corazón, es obvio ya que no la amas pero te sigue gustando, depende de ti seguir con esto o no, además ustedes dos sabían que no iba a ser para siempre. Ve y habla con Asami para erradicar todas tus dudas –decía el Ave Dragón en la mente de Korra–.
Cuando el Espíritu terminó de hablar él y Korra escucharon un estruendo a lo lejos y vieron una ráfaga de fuego cruzar el cielo del Mundo Espiritual, ambos se dispusieron a investigar y emprendieron el vuelo rápidamente. Mientras tanto Asami e Iroh le servían té y pastel a los Espíritus y la fiesta continúo todavía más.
-Korra ya se tardó mucho, ¿qué estará haciendo?
-No lo sé, tal vez necesita tiempo para pensar algunas cosas
-¡Korra ya le preguntó! –Pensaba Asami–. Bueno pues creo que hay que darle tiempo, pero ya se está haciendo un poco tarde.
-No te preocupes, estando con el Ave Dragón dudo que le pase algo malo, a decir verdad le suceden cosas malas cuando él la deja sola, pero si quieres entra a la tienda y descansa un poco, estoy seguro que llegará en unas horas más.
-Está bien, muchas gracias Iroh.
-No hay nada que agradecer, buenas noches.
Mientras tanto en otro lugar del Mundo Espiritual Korra encontró una gran humareda en donde se alcanzaba a ver un gran Dragón Rojo al que ella reconoció de inmediato.
-¡¿Druk?! ¡¿Eres tú?!
-¡Abuelo Zuko!
-Ave Dragón, ¡Vamos!
Korra y el Ave Dragón bajaron para detener lo que estuviera pasando
-¡Alto!, ¡Soy el Avatar!
¡Ya sabemos quién eres Avatar!, siempre que vienes a nuestro hogar causas mucho desorden –respondía un Espíritu Suricato.
-Vine a ayudar, es la primera vez que no estoy causando desastre en su casa, ¿qué rayos es lo que está pasando aquí?
-¡Este humano tuvo la culpa! Él me piso y ni siquiera se disculpó y cuando me di cuenta ya nos estaba atacando.
-¡Ustedes comenzaron a atacar a Druk y a mi Abuelo!
-¡Basta! –Respondía Zuko tras levantarse del suelo– nosotros tuvimos la culpa. Espíritus les pido una disculpa en nombre mío y el de mi nieto, ahora si ustedes nos lo permiten nos retiraremos, ¿está bien?
-De acuerdo pero no vuelvan a poner un pie en esta zona residencial.
-Muchas gracias, Iroh, vámonos de aquí.
-Sí abuelo.
Korra se fue con ellos a otro lugar para poder conversar más tranquilamente después de toda esa locura.
-¿Qué hacen aquí?
-Vinimos a buscar a mi Tío, ¿Tú no lo has visto Korra?
-Sí, a decir verdad Asami y yo estamos con él en su tienda de té.
-¿La señorita Sato está aquí también?
-Así es General, ella y yo entramos aquí hace unos meses.
-¿Qué es lo que estamos esperando? ¡Quiero conocer por fin al Tío Iroh!
-Druk está muy cansado, y yo también, tendrá que ser hasta mañana. Korra, ¿Te quedarías con nosotros esta noche?
-Claro que sí, ya es muy tarde para volver, por favor déjenme ayudarlos con el campamento.
-Korra, puedo preguntarte, ¿por qué entraron al Mundo Espiritual?
-Asami y yo queríamos pasar más tiempo juntas después de esos 3 años que me quedé en el Polo Sur.
-Que bien me da gusto por ustedes dos, bien pues será mejor que durmamos ya para que temprano vayamos con el Tío Iroh.
-Antes de dormir quiero saber ¿cómo fue que se encontraron a esos pesados Espíritus?
-Druk se detuvo a tomar agua, yo me bajé para estirar las piernas y sin querer pise uno de esos agujeros de los Suricatos y comenzaron a atacarnos.
-¡Ah ya veo!, esos Espíritus puedes ser bastante molestos, pero bueno hay que dormir, buenas noches General.
-Buenas noches Korra, pero por favor dime Iroh, mira, mi abuelo se ha dormido ya.
-Bueno pues hagamos lo mismo.
Justo cuando volvía a salir el sol Asami había salido, estaba sentada mirando fijamente hacia la gran Montaña Hai-Riyo, comenzaba a pensar si realmente Korra había hablado con Iroh sobre lo que habían pensado desde el inicio de su viaje. Ella tenía miedo de preguntarle a Iroh también pero Asami tenía terror de imaginarse que aquello que pensó unas horas antes se volviera realidad, porque a diferencia de Korra los sentimientos de Asami eran cada vez más claros, a ella ya no sólo le gustaba Korra, sino era algo más fuerte y verdadero, era muy pronto para determinarlo completamente pero Asami si parecía amar a Korra.
Asami no sabía qué hacer, necesitaba hablar con alguien sobre sus sentimientos aunque realmente lo que quería era estar con Korra una vez más y corroborar si sus suposiciones eran ciertas. Todos los Espíritus la miraban expectantes mientras Iroh les servía un poco de té.
-¿Estás bien?
-Sí, ¿por qué?
-Porque llevas ahí desde que salió el sol y no te has movido para nada.
-En serio estoy bien, estoy preocupada por Korra eso es todo.
-No te preocupes, estoy seguro que pronto regresará, mientras la esperas deberías comer algo, ven siéntate.
-De acuerdo, muchas gracias Iroh.
-De nada, es un placer.
Después de comer Asami simplemente miró a Iroh jugar Pai Sho durante un buen rato hasta que a lo lejos ella y los Espíritus Rana vieron dos figuras a lo lejos
-¿Qué son esas figuras?
-No lo sé tal vez Espíritus que pasen por aquí.
-No, es ¡Korra! Y viene con alguien más. A ese Dragón yo lo conozco, ¡es el Dragón del Señor Zuko!
-¡¿Qué?! –Exclamaba Iroh con emoción y expectación
-Sí y también viene el General Iroh II
-¡No puede ser!
Korra llegó con los visitantes inesperados del viejo Tío Iroh, todos aterrizaron y Zuko vio nuevamente a su Tío.
-¿Z-Zuko?, ¿realmente eres tú?
-Sí tío, soy yo, en verdad soy yo.
-¡Zuko mírate!, ¡No puedo creer que seas tú!
-No nos hemos visto desde hace 43 años, no sabes lo mucho que te extrañé –De pronto el Señor Zuko abrazó a su tío como nunca lo había hecho antes, ni siquiera como cuando lo vio antes de la llegada del Cometa de Sozin.
-Tío, quiero presentarte a alguien muy especial que estaba muy ansioso por conocerte, Iroh ven aquí por favor. Iroh, él es tu tío, el Gran Dragón del Oeste y quien fue un padre para mí.
-Tío Iroh, es realmente un honor conocerlo –decía el General mientras hacia una reverencia–.
-El gusto es mío pero por favor pasen, tengo té y un poco de pastel, en un momento les traeré un poco.
-Muchas gracias Korra, gracias por habernos conducido hasta aquí. Es un gusto volver a verla señorita Sato.
-Igualmente General, es bueno verlo otra vez, disculpe, Korra puedo hablar contigo en privado, es un poco urgente.
-De acuerdo, Iroh nos vemos en un rato más.
Korra y Asami se subieron en el Ave Dragón para dirigirse a la Montaña Hai-Riyo pero Asami no quiso volver ahí así que le pidió a Korra que se dirigieran cerca del lugar donde encontró al General y al Señor Zuko.
El Ave Dragón se fue y ellas dos se quedaron solas, Korra sin saber lo que estaba a punto de pasar y Asami con la firme convicción de demostrarle a Korra sus verdaderos sentimientos y saber si ella sentía lo mismo.
-¿Y bien? ¿De qué es lo que querías hablar conmigo Asami?
-Pues he pensado mucho sobre algunas cosas pero honestamente prefiero hacer algo más que hablar.
-¿Y qué es eso exactamente?
-Déjame enseñarte y de paso devolverte el favor.
-A-Asami, yo…
-No digas nada y cierra los ojos.
En efecto, Asami le devolvió el favor a Korra. Ella besó a Korra en los labios pero ella jamás se resistió, necesitaba hacer esto junto con Asami así que la dejó proseguir, ella continuó besándola hasta que terminaron en el suelo, de pronto las manos de Asami bajaron lentamente y comenzó a levantar la blusa de la joven Avatar, mientras ella hacia eso, Korra levantaba los brazos para que saliera rápido su blusa. Ambas estaban bastante excitadas como para detenerse. Una vez que la blusa de Korra salió volando Asami se dispuso a masajearle los pezones mientras lentamente le besaba el cuello, Korra disfrutaba cada vez que Asami hacia eso y se estremecía cada vez que sentía sus manos recorrer todo su cuerpo; era tanto el placer que recibía que comenzó a gemir y a pedirle que no se detuviera, al contrario que continuara con más velocidad. Asami beso sus senos y continuo hasta llegar a su ombligo, ella alzó la mirada para ver a Korra quién mostraba más y más excitación mientras ella seguía masajeando sus pezones.
Asami quería a Korra a toda costa, dejó de masajear sus pezones y empezó a bajar sus pantalones para seguir con lo suyo pero Korra se lo impidió porque era su momento.
Korra mandó a Asami al suelo y desenfrenadamente le quitó la chaqueta y la blusa, la besó en los labios y acarició todo su cuerpo con una cierta ternura como si no quisiera que ese momento se terminara. En el preciso momento en el que Korra se sintió lista le permitió a Asami que le quitara los pantalones y que hiciera lo que tuviese que hacer.
Asami procedió a hacerlo lo más que pudo, cada vez que su lengua tenía contacto con Korra esta se estremecía y gemía con más fuerza pidiéndole que no se detuviera con un tono de suma desesperación, Asami no se detuvo y aceleró el ritmo con el que hacia las cosas y ya no solo con su lengua, sus dedos parecían moverse más rápido que un Maestro Aire dentro de Korra. Korra volvió a tomar el control e hizo lo mismo con Asami aunque por alguna razón sus acciones y movimientos eran más fieros y apasionados. Ambas estaban llegando al clímax de la situación así que decidieron terminar todo juntas y así lo hicieron, justo al terminar Korra por poco entraba en el Estado Avatar gracias al placer recibido.
Cuando terminaron, Asami se recostó sobre Korra, ambas no dejaban de jadear, sus cuerpos desnudos estaban sudorosos y comenzaban a temblar por la extraña corriente de aire que soplaba, así que Korra hizo una tienda con Tierra Control mientras esa brisa se disipaba.
Después de un rato de absoluto silencio Korra comenzó a hablar para saber qué era lo que Asami quería.
-Asami ¿de esto era de lo que querías hablar conmigo?
-No –decía Asami mientras se sentaba tapándose con su chaqueta– no era de esto era algo más. La pregunta que quería hacerte es si ¿tú aún amas a Mako?
-Escucha, puedo entender que esperes ansiosamente un "NO" como respuesta pero te mentiría si te lo dijera. Ayer hablé con Iroh y me hizo darme cuenta que de verdad lo sigo amando y la verdad dudo que deje de hacerlo, oye creo que quieres decirme o preguntarme otra cosa, ¿no es así?
-Sí, así es. Me di cuenta de una gran verdad que honestamente no pienso que valga la pena comentar en este momento, pero aun así lo haré; hace 6 meses cuando comenzamos esto te dije que me gustabas y que no sabía cuánto tiempo duraría lo nuestro en el futuro, bien pues todo este tiempo una parte de mí esperaba que por fin olvidaras a Mako y que por fin te dieras cuenta de lo mucho que te necesito porque yo TE AMO KORRA y eso no lo puedo negar y no creo que deje de hacerlo jamás.
-No quiero lastimarte, es lo menos que quisiera hacer y no podría soportar verte sufrir una vez más y menos por mi culpa. Si tú y yo seguimos con esto y si por alguna razón no llego a sentir lo mismo hacía ti, sería más sufrimiento innecesario para ambas. Asami, tú me gustas mucho en serio pero yo NO TE AMO, en verdad lo siento y me duele mucho decirlo pero es cierto –decía Korra con lágrimas en los ojos mientras ella también se sentaba–.
-Creo que nuestra estancia aquí terminó, fue muy hermoso todo lo que experimenté junto a ti Korra y realmente te agradezco por todo, ¿sabes? A pesar del final, estas fueron las mejores vacaciones de mi vida pero llegó el momento de regresar a casa y volver a nuestras vidas, en serio Korra muchas gracias por todo.
-A-Asami…
-No digas nada más Korra, ya lo dijiste todo, ahora por favor discúlpame, necesito un tiempo para mí –decía Asami mientras recogía su ropa para vestirse de nuevo–.
-No voy a dejarte sola aquí, si quieres pasar un tiempo a solas lo harás con Iroh ahí estarás más segura.
-Está bien.
Ellas se vistieron y Korra llamó al Ave Dragón. Asami volvió a abrazar a Korra pero sentía una fuerte punzada en el pecho cada que lo hacía como si una parte de ella se rompiera en miles de pedazos, no entendía cómo es que Korra estando tan cerca se sentía tan lejos.
Korra estaba triste también, estaba enojada consigo misma por haber hecho sufrir a Asami pero entendía que habría sido mucho peor pasar el resto de su vida con ella sabiendo que no era la mejor opción para las dos, estar con alguien al que no amas ni amarás era un duro y difícil sendero que Korra no iba a permitirle a Asami cruzar.
Cuando volvieron donde Iroh, Asami bajó y entró casi corriendo a la tienda de té solo para encerrarse en la pequeña habitación en donde había pasado la noche anterior. Iroh II trató de seguirla para saber qué era lo que la tenía así pero Korra se lo impidió. Después de eso ella fue a despedirse de su viejo amigo y le agradeció por todos los paseos y el consejo que le había dado.
Transcurrió lo que quedaba de ese día y así llegó la noche, Asami no salió de la habitación mientras tanto Iroh II y Iroh platicaron de todas las cosas que el General había hecho y sus aventuras en las Fuerzas Unidas con Bumi, Zuko solo los miraba con una gran satisfacción y alegría por haber cumplido el sueño de su nieto.
-Disculpen la interrupción pero ¿cuándo terminan tus vacaciones hijo?
-En unas cuantas semanas abuelo, ¿por qué la pregunta?
-Sólo curiosidad, por favor continúen, tío ¿hay algún lugar en donde pueda dormir?
-Lo siento Zuko pero no hay suficiente espacio para todos adentro.
-No te preocupes abuelo enseguida levantaré el campamento, bueno si estos Espíritus me lo permiten.
-Permítanme ayudarlos, porque creo que yo tampoco dormiré adentro.
-Discúlpame Korra pero ¿tú y Asami están bien?
-Sí, es un poco complicado de explicar Iroh es todo.
Iroh y Korra levantaron el pequeño campamento y se dispusieron a dormir. Transcurrió el siguiente día pero Asami no se apareció fuera de la tienda, Korra la buscó varias veces pero ella no contestó, solo le pedía a un Espíritu que le dijera que no estaba dispuesta a hablar en ese momento. Así transcurrieron varios días hasta el momento que ella se dispuso a salir, Korra jugaba con los Espíritus y mientras eso sucedía Asami se sentó y tomó un poco de té, estaba tan inmersa en sus pensamientos que no vio al apuesto General acercase a ella.
-Asami ¿estás bien?
-Te mentiría si te dijera que no Iroh.
-¿Qué tienes?
-Es complicado, no sé si puedas entenderlo.
-Tal vez si me explicas podría entender un poco ¿no lo crees?
-Puede ser que lo haga en un futuro no muy lejano, pero por lo pronto ¿por qué no me cuentas tus aventuras en esas misiones por todo el mundo?
-¿En serio quieres oírlas?
-Sí, el otro día sin querer escuché algunas y me quedé un poco intrigada por saber más.
-Bien pues en ese caso ¡empecemos!
Korra se había dado cuenta de la presencia de Asami pero no quiso hablarle porque no sabía exactamente qué decir y sólo se quedó observándola mientras platicaba con Iroh, ellos platicaron por horas y parecía que había roto el hielo después de todo. El viejo Tío Iroh la miró y se acercó hacía ella para conversar un rato.
-Puedo ver que ustedes dos han hablado de todo ¿verdad?
-Sí y ambas llegamos a la conclusión que si seguimos con esto sin que una sienta lo mismo por la otra sólo sería más sufrimiento sin sentido, no quiero hacerle más daño, me siento la peor persona del mundo, ella ya ha sufrido demasiado y yo le acabo de provocar más dolor, eso no fue correcto.
-No fue lo mejor pero era forzoso, no es bueno estar en una relación sin amor, a veces que una persona te guste no es motivo suficiente.
-Gracias Iroh y bueno pues creo que nos iremos en unos días más, cuando Asami lo decida nos marcharemos de vuelta al Mundo Físico. Iroh muchas gracias por su hospitalidad y por los consejos, usted me ayudó a aclarar mi mente y aunque no fue lo que yo esperaba fue justo hablar y terminar con esto.
-No tienes nada que agradecer Korra, el placer ha sido todo mío, me alegra que vengas a visitarme, extrañaba la compañía de alguien más aparte de los Espíritus y sobre todo gracias por guiar a Zuko y a su nieto hasta aquí, pero Korra ¿por qué Asami y tú no se van junto con ellos? Creo que sería bueno que les sirvas de guía para volver al Portal de Ciudad República.
-Está bien, solo lo consultaré con Asami aunque dudo que haya algún problema.
Korra fue a preguntarle a Asami y esta le contestó que no había ningún problema, todo estaba bien pero la respuesta de Asami fue en un tono un poco frio y algo desinteresado pues parecía ponerle más atención a Iroh.
Los días pasaron y las vacaciones de Iroh estaban a punto de llegar a su fin, Asami pasaba mucho tiempo con él y trataba de evitar a Korra lo más que podía y ella sabía que era bastante obvio y lo justo, así que no le reprochó tanto ese problema, sólo unas cuantas peleas nocturnas que despertaban a más de uno.
El último día había llegado, el campamento había sido levantado y todos empacaban sus cosas para volver a casa.
-Asami, tienes todo el derecho de estar enojada conmigo y acepto tu indiferencia y que me hayas evitado todos estos días.
-¿Te sientes culpable?
-Sí, en cierta forma me siento muy culpable.
-Korra, no estoy enojada contigo –respondía mientras la tomaba de la mano– es que no están fácil estar cerca de ti sabiendo que por más que yo lo quería no estaremos juntas el resto de nuestras vidas, es algo muy difícil de entender y digerir, es por eso que te evité todo este tiempo, necesito un poco de tiempo para mí y he decidido indagar en los orígenes de mi familia, así que iré a la Nación del Fuego cuando volvamos a casa.
-Asami, perdóname, en serio perdóname.
-No hay nada que perdonarte porque no hiciste nada malo, si duele pero como dijiste antes; sería más doloroso pasar el resto de tu vida con alguien que no siente lo mismo por ti. Korra siempre tendrás un lugar en mi corazón, no lo olvides.
Asami le dio un beso en la mejilla a Korra y salió de la tienda. Korra la miró como si fuera la última vez, después tomó sus cosas y salió detrás de ella.
