10 Razones

.

.

.

— ¿Cómo pudiste hacernos esto?

— ¡Eres un egoísta solo piensas en ti!

— ¿Acaso no te importamos?

—Te di una oportunidad y la desaprovechaste, olvídate que tienes una familia aquí

— ¡No vuelvas!

— ¿Por qué? Ahora por tu culpa somos el centro de todos los chismosos

—Por tu culpa ahora nuestra vida es un infierno. ¡Lárgate!

Aquellas palabras hirientes parecían un mantra, se repetían una y otra vez, hacían eco en su cabeza y con cada segundo que pasaba, el sonido se hacía más fuerte se sentía rodeado por manos acusadoras que le señalaban sin titubear, y entre el coro que formaban esas voces podía distinguir las voces de su familia. Con el rostro contraído pudo distinguir los rostros de sus padres y su hermana detrás de esos dedos acusadores. Era como si se encontrara en infierno nuevo, uno lleno de oscuridad, destinado a juzgarle una y otra vez por sus errores.

.

.

.

Estaba sudando con la respiración agitada y con sus mejillas húmedas, toco una de estas y confirmo que ese rastro de humedad fue la huella que dejaron lagrimas rebeldes que derramaron mientras tenía esa pesadilla, no había podido dormir esa noche oscura solitaria por culpa de las pesadillas que se repetían una y otra vez, y todo por culpa de un psicópata, sentía miedo y mucho, no quería que su pesadilla se hiciera realidad por lo que con decisión, se acercó a su laptop y empezó a escribir lo que sería el inicio de una nueva vida.

.

.

.

—¿Estás seguro de esto Yuuri?, ya habías adelantado varias cosas aquí, si le dices a la directora que te molesta ella puede ayudarte. — se notaba el asombro del director de recursos humanos al leer mi solicitud.

—Si estoy seguro, por lo pronto te pido le entregues esto a Mila por favor

—está bien, solo piénsalo ¿sí?

—creo que no hay nada que pensar pero te agradezco por tu preocupación Michelle—No quería sentirse interrogado por eso siempre se mostró evasivo y a la defensiva

El resto del día paso sin contratiempos aun no recibía la llamada de su jefe así que simplemente se dedicó a adelantar su trabajo lo más que pudiera, no quería dejar nada incompleto, esa era su idea hasta que escucho a lo lejos una voz escandalosa que se hacía cada vez más fuerte, estaba acompañada por el eco de unas pisada que al parecer iban a toda velocidad y emulaban la estampida de una manda de elefantes. Con un tic en la ceja se imaginó quien era el artífice de tal escandalo

—Minami no hagas escándalo, recuerda que estas en la oficina— murmuro cuando ya tenía a su asistente a su lado, estaba agitado con sus ojos llorosos y cuerpo tembloroso

—Yuuri! Yuuri! ¿Es por mí?, dime que te molesta y lo cambiare, o si es por culpa de alguien más solo dímelo y me encargare de él, me asegurare de que parezca un accidente— ese último comentario le hizo reír, se imaginó a Minami enfrentando a una silueta negra con una k en su rostro, ese pequeño lapsus le provoco a Minami que inclinara la cabeza curioso y de un momento a otro soltara en llanto como si dos cascadas cayeran de sus ojos.

—lo sabía es por mí, si quieres golpearme hazlo Yuuri, humíllame, pero no te vayas, es más me voy yo primero para que no te vayas pero por favor Yuuri quédate. — ese gesto le enterneció, definitivamente debía ser un buen amigo para su asistente y para que mentir a él le agradaba mucho su compañía, sin embargo puso un rostro serio asustando más a Minami y mientras enfrentaba su mirada chocolate con la mirada castaña clara cuando menos se lo espero le golpeo con fuerza la espalda.

—no vuelvas a decir que te vas para que no me vaya, no sé de donde sacaste la información pero eso es algo que será un hecho hasta que encuentren otro lugar al cual trasladarme así que no dramatices y ponte a trabajar.

—está bien pero sigue en pie lo de golpearme, por cierto Pichit quiere hablar contigo en el descanso— "las noticias vuelan" pensó, por lo menos su mejor amigo había tenido un poco más de tacto y no le armaría un escándalo como el de su joven asistente.

.

.

.

Llevaban más de un minuto así mirándose a los ojos uno con reproche y otro con indiferencia, era como si quisiera encontrar las respuestas que no iba a recibir viéndole así, era su mejor amigo y confidente pensaba que lo conocía bien pero definitivamente a veces no entendía a Pichit.

—Y bien, ¿me vas a decir que carajos te pasa?

—nada

Con un gesto desesperado mientras sus manos apretaban en su cabeza y violentamente sacudía su cabello le grito —¡como que nada!, quieres trasladarte a otra ciudad, micky me lo conto, porque no me lo contaste, debe ser por algo grave si no me lo contaste primero y no querías que nadie se enterara, así que dilo ¿qué paso? — con una mueca de asombro debía decir que el me conocía más a mí de lo que me imagine, estaba acorralado.

¿Que debía hacer? Decirle, no te preocupes es solo un traslado, un loco acosador me molesta no le puedo decir nada porque tiene bastante información sobre mí, me quiere castigar ya que veo a mis vecinos por un telescopio y que a veces cuando los veía coger terminaba jalándomela?. No ni muerto le diría eso y aunque sabía que su amigo era incondicional y no le iba a juzgar por ello, que no pasaría de un regaño y luego unas cuantas bromas e indirectas lo dejaría pasar, pero no, él quería salir de ese problema solo.

—Pichit es solo una solicitud, Mila no la ha leído y no me ha llamado tal vez ni la haya leído, recuerda que las transferencias deben ser justificadas y que además debe haber un puesto vacante para que se pueda hacer; Te lo contare todo si aprueban mi solicitud— suspire, al final de mi evasiva explicación, era lo único que podía decir.

—Está bien, pero ni creas que te dejare en paz, me tendrás que contar que es lo que te está pasando, desde hace 3 días no eres el mismo y me preocupas.

—De verdad no es algo de qué preocuparse— y aunque sabía que eran palabras al aire, se dio cuenta por la mirada de su amigo se dio cuenta que no le creyó.

.

.

.

—Buenas noches Joven Katsuki—

—Buenas noches Leo. — avanzaba al ascensor cuando aquel joven portero le llamaba nuevamente y le entregaba un sobre

—Joven Katsuki tiene correspondencia— me pareció algo inusual recibir correspondencia de parte que alguien que no fuera mi familia, y más que fuera un sobre sellado sin remitente, o eso pensé en inicio hasta que vi la esquina superior de este, sentí que mi cara perdía su color al ver una diminuta k en letra cursiva

Karma

"Mierda" —¿está bien joven? —el llamado preocupado de leo me volvió a la realidad y con una sonrisa forzada asentí mientras le pedía que no fuera tan formal, y que me tratara de tu, no debía preocupar a nadie ni alertarlos por mi conducta.

Ya en la segura soledad del asesor pensaba una y otra vez que podía hacer, ese tipo k parecía no querer darle tregua.

"Me va a volver loco!" pensó mientras arrugaba el sobre que tenía en sus manos, quería romperlo, hacerlo mil pedazos y quemarlo, pero tenía que saber qué era lo que le dejo ese bastardo. Era la primera vez en su vida que le temía y odiaba a alguien al mismo tiempo.

Con un sonoro suspiro me adentro a mi apartamento y me siento en mi pequeño comedor mientras veo el sobre que tenía enfrente sobre la mesa.

Cansado de dudar tomo el sobre y lo abrió, en él había una carta y un sobre más pequeño del tamaño de un tarjeta de crédito, con el corazón en la boca empezó a leer lo que contenía.

Querido Yuuri.

Tal vez en estos momentos me odies por mis llamadas anónimas, pero créeme que lo que quiero hacer es corregirte, no quiero que alguien como tu termine envuelto en un escándalo, si otra persona se da cuenta…., sabes que puedes perder tu trabajo, y si me permites decirlo eres muy malo espiando, el del séptimo piso ya sospecha algo así que agradéceme.

¿Agradecerle? Prefería que fuera ese tipo quien se diera cuenta, estaba seguro que el solo le llamaría la atención

También quiero decirte que si bien no haces daño a las personas terminaras haciéndote daño a ti mismo si continuas con esto, se porque te lo digo, no quieres estar metido en problemas así que agradéceme otra vez.

¿es que no se da cuenta que lo peor que le pudo haber pasado fue que ese tipo lo haya visto?, por su culpa ya se estaba haciendo un cliente fiel de té y ahora buscaba infusiones más fuertes para dormir.

Sé que tienes muchas preguntas pero créeme, no querrás saber las respuestas, y es mejor que las cosas queden así, deja de ver por ese telescopio, que esta sea la última advertencia o de lo contrario tomare medidas para que dejes de hacerlo por las malas. Puedes abrir el sobre más pequeño y darte cuenta que hablo en serio, en su interior hay 10 razones para que me obedezcas.

Karma

—Joder—esta vez si se trataba de una amenaza en toda su forma y por alguna razón quería hacer caso omiso, pero no se quería arriesgar, con mirada expectante abrió el sobre y quedo de piedra al ver su contenido.

10 Fotografías mías, en todas estaba con el telescopio, espiando, mirando al edificio de al frente, cada una tenía la hora de toma, por lo que podría asegurar que la excusa de calibración no sería creíble.

¿Quién sería tan idiota para calibrar en una misma noche calibrar 4 veces el aparato?, a medida que avanzaba con las fotos se pudo dar cuenta de sus expresiones, cada una de estas cambiaba de sorpresa, a vergüenza hasta que llego a la novena foto, ahí vio su rostro ruborizado y su mano apenas tanteando el elástico de sus pantalones. Por lo que con los dedos temblorosos pasó a la décima foto y vio lo que más temió, en esta se podía ver completamente empalmado con su mano derecha apretando su polla. Esa foto fue de la vez que vio al narciso "maldición!"

Esa foto fue la gota que derramo el vaso, con rapidez empezó a verlas una y otra vez, tenía que encontrar desde donde se habían tomado las fotos, debía encontrar al maldito, tenía que enfrentarlo, siempre se consideró tímido, pero ahora se sentía diferente como si hubiera sido poseído por un Yuuri decidido, vengativo y altanero, no entendía de donde salió, pero no le molesto al contrario le gusto.

—¡Te encontré!— cada una de las fotos se tomó desde el mismo punto, la toma fue hecha desde lado oeste de su apartamento, al parecer desde el edificio de al lado, con prisa corrió hasta su armario y saco el telescopio, lo armo y enfoco al edificio que quedaba a un costado, al parecer no era uno residencial parecía ser de oficinas, puso el lente en Angulo horizontal y empezó a recorrer ventana por ventana sin embargo no encontró nada, las luces se encontraban apagadas no se veía nadie cuando empezó a mirar el décimo piso sonó el timbre del teléfono.

.

.

.

"No contestes, no contestes"

Tenía que encontrarlo o no podría dormir, Yuuri siguió buscando pero no encontraba nada ni una pista. Dejo el balcón y se acercó al teléfono y con rabia lo tomo.

— ¿Conque quieres jugar a las escondidas? —eso lo dejo perplejo el tipo lo estaba viendo en ese momento, entonces debía descartar el edificio de al lado pero entonces desde donde lo estaba viendo ahora.

—No sé de qué me habla y si no me va a decir que carajos es lo que quiere voy a colgar y lo seguiré buscando.

—wow!—Su voz sonó asombrada— no pensé que fueras así, te imaginaba mas…. Sumiso, me sorprendes y quiero que sepas que me gustan las sorpresas por eso te diré algo, en ese edificio no me encontraras, y si vas a seguir con esto te recuerdo que la amenaza de la carta es real salvo una cosa quien te castigara soy yo.

— como pretende castigarme si ni siquiera es capaz de dar la cara, no lo creo posible a menos de que contrate matones. —estaba fuera de si quería respuestas y las quería ahora.

—hay diferentes clases de castigos mi querido Yuuri y déjame decirte que hoy te castigare, debes pagar por hacer caso omiso a las 10 razones que te di.

—No le creo absolutamente nada— iba a colgarle pero en ese momento la voz al otro lado del teléfono hablo fuerte.

—904—fue lo único que dijo—ese es el número de tu apartamento ¿no? Pues adivina, tienes un lindo regalo ahí.

—De que carajos habla no voy a abrir la puerta, no quiero un psicópata en mi apartamento, voy a llamar a la policía—su labio inferior temblaba no sabía que hacer

—¿y arriesgarte?, no estoy en tu puerta, si quieres déjala asegurada con la cadena yo de ti no dejaría ese regalo por mucho tiempo afuera, ve y abre yo esperare.

Con paso lento y dudoso se acercó a la puerto para mirar si había alguien por la mirilla, suspiro fuerte al ver que no, abrió apenas un poco para ver que le había dejado y vio una caja, parecía que no había nadie pero, tal vez el sujeto se había ubicado fuera de su Angulo de visión, volteo a ver la bocina del teléfono y de un impulso abrió la puerta de par en par dispuesto a enfrenta a quien fuera que estuviese ahí,

No había nadie solo esa caja, al parecer el tipo decía la verdad, sin embargo se asomó viendo por el largo y desierto pasillo, sin darse la vuelta regreso a su apartamento y agarro el teléfono.

—ya la tengo y ahora que.

—no comas ansias deberías servirte un vino o algo de licor al momento de abrirla, tengo una idea ¡la abriremos juntos!, ve por un trago y en 5 minutos vuelvo a llamar— Yuuri quedo en silencio preguntándose como sabia ese tipo donde vivía, las amenazas ya no le producían tanto pavor como el saber que un desconocido sabia bastantes cosas de él. Al parecer debería llamar a la policía.

—¿Pero qué voy a decirles?— todo era confuso no sabía qué hacer, por lo que siguió el consejo del tal karma y fue por un trago, le hubiese gustado un sake, tomarlo hasta perder la consciencia pero en su lugar encontró una botella de whisky. —perfecto.

Con un vaso en la mano y el trípode del telescopio en la otra empezó a arrastrarlo para entrar la evidencia, dejo de hacerlo cando el teléfono volvió a sonar.

—vaya eres obediente, que tal si empezamos, abre la caja.

No le gustaba saber que parecía que recibía órdenes, pero quería ver el interior de la caja.

—muy bien veras un sobre muy parecido al que recibiste hoy me imagino que ya sabes que es, ábrelo— lo hizo, abrió el sobre que como supuso tenia fotos, pero estas no tenían el mismo ángulo de toma que tenían las primeras que recibió, estas parecían haber sido tomadas desde el frente, era una locura su edificio era más alto que el del frente, "¿porque se veía que esa foto la tomaron desde más arriba?".

—¿Lo ves?, puedo estar en todos lados, así que no pierdas tu tiempo buscándome—su cara enrojecía cada vez que veía las fotos, estas eran más escandalosas que las anteriores, eran de la vez que vio a los chicos x, inclusive había una foto que tomo su rostro en el orgasmo, con su mano derecha cubierta del semen que era disparado y la izquierda dentro de la camisa, no sabía si sentir raba o vergüenza—¿ya sabes lo que se siente mi querido Yuuri?.

—¿que es lo que quiere? —un suspiro desde el otro lado se escuchó.

—ya te lo dije no quiero nada en particular solo ayudarte, y para eso hay que aplicar medidas correctivas. Será mejor que te prepares, desde hoy vamos a empezar.

—¿que?

—lo que escuchaste, baja a la portería, Leo tiene otro paquete para ti.

.

.

.

En el próximo capitulo

No sabía que pensar la escena le asustaba, no quería seguir con esta locura, pero tampoco quería quedar como un cobarde, dio un respingo al escuchar nuevamente aquella voz.

—Hazme caso y ahora tócate—


.

.

.

Termine!
Creo que le estoy metiendo mucho misterio al personaje que ya sé que todas saben quién es. Por cierto este capítulo salió más largo y el avance más corto en toda la historia de este fic.

Espero les haya gustado y muchas gracias por sus comentarios, votos y tiempo dedicado de verdad gracias.