Capítulo 3-Amistad
-¿Qué sucedió ayer, Granger?
-No te encontramos en ningún lado del castillo, Draco estaba que se arrancaba los pelos.
-Oh, ¿Enserio? ¿Acaso tenías miedo Malfoy? O ¿Te preocupo?
-Tch no era por ti, pequeña arrogante.
-Por supuesto que no era por ti Granger, nuestro delicado Draco solo temía ser ultrajado por aquel enorme troll, ¿no es así pequeño platinado?-El comentario de Pansy no hizo más que provocar risa en las dos Slytherins y que algunos próximos a ellos en el comedor casi se atragantasen por la aguatar las ganas de burlarse del platinado. Quien extrañamente se tragó la furia emergente en sus ojos y decidió que la mejor opción era desayunar tranquilo.
Por el otro lado del gran comedor se encontraba un joven enfrascado en la conversación que difícilmente podría escuchar. El día anterior había ocurrido una revelación importante para él, Hermione Granger no era una niña frívola y arrogantemente insoportable como lo daba a ver, muy en su extraña manera ella era capaz de sacrificarse por ayudar a los demás y eso era algo que no se esperó jamás de una Slytherin.
La mañana de clases transcurrió de una manera muy normal, el ojiverde se dedicó a observar a la niña de verde y plata buscando un momento para acercársele y establecer una amistad con ella, que era algo que realmente complicado considerando que Malfoy y Parkinson no le despegaban el ojo de encima. Había algo extraño en esos dos, algo de lo que se había podido percatar en el día fue de las constantes miradas que se lazaban cada vez que Hermione hacia algo demasiado perfecto en clases y recibía alabanzas de los profesores, si la chica no fuese tan destacada estos intercambios habrían pasado desapercibido para el ojiverde.
-¿Harry, qué te sucede ?Haz estado extraño todo el día-En la sala común de los leones la atmósfera cálida y acogedora hacía sentir a todos como en casa. Un azabache y un pelirrojo se encontraban alegremente compartiendo una partida de ajedrez. Para Harry algunas cosas de ese mundo aun le eran muy nuevas, el ver como esas hermosas figuras tomaban forma y movimiento como en un verdadero campo de batalla en blanco y negro le asombraba y maravillaba en proporciones iguales, puede que lleve perdiendo su sexta partida seguida contra su pelirrojo amigo pero no le importaba porque el compartir un juego tan fascinante como el ajedrez mágico con su primer amigo verdadero era lo más valioso para él. De repente una idea le asalto a la mente ¿A Hermione le gustaría jugar al ajedrez mágico con él? Probablemente le dé una peor paliza que Ronald pero se le hacía terriblemente emocionante el pensar en compartir un juego con ella. Dominado por sus impulsos dejo su turno en el ajedrez para que Dean tomase su lugar finalmente y salió corriendo en busca de la que quiere que sea su amiga.
La biblioteca era el refugio perfecto a esas horas, su belleza se veía exaltada por los diversos colores del atardecer que inundaron el recinto al atravesar las ventanas y reflejando pequeños arcoíris en algunas partes por el reflejo de la luz, y en el centro de todo ese lugar de ensueño se encontraba Hermione Granger disfrutando de un majestuoso libro de elaboración de pociones, era increíble el pensar la cantidad de enfermedades muggles que su pudieron haber sanado con la poción correcta, era una lástima que ni toda la tecnología y conocimientos farmacéuticos pudiesen igualar a la eficacia de una poción bien elaborada obtenida directamente de las propiedades elementales de la naturaleza ,habiendo estas alcanzado su máximo potencial al ver sido sometidas a la temperatura adecuada.
Finalmente la paz la albergaba luego de todos los acontecimientos del día anterior que aun daban vueltas en su cabeza, simplemente era demasiada extraña aquella nota y la sensación de satisfacción cuando recito aquel hechizo mentalmente, jamás creyó que eso fuese capaz de suceder y menos acompañado de un impulso repentino de salvar a alguien que consideraba exponencialmente inferior a ella .Esperaba fervientemente que Potter no halla malinterpretado la situación y creyese que fueran amigos , eso sería realmente intolerable para ella.
Lamentablemente sus plegarias no serían escuchadas
-Hermione ¿quieres jugar al ajedrez mágico algún día conmigo?- ¿Eh? ¿Esa era una pregunta lógica? ¿Y por qué tenía esa sonrisa enorme en los labios? Esto la molestaba de sobremanera, no quería tener nada que ver con el niño que vivió, abrió la boca para decírselo -Yo sé que quizás no te agrado mucho Hermione, pero yo realmente quiero que seamos amigos, creo que eres una persona muy lista y comprensiva y eso es algo que me gusta mucho de ti-Las palabras murieron en su boca nunca nadie alguien la había alabado tan sinceramente por su inteligencia.
-Potter…
-Yo sé que quizás no querrás que nos vea en público por las diferencias de casa pero ¡por favor se mi amiga!-La joven castaña se sorprendió con esa propuesta tan espontánea e ingenua que le daba a ver el niño que vivió, sin poder entender su nivel de idiotez al preguntarle algo así.
-Está bien, pero ten en cuenta que hago este porque me causas más gracia que rechazo
La verdad ni siquiera ella sabía por qué había cedido a aceptar la amistad del niño que vivió. Probablemente lo hacía por presión, por lastima, por conveniencia o quizás porque no quería romper sus ilusiones, pero decidió que definitivamente no podía permitirse rechazar esta oportunidad.
A partir de ese momento ambos se volvieron indispensables en la vida del otro, siendo los mejores amigos en la biblioteca donde la castaña obligaba al pelinegro a estudiar bajo la excusa de jugar ajedrez con el si lograba una puntuación alta en todas las materias, incluyendo pociones, lo cual nunca sucedió pero a pesar de eso siguieron manteniendo su amistad.
El tiempo paso volando y el ambiente navideño rodeaba a todo el colegio, Potter se había atrevido sonreírle durante el desayuno como clara muestra de que le quería mostrar algo, rogando que sus compañeros Slytherins no lo noten se escabullo luego del desayuno a la biblioteca para regañar al niño imprudente por ser tan indiscreto y hacerle prometer que pensaría una señal para cuando tuviesen que verse nuevamente. Cuando se calmó pudo ver el regalo navideño de Potter, una escoba y una capa, también le había comentado acerca del descubrimiento del espejo de Oesed, no se olía nada bueno de esto…
Potter se metió en problemas con Draco por el Dragón de Hagrid, y yo al tratar de evitar un conflicto entre ellos quede castigada también, en el bosque vi claramente la figura de una criatura alimentándose de los unicornios, temo que sea Voldemort. Harry está muy nervioso, no sé qué hacer, ahora todo está aún peor el gigante de Hagrid le revelo a Potter la verdad, estamos en graves problemas al parecer alguien en la taberna sabe acerca de las pruebas y como derrotar al perro de tres cabezas.
POV. HERMIONE
El aire se siente extraño hoy, siento un cosquilleo que recorre todo mi cuerpo como si fuesen gusanos internos trepando fuertemente en mis entrañas, tengo un mal presentimiento, cada célula de mi cuerpo exigiendo por un descanso y huir de lo que me depara este día tormentoso, estaba a punto de cumplir los deseos de mi cuerpo cuando la molestia me invadió.
-¿Qué haces en mi habitación a estas horas Pansy?
-Oh no te olvides de Draco-soltó una risita mostrando al rubio con una ridículamente oscura capa que le cubría la cara.
-¿Qué te metiste en la cabeza oxigenado?-su atuendo es súper extraño, los muggles probablemente habrían salid despavoridos al verlo con esa capa digna de secta demoniaca y ese tierno ceño9 fruncido que demuestra que esta terriblemente enojado por el apodo muggle que aún no es capaz de comprender.
-Tenemos que hablar seriamente Granger.
Su mirada de repente cambio bruscamente al verme reír, el ambiente cambio drásticamente a mi alrededor viendo como la aparentemente relajada Pansy se levanta de mi cama para adoptar una posición seria al lado de rubio.
-Lo sabemos y queremos que te detengas-¿De qué hablan? No comprendo porque presiento que esta es una confrontación, yo no recuerdo hacer nada que necesite ser detenido o visto mal por mis compañeros…excepto ese asunto
-Así que descubrieron la verdad-mi voz adquirió un tono seco inmediatamente-Lo siento chicos pero con quien yo quiera relacionarme no es algo que le concierna.
-Ja! Deja de una vez tu actitud de reina Granger y escucha, la amistad que tienes con Potter solo te perjudicará, ni siquiera un sangre pura se atreve a relacionarse con un Gryffindor, eso sería suicidio y en tu situación todo se pondrá peor aún.
-¿Quién dice que yo necesito vuestra ayuda?
-Herms no te recomiendo responderle así a Draco él sabe lo que hace.-un extraño sentimiento me está invadiendo, yo los aprecio, de verdad lo hago bastante, ellos me ayudaron en todo lo que no entiendo acerca del mundo mágico y estuvieron a mi lado sin importarles los comentarios maliciosos, pero si hay algo que no tolero es que se metan en mis asuntos.
-Yo seré amiga de quien quiera ustedes no son mis padres o algo parecido, así que lárguense de una vez.
-Escucha tu vida será un infierno si sigues siendo tan imprudente, mezclarte con los Gryffindors será la peor de tus desgracias-Es verdad, la casa Slytherin está íntimamente relacionada con la magia negra, la mayoría de ellos venían de familias mortífagos, de puristas de la sangre, ella tenía todas las de perder en sus planes de vida si se llegaban a enterar que se mezclaba con el peor de los leones, el niño que vivió.Mi vida no tendría sentido- Esto te perseguirá por el resto de tus días si se llegan a enterar.
No dijo nada más y se retiró de mi habitación junto con Pansy. Yo solo me levante dispuesta a empezar mi día dispuesta a sacarle el provecho que ameritaba. En el gran comedor Potter se quitó las gafas para reacomodárselas tres veces consecutivas, esa es la señal de que debemos reunirnos en la é un suspiro sin entender por qué estoy aun siguiéndole el juego a este gafotas, es demasiado riesgoso.
Esta noche tenemos que actuar, Potter y yo nos internamos en la trampilla luego de dormir al perro, será una noche interesante, al parecer finalmente jugaremos al ajedrez mágico. Es un lástima que él no se vea tan motivado por esto. Me quedo aquí parada mientras lo veo ir a la última sala, donde se encontraría supuestamente Snape, pero yo sé que no es así .Aún tengo todas estas sensaciones acompañándome desde el día en que entre a este colegio, sé que todo eso ha sido provocado por quien sea que este al otro lado de la puerta y no pienso quedarme de brazos cruzados sin poder ver qué sucede dentro.
Decidí que yo vería lo que estaba ahí dentro,después de todo no habríamos llegado hasta aquí de no ser por mí. Ingresé lentamente a la habitación para encontrarme con… ¿El profesor Quirrel? , entonces con eso último todas las piezas del rompecabezas encajaron en mi mente.
24 de Diciembre, 1936
La navidad había llegado a todas partes de Londres recubriéndola de lindos colores ,todos los andrajosos niños se habían juntado a brindarse calor y comer la asquerosa mezcla de masa que tenían por comida llenos de felicidad y en la espera de abrir los pocos regalos que se pudo obtener de las donaciones caritativas.
Sin embargo el ambiente era drásticamente diferente en la habitación del pequeño Tom Riddle ,quien se encontraba encerrado en su habitación llorando, así es el pequeño señor oscuro se encontraba envuelto en unas roídas sabanas sin más que cubriese su frío cuerpo. No quería bajar, se sentía fuera de lugar con esos niños que parecían despreciarlo, varias veces lo habían arrinconado para insultarlo o incluso patearlo. La señora Cole era consciente de todo pero nunca hizo nada. Solo lo miraba con temor.
Lo odiaba, odiaba eso que lo volvía un fenómeno. Un marginado .Su vida en el orfanato no era muy bonita pues vivía maltratado y olvidado por todos incluyendo a la cuidadora del orfanato.
Pero tenía algo que no odiaba, algo que consideraba precioso y esos eran sus sueños, esos dulces sueños en los que tenía una amiga, alguien que siempre estaba allí para él, siempre cuando hablaban ella estaba allí en una extraña cueva y con una tierna sonrisa en sus labios abría sus brazos para recibirlo entre ellos y escuchar sus penas siempre brindándole caricias en el pelo, pero aquel día todo simplemente paró.
Estaba solo de nuevo, hasta su mente lo había abandonado. Ella no estaba más y eso le ponía triste.
Temía volver a dormir y descubrir que ya jamás la vería, las lágrimas seguían recorriendo sus mejillas desde que despertó en su probablemente único momento de debilidad, la extrañaba de sobremanera .Los lamentos entorno al niño no paraban, quería irse de ese lugar, alejarse del orfanato y esos niños crueles que temían sus habilidades. Cuando abrió los ojos estos se llenaron de sorpresa repentina. Estaba en el lugar de siempre y allí estaba ella viéndole fijamente con sus ojos almendrados.
Le sonrió con ternura y le rodeo con sus brazos, el sintió rabia y dolor ¿Por qué no podía ser real? ¿Por qué estaba solo? Molesto por estos sentimientos de debilidad la alejo bruscamente.
Y ahí fue cuando escucho una linda risa. Ella se reía por primera vez.
-Estaremos juntos algún día, lo prometo. Ahora no es el momento Tom.
-¿Existe la posibilidad de que seas real?
-Eso es algo que no importa, tú y yo estamos destinados el uno al otro, así que por favor deja de sufrir. Tú dolor es mi dolor y no me deja descansar.
-Tú no sabes nada de mi dolor, tú eres una simple ilusión de mi mente pero aun así si eres parte de mi mente eso quiere decir que tus deseos son los míos….entonces no sufriré más. No te preocupes nadie me alcanzará jamás, haré lo que sea por no sentirme menospreciado por esas personas. No, ellos no son personas solo son seres inferiores y corruptos. Yo seré superior a todos.
Se acercó a él y le dio un último abrazo antes de desvanecerse entre las sombras de la cueva.
-Gracias por dejarme descansar y feliz navidad, Tom.
Ahora con la señorita Granger frente a él, vino a él aquel recuerdo olvidado durante décadas en el cual el decidió finalmente su destino. Creyó que aquellos sueños eran una premonición de que él era mejor que todos y por lo tanto ellos deberían estar bajo su mando, es allí cuando empezaron sus primeras artimañas, empezó a usar sus habilidades especiales, las cuales por la cual antes se creía falsamente menos para someter a los demás e infligir el miedo, nadie jamás se volvió a acercar a él, ni siquiera la tan austera Sra. Cole, luego empezaron a acercársele las serpientes, a las cuales considero su única compañía olvidándose de esa manera de la pequeña niña de sus sueños ,quien desapareció con todos sus sentimientos de debilidad y deshago sus penas. Sin embargo ahora estaba allí, solo que un poco mayor y estaba tratando de reanimar entre sus brazos delicados a Potter.
Ella era idéntica…
¿Por qué no se dio cuenta antes?
¿Podía ser esto algo del azar?
No pudo terminar sus pensamientos, pues en ese frío suelo yacía un desmayado Potter y Quirinius estaba muriendo poco a poco, trataba de mantener el cuerpo unos segundos más mientras la joven le miraba de manera imperturbable, no parecía para nada sorprendida.
-Debí de suponer que eras Voldemort, era tan obvio .Pero dime ¿Por qué me enviaste esa nota? ¿Por qué no me atacaste en el bosque cuando estaba sola?
-Oh, pequeña Slytherin tu haz pasado por mucho este año ¿no es así? , llegaste siendo tan perfecta pero mírate ahora, tan débil y preocupada por Potter mientras tratas de mantener tu fachada de siempre. Deberías elegir mejor a tus amistades-soltó una risa diabólica con lo último que quedaba de energía en ese ahora desechable cuerpo, no quería revelarle nada-Hasta la próxima.
Aquella mañana Dumbledore anuncio la situación dándole 50 puntos a Potter por su valentía, al pelirrojo por su "amistad incondicional" y a Granger por su inteligencia.
Albus observó como en la mesa Slytherin contrario a la Gryffindor se quedó en extremo silencio mirando a Hermione de manera amenazadora al enterarse de su travesía con los leones sin molestarse en festejarla, ella solo maldijo en silencio a Dumbledore por ser tan estrafalario mientras evitaba la mirada de Potter. Ahora su vida sería definitivamente un infierno, ahora que Pansy y Draco probablemente la odiaban.
Pero ninguno de ellos pudo prevenir que un par de aplausos empezaran a retumbar en el salón. Draco y Pansy empezaron a aplaudir mostrándole su apoyo, las serpientes se vieron obligadas a aplaudir también y pronto el Gran comedor recupero el antiguo bullicio.
-No pensabas que estábamos molestos contigo ¿verdad? Somos amigos después de todo.
-Pansy tiene razón, además gracias a ti tenemos la copa de las casas una vez más.
Tanto Granger como Dumbledore se encontraban estupefactos, ella porque nunca espero que estos la seguirían apoyando y porque ahora finalmente podía considerarlos amigos; Dumbledore por otro lado no esperaba que su plan fracasara, al parecer todavía no podría separarla completamente de la influencia de la casa de las serpientes para que se acercara por completo a Potter y a la causa que este representaba.
-Pero aun no estamos de acuerdo con tu amistad con Potty.
Pero este año no todo fue del todo perdido, al menos había mantenido a Tom al margen y el lazo de amistad con Harry ya estaba hecho. Ese era el primer paso para poner en marcha su plan.
