Bueno pues que les cuento que no les hayan contado ya otras autoras, falta de inspiración, mucho estrés, universidad blah blah blah, mejor disfruten de este nuevo capitulo que esta muy lindo creo yo :3 y preparence para la tormenta.


DULCE AMOR.

Desde la visita de Amber hubo un cambio favorable en la actitud de Nathaniel, todo había mejorado notablemente. Quizá estos eventos partían del hecho de que Amber estaba tan ocupada gastando el dinero que se había olvidado por completo de hostigar a Nathaniel, eso incluye contarle a sus padres cosas que Nathaniel hiso mal, o momentos en los que no la ayudo.

Viktor no había caído enfermo por un rato y eso les ha permitido avanzar en su relación, pues con Nathaniel de mejor humor y Viktor sin ausentarse, parecía que todo iba perfecto, exceptuando el hecho de que hay cierto ajetreo entre las relaciones amorosas de varios alumnos del instituto, pero últimamente, Nathaniel y Viktor estaban tan concentrados uno en el otro, que el resto del mundo no existía para ellos.

-¿Has encontrado la factura que faltaba en el expediente de tu empresa? - comentó Nathaniel, que se encontraba sentado en el sofá de la sala de profesores ordenando unos archivos escolares. Los ojos de Viktor no habían perdido el menor detalle del rostro de Nathaniel. Viktor sonrió tranquilamente sin notar que no había respondido a la respuesta del contrario.

-¿…Viktor?- Indago Nathaniel volteando su vista hacia la del mayor.

-¿Qué ocurre?...- Los ojos de Viktor volvieron en sí y comenzó a voltear hacia los lados como si se encontrase desorientado.

-¿Estas bien? – Pregunto Nathaniel con obvia preocupación. Viktor llevaba mucho tiempo sin tener una recaída así que temía lo peor en todo momento.

-Estoy bien, solo que me eh perdido en tu rostro nuevamente….- Viktor le dedico una sonrisa amplia, reflejo de su torpeza.

-No empieces, no es divertido. Tengo que trabajar, deberías ayudarme- Dejo caer sobre la cabeza de Viktor una carpeta, inclinando su cuerpo hacia el para darle un efímero beso en los labios.

-¿En realidad esperas que me concentre cuando te encuentras con esas gafas? – Aparto con suavidad la carpeta. Nathaniel solía utilizar gafas cuando tenía que ordenar archivos importantes del instituto. El reflejo del rubio no fue otro que avergonzarse e intentar escapar lejos de su pareja, pero Viktor fue más rápido, atrapo el brazo a Nataniel y lo atrajo hacia él, sujetándolo por la cintura.

- Viktor…- Se quejó Nathaniel con una voz indescriptiblemente adorable; ante los oídos de Viktor. –Sabes, siempre que te quedas estas horas extras conmigo espero que al menos contestes mis preguntas, y que dejes de verme cuando traigo algo diferente. Además no es atractivo que mi vista falle al intentar leer. Estas cosas…- Acomodo sus gafas, para señalarlas –No están sobre mi cara para atrapar tu atención.

-Sin embargo lo están haciendo. Llaman mi atención, al igual que el resto de ti. – Viktor deslizo su mano por debajo de la camisa de Nathaniel intentando acariciar algo de la piel de su espalda.

-¿Oye que haces?- Nathaniel se sobresaltó rápidamente e intento alejar la mano de Viktor.

-Vamos, nadie vendrá aquí por el momento, es una hora muerta, los profesores están ocupados y los alumnos se han ido.- Se aventuró a acariciar más de la cintura de Nathaniel, con suavidad y despacio, disfrutando el contacto con su piel desnuda.

-Aunque tus argumentos son buenos, me niego a que sean válidos.- Aparto la mano del contrario y dio un paso hacia atrás. Pero algo freno su escape, Viktor había aprisionado sus piernas, enredándolas con las suyas.

-¿A dónde vas?, aún no hemos terminados, si me das un beso prometo que te liberare.- Sonrió ampliamente.

-No espero negociar esto, suéltame ahora y no habrá consecuencias. – Nathaniel sonrió con astucia.

-Vamos…solo un beso- Rogo Viktor abiertamente.

-Libérame Viktor.- Intento usar un tono de voz amenazador. Para reafirmar su postura cruzo los brazos.

-Está bien.- Viktor se rindió soltando las piernas de Nathaniel y es que cuando este último cruzaba los brazos era momento de echar la retirada.

-Buen chico- Nathaniel se acercó a Viktor, aparto el cabello de su frente y deposito un beso ahí mismo.

-Adoro cuando haces eso.- Era indescriptible el sentimiento que se formaba en el estómago de Viktor cuando Nathaniel se comportaba de esa forma con él, era seducción, una seducción muy pacífica.

-Y yo adoro cuando no te saltas las clases, o en cuyo caso cuando te las saltas y me ayudas para variar.- Se dio la vuelta y volvió a lo suyo.

-Te ayudaría, pero el papel es un artefacto muy peligroso, preferiría no arriesgarme, que tal si me corto…- Dijo con inocencia, intentando tener excusa para no ayudarlo.

-No te cortaras, y si eso sucediera yo curaría tu dedo.- Acomodo el arco de los lentes sobre su nariz, mientras intentaba leer con tranquilidad los archivos.

-Bien, me has convencido, pero si me corto, quiero que le des un beso y atención médica a mi dedo herido. – Viktor se levantó de su asiento y se acercó a Nathaniel para abrazarlo por la espalda rodeándolo con sus brazos.

-Te lo prometo si te cortas, habrá atención médica.-

-Nathaniel…- Pronuncio Viktor con una voz grave, el rubio respondió al llamado girando su rostro y recibió un beso en los labios. Se hubiera apartado inmediatamente pero el contacto era tan bueno que interrumpirlo sería un completo insulto a la poesía. Viktor soltó a Nathaniel un instante para que sus cuerpos se encontraran uno frente al otro y finalmente comenzó otro beso, mientras sus dedos se aventuraban a acariciar sus cabellos rubios.

Un par de pasos por el pasillo interrumpieron abruptamente el beso que sostenían con tanta pasión y se incorporaron para ocultar cualquier evidencia de lo ocurrido.

-No era nada- Dijo Viktor con alivio.

-Bueno terminemos esto y vayámonos ya.-

El resto del día circulo con normalidad, habían acabado los debes con tiempo y tenían un par de horas para compartir juntos. Fueron a beber algo en las tiendas que están cerca del parque, y después de una charla animada se dispusieron a volver a sus respectivos hogares.

-Supongo que debo volver a mi casa…- Nathaniel acomodo su cabello tras su oreja intentando disimular su tristeza.

-O simplemente podrías pedir permiso y venir conmigo un rato más.- Insinuó Viktor sabiendo que ese tipo de proposiciones tenían siempre una misma conclusión. Viktor se relajó sobre su asiento en la cafetería y dejo caer su cabeza hacia atrás mirando al cielo.

-No puedo Viktor, mis padres comenzarían a sospechar mucho si no me presento en el horario previsto.- La preocupación en el rostro de Nathaniel era evidente.

-Y en mi empresa ocurriría lo mismo, sin embargo me siento de humor hoy, lo suficiente como para romper las reglas. Por un día que te ausentes, ¿Qué es lo peor que puede pasar?- Nathaniel le miro intrigado, intentaba no pensar en las consecuencias. Quería pensar mejor en lo bien que podrían pasarse una tarde entera juntos, sin responsabilidades, y esa imagen le invadió tan cálidamente que su determinación a no fallarle a su padre, flaqueo; por primera vez.

-Bien, pero será solo por esta vez, y aclaro que no se volverá costumbre. Repetirlo frecuentemente arruinaría mi vida- Nathaniel no pudo evitar sonreír, extrañamente el temor a fracasar parecía no importarle.

-Perfecto entonces andando, tú y yo a mi auto.- Viktor se incorporó en la silla nuevamente, le sonrió mientras alzaba su ceja de forma coqueta, Nathaniel intento no avergonzarse y se ocultó tras una risa absurda.

-¿No vienes en tu moto? –Menciono Nathaniel con una sonrisa en sus labios.

-Supuse que hoy sería un gran día y preferí manejar el auto.- Nathaniel no agrego nada más y se levantó de su asiento para seguir a Viktor.

Subieron a el automóvil de Viktor que se encontraba en un estacionamiento privado a pocas calles de la escuela, donde cuidaban muy bien de que no le ocurriera nada. Era obvio que no pasarían esa tarde paseando por la ciudad, pues se atendrían a que los descubriera algún conocido.

Viktor sugirió una habitación de hotel, Nathaniel acepto alegando que no había mejor lugar para ocultarse, aunque sabía que las intenciones de Viktor eran obvias, pero quería aprovechar el momento. Por una vez en su vida quería saber que era dejarse llevar. Entraron con confidencialidad, Viktor utilizo efectivo para pagar para que no fuera registrado en su tarjeta de crédito.

-Vaya, así luce una habitación de un hotel de 5 estrellas, parece demasiado grande como para ser una habitación de las más baratas.- Nathaniel estaba inspeccionando todo con curiosidad, pues solo había ido a hoteles en muy pocas ocasiones.

-Anda indaga lo que necesites, pediré que traigan algo de comer ¿gustas algo?-

-Lo que a ti te guste está bien- Dijo ignorando a Viktor pues se concentraba más en la arquitectura del lugar.

-Bueno- Viktor sonrió con franqueza, ver a Nathaniel tan relajado era una vista que no contemplaba con frecuencia. Ordeno algo con la operadora, la comida fue traída y servida.

-Y dime, ¿Alguna vez has deseado algo más que besarme?- Pregunto Viktor, mientras terminaba de devorar una de las fresas que estaban en su postre. Nathaniel jugo un poco con su nieve y apretó los labios.

-Quizá….- Dio un bocado a su postre y le dedico una mirada curiosa a Viktor. Pues este parecía sorprendido.

-Vaya, aceptar venir conmigo, y además admites que quizá has pensado en algo diferente a besarnos, esto es inusual.- Rio Viktor con sorpresa.

-En ese caso…- Nathaniel comenzó a desabotonar su camisa lentamente, la vista de Viktor fue atrapada por las acciones del contrario y se quedó petrificado viendo el pecho desnudo de Nathaniel.

-¿Que estás haciendo…?- Dijo con lentitud, la verdad no podía articular las palabras con inteligencia.

-Se ha que me has invitado aquí hoy, y sé que dije que sería en un par de años…- Nathaniel abandono la cama, aparto el carrito de alimentos y se puso de pie frente a Viktor, quien no apartaba su mirada de él.

-Nathaniel…- La voz de Viktor tembló un poco, la verdad es que quería quitar esa camisa de inmediato pero, prefirió esperar un momento más.

-Pero por ahora. Solo quiero…- Nathaniel acaricio las mejillas de Viktor. –Disfrutar lo que tenemos…- Viktor intercepto las manos de Nathaniel y se acurruco en ellas.

-Significa mucho para mí que seas tú quien lo esté proponiendo. – La mirada de Viktor cambio por un momento, mostrando una naturaleza más fiera.- Y antes de que te arrepientas planeo aprovechar la oportunidad. –Se levantó de la cama con rapidez y tomo a Nathaniel por el brazo empujándolo para hacerlo caer sobre la cama.

Viktor se quitó el saco con la misma rapidez con la que desapareció su camisa. Se lanzó contra Nathaniel en un beso apasionado que ambos disfrutaban, degustando la pasión ajena y convirtiéndola en una sola pasión.


Tranquilas el lemmon esta en camino nunca puede faltar :3 y bueno ~ quiero ver el mundo arder XD demaciada felicidad ahí que arruinarlo.

Nos vemos chao chao

¿Review?