Capítulo 4- Perdido y encontrado

Está de vuelta, después de largos meses transcurridos -que si le preguntarían cuantos, el no sabría responder con seguridad- Volvió.

El piso que pisa es tan conocido; el ambiente es tan tranquilizador; las calles que lo vieron pasar tantas veces antes, lo abrazan mientras mantiene el paso para por fin llegar a ese Bar tan conocido. Siempre pensó, desde el día que se marchó, en el momento que volvería.

Tenía que solucionar tantas cosas, tenía que ser mejor, más fuerte. Tirar sus temores muy lejos de él. Había ido a enfrentarlos.

…o0o…

7 meses atrás

"Lo siento"

Como explicar lo que sintió; una patada en medio del estómago? Esa que te quita el aire, te deja indefenso y piensas en morir. Bueno, puede ser que sea una buena alegoría de un sentimiento reprimido. Algo que realmente no comprendía bien, después de todo. Pero sus pies le avisaron que tenía que irse de ese bar al que tanto aprecia; alejarse de sus amigos que eran su familia.

Avanzar, ser fuerte, madurar.

No sabía, bien el por qué, pero él confiaba en Totsuka-san. Aunque este siempre se mantenía al margen de todo, fue un gran observador. Había sido el primero de todos, aunque todavía no lo era, en llamar rey a Mikoto-san. Eso era suficiente para que Yata pueda creer en cada palabra que Totsuka-san digiera. Aunque por eso, también muchas veces, fue tomado por tonto y cayó en ridículo ante sus camaradas. Pero esto era distinto. Muy distinto.

A unos 3 kilómetros, después de salir de su departamento, cogió los trozos de papel y prometió ser diferente, mientras los rompía y el viento los hacia danzar de un lado a otro.

"Que ardan" dijo y los papeles se consumieron hasta ser la nada misma.

Y corrió, nuevamente, corrió hacia él.

En ese momento, el diría "de forma inconsciente". Pero picaban, de forma extraña, las palabras en su mente;

"Él tiene parte de tu corazón"

No había necesidad de un nombre, sabia de quien carajo se trataba; ese mono de mierda que lo traiciono. Que dejo su lado sin decir una palabra antes… lo recuerda, ese día en el callejón no cuenta; el solo escupió veneno en su rostro.

Aunque le dolió como nunca antes le había dolido cualquier cosa en toda su vida, no lo demostró. Con el puño cerrado, arrancándose a jirones la piel de sus palmas, trago el amargo sabor del dolor y se resignó a lo que vendría. "te matare" había dicho entre tanta confusión. Si confusión, porque nunca logro entender. Aun así, se mantuvo fuerte, hasta ahora, porque tenía a Mikoto-san y a Homra a su lado, pero todo se estaba desvaneciendo entre sus manos. Como las gotas de sangre, que ese día, se estrellaron contra la grava.

Fue hacia él, corrió. Solo quería verlo; observar nuevamente en lo que se había convertido; en el sujeto que ya no reconocía. Eso se dijo y se convenció. Y así fue, miro tranquilamente desde unos cuantos metros como los azules se desplazaban en esas camionetas. No estaba. Pero aun así, siguió observando.

Hacia frio, después de todo estaba nevando de nuevo, como lo hizo las dos noches anteriores. Los nudillos de sus manos se encontraban rojas; por el viento que lo azotaba; igual que su nariz y sus mejillas. Estaba patéticamente indefenso en frente del enemigo y no le importó, solo quería mirar una vez más.

Era raro, hasta absurdo que nadie se diera cuenta de su presencia, claro estaban ocupados. La señora de pechos grandes, no terminaba de tirar órdenes a lo loco y los desgraciados de los subordinados iban corriendo de un lado a otro, como si pudieran perder el alma si no lo hicieran. "El diablo" pensó, esa mujer tenía mucho en común con Kusanagui-san, llego a la conclusión que por eso se llevaban tan bien y sonrió un poco. Que sonrisa tan amarga.

"Buenos Días" Escucho detrás de él. Lo tomo desprevenido. Sus sentidos estaban escasos después de tantos días en vela. Y a eso sumarle la bronca que nunca pudo disipar. Las 2 últimas semanas fueron destructivos tanto para su cuerpo como para su interior.

"Eh…?" Miro detrás de él. Y con todo el asombro posiblemente en cualquier caso, su rostro se encontró con alguien que no esperaba.

Su interior comenzó a arder; su desdicha se esfumo en un segundo; y la ira lo invadió. Ese tipo era quien mato a Mikoto-san.

Aunque horas atrás, mientras se encontraban debajo del puente, cuando Yata grito, en medio de lágrimas, que deberían vengarse y matar al desgraciado del Rey azul, Kusanagui-san le dijo "Era inevitable… nuestro Rey sabia su destino". La calma, no apareció en el rostro de Yata por lo que Kusanagi-san, otra vez se lo aclaro; "Él nos salvó del poder destructivo de Mikoto, no hay que agradecérselo pero tampoco culparlo; cálmate y enfrenta los hechos."

Si, él también había visto a lo lejos como la espada de Damocles se destruyó en pedazos y caía hacia el suelo. Además, no había nadie que no allá escuchado sobre el rumor del cráter Kagutsu. Solo que Yata nunca lo acepto. "Algo así, jamás le pasaría a Mikoto-san." Se mintió así mismo; mientras veía con los días como la espada de Damocles poco a poco se desgastaba. Aun así, a él no le hubiera importado morir junto a su Rey.

"Que sorpresa, un Clansmenn rojo aquí" Otra vez le recordaba su presencia.

"tch" Supo también, lleno de frustración, que él no era un contrincante para un Rey. Horas atrás, no le hubiese importado una mierda, pero ahora había hecho una promesa "Solo vine a ver el lugar en donde Mikoto-san murió" contesto, tratando de evitar mirar la cara de ese tipo. Tampoco es como que le iba a decir la verdad. Aunque no se trataba de una mentira. No del todo.

"mmm… tu Rey fue un buen Rey, después de todo." Porque sentía que ese desgraciado estaba tratando de consolarlo, el no necesitaba esto. Sabía perfectamente quien fue su Rey, lo genial e impresionante que era. No necesitaba a nadie quien se lo recordara.

No… directamente, no necesitaba a nadie. "Ese estúpido que se quede aquí para el resto de su vida, después de todo yo ya no lo conozco." Miro una vez más, donde los azules estaban haciendo inventarios y cosas por el estilo, seguramente sobre la destrucción de la escuela. La policía había llegado y también pudo observar algunos "conejos" por parte del clan Dorado. Sin darse cuenta el sol salió despejando las nubes que hace momentos lo torturaban. "todo cambio tan rápido... mmm?"

Se rindió, ya no quería verlo, su necesidad había desistido "Parte de mi corazón?..." pensó con amargura. "Entonces me lo voy a arrancar y a entregárselo a los perros." Rio. "Maldito."

Cuando se dio la vuelta para volver por donde vino, se enfrentó con la desagradable –según el- cara del rey azul, parecía pensar, por su expresión, que había visto algo muy interesante. Se maldijo otra vez, por bajar la guardia y sentirse tan vulnerable. Y salió de su campo de visión, sin decir más.

Cuando pasaba por el puente de la isla, se sacó su reloj, el que tanto apreciaba y lo tiro al mar. Era su despedida, jamás había borrado el número de ese hijo de puta. Este era su adiós a lo que fueron alguna vez. Ya no tendría esperanza, no buscaría más una respuesta sincera que nunca llegara.

Volvió a correr. Dejando promesas atrás, convenciéndose que podría hacerlo solo. Y que volvería mucho más fuerte de lo que fue. No la basura que era ahora. Ahora no llegaba a más que una mierda si podía, era una simple sombra; lleno de dolor acumulado, su cuerpo pesaba y ya ni siquiera era rápido. Ahora, él era las cenizas que Mikoto-san dejo atrás.

…o0o…

Tiempo después

Caía otra noche más, cuantas? Sin conciencia, nadie tiene el sentido de cuando pueden pasar. Solo pasan y ya! Son solo un descanso del día; el reloj natural que nos avisa que el tiempo está pasando… mucho más rápido de lo que cualquiera preferiría. Los que saben apreciarlo se quedan alagados una noche más significa un día más, los que no lo hacen se sienten traicionados, una noche más significa un día menos, una oportunidad menos que se desperdició, un día menos de vida...

Mirar atrás alguna vez le sirvió a alguien para ir hacia adelante?

…o0o…

"Fuerte…

Ser fuerte, Que se supone que significa? Quiero ser fuerte, tanto y tan admirable como a quien yo admiro…

a quien yo admiraba. Se supone que es lo que tengo que hacer… ser alguien más, alguien que no conozca el miedo, que salte más alto que todos los demás. Eso es lo que elegí en mi vida. Ser alguien sin miedos, alguien que sobreviva…

Entonces…

porque parece que estoy huyendo?"

"ha… haa… ha…"

"Duele, duele ver y oír, duele vivir… mientras otros no están más conmigo; duele seguir adelante; no puedo correr; ni caminar más"

"haaa… ha… haa…"

"y caigo, cada vez más profundo. Tengo miedo, tengo miedo de estar solo… no quiero esto."

Fue lo último que pensó antes de perder completamente el conocimiento, era la tercera vez que caía de esta manera, desde que se fue. Se podría decir que estas últimas semanas fueron más que crueles para él. Había una meta que alcanzar, pero no sabía qué hacer para poder llegar a ella. Perdió el rumbo de sus deseos. En algún lugar, ya no supo sobrevivir. Esto lo hizo sumamente desgraciado y volátil. La desesperación que lo invadió, no le dio descanso.

Frustrado, se le hizo más difícil ver hacia adelante… pero volver atrás ya era una opción. No, el no volvería atrás.

Entonces hizo lo único que sabía hacer; lo que según él podía controlar; lo que le salía más que natural; pelear, romper, destrozar, quemar. Pago las consecuencias por eso, también. Ahora yacía en un charco de sangre, adolorido, debajo de un puente. Pero este, no le hacía competencia al dolor que se encontraba en su corazón.

La soledad era mucho más difícil de lo que pensó. En realidad, si se detenía a pensar, nunca estuvo completamente solo. Por lo que no sabía cómo confrontarse a ella.

…A pesar de todo era débil.

La debilidad que el tanto odia, ahora, recae en algo que él nunca juzgo de sí mismo, y con el transcurso del tiempo, a pesar que era algo que tanto lo caracterizaba; era algo, que sin saber a ciencia cierta, le trajo tantos disgustos…

… Yata Misaki era un completo idiota en cuanto a sentimientos se refería.

Esto hasta él lo tenía claro; no sabía cómo enfrentar a los demás emocionalmente. Su habilidad era nula; porque la naturaleza de su ser hizo que naciera como una persona simple. Toda emoción que sentía la expulsaba como si de veneno se tratara; si sentía feliz él sonreía; si estaba triste el lloraría; si se encontraba molesto, él le sacaría la pulpa a todo lo que se le cruzara en su camino. Simple. Como un niño inocente que no sabría cómo mentir. Por esto nunca se preocupó en tratar de controlarse y evitaba todo aquello que le producía, aunque sea, un leve dolor de cabeza.

Según algunos era una virtud, pero según otros era su maldita condena. Porque por ser así, también se podría decir que, era una persona fácil de engañar. Aunque con el tiempo, después de tanta mentira e hipocresía tragada y con ello la pura decepción del mundo; pudo desarrollar un sexto sentido el cual le podía decir, en cuanto hablaba con alguien, quien era sincero y quién no.

Apenas después de eso conoció a Saru. Él era tan agrio como un limón pero aun así era sincero; todo lo que salía de su boca era prácticamente una patada en el culo pero aun así a Yata le gustaban sus palabras; porque estas no estaban llenas de malicia, ni mentiras y ni siquiera sarcasmo. Solo hubo algunas veces en las cuales el trataría de ocultarle cosas pero por alguna razón podía leer sus intenciones claramente, por ello Yata supo que podía confiar en ese tipo y así lo mantuvo cerca de él. El realmente pensó que Saru seria el tipo de persona que siempre estaría a su lado. El tipo de persona en la cual él podía confiar.

Pero no duro mucho, las personas cambian con el tiempo. Nunca estuvo seguro si el que cambio fue él o fue Saru. Pero las cosas cambiaron; Ya no podía ver su claridad, todo era brumoso y hasta frio cuando estaba con ese sujeto. Era incómodo. Hasta molesto, se podría decir. Aun así, él pensó que podría sobrellevarlo. Esto ocurrió después que se unieron a Homra.

El mentiría si digiera que lo que lo atrajo en primer lugar no era el poder sorprendente que tendría los miembros del clan, eso fue lo que lo atrajo, pero solo al principio. Su Rey, Mikoto-san, él pudo ver su alma, lo sintió, era un hombre sincero. Cualquiera puede decir al verlo que el solamente lo seguía ciegamente. Como un perro que va detrás de su dueño; pero nunca fue así del todo; Yatagarasu como se hizo llamar, tenía una habilidad y esa era su buena visión, pudo ver a un hombre inmerso en la soledad que a pesar de tener un poder inmensurable trataba de proteger a otros sin aceptar nada a cambio. Mikoto-san era un héroe, uno que nunca pensó que podría existir. Le devolvió la esperanza. En ese momento el decidió que no importara lo que pasara en el futuro él lo seguiría, si era el último héroe en este mundo él lo seguiría y seguiría su causa sin nada que reprochar, porque Mikoto-san era su salvador y a pesar que él no había pedido nada a cambio, él tenía mucho que dar.

Durante mucho tiempo, deseo desde el fondo de su corazón "quiero ser como Mikoto-san" pero el mundo al parecer no podía aceptar a alguien como él, como un héroe. Ahora, después de estas semanas, había caído en cuenta; era demasiado estúpido.

…o0o…

"Abuelo!" Un niño de aproximadamente 8 años dijo mientras observaba detenidamente por arriba del pequeño barranco que constituía el pasaje del rio, algo que parecía ser una persona. Tal vez todavía no estaba convencido, por que seguía mirando con tanto detenimiento y hasta se pegó peligrosamente a la vieja y gastada baranda de seguridad, en medio de una torrencial lluvia.

"¿Qué pasa?" Acudió su abuelo, al ver al imprudente muchachito, desde la tienda, desvalorar su suerte. "Hey!" y lo agarró del brazo con fuerza, para traerlo nuevamente más cerca al lado seguro del límite impuesto por una cosa tan inútil.

"Espera… mira, hay alguien allí..!" En ese momento, se podría decir que el viejo no fue más sabio que el niño ya que se abalanzo prácticamente en el mismo lugar del que había sacado al más pequeño. Pero, que se podría decir, es cuestión de sangre.

"ooh… llama a tu hermana" En cuanto termino decir eso, el niño dio la vuelta para encontrarse con la figura de quien debía ir a buscar, completamente empapada. Claro, no parecía muy contenta ante la imagen del vejete colgado ahí. Pero ya estaba acostumbrada. Se podría decir que ella era la única persona prudente en su familia. "que diab…!" iba a exclamar algo pero la cara de su hermano parecía algo seria, por lo que decidió escuchar antes de atacar "eh? Que paso?"

"Mira, hermana! Alguien..! Se lo va a llevar la corriente del rio." Y el niño señalo con una voz alarmante, hacia el trecho oscuro que se encontraba debajo del puente.

"yo voy, voy a ir..!" logro decir, sin pensarlo dos veces, casi saltando por esa baranda. No era hora de pensar.

"Espera, no vas a poder sola!" Exclamo su abuelo.

"mmm…" Se detuvo en seco, era una chica, algo fuerte, sí. Pero no tanto. Además era peso muerto, más el peso del agua, las cuentas no estaban a su favor; "ojala que no esté muerto" pensó, pero si estaba vivo. No podría con él, no era una hormiga después de todo. "Qué hacer? Mmm… cierto! Toyo… ve y avísales a los gemelos" El pequeño quedo quieto y miro a su abuelo en busca de aprobación. "ve…! corre!"

"si!" y salió disparado sin perder un minuto más…

TO BE CONTINUE…

Hey!

Espero les haya gustado! Siento haberme tardado tanto ; _ ;"

Después de todo, tuve de esos días en que no sabes cómo seguir, quiero decir sabia como quería que vaya la historia, pero la forma de presentarla se me hizo tan difícil. Por eso estuve avanzando los otros capítulos… por lo que espero actualizar mucho más rápido.

También espero, para esta semana, presentar otros 2 fics de Sarumi, que van a ser más cortos. Van a ser como una forma de remendar la falta de interacción de Saru y Yata que en este fics se está haciendo esperar. (Pero vale la pena, quiero creer…jaja!)

El primero "Mi condena", lo tengo re avanzado, me falta arreglarle un par de cosas pero como al principio iba a ser un one-shot; que se explayo a 6 capitulo /: S jaja/ más o menos está hecho. Y el otro "Dolorosos ayeres"(Si soy malditamente mala con los títulos, pero una vez que los decidí no los pienso cambiar) que a pesar que parece más dramático que el anterior, es todo lo contrario. Posiblemente hasta sea un Lemon, pero todavía no estoy segura. Es como: no me animo…jaja! Lo estuve pensando demasiado, es más para Día Cero también, un par de escenas eróticas no le hacen daño a nadie :P. jaja

Ya sé, estoy súper productiva, pero que puedo hacer, después de leer el nuevo adelanto de -Lost small world- fue como woooww! Felicidad absoluta! Además, por fin la espera se está haciendo cada vez más corta; 1ro de abril sale, completita, completita! Vamos a poder dejar de hacer suposiciones y ver realmente que es lo que sintió saru cuando se fue de Homra. Ehhhh! Aunque, después, me apachurre un poco con el 4to capítulo de –K: the days blue.- fue como: la conferencia, Saru te odio!… jaja! Bueno, tal vez no tanto así, pero sentí que mi corazoncito se estrujaba un poquito.

Espero poder seguir estos proyectos, pronto comienzo la Facu y se va a ser tan difícil. UHH, ya toy transpirando! Pero créanme cuando les digo que me siento muy feliz cuando recibo sus comentarios. Es como si me felicitaran por mi cumpleaños; no sé, es difícil de describir… Las adoro!