Bra se encontraba por segunda vez en la semana llorando en su recamara pero por una razón distinta - ¿Cómo pude haber pensado que Trunks había cambiado? Al final de cuentas es un hombre y todos los hombres son unos estúpidos- se reclamo y se encontraba golpeando su almohada cuando la voz más tranquilizadora y adorada para ella pregunto -¿Incluso yo?- ella se sobresalto y dijo con emoción y sorpresa - ¡Papá! … No tu eres la excepción de la regla, pero todos los demás son unos brutos!- con la misma expresión de puchero que hacia su madre cuando se enojaba, Vegeta contemplo a su pequeña hija; Ella era la única por la que se deja mangonear al 100%, el era dócil con ella y comprensible, todo un padre modelo, pero no por eso se convertía en alguien que le pudieras contar tus penas, ni mucho menos que las preguntara, - Bra… escúchame bien, nadie, absolutamente nadie merece tus lagrimas - Y se marcho hacia su adorada cámara de gravedad. Bra se quedo pensado en lo mucho que se parecía Trunks a Vegeta, y ese comentario lo comprobó, los dos le habían dicho lo mismo, obviamente cada quien a su manera.

Trunks se había encaminado al centro comercial ah comparar algún presente para su hermana que pudiera al menos reparar su error, pero la cuestión era ¿Por qué? No era la primera vez que hacia rabiar a su hermana hasta el llanto, y a diferencia de esta ocasión se sentía lleno y complacido de hacerlo; Pero esta vez era diferente, sentía la necesidad de mantenerla lo más feliz posible, tal vez porque la veía débil por su rompimiento con su novio, pero ¿Débil? ¿Ella?, no eso no era, por otra parte el nunca aprobó su noviazgo con Chris sabia que terminaría mal, y la razón por la que siempre la molestaba, era porque si no era por eso su hermana ni se enteraría de su existencia; Y por si eso fuera poco, su papa la quería mas a ella que a el, el siendo el HERMANO mayor, siempre la envidiado por eso, ¿Qué tenía ella que él no?, pero ese no era problema ahora, en este momento solo importaba pedirle perdón a su princesa, si eso es SU princesa, y el su príncipe. Eso le hiso recordar cuando jugaba con su hermana ella representaba a la princesa atrapada en el castillo, custodiado por un dragón, siempre actuado muy bien por Goten, y Trunks siempre resultaba ser el príncipe azul que salaba a la princesa. Y justo en ese momento encontró un par de muñecos de porcelana, uno de rodillas, como pidiendo matrimonio, con la test blanca, ojos azules y el cabello para su sorpresa morado. Y la muñeca enfrente del príncipe de porcelana era una réplica de Bra, sus mismo ojos, el mismo cabello, su misma figura, solo que con un vestido de holanes rosas detalles en blanco.

No dudo ni un segundo en comprarlos, se dirigía hacia la caja, saco su tarjeta de crédito y se la entrego a la cajera, una joven como de su edad, muy atractiva, pero eso él ni lo noto. - Me parece que tu novia, le va a encantar este regalo- Trunks apenas y la miro y solo asintió peor sin mirarla a los ojos. No tenía los ánimos para lidiar con otra chica que no fuera su hermana.

Cuando llego a la casa, se dirigió a la recamara de su hermana, ella se encontraba dormida, así que dejo el regalo en un lugar visible con una carta, sin nada más que poder hacer se fue a su cuarto a meditar sobre sus problemas existenciales, y la razón por la cual se sentía feliz porque Chris rompiera con Bra.

Aproximadamente de las 5 de la tarde Bra se levanto con los ojos hinchados, observo algo nuevo sobre su tocador, una mediana caja, envuelta en un papel mate color rosa pastel con un moño blanco, desde su cama se incorporo para poder alcanzar la misteriosa caja y la carta sobre ella, normalmente abriría primero el regalo y luego leería la carta, pero esta vez sintió algo extraño que le decía que primero abriera la carta, y comenzó a leer:

"La verdad no sé cómo comenzar a explicarte que siento mucho lo que te dije hace rato, la verdad nunca me había arrepentido por algo que te hubiera dicho o hecho, pero no lo sé tal vez sea que ya estoy madurando mas, y me doy cuenta de que no debo tratarte así, pero si no fuera por eso, tu jamás me harías caso, y yo te quiero aun que no lo parezca, eres mi hermana. Y si tienes razón me encanta la atención de las chicas, pero jamás eh tenido una novia, no eh encatrado a la chica indicada, y desde ayer, cuando te vi llorando por Chris me di cuenta que mas que molestarte debo protegerte, ese debió haber sido siempre mi propicito, y no hacerte la vida imposible por tener más atención de nuestros padres que yo, por eso también te pido una disculpa, por envidiarte, por favor, perdóname.

ATTE. Trunks (Tu odioso hermano)

PD: Espero que te guste tu regalo"

Bra cerró la carta y a apretujo contra su pecho, como si fuera el más grande tesoro de la humanidad, lo guardo en su alhajero, procedió a abrir su regalo su sorpresa fue tal que derramo una lagrima, lo dejo cuidadosamente sobre su cama y corrió a perdonar y abrazar al destinataria a tan preciado regalo.

Trunks aun se encontraba resolviendo su problemas existenciales cuando una joven irrumpió en su cuarto sin previo aviso, lanzándose sobre el envolviendo su cuello y quedado recargada en su pecho sollozando un gracias y apretujándolo más. A él solo le quedo responder el sorpresivo abrazo y comentarle un -¿De nada?-. Bra se incorporo y se sentó a la orilla de la cama, Trunks hiso lo mismo.

Se había formado un cierto silencio incomodo y con tención, de eso que no se desasen ni con un kamehameha; Hasta que cierto chico se arriesgo a decir algo - Entonces te gusto tu regalo… y ya me perdonaste, ¿Verdad?- Bra lo volteo a ver y con una sonrisa afirmo lo obvio, así que lo tomo de la muñeca y lo arrastro hasta el garage; Trunks muy fácilmente pudo haber evitado aquella acción pero le intrigaba que podría planear su hermanita. Frente al carro Bra se detuvo en seco, se para al frente de su hermano, - Prométeme que nunca jamás nos vamos a pelear- Trunks la verdad esperaba cualquier comentario menos ese, - Si, por supuesto- ; Bra abrazo rápidamente y se subió al carro -Entonces súbete, y ya vámonos- El chico no supo que mas hacer más que obedecer las instrucciones de su hermana - ¿Ah donde vamos?- aventuro Trunks, - Ya veras, entenderás porque me gusto tanto tu regalo- Respondió con su sonrisa que no había desaparecido desde que aprecio en el cuarto de su hermano mayor.

Se encaminaron hacia la montaña Paoz, pero bran se desvió un poco antes de llegar a la casa de los Son, y entonces llegaron a un acantilado con una vista al horizonte de fotografía, y a lo lejos se veía un castillo muy al estilo Disney. Y entonces Bra empezó hablar - Veras cuando era pequeña, me gustaba venir aquí cuando mis padre son me vigilaban, y me imaginaba que yo era la princesa de ese castillo y que tú eras mi príncipe- al decir lo ultimo Bra se pudo roja como su habitual ropa, peor prosiguió - pude a ver imaginado ah Goten pero él nunca fue un príncipe sabes, siempre se comporta muy tonto, y como no conocía a más gente, por eso te imaginaba a ti salvándome, y esa es la razón por la cual me gustara tanto el regalo, me recuerdan a ti y a mí, en nuestra infancia- se le acerco a Trunks a darle un beso en la mejilla. Trunks se estremeció y con una voz sumamente baja - Bra, no tenía idea, perdóname por haberte molestado todo este tiempo- Bra abrazo a su hermano nuevamente y cerca de su oído susurro - No te preocupes te perdono, y sé que jamás volveremos a discutir- Trunks se aferro más a su hermana y le contesto con una voz casi imperceptible - Si no mas peleas…-.

Así pasaron toda la tarde platicando de sus vidas, de todo lo que no sabían de otro y entre risas y chismes se les fue el tiempo, y alrededor de las 2 de la mañana regresaron a la realidad espacio-tiempo y se encaminaron a su casa, a una velocidad muy lenta, al llegar se despidieron con un abrazo como si nuca jamás se fuerana a ver, se desearon dulces sueños. Y casa quien se retiro a su respectiva recamara.