Holaa! lo see tarde sigloos u.u pero antes de que me maten aqui les dejo el siguiente capi, espero que haya quedado bien ya que andaba escasa de ideas, bueno mas de lo normal, aunque debo anunciarles que una lluvia de ideas llego a mi y espero tenerles muy pronto el siguiente capitulo . Bien no entretengo mas con esto ... a leer :D!
Capitulo IV
Reencuentro con el pasado… La tortura comienza nii-san
.
.
.
Camino hasta llegar a su habitación, se mantuvo frente a la puerta, indecisa de abrirla. Respiro profundamente para tranquilizarse y con más confianza abrió la puerta. Lo que a continuación vio la tomo completamente desprevenida, por no decir asombrada.
-Ah, tu debes ser Neji, mucho gusto, yo soy tu nuevo compañero de habitación- le decía con una gran sonrisa instalada en sus labios
-N-no p-puede ser, tu…-
No supo como pudo permanecer de pie frente a el, pero agradecía enormemente a Kami por eso. Frente a ella se encontraba una parte de su pasado que creía haber olvidado. Un joven rubio ojiazul se encontraba de pie frente a ella, sonriéndole ampliamente. Sintió un calor recorrerle el rostro, no sabia si se debía a la vergüenza o a los recuerdos que rápidamente le pasaron por la cabeza, pero la sorpresa seguía marcada claramente en su cara. Le tomo varios minutos calmarse y reaccionar, su compañero la miraba con curiosidad, se aclaro la garganta para adoptar el tono masculino que había estado practicando, y responderle como se debía a su nuevo compañero.
-Mi nombre es Naruto Uzumaki- le escucho decir, con algo de dificultad, ya que se encontraba demasiado aturdida.
-Neji Hyuga- contesto sin mirarlo, paso de largo directo a la cama que le correspondía, y se dispuso a sacar sus cosas.
-¿Hyuga? ¿Será que el es…- pensó - Oé, Neji…-
-¿S-si?- su voz comenzó a temblarle, levanto un poco su mirada, pero no la mantuvo por mucho tiempo. Se encontraba mas que nerviosa por lo que el rubio estaba a punto de decirle, en su voz se distinguía un tono acusativo…¿Se habría dado cuenta de quien era en realidad?
El ruido de unos golpes en la puerta interrumpió al rubio, quien intentaba comenzar una conversación. Fue a abrir la puerta, encontrándose con la figura de un joven castaño quien le sonreía alegremente.
-¿Kiba? ¿Qué haces aquí?-
-¿Así que tienes nuevo compañero de cuarto?- pregunto interesado, caminando en dirección a Hinata.
Con temor volteo hacia la persona que había entrado al cuarto, ambos se miraron con sorpresa por unos minutos.
-¿Neji?- pregunto sorprendido el castaño.
Hinata se había quedado sorprendida al escuchar a Kiba pronunciar el nombre de su primo, era cierto, ella misma se lo había presentado, pero de eso había pasado ya mucho tiempo.
-Kiba- dijo seria e imitando la voz de su primo, aun así, se le notaba un ligero tono de sorpresa- me sorprende que me recuerdes, ha pasado tiempo.
Por mas extraño que pareciese no le costaba ningún trabajo comportarse indiferente con el castaño, después de todo, lo que el le hizo hace tiempo no lo podía olvidar tan fácilmente.
-No esperaba encontrarte aquí- le dijo alegremente, hubo un momento de silencio donde los dos se miraron fijamente, Kiba soltó una risa algo nerviosa mientras se veía reflejado en aquellos ojos lilas que lo veían con un dejo de reproche. - Por cierto, ¿Cómo esta Hinata-chan?- pregunto repentinamente.
Esto tomo por sorpresa a Hinata quien dio un leve salto al escucharlo, el rubor comenzaba a aparecer en su rostro y una oleada de nerviosismo la invadió, obligándola a fijar su mirada al suelo. - E-ella esta bien- contesto rápidamente. Se dirigió rápidamente a la salida ya que Kiba se disponía a hacerle mas preguntas.- Saben, creo que debería ir por mis horarios, los veo luego- no les dio oportunidad de objetar, ya que salio rápidamente.
- Si en algo eres buena Hinata Hyuga, es en saber huir…- se dijo a si misma con nostalgia.
Caminaba por los pasillos sin saber hacia a donde se dirigía, el instituto era enorme y a decir verdad, no le había puesto mucha atención a su instructor cuando éste le mostró las instalaciones.
Camino por mucho tiempo, y comenzaba a desesperarse. Había pensado en tal vez preguntarle al alguien, pero esa idea se esfumo en el momento en el que las miradas de varios jóvenes que se encontraban en el pasillo la fulminaron, todas al mismo tiempo. La veían como un bicho raro y eso la ponía nerviosa.
¿La habrían descubierto ya? ¿O era simplemente que los hombres actúan así con otros hombres?
Para su buena suerte, vio a una anciana salir de la enorme biblioteca, sin pensarlo dos veces se acerco hacia ella para pedirle indicaciones, sin duda le resultaba mas fácil y cómodo hablar con una mujer.
-Disculpe señora- la anciana volteo, encontrándose frente a ella a alguien quien a su parecer era un joven muy bien parecido haciendo una leve inclinación.-
-¿Qué deseas jovencito?- pregunto amablemente.
-Bueno, me preguntaba, si usted podría indicarme en donde se encuentra la dirección, si no es mucha molestia- le decía avergonzada mientras nerviosamente hacia otra reverencia.
De la boca de la anciana salio una alegre risa- Tranquilo jovencito, no deberías avergonzarte, es normal perderse cuando uno es nuevo, y aquí entre nosotros- la anciana hizo un ademán con la mano para que Hinata se acercara un poco mas- nadie le presta mucha atención a Kakashi-san- una mueca muy graciosa cruzo por el rostro de la anciana, seguida de su suave y entrecortada risa, haciéndola verse muy vivaz.
Hinata la secundo riéndose de igual manera, solo que rápidamente te cayo al darse cuenta de que su risa no había sonado muy "masculina". La anciana la miro desconcertada, a lo que Hinata solo pudo fingir una ligera tos, para disimular.
- Yo igual me dirijo a la dirección, sígueme y te enseñare en donde esta-
-Muchas gracias- culmino con otra reverencia, y al hacerlo Hinata noto que la anciana llevaba una gran cantidad de libros dentro de una bolsa junto con algunos mas que cargaba con una de sus manos. Sin pensarlo dos veces se dispuso a ayudarle.
-Por favor, déjeme ayudarla con eso- tomo la bolsa que la anciana había dejado en el piso y se la coloco en el hombro, a decir verdad realmente pesaba, y le sorprendía el hecho de que aquella señora los fuera cargando todos de una vez.
- Oh, muchas gracias, creo que estos huesos ya no son tan fuertes como antes- dijo a modo de broma, señalándose uno de sus brazos.
-No es necesario dar las gracias, me alegra poder ayudarla- contesto Hinata amablemente, intentando no sonar muy "ella".
Hablaron el resto del camino hasta que llegaron a la dirección, era una habitación muy amplia con varias sillas en donde sentarse a esperar, en una de las esquinas había un dispensador de agua, y pegado a una de las paredes se encontraba un hermoso escritorio bien ordenado perteneciente a la secretaria encargada; un poco mas atrás del escritorio se encontraba otra puerta, a simple vista se podía notar que estaba hecha de una madera muy fina y justo al lado derecho colocada en la pared se encontraba una placa dorada con la inscripción de: "Director" grabada en ella.
Hinata deposito la bolsa llena de libros en el escritorio y tomo asiento en una de las cómodas sillas negras a esperar su turno, mientras la anciana hablaba con la secretaria. Pasaron varios minutos en los que Hinata solo escuchaba las lejanas voces de las mujeres y alguno que otro burbujeo proveniente del dispensador de agua, no podía hacer nada más que esperar.
El sonido de una campañilla se escucho y la puerta se abrió lentamente, dando paso a un joven alto, de oscura y penetrante mirada, tez pálida y cabello oscuro como la noche. Hinata lo miro anonadada, jamás había visto a alguien con ese porte y presencia, lo encontró muy atractivo y en cierta forma… cautivador.
Se sonrojo en extremo en cuanto ese pensamiento surco su mente, comenzó a divagar en su mente, y a recriminarse a si misma en voz baja. No se dio cuenta de que la mirada del joven se encontraba sobre ella, cuando levanto la vista de nuevo un escalofrío recorrió todo su cuerpo, el joven pelinegro tenia su mirada clavada en la de ella y la miraba de una forma… casi con desprecio o al menos eso le parecía a ella.
Sumamente cohibida, Hinata corto el contacto visual inmediatamente, volteando a ver hacia la secretaria. El pelinegro, por su parte tomo asiento y de igual forma se dedico a esperar.
Hinata comenzó a jugar con sus dedos debido a los nervios que la invadían al sentir la mirada del pelinegro fija en ella. Respiro profundo e intento concentrarse.
-Bien, tengo que tranquilizarme, no tengo porque sentirme nerviosa, yo jamás lo he visto ni el a mi, así que no hay razón para que el te odie. Pff… ¡Ya se! Contare hasta diez… Hmm no, eso ya lo hice- Hinata comenzaba a respirar con dificultad, su pequeña discusión consigo misma no la estaba ayudando mucho, miro hacia las dos señoras, aun se encontraban arreglando papeles, no la podían salvar. Soltó un suspiro cargado de cansancio y nerviosismo.- De acuerdo, no me pueden atender todavía, bien recuerda lo que dijo Sakura-chan…-
-"Hina-chan, recuerda que si te pones nerviosa lo mejor es que te concentres en una canción que te guste y te enfoques en ella, veras que así te olvidaras de todo lo demás"-
- Una canción, una canción…- coloco un dedo en sus labios y miro hacia el techo, tratando de recordar alguna canción que le gustara- ¡No puede ser! ¿¡Por qué no me acuerdo de una sola canción!?- se reprochaba a si misma mientras se golpeaba ligeramente la cabeza con una de sus manos, repentinamente se acordó de una canción, solo la había escuchado una vez y había sido en el aeropuerto. Repaso una y otra vez el coro de la canción, al parecer estaba funcionando, ya no se sentía tan estresada. De hecho todo lo contrario, se encontraba tan sumida en sus pensamientos que no se dio cuenta cuando comenzó a tararearla.
-Shut up and put your money where your mouth is
That's what you get for waking up in Vegas
Get up and shake the glitter off your clothes, now
That's what you get for waking up in Vegas…
Era una canción realmente pegajosa, la había escuchado en el aeropuerto y se había aprendido esa estrofa. Pasaron varios minutos antes de que Hinata cayera en cuenta lo que estaba haciendo. Llevo sus manos a su boca inmediatamente temerosa de mirar hacia un costado. No cantaba de tal manera que todos en la habitación la escucharan, pero sin duda el tono de su voz había sido lo suficientemente alta como para que el joven junto a ella la escuchara. Lentamente giro su cabeza hacia un lado y miro discretamente al joven, sus miradas se encontraron por un fugaz segundo. El pelinegro que antes la miraba furtivamente ahora se encontraba con una mueca en el rostro difícil de explicar, una mezcla de perplejidad y extrañeza, mantenía el seño fruncido y una de sus cejas levantada, mirándola como si de un bicho raro se tratara.
Si antes no lo había notado, ahora seguramente estaría más que claro para aquel joven. Que ella era lo que debería ser y no lo que pretendía aparentar. ¡Se daría cuenta de que "el" era, en realidad, una "ella"!
Retiro la mirada justo después de ver la expresión en el rostro del joven, se encontraba sudando frío y a un paso de un colapso nervioso, muy pronto se encontraría tirada en el suelo y no había forma de impedirlo. Todo se encontraba perdido para ella, cuando escucho su nombre siendo pronunciado por la voz mas hermosa que hasta ese momento había podido escuchar.
-Hyuga Neji- llamo la secretaria- ya te puedo atender.-
-¡H-hai!- Se puso de pie en menos de un segundo y literalmente corrió a su encuentro con la secretaria, solicito su horario de clases y algunas recomendaciones que la secretaria le comunico. Necesitaba desesperadamente salir de esa habitación, aun sentía la mirada del pelinegro clavada en su nuca y no era una sensación que disfrutara mucho.
Después de recibir la hoja de sus horarios se despidió con una reverencia y salio rápidamente de la habitación, recorriendo de igual forma el pasillo, sabia muy bien hacia donde debía dirigirse para llegar a su habitación, por suerte algo de provecho salio de su "expedición" por todo el campus.
Al final del pasillo pudo divisar el ascensor que la llevaría al segundo piso. Aguardo pacientemente hasta que escucho el timbre. Las puertas comenzaron a abrirse dando paso a las figuras de dos jóvenes. Hinata intento pasar de ellos pero estos le cerraron el paso.
-Oe, Neji ¿A dónde vas con tanta prisa?- pregunto el rubio, su actitud era muy sospechosa.
-Esto, yo… iba a la habitación- contesto irritada. -"Soy una tonta, no debería darle explicaciones, Neji no las daría"- se reprocho a si misma.
-Ah bueno…-
Naruto estaba actuando de una manera muy extraña, eso lo podía notar, de nuevo aquel nerviosismo que se encontraba rondándola apareció de nuevo.
Los dos comenzaron a caminar en dirección contraria a la pelinegra, ella soltó un suspiro de alivio y se dispuso a subir al segundo piso, pero antes de que pudiera entrar al elevador, la voz del castaño llamo su atención.
-Ah por cierto Neji, encontramos esto en tu maleta- le dijo mostrándole un pequeño celular rosa.
-¡Oh no, Mi celular!- pensó sorprendida. Se había quedado paralizada. ¿Cómo es que lo habían encontrado?
- Lamento haber revisado tus cosas, pero no dejaba de sonar- le tendió el celular y ella rápidamente fue a recogerlo. El castaño la miraba con cierta diversión.
-A..Arigato- les dijo rápidamente y corrió al elevador.
-¡Lindo color!- le grito el rubio en tono de burla.
La pelinegra los observo mientras se alejaban riendo, poco después las puertas del elevador se cerraron.
-¡No puede ser! ¡No puede ser!- sostenía fuertemente su celular para evitar tirarlo debido a los constantes temblores de sus manos. Miro la pantalla, seis llamadas perdidas, cinco de Sakura, una de un número desconocido. Sin pensarlo dos veces llamo a la pelirosa. El timbre sonaba y sonaba, pero nadie le contestaba. Llego hasta la puerta de su habitación y la abrió, una vez dentro corrió hacia el baño y cerro con llave.
Pronto la voz de la pelirosa se escucho del otro lado del teléfono.
-Moshi moshi -
-Sakura soy yo- contesto nerviosa.
-Por Kami-sama Hinata ¿En donde estabas? Me tenias muy preocupada- le decía enfadada.
- Gomen, pero fui a buscar mis horarios y olvide el celular- contesto angustiada.
-Hinata ¿Estas bien?, te escucho extraña-
- No Sakura-chan no estoy bien, acaba de pasarme lo peor que me pudo haber pasado- contesto desesperada.
-Hinata, dime que paso, me estas preocupando- su tono de voz sonaba igual de alarmado que el de la pelinegra.
Hinata tomo un gran suspiro para tranquilizarse y le contó todo a Sakura. Desde su reencuentro con Naruto y Kiba, hasta su incidente con el pelinegro.
- Y luego para empeorarlo un poco más, ellos dos encontraron mi celular y quien sabe si vieron algo. - Su voz sonaba entrecortada y sus ojos comenzaron a empañarse.
-Hina, por favor no llores, tu tranquilízate, si te preguntan por el celular tu diles que es de tu prima y que seguramente lo puso en tu maleta por equivocación. Y bueno con lo del tipo ese, yo digo que lo mejor es que te mantengas alejado de el para que no sospeche algo.- le dijo seriamente pero en tono reconfortante.- Ah por cierto, te sugiero que le llames a Neji, debe estar muy preocupado…-
-¿¡Que!? ¿Le hablaste a Neji?- pregunto alarmada
-Pues si, que mas querías que hiciera, ¡Me tenias muy preocupada!-
-Gomen Sakura-chan, no debería meterte en este tipo de problemas- se disculpo.
-Descuida, para eso estamos las amigas- contesto alegremente- pero háblale a Neji, me dijo que te hablaría y si paso lo mismo que conmigo seguramente estará histérico porque no le contestaste- un ligero tono de burla se noto en la voz de la pelirosa.
- Seguramente- contesto mas tranquila- Gracias Sakura-chan, hablamos luego -
Y colgó.
Si su primo la había llamado, entonces el numero desconocido debía ser el.
_____________________________________________________________________
Bajo del avión completamente aturdido, los llantos del bebe, las insinuaciones del idiota ese. ¿Qué mas faltaba?…
Por suerte diviso a la que supuso era la encargada de transportarlo a la escuela. Una mujer joven de pelo negro sostenía una pequeña pancarta en donde decía el nombre de su prima, o bueno mejor dicho, su nombre ahora.
-Buenos tardes, usted debe ser la señorita Hyuga, mi nombre es Shizune y seré yo quien la lleve al instituto-
-Buenas tardes- respondió rápidamente y de una manera no muy amigable.
Shizune lo miro fijamente por algunos minutos, era extraño que una jovencita de apariencia tan angelical fuera tan grosera. Neji se percato de la mirada que le dirigía la mujer y volteo a verla.
Al cruzarse sus miradas la mujer pelinegra retiro inmediatamente su mirada y la dirigió hacia la salida. Neji mantenía el ceño fruncido y en un intento fallido quiso sonreírle, pero en vez de parecer amigable, se había visto algo… "malvada".
- "Mierda, creo que la espante…"- pensó - "Actúa como Hinata, actúa como Hinata"- se repitió a si mismo varias veces. Tomo una gran bocanada de aire e intento calmarse, no debía causar una mala primera impresión.
La mujer comenzó a caminar y Neji la siguió, permanecieron en silencio hasta llegar a una limusina negra, un chofer vestido de traje les abrió la puerta trasera y las dos entraron en el coche.
Durante el trayecto, Shizune le dirigía miradas llenas de nerviosismo a Neji, el ambiente estaba tenso y Neji comenzaba a sentirlo. Relajo los músculos de su cara y se sobo lentamente las sienes.
-¿T-tuvo un viaje pesado?- se atrevió a preguntar la mujer.
- Un poco - contestó con un tono un poco mas amigable cosa que hizo tranquilizar a la mujer.- En ocasiones como estas me hacen pensar en si me gustaría ser padre de un bebe…- aquello lo dijo sin pensar. Shizune lo miraba confundida.
-Bueno, me refiero a tener un bebe- contesto nervioso en un intento de componer lo que había dicho. Por primera vez no se le dificulto tanto aparentar un sonrojo. Soltó una pequeña risa nerviosa y la pelinegra algo sorprendida le devolvió la sonrisa.
-Si creo que la entiendo, llevar a un bebe en un avión puede ser algo complicado- respondió tratando de sobrellevar la conversación.
Eso había estado cerca…
- "¿Que demonios hago? No debí decir eso, yo ni siquiera quiero tener un bebe, ¿O si?- se cuestiono- ¡Cielos Neji, concéntrate! Apenas tienes dieciocho años no puedes estar pensando en eso.- Se decía a si mismo, esos temas lo ponían… intranquilo.
Sin darse cuenta comenzó a hacer una señas muy extrañas mientras se reprochaba a si mismo sus pensamientos idiotas. Shizune lo miro extrañada, esa chica en verdad era muy rara.
El coche se detuvo finalmente frente a un gran y elegante instituto, grandes rejas doradas comenzaron a abrirse para dejarlos entrar, dejando ver un hermoso jardín de gran extensión, decorado con hermosas flores y algunos árboles, en el centro frente la entrada principal había una fuente con una bella estatua de una mujer sosteniendo un jarrón por donde salía el agua. El camino era de piedra caliza blanca y las escaleras y en general toda la construcción estaba hecha de mármol blanco.
Bajo con cuidado, quedando asombrado por un momento, la escuela era muy elegante y más que nada, muy femenina.
-¿Y que le parece el instituto?- pregunto con interés la mujer pelinegra.
- Es… elegante- dijo intentando no sonar muy sorprendido.
-Me alegro que le gustara- contesto alegre- bueno enseguida le enseñare las instalaciones…- la mujer se dispuso a entrar al edificio cuando la femenina voz de Neji ( xD tenia que decir eso) la hizo detenerse.
-Disculpe, pero si no es mucha molestia me gustaría ir directo a mi habitación, el dolor de cabeza me esta matando -
-Oh si por supuesto, sígame la guiare a su habitación-
Y así lo hizo siguió a la pelinegra hasta el segundo piso, llegando frente a un puerta con el numero de habitación "256" grabado en letras doradas. Le entrego la llave y le deseo un buen descanso.
Neji abrió la puerta, todo parecía en orden, el cuarto tenia una pequeña cocina y un baño , junto con dos camas pegadas a ambos lados de la habitación. Esperen… ¿¡Dos camas!?
Dejo las maletas en la entrada de la habitación y camino rápidamente hacia las dos camas. Nadie le había dicho que iba a tener una compañera de cuarto.
-¡Hinata-chan! Que sorpresa encontrarte aquí, hacia mucho tiempo que no nos veíamos- se escucho la voz alegre de una chica recibiéndolo.
Su respiración se detuvo y su corazón se acelero, frente a el se encontraba la razón de toda esa locura. No pudo hacer nada mas que mirarla fijamente, hacia tanto tiempo que no la veía, que el solo tenerla frente a el lo hacia ponerse nervioso.
La chica mantenía su mirada castaña sobre el. Le robaba el aliento. Trago fuertemente y con algo de inseguridad saludo a la chica.
- H-hola TenTen…-
.
.
.
Continuará...
Bueno eso es todo por ahora!, como muchas se daran cuenta si fue Naruto el compañero de Hinata, y bueno si algo les puedo decir es que realmente se convertira en la pesadilla de nuestra querida pelinegra; por otro lado creo que ya se habran dado cuenta de la razon por la cual Neji hizo eso ... si aun no lo tienen muy claro les aconsejo que esperen al siguente capitulo! (kukuku... que mala soy!! (x. ) Pero bueno espero y les aya gustado el capi... onegaiii reviewws :3! amo recibirlos.
Agradesco a :
-Airi-Hyuga
-Kaila maya the whater
.x:
-xXBlackxxStarXx
-viicoviic
-hazumi-uchina
-angela-hinata
-princezzhina-dark
-Eterno-Angel-Caido
-Aurora
-gesy
-Neko-Naru-Uchiha
-Nissa-sama
-Aiko Amori
-beautifulGirl100
-Elisa-Uchiha
-busu
-Lu Hatake
-samhak
-I lOve anime-jOiia
-osanai ko yodame
Espero y este capitulo sea de su agrado y sepan que son bienvenidos todo tipo de comentarios. Tambien les invito a pasar por mi profile para que respondan una pequeña encuesta, como muchas se daran cuenta tardo siglos en actualizar y me gustaria saber cual de mis fics es su favorito para actualizarlo lo mas pronto posible.
Que esten bieen! besos y nos leemos en el proximo capi!
