Hola, antes que nada debo aclarar ciertos puntos:
1- Este fanfic no es sasusaku o naruhina, asi que no esperen que tenga ese romance.
2- No esta basado en los capitulos hecho por Pierrot, solo fue tomado hasta Gaiden y The Last.
3- Si no estas contento con esto, por favor no lo leas. No estoy complaciendo a nadie, solo a mi.
4-Siento si estoy siendo muy dura, pero todo tiene una razon.
Gracias a los que lo estan leyendo, subire un capitulo cada dia ;)
***Todos los derechos son de MASASHI KISHIMOTO (y a quien se los vendio) esto es sin fin de lucro.
El Fin
Por: Odisea27
Cap. 4
"Cambios"
Después de la Cuarta Guerra Ninja, el tiempo avanzo sin tregua para nadie y trayendo grandes cambios a cada ser vivo. Estos cambios no solo afecto físicamente a muchas personas, sino también emocionalmente ya sea para bien o para mal.
Un ejemplo de entre ellos fue a Hatake Kakashi, quien después de la guerra y quedarse sin sharingan pensó que llevaría una vida tranquila, como un shinobi normal y sin los estándares de ser un shinobi con muchos enemigos, sin embargo dos años después de dicha guerra, Senju Tsunade la Quinta Hokage lo había mandado a llamar.
-¿Me hablaba, Tsunade-sama?- dijo ingresando a la oficina de la Hokage.
Esta al escucharlo, trato de esconder su sake pero cuando vio que se trataba de Kakashi se relajo.
-Si, Kakashi. Bien iré al grano.- dijo Tsunade poniendo sus manos bajo su barbilla y recargándose sobre el escritorio.- Felicidades Kakashi, el consejo te ha asignado como el Sexto Hokage.
-¿Eh?... Creí que Naruto sería asignado como Hokage.
-No, aún no tiene edad para cargar con ese puesto, sin mencionar que sigue siendo un gennin. Aún tiene mucho por crecer.
Después de eso, en su puesto como Hokage, se concentro en traer prosperidad a su aldea, se ubico en la tecnología. Mejor las televisiones, creo aparatos llamados computadoras y teléfonos, tanto para casa como móviles. Y aunque pensaba que había sido un gran avance, no todos pensaban lo mismo, en especial a los ninjas que les pagaban por entregar mensajes y a los embajadores de otras aldeas.
Con el tiempo, Hatake Kakashi pensó que su deber como Hokage había concluido, y dejo su puesto como anteriormente lo había hecho su antecesor, eligiendo a un nuevo Hokage, eligiendo al shinobi que mejor le inspiraba confianza, eligiendo a Uzumaki Naruto, su antiguo discípulo.
El cambio fue radical para Konoha, paso a ser de una aldea unida, sin distinción sociales, a una ciudadela en donde, quienes tenían mas dinero o provenían de grandes clanes, tenían el placer de vivir en la nueva Konoha en cima de las cabezas de Hokages, los demás seguían viviendo vivían donde la tecnología aún no estaba en su apogeo.
Los ninjas, poco a poco iban disminuyendo, muchos comenzaban a retirarse para dedicarse a ser comerciantes o vendedores tecnológicos u otros simplemente se retiraban por el escaso trabajo que había y Shizune era testigo de este hecho.
Había sido testigo del crecimiento de Konoha, de ninjas y como este oficio poco a poco se iba apagando y un claro ejemplo habia sido ver a los pequeños shinobis y su crecimiento de la llamada "generación de oro".
Algunos de ellos habían dejado de ser ninjas para encargarse de tiendas como Yamanaka Ino, Nakamura Tenten y Akimichi Chouji, otros se habían dedico a ser jefes de clan como Inuzuka Kiba, otros habían sorprendido con sus decisiones inesperadas como Aburame Shino siendo maestro, algunos aún se mantenían activos como Rock Lee, Nara Shikamaru y Uzumaki Naruto y otros simplemente se habían olvidado de haber sido ninjas como Nara Temari, Uzumaki Hinata y Uchiha Sakura y de esta última era quien mas le había dolido.
Cuando la conoció, solo era una niña de cara bonita y vanidosa, sin clan, sin técnicas especiales, sin coraje y valentía, una niña que solo jugaba a ser ninja y su única meta era ser notada por el chico popular. Sin embargo, un día su propia maestra llevo a esa niña frente a ella.
-Tsunade-sama, ¿Qué hace aquí?- dijo sorprendida viendo entrar a su maestra a la biblioteca y siendo seguida por Haruno Sakura.
-Shizune, estas en una biblioteca deja de gritar. Siéntate aquí Sakura.- dijo Tsunade señalando el lugar frente a ella.- Shizune, a partir de hoy Sakura será mi aprendiz, lo que quiere decir que también será tu aprendiz y se convertirá en tu hermana pequeña.
Estaba sorprendida, era la primera vez que su maestra se mostraba interesada en enseñarle a alguien sobre medicina, ella había corrido con suerte ya que había iniciado en ello desde niña y por parte del hospital y cuando conoció a Tsunade, ella le ofreció pulir sus habilidades.
-Sakura, si realmente quieres volverte médico, deberás comprender la medicina, el cuerpo humano, el cuerpo de cualquier ser vivo. Si no eres capaz de eso, será mejor que lo digas ahora, no me gusta perder el tiempo.
-Quiero aprender, Tsunade-sama. Por favor enséñeme.
Por primera vez, vi en esa niña las ganas de crecer y superarse.
-¡Bien! Shizune, dale el libro de introducción.
-Si
-Haruno Sakura, prepárate. En tres días te veré aquí y salvarás la vida de alguien pequeño. Shizune, si me entero que le ayudaste, tu te encargaras del papeleo por un mes.
-¡¿Eh?!- dijeron Sakura y Shizune al mismo tiempo.
-Pe-pero Tsunade-sama…
-En esta vida nada es fácil Sakura, si esperas que todo llegue y no te esfuerzas por tus metas. Entonces nos vales la pena.
Y por increíble que parezca, lo logro. A los tres días fue testigo que había aprendido y logro salvar a un pez.
Con el pasar de los días, vio sus avances, sus esfuerzo, sus ganas de salir adelante y Tsunade-sama también fue testigo de ello, cuando a los tres meses la adopto como su discípula para mejorar sus habilidades ninjas. Había dejado de ser una niña que jugaba y se convertía en una verdadera kunoichi con deseos de seguir creciendo como mujer, como ninja y como médico… y un día, simplemente tomo la decisión der ser una ama de casa, ser mamá y casarse con una persona que era un ermitaño sin rumbo fijo.
Al convertirse en la esposa del único descendiente del clan Uchiha, había logrado hacerse de una casa grande en la nueva Konoha, pero tras un ataque de histeria, su casa se había echo añicos lo que la hizo mudarse a un departamento en la antigua Konoha. No tenía trabajo fijo, no era médico pero le ayudaba cuando había mucho trabajo, no era comerciante pero a veces vendía y como si se tratará de la decoración de un pastel la última cereza de su vida, era una rara enfermedad que estaba atacando sus canales de chakra y debilitaba su cuerpo, descartando completamente que un día se levantará y volviera a ser una kunoichi.
Sentada frente a su escritorio en la oficina del hospital, Shizune leía el informe del último análisis que le había hecho a Sakura. Y como le había dicho a ella, no había mejora y hasta en cierta manera se podría decir que estaba empeorando.
Escucho que alguien tocaba su puerta y tras autorizar el paso, una enfermera accedió.
-Buenas tarde, Shizune-sama
-Buenas tardes, ¿qué sucede?
-Encontramos esta bolsa en este pasillo.
Shizune acerco la bolsa hacía si, y al abrirla vio dentro una serpiente.
-¿Una serpiente?- pregunto la enfermera.
-¿Quién la trajo?
-Nadie lo sabe.
-Llévala al laboratorio y que la analicen. A simple vista es una "Microrus" pero no se si es venenosa o no. Llévala a que la identifiquen, si es venenosa y mordió a alguien podría hacer el antídoto, y si no… bueno no estará de mas avisar.
-Si, Shizune-sama… con su permiso.- dijo la enfermera retirándose y dejando a Shizune sola.
Shizune al verse sola de nuevo, suspiro y volteo hacia la ventana. El sol estaba en su punto mas alto y alumbrando con gran intensidad a Konoha, que a pesar de los cambios que había tenido aún era muy hermosa y no era la única que lo pensaba ya que lejos de ahí en una pequeña casa ubicada en la antigua Konoha, Uchiha Sakura también veía por la ventana de su sala.
Ya había terminado de cocinar y esperaba la llegada de su hija, ya eran las 3:00pm y después de una mañana haciendo el desayuno, preparando el almuerzo de su hija, limpiando su casa y lavando ropa, que en este mes había remplazado el pago de la renta, ir al hospital para sus análisis y tener un encuentro con su aún molesto excompañero, había regresado a su casa para hacer la comida y esperar a su hija para comer juntas.
A pesar de las carencias económicas, tenía la vida que siempre deseo. Se había casado con el hombre mas guapo de toda la aldea, quien la entendía como nadie y la apoyaba, no tenían que estar siempre juntos para saber que se amaban y de ese amor había nacido su pequeña Sarada. Y aunque tenía todo lo que un día deseo, se culpaba y maldecía por haber estado con Naruto de una forma mas allá de la amistad.
No lo entendía, ella amaba a Sasuke y Naruto amaba a Hinata, eran su "primer amor" y aún así se habían unido sin treguas, era como si hubieran encontrado un oasis en el desierto y aunque sabían que estaba mal, en esos momentos no pensaban y se dejaban llevar por el impulso de sus cuerpos.
Ya era de noche, cuando estaba cenando con su hija y se reía con la anécdota del bosque por la que su hija había pasado, cuando escucharon que tocaban la puerta.
-Yo abro.- dijo Sarada levantándose y acercándose y abriendo la puerta.
-¿Hokage-sama?/¿Naruto?- dijeron madre e hija al unísono
-Hola Sarada.- dijo Naruto con una sonrisa.- ¿Puedo pasar?
-Claro… ¿Qué hace aquí?- pregunto cerrando la puerta
-Bueno, hola Sakura-chan vine a darte esto.- dijo Naruto acercándose al comedor y dirigiéndose a Sakura saco una pequeña caja que traía atrás de su espalda y extendiéndoselo a Sakura dijo.- Feliz Cumpleaños, Sakura-chan.
-¡Ah!/¿Eh?
Sarada corrió hacía su cuarto y Sakura agarro el pequeño regalo.
-Naruto…
-¿Crees que me olvidaría de tu cumpleaños? Antes que nada fuiste mi compañera y mi amiga, Sakura-chan.
-Pero…
-Feliz cumpleaños mamá.- dijo Sarada saliendo de su cuarto con un pastel en su mano y un clon atrás de ella con un obsequio.
Ambas de acercaron a Sakura cantando y Naruto, parado a lado de ella también comenzó a cantar el feliz cumpleaños. Sakura solo sonrió y cuando llego el momento apago las velas de su pastel.
Los tres comenzaron a convivir como si fuese una familia, Sakura y Naruto narraban momentos que pasaron junto a Sasuke y Sarada les platica lo rara que era Chochô y su extraña búsqueda de su "padre" haciéndolos reír.
-Hokage-sama.
-¿uhm?
-La próxima vez que acepte los pedidos de misiones, pida bien los detalles.- dijo Sarada llevándose a la boca un pedazo de pastel.
-¿Por qué lo dices?- pregunto Naruto dejando la cuchara sobre su tercera rebanada de pastel.
-La palabra "unos" dan a entender que fueron pocos y no miles los turistas que habían venido. Tardamos en recoger toda la basura en mas de 5 horas.
-¿En serio era mucho?- pregunto Naruto, mientras veía a Sakura reír.
-Si, hasta en el rio y lago había basura.
-Naruto, deberías poner una regla contra eso. Por muy turistas que sean, deben respetar el medio ambiente.
-Haré lo que digas, Sakura-chan. Lo siento Sarada, no volverá a pasar.
-No importa, exigí un pago mayor.- dijo Sarada.
-"Es igual a Sasuke/Sasuke-kun"- pensaron al mismo tiempo Naruto y Sakura.
-Por cierto, ¿Cómo está Boruto?- pregunto Sarada, terminando su pastel.
-Ah, esta bien.
-¿Qué le paso?- pregunto Sakura intrigada.
-Me dijo Shikamaru, que a Boruto durante su misión fue mordido por una serpiente, Konohamaru lo mando al hospital con todo y serpiente para que lo analizaran y si era venenosa lo pudieran atender rápido.
-¿Y si era venenosa?
-No creo, si hubiera pasado eso, me hubiera mandado a llamar Shizune y Hinata hubiera entrado a mi oficina. Seguramente fue solo una mordida y conociendo a Boruto, no quiso hacer un drama de ello.
-Tienes razón.
-Me alegro que este bien, bueno ya son las 10, será mejor que me vaya a dormir.- dijo Sarada levantándose y comenzando a levantar los platos.
-Ah, déjalos Sarada, ahorita yo le ayudo a Sakura-chan.
-No es necesario Naruto yo lo haré.
-Esta bien, Sakura-chan. Me invite de solo, lo menos que puedo hacer es ayudar a levantar.
-Si, tiene razón.- dijo Sarada
-"Definitivamente es como Sasuke/Sasuke-kun"
-Bueno gracias por venir Hokage-sama, hasta mañana mamá que bueno que te gustó tu regalo.
-Muchas gracias hija. Buenas noches.- dijo Sakura levantándose y acomodando los platos.
-Buenas noches, Sarada.- dijo Naruto ayudando a Sakura.
-Buenas noches a los dos.- dijo Sarada entrando a su cuarto y cerrando la puerta.
-¿Desde cuando vives aquí Sakura-chan? Según yo vivías en la nueva Konoha.
-¿Recuerdas esa vez que conocimos a Shin?
-Como olvidarlo- dijo Naruto con voz amarga y viendo a Sakura, formo un sello y al segundo había hecho aparecer un Kagebushin- deja eso Sakura-chan, yo me hare cargo. Sigue platicando.
-Gracias. Bueno, horas antes Sarada me había hecho enojar y termine destruyendo la casa, cuando regresamos, nos venimos para acá.
-¿Cómo lo consiguieron tan rápido?
-Era el departamento de Sasuke-kun.- dijo Sakura creando un silencio y sentándose en el sofá.
-Tengo que decirte algo.- dijo Naruto sentándose a lado de ella.
-Naruto…
-Escucha… me siento mal, me hacen falta muchas cosas, no se que son, pero algo en mi me dice que no lo tengo que olvidar. Es como si una parte de mi hubiera muerto y no hablo en sentido literal. No se que es, pero siento como si olvidará a mi papá, a Ero-sennin, a Sasuke, a ti. Pero cuando trato de recordar, me suele doler la cabeza, lo mismo pasa cuando recuerdo momentos de mi infancia. Por eso suelo tomar, el alcohol es lo único que me ayuda con el dolor de cabeza.
-¿No has ido al hospital?
-Solo una vez, y me dijeron que no había nada. Sakura-chan, no se que me pasa, pero aunque amo a Hinata y tengo una familia, me siento incompleto y que solo hice lo que muchos esperaban que hiciera y lo hice, aunque siento que me perdí en el proceso y cuando estoy contigo me siento bien, es como si fuera realmente yo y no lo que esperan que sea.
-Eso es imposible Naruto, yo nunca estuve ahí para ti. Si tienes que sentir algo así, sería con Hinata, ella siempre estuvo a tu lado, apoyándote.
-Lo se, en serio lo se Sakura-chan, y aún así quiero estar a tu lado. Tu amas a Sasuke y aún así te gusta estar a mi lado.
-No es…
-Si lo es, lo dude desde que fuimos juntos a esa misión, lo sospeche desde esa vez en el baño...- dijo Naruto poniendo una mano sobre la mejilla de Sakura y acercándose poco a poco.- y lo confirme cuando vine aquí borracho. Y se que pasaste por lo mismo que yo.
-Idiota.- dijo Sakura terminando la distancia que los separaba. Se unieron en un beso sin prisas, sin culpa, sin miedos.
En la mesa del comedor habían dos regalos, en uno había un collar con un dije en forma de cerezo, y en el otro una foto de Sakura y Sarada en un portarretrato en forma de reloj que marcaban las 10:30 pm.
