Minna-sama! Kon'nichiwa!

Bienvenidos al cuarto capítulo de esta historia :3

Antes de empezar, quiero hacer una aclaración.

Me puse a leer la historia (eso hago siempre antes de actualizar)

Y me di de cuenta de que puse a Wendy como Prima de Lucy y hermana de Natsu 9u6

Disculpen ese pequeño fallo. Decidí que la "Wendy" prima de Lucy, seria la de Edolas. ;u;

Una última cosita xD

Cuando necesite explicar o aclarar algo, pondré "n/a" :3

Bueno, sin más que decir, A leer!

Lucy Pov

Me mantuve todo el recorrido en silencio, solo me concentraba en mirar por la ventana y tratar de analizar todo. Cuando por fin llegamos al edificio, yo me mantuve atrás mientras mi padre y el Dragneel hablaban de cosas aburridas con otros empresarios.

Para mi suerte, la reunión duro un poco menos que las demás y no mire a Natsu en ningún momento.

-Hey pa, ya que aún es temprano, quería preguntarte si podría ir a dar un paseo por la ciudad?- Ya habíamos acabado la reunión y estábamos mi padre y yo en el lobby del edificio.

-Espere un momento…-Mi padre aparto el celular de su oreja y pregunto mirándome.-Esta bien, ¿Sabes cómo regresar a la casa del señor Dragneel?

-Sí, no hay problema, nos vemos después.- Salí del edificio mientras me despedía con la mano.

La verdad era que no sabía cómo llegar a la casa de ese tipo. Solo tenía como referencias algunas tiendas y ya. Pero sabía que si le decía a mi padre "no, no se" era más que obvio que no me hubiera dejado salir. Después encontraría como volver.

Estuve casi como dos horas turisteando, era todo tan bonito, había comprado algunos regalitos para mis amigos y mi padre. Mi estómago empezó a sonar, por lo que decidí entrar a un pequeño restaurante. Un mesero me recibió y me indico la mesa, todo era espectacular y cuando me pasaron la carta para ver el menú, me quede estupefacta. Pedí Cog au vin y de postre un Clafoutis.

n/a: Estos platos los busque por Google. Ya que nunca eh viajado a Francia (ni Japon) Toda la información puesta en esta historia fue buscada y analizada antes de escribirla, para crear un mejor ambiente.

Estaba tomando un poco de agua cuando mi teléfono empezó a sonar.

-Wow Levy-chan! Hola! ¿Cómo estás?

-Lu-chan! Hola! Lamento lo de anoche, tú conoces a mi mama T^T

-Jaja, descuida, ¿Qué estás haciendo, como están los chicos?

-Pues, los chicos y yo salimos a tomar algo al restaurante de Mirajane, y le conté que estabas en parís por lo que quiere hacerte una pregunta.

n/a: Otra vez yo xD bueno, quería aclarar una cosa. La diferencia horaria entre Japón y Francia es de siete horas, por lo que en estos momentos, donde esta Lucy son las 3:00 pm y donde Levy las 8:00 pm. Para que lo tengan presente xd

-Oh ¿Enserio? Pásamela!

-Ya un momento.-Se escuchó como Levy llamaba a Mirajane, aunque había mucho ruido de fondo.

Mientras esperaba, el camarero me trajo el plato principal y un vino, le di las gracias y se fue.

-Hola Lucy, escuche que estas en Francia, ¿Cómo va todo por allá?

-Estupendamente, todo es muy bonito, por cierto Mira-san, ¿Qué tenías que preguntarme?

-Oh veras, Levy me conto que tu padre y tú se estaban alojando en la casa del hijo de un conocido empresario de Francia, y quería preguntarte ¿Su nombre es Natsu Dragneel?

Casi me atraganto con el pedazo de carne que tenía en la boca, rápidamente agarre la copa de vino y me tome todo lo que había en ella.

-S-si… ¿Cómo sabes eso…?-Pregunte un tanto sorprendida.

-Lo que sucede es que mi esposo Laxus trabaja como chofer para el señor Dragneel, y quería saber si lo has visto, hace unos días viajé a Paris para visitarlo.

Esposo

Chofer

Dragneel

¡No me lo creo!

Eso significa que, el anillo que me encontré en el baño es de…

-¿Lucy, sigues hay?

-Si! Perdona, claro que lo he visto!- Respondí aún más nerviosa.

-¿Podrías mandarle saludos de mi parte y decirle que lo extraño mucho?

Trague seco y como pude le conteste.

-Por supuesto, con gusto lo hare. –Fingí una sonrisa y continúe comiendo.

-Te lo agradezco mucho! Y…AH! ¿Lucy podrías hacerme otro pequeño favor?

-Dime

-Cuando viajé, mi anillo de bodas se me cayó en el baño principal y no le pude encontrar, ¿Serias tan amable de buscarlo? Es una parte importante de nuestro matrimonio y pues…

-Descuida, si lo encuentro de lo doy cuando regrese a Japón.

-Enserio muchas gracias Lucy! Ahora te regreso a Levy. Cuídate y diviértete!

-Lo hare…

-Lu-chan! Tal y como dijo Mira-san, diviértete! Que aquí ya se formó la fiesta!

-Entiendo, hablamos después Levy-chan, tengo que terminar de almorzar. –La regañe haciendo un puchero y fingiendo estar molesta.

-Almorzar? Ahh,Joder! Que soy tonta, lo había olvidado, la diferencia horaria, jajaj! Nos vemos!

Corte la llamada y mi sonrisa se esfumo…

No podía creer que la dulce de Mirajane pudiera ser "ese" tipo de mujer, y me negaba a creerlo. Debía haber otra explicación.

Saque de mi cartera el anillo y empecé a mirarlo. Después de un rato solté un largo suspiro y volvió a guárdalo, pague la cuenta y salí del restaurante para seguir con mi día de turista.

Mire el reloj que había en una tienda, las 8:36 pm. Supuse que ya me había divertido lo suficiente por lo que decidí volver a la casa del Dragneel, pero había un problema. Había estado tan concentrada en turistear que había olvidado un plan para regresar a su casa.

Empecé a mirar los locales para darme una idea de donde estaba, pero me resultó inútil. Me adentre en un barrio que tenía muy poca iluminación. Seguía caminando cuando de pronto un horrible dolor de cabeza me invadió, pare en seco para tomar aire y esperar que se me pasara un poco.

No debí haberme tomado el vino de esa manera…-Pensé.

No quise seguir hay quieta, por lo que decidí seguir caminando. Me percate de un auto que se me acercó, tenía el volumen a tope y había como unos cinco hombres dentro que, debido a la oscuridad no pude ver ni el color ni la placa.

Sentí que el conductor bajo la ventanilla, pero no quería mirar, estaba adolorida y nerviosa.

-Hey preciosa, ven acércate, ¿Qué te parece si vamos a dar un paso?- Era un hombre que rondaba los cincuenta años, y al decir eso los demás empezaron a reír.

-Vamos muñeca, será divertido- Hablo otro

Sinceramente sabía cuidarme de esa clase de tipos, pero el dolor de cabeza era tan fuerte que el miedo y la impotencia se apoderaron de mí.

El auto avanzo un poco y se detuvo delante mío. Cuando vi que apagaron la música y se bajaron, quise salir corriendo pero mis piernas no respondían, cada vez se acercaban más a mí con sonrisas lujuriosas en sus rostros. No podía hacer nada, estaba acorralada.

-Por favor…-Logre pronunciar mientras retrocedía y un muro me freno.

No les importo mi inútil plegaria, el conductor puso sus manos a cada lado de mi cabeza acorralándome aún más. Sentía miedo, me sentía indefensa y mi ropa apretada ropa de oficina no me favorecía mucho que digamos.

Cuando sentí una mano sobre mi pierna, fue como si mis sentidos regresaran de golpe y el dolor de cabeza se esfumara por segundos. Sin pensarlo dos veces, levante la pierna y le di en donde más le dolía a ese viejo. Aproveche y salí corriendo tan rápido como pude mientras ellos me perseguían riendo.

Mierda, el dolor había regresado, ¡Pero qué suerte la mía! Me arrodille en el piso y mire hacia atrás con la esperanza de que ya no me siguieran, y como si por fin mis suplicas fueras escuchadas, no vi a nadie. Suspire más tranquila antes de volverme a levantar. Camine más rápido y puede divisar una droguería. ¡Bien!

A medida de que me acercaba, vi una figura que estaba cruzada de brazos en la puerta, camine más rápido y cuando pude ver mejor, no lo creía.

¡Natsu!

Era el! Estaba fuera de la droguería con los brazos cruzados y su mirada fría y penetrante puesta en la mía y a juzgar por su gesto, estaba enojado, pero ¿Cuándo no lo estaba?

-S-señor Dragneel, ¿Q-que hace usted aquí?- Estaba cara a cara con él.

-Eso debo preguntarle yo a usted, señorita Heartfilia. No debería andar a estas horas por aquí, es muy peligroso y más para una jovencita como usted.

Fruncí el ceño, había olvidado lo gruñón que era. Quise contestarle pero el maldito dolor de cabeza volvió, sentí como agarro mi mano y empezamos a caminar hacia un auto de color gris que estaba aparcado a unas calles de la droguería.

-Sube - Me ordeno mientras abría la puerta del copiloto.

Enserio quería negarme y decirle lo gruñón y mandón que era, pero analice la situación y le hice caso. Una vez él se subió en el asiento del conductor, se puso el cinturón y arranco. No hablamos por unos minutos, hasta que el dolor regreso y oculte mis ojos con la mano derecha. Sentí el auto detenerse así que quite mi mano y me di cuenta de que el semáforo estaba en rojo.

-Toma. -Voltee a mirar a Natsu y este me tendía una pastilla con una mano y con la otra una botella de agua.

Me quede mirándolo por un momento hasta que el suspiro y torció la boca en una pequeña sonrisa.

-Descuida, no voy a drogarte ni nada por el estilo, es para tu dolor de cabeza.

Inconscientemente sonreí también y agarre lo que me tendía.

-Esos tipos no tenían bonitas intenciones ¿Sabias?- Me pregunto Natsu fijando la vista en la carretera.

Trague la pastilla de la sorpresa y nuevamente casi me ahogo. Agarre la botella y empecé a tomarme su contenido.

-¿Acaso me estas siguiendo?- Pregunte mirándolo bastante enojada.

Natsu giro su cabeza y me miro. ¡Dios! Su gesto tan posesivo e intimidante me sonrojo de inmediato. La luz del semáforo cambio, al igual que su cabeza, ahora volvía a mirar la carretera mientras arrancaba en lujoso auto.

-Te vi saliendo de una cafetería. Ya estaba tarde por lo que quise llevarte. Tuve que contestar una llama y te perdí de vista, pero cuando te vi corriendo y a unos tipos persiguiéndote, no dude en aparcar el auto. Después, cuando termine con ellos, nuevamente te perdí de vista, por lo que fui a la droguería a esperarte.- Confeso un poco enojado.

Pensaba que era un acosador, pero lo único que quería hacer era ayudarme y lo hizo. Me relaje un poco y le reglare una sincera sonrisa.

-Gracias.

Natsu alzo los hombros, yo reí ante su acción y escuche que también se reía. Parece que después de todo, no es tan gruñón.

Por fin el jodido dolor de cabeza se había esfumado para no volver. Pero me puse a pensar en lo que casi me ocurre, estuve a punto de…Agg…Menos mal no pasó nada grave…

-La próxima vez que necesites ayuda, no dudes en llamarme -Natsu saco una tarjeta de la guantera y me la entrego. Hay estaba su nombre, apellido, dirección y teléfono/celular.

-Está bien.-Guarde la tarjeta en mi cartera.

-El señor Heartfilia debe estar muy preocupado.-Hablo serio

-Por favor…No le digas nada a mi padre…No quiero que se enoje.-Le pedí con cara de perrito, ahora sentía más confianza estando con él. Natsu solamente me giño el ojo y sonrió.

Después de algunos minutos, por fin reconocí la verja que se abría dándonos paso para entrar. Natsu estaciono fuera del garaje, se bajó del auto y después abrió mi puerta ayudándome a bajar.

Caminamos en dirección a la puerta principal, pero mi respiración paro en seco cuando vi a la chica de la noche anterior, Meredy, parada en la puerta. Mire a Natsu y la sonrisa que el tenía en el auto había desaparecido como por arte de magia.

-Meredy te dije que hoy llegaría tarde.-Nos encontrábamos frente a esa chica.

-Lo lamento Natsu, pero quería verte.-Su mirada voló hacia mí.

-Mi nombre es Meredy, un placer.- Extendió su mano y yo la agarre dudosa.

-Yo soy Lucy, el placer es mío.-Sonreí.

-Lucy entra a la casa, tengo que hablar con Meredy.- Genial, el Natsu mandón había regresado. No me quedo de otra que despedirme de la chica y entrar. Cerré la puerta y me apoye en esta con la esperanza de escuchar su conversación. Ahora la acosadora soy yo.

-Oh Lucy! Dónde estabas? Estaba preocupado, Me dijiste que sabias regresar!- Mi padre había venido al escuchar el sonido de la puerta y el coche, parecía preocupado y a la vez enfadado.

-Lo lamento pa, se me paso el tiempo y tuve que llamar a Nat..El señor Dragneel para que me trajera.- Mentí mientras mi corazón estaba que se me salía del pecho.

-Está bien, pero a la próxima me llamas a mí! El señor Dragneel no tiene por qué estarte recogiendo en quién sabe dónde.-Regaño mi padre.

-Bien…Pero estoy muerta de sueño, buenas noches pa…-Sin más, subí las escaleras y me encerré en el cuarto. Mire por la ventana y vi que Natsu y Meredy seguían hablando, suspire.

Me quite la ropa y me metía al baño, necesitaba una ducha. Ya estando bajo la regadera, despeje mi mente de todo, no quería seguir pensando en lo de Mira, Laxus, los tipos esos y en Natsu. Había sido un día muy alocado, pero mi padre tenía razón. No debía seguir involucrándome con el señor Dragneel.

Me puse mi pijama rosa, que constaba de un short y una camiseta de mangas cortas y salí del baño. Deje mi ropa sobre una mesa y cuando me voltee para dirigirme a la cama, algo o más bien alguien, me acorralo contra la pared.

-¿Pero qu- Fui callada por un exigente beso por parte de, nada más ni nada menos que El señor Dragneel.

Hasta aquí este capítulo!

Estaba inspirada ewe

Espero les haya gustado, nos vemos en el siguiente.

Matane!