DEUDA SALDADA
PASADO Y PRESENTE
Capitulo 3
Nueva York 10 de Octubre 1918
Eleonor Baker se paseaba de un lugar a otro dentro de su habitación estaba temerosa del cambio de Terry en los últimos días, no sabia si encararlo y preguntarle que es lo que estaba planeando hacer con su vida, ya que este cambio de actitud de él era casi bizarro, ese buen humor, esa gentileza desmedida, esa sonrisa que ahora siempre mostraba, mas que darle alegría le causaba escalofríos, era como si ese hombre que todos los días la acompañaba a desayunar no fuera su hijo, esta forma de conducirse la hacia pensar que Terrence había perdido la razón y eso le asustaba pero no tenia el valor de encararlo ya que como años atrás el meterse en sus decisiones era casi una misión kamikaze.
Recordó con detalle lo que sucedió tiempo atrás cuando termino su relación con Candy por el accidente de Susana,
-Madre, esto es algo que tengo que hacer entiéndelo, es cuestión de honor…
-¿honor? ¿Cuál honor Terrence? Por favor permite ayudarte a solucionar esto, ¡tu amas a Candy! ve a buscarla yo me encargaré de los gastos de Susana, yo le estoy muy agradecida por haberte salvado y…
-No Madre ¡eh dicho que NO! Este asunto ya esta decidido me casaré con ella y…
-¡No Terrence! ¡NO!, -Eleonor estaba ya fuera de control – Si sigues con este absurdo me veré en la necesidad de llamar a tu padre y le contaré todo
–No te atrevas madre, no lo harás, yo te respeto y te amo mucho, pero nunca te perdonaré si lo involucras o informas de mi situación, si lo haces ¡no volveré a verte ni hablarte nunca MAS!
Estas palabras de Terry la dejaron helada, se quedo inmóvil, sin habla, esa era la única cosa en el mundo que no podía permitirse, volver a perder a su hijo y no tenerlo junto a ella, esa nueva separación no la soportaría.
–Esta bien Terry se hará como tu decidas, pero quiero que te quede claro que ¡no estoy de acuerdo con esta locura! Oh… ¿acaso esa chica te esta obligando a comprometerte? Ella sabe que tú mantenías una relación con Candy, ¿como es que de buenas a primeras este aceptando a un hombre que ama a otra mujer? -Terry solo se limito a dar la espalda a su Madre que había puesto el dedo en la llaga y no pudo articular ninguna palabra- ¡Oh Terry es eso verdad ella te obliga! ¿Te hace sentir culpable por el accidente? y si no ella, ¡es su madre quien te lo hace! Entonces esa horrible mujer hablaba sobre ti
-¿Cómo, pero que dices madre?
-Algunos días después del accidente de Susana yo fui al hospital ya de noche a llevarle algunas flores quería agradecer a la chica que había salvado tu vida, pero en cuanto me acerque a la central de enfermeras una mujer estaba furiosa hablando con alguna persona no supe quien, ella hablaba de que un hombre tenia que hacerse cargo de su hija, que era un desalmado que por su culpa su hija se encontraba postrada en una cama de hospital, y que él tendría que pagar por ello, que utilizaría todos los recursos que estuvieran a su alcance para que él pagara, que su hija valía mucho, que su vida había terminado, que su hija estaba destruida por dentro y fuera, que ahora ese hombre horrible tendría que quedarse a su lado le gustase o no, me imagine todo, que tal vez era un hombre sin escrúpulos que había maltratado a esa mujer y que con justa razón su madre hablaba de aquella forma, me dije que era un poco hombre, debe ser un criminal, un ser sin corazón…
Jamás me imagine que aquella mujer fuera de sus casillas se estuviera refiriendo a ti Terry, ¡a ti! Ahora entiendo todo…
Aquellos dolorosos recuerdos la hacían estremecer, solo después de la intervención de Richard Grandchester tuvo un poco de paz y esperanza.
-Hola hijo,
- ¡Padre! -Terry no salía de su asombro al encontrar a su padre en el camerino del teatro, después de la ultima función que Terry realizó de Romeo y Julieta, después de recuperarse de la sorpresa recibida, endureció su semblante y se preparo para la batalla campal que se avecinaba ya que estaba seguro que su madre le había avisado y del porque de su presencia,
-Terry yo…
-¿A que has venido padre? Le dije muy claro a Eleonor que no te llamará, es inútil todo lo que quieras decirme, voy a casarme y punto final. -El duque se levanto del sillón en donde estaba y con gran asombro exclamo.
-¿Te casarás con Candy? ¡Vaya que agradable sorpresa si que es una buena noticia Terry! al parecer has logrado lo que te has propuesto en la vida hijo, esa chiquilla tenia razón y lo has hecho tu solo no sabes lo orgulloso que… -pero el duque al notar la turbación en el rostro de Terry cambio su tono de voz- ¿Qué pasa Terry?
-¡Tú conociste a Candy! ¿Cuándo? ¿donde?
-¡Ah! es eso, cuando te fuiste del colegio yo te busqué y esa chiquilla entrometida se apeo del carruaje, jajaja ¡pero que niña mas arriesgada Terry! Hablamos, me pidió que no te hiciera regresar, vaya que es convincente esa mujercita, mujeres como ella valen toda la pena Terry, me recuerda tanto a tu… ¡Ejem! bueno el caso es que por ella ya no te busque mas, he venido hoy a saludarte y felicitarte eres muy talentoso, incluso los diarios londinenses hablan sobre ti, lograste conmoverme con tu actuación Terrence, si, esa chiquilla tenia toda la razón sobre ti, y mira que agradable sorpresa el saber que se casaran y…
-¡Basta padre, Basta! no es con ella con quien me casaré… -era tanta la sorpresa de las palabras de su padre que no pudo hablar más.
-¿Cómo? Si no es ella, entonces ¿con quien te casarás?
-Ya te dije que eso no es asunto tuyo y si era todo lo que venias a decirme, pues… Gracias.
–Un momento Terrence, explícame bien que es lo que esta pasando contigo, ¿es que acaso ya no mantienes ninguna relación con Candy?
-¡Ya no repitas su nombre! ya te agradecí que vinieras lo digo sinceramente Padre, gracias por tu voto de confianza que viniendo de ti, es decir demasiado; pero ahora tengo que colgar al personaje si me permites…
Al notar que algo no estaba bien puesto que Terry no quería hablar de Candy y cuan a la defensiva estaba respecto a ese tema quiso indagar más,
-Terrence ¿con quien te casarás? sabes que eres muy joven para hacer eso – entonces Terry cambio su semblante por uno furico de esos que su padre de sobra conocía.
–Pero no me acabas de decir que estas feliz por mi matrimonio, ¡por que demonios sales con esto ahora!
-Si la novia fuera esa chiquilla con la determinación de un león, te daría toda mi aprobación pero no es ella así que como no quieres decirme quien es, desde ahora te digo que tú no puedes casarte sin el consentimiento de su majestad la reina y…
-¡Me importa un bledo la reina y toda su corte! estamos en América, crees que le voy a pedir permiso de…
-Terrence eres un Grandchester no lo olvides y un matrimonio siendo tú menor de edad sin el permiso de su majestad seria mucho mas fácil disolverlo que lo que te tardarías en casarte Terrence y como veo que aquí hay algo turbio y tu no me lo vas a decir lo voy averiguar tarde o temprano, desde ahora te digo que con mi autorización no cuentas hasta que no te acerques a mi y des una explicación congruente de tus actos yo…
-¡Basta ya no quiero seguir escuchando mas! ¡Por favor sal de mi camerino! -Terry se dirigió a la puerta y la abrió, sostuvo la mirada llena de rabia, El duque tomo su sombrero y sin más salió, ya en el quicio de la puerta le dijo:
-Terrence te estaré esperando, estoy en el hotel Four Points de la calle Madison Avenue, acomodo su sombrero con gallardía y salió dejando a Terry sumido en un mar de turbulencias,
-Ah, por cierto -agrego el Duque sin volver la espalda- Eleanor no sabe que estoy en América pero hoy mismo lo sabrá. -Terry cerró la puerta de golpe se miró en el espejo iluminado de su camerino y sus ojos se perdieron en la nada,
-Candy, Candy, Candy, ¿hasta donde será tu alcance en mi vida? Así que resultaste ser tú la responsable de que mi padre ya no me buscará mas, mi niña pecosa, mi pasado amor… creo que todo esto ya no tiene sentido,
jajajajajajajajajaja -Terry empezó a reír sin control se miraba vestido de Romeo en el espejo y su risa irónica crecía cada vez más- jajajajajajaja ¿y yo era el que iba a ser tu Romeo? No Julieta, tu de verdad me mataste, me mataste lenta y dolorosamente, jajajajajajaja te apoderaste de mi vida completa creo que eres un bruja, si eso es , eres una bruja con piel de ángel jajajajaja primero te apoderaste de mi, luego sedujiste a mi madre con tus encantos, jajajajajaja, incluso hechizaste a mi padre, ¡al Gran Duque de Grandchester! jajajajajajajaja si que debes de ser una bruja, una muy poderosa para haberte ganado la confianza de ese hombre jajajajajajajajajaja debí presentarte a mi madrastra hace mucho tiempo atrás jajajajajaajaja -Rió hasta que no le quedaron fuerzas para seguir haciéndolo, cansado y con los pulmones casi sin aire se dijo:
-Eres dueña de mi vida completa Candy, no soy mas dueño de mi mismo, el teatro es mi pasión, mi vida pero una vida que quería compartir contigo, una vida que te quería entregar a ti pero ya no estas a mi lado, ya no estas…
Así se despojo de su Romeo colgó perfectamente el vestuario en el armario del camerino y salió del teatro rumbo al infierno mismo de su alma. Eleonor volvió de sus recuerdos con la voz de su ama de llaves la señora Walls,
-Eleonor puedo pasar, -le hablaba con la familiaridad que lo permiten una amistad sincera y años de ser su fiel compañera,
-Claro Merry pasa,
-Llego tu hijo, esta en la Terraza quiere hablar contigo,
-Hola hijo, -Terry se levanto de su silla para besar a su madre, luego de que ella tomara su lugar frente a la mesa ya dispuesta con aperitivos, Terry la secundó.
–Madre tan bella como siempre, ¿estas lista para esta noche? la función comienza a las 7:00 en punto, -Eleonor recibió con agrado las galanterías de su hijo y le brindo una sonrisa deslumbrante -Si hijo lo estoy y, a que se debe tanto despliegue de felicidad ¿si se puede saber?
-Pues que te digo Madre ¡estoy feliz! -Eleonor lo miraba sin perder detalle de sus gestos- ya estuve mucho tiempo viviendo de recuerdos y ahora eh decido tomar las riendas de mi vida,
-Uhm, eso esta muy bien Terry, ¿y Susana a aceptado acompañarnos?, -lo dijo antes de tomar su taza de té y darle un sorbo,
-Por supuesto creo que este es el día Madre -Eleonor se quedó mirándolo por encima del filo de su taza,
-¿El día para que hijo?
–Para proponer matrimonio a Susana Madre, -fue tanto el asombro de Eleonor al escuchar aquello que casi deja caer su taza sobre la mesa,
-Antes de que me digas nada, déjame asegurarte que lo eh pensado muy bien y que tontamente e aplazado este acontecimiento por demasiado tiempo ya que mi padre me impedía llevarlo a cabo con sus protocolos, pero eso pronto terminara y al fin podre hacer lo que yo quiera sin tener que pedir la opinión de nadie - Eleanor haciendo gala de su talento histriónico trato de mantenerse serena.
-Hijo ¿estas seguro que ese es el paso que quieres dar? Si es así y estas tan determinado a llevarlo acabo pues adelante -con ojos inquisitivos espero la reacción de Terry a su respuesta, pudo ver por solo un momento la confusión de Terry ante su comentario y como buena madre supo que su hijo estaba buscando una salida al dolor que lo embargaba.
–Madre ya esta decidido -dijo con tono seguro tratando de esconder sus verdaderas emociones, siguió bebiendo de su taza de té y nuevamente se perdió en sus pensamientos,
-Vaya yo pensé que se alteraría, aunque te conozco bien Madre y aunque eres prudente se que esperaras paciente el momento para encararme, nos conocemos tan bien él uno al otro, ¡ah! suspiro para sí, pero tienes toda la razón todo este tiempo de no ser por esa tabla de salvación que me otorgo mi padre, no hubiera podido aplazar tanto tiempo este compromiso, en el fondo lo agradezco porque tenia una ínfima esperanza de…
Desgraciadamente fue solo eso, una prorroga para inevitablemente llegar al mismo punto, un matrimonio sin amor; al parecer este es mi destino y por mas que trate de huir me a alcanzado nuevamente y esta vez voy a encararlo como un hombre, no tiene caso seguir postergando lo inevitable; quizá realmente nuestro destino es estar juntos Susana, el tiempo todo pone en su sitio y al parecer yo ya estoy en el mío pero duele tanto, Candy si tan solo hubiera una oportunidad más, si supiera que tu guardas aun hacia mi un poquito de amor yo no dudaría esta vez, tarzan pecosa tu ya estas fuera de mi alcance, ¡estúpido! ¡Fui un estúpido! deje pasar tanto tiempo y ahora no hay nada mas que hacer…
-¿Podrías intentar buscarla una vez más? Solo para estar seguro de que ya no hay nada entre los dos…
Regreso de su mundo interno y no supo si esas palabras fueron dentro de su cabeza o si su madre que lo miraba con infinita ternura las había pronunciado, sintió desnudas sus emociones ante la mirada de su madre, solo atino a decir
–Me voy Madre vendré por ti a las… -Eleonor al ver la turbación en su hijo omitió una sonrisilla
–Hijo, Robert y Julia pasaran por mi ya que vamos en plan de amigos tu ve por tu acompañante, ¿esta bien? te veré allá, -Terry se levanto con nerviosismo al saber que era para su madre como un libro abierto,
-Bien madre nos vemos en el Astoria.
Chicago 10 de octubre 1918
Telegrama para la señora Martha Obrien
"Querida Martha, llegaré tren 9 am, 12 de octubre, Hotel El Márquez deseo hablarte, saludos Gerard"
-¡Oh Patty! recibi telegrama de Gerard llegara hasta el día 12 de Octubre, ¿por que se retrasaría? No importa el caso es que pronto veré a ese chamaco atolondrado,
-¿Hace mucho tiempo que no lo vez abuela?
-Si Patty tu eras una niña cuando dejé de verlo, era tan adorable de chiquillo siempre con sus trucos de magia jajaja, al principio era un desastre pero con el tiempo ese chiquillo demostró que lleva el espectáculo en las venas me alegra que sus padres lo apoyaran,
-Pues que bueno abuela, mira que no todos tenemos esa suerte, seguramente será porque es hombre y a los hombres así sean tonterías todo se les permite,
-Vamos Patty no hables de esa forma, cuando tu abuelo y yo viajábamos a Francia a visitar a nuestros amigos los Bonot tenían un nieto que vivía con ellos porque sus padres viajaban mucho, al Sr. Bonot su abuelo no le agradaba mucho su afición por los trucos de magia y todo eso que a él le fascinaba pero a su abuela Merit y a mi nos encantaba verlo actuar jajajajaja era bastante entretenido y gracioso, afortunadamente los padres de Gerard le permitieron seguir con ese sueño y siendo un adolescente deje de verlo, pero seguimos manteniendo comunicación por carta, ya que Merit y yo siempre lo apoyamos a seguir adelante se formo un lazo muy fuerte entre nosotros, él siempre mantuvo el contacto me platicaba de los lugares exóticos que visitaba y todas las cosas que ahí aprendía,
Fíjate que incluso tomo un curso de hipnosis con el Dr. Psiquiatra o lo que sea, ese hombre que dicen esta medio trastornado con sus locas ideas sobre el cerebro, sueños y no se que tanto más. Gerard dice que es un genio, yo más bien diría que esta loco, mira que querer saber lo que trae una persona por dentro, no tendrá suficiente con sus propios problemas para querer arreglar los de los demás,
-Abuela ¿te refieres a Sigmund Freud?
- Si ese Sr. precisamente
-Oh, entonces Gerard no es de los que sacan conejos de un sombrero nada más
-No Patty, claro que no, Gerard a viajado por todo el mundo buscando la magia de los antepasados y de la gente ilustre, según palabras de él jejejeje para mi que esta un poco chiflado pero es muy linda persona todo un caballero ya lo conocerás ¡ah! Desde ahora te digo que no menciones que lo conozco entendiste Patty,
-Hay abuela me da miedo pensar en lo que traes entre manos.
Mansión Adley
-Hola pequeña ¿puedo acompañarte?
-Albert ¿que haces a esta hora en casa? no deberías estar en las oficinas
-Candy ¿puedo? -Albert señalo la banca
-Oh disculpa Albert claro que sí, y bien ¿sucede algo?
-Si pequeña hay un asunto que me trae a casa uno muy importante que no puedo dejar para después,
-A sí y ¿cual es?, si se puede saber
-Eres tú Candy
-¿Yo? pero que dices Albert yo no tengo ningún problema, -Candy desvió la mirada hacia el pasto ahora amarillo y tapizado de hojas secas,
-Candy -Albert tomo sus manos- mírame pequeña no creas que puedes engañarme, no a mi, ¿que es lo que te pasa? ¿Acaso no confías en mí?
-Albert, yo…
-Candy crees que no me doy cuenta de que eres infeliz que nada de esto te complace, que extrañas tu trabajo y tu vida, Háblame Candy necesito saber como puedo ayudarte pequeña,
-Albert de verdad estoy agradecida con tanto obsequio tanta fiesta pero tu sabes que esto no es algo que me guste demasiado y…
-Agradecida pero no feliz, no es así Candy, pequeña tu no eres una prisionera, puedes salir a la calle divertirte con tus amigas, ir a donde te plazca, solo tienes que hacerlo Candy
–Albert no es eso, es quizá el cambio de ambiente, el clima un poco nostálgico, no lo sé, no te preocupes ya se me pasará ya lo verás, me repondré, volveré a ser la misma de siempre -le brindo una amplia sonrisa, Albert solo la miró sabia que esa Candy a la que se refería había quedado muy atrás cuando un tren proveniente de Nueva York la trajo de regreso a Chicago, desde aquel día Candy jamás volvió a ser la misma aunque tratara y se esforzara por disimularlo.
El enojo recorrió su estomago un deseo de descargar la frustración contra aquel que había dejado en aquel estado a su pequeña niña. Decidió darle una última sacudida a ver si aquella chiquilla que se negaba a convertirse en mujer despertaba. Aunque en otro tiempo Terrence y él fueron amigos ya no le estaba gustando la actitud que Candy había tomado, y ahora quitándole su vida, su trabajo, solo quedaba una niña desconsolada sin ganas de querer salir del claustro que ella misma se impuso.
La tomo por los brazos con fuerza, la alzó de pronto y con energía le dijo:
-Candy ya no eres una niña, eres una mujer, tienes que dejar el pasado atrás y concentrarte en el futuro uno donde puedas encontrar la felicidad al lado de un hombre bueno que te ame, pero sobre todo que te respete y luche por ti
Hay tantos hombres que te admiran y tu no te das cuenta vives en el pasado y él ya te olvido,
-¿Que estas diciendo Albert? ¡Como te atreves a decirme esas cosas horribles!
–Porque es verdad Candice fui muy paciente al esperar que por ti misma reaccionaras y que tonto al pensar que así sería, pero ahora veo que no es así, vives en el pasado basando tu vida en una ilusión imposible -Candy se soltó son furia y lo encaró.
–Y tu con que derecho me dices esto, ¿como estas seguro de lo que afirmas Albert? Por que todos creen que pueden decir o decidir lo que debo sentir, ¿acaso crees que esto es fácil para mi? eh tratado Albert de encajar en tu familia en tu mundo, Tú mejor que nadie debería entenderme, ¿acaso tu estas satisfecho con la vida que llevas?
Acaso no seria sencillo tomar tu morral ponerte tus vaqueros tomar tus gafas obscuras y viajar a esos lugares que añoras, ¿acaso no es así de fácil Albert?
-No lo es Candy, no es tan sencillo tengo obligaciones que no me permiten…
-¡Exacto! Albert hay cosas que no nos permiten actuar como quisiéramos porque simplemente no es tan fácil y punto, tu deberías de entenderme y no estar juzgando mi comportamiento, pero si eso es lo que quieres voy a tomar mi papel de dama, de MUJER, pero la mujer que yo quiera ser, ¡entendido! ya estoy harta de que me traten como una niña que no sabe lo que quiere, que no respeten mi silencio, ni mi momento de soledad, cometí un error al dejarme influenciar en algo que yo no quería, lo hice por una buena razón pero esto esta creciendo más y más, simplemente esta que vez no soy yo, quizás tengas razón al decir que ya soy una mujer, y como mujer actuaré de hoy en adelante bajo mis reglas, ya que tanto les molesta lo que ven, no volveré a vivir la vida que no eh elegido para mi, buscaré nuevamente mi camino Albert y nada me detendrá.
Candy con los ojos llenos de lagrimas salió corriendo hacia la casa, estaba oscureciendo y hacia frió el viento soplaba con mayor fuerza y sentía como sus lagrimas helaban sus mejillas, Albert se quedo mudo ante la reacción furica de Candy y pensó
-¿Pero que eh hecho? esta no era la reacción que yo quería lograr en ella, debes estar sufriendo mucho mi pequeña para que reaccione como un animalito herido, eh sido un tonto. Salió corriendo tras ella, la alcanzó casi al entrar a la casa.
-Candy espera, -la tomo por el brazo, en un gesto de rabia ella se soltó del agarré y entro, limpio con rencor sus lagrimas en la sala se encontraban Archie y Anie sentados en el sofá mirando un folleto, en ese momento por la puerta principal venían Patricia y su abuela, Archie sin prestar mucha atención a los rostros turbados de Albert y Candy, sonriendo dijo
-Como saben mañana es mi cumpleaños y quiero festejarlo en grande perdóname querida Candy pero no quiero fiesta ya han sido demasiadas y las que faltan, esta vez quiero que todos vayamos al Show que esta por llegar a la ciudad de un tal Gerard no se que, es francés le dicen el Ilusionista, ojala no nos desilusione jajaja
Su show a sido un éxito en Nueva York y quiero que vayamos a divertirnos el día 12 que empieza su temporada aquí en Chicago ¿que les parece? que dice Abuela Martha nos acompañaran usted y Patty por supuesto
-Claro Archivald muy caballeroso de su parte al incluirnos
-Ustedes son de la familia querida Martha -beso galantemente su mano. Se giró y camino hacia Candy- ¿que dices prima, estas de humor para un show de ilusiones? -Candy con el semblante más tranquilo contesto,
-Claro Archie me vendría bien distraerme un poco, pero por ahora voy a descansar, estoy un poco alterada por tanta trasnochada, -saludo a Martha, Anie y Patty con un beso y subió a su habitación en silencio, Anie y Patty miraron a Albert con interrogación, el solo se disculpo y se dirigió al despacho. Archie tomo nuevamente su lugar en la salita junto con Martha quien estaba muy interesada viendo el folleto sobre el show, y dijo para sí,
-Candy querida, las cosas van mejor de lo que yo pensé jejeje
Apenas cerró la puerta de su cuarto Candice se recargo en ella, se dejó caer ya sin poder contener el llanto que fluía a torrentes así se quedo algún tiempo, al sentir una luz en su rostro levanto la vista y era la luna inmensa del mes de Octubre que entraba enorme por su ventana, despacio se acerco al ventanal poso sus manos en la vidriera, se perdió en el blanco nácar y matices grises de la luna.
–Terry ¿por que no te vas de mi? ¿Por que vives aquí conmigo?, ¿por que no te puedo olvidar? a pasado ya tanto tiempo y ahora que estoy sin ocupaciones que me distraigan solo quedas tu en mi mente, Terry…
-comenzó a llorar nuevamente, golpeo el vidrio con fuerza era demasiado el dolor que sentía en el pecho, insoportable, como si sintiera que el hombre dueño de su corazón compartiera el mismo sentimiento, se sentía desolada y no encontraba la razón de ello, levanto la vista nublada por las lagrimas, vio nuevamente la luna y en ella apareció ese chico que tanto había añorado su corazón, lo veía riendo llamándola "tarzan con pecas" sonrió ante el recuerdo
-Terry estoy triste porque no estas a mi lado, pero soy inmensamente feliz de haberte conocido, ese recuerdo hermoso que me dejaste el sabor de tus labios será mi mas grande tesoro, Terry veo tu rostro sonriente, tus ojos bellos que me arrancaban el alma cuando me mirabas con amor, ya no lloraré mas, cada vez que este triste tu te volverás la luna para acompañarme en mis sueños todas las noches y nunca mas me sentiré sola, Terry mi inolvidable Terry.
CONTINUARA...
CRECI, MADURE, SIGO SIENDO ORGULLOSAMENTE TERRYTANA
