¡Nueva actualización!
Siento haber tardado tanto, pero el último capítulo me dejó trastocada y bueno, os traigo una sorpresa.
Un capítulo con más de 4500 palabras para vuestro deleite, creo que es lo suficientemente largo, ¿no?
¡A disfrutar!
Se giró sobre sí misma haciendo una mueca con la cara. Entreabrió los párpados adormecidos con cuidado. Sus ojos se encontraron de frente. Unos color avellana que parecía habían despertado antes para observarla. "Buenos días." Atisbó a escuchar esbozando una suave sonrisa.
Alzó una mano tocándole sus suaves rizos castaños y acercó sus labios para juntarlos suavemente. Separó ambos para tomar aire, aferrando con más intensidad ahora su nuca. Profundizó el beso, más rápido, más efusivo. No quería que se separase, no quería que terminase. Sentía su aliento contra su boca, su respiración agitada navegando por su rostro.
- Amy…- Susurró quedando a centímetros, dejando a la rubia con ganas de más.- Es hora de que despiertes. Sonrió suavemente ante el rostro contrariado de ésta.
- ¿Qué? ¿Cómo…?- Fue lo único que pudo decir claramente.
Abrió los ojos de pronto, obligándose a sí misma a volverlos a cerrar instantáneamente debido al sol que entraba por la ventana de forma cegadora. Hizo una mueca de desagrado inevitable. Joder, había sido otro puto sueño…
Volvió a tratar de abrirlos, y para su deleite, no fue del todo un sueño. Karma dormía bajo las sábanas, junto a ella, uno de sus brazos descansaba bajo la almohada, y sus ojos, ésos ojos, la estaban mirando, sabía sonreír con la mirada, maldita…
- Bien, has despertado.- Anunció ésta vez esbozando la sonrisa.- Pensé que tendría que tirarte de la cama.- Bromeó con delicadeza.- Buenos días.- Añadió apartándole un mechón rubio, colocándoselo con lentitud tras la oreja debidamente.
La rubia mantenía sus ojos somnolientos en una expresión ilusionada sobre su rostro, era hermoso al despertar. Estuvo a punto de ruborizarse al sentir su mano en ése gesto tan tierno. Sin poder cortarse a retirarle ahora a ella un mechón moreno de su cara como lo había hecho ella con el suyo, consiguiendo sonreír finalmente para no parecer idiota… Más idiota aún. Aunque no era complicado, su tez blanquecina resaltaba por las mañanas, y sus labios estirándose en lo que era su primera sonrisa del día había sido suya. ¿Había mejor motivo para parecer idiota? Claro que no. Ojalá pudiese despertar así todos los días.
Anoche se hizo tarde sin que ninguna se diese cuenta, estuvo tan centrada viendo Netflix y escuchando los latidos de Karma entre sus brazos, que las horas volaron con su risa de fondo. Sí, fue idea suya que se quedase a dormir, ¿pero qué si no? Ni su madre si quiera lo reprochó al ver la hora que era, no era seguro, y aunque no sintiese aquello por Karma, no la hubiese dejado irse sola.
- Buenos días.- Correspondió despedazándose junto a ella.- ¿Has dormido bien?
- Sí, aunque te sigues moviendo demasiado.- Se burló de ella sonriendo de oreja a oreja sobre su almohada, era imposible no despertar así por culpa de Amy, era increíble.
- Eh, no es cierto.- Se quejó abriendo mucho la boca fingiendo molestia, se acercó a ella para comenzar a hacerle cosquillas, y su boca abierta derivó en un bostezo perezoso.
- Mmm… Vamos a arreglarnos.- La instó la morena empujando a su amiga fuera de la cama, extiguiendo la risa que le había provocado.
Bueno, había que volver a la realidad del día a día…
Los césped que rodeaban el instituto aún estaban mojados, comprobado por Amy y la risa floja de Karma al ver a la rubia dar un salto hacia empedrado sorprendida. Habían tenido que pasar por la casa de la morena a por ropa, era evidente que no pensaba volver con la misma ropa del día anterior. También por ello llegaban tarde, evidente.
Decir que había pasado rápido el primer periodo de clases era una gran broma de mal gusto, por no decir horrible. No pudo dejar de pensar en lo que iba a hacer, en cómo pasaría y en qué ocurriría en el transcurso.
Caminó por los pasillos con aire pensativo, no tenía ni quería pensar demasiado, pero era imposible no hacerlo. Salió de nuevo al exterior del edificio, ya era más de medio día, y se sentó en uno de los bancos que se hallaban a la sombra de un enorme árbol. Suspiró tomándose un descanso, quería estar s…
- ¡Amy!- Se escuchó frente a ella, estuvo a punto de mandar a la mierda quien quiera que fuese, menos a…- ¿Puedo pedirte algo?- Una muchacha de su edad con el pelo negro oscuro y la cara muy delgada le sonreía anchamente, portaba una gran mochila a su espalda y una cámara, aparentemente bastante buena, colgada de su cuello, sería de fotografía.
- Eh… Sí, claro.- Parpadeó algo sorprendida asintiendo, dejó ver una pequeña y corta sonrisa de simpatía.- ¿Qué pasa?
- ¿Podría haceros ésta tarde unas fotos a ti y a Karma después del instituto?- Preguntó enrojeciendo sus mejillas. Aquello no era algo que tuviese que decidir ella sola, y Karma no estaba allí, así que…
Y el ángel de su salvación, o de su perdición depende de por dónde se mirase, entró en escena.
- Amy, tengo que hablar urgentemente contigo.- Llegó hasta ella muy serio, apretando con ambas manos la tira de su mochila.
- Eh… Espero tu respuesta Amy.- La chica algo azorada decidió marcharse al ver que aquello era importante.
- ¿Qué sucede?- Lo miró preocupada llevándose un mechón tras la oreja.
- ¿Eh? Oh, nada.- Se encogió de hombros mirándola.- Creía que ibas desprendiendo una señal de ayuda por todo el instituto.- Su rostro divertido, como no.
- ¡Me has preocupado Shane!- Se molestó ligeramente resoplando con una mirada larga.
- Bueno, bueno.- Rodó los ojos tratando de calmarla.- ¿Qué quería?
- Ahora tendré después del instituto una sesión de fotos con Karma.- Le comentó con rapidez.
- Mmm… Recuerda el plan.- Le recordó en forma de reproche suave.
- Lo sé, lo sé…- Exhaló cansada, dirigiéndole una larga mirada de nuevo.- Ayer se presentó en mi casa.- Se mordió el labio inferior algo nerviosa por aquel momento.
- Oh, por dios, ¿en serio?- Sonrió ilusionado, tremendamente.
- Dijo que me echaba de menos.- Pintó sus mejillas de color carmín.
- Sois tan adorables…- Añadió haciendo una mueca de entendimiento, enternecido.- ¿Y qué pasó después?
Sin más dilación, procedió a contarle con puro detalle lo que sucedió, cómo se sentía en cada instante que ella estaba junto a ella, lo genial que había sido pasar la noche a su calor.
- Awwww, ¿por qué sois tan cutes las lesbianas?- Preguntó enternecido por lo que acababa de contarle.
- También te vio salir por la puerta de mi casa.- Trató de disimular el rubor de sus mejillas desviando el tema de conversación.
- ¿Y qué le dijiste?- Preguntó alzando las cejas sorprendido.
- Que viniste a hacerme compañía.- Se encogió de hombros suavemente sin darle más vueltas.- Y le pareció bien.
- Ya veremos si le parece tan bien…- Rió suavemente entre dientes.
- Creo que se puso un poco celosa.- Pensó detenidamente en la conversación que tuvieron.
- Los celos siempre funcionan Amy.- Aseguró acomodando sus piernas sobre el banco.- Repito, sois adorables.
- No me basta parecer adorable.- Se quejó arrugando los labios.
- Para eso estoy yo aquí.- Sonrió volviendo a hacerle la señal, las cejitas.
Bien, ya tenía planeado qué harían, estaba a punto de comenzar a rezar, por favor, que no fuese algo descabellado.
- Ésta tarde después del instituto vas con Karma a las fotos…- Comentó en voz alta, más bien parecía un pensamiento externo.- Así que después le dirás que te tienes que ir, que has quedado con un chico, consigue que te pregunte sobre él, aunque, obviamente no puede saber que soy yo, háblale de él, de tus… sentimeintos.- Expuso su plan brevemente, dándose importancia por ser 'ese' chico.
Vale, era un pequeño genio gay scout, se había ganado una medalla más que pondría asu expediente.
- Parece que empiezas a ser coherente.- Bromeó ésta vez ella aún nerviosa, pero se permitió reír agusto.
- Oye, me ofendes.- Protestó dándole un toque en el brazo.- ¿Soy o no un genio?
- Creído.- Sonrió vagamente, realmente ésta vez lo había hecho genial.- ¿Y… a dónde iremos?- Preguntó con algo de incertidumbre, no había pensado en ello.- No podemos ir a mi ca hoysa… Por si aparece de pronto…
- A mí ya se me ha ocurrido algo…- Murmuró pensativo.- Querida Amy, será una sorpresa.- Le volvió a mirar haciendo cejitas de nuevo, sonriendo de forma orgullosa.
- Verás…- Susurró con mala espina pensando dónde la llevaría, aunque, le agradaba pesar que estaría más tiempo con él, le entristecía no estar con Karma.
Ahora que lo pensaba… Si ella no iba a estar con Karma… ¿Se iría ésta con Liam? ¿La echaría de menos realmente? Las dudas comenzaron a apoderarse de ella, sin duda, aquello no tenía por qué salir bien… Quizás… Sustituyese su ausencia con la de Liam, y entonces, ¿tendría sentido algo de esto?
- Eh, ¿qué sucede por aquí?- Preguntó ésa voz aguda y cantarina que tan bien conocía, sentándose junto a Amy.
- Estoy taaaaaan cansado del instituto.- Resopló el pelinegro poniendo cara desagradable.- Será mejor que me vaya, me están esperando.- Alzó las cejas para ponerlas en su sitio, palmeando sus propias rodillas a la par que se levantaba.- Hasta luego chicaas.- Alargó la 'a' final tomando su mochila y dedicándoles una sonrisa se marchó.
- ¿De qué hablabais?- Preguntó con algo de interés mientras se recostaba sobre el hombro de Amy.
- ¿Shane y yo?- Vaya pregunta más estúpida, ¡claro que sí! Estaba demasiado nerviosa.- Nada, solo que nos han pedido una sesión de fotos después del instituto, ¿podrás?- Mintió aprovechando para contarle la noticia y saber si podría seguir el plan.
- ¡Eso suena genial!- Se incorporó de su sitio radiante, Amy sabía que la idea le haría feliz, y no dudó en que sería un sí por su parte.
- Sabía que te gustaría la idea.- Le comunicó dejando entrever una pequeña sonrisa.
- Y a ti también.- Le dio con el codo en su hombro haciendo que la mirase fijamente para que viese su sonrisa.- ¿O acaso me equivoco?- La miró con cara divertida, sabía que a Amy le gustaba la idea de las fotografías, para algo la conocía desde siempre.
- Claro.- Asintió, era cierto, realmente… ¿Por qué no?
- Amy, ¿podrías acercarte un poco más a Karma?- Preguntó la fotógrafa que hacía las fotografías a su gusto.
Se ruborizó aún, estaba justo detrás de Karma, con las manos en su vientre cruzadas con las suyas propias y sus brazos rodeándole la cintura. Se irguió un poco más para dejar caer la cabeza sobre el hombro de Karma y así pegarse totalmente a ella. Esperaba que no sintiese su corazón palpitar tan rápidamente en su espalda.
- Sonreíd.- Les pidió dejándolas hacer.
Karma sonreía con los ojos, Amy sonreía con las chapetas que tenía por mejillas, coloradas como un tomate, sonreían y expresaban por sí mismas.
Un flash captó el momento, pero no se movieron hasta su señal.
- Id moviéndoos.- Pidió ahora la fotógrafa.
La morena soltó las manos de Amy sin llegar a quitar sus brazos que la rodeaban, girándose sobre ellos, para quedar frente a la rubia.
Otro flash. Karma frente a Amy.
La rubia no pudo evitar reír, comenzar a reír sin parar, estaba nerviosa, realmente nerviosa, pero aún más feliz de tener, aunque fuese falsamente, a Karma entre sus brazos, de forma literal.
Otro flash. Amy riendo frente a Karma, desprendiendo amor.
Karma sin poder evitarlo estalló también en risas, maldiciendo posteriormente a la rubia, no le gustaba su sonrisa.
Otro flash. Ambas riendo, desprendiendo cariño.
Ambas comenzaron a detenerse pronto. Se miraron profundamente. Como si nunca se hubiesen visto.
Otro flash. Ambas contemplándose.
Amy miró sus labios, luego sus ojos, luego de nuevo sus labios, después la cabeza de la morena acercándose a la suya, involuntariamente se estaba acercando a ella sin darse cuenta.
Otro flash. Apunto de besarse.
Otro flash. Se besaban, las manos de Amy se mantuvieron rodeando su cintura. Las manos de Karma habían escalado hasta los hombros de la rubia.
Otro flash. Ambas seguían besándose.
Su corazón palpitaba como si todos los caballos del mundo estuviesen saltando sobre él al mismo compás, galopando sin medida, estaba segura de que en algún momento se le saldría por la boca y se lo tragaría Karma. Estaba completamente segura.
Otro flash. Separadas a escasos centímetros. Karma sonreía, Amy se sonrojaba sonriendo con las mejillas como anteriormente.
- ¡Muchas gracias chicas!- Les agradeció emocionada la chica que ahora ruborizada e incluso ilusionada las miraba guardando la cámara y desmontando una especie de trípode.
- No tienes que darlas.- Habló Karma sin separarse aún de los brazos de 'su novia'.- Es un placer hacerlo.- Añadió en un comentario descendiendo las manos de sus hombros para rodear por la cintura a Amy.
- Sois preciosas juntas.- Anunció la chica que las despidió con una gran y enorme sonrisa de satisfacción.
- Cada día lo haces mejor Amy, ¿qué tal el club de teatro para el año que viene?- Bromeó Karma apretando a su amiga contra sí en un gran abrazo que no notó cuánto daño le hizo a ella.
- Tú también deberías entrar entonces.- Sonrió suavemente apartándose del abrazo para que la viera, aunque le dolía… Estaba feliz… Tenía el aroma de Karma en sus labios…
- ¿Vamos a tu casa?- Preguntó copiando la sonrisa mientras echaba a caminar hacia su lado.
Bip bip. Un muy oportuno pitido de un sms salió del móvil de Amy.
Te espero en el Shuga's café.- Shane
Parpadeó al ver que lo había mandado tan puntualmente… Asustaba ése gay scout. Pero sin lugar a duda… Éste era el momento.
- Eh… No puedo.- Le respondió algo nerviosa, haciendo que se deteniese en el momento junto a ella.- He… He quedado con un chico.- Sus mejillas se pintaron de un rojo intenso de nuevo, no sabía si por cómo reaccionaría, por el hecho de decírselo o por lo nerviosa que se encontraba.
- ¡¿Cómo?!- La miró terriblemente sorprendida, ¿por qué no se lo había dicho antes?- ¡¿Pero cómo es eso?! ¡¿Quién es?!
- He encontrado a mi chico secreto perfecto.- Habló sin poder mirarla a los ojos, si había podido fingir frente a Karma simple amistad, podía con ésto.- Ya… Ya te lo contaré.- Añadió a su segunda pregunta con suavidad, aún más nerviosa.
- Uh… Un chico misterioso…- Murmuró la morena haciendo cejitas suavemente, dios, le recordó tanto a Shane que por un segundo se asustó, definitivamente no le daba buena espina ver a alguien hacer cejitas.- ¿A qué clase va?
No había pensado en eso, tragó saliva.
- No es del instituto…- Respondió siendo cortada por Karma.
- ¡¿Es de la universidad?!- La cortó abriendo los ojos estrepitosamente.
- ¡No!- Negó consiguiendo reír suavemente, vale, ya estaba más relajada.- No es de éste instituto.
- ¿Y entonces cómo le conociste?- Parpadeó suavemente.
Vale, ahora tenía que empezar a hablar de él. Visualizó la imagen de Karma, en su cama, la noche anterior, con un pequeño pijama que quedaba cubierto bajo sus sábanas.
- Me lo presentó Shane...- Respondió en un hilo de voz haciéndose sonreír de forma tímida y enamorada ante tal recuerdo, pintando sus mejillas de nuevo.
Karma se quedó en silencio unos instantes, mirándola ahora sin ninguna expresión, solo una curiosa que le heló la sangre. ¿Qué estaría pensando? ¿Se habría pasado?
- B… Bueno, nos vemos mañana en el instituto.- Cortó ahora Amy la charla.- Voy a llegar tarde.- Sonrió de nuevo al ver la poca expresión de Karma.
Ésta reaccionó ante tal comentario abrazando a la rubia, la cual sorprendida, abrió los ojos un poco más y correspondió el abrazo tardíamente pasando sus manos entorno al cuello de la morena.
- Mucha suerte.- La abrazó un poco más fuerte dándole un beso en la mejilla y se separó de ella sin llegar a soltarla con una enorme sonrisa.- Y ya me contarás mañana.- Tuvo un punto pillo en la sonrisa que casi dejó embobado a Amy, pero supo corresponderle sonriendo abiertamente, por ahora no parecía importarla aquel hecho… Si no que la instaba a hacerlo… A ver cómo sucedía todo.
- Yo soy más recatada que tú Karma.- Se burló de ella bajando sus manos comenzando a caminar.
- Eso no te lo crees ni tú.- La acusó riendo mientras veía cómo se alejaba, ¿estaba celosa de Amy? Sí, ella ya había encontrado su chico secreto… Y ella con Liam… Aún no tenía claro de que éste sintiese lo mismo por ella… ¡Pero lucharía por ello!
Caminaba por la calle mirando en la dirección que tenía que ir. Ése café… Recordaba haber ido alguna vez, pero no estaba segura de ello, capaz tendría que acabar llamándolo para que le indicase desde donde estaba… Que por cierto, ¿dónde estaba? Miró a su alrededor algo –o bastante aunque no quisiera admitirlo- perdida. Estaba en una especie de centro comercial, sí, sabía que era por aquí, pero… Habían varios caminos. ¿Izquierda o derecha?
- Creo que nunca he salido con alguien tan torpe.- Se quejó a su espalda la voz que esperaba.
Volteó hacia él para mirarlo con una gran sonrisa llena de burla, frunció el ceño levemente y le dio con el puño suavemente en el hombro. De nuevo, volvía a salvarla, ¿era una especie de ángel? Bueno, éste sin duda no era del cielo, ¿los gays no iban al cielo no?
- Pero serás… Encima de que llegas tarde.- Lo acusó resoplando, pero será…
- Tienes el honor de salir en una cita conmigo.- Murmuró dándose aires de grandeza.
- Ególatra.- Negó con una suave sonrisa, aquello parecía un deja vú.- ¿Vamos a Shuga's café?
- No, no, no.- Levantó un dedo negando, pasó un brazo por encima de su hombro y echó a andar junto a ella notando la cara de confusión de Amy.
¿Dónde narices la iba a llevar? ¿Tenía que sentir miedo? Tomó aire, bueno, ya que estaban allí… A pasarlo bien.
Pasaron por una infinidad de tiendas. Shane se paró en varios escaparates mirando la ropa de fuera, Amy no solía ser de ir de tiendas a no ser que Karma la arrastrase, pero hizo una excepción, siguiendo bajo el brazo del pelinegro donde la llevaba.
- ¿Vamos a ir de tiendas?- Preguntó al ver que se detuvo más de lo normal frente un escaparate viendo una chaqueta de lo menos masculina, solo le faltaba el cartel de: 'Solo para Shane.'
- Mejor.- Pareció despertar de su obsesión por aquella chaqueta y continuaron caminando, aún más interesada, curiosa y confusa de a dónde irían.
Se detuvieron frente a un gran local que dejó a Amy boquiabierta, no, no podía ser.
- ¿Y bien? ¿Te apetecen unos bolos?- Preguntó la voz cantarina de Shane a su lado cambiando de peso de una pierna a otra, aún más gay todavía al sacar cadera y apoyarse con ambos brazos en jarra.
- ¿De verdad?- Dejó escapar un pequeño tono de inseguridad y emoción, solo había ido un par de veces a los bolos y hacía ya demasiado tiempo, tampoco le interesaron mucho, pero tener la oportunidad de nuevo le encantaba.
- No, estamos aquí para coger los bolos y usarlos de calzadores.- Rodó los ojos dándole una palmadita en la espalda a la rubia, instándola a entrar con una gran sonrisa.
Pasó frente a ella y ésta la siguió sin más. El local parecía ambientado en algo indio y retro a la vez, era una mezcla un tanto extraña, la pared y el techo eran de madera, sin embargo tenían discos colgados, lo que parecían reliquias y cosas propias, una decoración un tanto peculiar pero acogedora. Le gustaba ése sitio. Llegaron junto a la mesa de recepción tras pasar lo que parecía una pequeña sala de recreativos, y Shane parecía conocer de lleno aquello. Con la soltura propia de él, se acercó al mostrador solicitando una pita, una anciana mujer le atendió con una gran sonrisa.
- Shane, yo… No es que sepa jugar a los bolos.- Murmuró algo nerviosa sosteniendo la bola, dio un par de pasos acostumbrándose a pisar con ésos zapatos tan gordos y rígidos.
- ¿Pero no eres tú la masculina?- Reprochó de nuevo con los brazos en jarra.
- Así desde luego soy yo más masculina que tú.- Rió entre dientes viendo la molestia de Shane, que abrió la boca lo más que pudo manteniendo las manos en jarra.
- Pero que malas sois las lesbianas.- Entrecerró los ojos cogiendo la bola que Amy sostenía, teniendo la intención de empezar él para que lo viese hacerlo.
- ¿No decías que éramos adorables?- Rió mirándolo aún de frente.
- Tenéis vuestros momentos.- Copió la amplia sonrisa encogiéndose de hombros.- Venga, que hoy voy a ser tu profesor.
- Ay dios.- Fue lo único que pudo murmurar al ver la escena que iba a ocurrir, con lo torpe que era para éstas cosas…
Primer intento: Casi acaban los dos lanzados en vez de la bola.
Segundo intento: Bola lanzada, solo que en otro canal que no era su calle.
Tercer intento: No es que progresase demasiado.
Y tampoco cambiaron el resto de intentos.
- Amy, eres horriblemente torpe.- Se quejó Shane sentándose en el banquillo.
- Ya te lo dije.- Bufó cansada dejándose caer junto a él.
- ¿Otra ronda?- La instó a seguir intentándolo colocándose frente a ella con la mano alzada, aunque más bien era por no darse por vencido, le había enseñado hasta a Liam… No podía ser posible que no pudiese con Amy, esto ya era por principios morales.
- Pues a ver…- Suspiró resignada, tomó la mano que le había extendido y se levantó con su ayuda.
- Mira, colócate aquí.- La colocó sujetándola de los hombros una vez que cogió la bola.- Ahora sostén la bola frente a ti.- Le indicó tomándola de los antebrazos para ponerla en la posición situándose tras ella.- Avanza.- Continuó avanzando tras ella.- Mantén el pie ahí y a la vez lleva hacia atrás la bola hasta aquí, y ahora… Suelta la bola y cruza éste pie por detrás.
Magia.
La bola se deslizó de entre sus manos hacia su propio canal para la sorpresa de ambos, Amy la miró emocionada con Shane aún en su espalda expectante, había conseguido que al menos se moviese de su mano correctamente.
¡Pum!
5 bolos derribados.
La rubia dio un respingo de alegría hacia su amigo que la miró con una gran sonrisa abierta. Lo abrazó con fuerza agitando hacia ambos lados.
- ¿Soy o no soy un excelente profesor contra-casos perdidos?- Fanfarroneó aún con la cabeza en su hombro, joder, Amy tenía fuerza aunque no lo pareciese.
- Has estropeado el momento.- Se quejó también en su hombro soltando el agarre, pero portaba una gran sonrisa que ni eso le quitó.- Quiero seguir.- Murmuró ilusionada por ver que lo había conseguido, ¡lo había conseguido!
- Nunca superarás al maestro.- Bromeó tomando una de las bolas altanero dirigiéndose hacia la pista.
- Ya lo veremos, Yoda.- Le devolvió la broma con una mirada desafiantemente divertida, que comenzase el juego.
No podía más. Llevaban jugando a los bolos… ¿4 horas y media? Aquello ya era de locos, pero sin duda, se lo había pasado de bien como una niña pequeña, jamás pensó poder pasarlo así de bien con Shane, aunque tuviese la corazonada de ello.
- La próxima vez te ganaré Yoda.- Le aseguró cuando la bolera y el centro comercial ya quedaron atrás. Se había hecho totalmente de noche.
- Jamás.- Le advirtió levantando una ceja divertido, se lo había pasado espectacularmente, era más interesante y divertida de lo que había imaginado, una nueva y perfecta compañera.
- No estés tan seguro.- Caminó a su lado, habían tomado dirección a su casa.- Me lo he pasado genial.- Sonrió hacia él suavemente, por una tarde se había olvidado de todo lo que había sucedido, acontecido y lo que esperaba por venir.
- Me alegro de ello.- Con satisfacción copió su sonrisa en su rostro sin ser fanfarrón por primera vez, realmente se alegraba de hacerle bien a la rubia y poder ayudarla.- ¿Ves como no iba a ser tan difícil?
- Sí… Creo que tenías razón.- Se retractó en un murmuro continuando por la acera, le estaba acompañando a casa.
- Oh, dios, Amy me ha dado la razón.- Abrió los ojos aún más poniendo cara de impactado.- El mundo se ha ido a la mierda.- Añadió sonriendo lentamente, recibiendo un pequeño toque de un puño cerrado en su hombro como reproche, junto una pequeña risa corta y un 'Cállate idiota'.
- Gracias por acompañarme.- Se agradeció la rubia deteniéndose frente a la puerta, ya habían llegado.
- No hay de qué, tu madre debe de adorar que salgas conmigo.- Rió entredientes de forma maliciosa.
- Eres de lo que no hay.- Negó suavemente con una risa baja para no hacer mucho ruido.
- ¿Y ahora qué? ¿Nos damos un beso como en las citas normales?- Preguntó con gran sorna, desde luego estaba difrutando con ello.
- ¡Shane!- Protestó con la puerta ya abierta, escuchando cómo se esforzaba el chico por no estallar en risas.- Buenas noches.- Le dedicó una sonrisa.
- Buenas noches.- Se serenó con otra, dando media vuelta mientras la rubia cerraba la puerta.
Ése Shane… Era tremendamente…
- Amy.- Su madre la llamó desde el salón. Sinceramente, lo que le faltaba, una reprimenda no por favor.
- ¿Sí mamá?- Se hizo la sueca caminando hasta ella.
- Karma vino hace un rato preguntando por ti.- Le contestó sin mirarla, sosteniendo un libro entre sus manos, estaba sentada en el sofá con una lamparita pequeña encendida.- Le dije que te lo diría.- Añadió con algo de sequedad y un punto de nerviosismo.
- Gracias mamá.- Escuché sus palabras sorprendida y algo atónita, ¿había estado aquí? Joder, había pasado demasiado tiempo en la bolera con Shane.- Buenas noches.- Consiguió decir algo aturdida hacia su habitación.
- Mira, me da igual tu sexualidad de pacotilla, ¿pero acaso no sabes que los gays son… gays?- Su hermana Lauren, ¿qué pasa? ¿Era el día de esperar a Amy para echarse sobre ella o qué?
- Yo cuando salgo con alguien no tiene que ser para acostarme con él.- Le dedicó una turbia sonrisa cerrando la puerta tras de sí, no hacía falta que la mirase para imaginar su rostro o el portazo que dio en la puerta de su diminuta habitación.
Se revolvió el pelo cansada, apartándoselo después en una coleta. Joder, quería haber visto a Karma… Dejó caer su ropa sobre la cama y se tiró sobre ésta. ¿Habría hecho bien? Se suponía que así era el plan pero… ¿Por qué sentía un gran agujero y vacío en el estómago? Quizás… Necesitaba de su tiempo junto a ella… Aquello iba a ser mucho más complicado de lo que lo había pintado Shane, o de lo que ella quiso pintárselo a sí misma para poder soportarlo. Tenía que ser fuerte. ¿Pero cómo ser fuerte contra tu mayor debilidad?
¿Y bien? ¿Qué os pareció el despertar, la sesión de fotos improvisada y ésa primera cita con Shane?
¡Os espero en las reviews que siempre adoro recibir! ¡Me encantáis Karmy Army!
Respuestas:
Mas alla de la realidad - ¡Hola de nuevo! Sin duda, el plan debe continuar Jaja Me alegra que te haya gustado tanto el capítulo, también creo que te encantará éste por la implicación de Shane haha, tenía ganas de hacer escenas así entre ambos ^^ ¡Un saludo y espero verte pronto!
Ouroboros life - Ya te expliqué la ortografía y tal, espero verte por aquí prontito, ¡un saludo! Y a ver quién consigue comentar primero Haha.
Naomigleekhummel - ¡Hola holita! ¡Me alegra que te gustase! Totalmente, ¿y a quién no? Haha. Pues creo que éste capítulo entonces te encantará ^^ ¡Un saludito y espero verte por aquí pronto!
¡Un saludito a todos y hasta pronto!
