¿Quién dijo que era Inocente?
Hola chicos, soy la ReinedesNieges y les traigo el 3º capítulo de esta historia, me alegro que hasta ahora les vaya gustando y me comenten que les parece. Quiero dar saludos a:
- Solitario196
- Luffy Ketchum
- kyokoyren2471
Por sus comentarios en el episodio pasado, espero que les guste este nuevo capítulo y por supuesto también a todos los demás que leen esta historia. Me gustaría mandar más saludos a los demás así que pongan un reviews para saber sus nombres de usuario.
Estamos cada vez más cerca del inicio de Nojiko X Ace, ya se imaginaran que lo reviví de la tumba para formar parte de esta historia. Disfruten al personaje y a la pareja tanto como yo lo hago. Tranquilos, pronto habrá ZoRo (Zoro X Robin).
Este capítulo también incluye escenas sexuales que son un poco más fuertes y seguidas.
Sin nada más que decirles los dejo leer el nuevo episodio.
One Piece no me pertenece, todo es trabajo y mérito de Eiichiro Oda
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Bien Hecho Hermanito
Nami comenzó a revolverse en la cama tratando de encontrar una postura un tanto más cómoda pero un brazo que rodeaba su cintura se lo impedía, así como unas piernas que estaban enredadas con las suyas. Se volvió y observo a su acompañante. Parecía tener un buen sueño pues estaba sonriendo, susurrando cosas apenas entendibles, como "Nami… Carne", y claro con un poco de baba de fuera. Ella no podía entender porque pero le estaba transmitiendo un sentimiento de paz y tranquilidad.
Se dirán, que es un poco asqueroso por la baba, pero ella no pensaba así, después de todo sería muy extraño que le diera asco cuando habían compartido una buena cantidad de otros fluidos anoche. Aun tenia los recuerdos de la forma en como habían estrenado la habitación.
Una sonrisa se formó en sus labios ante tal pensamiento y con su legendaria agilidad de ladrona se salió de sus brazos y fuera de la cama sin que él se inmutara. Agarro un cambio de ropa limpia y se dirigió al nuevo baño que Franky se había encargado de instalar.
Se relajó y comenzó a bañarse cuando escucho pequeños ruidos en la habitación. Después de todo se había despertado.
Luffy se despertó sin sentir a Nami entre sus brazos, realmente esto le molesto un poco. Quería verla, y le molestaba que se fuera sin siquiera despertarlo. Espero sentado en la cama aun sin vestirse a que saliera. No fue hasta dentro de unos 15 minutos que ella abrió la puerta y la vio con hermoso vestido blanco muy corto que apenas le llegaba a inicio de sus muslos, con mangas de apenas unas tiras horizontales que cubrían unos cinco centímetros de ancho dejando sus hombros descubiertos; unas medias negras que dejaban ver un poco su piel y unos tacones a juego. No pudo evitar sonrojarse ya que se vía muy, muy hermosa y sexy.
Pero se mantuvo firme mirándola serio mientras ella se acercaba lentamente sonriéndole.
De la nada, Nami sintió como Luffy la envolvía con su brazo en la cintura gracias a su habilidad y la obligaba a sentarse en su regazo mientras su otra mano sostenía su mentón.
Él la beso con fiereza y necesidad, buscando su nueva droga sabor a mandarina. Ella se sorprendió al inicio pero pronto comenzó a seguirlo gustosa, hasta que de forma brusca él separo sus labios y comenzó a atacar sus hombros y el lóbulo de su oreja. Ella no pudo evitar que salieran varios gemidos ante esto.
Las manos de él comenzaron a recorrerla por toda su espalda y pechos, comenzando a estrujar estos últimos. Pronto comenzó a desvestirla quitándole el vestido a través de sus piernas para no romper el beso. Ella gruño ante este pensamiento, claro le encantaba la idea de que Luffy fuera así, pero si esto seguía así tendría que bañarse más de una vez en el día, dudaba seriamente que no hiciera nada en la noche.
Una vez con la prenda fuera junto con las medias, la cual el capitán mando lejos con su descomunal fuerza, Luffy observo la ropa interior de Nami. Llevaba un hermoso sostén de lencería rojo con encaje muy provocativo con unas pantis del mismo color y estilo. Dios, eso solo aumento sus ansias por comerla y poseerla como anoche.
Nami vio que su elección de ropa interior había funcionado por completo, aunque se suponía que sería una sorpresa para cuando llegara la noche. Vio como el deseo aumentaba en los ojos de su capitán y aún más en su entrepierna, se estaba haciendo aún más grande que anoche, debía de dar gracias a su habilidad de goma después.
El mordisqueando ahora sus pezones dirigió sus manos a su entrepierna y comenzó a acariciarla a través de sus pantis, las cuales ya estaban demasiado mojadas. Ella se arqueo hacia su pecho debido al placer, de modo que sus enormes pechos quedaron aún más apretados contra la cara de Luffy. Y para no quedarse atrás decidió acariciar su prominente erección, con lo que escucho como él comenzaba a amortiguar gemidos contra sus pechos.
Él no se hizo esperar y le quito las pantis y el sostén con cuidado, le habían gustado y mucho, le gustaría volver a vérselas puestas mil veces más, así que cuido no romperlas.
A Nami ya le estaba comenzando a incomodar tanta humedad en su vagina, por lo que tomo con su mano el pene de él y lo trajo hacia su entrada.
-Luffy… hazme… tuya…-, susurro ella entre gemidos.
Él sin responderle se introdujo en ella con fuerza, deslizándose muy fácil debido a su humedad. Nami sintió como su pene en verdad se estiro aún más pues llego mucho más profundo.
-Nami…-, dijo serio sin moverse.
Ella dirigió su vista hacia sus ojos y vio determinación, no sabía si esto podría ser bueno o malo, conociéndolo por sus payasadas.
-Nunca… vuelvas a irte de mis brazos, aunque sea en la misma habitación… eres mía y solo mía-, dijo serio mientras comenzaba a moverse con brusquedad, llenándola de placer.
-Discul… Disculpa, Luffy… no… lo volveré a hacer-, susurro ella entre gemidos, apenas consciente de pensar en sus palabras.
Luffy comenzó a penetrarla aún más fuerte después de sus palabras y para ello subió las piernas de ella a sus hombros de forma que tenía mayor acceso. Los gritos de ella se volvieron más y más fuertes, cuando decía su nombre ya no lo susurraba, sino que parecía que lo quería gritar a los 4 mares desde el Nuevo Mundo, para que todos se enteraran que ella era propiedad del actual Rey Pirata.
Ambos sintieron como se acercaban al orgasmo, y lo alcanzaron gloriosamente sintiéndolo muy gratificante para su cuerpo.
Ella volvió a sentir como la semilla de su capitán la inundaba por completo una vez más, mientras se mezclaba con sus jugos. Esto se sintió tan bien como el orgasmo.
Capitán y Navegante se recostaron al lado del otro, respirando fuertemente tratando de encontrar el oxígeno que tanto les había hecho falta. Si esto seguía así, Nami estaba segura que llegaría un momento en que se rompería.
Ambos se levantaron y ella comenzó a buscar su ropa que se encontraba esparcida por toda la habitación. Abarro su sostén de la cama y sintió como Luffy la abrazaba de la cintura desde atrás, presionando su aun despierta erección contra su trasero. Esto aún no se había acabado, apenas comenzaba.
Volvió a meter su erección en ella, provocando que tanto ella como él gruñeran ante la sensación. Pero esta vez, él pensaba llevarlo a un nuevo nivel.
Sin que ella escuchara, el susurro…
-Gia Secando-,
Ella abrió los ojos como platos al sentir que él estaba yendo a velocidad totalmente inalcanzable para ella. Sufrió su orgasmo más de tres veces en solo 20 minutos, uno detrás del otro. Todo al igual que él.
Ella se apoyó en la cama, pues a como estaban sus piernas no podrían sostenerla. Luffy también se había recostado con ella en la cama debido al cansancio. Los tapo a ambos con una sábana mientras ella se acomodaba entre sus brazos y volvieron a dormir como una hora más.
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No salieron de la habitación hasta las tres de la tarde. Lo habían hecho en la cama, contra la pared, el suelo y en el baño. En total ellos había sentido aproximadamente uno orgasmos, no querían pensar esto, pero tan solo unos cuantos más y podrían haber muerto en la lujuria.
Solo se detuvieron hasta que ninguno, especialmente Luffy, pudo ignorar su estómago más. Todos se encontraban en la cocina comiendo cuando se sentaron en ellos en sus lugares, en la cabeza el capitán y a la derecha su navegante.
-¡SANJI, COMIDA!-, demando Luffy casi muerto de hambre
-Aquí tienes… *snif*… gomu mierdoso-, dijo Sanji entre lágrimas por su Nami-swan
Todos sabían que Luffy y Nami no habían hecho nada inocente durante toda la mañana y parte de la tarde. Pero ambos se veían más felices que nunca, así que no comentaron nada más. Pero claro Sanji no pudo evitar derramar unas lágrimas por su melloner.
La comida trascurrió tan alocada como era en el Thousand Sunny, hasta que una gaviota entro a la cocina desde la ventana. Todos se quedaron callados al ver que depositaba una carta en el regazo de Nami.
Aun cuando ya se había ido, todos se quedaron en silencio mirando mientras la navegante inspeccionaba el sobre. Parecía bastante normal.
-¿De quién es, Nami?-, pregunto Ussop mientras todos observaban que Nami comenzaba a sonreír.
-Es de mi hermana, Nojiko-, dijo a la vez que comenzaba a abrir la carta y leía en voz alta.
"Querida hermana:
Me alegra que te encuentres bien y estés muy cerca de cumplir tu sueño al igual que los de todos tus amigos, incluso los que ya lo cumplieron. Lamento tener que decirte que necesito que desvíen su curso y vuelvas a Cocoyashi pues tengo una noticia muy importante que comunicarte, no te imaginas los meses que tarde encontrar una gaviota que los pudiera ubicar.
Es una noticia bastante importante y estoy segura que a Luffy de verdad le convendría venir, hay alguien que lo quiere ver.
Con un gran abrazo me despido y espero vengan lo más pronto posible.
Mis mayores deseos
Tu querida hermana,
Nojiko."
La navegante termino de leer frunciendo el ceño y con una voz un tanto confusa. "Noticia muy importante"….
-¿Eh?... ¿Quién quiere verme?-, preguntó Luffy entre bocado y bocado, aprovechando que sus nakamas se habían distraigo y habían bajado la guardia de sus platos.
-Probablemente sea Genzo… pero… "noticia"-, dijo Nami mientras susurraba esta última parte para ella.
-Luffy… ¿Podríamos…-, comenzó a preguntar pero fue interrumpida
-¡Claro!, ya quiero ver a ese viejo con el remolino…-, dijo el capitán esbozando una gran sonrisa
-Entonces está decidido-, dijo Sanji con una sonrisa
-¡AL EAST BLUE!-, finalizo Nami mientras se levantaba.
-¡HAI!-, gritaron todos los demás imitándola, estaban muy emocionados pues hace muchos días que no tenían alguna aventura, tal vez podrían encontrar algo que hacer. Por supuesto a su estilo Mugiwara.
Tardaron una semana en llegar a la esperada isla. Todos se encontraban desesperados, incluso Robin ya estaba un poco impaciente por tocar tierra. Y digamos que Nami tuvo que soportar la desesperación de Luffy por las "malas".
Nami entro al baño con ropa en mano, para comenzar a bañarse. Cuando se encontraba casi desnuda escucho como su capitán entraba sin avisar y con la mirada cubierta por la solapa de su sombrero.
-Luffy… ¿pero qué haces aquí?-, pregunto ella un poco nerviosa
Él no respondió simplemente se acercó a ella cual cazador a su presa. Ella comenzó a retroceder hasta que su espalda choco con la pared, Luffy coloco sus manos a los lados de su cabeza en la pared y junto sus labios de forma posesiva y salvaje. Ella sintió sus piernas más debiles ante tales sensaciones; su entrepierna está comenzando a prepararse con tan pocas acciones.
Rápidamente las manos de él se dirigieron a su lugar más sensible y sus dedos con un toque de experto la acariciaban tan placenteramente que su mente no podía ni pensar en cómo se llamaba.
Él fue directamente a la acción y su dejo un rastro de besos en todo su cuerpo hasta llegar a donde estaba acariciando. Aspiro su esencia y lamio sin pudor alguno. Nami no podía evitar reprimir los gemidos, con su volumen probablemente todo el barco sabía que estaban haciendo todo menos inocencias.
-Luffy… por favor…-, gemía ella con sus mejillas coloradas, mirándolo con deseo
Luffy no necesito que se lo repitieran son veces. La penetro con fiereza, tal como ellos dos les gustaba. La vida de un pirata es salvaje así como ellos se movían. En pocos minutos ambos llegaron al preciado orgasmo.
Luffy no dejo que Nami se bañara hasta bien entrada la madrugada. Aunque claro, el también necesitaba un baño… ¿crees que no lo iba a aprovechar estando ella? ¿Quién dijo que era un idiota?
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Sanji esperaba hasta que su mierdoso capitán y su queridísima Nami salieran de la habitación, hace unos momentos Robin fue a checar la situación y ambos estaban dormidos, y a juzgar por los "sonidos" de la mañana no esperaban que salieran muy temprano así que todos comenzaron a comer.
-Sanji, te recomiendo hacer una tonelada de carne dentro de poco, es muy seguro que el capitán haya gastado mucha energía-, dijo Robin mientras soltaba una pequeña sonrisa pícara.
-¡A la orden mi Robin-chuan!-, contesto Sanji haciendo su bailecito alrededor de la mencionada, después de todo aun le quedaba ella, o al menos no por mucho.
-Jajajajaja… toma esa ero-cook-, rio Zoro refiriéndose a Nami y Luffy.
-¡Maldito cabeza de alga!-, le contesto Sanji
-¡Cejas de remolino!-, respondió el segundo al mando
Otra pelea comenzó, ustedes saben… lo típico en esta extraña tripulación. ¿Les parece si nos adelantamos un poco?
-¡Tierra a la vista!-, grito Zoro en el puesto de vigilancia.
Todos se dirigieron a cubierta, son una gran sonrisa en los labios. En su experiencia, Isla = aventura; ley completamente confirmada.
-¡YOSH!-, dijo Luffy mientras agarraba a su navegante de la cintura y comenzaba a estirarse, preparado para aterrizar donde pudiera.
-Oh no… veo un patrón aquí-, susurro Zoro para los demás.
-Luffy, ¿¡Qué estás haciendo!?...-, comenzó a alterarse Nami, aunque no pudo decir nada más, Luffy ya estaba despegando. Ya estaba sintiendo el aire en su cara.
-¡Luffy… ESPERANOS!-, gritaron Ussop, Chopper y Brook alzando los brazos
-Gomu Gomu No Fussen-, El capitán solo atino a sonreír de oreja a oreja, esto iba a ser muy divertido.
Ambos, capitán y navegante aterrizaron de la mejor manera posible. Sin rasguño alguno, pero está claro que él no va salir ileso así de fácil…
-¡IDIOTA!-, le reprocho Nami apunto de golpearlo pero se calmó al escuchar que alguien la llamaba a lo lejos
-Nami, porque…-, comenzó a decir Luffy que fue inmediatamente callado por su novia
-Espera Luffy-, lo corto ella mientras comenzaba a caminar un poco. Él solo la siguió algo confuso.
-¡NAMI!, ¡LUFFY!-, ambos escucharon mientras se acercaban a una conocida casa en la colina, una figura se encontraba en la puerta agitando su mano.
-¡NOJIKO!-, respondió la pelinaranja mientras pasaba la cosecha de mandarinas, pero Luffy vio que esta se detuvo al estar a 5 metros de su hermana. No dudo en acercarse. Algo había cambiado… ¿pero, qué?...
-Mmmmmmm….-, él no comprendía porque Nami se sorprendía, la veía exactamente igual. Ella solo se llevó una mano a la boca mientras susurraba algo como "estas…"
Un rayito de sentido ilumino a nuestro capitán
-¿Ahhh?, ¿Por qué estas más gorda?-, pregunto Luffy inclinando su cabeza observando su abultado vientre
-¡QUE NO ESTOY GORDA!-, le grito Nojiko dándole una colleja*. Ella y nuestra navegante podían no ser hermanas de sangre, pero tras convivir juntas tantos años unas costumbres se pegan porque se pegan.
-Pero ¿Cuándo?, ¿Quién?, ¿Cómo?-, pregunto Nami aun en chock.
-Adentro, les explicare una vez sentada que este bebe me está matando los pies-, bromeo ella apartándose de la puerta.
La pareja entro en la casa, provocando un sentimiento de gran nostalgia a la navegante. Todo seguía igual que hace unos años cuando salió de ahí. Se sentaron en la mesa juntos con Nojiko enfrente. La peliazul había dejado, al igual que su hermana, su cabello mucho más largo, un cambio que como nosotros sabemos Luffy no lo noto.
-Muy bien, cuenta-, dijo Nami desesperada. El capitán no quería escuchar la historia así que se puso en acción… le dio un beso a su reina y comenzó a buscar comida.
-Wow… espera… ¿ustedes están…?-, continuo la peliazul-, ¿pero desde cuándo?
-Hace casi dos semanas…-, contesto Nami algo avergonzada sintiendo sus mejillas encenderse.
Fue entonces cuando los tres voltearon hacia la puerta. Un joven alto, algo moreno, con el cabello largo y muy guapo se estaba riendo a carcajadas.
-Bien hecho hermanito…-, dijo el sonriendo mientras se acercaba al mencionado y le daba unas palmadas en la espalda. Luffy solo se quedó paralizado.
-Ace…-, susurro él.
Pronto todo se volvió negro. Lo último que distinguió fue como Nami se acercaba a él y comenzaba a llamarlo.
Ace… ¿estaba vivo?
Continuara…
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Hola mis chiquitos, soy su reina, LaReinedesNieges y los quiero dar una calurosa despedida por visitar este episodio. Espero les haya gustado y me lo comenten en los reviews.
Aquí algunas aclaraciones si tienen alguna duda del vocabulario:
* Colleja: es un término español, es un golpe que se da en la nuca.
LOS AMO!
LaReinedesNieges.
