Hola a todos! Como han estado? Bueno primero voy a pedir mil disculpas por perderme de esta manera, sé que he demorado muchiisimo en publicar este nuevo capítulo pero bueno muchas cosas pasaron.

Pero ya regrese! Quiero agradecer a todos por su apoyo tan excepcional quiero agradecer puntualmente a Fanny, Melizze, Guest, ZairaLeeWay, por sus reviews en el capitulo anterior.

Aquí les dejo la continuación espero de todo corazón que les guste! Nos vemos! ^^

CAPITULO 4

La ciudad del caos…

En el helicóptero partiendo a su misión, ya iban inmersos en sus pensamientos que tan felices los ponían los dos amigos miembros de avalancha, admirando el paisaje a través de la compuerta abierta de este.

— ¿Y qué tal tu noche? — Le propino un pequeño golpe con el codo para que este se percatara del sentido que aquella pregunta albergaba.

Los inverosímiles ojos de color mako se abrieron manifestando sorpresa, no se esperaba tal curiosidad viniendo del frio pistolero. Sonrió cordialmente y se dispuso a abordar la charla con su apreciado amigo, ese que había estado discretamente ahí para él siempre, aconsejándolo sin palabras.

— Verdaderamente no sé qué decir… — Una sonrisa incrédula brotaron de sus labios y sus ojos se llenaron de júbilo — Bueno es que estuve con ella, tú me entiendes… — El repentino nerviosismo de Cloud aumento la simpatía en el pistolero. — Fue mi primera vez.

— Que triste. — Rió Vincent divertido burlándose de su amigo, contagiándole la risa.

— Lo sé, lo sé me demoré un poco. Aunque fue la de ambos… Muchas cosas me habían dicho, muchas cosas había escuchado, pero la verdad que lo que pasó ni siquiera tiene comparación. Nunca pensé que algo así se daría y solo me arrepiento de haber demorado tanto.

— Sea como sea el momento ya ha llegado para ambos, no lo desperdicien y sean felices con lo que tienen en este momento.

— Si… ¿Lo sabes por experiencia propia?

— Porque aprendí a perdonarme a mí mismo… — Contestó el pelinegro con una sonrisa cordial en los labios.

— También te veo más abierto a la charla... — Comentó Cloud.

— Con menos cosas en las que pensar, nace de uno buscar algo con que entretenerse… — En los labios del pistolero creció una nostálgica sonrisa.

— Cuéntame. ¿Qué tal tu noche? Reeve me comento que estuviste con Yuffie.

— Pero en qué momento… — Dijo en voz alta a si mismo Vincent sorprendido por la rapidez con la que Reeve esparcía la información. — Fue una noche demasiado inusual, muy agradable. — Se dispuso a continuar.

Vincent empezó a recordar cada detalle de los últimos minutos antes de partir hacia el cuartel.

FLASHBACK

— Tengo que irme — Le dije algo decepcionado.

Sus mejillas sonrosadas tomaron un color más intenso tras una mueca de desaprobación… Y mi corazón dio un vertiginoso vuelco. Ensordecido por sus latidos, mi lógica no podía ordenar las palabras en mi cabeza para darle alguna respuesta.

— ¿Por qué ahora? — Su semblante se volvió incierto y por un momento no supe si era tristeza o enojo. Esos ojos… Por favor que no me siga mirando con esos ojos! Mis rodillas flaquearon y por un momento pensé que iba a caer ante sus pies.

— Reeve necesita mi ayuda, Junon está en peligro.

— ¿Te iras de nuevo sin mi? — Ahora si estaba enfadada.

— Shhh… — Con mi mano tape sus labios antes de que comenzara con sus berrinches.

Por dios si era diminuta! Sus labios tan pequeños bajo la yema de mis dedos, tan hermosa y delicada…Tenía que irme pronto y darme un respiro.

— Pero! Tú me prometiste que.. — Dejo la frase inconclusa mientras quitaba mi mano de sus labios.

— Yuffie, por favor coopera ¿sí? Prometo que volveré pronto es solo por ahora… Esto es muy riesgoso todavía no sabemos de dónde proviene la radiación y no quiero que te expongas a tales riesgos.

— Esta bien.. — Contesto decepcionada.

— Aceptaste demasiado rápido, ¿qué planeas? — Una expresión de sospecha fingida se asomo a mi rostro.

— No quiero darte problemas.

No supe que decir, estaba confundido, algo nervioso y con sentimientos inexplicables, quizás el trabajo y poner la mente en otra cosa era lo que necesitaba. La mire fijo a los ojos y le di la espalda dispuesto a irme, comencé a caminar sin más, estaba casi seguro de que estaba cometiendo una estupidez.

— Vince! — Escuche sus acelerados pasos detrás de mí — Cuídate… — Me abrazó.

Me voltee cuando me libero de aquella reconfortante prisión de sus brazos.

— Cuídate, princesa. — Sin pensar en más roce mis labios con los suyos.

Sentí las ganas de quedarme ahí, besarla y ahogarme en el caramelo de sus labios… y por un momento no me interesó la suerte de Junon y sus habitantes. Estaba volviendo el egoísmo humano que alguna vez sentí, el que estaba enterrado en mi interior desde hace mucho tiempo y eso era peligroso…

FIN DEL FLASHBACK

— Verdaderamente fue una muy buena noche…

— Sucedió algo? — Preguntó el Rubio viendo que él seguía sin decir algo relevante.

— La besé — Respondió ausentemente.

— De verdad!? — Se sorprendió el ex soldado — y que tal? En que quedaron?

— No lo se... — El pistolero emitió una mueca parecida a una sonrisa para expresar su confusión. — La quiero.

— Wau… No me lo habría imaginado nunca, es que son tan… distintos.

— Si. — Se limito a responder el pelinegro mientras se apartaba su larga cabellera de la cara, inmerso en sus pensamientos.

A los pocos segundos llego Reeve para informarles que ya estaba llegando la hora de ponerse en acción. Se paro frente a ellos dispuesto a hablar.

— Estamos a segundos de abordar en Junon muchachos, solo bajen y combatan. Les daré unos pequeños elementos para que saquen unas cuantas muestras de ADN, solo si se da la oportunidad. También estaría de maravilla que puedan guiar a uno de cada animal o monstruo a las jaulas que están ubicadas en las coordenadas, que a continuación marcare en su PHS. En caso de que tengan que separarse pueden seguir comunicados tras estos dispositivos inalámbricos — Les entrego un auricular con un pequeño micrófono — Pueden ir colocándoselo, eso es todo por ahora.

Reeve fue a hacer unos últimos preparativos, para comenzar con aquella misión que se les había encomendado. El viento se volvía amenazante al parecer se aproximaba la tormenta otra vez, iba a ser una misión complicada… Las alarmas de evacuación de aquella fortaleza eran ensordecedoras y los pequeños incendios en almacenes y casas le daban a la situación un aspecto aun más caótico.

— ¿Preparados muchachos? — Musito Reeve en voz alta. — Ha llegado la hora de acabar con estos visitantes que no son bienvenidos aquí.

De los labios de Reeve se escapó un silbido de confirmación, dando a entender que la misión ya había comenzado. Seguida de la señal Cloud y Vincent saltaron si mas del helicóptero que ya había descendido a una altura considerable.

Ambos aterrizaron en el suelo de manera triunfal, implacable como siempre y se echaron a correr hacia sus objetivos.

— Cloud ve hacia el Oeste, Vincent no te olvides de cubrir la zona Sur. — Dijo la voz de Reeve a través de los comunicadores.

Ambos compañeros se separaron para acercarse a sus objetivos, su determinación y resolución eran admirables. La ciudad de Junon estaba sumida en un caos que a simple vista parecía irreversible…

Vincent desenfundo a Cerberus y listo para la acción comenzó a gatillar en dirección a un par de monstruos que atacaban a un grupo de la WRO. Un monstruo que tal parecía que en su pasado había sido un lobo, se escurrió con rapidez escapando de las balas del pistolero consiguiendo acercarse más a él. Un fuerte grito de sufrimiento desconcertante hizo que Vincent se volteara bajando la guardia, momento en el que el monstruo atacó sin dudar. Logro derribar al pelinegro pero antes de que pudiera herirlo este le disparo en el corazón y lo termino de rematar con su garra dorada.

— Vincent! No olvides las muestras! — Le recordó Reeve por comunicador, que estaba monitoreando todo por satélite.

Con pesar y cansancio el hombre saco de entre sus trapos rojos un extraño elemento parecido a una jeringa o pipeta, y la clavo en el animal que yacía inerte y sin vida en el suelo, el tubo se lleno de un extraño liquido brillante celeste y rojo a la vez, que se mezclaron entre sí dando vida a un nuevo color mucho más extraño y brillante… Extraída la muestra decidió continuar su camino. Al parecer el no haber dormido casi nada lo estaba ralentizando, opacaba sus sentidos y sus reflejos parecían inútiles.

Siguió corriendo contra el viento que azotaba su rostro y alborotaba sus renegridos cabellos.

La situación era obvia y mucho más para un ser tan pensante y lucido como Vincent, por más que ellos ayudaran en la lucha las cosas no iban a cambiar mucho, la ciudad estaba casi destruida por completo y se necesitaban más tropas de evacuación, la gente estaba muriendo en sus propias casas incendiadas o atacados por esas escorias sin futuro.

Gritos incesantes de auxilio alarmaron al pistolero…

— Auxilio! Aquí dentro del almacén! Auxilio! — Escucho decir.

El almacén estaba en llamas consumiéndose poco a poco y liberando grandes cantidades de un humo negro y toxico, un hombre aparentemente un soldado de la WRO estaba encerrado debido al derrumbe de unas columnas, el edificio se encontraba en una situación muy inestable se derrumbaría en cualquier momento y con altas probabilidades de aplastarlo.

Vincent se acercó rápidamente sin más opción que ofrecerle su ayuda.

— Donde estas!? — Gritó Vincent al notar que el hombre era invisible ante tantas llamas y humo.

— ¿Señor Vincent? — Preguntó el soldado — Soy Datt de la WRO. Estoy a unos cinco metros de la entrada! El paso está bloqueado por unas columnas caídas y estoy con una niña en brazos!

El cerebro de Vincent comenzó a evaluar distintas probabilidades para entrar en aquella estructura que se estaba derrumbando, iba a ser un trabajo un tanto difícil o demasiado fácil pero… a que costo? Podría escalar con facilidad por las irregularidades que tenían las paredes e introducirse por la ventana de la planta alta, pero de todas maneras tendría que hacer algo con lo que bloqueaba la entrada o buscar otra salida…

— Por favor señor… ¿Podría apresurarse? Se está acabando el oxigeno, ¡la niña se desvaneció!

El hombre de Roja capa y oscuros cabellos decidió tomar cartas en el asunto y dejarse de tantas ideas… Comenzó a gatillar con sus balas de mayor calibre los escombros en llamas que se interponían ante la salida más rápida, la inestabilidad del edificio aumentaba y su plan no estaba funcionando. Aun así aumento la cantidad de disparos y se acerco más a los escombros.

El calor lo envolvía recordando las llamas de aquel infierno que había vivido una vez cuando lo sometieron a tales experimentos, el despertar sin saber quién era con mil demonios adentro y caos… Su piel comenzó a sentir el pesar del calor de las llamas pero continuo acercándose y disparando sin cesar. Sus ojos ardían pero no derramaría lagrimas por ello, es que sus ojos no tenían lagrimas, las habían perdido hace mucho tiempo y todavía seguía sin encontrarlas.

Quedo a tan solo unos centímetros de distancia de su objetivo en cuestión, no podía seguir gastando balas, así que decidido enfundo a Cerberus y con su fuerte garra dorada comenzó a golpear aquello que bloqueaba la salida más directa para Datt y la niña. Deteriorados por las balas los escombros cedían con facilidad, pero el metal caliente de la garra torturaba la mano de Vincent desconcentrándolo de dolor.

El muro que los separaba cayó y Datt miembro de evacuación de la WRO salió rápidamente con las fuerzas de la adrenalina que le quedaban, el hombre cayó al suelo a los pocos metros de la salida con la niña en brazos tosiendo fervientemente por casi haber caído en la asfixia.

— Señor Valentine… Muchas gracias, nos ha salvado la vida. — Pero no consiguió respuesta de su interlocutor.

El moreno ajusto su comunicador al oído y se comunico con Reeve.

— Reeve tengo un miembro de la WRO aquí, también hay una niña ambos con grandes quemaduras y asfixia. Envía paramédicos ¡rápido!

— Recibido! gracias por tu trabajo, aunque no te correspondía ayudaste de todas maneras…

Datt se desvaneció y termino en el suelo acarreando a la niña con él. El pistolero se acerco a la niña y la tomo en brazos… Aun respiraba afortunadamente, pero su cuerpo y su rostro padecían de muchas quemaduras, su bonito rostro nunca volvería a ser igual, pero Vincent pensó que aun así nunca perdería su belleza, si era una niña muy bella de al menos unos 8 o 10 años, de piel morena y aceitunada y lacio cabello corto de color negro.

Poco a poco la niña cuyo nombre era desconocido empezó a abrir sus ojos, develando la hermosura de ellos… Uno celeste y cristalino como las aguas de los mares más inverosímiles y el otro Verde como el musgo que recubría los arboles en los más verdes y extensos bosques.

— Tu… tu… — Susurro la pequeña.

— Ya ha pasado todo, estas a salvo pronto encontraremos a tu familia.— El hombre no puedo evitar acariciar su mejilla sana.

— El carmesí de tus ojos…— Dijo casi inaudible mientras estiraba su pequeña mano señalando los ojos de este — Son como el sol que vi esta mañana… Son como los cabellos de aquel hombre…

— ¿Que hombre? — Interrogó el pistolero, seria alguien involucrado con ese desastre?

— ¿Por qué tienes ojos tan bonitos? — Prosiguió sin escucharlo.

— Tus ojos también son hermosos, nunca vi algo así.

— Como te llamas? — Dijo la niña a punto de desvanecerse.

— Vincent.

— Vinc...— Termino desmayándose en los fuertes brazos del pelinegro de ojos carmesí.

Pronto llegaron los paramédicos a ayudar a los heridos y Vincent retorno a su trabajo, las alarmas de evacuación seguían sonando ensordecedoras y desesperantes.

— Vincent! Atrapa a uno de los monstruos que están atacando en la zona suroeste a unos 5km de donde te encuentras, es de suma importancia!

— Entendido…

El pistolero se echo a correr nuevamente hacia su objetivo iba a ser un largo día, estaba cansado y herido pero no había tiempo para perder, ya luego se echaría unas cuantas pociones. En eso no pudo evitar de que Yuffie asaltara sus pensamientos, ¿cómo estaría ella? ¿Qué haría ella en una situación así? La extrañaba.

…...

Mientras tanto en la casa de Yuffie los asaltos de monstruos habían comenzado de nuevo sin cesar, cansada de combatirlos decidió salir de la casa, cuando si PHS sonó.

— Yuffie! Tú necesitas mi ayuda y yo necesito de la tuya. Te espero en el cuartel general de la WRO en 30 minutos.

— Reeve de que se trata? — Pregunto confundida. — Por favor dirige mis tropas de evacuación en Junon, esto es un Caos…

— Entendido, estaré ahí en menos de lo que canta un chocobo!

— Muchas gracias te espero.

— Pero Reeve mi casa esta…

— Lo sé, lo sé luego nos encargaremos de ello.

— Esta bien, Cambio y fuera.

CONTINUARA!