Disclaimer: Todos los personajes ya sean de Hetalia, Nyotalia, Nekotalia y anexas pertenecen a Himaruya Hidekaz

La reina de las nieves pertenece a Hans Crhistian Andersen

Frozen pertenece a los Estudios Disney; La versión en español Ibérico corre a cargo de Lorenzo Beteta y Alejandro Nogueras de Soundub mientras que la versión en español Latino corre a cargo de Jose Antonio Macías y Raúl Andana de Taller Acústico.

Advertencia:Transcripción de diálogos y canciónes, libre adaptación de la historia

Capítulo 4:

Una vez que perdieron de vista a Elsa el invierno comenzó, es decir a pesar de ser verano la temperatura empezó a bajar:

—Mi hermana no es una bruja y la voy a buscar: Hans, cuida a los habitantes de Arendelle, me temo que habrá toque de queda cuando amanezca.

Asi fue como Anna se dirigía a buscar a su hermana hacia el norte, sin embargo con ese vestido y con el frío la búsqueda resultaba inútil. Hasta que entró a una posada. Antes de entrar

—Está cerrado.

—déjeme entrar...

—¿Contraseña?

—M-me estoy helando... déjeme entrar.

—Contraseña incorrecta.

Para el colmo un hombre de nieve con un reno se acerca a tocar la puerta.

—¿Contraseña?

—Dukkehus (casa de muñecas)

—Puede pasar

—Gracias —Anna entraría tras el hombre y su reno

—Pero sin el animal

—¡Oiga! —se enojó la chica

—Gracias por defender a Sven, señorita. —dijo el hombre de nieve— Pero debes regresar a casa.

—La niña se está congelando —el hombre de nieve hablaba por el reno— debe entrar.

—Pero Sven —respondía por sí solo— ella debe ir a casa. Es muy peligroso para ella.

—¡No!, ¡Debo ir tras mi hermana Elsa!

—¿Elsa? En todo caso entren los tres —el dueño del lugar dijo convencido.

—¿Monstruo, reno y yo?

—Señorita, soy más que un monstruo — se sacude la nieve— Mi nombre es Kristoff y él es Sven.

—Me llamo Anna, No sabía que tenías un reno de amigo

—Y yo no sabía que eras la hermana de Elsa.

—Bueno, en realidad no nos parecemos mucho —dijo mientras entraban a la posada— ya que nuestro carácter y nuestra apariencia nos dan esa distinción... Espera ¿La conoces? ¿De donde?

—Elsa se unío a la resistencia el día después del bombardeo y comenzó sus misiones tres días después —decía mientras se quitaba las botas para acostarse en la cama de paja— Parecía como si hubiera guardado sus sentimientos de miedo, ira y tristeza en algún lugar —sacó su laud para tocar un rato— No le importaba desvelarse con tal de seguir la causa.

—Es un honor estar con la hermana de nuestra mejor integrante —dijo el dueño de la posada mientras traía ropa nueva para Anna.

—Elsa ayudaba a la resistencia: traía alimentos, ropa, curaba a los heridos y a veces refugiaba a los perseguidos por el nuevo régimen. La llamábamos "Midnatssol"...

—Ahora ha huído y creo que hacia Oslo o hacia los Fjord. Estaba muy triste y...

—Su dolor es nuestro dolor, —dijo el anfitrión— hay que ir por ella. Pero primero debes entrar a la resistencia. Acompáñeme que la dirigiré a su habitación.

—Oh, gracias

—No hay de qué, pero como te decía: para formar parte de la resistencia, lo primero que harás es ir por algo de suma importancia. Pero será hasta mañana.

—Iré, dígame qué es

—Nesecitamos clips

—Espera ¿Clips?

—Los alemanes los odian, nos quieren matar al ver ese producto tan Noruego en nuestras solapas... —reía— espero que no tardes

—Suena raro, pero lo haré.

—Primero debes cambiarte para dormir. Kristoff, quiero que en la mañana cuando esté lista vayas con ella.

La noche seguía su curso y en Oslo, la personificación de Noruega no podía dormir por tantos planos e informes de las minas que debía entregar a Berlin. A pesar de no ser tratado como Polonia, él seguía siendo prisionero de guerra.

Unas veces enviaba telegramas a Inglaterra para saber cómo estába el rey exiliado, otras veces hablaba en privado con su amigo Trol sobre la chica con poderes de hielo hasta esa misma noche:

—Norge, Norge. La chica de Arendelle escapó y no sabemos hacia donde.

—¿Cómo que escapó? —preguntó con ira— ¿ahora persiguen la magia hasta encerrarla en campos de concentración?

—No lo sé.

—Tyskland me va a escuchar, esto es el colmo de su locura, iré a Berlín.

—Pero no le hará caso, pasará lo mismo que con Polen.

—No me importa, iré a encararlo...

—¿Crees que le importe atender asuntos de magia?, Además la chica se fue por voluntad propia. No es la única persona que haya optado por salir de su pueblo natal. Seguro recordará la palabra "Partisano".

El Trol al decir esa palabra hizo nacer el silencio, un silencio que poco a poco fue ordenando los pensamientos del noruego.

—Debo ir a buscarla, Europa no es seguro para ella ni para nadie —dijo miestras preparaba su maleta para irse.

—¿Al menos sabes cómo se llama?

—Elsa, creo que se llama Elsa

—Y supones que con conocer su nombre basta...

—Para eso será mejor ir a Arendelle y preguntar, como si fuera a hacer un reporte para ese tal Quislin.

—Me alegra que sigas leal a tu gobernante exiliado. Ambos sabemos exactamente donde está.

Mientras tanto, en una casa en la campiña inglesa, el rey de Noruega veía llover:

—Still worried?

—No es por Norge, se lo aseguro, es mi gente la que me preocupa.

—I understand, Siento que por segunda vez veo el fin del mundo

—¿Ya está mejor de su pie?

—Yes, a little bit better. ¿gusta beber algo?, ¿un té?

—No, gracias, Arthur.

Mientras tanto en escandinavia, Elsa seguía caminando en el agua que congelaban sus pies en cada paso, No sabía a donde ir; si iba a Oslo la gestapo la capturaría con facilidad, si iba más al norte había sol de medianoche y el resultado sería el mismo; tendría que ir muy lejos y antes del amanecer. Es por eso que dejó de caminar e hizo unas navajas para su calzado y así patinar: el resto del mar se encargaría después de borrar su rastro.

A pesar de la resistencia al frio ya tenía hambre y sueño, buscó la cabaña más cercana pero todo lo que encontraba era mar, vio la luz del farol y decidió acercarse; mas cuando pensó en las explicaciones que iba a dar, terminó por seguir de largo. Con lo poco que le quedaba de fuerza divisó las luces de una aldea, pero recordó que solo quedaban dos horas antes del amanecer y seguramente perdería tiempo de ventaja para que la gestapo la considerara enemigo cuya captura generara recompensa... siguió de largo y los únicos que la consolaban y eran testigos mudos de su huida fueron el cielo y el mar.

Ella trataba de llorar en silencio para que sus sollozos no fueran escuchados, sus ojos humedecidos vieron como el negro se convertía en azul, luego con tonos rosa y púrpura: debía apresurarse antes que los barcos de un puerto no muy lejano la vieran.

Llegó a una ciudad muy distinta y golpeando los patines contra las maaderas del muelle, deshizo sus improvisados patines para volver a sus botas, el hielo cayó en la arena que poco a poco el mar se llevó.

Elsa caminó hacia el centro de la ciudad para buscar un lugar donde comer y dormir; entró a un hotel en el centro de la ciudad donde un lugareño la recibió con alegría.

—Godmorgen, Señorita. "El rey del Norte" te da la bienvenida.

Sin embargo, antes de responder, el cansancio por tanto estres la venció.

Aún no hay Let it go, pero sí algunas referencias:

"Casa de muñecas" es una obra de teatro del dramaturgo noruego Ibsen

Muchos exiliados se quedaron en Inglaterra, entre ellos el Rey de Noruega

Londres quedó devastada

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