Entre a casa, fui hacia el salón y me encontré que Aikawa-san estaba poniéndose el abrigo, digo yo que ya se iba su casa.
-Ya e llegado- dije depositando el abrigo sobre una silla.
-Bienvenido- me contestó Usagi-san.
Aikawa-san fue hacia mi y me entregó una caja de bombones, que amable era siempre que venía me traía algún regalo aunque eso compensaba lo que le mandaba escribir a Usagi-san sobre mi.
-Espero que te gusten Misaki-kun - me dijo con una sonrisa.
-Muchas gracias- la contesté.
La acompañe hasta la puerta y me despedí de ella, luego fui hacia Usagi-san y le entregué el ramo de rosas que había comprado. Usagi-san me abrazo y me dio las gracias, ya sabía yo que no era un regalo caro pero creo que gustó, eso me hizo muy feliz.
Ding don, fui hacia la puerta y me encontré con un señor que traía encima de un carrito la cena y la bebía, Usagi-san firmó en un papel y llevó el carrito hasta la cocina.
"Que bien olía pensé"
-¿Quieres bañarte con migo?- me pregunto agachando su cabeza hacia mi hombro.
-P-pues claro que no - dije yo sonrojándome y yéndome hacia la cocina por si intentaba háceme algo.
Mire a Usagi-san con disimulo, vi que me estaba mirando con mala cara y aparte la vista lo más rápido que pude, la curiosidad me invadía por dentro así que decidí mirar de nuevo para atrás a ver si ya se había ido a darse el baño, por desgracia estaba detrás de mi mirándome con esa cara suya que daba tanto miedo yo di un paso hacia atrás y me tope con la encimera,
"¿como podría escapar de Usagi-san? ¿Que me iba a hacer? ¿Que le ocurría? " todas esas preguntas me venían a mi cabeza una y otra vez. Usagi-san se acerco más a mi y me cogió por la barbilla y deposito un calido beso sobre mis labios, yo me sonroje y le intente apartar porque estaba empezando a meter sus manos por mi pantalón.
Por fin Usagi-san decidió irse a duchar, yo mientras preparé la mesa y fui hacia la habitación de Usagi-san para colocar las flores, mire hacia la cama y me di cuenta de que se había olvidado la ropa la cogí y abrí un poco la puerta para depositarla allí. Cuando iba a cerrar me cogió del hombro y me empujo hacia él, yo intente escapar pero él estaba delante de la puerta,
"menos mal que se había puesto una toalla para taparse pensé dando un paso hacia atrás."
-Si me das un beso te dejo ir- me aclaro apoyándose en la puerta y con una sonrisa picara en la cara.
Yo me puse rojo ante lo que había dicho, siempre era demasiado directo y sobre todo en esas situaciones. Yo no sabia que hacer si dársele y que me dejara en paz o huir de él que iba a resultar muy complicado, me decidí por la primera opción, fui hacia el despacio y temblando un poco y le bese, él se sorprendió pero me agarro por la cintura y me pegó contra la puerta, casi nunca le había visto tan enloquecido, le tuve que empujar a los pocos segundos porque me había quedado sin respiración.
-Usagi-san vamos a cenar antes de que se quede frío - dije mirando hacia el suelo y saliendo por la puerta.
"¿Que estaría pasando por la cabeza Usagi-san? pensaba mientras me sentaba en la silla"
COMENTEN.
