Reflejo.
Todas estas almas… lo verdaderamente molesto es su desnudez. ¡Así que ordeno que adopten su forma carnal!
Bien. Al menos son obedientes. Y… conozco a esta niña. Esta criatura… ¡ah, es la superviviente de Stockholm! Ahora recuerdo. Por un desliz, le revelé a Berruga lo de la caja de Pandora. Él, con plena conciencia, se lo reveló al rey loco ese. Y los mataron a todos y sólo quedaste tú, y ni siquiera encontraron la caja.
Me parece apropiado. Haré de esta nada una réplica de Stockholm, uno de los pocos pueblos que valen la pena mínimamente. Será divertido.
Lo que falta es un líder en esta aldea. Y como soy el más viejo, yo lo seré.
—Hey, viejo, ya tengo a tu héroe.
—… ¿por quién me tomas? .¡Sólo es un bebé!
—Un bebé que crecerá y tendrá lindos recuerdos de esta aldea, por la que sin dudarlo dará la vida, resucitará al mundo… y después destruirá al mundo.
—… puede funcionar.
—Claro que lo hará. Te conozco mejor que tú mismo, tanto que me anticipo a tus planes y posibilidades. Tú en realidad no crees que sea prudente meterte con su memoria e inventarle un pasado falso, .¿verdad? No a alguien que no está atado a ti.
—Por esta vez te lo pasaré. Ahora, regresa a la caja.
—¡No…! .¡Me aburriré mucho si piensas encerrarme allí otra vez!
—Es necesario. Pero cuando sea el momento, tú guiarás a Ark.
—¿Ark?
—Es un buen nombre para un niño, .¿no crees?
—Pfft. No te encariñes mucho con él, porque sólo será fiel a sí mismo.
—Si es leal a sí mismo, me obedecerá, para conservar todo lo que ame.
—Ay, qué cursi. Ya me voy.
