And Lately, I Think Of You


Summary:

Aquellas palabras que Levi no se permitió decir el día que echo a Eren de su vida, son las que más le atormentan. Pero, ha cambiado demasiado, y no quiere que las heridas se hagan más profundas. Así que esta es la única oportunidad que tiene para recuperar el amor perdido del mocoso.

Notas Principales~

¡Hola!

Volví con esta actualización que salió más larga de lo esperada, casi 8,000 palabras D: La verdad no estoy muy acostumbrada a que mis capítulos rebasen las 4,000 o 5,000; por eso me disculpo por adelantado en el caso que haya escrito demasiadas incoherencias y demás (¿) XDDD

Muchas gracias a las personitas que leyeron y comentaron, en especial a: gateway to infinite, Lia Primrose, SaYuRI-kun-SNS, luciakkss, van, Sphica, guest(?); gracias por sus hermosos reviews :'''D Les contesto al final^^

Sin más que decir espero que les guste el capítulo :D


Unsaid

Mientras divago en lo más profundo de la noche,

hay tantas palabras que no te he dicho a ti, Eren

El avión había aterrizado hace apenas unos minutos, estaban en California, en específico en San Francisco, el lugar donde en menos de unas horas iban a enfrentar a la persona que le quería joder la vida a Eren.

Levi no pudo pegar un ojo después del inexplicable acto del de ojos verdes, el que Eren tomara su mano cuando él se estaba muriendo del miedo, fue una ardiente caricia a su ya frio corazón, ciertamente tenía un cumulo de emociones que no sabía cómo describir en esos momentos. Eren había dejado una marca muy profunda en su ser, y la verdad, no tenía idea de cómo borrarla.

Era la segunda vez que la azafata le recordaba que ya era momento de bajar del avión, sin embargo, tenía a un mocoso profundamente dormido babeándole el hombro, y él no estaba dispuesto a despertarle. El chico dormía como piedra desde siempre, y contemplarle de esa manera, era un placer culposo que hace mucho tiempo no se deleitaba, y ahora, no quería privarse de esa oportunidad.

Pero, la cara de molestia de la azafata no era una jodida broma, así que no tuvo otra opción que despertar a Eren, quien puso una cara horriblemente adorable al despertar.

Jodido mocoso atractivo

El lapso hacía el hotel fue tranquilo, sin palabras de por medio, ni miradas insinuantes, nada; tan solo las fuertes luces de un San Francisco lleno de vida nocturna. Levi no se sentía del todo bien, pareciera que con cada metro que avanzaba el taxi, se abría una brecha entre Eren y él. Y eso no le gustaba, miles de palabras querían estallar dentro de su boca, todas empezando por un perdóname que jamás se atrevió a decir cuándo el castaño se fue.


1. En una habitación llena de recuerdos, en todo lo que pienso, eres tú.

"Lo siento,

perdona mi codicia y este egoísmo inútil,

tenía muchas ganas de decirte esto el día de hoy"

Mientras la noche se hacía más densa y oscura, pareciera que el insomnio de Levi aumentaba a niveles inalcanzables. Era absurdo sentirse de esa manera, sobre todo cuando él lo había propiciado desde el principio. Problemas, en su habitación que únicamente estaba iluminada por la luz de la luna, solamente se respiraban puros problemas.

El celular sonó de pronto, vio la pantalla y al ver quien lo llamaba, el abogado bufó de puro coraje. Había tenido un mal día y ahora no le apetecía escuchar las ridiculeces de Hanji, o peor, que lo regañara por cosas que era mejor olvidar.

—Levi—.

No había sobrenombres de por medio, ni esa voz entusiasta y chillona al contestar. Seguramente su amiga estaba molesta, demasiado para lo que podría soportar esta vez.

— ¿Se puede saber qué demonios planeas hacer, Levi? —.

El abogado se quedó sumergido en sus recuerdos, en su piel aún podía sentir el roce de la mano de Eren, la manera en que el cielo azul se perdía en el hermoso verde de sus ojos, y esa indiferencia; no creía que ser tratado así por su ex le molestara tanto, todo en él estaba tan melancólico y vacío.

—Levi, en serio no puedo creer que hayas dejado botado a Erwin en medio de los planes de SU BODA—.

Oh, no…

Había olvidado ese detalle,

su compromiso con Erwin.

—Son mis putos asuntos—. Contestó bruscamente. —Deja de meter la nariz en donde no te llaman, cuatro ojos—.

Un profundo suspiro salió de la otra línea y Levi sintió el mundo temblar.

—Esto me importa, desde el momento que alguno de mis dos amigos pueda salir lastimado—.

Y la realidad le golpeó en el alma tan íntimamente que casi se cae de la silla en la cual se había retrancado.

Erwin, su amigo, su confidente, quien con todas las fuerzas de su corazón había intentado volver a amar, pero no pudo, no podía porque su mente y su alma nunca dejaron de pertenecer a la misma persona.

Al mocoso, a Eren.

—El día en que te enteraste de que el pequeño Jaeger estaba en problemas, no dudaste y saliste corriendo buscando la manera de poderle ayudar—. Le recordó Zoe, haciendo que la incertidumbre de la noche se hiciera más grande.

—No tienes idea de cómo se puso Erwin al saberlo, si no ha ido a alcanzarte, fue porque yo se lo pedí. Déjate de juegos enano y regresa cuanto antes—.

—No puedo Hanji—. Respondió sintiendo el palpitar de su corazón en la lengua. —Eren me necesita, y soy tan mierda que no puedo dejarle solo—.

—Basta de sentimentalismos que no te quedan Levi, tú fuiste el único que echo a Eren de su vida—.

Otro recuerdo desagradable que se le clavó como espina en el pecho, a Levi le costó respirar ante esas palabras, no quería acordarse la manera tan cruel en que dejó ir al mocoso.

—Me arrepiento de lo que hice—.

—Es tarde para eso, ¿no lo crees? —. La voz de Hanji se escuchaba molesta, odiaba cuando su amiga se ponía en ese plan calculador y sarcástico. —Levi, eres un completo egoísta, deja ya de robarle la felicidad a ese chiquillo que no ha hecho otra cosa más que adorarte, deja de hacerle nuevas heridas si no tienes la mínima intención de sanarlas con amor—.

El abogado se quedó mudo por un instante, desconectado de toda la mierda del mundo. En esa solitaria noche sentía como miles de sombras lo acechaban, remembrándole cosas desagradables que le impedían respirar.

Erwin, la boda, Eren, y esos jodidos sentimientos de frustración que lo perseguían desde el preciso instante en que se volvieron a encontrar.

Quería pedir perdón, que el tiempo regresase. Las personas siempre lo amaban entregándole todo a su disposición, y él, por sus malditos fantasmas del pasado, no se sentía capaz de dar nada a cambio.

La oscuridad estaba comenzando a agotarse dándole paso a una tibia mañana, Levi estaba acostado mirando a la nada, esperando que al salir el sol todos sus problemas se solucionasen.}


2. Observándote sin estar a tu lado, es algo que no puedo permitir.

"Mi inadecuado corazón, debes odiarlo.

Gracias por cuidarme,

y estar a mi lado sin decir nada."

La mañana estaba algo fresca, lo que acababa de pasar hace algunas horas, había sido un momento muy difícil que Ackerman tuvo que afrontar, solo. Sin embargo, al llegar al lobby y ver a ese mocoso sonreírle a una niña pequeña, envolvió a Levi en una profunda nostalgia, le hubiera gustado formar una familia con Eren, seguramente sería hermoso.

La sonrisa del castaño inmediatamente se esfumo al verle, y Levi supo que Hanji tenía razón, tenía que dejar al chico por la paz, no quería causarle más sufrimiento ni verle llorar otra vez. Ambos se subieron al automóvil, Jaeger de copiloto y Levi dispuesto a conducir.

La distancia para conocer al demandante era corta —sobre todo cuando conducía a toda velocidad en el auto que acababa de rentar—, el silencio que rondaba entre ambos, hacía que pareciese un lapso eterno. Esos gestos falsos provenir del rostro de Eren, solo provocaban que Levi se sintiese más mierda de lo que ya era.

Se bajaron frente a un restaurante de bastante buen ver, Levi agarró su portafolio y condujo a Eren a donde se encontraba el causante de la demanda.

El de ojos grises solo había escuchado al tipo ese por teléfono, su voz sonaba gruesa y madura; nunca se imaginó que el hombre que estaba sonriendo con un aire de coquetería frente a él, sería capaz de provocar una desgracia para el mocoso, desde ahí supo que algo no andaba del todo bien.

—Mucho gusto, mi nombre es Anthony Woods, tú eres Eren Jaeger, ¿verdad? —. El castaño asintió tímidamente, generando una mueca de satisfacción en el tipo. —Visité tu galería cuando estuve en Francia y tengo que decir que estoy impresionado, a pesar que eres muy joven, hay mucho porvenir en tu arte—.

El cumplido hiso que la inseguridad de Eren se desvaneciera y que sus ojos chispearan ante el extraño comportamiento de aquella persona.

—Por favor, no se queden parados—. Dijo amablemente Woods, y Levi sintió que se le revolvieron las tripas.

—Vinimos a conocer su postura acerca de la demanda que puso usted en contra del joven Eren Jaeger—. Ackerman alzó la voz, y frunció el ceño al ver la cara relajada de su contrincante.

— ¿Cuál demanda? —. Interrumpió Anthony. —Mi único interés es que Eren trabaje para mí en un nuevo proyecto de arte que iniciara aquí en San Francisco—.

— ¡¿Qué?! —. Eren contestó rápidamente, ignorando el leve rubor en sus mejillas. —Entonces, ¿usted no me demandó por plagio? —.

— ¿Plagio? Qué va, yo solo le dije a mi asistente que quería contactar a Eren Jaeger como diera lugar—.

—Pues el método que uso fue una basura estúpida, ¿no cree? —. Ackerman estaba furioso, la gente era bastante imbécil a veces.

— ¡Levi! —.

—En verdad lo siento Eren, no tenía idea de lo que mi representante hizo para traerte aquí, la única intención que tenía desde un principio, era conocerte—.

Levi bufó, casi rompiendo en el proceso el vaso con agua simple que tenía entre sus manos. El hijo de puta de Anthony estaba coqueteando descaradamente con Eren, rozándole la piel cada que podía; y no, él no podía aguantar más, tenía que enseñarle a ese estúpido de sonrisa perfecta quien mandaba en la vida del mocoso.

—Mi nombre es Levi Ackerman, soy el abogado representante y el esposo de Eren—. La voz grave sonó por todo el lugar, causando que Jaeger se estremeciera y se sonrojara cuando su ex tomó sin permiso su descuidada mano.

—No tenía idea de que fueras casado, Eren. En horabuena, muchas felicidades a los dos—.

Lo que restó del desayuno, se resumía en lo siguiente: un Anthony hablando seductoramente de porquerías que no entendía, notando únicamente la presencia del castaño, Levi ignorado por ambos y mirando la siempre encantadora sonrisa de Eren.

Woods era un tipo como de 40 años; alto, fornido y de unos oscuros ojos cafés. Era atractivo a simple vista, lo suficiente como para hacer cabrear a Levi.

El reloj marcaba el medio día, el abogado no tenía idea de cómo el tiempo se había consumido tan rápido, frunció el ceño y torció los labios con evidente enojo, pues no tenía la mínima intención de seguir soportando toda esa mierda matutina.

—Bueno, creo que agotado mucho de su tiempo—. Al parecer el tipo era inteligente, ya que había logrado leer muy bien la cara de fastidio de Levi. —Mañana en la tarde en el teatro, se exhibirá una ópera la cual dirijo. Estaría encantado de que los dos me acompañaran—.

— ¡Wow! —. Exclamó Eren con sorpresa. — ¿También eres músico? Eres sorprendente Anthony, por supuesto que ahí estaremos—.

El comentario de Eren y la manera en que lo dijo, provocó una sonrisa en Woods que hizo a Levi revolcarse internamente en su asiento.

—Les resta toda la tarde libre—. Habló Anthony esta vez, dirigiendo su mirada por primera vez a Ackerman. —Espero que la aprovechen muy bien, aquí hay muchas cosas divertidas que hacer, y si no les apetece ninguna, ustedes podrían hacer otra clase de cosas interesantes—.

El tipo le guiñó un ojo a Eren, lo que provoco que las orejas se tiñeran de un intenso rojo.

Maldito mocoso.

Levi lo maldijo con su peor intento de sonrisa, solo Eren con su estúpida y fastidiosa forma de ser podría hipnotizar a cualquiera que se le cruzase.


3. Ficción y realidad, ¿Cuál es la verdad?

"Estoy tan aliviado de que estés a mi lado.

Estoy tan agradecido profundamente,

hasta los huesos"

El sol resplandecía febrilmente, augurando lo que podría ser un buen día. Eren estaba parado afuera del restaurante, dudando en subirse o no al automóvil que había rentado Levi. Mientras esos afilados ojos grises, le observaban con detenimiento anhelando una respuesta.

— ¿Quieres ir a algún lado? —. La voz de Levi salió dudosa, como si temiera que su ex pareja lo rechazara, en realidad no quería pensar en eso, ya que al hacerlo un desorden que no podía controlar se instalaba en su cabeza.

—Deseo dibujar el Golden Gate (1) —. Soltó de pronto. —Pero, todavía es demasiado temprano para hacerlo—.

Ackerman observó la manera en que Eren se acomodaba uno de los mechones largos de su flequillo detrás de su oreja, le pareció tan adorable. Estaba tan enganchado a ese mocoso que ni siquiera notaba que lo miraba casi con la boca abierta.

—Según esto—. Jaeger no despegó la vista de su Iphone mientras se mordía los labios. —Por aquí cerca pasa el teleférico, podemos subir ahí y luego pensar en otra cosa—.

Sin esperarlo, las traviesas manos de Eren se entrelazaron con las suyas, y sin darse cuenta, ambos estaban corriendo con pasos desesperados a donde el viento los quisiese llevar, o mejor dicho, a donde el mocoso quisiera llevarlo.

Pararon a comprar un par de boletos para el teleférico, el castaño aún no soltaba su mano, y demonios, se sentía jodidamente bien, que incluso podría morir ahora con una cara de imbécil en su rostro.

—Sé que en estas cosas hay mucha gente y odias eso, pero tendrás que aguantarte Levi, porque no pienso desperdiciar mi dinero—.

Maldito mocoso cabrón.

No lo había querido ver, en ese tiempo que se dejaron de frecuentar, Eren había cambiado mucho para bien. Aún conservaba sus tintes de timidez, pero ahora se encontraba más decidido, más fuerte y seguro de sí mismo, y eso le gustaba en demasía. Además que adjuntándole su nuevo corte de cabello, corto a los costados dejando únicamente largo el flequillo, hacía que se viese demasiado seductor, y lo odiaba tanto como lo amaba.

La tarde pasó tranquila, entre las fotografías de Eren, las calles tranquilas de la ciudad y esas sonrisas que era difícil describir, pero que le provocaban algo extraño en su alma. Sucesos que ignoró temporalmente al escuchar el terrible crujido que hizo su estómago, ruido que causo que el mocoso sonriera entrecerrando sus enormes ojos.

—Vamos a comer Levi, ¿te parece bien comida china? —.

Justo el teleférico los había dejado en frente del Chinatown (2), el castaño no tomó parecer la opinión del abogado y simplemente lo arrastró a ese colorido lugar. Eso era lo que le gustaba del mocoso, era demasiado espontaneo, impulsivo, además que esos ojos verdes que tanto adoraba, siempre mostraban unas ansias por comerse el mundo con una sola mirada.

Pasearon tomados de la mano todo lo que quedó de la tarde, Levi se sentía un inútil y un completo cobarde por no poder confesar lo que en verdad sentía, eso que le estrujaba tanto el pecho.


4. El dulzor de las estrellas y la sensación de tu piel con la mía, es lo que más me jode el corazón.

"A pesar de que no pueda

darte las gracias por todo.

Siempre lo pienso y estoy tan

aliviado de que estés a mi lado"

Era un poco pasado de las 7 pm, ambos habían regresado por el auto de alquiler que dejaron abandonado, compraron unas cervezas luego de conducir hasta el destino que el mocoso planeaba dibujar. Hace exactamente 40 minutos Eren no decía absolutamente nada, ya que se encontraba pintando la magnificencia de ese puente, el Golden Gate.

La luna acababa de asomarse modestamente, haciendo que el ruido de las olas golpear la costa se hiciera más hermoso. Las luces de la cuidad se quedaban cortas con todo el misterio que se vislumbraba esa noche.

Levi suspiró, hace tanto que no contemplaba a Eren sumido en su arte, esos recuerdos hermosos pasaron por su mente, dejándole un enorme vacío emocional. Aquellas playeras blancas manchadas de colores, y esa sonrisa cómplice que le regalaba el castaño al terminar sus pinturas, ahora todo parecía distante.

—Levi, podemos irnos ya, estoy muy cansado y quiero dormir—.

La voz calmada del mocoso lo trajo de golpe a la realidad, se le quedó mirando un rato; sus largos dedos estaban manchados de carboncillo y su cuaderno de dibujo estaba sostenido en medio de sus brazos.

— ¿Has acabado? —. Eren asintió con una forzada sonrisa. — ¿Me dejarías verlo? —.

Los ojos verdes de Jaeger divagaron por un momento para luego indicar con su cabeza un rotundo no, Ackerman dio una mirada severa a su ex, ocultando con todo su ser el pesar que en realidad sentía.

¿Este es realmente el final?

Eren…

El regreso al hotel fue pacifico, las estrellas tintineaban en el cielo, y el mocoso no dejaba de beber cerveza tras cerveza, entonando con mucho sentimiento una canción pop que sonaba en la radio.

"Solo los tontos caen por ti,

solo los tontos hacen lo que yo hago" (3)

Eren ponía especial énfasis en esa estrofa, y eso le estaba jodiendo la vida al abogado. Esos ojos verdes estaban a punto de derramar lágrimas, lo cual era una escena que no estaba dispuesto a contemplar.

Sin embargo, a los pocos minutos el chico se quedó dormido, por lo que el resto del viaje fue más fácil de llevar.

Al llegar al hotel, no le quedó otra que llevar cargando al mocoso en sus brazos, lo cual no era la cúspide del problema a decir verdad, pues Jaeger era de confección delgada, la única dificultad era que el castaño se había despertado en el proceso, y ahora, conforme el elevador subía, el chico no dejaba de soltar estupideces al aire.

Levi con gotas de sudor deslizándose por su pálido cuello, colocó a Eren sostenido a sus hombros para así poder encontrar la maldita tarjeta que abría la habitación.

—Mocoso, ¿Dónde carajos pusiste la tarjeta? —.

El castaño solo se limitaba a reír coquetamente y a alzar los hombros para hacerle saber que no tenía ni puta idea. El abogado tardó más en hacer entrar al mocoso en razón que en lo que pidió a la encargada del hotel una reposición.

Deslizó la tarjeta sobre la puerta, la cual se abrió inmediatamente. Levi volvió a tomar a Eren en sus brazos, dispuesto a obligar al chiquillo a dormirse.

Lo que no se esperó, fue que al moverse bruscamente el peso le ganó y terminó con un Eren, encima de él riendo a todo pulmón, haciéndole cosquillas con su aliento y enviándole un sinfín de descargas en todo el cuerpo.

—Mierda—. Masculló Ackerman, tratando de quitarse al castaño de encima.

—Levi, eres un reverendo idiota—. Soltó el mocoso con la voz ahogada, quedándosele mirando de una manera bastante peculiar.

Parecía una ilusión óptica, un Eren Jaeger devorándole con ahínco los labios no podía ser posible. No podría serlo, de verdad que no. Tardó un poco en entenderlo, tiempo después correspondió el beso con ganas, tratando de saciar toda la ansiedad que sentía al tener al mocoso ahí.

Jaeger delineó con cuidado su labio inferior, y se deslizó dentro de la boca de Levi saboreando todo lo que sus sentidos podían probar. El abogado quiso detenerle, apartarse y continuar con su monótona vida, sin embargo, ese jodido beso sabía a odio, a heridas que no podían cicatrizar, y a un terrible anhelo del cual era víctima, y sin pensarlo dos veces comenzó a corresponder el beso con la misma intensidad.

Levi se había incorporado un poco, sin dejar de palpar sobre la ropa esa piel que tanto ansiaba volver a degustar. Tenía a Eren aferrado a su cintura, sus ojos verdes estaban nublosos, y cada que los cerraba para besarle el cuello, sus células colapsaban un poco más.

El tiempo transcurrió entre suspiros dados y senderos de besos recorridos, Ackerman sintió las manos impacientes de Eren tratando de desabrochar los botones de su camisa. El hilo de cordura que le faltaba, lo golpeó de pronto y le hizo volver en sí. No podría ser tan hijo de puta, y aprovecharse del mocoso así, no podría, jamás se lo perdonaría.

—Eren, detente—. Apenas podía articular frases coherentes, tener al amor de su vida en todo su esplendor, era algo muy difícil de rechazar.

— ¿Por qué, Levi? ¿Ya no me deseas? —.

El mocoso había logrado quitar los primeros botones de su camisa y colar sus habilidosas manos en la piel sensible de Ackerman, y joder, el chiquillo había aprendido bien a jugar muy sucio.

—No podemos, simplemente no podemos, Eren—.

— ¡¿Por qué?! —

Ese reproche salió tan genuino de la boca del chico, que por un momento Levi quiso mandar todo a la mierda y follárselo ahí mismo, claramente eso no podía ser.

—Tú tienes a alguien y yo…—

Yo también tengo a alguien.

—No puedo—.

— ¡Bien! —

Eren se levantó orgullosamente abandonando el cuerpo del abogado, quien aún permanecía jadeando y con la respiración agitada. El chico caminó torpemente hacía la cama y se tapó los cabellos castaños con la almohada.

A los cinco minutos, escuchó al jodido mocoso roncar, Levi se acercó lentamente a su cama, le quitó con cuidado los zapatos y salió corriendo de ahí, preguntándose si en verdad había tomado la dedición correcta.


5. Palabras hirientes con un acertijo oculto

"Lo siento,

por mi inadecuado corazón.

Me molesta que puedas quedar atrapado,

perdóname

me di la vuelta y luego lo lamente."

Tranquilidad era ahora una palabra desconocida para Levi, se sentía jodidamente perdido y no tenía la remota idea de cómo encontrar el camino de retorno.

Hace apenas unos minutos, había llamado el tal Anthony para invitarles a Eren y a él, a conocer el lugar donde tenía pensado iniciar su proyecto de arte. Eso no lo agobiaba en lo más mínimo, pero…

¿Cómo enfrentaría a Eren después de lo que pasó anoche?

¿Cómo?

El mal humor que lo rodeaba le preocupaba, no quería cabrearse de más y soltar palabras hirientes que lastimarían a Eren. Nunca en su miserable vida se había sentido de esa manera.

¿Qué hacía?

Sin imaginarlo, al abrir la puerta tenía a un Eren con una mueca de preocupación en sus labios y con esos gloriosos ojos iluminando todo a su alrededor.

—Necesito que me acompañes, Anthony quiere mostrarme algo—.

El tono en particular que el castaño utilizó, fue tan frio que le helo la sangre. Haciendo que el camino para ver a Woods se hiciera más denso y peor.

Cuando llegaron a lo que pareciese ser un terreno abandonado, Anthony apareció con unos lentes de sol y sonriendo galantemente para Eren. Fue ahí donde Ackerman supo que tenía que huir de ahí, por lo menos un rato mientras se calmaba al fumar un cigarro. Hace tiempo dejó ese vicio, no porque quisiera, era por la salud del mocoso que cuando niño padeció asma y Levi —por su infinito amor a él— no quería dañarle.

Así que se alejó lo más que pudo del imbécil de Woods y de Eren para fumar algo. Los observó pasear por el lugar, platicando cómodamente y coqueteándose cada tanto. Llevaba su tercer cigarro cuando notó a lo lejos que esos dos se estaban secreteando, algo colapso dentro de él y supo que era momento de retirarse completamente, total, se había asegurado de que el castaño estaba bien y a salvo, ya no tenía otro motivo para quedarse ahí.

Ahora regresaría a donde pertenecía,

con Erwin.

Las piedras sonaban al hacer contacto con su fino calzado, y las llaves del auto rentado permanecían firmes en su mano. Era momento de despedirse de Eren, y maldita sea, lo estaba dudando demasiado, no quería separarse del mocoso, ya no más.

— ¿Te vas? —.

Una simple pregunta de parte del castaño y esa mirada inexplicable, le quebró el alma. Quería portarse como lo hacía antes, darle un gesto despectivo a Jaeger y largarse lejos de todos esos jodidos recuerdos, pero había algo en esos ojos que internamente le rogaban que se quedara.

— ¿No iras a la obra de teatro? Sería un total desperdicio que no fueras, total, él ya reservó los lugares—.

El mocoso se veía tan adorable esperando una respuesta mientras jugaba con sus pulgares, que Levi no se resistió y lo tomó posesivamente de las manos llevándolo al auto, ignorando por completo la cara de sorpresa de Eren seguida de un hermoso sonrojo.

En la opera ocurrió exactamente lo mismo; Anthony coqueteándole a Eren y esté dándole paso libre al flirteo. La historia ya iba por la mitad, una comedia romántica algo cliché que le estaba dando indirectamente una jalada de huevos a Levi, ahora se encontraba a punto de explotar con la mínima cosa.

Entonces, Woods colocó deshinibidamente una mano en el regazo de Eren, y eso fue la gota que derramo el vaso. Si el mocoso quería magrearse con el tipo, lo podía hacer, pero no enfrente de él.

Ackerman se levantó del asiento, con todo ese porte altivo y el mal humor que lo caracterizaba. Salió del teatro no sin antes golpear intencionadamente la pierna de Anthony, Eren sabía que algo pasaba así que no dudo en seguirle.

El abogado salió justo a tiempo, sus pasos eran acelerados y su respiración era agitada. Notó cuando Jaeger lo siguió y ahora escuchaba sus intensos gritos. La verdad no tenía ganas de escucharle, tenía una terrible migraña y no quería armar un escándalo. Desde que se aparecieron en San Francisco, sus pensamientos lo hacían sentirse mierda y la presencia de Eren solo se lo recordaba más.

— ¿Qué coño te pasa, Levi? —.

Claro y conciso, así era Eren.

Me jode la vida verte comportarte así con otro.

—No es de tu jodida incumbencia, niño—.

El joven de los ojos verdes resopló y cerró los puños con fuerza, en su mirada se vislumbró enojo y a los pocos segundos fue reemplazado a algo que parecía una infinita tristeza. El mocoso era increíble, un libro abierto que aún, a pesar de todo, Levi podía leer a la perfección.

Eren le tomó del brazo, y agachó la cabeza haciendo que el largo flequillo se balanceara de un lado a otro. Apretaba los labios con furia, tratando de reprimir las palabras que querían salir de su boca.

— ¿Por qué eres así? —. Susurró apenas audible para Levi. —Es que no te cansas de lastimarme, ¿solo soy un juego para ti? —.

No puedo admitir que el amor que siento por ti,

me consume, Eren

No puedo…

—Vete con Anthony—. Contestó con simpleza el abogado. —Al parecer hoy conseguiste a alguien quien te caliente el colchón—.

Una cachetada hizo rezumbar el pasillo, Ackerman nunca había tenido el placer de probar los golpes del mocoso, y vaya, ese simple golpe pudo quebrar su inalcanzable corazón. El ardor en su mejilla permaneció incluso luego de ver a Eren marcharse con los ojos cristalinos y el alma hecha pedazos.

Perdóname Eren.


6. Podemos alimentar el fuego con mentiras sin fundamento, pero esta vez no quiero fingir más

"Y también siento,

decir que esto es lo único que puedo darte.

Solo tristeza y cicatrices,

lo siento"

Luego de esa desgastante pelea, Levi regresó en la intensidad de la noche al hotel.

Sentado en el balcón de su habitación, observando las blancas luces de los edificios a su alrededor y la grisácea luna, deseaba desaparecer. A decir verdad, lo que en realidad le pasaba era que estaba muy angustiado por el paradero de Eren.

En el auto, el mocoso había dejado olvidado el celular y la cartera —como era su costumbre—, y desde la tarde no lo había visto más. Un millón de preguntas rodeaban su cabeza haciéndolo sentir ansioso

¿Y si algo le había pasado?

Su ex-pareja era un loco impulsivo suicida, una bomba a punto de explotar y esta vez, él había sido el detonante. Nunca le había dicho cosas semejantes, ni en sus peleas más febriles, y ahora temía por la seguridad del chico que hace más de 5 horas que estaba desaparecido.

Las imágenes de un Eren cometiendo alguna barbaridad, lo agobiaron más al avanzar los minutos. Y todos esos sentimientos le llevaron a una conclusión en particular.

Ya era suficiente de vivir en una eternidad de mentiras y emociones ocultas, era momento de dominar la situación y enseñarle al mocoso la capacidad de amar que había obtenido luego de conocerle, y sobre esa infame tristeza que se apoderó de su cuerpo cuando tontamente lo dejó ir.

Era tiempo de decirle a Eren cuanto lo amaba.

Pero… ¿Dónde demonios le encontraba?

Levi repasó cada uno de los lugares que recorrieron en San Francisco, el mocoso era algo predecible, así que podría encontrarse en cualquiera de ellos.

Las ideas aparecían mejor cuando conducía, así que, con pasos veloces subió a ese viejo Mustang que había rentado y recorrió las calles serenas en busca de alguna respuesta.

Ya daban la media noche, Ackerman estaba frustrado, cansado, hambriento y para variar, de mal humor. El jodido mocoso no aparecía y sus ideas de dónde buscarle, ciertamente, se estaban agotando.

¿Cómo fue que lo vio? La verdad ni Levi lo sabe bien, solo supo que en medio de ese interminable océano y esa inmensa luna, estaba Eren, abrazando sus piernas y admirando ese hermoso paisaje, en el Golden Gate.

El abogado se mantuvo quieto por un momento, observando a la distancia los ojos llorosos del castaño, ese maldito chiquillo era muy hermoso, tanto que incluso podía competir con cualquiera de las renuentes estrellas alojadas en el pacifico cielo.

Tenía miedo, era momento de admitirlo, el mocoso fue el único capaz de revivir su jodidamente muerto corazón, y la idea de que esta vez, Eren lo mandara al carajo, provocaba que la respiración se le dificultara, porque al fin y al cabo, él era el único culpable de esas estupideces.

—Así que aquí te metiste—.

Vaya manera putamente idiota de iniciar una conversación, Levi luchó porque la voz no se le quebrara al hablar, ya que las ansias de estrujar al mocoso superaban su cordura.

—Lárgate—.

Se sentó al lado de Eren, ignorando la sucia tierra que iba a manchar su fino traje. El piso estaba frio y el viento era fuerte, quizá iba a llover dentro de poco.

Jaeger se mantenía en silencio, respirando acompasadamente mientras que sus ojos brillosos veían como la marea subía rápidamente. Levi tenía todas las palabras atoradas, todo lo que había practicado en ese solitario automóvil, se esfumó como la espuma de mar, y ahora se quedó mudo.

—Sabes—. Como siempre el mocoso era quien comenzaba las conversaciones, demostrando una madurez que ni siquiera Ackerman tenía. —Cuando volví a verte, sentí cosas que creí olvidadas. E inmediatamente mi torpe corazón idiota, comenzó a hacerse ilusiones sin fundamento. Y yo… perdí nuevamente en este juego en el cual solo Levi Ackerman puede ser el único ganador—.

Aquellas pupilas totalmente nubladas por las lágrimas, le congelaron la sangre a Levi. Era un idiota, un jodido idiota que solo sabía transformar el amor y la alegría de Eren en cosas crueles, solo para esas inmundicias servía.

—Lo siento—. Esas dos palabras salieron desde lo más escondido de sus entrañas, él no tenía ningún derecho de lastimar a la persona que amaba de esa forma.

— ¿Por qué? Así eres tu después de todo, egocéntrico, cruel y egoísta; así eres y ¡Demonios! Aun no entiendo porque te amo tanto, si por cada sonrisa que obtengo por tu causa, al final termino con dos cuchillos clavados en la espalda—.

—Perdóname, Eren—. Dijo esta vez, con voz ronca y tomando las mejillas enrojecidas del castaño en sus manos, sus dedos limpiaron con delicadeza las lágrimas que se escurrían formando diferentes caminos en el rostro del mocoso. —Soy un puto gilipollas, siempre lo he sido y en especial contigo que eres la única persona que me ha amado sin tapujos, y yo, yo también te amo y te amaré siempre. Perdóname por todas esas insanas cicatrices que te cause, la vida nunca deja de joderme por ello, créeme—.

Jaeger casi se mofó con su sincera confesión, y el abogado no supo cómo tomarlo.

—Tú, ¿tú me amas, Levi? —.

Era bastante obvio que el mocoso dudaría de sus sentimientos, cualquier persona con juicio lo haría, Ackerman no estaba dispuesto a darse por vencido. No, no podía dejar marchar al castaño sin una segunda oportunidad para volver a empezar.

—Nunca deje de hacerlo Eren, siempre, el único pensamiento que persiste en mi maltrecha cabeza, eres tú—.

—No te creo—.

Y esta vez no pudo contenerse, y probó delicadamente la comisura de los labios resecos de Jaeger. Este era su momento de aferrarse a él y no soltarle nunca.

—Permíteme demostrártelo, yo Levi Ackerman, te adoraré por toda la eternidad, a ti, Eren Jaeger—.


7. Al final, siempre fuiste tú, jodido mocoso cabrón

"Tu belleza hace que yo pueda seguir viviendo

en este cruel mundo.

Yo tan débil, tan pequeño

y tú, crees en mí,

por eso no dejaré ir esto."

El regreso en el auto al hotel fue de lo más tranquilo que le ha sucedido, luego de ese catastrófico reencuentro. Todo el lugar estaba rodeado de enormes edificios, la brisa mañanera colándose por las ventanas, y con la cálida mano de Eren sujetándole todo el tiempo. Aun en esos ojos verdes se percibía el sabor de la duda, esa noche claramente, Levi estaba esperando disipar todos esos temores, rogando internamente no cargarla al final, como siempre.

Bajaron juntos del auto y caminaron hasta el elevador, había sido un día difícil, lleno de emociones y para Eren el resto de la noche significaba tomar una ducha e irse a dormir. Sin embargo, el abogado tenía planeado otras cosas.

—M-mocoso—. Levi tartamudeó por primera vez desde que se conocieron, la única reacción de Jaeger fue abrir enormemente los ojos y sonreír genuinamente, como lo hacía antes. —Quédate conmigo esta noche—.

La urgencia en esos ojos grises era palpable, Levi rogó internamente que no se le notara demasiado, ya que la ansiedad de tocar nuevamente a Eren le estaban carcomiendo los sentidos.

Al castaño se le subieron los colores al rostro, esperaba esa proposición con ganas, pero no imaginaba que fuese tan pronto. Los nervios se hicieron tangibles, igualándolos casi a los de su primera vez.

—Si—. Fue lo único que su estropeado cerebro pudo articular, y Ackerman sabía que eso significaba más, porque la felicidad estaba de nuevo reflejada en esos verdes ojos.

La impaciencia que sentían ambos no pudieron resistirla, por lo que al entrar al elevador, el choque de labios y lenguas no se hizo esperar.

Eren estaba más apasionado de lo normal, probando con avidez la boca del abogado y tratando de formar bucles con su negro cabello. El mocoso era un amante perfecto; tierno, entregado y siempre deseoso, aunque esta vez Levi lo sentía tan especial, tan colado dentro de él, que era como si sus delgados dedos pudieran alcanzar su putrefacta alma.

El elevador les indicó que habían llegado a su destino —el quinto piso—, y por lo que se veía el castaño no tenía la mínima intención de parar con el besuqueo. Así que, con todas las fuerzas que le quedaban, cargó la delgada cadera del mocoso entre sus brazos, mientras éste le enredaba las piernas en su cintura, sin dejar de besarle, claro, solo que ahora su boca no era la única que tenía la atención del chiquillo, su cuello pálido, ese lugar siempre había sido su víctima favorita.

Las miradas metiches de algunos inquilinos del hotel no tardaron en aparecer, lo cual le valía mierda al abogado, cómo prestarles atención si tenía al jodido amor de su vida jadeándole en la oreja y apunto de follárselo.

La puerta de la habitación se abrió rápidamente, y con pasos sumamente torpes, Levi caminó directo a la cama, dispuesto a lastimar de placer al maldito mocoso.

Con toda la destreza del mundo, Ackerman arrojó al mocoso a las suaves sabanas celestes. Eren tenía los ojos cerrados y boqueaba lentamente, la sensación de que ambos tenían mucha ropa encima, se hizo notar, y joder, tenía tantas ganas de probar, de explorar esos rincones de piel que creyó no volver a poseer la dicha de saborear, y también, quería cambiar esas dudas y eliminar la tristeza del rostro de ese chiquillo, eso era lo que más deseaba.

La ansiedad era bastante fuerte, por lo que estuvo a cinco segundos de desnudarle y meter su miembro sin reparo, se detuvo maldiciéndose por ser tan bruto, no podía hacerlo, no esa noche.

A Eren le encantaba el innecesario juego previo, lo volvía loco en demasía, y él, aunque era un amante considerado, nunca quiso complacerle demasiado en ese aspecto. Y esta vez, existía únicamente para darle placer al mocoso, Levi estaba dispuesto a que el castaño jugase con él como más le placiera, si eso lo hacía sonreír.

Así que palpó y apreció cada centímetro de la piel —aun no expuesta— de Eren, y se dedicó a quitarle la ropa lentamente, mientras tenía a unos intensos ojos verdes evaluándole en todo momento.

Jaeger quedó únicamente en boxers, con su inminente excitación saludando en todo su esplendor. Levi no hizo otra cosa que dedicarle una sonrisa lasciva que provoco que el mocoso se sonrojara y tratara de reprimir sus sinceros gemidos mordiéndose los labios.

Maldita sea, todo era tan sustancial, tan perfecto, que incluso observarle dolía. Ackerman no tardó en tocar el bien dotado miembro del mocoso, tratando de adivinar su textura debajo de la ropa interior, mordiendo esos deliciosos testículos en el proceso. La recamara comenzó a llenarse de una sinfonía de gemidos provenientes del mocoso, esos sonidos eran tan honestos y excitantes, que el abogado simplemente quería grabarlos y escucharlos el resto de la eternidad, para siempre tener en mente lo importante que era ese chico en su vida.

La boca del mocoso se veía algo necesitada, por lo que Levi no dudo un segundo y le cayó de sorpresa al castaño, quien solo sonreía cada que Ackerman le robaba el aliento. Sigilosamente deslizó los boxers de Eren, éste no se podía concertar ya que tenía a un muy ocupado abogado succionándole un pezón, solo le atinaba a tratar de aferrarse a las ya arrugadas sabanas.

Levi volvió a darle un corto beso a Eren para agarrar seguridad, nunca en su puta vida había hecho algo semejante, el simple pensamiento le provocaba asco. Sin embargo, Eren tenía un cuerpo tan apetecible, que sinceramente, esos sentimientos se esfumaban al instante, respiró fuertemente, listo para lo que iba a continuar.

Dejó un camino de besos empezando por las notables clavículas del chico hasta terminar en su redondo ombligo, el abogado doblo las largas piernas de Eren, tentado a distraerse en su prominente miembro. Eren gimió de anticipación, y al notar que Levi no le penetraba, lo puso más sensible que nunca.

Y si se había arrepentido.

Se reincorporó como pudo, doblando sus brazos en el proceso. Y, sinceramente, la visión que le mostraban sus ojos, era lo bastante irreal como para que de verdad estuviera ocurriendo. Sentía y veía como Levi le lamia y le masajeaba las nalgas, para proceder a lo que sería su primer beso negro.

—Le-levi, ¿Qué haces? —. Preguntó dudoso

—Silencio pequeña mierda, solo disfruta—.

Disfrutar era una palabra que se quedaba corta para describir la maraña de sensaciones que percibía en esos instantes. Tener la lengua de Levi, literalmente metida en su ano, llenándole de algo más que solo saliva, era tan maravilloso que explicarlo era una pérdida de tiempo.

Eren sentía entrar y salir ese musculo húmedo de su cuerpo, unas manos ásperas recorrer su excitación, y Levi veía aquella mirada verdosa extraviada en el placer que le estaba otorgando. Todas esas emociones se sentían tan bien, tan correctas, que Ackerman quiso detener el tiempo, rogando que toda esa dicha se extendiese más.

—Levi—. el castaño lo detuvo, masajeando por segundos su goteante miembro, el ritmo era demasiado acelerado, no podía continuar así, se correría en unos instantes si el abogado continuaba con esa intensidad, y él aún quería probar el plato fuerte, tenerle dentro de él era esa sensación cálida que ahora necesitaba para curar su persona.

—Ya no puedo aguantar más—. Explicó el mocoso entre jadeos. —Te quiero dentro de mí, maldita sea. Hazme tuyo de nuevo, ahora—.

Y Ackerman no necesito otra petición más que esa, pero Eren era astuto —mucho más que él—, así que no lo notó, y espontáneamente los papeles se habían invertido. Por lo que ahora, él estaba recostado de espaldas en las sabanas celestes y, el mocoso con la cara más erótica del mundo, montado sobre sus caderas, restregándose despacio y tratando de auto-penetrarse.

—Lo siento, se ha tardado mucho pensándolo, señor Ackerman—.

El castaño saboreó las palabras e intentó un guiño sensual, antes de comenzar a cabalgar moviendo sus caderas de una manera bastante sugerente. Levi tenía apoyadas sus manos en la cintura del mocoso, tocando toda su piel de manera delicada, como si temiese romperle.

Eren era de todo menos frágil, llorón algunas veces y altivo la mayoría de ellas, pero para nada delicado. Y eso, no dudo encarárselo en esos instantes al abogado, con esos movimientos frenéticamente intensos y esos sonidos tan lascivos que pareciese mentira que salieran de esos carnosos y tiernos labios, ver ese bronceado cuerpo perlado de sudor, era la mejor pintura no planeada que le había dedicado ese mocoso.

Poco a poco el fulgor del castaño fue decayendo, y aún con el miembro de Levi dentro, acomodo su cuerpo de manera que quedo envuelto en los pálidos bíceps de Ackerman en un posesivo abrazo, no sin antes robarle los suspiros al abogado con uno de esos besos en los que Jaeger se había vuelto especialista. El mocoso probó toda la piel a su disposición, mordisqueando todo a su paso —jodida manía suya—, esos actos seguramente mañana dejarían marcas que tardarían en quitarse. El de ojos grises sabía que estaba jodido, ya que si antes no imaginaba la vida sin Eren, ahora la sola idea le provocaba dolor, sí, mucho dolor.

El flequillo café de Jaeger fue tirado hacía atrás, encontrando ese lunar en el lóbulo de la oreja que Ackerman adoraba tanto lamer —era un punto sensible del mocoso, por lo que torturarle con placer era algo que disfrutaba—, con toda la fuerza que le quedaba a Levi cargó a Eren y lo colocó debajo de su cuerpo, con sus largas piernas sobre sus hombros, para empezar las embestidas contra esa deliciosa persona.

El gemido gutural sonó glorioso proviniendo de esos rosados labios, eso era un indicio que estaba haciendo las cosas como al castaño le gustaba y que decir, esos sonidos lo excitaban en demasía, el mocoso sabía bien cómo manejarle.

Los ojos verdes del chiquillo, ahora nublados por una cortina de frenesí, esa sincera sonrisa y esas expertas manos errando por todo su cuerpo, fueron un elixir para todo su aguante. Ya no podía resistir más, estaba a punto de alcanzar su preciado orgasmo, y sinceramente, esa vez no quería ver las estrellas solo, esta vez y lo que restaba de su vida, tendría a Eren para acompañarle.

—Eren—.

— ¿Qué? Ya te cansaste, anciano. Eso es genial porque yo estoy a punto de explotar—.

Golpe bajo, jodido niño manipulador…

¿Cómo carajos podía ser así?

¿Cómo?

Cuando conoció a Jaeger tenía alrededor de 15 años, desde el primer minuto le pareció atractivo, un mocoso bastante bien parecido, aunque la cara de pocos amigos que traía ese día no le ayudaba en nada. Hoy, 9 años después se había transformado en un demonio —quien ahora tenía prisionera su cintura—, pequeña basura hermosa manipula mentes.

Levi dibujó con cuidado los definidos abdominales de Eren, recorrió el camino con sumo cuidado hasta llegar a su pene, sobó los testículos del castaño sin dejarle de embestir, memorizando cada textura, cada detalle que le impidiera olvidar esa noche. El miembro del mocoso estaba lleno de líquido preseminal, quizá si lo masturbaba un poco ambos podrían alcanzar el éxtasis.

Uno, dos, tres; Ackerman contó hasta quince; desde hace cinco conteos los ojos verdes de Eren permanecían cerrados. El abogado solo observaba esas mejillas arreboladas, los tenues gemidos y el boqueo rítmico de los labios del castaño.

Aquel liquido blanco semi-espeso cayó a chorros sobre su mano, salpicando un poco en el ombligo de Jaeger, en ese segundo el mundo imperfecto de Levi, volvió a tener sentido otra vez.

No importa en qué dirección sople el viento,

siempre que estés a mi lado, Eren.

Salió del interior del mocoso, no quería ensuciarle esta vez, así que se corrió con un fuerte jadeo en la oreja apiñonada del chico.

Eren lo recibió entre sus brazos con un beso de lo más dulce, un trueno hizo vibrar el cielo, las primeras gotas de lluvia hicieron eco al golpear con la ventana. Los dos se acomodaron juntos, el mocoso descansando en la curva de su cuello y enredando sutilmente sus largas piernas en el cuerpo de Levi, hace mucho tiempo que no contemplaban una tormenta luego de hacer el amor, era perfecto, ese futuro que se pintaba parecía prometedor.

—Te amo—.

Esa frase era el punto débil del mocoso, Ackerman no lo decía a menudo, pero siempre que lo expresaba, era cuando la coraza de su corazón se debilitaba. Eren sonrió hermosamente y obtuvo un sonoro beso en su sien, quería aprovechar más tiempo con ese Levi que casi no se dejaba ver, sin embargo, se quedó dormido instantes después. Claro, no sin antes corresponder a esas dos bellas palabras juntas.

Te amo, Levi.


Notas Finales~

Espero les haya gustado, y que el lemmon no me haya quedado tan rosa, estaba escuchando canciones sumamente cursis cuando lo escribí, y bueno, en realidad no me gusta ponerlo tan brusco :''V

Ustedes piensan que Levi la cagará el siguiente capítulo, pues… ¡sí! Aunque técnicamente no será él quien lo haga (¿) XDDDDDDD Aunque la verdad soy bastante predecible, así que ustedes se podrán imaginar lo que pasa después :'D

He visto que muchas quieren ver sufrir a Levi, yo también lo quiero hacer, pero como el siguiente capítulo va narrado desde la perspectiva de Eren, quizá agregue otro capítulo, ósea que serán 7 en total ;_;

Me será algo difícil, ya que como mi querida Lia Primrose descubrió es un songfic, en específico de puro korean-indie :'3 Es un género que descubrí hace mucho y que lo amo en demasía, pero en como todo lo bueno siempre hay cosas malas, si las traducciones en inglés son escasas, en español son mucho más :'''v y yo de coreano, no sé ni un carajo ;_; XDDDDDDD

Ojalá y no se hayan aburrido y lo disfrutaran :''D

¡Muchas gracias por leer!

Nos vemos(¿) en la próxima actualización, besos~

(1) Y (2) Son lugares de San Francisco, pueden googlearlo si les apetece :D

(3) Fragmento de la canción de Troye Sivan Fools, obtenido de youtube y utilizado el 11/07/2016 (¿) XDDDDDDDD Denle mucho amor a ese bebu que se lo merece demasiado ;_;


Respuesta a los reviews:

¡Muchas Gracias a todos por comentar y leer! En verdad lo aprecio demasiado :'B

gateway to infinite, HAHAHAHAHAHAHAHAHA Levi no siempre puede ser el hombre más fuerte de la humanidad (?) jajaja ¿khé? XDDDD A mí si me gusta el Jeren en realidad, Levi, Eren junto con Hanji son mis personajes favoritos de SnK, y yo normalmente shippeo a mis favoritos con todo mundo, aunque en este fandom, mi preferencia siempre será el Riren ;_;

Pienso que Eren es muy valiente y muy seguro de si mismo, y creo que está dispuesto a ceder sus sentimientos por las personas que le importan y que quiere, y bueno, Levi siempre será su debilidad (?) XDDD

JAJAJAJAJAJAJAJA Sí, Levi es un poquito idiota, pero solo poco. Pronto escarmentara, yo lo sé :''D

Besos y abrazos para ti también :'D

Lia Primrose, ASPASÑDJSID C''': Sabes lo mucho que me emocioné al leer tu comentario, casi me hago pipi de la emoción XDDDDDD Sí, es My time with you/Our time de Vanilla Acoustic ASÑFJDAKSNF Hay muy pocas personas que les gusta este tipo de música, y por tu ser una, siento que ya te amo XDDDDD ¡También son de mis grupos de k-indie favoritos! Los adoro bastante ;_;

JAJAJAJAJAJAJAAJA Yo también quiero que se amen, pero siempre leer cosas tiernas no es bonito (?) XDDD Sí, en el capítulo cuatro hay mucho amor entre ellos, pero no durará siempre porque Levi bebé es tontito ;_;

Ains :'3 Gracias, está vez no me tarde mucho por las vacaciones :''D

Un enorme abrazo para ti también ^^

SaYuRI-kun-SNS, JAJAJAJAJAJAJAJA ¿Por qué? He leído otros fics donde a mis pobres bebés los torturan y los violan, y no sé qué más, el mío es de los más ligeritos XDDDDDDDDD Pero en realidad, tienes razón, no tengo corazón ;_;

Ains :'''''D ¡Me alegra un montón que te guste mi escrito! En serio lo aprecio un montón.

No te preocupes, tu comentario, en verdad me inspira muchísimo y me anima a seguir escribiendo. Gracias :'D

Espero que el próximo capítulo haya sido de tu agrado, y gracias a ti por darle una oportunidad a mi historia C':

Te mando muchos abrazos~

luciakkss, HAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHA ¿Khé? Lo sé, a todas les gusta las escenas de sexo desenfrenado, pero, yo no soy muy buena escribiéndolo D: Así que espero que te haya gustado~

Ains, sí, es una trama bastante sencilla C: Aun así, me alegra que te este gustando :'D

Ósea, ya están medios juntos, pero todavía falta para que estén bien bien juntos (?) XDDDDDDDDDD

Besos y abrazos para ti ~ :'D

van, Todas quieren setz0 entre ellos XDDDDDD Pues sí, en esté capítulo (el 4) Levi se da cuenta de que en verdad no puede vivir sin Eren, pero para que de verdad obtenga todo su corazón, tiene que decir todas las verdades que esta ocultando, y bueno, el tiempo al final le ganara~

Te mando saludos, bye~

Sphica, Yo también soy como Eren, a mí también me gusta sufrir, creo que todos en el fondo tenemos algo de masoquistas dentro de nosotros :''v

Ains, ¡Muchas gracias! Sí, la verdad cuando me imaginé el capítulo, no lo había contemplado hasta el vuelo, pero luego lo pensé un poco y dije, ¿por qué no? XDDDDDDDD

Um, creo que no expliqué bien esa parte. Pero, bueno... como lo puse en algún capítulo. La relación de los dos fue decayendo, y bueno, siempre he pensado que Eren y Levi son polos opuestos en personalidades, lo que yo creo les causaría muchas disputas , y pues una de esas discusiones acaloradas. Levi termino mandando a la mierda su relación D:

JAJAJAJAJAJA Me da mucha risa que en muchos de los comentarios dijeron que Levi terminó a Eren a lo Ackerman (?) XDDDDDD

Besos y abrazos para ti :''D

guest, ¿en serio? Yo sentí que fue mucho :'''v Bueno, espero que este capítulo que es más largo te haya dejado satisfecha.

Un besazo para ti :''D