Los personajes pertenecen a sus creadoras Keiko Nagita Yumiko Igarashi.ALBERTFIC.Capítulo 3. ( parte 2)Dolor
-La mujer estaba de rodillas en la capilla, el olor a cera de abeja de las velas, inundaba el lugar, el crepitar de estas a medio consumir le daba un ambiente íntimo, el cristo en la cruz parecía más sombrío entre penumbras, oraba porque el dolor que sentía su hija se disipara, oraba por que fuera feliz.
-La presencia de su alter ego le hizo levantar su cabeza, se irguió, enderezando la montura redondeada de sus gafas sobre el tabique de pequeña y redonda nariz.
-Hermana María, ¿Candy habrá llegado a destino?
-Espero que sí, son unas 16 horas hasta California.
¿A que le teme Srta. Pony?
-Temo a que el dolor que Candy siente repercuta en su futuro hermana María. Si bien ella es fuerte, el no haber tenido amor de padres, una familia de verdad, no haber tenido suerte anteriormente en el amor, sus pérdidas y ahora sumado a no haber sido correspondida por el Sr. Ardlay, terminen por hacer mella en ella.
-Srta. Pony, Candy es una hermosa joven de valores y un tierno corazón que podría tener el amor de cualquier hombre, tal vez este nuevo camino la lleve a encontrar su felicidad.
- El motor de un auto se escucha en la proximidad, la algarabía de los niños indicaban que el visitante era conocido.-
-Srta. Pony escucha, creo que él ha venido por ella.
-Lástima que es muy tarde hermana María.
- William baja rápidamente del vehículo iba a levantar la mano para tocar la puerta, cuando la hermana María abre-
-Sr. Ardlay!!!...Bienvenido, es un placer verlo.
-Hermana María, disculpe busco a Candy, se fue de casa y necesito hablar con ella.
-Lo lamento Sr. Ardlay, Candy no está aquí.
-William palidece e inconscientemente recuerda las palabras dichas por George.
"William no creo haya ido al Hogar de Pony"."-Creo que aún no quieres entender"…
-¿Sr. Ardlay se siente bien?
-Está pálido y está transpirando, venga por favor. – Ingresan al hogar-
-La señorita Pony que había presenciado todo desde el umbral, pide a uno de los chicos que traiga un vaso de agua.
-Tome Sr. Ardlay. – William bebe del vaso de agua-
- ¿Dónde está?
- Lo lamento Sr. Ardlay pero Candy nos hizo prometer que no revelaríamos su ubicación.
-Por favor Srta. Pony. –William ya angustiado-
- Lo lamento, lo hacemos por el bien de ambos, Sr. Ardlay, usted es un hombre muy bueno, le debemos mucho, pero por favor no nos haga elegir, porque a pesar de todo lo que ha hecho por nosotros, siempre elegiremos a nuestra hija.
-Debe entender que Candy necesita crecer y ser feliz, no puede vivir bajo su alero, usted se casará y a ella ¿qué le quedará? …
-Nada Sr. Ardlay, Candy solo se tiene así misma en este momento, entiéndame como madre, me duele ver que mi hija sufra, los sentimientos de ella son puros, déjela tranquila, tal vez después de algún tiempo quiera volver y puedan volver a conversar.
- Srta. Pony…
-Sí, Sr. Ardlay. Candice White, decidió salir y crecer sola, decidió dejar las comodidades para encontrarse y forjar su propia felicidad.
-Le estamos muy agradecidas de todo lo que ha hecho por ella y por el Hogar, pero con el corazón en la mano le pido que la deje ser feliz, ella merece ser amada.
-William abrió los ojos cargados de pena-
-Perdónenme, será mejor que me retire.
El tren estaba por arribar sus grandes ojos verdes habían perdido viveza, miraba por la ventana, pero en realidad no veía nada, estaba completamente ida, sumergida en los recuerdos-.
Flash Back
- Candy estaba en su habitación muy ansiosa, Albert llegaría después de 3 meses.
-Dorothy que la ayudaba con el peinado, la miraba a través del espejo, tratando de fijar un par de horquillas- Candy el señor llegará dentro de poco, quédate tranquila.
¿Dorothy tú crees que le guste mi cabello de esta forma?
-Candy, estas bellísima, este peinado define mucho tus facciones y resalta aún más tus grandes ojos verdes, verdaderamente te ves mayor y ahora con este nuevo estilo, te da un aire glamoroso, realmente el cortarte un poco el cabello, te favorecido un montón.
- De pronto Candy escucha el motor de un auto, el ruido de los neumáticos sobre la grava... se para y corre a la ventana, a la distancia se puede apreciar el ingreso al jardín de un impecable vehículo negro.-
Tomándose de las manos y mirándose a los ojos -los que brillaban con emoción, le dice apenas conteniendo un grito de felicidad-.
¡Llegó! Dorothy, ¡Albert llegó!
-En fracción de segundos corre por el pasillo para ir a darle la bienvenida, al llegar a las escaleras disminuye el paso tratando de apaciguar el frenesí de su corazón, pero le es imposible.-
-El coche se detiene afuera de la entrada principal, el chofer baja para abrir la puerta.
-Candy quién desde la mitad de la escalera no aguata más y corre hacia el coche, en ese instante una gallardo y apuesto Albert desciende con una hermosa sonrisa de felicidad, cuando Candy llega al umbral de la puerta y se va a lanzar a sus brazos, se para en seco .
-Albert le da la espalda para ayudar a una fina mano enguantada a descender del vehículo, una hermosa mujer de téz blanca, ojos verdes y de un rubio rojizo, enfundada en un hermoso vestido verde esmeralda con sombrero de ala ancha y tul verde sobre su rostro níveo, desciende tomada de la mano de William, con una gran sonrisa le dice...
Mi amor, tu casa es preciosa.
-En ese instante el corazón de Candy se detiene, siente que le falta el aire y su cuerpo se vuelve cemento. Elroy la jala a su lado, ya que esta quedó literalmente petrificada ante la escena.
-Albert dirigiéndose a Elroy le dice con una gran sonrisa.-
-Buenas tardes Tía abuela.
-Hijo... buenas tardes, por fin regresaste.
-Tía, te quiero presentar a mi novia la Srta. Lauren Galloway.
-En ese instante y ante la declaración el alma de Candy murió.-
-Sra. Elroy, es un placer conocerla, William me ha hablado tanto de usted, de pronto Lauren fija sus ojos en la menuda rubia que esta junto a la matriarca y exclama.
-Perdón señorita discúlpe mi torpeza no la vi.
-Lauren Galloway un gusto, soy la novia de William.
-Candy a penas y podía mantenerse en pie, miraba a la mujer y solo veía que esta movía la boca, pero no escuchaba nada, todo parecía un eco lejano y lento.
-Elroy tomando a Candy del brazo le dice- hija ayuda a esta vieja, mi visión es escasa sin gafas, me canso con facilidad, Miss Galloway ella es mi sobrina nieta Candice.
-Lauren mira a Albert -
-Albert nunca me hablaste de Candice, se ve que tu hermanita es encantadora.
-Albert, como niño regañado e incómodo, solo dice-. Lo lamento querida, Candy es mí…- luego mira a Candy y cambiando el tema, la abraza-
¿Cómo está mi pequeña princesita?...
Fin del Flash Back.
-Entro al pequeño baño, se miró al espejo y las lágrimas comenzaron a recorrer sus mejillas, lentamente, dejando un camino de hilos húmedos hasta su barbilla, los goterones caían sobre el dorso de su mano, recompuso su postura lavo su cara, se preparó para estar presentable, el tren comenzaba a detenerse, tomó su maleta, apretando fuertemente el aza de esta, casi cortando el flujo de sangre a sus dedos, con su mano izquierda apretó su crucifijo, dio un fuerte suspiro, salió del compartimiento, al descender del vagón 3 mujeres vestidas de negro se acercaron-.
¿Buenas tardes la Srta. Candice White?-
-Ella con su maleta en la mano bajo su cabeza asintiendo y con voz firme contestó-.
-Sí-.
Acompáñenos por favor, la Reverenda Madre Clarisse, espera por usted en el convento.
Continuará...
Gracias a todas por su apoyo, mil disculpas por la tardanza, pero esto recien comienza...
Un abrazo.
Loreley.
