Una extraña pero tierna vida juntas:
La vida era un poco más complicada ahora que Azusa tenía una relación con la doctora Hirasawa desde hacía tres meses. Ella era una persona totalmente dedicada a sus investigaciones (sobre encontrar nuevas formas de fastidiar a la humanidad) y según ella no tenía tiempo para desperdiciarlo en noviazgos o cualquier otra "estupidez". Pero, ella decía que para su desgracia seguía siendo humana y debía satisfacer sus impulsos biológicos y emocionales para no desconcentrarse en su trabajo; y por eso tenía que tener una novia. ¿Y quién mejor que Azusa a quien encontraba muy sexy y le caía muy bien?
En cuanto a Azusa, no podía quejarse. A ella le gustaba de verdad la doctora Hirasawa y sabía que también le gustaba a la doctora; a pesar de su extraña forma de expresarse. Los únicos problemas que tuvo eran con su familia, quienes se escandalizaron de sobremanera cuando HTT la anunció oficialmente como una de sus mejores alumnas y su quinto miembro oficial. (Según los Nakano Azusa estudiaba derecho).
Al final decidieron amenazarla con quitarle su apoyo económico, pero eso a Azusa no le importó pues su círculo de apuestas ilegales había crecido y ahora abarcaba tres universidades en vez de una; siempre disfrazado de una simple cafetería.
En la actualidad Azusa seguía siendo por mucho la primera de su clase (en la que ahora quedaban unas siete personas) y regularmente iba a sembrar el desorden y la destrucción en compañía de HTT; y también compartía un apartamento con la doctora Hirasawa.
Aquel día era sábado.
Azusa como siempre se levantó y miró a su lado a la doctora, profundamente dormida. Suspirando de alivio, tomó una camisa holgada para cubrirse... cuando la doctora disparó con su rayo mortal. La camisa terminó hecha cenizas.
—Yui — dijo Azusa ligeramente irritada.
La doctora guardó su arma.
—Te lo dejé bien claro anoche, Azu-Nyan, — dijo la doctora con autoridad. —Ni tú ni yo nos pondremos nada hasta el lunes. ¿Qué pasa contigo que no te lo metes en la cabeza?
Azusa suspiró. Otro detalle de su relación con la doctora, era que era impredecible. Un día podía decirle a Azusa que no la molestara porque estaba detrás de un gran descubrimiento... y al otro podía entrar ordenando que se desnudara y anunciando que pasarían un fin de semana lleno de pasión sin freno.
—No me pongas esa cara, Azu-Nyan — dijo la doctora agarrando por la cintura a Azusa (aunque con un tono indiferente). — Te dije que el próximo fin de semana te lo compensaría, ¿qué te suena destruir un edificio lleno de inocentes? Eso te encanta.
—Nah, paso. ¿Qué tal si liberamos un virus en la estación del metro? Hace tiempo que estoy con ganas de eso.
—Como mi princesa quiera — dijo la doctora abrazando más fuerte a Azusa y tumbándola en la cama, aunque su tono seguía siendo el de la indiferencia total.
Llevaban un buen rato en lo suyo cuando sonó el teléfono de Yui.
—¿Hay alguna razón para que nos interrumpan a medio orgasmo? — preguntó la doctora con su clásico tono indiferente.
Azusa se moría de la vergüenza, aunque debía admitir que también le irritaba la interrupción.
—Ey Yui, tu hermanita está fastidiando como siempre — dijo la mente criminal Ritsu Tainaka del otro lado de la línea. — Tu mejor amiga también está involucrada.
—Pues mándales a Mio-chan y déjanos tranquilas — respondió la doctora. — Si no estoy mal, ellas dos no le caen bien a Elizabeth y ya sabes lo que les pasa a los que no le gustan a Elizabeth.
—Si no díselo a los idiotas que encontraron en su sótano. Pobres. Pero ya en serio Yui, el problema es que la Vengadora Encapuchada entró por la fuerza al escondite y encontró los planos del generador de hoyos negros. También encontraron la dirección de tu escondite y van en camino a destruir tu máquina.
—¿Qué? — se escandalizó la doctora. — Pero no sabrán desactivarla sin matarnos a todos en la ciudad! O hasta el mundo!
—Ya lo sé, por eso te llamaba. Ya mandé a unos Mecha-yos, Mecha-Mugis, Mecha-tús y Mecha-Azusas para detenerlas, pero ya sabes que Nodoka es excelente luchadora. No durará mucho. Te necesitamos a ti, que eres la que sabe cómo funciona esa cosa además de ser la que está más cerca.
La doctora asintió y colgó para luego mirar fijamente a Azusa.
—Desgraciadamente esto es de vida o muerte. Lo siento Azu-Nyan, completaremos el orgasmo más tarde. Ahora lo importante es detener a las fuerzas del bien... sobre todo porque las muy idiotas no saben lo que están haciendo y ponen en peligro al mundo entero.
Azusa asintió y comenzó a vestirse.
—¿Y ya has diseñado un arma para derrotarlas? — preguntó Azusa poniéndose el suéter, ya lista para salir.
—Vamos Azu-Nyan, los días que he estado trabajando, me he dado cuenta que tú también trabajas en un arma nueva. Me parece una excelente oportunidad para probarla, ¿no te parece?
—Bueno, sí, pero...
—Pero nada. El día que te conocí me dije a mí misma que juntas tú y yo haremos grandes cosas. Terribles, sí; terribles cosas, pero grandiosas.
Y bueno, he aquí la penúltima actualización. El próximo tal vez sí sea un cap largo porque me emociono describiendo batallas, pero no lo sé todavía. Sólo espero les haya gustado y me dejen algún review.
Hasta la otra y:
Chao; nos leemos!
