Capítulo 4

¡Soy un cobarde!, ¡soy un auténtico cobarde!... ¡¿porque tuve que hacer esa estupidez?!... Eh dejado pasar mi gran oportunidad.- pensó triste y enojado el castaño pero de sí mismo mientras va a camino a su casa.

Por el desmayó que tuvo esa mañana se pasó el día muy rápido y casi era de noche por lo tanto tenía que ir rápido a su casa antes que su padre descubra que lo desobedeció... De nuevo.

-Eh dejado pasar mi gran oportunidad de ser aceptado... De ya no ser más un problema.- dijo para sí mismo deprimido, cuando ya estaba cerca de su casa.

Flash Back.

Se podría ver a un joven castaño algo alto buscando en medio de bosque algo que comprobara que derivó a un dragón. Pensó que encontrar a la enorme vestía sería fácil pero no lo era... Ya era casi de medio día no encontraba nada.

-Arrr... Aquí tampoco.- dijo él enojado mientras raya su cuaderno donde estaba dibujado un mapa del bosque de Berk y había equis, indicando los lugares que ha estado viendo.

-Los dioses me odian... Algunos pierden cuchillos en el lodo... Pero yo no... Yo voy y pierdo todo un dragón.- dijo frustrado el chico mientras golpea con fuerza una roma que estaba al frente de él.

Pero la rama no se rompe, es más por el empujón volvió con fuerza y golpeo a la cara del castaño. El chico solo se soba la cara por el golpe mientras maldice su mala suerte.

Mira al frente para ver porque esa rama de árbol estaba muy bajo pero se sorprende al notar que el árbol estaba roto. Mira un poco más al fondo y pudo ver una línea de árboles rotos indicando una dirección.

Por lo curioso que es, decidió seguir los escombros y cuando más adentraba pudo ver a rocas y tierras, empujadas, como si algo grande y fuerte lo hubiera hecho. Hipo se inclinó un poco para caminar con cuidado por una pequeña colina que estaba destruida. Pero cuando vio que había atrás de aquella colina, se asustó y se sorprendió mientras se agacha rápidamente.

Supiera profundo mientras se relaja y piensa si su mente no le está dando imaginaciones pero para comprobarlo, tiene que volver a asomar la cabeza. Con cuidado asoma la cabeza y se sorprende al ver que su mente no jugaba y efectivamente vio lo que pensaba.

El furia nocturna, el dragón más temible en el archipiélago, estaba derivado en el suelo envuelto de una soga... Él lo hizo... Él derivo a un Furia Nocturna. Una mezcla de alegría y temor se formó en Hipo mientras saca un cuchillo y poco a poco se acerca al dragón.

-¡Waooo!... ¿lo hice?... ¡lo hice!... ¡sí!... Yo he derivado aun furia nocturna.- dijo muy alegre Hipo mientras pone un pie encima del dragón para hacer una pose de orgullo y victoria.

Pero de inmediato lo saca y retrocede con temor al notar que el dragón aun respiraba y eso indicaba que aún seguía vivo. Hipo vuelve a mirar al dragón y ve que este ya abrió los ojos y noto su presencia.

Pero por suerte para Hipo, el dragón tenia atado sus patas con una cuerda, así que esta indefenso. El castaño suspira mientras que agarra firme su cuchillo para quitarle el corazón al dragón.

-Soy un vikingo... ¡soy un vikingo!...- dijo Hipo mientras empuña fuerte su cuchillo lo más alto para dejarlo caer y clavar en el pecho del dragón.

Pero por un segundo el dragón lo mira a él e Hipo mira al dragón, sintió algo pero no sabe qué. Hipo intentó ignorarlo y volver hacia su propósito mientras que el dragón solo cierra los ojos esperando su hora de morir. Al final el castaño no pudo, no pudo, baja el cuchillo mientras se queda mirando al dragón.

-Yo hice esto.- dijo al ver en dragón descansando.

Se iba ir de la escena pero no podría dejar así nada más y aunque se decía estúpido a cada rato hizo lo que pensó que era lo correcto. Se agacha para cortar rápido las cuerdas que ataron las patas del dragón, mientras que lo hace, el dragón despertó y sele quedo mirando.

Una vez ya suelto, sin que el castaño se lo esperara. El dragón se para de inmediato para ponerse encima del chico mientras pone una mirada de amenaza. Hipo se quedó viendo horrorizado pensó que era su final, pero pudo notar que los ojos del dragón eran verde como la de él, claro que en modo dragón. Pero cuando vio que este se preparaba para disparar, el chico cerro los ojos pero lo que recibió no fue un disparo o dolor, sino un grito, el grito más fuerte que antes haya escuchado, claro porque lo hiso en su cara.

Después del gritó, el dragón se va volando o eso es lo que parece antes de desaparecer por el bosque. Hipo se le queda mirando cómo se va antes de caer desmayado en el suelo.

Fin del Flash Back

Hice la cosa más estúpida que cualquier vikingo habría hecho, no de esperar porque mi padre esta tan decepcionado de mí, ¡por Thor, el dragón tuvo pena de él!... Hasta Odín se avergonzaría de mí.

Yo mismo había sido demasiado cobarde para hundir el cuchillo en el pecho del dragón, sacar su corazón y llevarlo a su padre o Bocon pero no, solo hice una estupidez, Todo lo que hubiera sido más fácil y mejor si hubiera matado al Furia Nocturna por sus manos. Y que todavía sería reconocido como el que derivo a la más poderosa bestia. La gente dejaría de pensar que sus intentos de ayudar en las enredaras serian solo desastres y lo verían como alguien que podría cambiar todo para un futuro mejor. Puede que no tenga la suficiente fuerza o valentía para matar dragones, pero si para inventar cosas para ayudar a derivarlas. Tengo la inteligencia y la paciencia. Podía hacer que sea mucho más fácil y más seguro para todo el mundo, y todo el mundo lo sabría y mantendría sus inventos en los más altos respetos.
Ahora yo solo había destruido mi propio futuro con mi pueblo.

Odín, que decepcionó tengo de mí mismo. En serio e sentido lástima por el dragón. Imperdonable.

No es de extrañar que mi padre estuviera tan enojado y decepcionado de mí. Su único hijo, es un hombre débil, un torpe andante, una carga para la tribu. ¿Cómo en nombre de Thor yo podría ser el jefe cuando mi padre, Estoico se retire?.
Patán podría ser el Jefe, pienso miserablemente. Mi primo no era el más brillante de Vikingo y podría pensar sin dudar que él destruiría la tribu con una simple orden ya que para mí, este nació sin cerebro; pero al menos todos los seguirían sin dudar ya que pensaban que él era un ejemplo de vikingo y que los ayudaría en las gloriosas exploraciones de encontrar el nido de los dragones que han tenido hasta ahora. Las exploraciones podrían ser también unos desastres.
Puedo pasar el resto de mi vida en la Herrería; soy muy bueno en ser un herrero y que también podría morir soltero como Moho, cuya naturaleza antagónica le hizo vivir en una casa al otro lado de la montaña, lo más lejos del pueblo. No dudo que en unos años yo también tenga que vivir como él.

Hipo salió de sus pensamientos cuando estaba entrando a su casa y lo primero que vio fue a su padre de espaldas sentado al lado de la chimenea mientras que afila un hacha. El joven castaño traga saliva, no quería meterse en más problemas con el jefe de Berk. Es así que Hipo se arrastraba por las escaleras de su casa mientras se fija en el parpadeo del fuego en el hogar para que no se viera mucho su sombra y trató de caminar lo más silencioso posible. Pensando que tal vez pueda ir a su cuarto sin que su padre se diera cuenta.

-Hipo.-Lo llama de repente Estoico serio.

Parece que no pudo. El castaño se quedó quieto a la mitad de camino por las escaleras que iban a su habitación. Suspira decepcionado de sí mismo ya que ni siquiera pudo llegar a su cuarto sin que su padre se enterrar "no puedes hacer nada bien" pensó aún más enojado de sí mismo, mientras comienza a bajar las escaleras con la cabeza agachada.

-Necesito hablar con usted.-Dijo más serio el Jefe de Berk.

-Eso es bueno, papá, porque también necesito hablar con usted... .- Dice Hipo mientras que se prepara mentalmente para decepcionar más aun a su padre pero su padre lo interrumpe.

-Te vas a casar.- comentó de golpe Estoico.

Esto fue inesperado y mucho, tanto que dejo aturdido Hipo mientras pensaba si habrá escuchado mal.
Por un momento, sólo existía el sonido de las cenizas del fuego.

-¿Qué?'.-Logro de comentar Hipo después de salir de su mine shock.

Estoico comenzó a hablar rápido, como si quisiera acabar de una vez esta conversación.

-Te vas a casar, antes de que me valla a buscar el nido de dragones y ya que tenemos que salir antes que venga el invierno. La boda será este fin de semana.-le informa a su hijo de la decisión que ha tomado sobre él.

¿Qué?, ¿Qué?, ¡NO!, ¿No se suponía que iba a morir como un soltero solitario? pensó Hipo locamente.- ¡Papá! ¡Solo tengo dieciocho años!.- dijo rápido el muchacho sin creer lo que está pasando.

-Me casé con tu madre cuando yo tenía tu edad.- dijo Estoico entre dientes.

Mentiroso pensó Hipo molesto.- Usted se casó con mamá cuando tenías veinte años y que además lo prepararon por meses, ¡No cuatro días!.- Dijo con un tono molestó.

Pero su padre ignora lo que dijo.-Usted es el hijo de un jefe. Usted sabe cómo funcionan los matrimonios con los Herederos.- comentó con autoridad Estoico.

La casa giraba vertiginosamente al alrededor del muchacho. Se sentía como si estuviera cayendo en un abismo y no había ninguna posibilidad de escapar. Lo más alarmante es que había una sensación en la garganta que amenazaba a llorar. Eso solo completaría su humillación.

-¿Quién es la afortunada?.- dijo Hipo, su voz goteaba sarcasmo mientras que ocultaba pánico y terror.

Él pensaba que tal vez sea una chica de una de las islas vecinas, la hija de una familia inocente que no tenía ni idea de que la comprometieron con Hipo, "el inútil". Bueno, ellos estaban a punto de descubrir.

-Astrid Horffeson.- Lo dijo Estoico muy calmado

En el interior de Hipo apareció el abismo y el chico aterrizó con un muy desagradable golpe. Pero él solo se quedó mirando a su padre con horror.

-Ella es una muy buena muchacha.-comento Estoico a la defensiva ante la mirada de Hipo.-¿qué tienes contra ella?.

-Astrid no... Su familia no lo permitiría... .-Balbuceó Hipo casi sin aliento y los ojos abiertos como plató.

-Hablé con sus padres hoy en la mañana.- informo Estoico con la mayor naturalidad.-Ellos aceptaron el contrato.

-¿Contrato?.-Hipo tragó duro.-¿Sus padres?, pero, ¿Qué hay de Astrid?, ¡Ella me odia!, Vamos papá, ¡Esto es Astrid!... Ella no se acercaría a mí, si estuviera en llamas y yo tengo el último cubo de agua en el pueblo.

-Es su deber hacer que el matrimonio funcione.-dijo Estoico como solución.

Matrimonio. Con Astrid. Había sido un sueño favorito y poco práctico. Hipo se sintió enfermo.

-¿Por qué?... ¿cómo lo haría?... Astrid tiene mucho potencial. ¿Por qué tendrían sus padres dejar que se case conmigo?. Astrid tan hermosa, tan valiente... casada conmigo, con Hipo el Inútil... No... Esto no puede estar sucediendo.- pensó Hipo con mucha tristeza tanto para él como para ella.

-Hice una oferta a sus padres... Una que no podían rechazar.- informó Estoico como lo hiso.

-Usted les hizo una oferta.- dijo incrédulo el castaño.- ¡¿Qué oferta?!.- esta vez su voz sonaba amargo.

-Me ofrecí para abastecer cuatro partes del regalo de boda... Sé que antes era tres pero... Esta vez va haber una excepción.- dijo su padre. Tal vez fuera su culpa por eso se negaba a ver a los ojos a su hijo.

El regalo de la boda por lo general se divide en tres partes; dos fueron suministrados por la familia del novio y uno, por la novia. Para la familia de la novia. Hipo miraba a su padre asombrado. Estoico se ofreció a proporcionar a la familia de Astrid con dos dotes.
Años antes, en una incursión, el padre de Astrid había escapado por poco de un ataque de dragón con vida pero perdió la movilidad de las piernas. Es por eso que en el hogar Horffeson habían gastado y cuidado mucho del hombre, quién ya no podía caminar o mantener a su familia. Así que la familia de Astrid era muy pero muy pobre, Hipo lo sabía cómo todo el mundo. Pero al parecer su padre aprovechó eso.

-Así se hace, papá.-dijo Hipo con incredulidad.-Se las arregló para comprarla y dármela a mí, ¡todo de una vez!.

-No hay precio que no pagaría para garantizar su seguridad.-dijo Estoico muy serio y algo molesto, sin arrepentimiento, él pensaba que estaba haciendo lo correcto.

-Comprendo que me quieras ayudar para ser un verdadero vikingo y todo con lo que conlleva con eso... Pero no es justo que tengas que arrastrar a alguien con mis problemas... ¡Astrid no se merece esto!... ¡Eso es ser egoísta!.- dice Hipo alterado ante la situación. Intentando al menos que Astrid se salvé de esto.

Él sabía que su padre podría hacer locuras para que sea más responsable... Y si casarse es la solución, no podría escapar de eso... Pero no era justo arrastrar a la Astrid con él. Ella es una magnífica chica. Hermosa. Excelente guerra. ¡Podría tener al mundo a sus pies!. Podría tener a cualquier hombre... Pero va a terminar cansándose con él. Con un inútil. Hipo vivirá con la culpa total por el resto de su vida, si Astrid es obligada a ser su esposa.

-La chica Horffeson es una de las mejores vikingas de tu generación... Un ejemplo total de un verdadero vikinga... Y si se convierte en tu esposa, podrás intenta igualarte a ella y dejaras de una vez las tonterías que pasan por tu cabeza.- dice su padre ante cómo ve la solución para los problemas que tiene su hijo. Pero Hipo solo se quedó callado ante su intentó inútil de hacer cambiar en algo la decisión de su padre.

Un silencio invadió la casa Haddock para los dos hombres que Vivian allí. Hasta que el mayor se frota la cara para continuar su "conversación" con su hijo.

-Me voy a ir este lunes, después de la boda. Estoy llevando la mayor parte de los hombres que estaban en la defensa de la isla... Usted sabe que las posibilidades de nuestro regreso de la búsqueda del nido de los dragones son muy pocas. Si yo no regreso... .- intentan de decir Estoico ya que el final le cuesta informar sobre el plan B que tenía en mente

-Pero usted podría regresar.- Dijo el castaño captando lo que iba a decir su padre.

-Probablemente. Pero si no vuelvo, al menos me gustaría saber que tendría una oportunidad de ser un jefe para Berk. Usted dejará de ser... Esto.- dijo mientras señala por completo al chico.- para poder igualarse al carácter de la chica Horffeson, claro... Si puedes sobrevivir con ella como tu esposa... ¡Por Thor!, todo el pueblo te dará la oportunidad de escucharte cuando seas el jefe, con Astrid a tu lado.- dijo su padre ante como ve las cosas para un posible futuro.

Pero el castaño no lo estaba oyendo. Él nunca había pensado que su padre podría pensar en un trágico futuro. Pero sinceramente no sabe cuál es peor... Que su padre muera o que Berk tendrá que tener a un inútil como jefe.

-Patán podría ser jefe.-Dijo sin siquiera medir sus palabras pero buscaba una solución como loco. Estaba dispuesto incluso a obedecer a su tonto primo por el resto de su vida.

Pero su padre solo suspiró mientras se le escapa una pequeña risa antes de hablar.- Su primo pudra tener el potencial para ser un gran guerrero pero sinceramente, él no tiene suficiente cerebro ni siquiera para llenar el cráneo de un terror terrible.- Dijo ante las tonterías que dice su Hijo para escapar de sus responsabilidades.

Así que no soy el único que pensaba que Patán tenía poco cerebro pensó el castaño para sí mismo. Le gustaría ver la cara de Patán cuando se entere que casi todos piensan igual en él. Y Patán se consideraba listo... Que Idiota total.

-Ahora entiendes porque tienes que casarte pronto con la chica Horffeson.- le dijo de repente su padre.

-Claro que entiendo, también voy a entender si Astrid decide cortarme el cuello mañana por la mañana.- pensó triste Hipo ante su mala suerte. Está bien que tenga muchos problemas, él puede vivir con eso. Pero no puede si arrastra a alguien con él. No es justo... El pueblo lo odiara más.

Él debe protestar violentamente, él debe de planear una forma para impedir esta boda que nadie quiere pero su cerebro estaba tan sobrecargado de información que no era capaz de procesar un pensamiento coherente para salir de esto o cambiar en algo la decisión de su padre

Ante el silencio de su hijo, Estoico continuó hablando en las decisiones que ha tomado este día.- Y hay otra cosa más. Usted podrá de tener lo que siempre deseó... La formación de combates contra dragones... Empiezas mañana con los otros chicos de tu edad... Mientras que yo y los padres de Astrid hacemos los preparativos para la boda... Habrá suficiente tiempo para comprar y adornar todo este fin de semana.- Dijo Estoico mientras deja caer el hacha que estaba afilando, en las manos de su hijo, quien con las justa lo sostiene tras salir de su impresión con esta otra noticia.- Usted necesitara de esto para mañana... Por fin podrás ser uno de nosotros... Espero que no me defraudes más.- Finalizó de hablar su padre mientras pasa por el costado del chico para salir por la puerta de su casa, a tomar un respiró.

Hipo esperó hasta que su padre saliera. Aún en shock, comenzó a subir despacio por las escaleras hacia su cuarto. Una vez allí, se sonto en la silla que estaba al lado de su escritorio. Aun no podía creer en todo lo que ha pasado y lo que está a punto de pasar.

-Por Odín... Mi vida es una mierda.- susurra Hipo mientras se tapa la cara con sus manos para intentar no llorar.

Pero al final no pudo evitar que unas cuantas lágrimas salieran de sus ojos.