Kodomo no Devils, Capítulo 4: Regreso de viejos conocidos.

Disclaimmer: Los personajes tanto de Kodomo no Jikan y Devil may cry no me pertenecen.


Nero se encontraba viendo como los estudiantes trotaban, la verdad el trabajo que le había tocado no era tan difícil, solo tenía que seguir las indicaciones de los profesores y después todo marchaba sobre ruedas, o eso creía.

-Disculpe señor Sparda-lo llamo la profesora.

-Por favor llámeme Nero-dijo altaneramente el albino.

-Está bien, Nero, necesito que se encargue un rato de mi clase mientras voy a archivar unos papeles importantes que se me habían olvidado-dijo la profesora de ed. Física.

-Bien, no hay problema-dijo Nero mientras la profesora comenzaba a darle las indicaciones sobre lo que debía hacer.

Apenas los estudiantes terminaron de trotar, Nero entro en el gimnasio. Para su sorpresa todo estaba como si la pelea de ayer no hubiera existido.

Nero llamo a todas las estudiantes y comenzó a indicarles la rutina que iban a hacer.

-"Eso fue fácil"-sonrió para sus adentros el joven de Fortuna.

-Perfecto, ahora también debemos tenerlo de profesor en nuestra clase-dijo Kuro mientras hacía abdominales.

-Kuro ¿Por qué te molesta tanto el señor Nero?-pregunto Usa que se encontraba al lado de ella junto con Rin.

-¿¡Cómo que por qué!? ¡Es obvio que estos tipos no son confiables! imagínate que otro secreto nos esconderán-dijo con enojo Kagami.

De pronto se escuchó sonar un silbato-Rápido niñas, menos charla y más ejercicio-dijo Nero disfrutando un poco de llamarles la atención.

-Maldito albino-dijo por lo bajo Kuro continuando con su ejercicio. Luego una sonrisa malévola se dibujó en su rostro.

-Conozco esa cara-dijo Rin-¿Qué tienes en mente Kuro?

-Pues…-la de menor estatura empezó a explicarle su plan a Rin para darle una lección al nuevo "asistente".

-Eso le va a doler, está bien te ayudo-dijo sonriendo levemente Rin.

-"Si señor, esto es más tranquilo de lo que creía"-dijo Nero en sus pensamientos.

-Profesor… puede ayudarme con esto-llamó Rin al albino fingiendo que no sabía hacer bien un estilo de abdominales.

-Claro-dijo el albino acercándose a la rubia.

Nero estaba ayudando a Rin cuando esta le da un guiño a Kuro.

-Bueno, espero que hayas comprendido-dijo el usuario del Devil Bringer a lo que la chica asintió. En eso Kuro le da una patada desde atrás en la entrepierna al albino.

-Huy, disculpe profesor no lo había visto-dijo Kagami fingiendo que estaba haciendo un ejercicio y accidentalmente pateo a su profesor.

Nero mientras tanto trataba de aguantar el dolor mientras que se tomaba la zona del golpe y hacia una leve mueca de molestia-"Eso sí que duele…"-se quejaba en sus pensamientos el albino.

-Creo que tendrá que ir a la enfermería profesor-dijo Kokonoe fingiendo preocupación.

-No… estaré bien-dijo con una leve sonrisa el joven del brazo enyesado que ya se encontraba mejor debido a habilidad de recuperación rápida.

-Ya volví, ¿hubo problemas?-pregunto la profesora entrando en el gimnasio.

-No, para nada-afirmo Nero con una sonrisa.

Rin, Kuro y Mimi, no entendían porque Nero siquiera reacciono ante la agresión de Kagami.

-Con permiso-se disculpó el albino se iba a la clase de los varones.

-"Qué extraños son estos tipos"-pensó Kuro mientras escuchaba las indicaciones de la recién llegada profesora.


Mientras Nero se encontraba afuera recargado en la pared n poco alejado de la clase.

-Ese sí que fue un golpe a matar-rio una figura que se divisaba en uno de los techos.

-¿Dante? ¿Qué haces aquí, si hoy no trabajas?-pregunto el más joven mientras el hijo de Sparda bajaba de un salto.

-Ya sé que hoy no me toca trabajar-respondió el mayor-solo paso a molestarlos un rato a ti y a mi hermanito.

-Bueno ya que estas si hacer nada, podrías ponerte a patrullar ¿No crees?-dijo el de Fortuna mientras se dirigía devuelta hacia la clase.

-Sabes que no me gustan esas cosas, niño-rio Dante-diviértete señor asistente-dijo por ultimo antes de marcharse en dirección opuesta.


Después de que terminara la clase el director llamo a Rin.

-¿Para qué me llamo director?-pregunto algo confundida Kokonoe.

-Logre contactarme con la escuela donde trabaja el tal Aoki Daisuke-dijo sentado en su escritorio mientras revolvía sus papeles.

-¿Y?-pregunto con expectación.

-Dijo que por ningún motivo sacrificaría sus responsabilidades de profesor y que no abandonaría su lugar de trabajo…-dijo serio el decano.

-Ah, comprendo…-dijo desilusionada la chica.

-Pero-dijo esbozando una media sonrisa el director-Lo convencí de que viniera a darle un vistazo a las instalaciones, a ver si cambiaba de opinión.

-¿¡Enserio!? ¿¡Cuando vendrá!?-pregunto emocionada la rubia.

-De hecho, ya estoy aquí…-se abrió lentamente la puerta mientras entraba en la habitación el profesor tan preciado por Rin.

-¡Aoki-sensei!-salto Kokonoe abrazando y tumbando en el proceso al recién llegado.

-Je, como en los viejos tiempos-murmuro Daisuke acariciando la cabeza de Rin.

-Disculpe director ¿Interrumpo algo?-dijo una voz que Aoki desconocía.

-No para nada-respondió el director.

El hombre le tendió la mano a Aoki y lo ayudo a levantarse.

-Gracias-dijo el profesor mientras se levantaba y miraba a quien le tendió la mano. En cuanto lo vio casi se le helo la sangre por la algo sombría figura de Vergil-¿Y usted es?

-Señor Daisuke le presento al profesor de historia Vergil Sparda-los presento el director.

-Así que usted es el profesor por el que pidieron las niñas, un placer-dijo el de gabardina azul con su frialdad de siempre para luego volverse al director-solo paso para avisarle que no hay novedades todavía señor-termino de decir dándose la vuelta y marchándose de la oficina el albino.

Aoki se quedó viendo Vergil mientras se iba con algo de impresión todavía.

-Bueno señor Daisuke ¿Quiere dar un recorrido por las instalaciones de la institución?-pregunto el decano sacando al profesor de sus pensamientos.

-Por supuesto para eso vine-respondió Aoki.

-¿Puedo acompañarlos?-pregunto Rin.

-Lo lamento señorita Kokonoe pero usted debe volver a clase-dijo el director mientras se marchaba con Daisuke.

Rin algo molesta se fue a su salón esperando con ansias la decisión de su querido exprofesor.

Así transcurrió la jornada hasta que ya se encontraban en la última hora de clases.

-No las entiendo-murmuro Kuro debido a la emoción que tenían Rin y Mimi-¿Por qué tan emocionadas por ese imbécil?

-No seas así Kuro-se volteó a ella Mimi-hace mucho tiempo que no vemos Aoki-sensei y esta es la oportunidad de que de nuevo sea nuestro profesor ¿No te emociona?

-No, a decir verdad me enferma-dijo Kuro que decidió ponerle un rato atención a la clase.

-"¡Vamos! ¡Avanza más rápido!"-se impacientaba en sus pensamientos Rin mientras miraba el reloj donde faltaban pocos minutos para el horario de salida.

Finalmente sonó la campana y Kokonoe se fue para buscar al director y a Daisuke, seguida por Mimi y Kuro.

-Espera Rin, está prohibido correr por los pasillos-trataba de seguirle el paso Mimi. Pero apenas había dicho esto cuando las tres casi chocan con los albinos.

-¿Qué acaso no estaba prohibido correr?-dijo Vergil mirando a las tres que se quedaron paralizadas ante la mirada de este.

-Disculpen, lo que pasa es que Rin estaba buscando al director-respondió temerosa Mimi.

-Que coincidencia, nosotros también-dijo Dante.

-Según nos dijo su secretario estaba todavía recorriendo las instalaciones con el señor Daisuke-dijo el de gabardina azul.

-Disculpen, ¿Me buscaban?-llego acompañado por Aoki el decano.

-Sí, tenemos novedades-dijo el de azul.

-"¿A qué se referirá con novedades?"-se preguntó el acompañante del directo para luego ver a Dante y a Nero-"No puedo creer que ellos también sean profesores".

-¡Aoki-kun! ¿Ya te decidiste?-preguntaba con emoción Kokonoe.

-Es lo mismo que quería preguntarle Daisuke ¿Tomo ya su decisión?-pregunto el rector.

-Pues…-dejo a todos en suspenso el profesor-Creo que podría transferir y ver si me acostumbro.

-¿Entonces es un sí?-dijo abrazándolo Rin.

-Por supuesto-sonrío Aoki.

-Perfecto, bienvenido a Hellingstone-le estrecho la mano el director-Venga mañana para que podamos darle sus horarios de trabajo.


Luego de eso los tres albinos y el director se dirigieron a la oficina para hablar en privado mientras que Aoki acompañaba a las chicas a sus casas.

-Que conmovedor-rio levemente Dante mientras se sentaba en una silla de la oficina-Ahora vamos a lo importante.

-Por supuesto-dijo el rector tomando asiento al igual que los otros dos albinos.

-Bien, hasta ahora las cosas van bien, no vemos a ningún intruso cerca pero hay algo más…-dijo el albino usuario de Rebellion.

-Una energía que percibimos desde el primer momento que llegamos-agrego Vergil.

-Y además tenemos dudas sobre el ataque de ayer, es como si alguien los envía desde adentro de la institución-dijo Nero cruzándose de brazos.

-Ustedes sospechan que el causante de los ataques puede ser…-quedo pensativo el director.

-Sí, un estudiante, si es lo que piensa viejo-dijo con un poco de seriedad Dante.

-Lo mejor será ponernos a buscar a dicho estudiante o quien se esté haciendo pasar por uno-sentencio el de abrigo azul.

-¿Es todo?-dijo serio y a la vez pensativo el directivo, los albinos asintieron ante la pregunta-Bien, pueden retirarse.

Los tres obedecieron y se fueron de la habitación.


Mientras tanto Aoki y Rin volvían de dejar a Kuro en su casa y ahora se dirigían a la de Kokonoe.

-Estoy feliz que este devuelta sensei-lo abrazo Rin dificultándole un poco el paso al profesor.

-Je, yo también Kokonoe-dijo para luego cambiar su sonrisa a una cara de duda-disculpa que pregunte esto pero ¿Desde cuándo enseñan esos profesores que vi cuando nos encontramos con ustedes?

-Pues, desde ayer, son profesores que vienen de Norteamérica por un tiempo-respondió Rin sin entender mucho la pregunta de Daisuke.

-Entiendo, ¿Y qué tal son?-hace otra pregunta el hombre de alrededor de 26 o 27 años.

-Bueno… no sabría decirlo, son muy diferentes-dijo algo pensativa la chica de coletas mientras recordaba las actitudes de cada uno de los tres-El señor Dante tiene un comportamiento como de vago, el asistente Nero es algo solitario y algo maleducado igual que Dante, y el señor Vergil es muy serio y frio casi como si no tuviera sentimientos.

-¿En serio soy maleducado?-pregunto Nero que apareció caminando detrás de ellos.

-Disculpa, no sabía que estaba aquí-se disculpo Kokonoe.

-Tranquila, estoy jugando-rio levemente Nero uniéndose al paso de Aoki y Rin-además varios algunas personas me consideran así.

-¿Vives cerca de aquí?-pregunto Aoki.

-No, solo salí a dar un paseo-respondió Nero-Me estoy alojando en un edificio junto con Dante y Vergil.

Caminaron unas cuadras más, mientras mantenían un leve dialogo.

-Bueno, yo aquí me separo-dijo girando hacia otra dirección el albino-Hasta luego.

-Adiós-saludaron el profesor y la chica de coletas.

Los dos que quedaron siguieron caminando hasta llegar al frente de la residencia de los Kokonoe.

-¿No quiere quedarse sensei?-pregunto la rubia.

-No, gracias tal vez otro día-el de gafas sobo la cabeza de Rin-Además, ahora nos veremos más seguido-sonrió mientras que emprendía el camino hacia su apartamento.

-Adiós sensei, nos vemos mañana-saludo la chica antes de entrar a su hogar.

Fin.

Bueno, acá por fin publico el cuarto capítulo. Espero que les haya gustado, dejen sus opiniones en los reviews o si prefieren envíenme un MP, hasta el próximo cap. Saludos.