Ningún personaje de Rurouni kenshin me pertenecen salvo en mi ilusa imaginación.

Este fue y sigue siendo uno de mis fic's favoritos por ello es q' ahora q' he vuelto es el primero q' quiero actualizar, sin más espero sea de su agrado…y disculpen la tardanza de nueve años jejeje (risa nerviosa)…

CAPITULO ANTERIOR:

Kenshin y Sano caminaban rumbo al Akabeko, seguro Kaoru y Megumi se encontraban con Tae en el restaurante y luego del pésimo día que había tenido Sano en las apuestas y de no encontrar nada comestible en su casa, una visita al restaurante no le caía nada mal… y claro de paso terminaba de escuchar el relato de Kenshin sobre esas visitas inesperadas, lo que ya comenzaba a darle mucha curiosidad, pues si no mal recordaba esa Shura no estaba nada mal, y ahora habían venido sus hermanas a conocerlos a ellos?...

LA TRANSFORMACION DE LA BUSU

Capi 4

Kenshin y Sanosuke ya podían vislumbrar el Akabeko pero sus pasos se detuvieron en seco, acaso era Aoshi el que se encontraba parado fuera del restaurante?

Oro? Aoshi… sucedió algo? Preguntaba un confundido y alertado kenshin al llegar frente aquel frio hombre.

Aoshi solo soltó un casi imperceptible suspiro, ya no había más dudas, esa carta que había recibido su protegida era únicamente para arreglar algún problemilla de "mujeres"… Solo vine acompañar a Misao, respondió sin moverse de su lugar.

Oro! Misao-dono también está aquí, sonreía cada vez más confundido kenshin, pero sin querer esperar más tiempo sin ver a su jazmín hizo una pequeña reverencia a Aoshi para después entrar al Akabeko, percatándose de que Sanosuke ya se encontraba adentro.

Sanosuke seguía parado casi a la entrada del restaurante, no sabía muy bien porque, pero la mesa donde ya había visto a las chicas mostraba un aura un tanto peligrosa?... por lo que prefirió esperar a que llegara kenshin y se acercara primero.

Que ocurre Sano, si están aquí las chicas? Preguntaba kenshin atrás de Sanosuke, este solo señalo con el dedo la última mesa del restaurante, casi al fondo haciéndose a un lado para que kenshin pudiera observarla.

Al fondo del Akabeko podía verse en la última mesa a cinco mujeres hablando casi en susurros, pero no era eso lo preocupante si no el aura negra que las rodeaba…

Mientras tanto en la mesa de las chicas las cosas no se encontraban como ellas quisieran…

Por favor chicas seamos sinceras, todas sabemos que "mi kenshin" con ese cabello de fuego y esos ojos… por Kami! Esos ojos… yo soy la que debe preocuparse más, además no olviden que después de todo es a él a quien vinieron a conocer, decía Kaoru con los puños cerrados sobre la mesa.

Pues si hubiera sabido de la situación me las hubiera ingeniado para que "mi Aoshi-sama" no viniera susurraba Misao arrepentida de llevar a su cubi-hielo a esa misión… además Himura estará "exótico", pero mi Aoshi-sama no le pide nada, con esos ojazos azules, y ese cabello negro y esa estatura y esos músculos… literalmente ya babeaba Misao…

De eso no tienes que preocuparte Misao, tu Aoshi-sama no les respondería ni el saludo con lo huraño que es… en cambio todas sabemos lo confianzudo que puede llegar a ser "mi cabeza de pollo" además de estar muy bien cabe decir, decía una molesta Megumi al tiempo que acariciaba su largo cabello.

Y… y si les gustan más jóvenes? Preguntaba en un susurro una sonrojada Tsubame para sorpresa de todas.

Vamos chicas nos estamos saliendo de tema… intentaba calmarlas una nerviosa Tae, la cuestión a tratar aquí no es cuál de sus hombres es el más conquistable o guapo o sexi… si no que tres hermosas mujeres están en estos momentos en el dojo y ustedes… pero fue interrumpida por una voz a sus espaldas.

Buenos días!... este yo… Kaoru quería saber si todo estaba bien?... decía un nervioso kenshin quien se había acercado a saludar a las chicas y a hablar con su jazmín quien en esos momentos estaba sentada de espaldas a él.

Kaoru cerro los ojos, aun tenia los puños cerrados… que si todo estaba bien? Les había ofrecido su dojo a tres lagartonas, la había dejado sin desayunar y además la había llamado con ese dono y… arrrrggg… estaba por voltear y ladrarle que claro que nada estaba bien y de paso darle unas buenas cachetadotas cuando una idea cruzo su mente de pronto, así sin más…

Kenshin! Decía dándose la vuelta con su sonrisa más angelical y dulce que pudo fingir, claro que todo está bien lo que pasa es que recibí una carta de que Misao vendría a visitarnos y quise recibirla aquí para platicar cosas de mujeres antes de llegar al dojo jejeje… reía nerviosa.

Kaoru… pero no desayunaste, decía un preocupado kenshin creyéndose por completo esa falsa sonrisa.

Mira! Decía Kaoru alzando un plato… Tae me invito a desayunar…

Pero… Kaoru… no estaba seguro que otro argumento usar… lo único que quería era llevársela de ahí y darle unos cuantos besos pendientes…

Kenshin… no olvides que hay visitas, tal vez lo mejor sería que te adelantaras al dojo, después de todo Yahiko debe estar preocupado y de paso Sanosuke y Aoshi deberían acompañarte, nosotras llegaremos en un rato más…decía Kaoru ignorando las miradas asesinas sobre ella tras su última sugerencia…

Las visitas… tienes razón Kaoru entonces me voy al dojo… respondía un decepcionado kenshin dándose la vuelta para salir del Akabeko… no habrá besos después de todo… pensaba con resignación…

Acaso estás loca tanuki?... Megumi la miraba con rabia pura en sus ojos…

Megumi tiene razón Kaoru, se los acabas de poner en charola de plata… suspiraba Tae…

Por supuesto que no ha sido así… además lo hice para que acabemos ya de tramar un plan, con kenshin, Aoshi y Sanosuke afuera no solo no podríamos planear nada si no que, correríamos el riego de que escucharan nuestra conversación! Término explicando Kaoru con los ojos cerrados…

Dicho así me parece bien, entonces listas para defender a nuestros hombres? Preguntaba Misao…

Mientras tanto kenshin, Aoshi y un cobarde Sanosuke que no se había animado a acercarse a la mesa de las chicas, caminaban rumbo al dojo… cada uno sumergido en sus propios pensamientos…

Al menos Kaoru no se encontraba molesta, pero aun no entiendo porque tenían que hablar todas en privado y Misao-dono… que le habrá ocurrido? Será que Aoshi le hizo algo? Y por eso su repentina visita?... pensaba kenshin mirando de reojo a Aoshi caminando a su lado…

Me pregunto qué le habrás hecho ahora a kamiya?... Aoshi miraba también de reojo a kenshin…

No puedo creerlo… tan cerca y tan lejos de la comida… si tan solo… arrrrggg… al menos espero que haya algo de comer en el dojo… pensaba un hambriento Sanosuke y es que cuando ese hombre tiene hambre no hay espacio para ningún sentimiento más dentro de el…

En el dojo un sonrojado Yahiko seguía alardeando sobre sus batallas y su muy humilde participación, poniendo a salvo a su busu-sensei y porque no? Prácticamente a todos sus amigos…

Las lagartonas… cof cof… quise decir las "visitas" solo lo miraban intentando no quedarse dormidas ante semejantes cuentos que no podían ser más falsos que sus propias sonrisas…

En el Akabeko…

Estas segura que podrás controlarte tanuki?...preguntaba Megumi.

Por kenshin lo hare! Además solo serán unos días y yo seré Kaoru Himura! Reía escandalosamente…la "tanuki"…

Siendo así no me queda más que desearles suerte chicas!... Tae las miraba con orgullo ante el plan que estas llevarían a cabo.

Yo prometo ayudarlas en lo que me pidan… decía Tsubame decidida… pero por favor… pero no termino pues Kaoru la interrumpió.

No tienes nada de qué preocuparte, ese mocoso estará muy ocupado entrenando que para lo único que tendrá tiempo es para… para venir a trabajar aquí en el Akabeko… termino Kaoru tranquilizando a Tsubame.

Pues en ese caso creo que es hora de irnos… Misao se ponía de pie.

Creo que antes tendremos que ir a cambiarnos… después de todo Kaoru trae su ropa de entrenamiento, Misao ese traje onivawanshu y yo por las prisas me traje la bata del consultorio… decía Megumi mirándolas…

Megumi tiene razón además las hermanitas esas, venían vestidas muy elegantes y lo último que necesitan es sentirse menos ante ese trio… decía Tae.

Pero todos mis kimonos están en el dojo…

Kaoru tiene razón como se supone que consigamos los kimonos sin que nos vean entrar al dojo?... Misao miraba a Megumi quien mantenía los ojos cerrados…

Está bien… si ya lo hice una vez… creo que puedo hacerlo de nuevo, después de todo Misao necesita también una transformación y Kaoru y yo ropa nueva… Megumi las miraba con una sonrisa en sus labios.

En el dojo…

Kenshin, Aoshi y Sanosuke entraban al dojo para encontrarse con las "visitas"….

CONTINUARA….

Pues he aquí el cuarto capítulo de esta historia, solo me queda esperar que les guste tanto como me gusto a mí escribirla y por qué no? Esperar un review jejeje cuídense mucho y pórtense mal. Disculpen la tardanza.

Ane Himura.