Disclaimer: Naruto no me pertenece, es obra de Masashi Kishimoto, quien ha hecho casi oficial el NaruHina en la próxima película! :D En fin, solamente me pertenece la historia y personajes inventados que no salen en los Data book oficiales de la Shonen Jump
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El último vínculo.
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... Cambio de escena
Capítulo IV. Aclarando puntos.
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Eran cerca de las 10 de la mañana cuando Hinata había terminado sus compras y se dirigía a su departamento, traía dos grandes bolsas no tan pesadas pero se sentía cansada ya que no descansó aquella noche ante la sorpresiva visita de Sasuke en la madrugada, cuando lo recordó se sonrojó y sonrió, pero su calma se vio interrumpida por una chica de cabello rosa que le cortó el paso.
– Hola Hinata –
– Buenos días Sakura-san – saludó Hinata haciendo una pequeña inclinación y continuo su camino con la cabeza en alto, aquello hizo enojar a la joven pelirrosa.
– ¿Por qué me dejas hablando? Pensaba que los Hyuga eran más educados – sonrió con malicia la joven. Hinata se detuvo pero no respondió – Oh, se me olvidó que ya no eres parte del clan Hyuga –
– ¿Qué es lo que buscas Sakura-san? ¿No ha sido suficiente lo que hiciste aquella vez frente al consejo? – preguntó Hinata volteando a verla.
– Pero yo no hice nada malo, al contrario, debías estar feliz de saber que no esperas al hijo de un violador –
Hinata quedo paralizada ante lo dicho por la otra chica, debía defenderse pero solo volvía a sentir la impotencia de saberse acorralada.
– No me interesa lo que tengas que decir, permiso – Hinata retomó su camino, pero Sakura se adelantó y la tomó de un brazo
– Vengo a darte una advertencia – Hinata le retuvo la mirada, no podía soltar el agarre – aléjate de Sasuke –
– Yo no tengo nada que ver con Uchiha-san – jaló su brazo con fuerza, había dolido pero estaba libre – además, estas saliendo con Naruto-kun, ¿No es así? No entiendo tu interés por Sasuke-san – aquellas palabras le dolieron en su corazón, aun no podía a olvidar su amor por el rubio.
– Si, decidí darle una oportunidad a Naruto ante su insistencia – hizo una falsa voz dulce – pero Sasuke-kun y yo también tenemos algo pendiente, donde por supuesto una simple civil no pinta para nada – en ese momento Sakura le arrebató sus bolsas a la Hyuga y le sonrió, inmediatamente saltó hasta llegar a la copa de un árbol de veinte metros de altura, que se encontraba cerca de ellas, Sakura amarró las bolsas en una rama cercana a la copa y bajó de otro salto – entiende las diferencias entre tú y yo –
Hinata miraba sus compras en lo más alto del árbol, comenzó a enojarse enserio.
– ¿Qué intentas demostrar Sakura? – preguntó Hinata cuando la chica volvió a estar frente a ella
– Que no tienes la mínima oportunidad con Sasuke, Naruto o cualquier otra persona– Sakura sonrió triunfante al ver la cara de enojo de la Hyuga.
– N-no sé qué cosas estas imaginando, pero… – Hinata se armó de valor – … pero no tienes ningún derecho a venir y tratar de intimidarme, tanto ellos como yo somos responsables de nuestras vidas y aunque yo saliera con Uchiha-san o alguna otra persona no es de tu incumbencia –
Sakura comenzó a reír a carcajadas, cuando se detuvo se acercó a la Hyuga, quien no retrocedió y le dijo al oído.
– Sasuke desperdicia su gran potencial ninja vigilándote día y noche, él bien puede cumplir misiones de rango A y S, así que deja de mostrarte tan vulnerable y dar lastima frente a él. También deja de chantajearlo por el hecho de que perdiste tu vida como ninja por salvarlo, todos sabemos que lo hiciste por Naruto, quien nunca podrá fijarse en ti – Hinata estaba perpleja ante lo dicho por Sakura, no podía permitir que la tratara así
– Tú no sabes nada de lo que realmente ocurrió Sakura, además Sasuke-san no está día y noche vigilándome y definitivamente no estoy buscando su lastima – le gritó Hinata y se alejó de la Haruno.
– Sasuke es mío, yo soy quién mejor lo conoce y he estado con él desde siempre – Sakura comenzó a caminar hacia Hinata y la acorraló contra la pared –
– ¿Entonces por qué juegas con Naruto-kun? – exigió la Hyuga una respuesta
– Para pasar el tiempo mientras Sasuke decide exigirme a mí como su esposa – Sakura arrojó a la Hyuga al piso – estas advertida, aléjate de los dos. – Y la pelirrosa se fue en una nube de humo.
Hinata se quedó pasmada, no entendía como Sakura podía ser tan egoísta, debía hablar con Naruto o Sasuke para que dejaran las cosas claras con la Haruno y la dejaran a ella fuera de sus enredos de equipo. Lentamente comenzó a ponerse de pie, mientras limpiaba el polvo de su pantalón pensaba en cómo bajar sus compras que aquel árbol. "Subiré" resolvió la chica aceptando el reto de Sakura, aunque ya no pudiera desempeñarse como ninja y aunque los sucesos recientes la amedrentaran, aún seguía teniendo el orgullo de una kunoichi.
Así fue como Hinata comenzó a escalar el árbol, lo más difícil fue llegar a la primera rama, porque se resbaló varias veces, sin embargo estando en la primera rama pudo comenzar a escalar con ayuda de la siguiente. Iba avanzando lentamente, la altura no la asustaba, había estado en alturas mayores, sin embargo uno de sus pies resbaló antes de que pudiera agarrar la siguiente rama y comenzó a caer, intentó sostenerse de algún lado pero la madera del árbol la raspaba, por suerte había una rama bajo ella y eso detuvo su caída, volvió a la carga, se sujetaba rama tras rama, hasta que finalmente consiguió su cometido, llegó a la copa del árbol donde estaban sus compras.
Hinata miró a su alrededor y se sintió más viva que nunca, el viento golpeando en su cara, la vista que tenia de la aldea, había olvidado lo bella que era Konoha, podía ver a la gente caminar y recordó sus mejores momentos vividos en aquel lugar. Sin embargo después de un largo rato decidió que era hora de bajar, pero se encontró con un problema: eran dos bolsas las que debía bajar, y aunque no pesaran tanto, le estorbarían.
Hinata acomodó una bolsa en cada brazo suyo y comenzó el descenso, pero no contó que la bajada sería más difícil, el peso extra de las bolsas la desequilibraba y ocasionaba que las ramas que anteriormente la sostenían bien, amenazaran con romperse, faltaban diez metros para llegar al suelo cuando la rama donde la Hyuga sostenía su peso se rompió y comenzó a caer precipitadamente, sus manos se quemaban con la fricción veloz de la madera y ni que decir de su ropa que también se raspaba al caer, al no conseguir sostenerse Hinata cerró los ojos y esperó el impacto duro de la caída, era su fin… "fue absurdo pensar que podía lograrlo" pensó cuando de pronto sintió que unos brazos la atrapaban, abrió los ojos y pudo distinguir el rostro de Sasuke Uchiha, quien en vez de depositarla en el suelo, siguió corriendo con ella en sus brazos hasta llevarla a su departamento. Estando ahí la depositó en el sofá de su hogar.
– Gracias Uchiha-san – Hinata soltó las bolsas en el suelo y respiró
– ¿Qué diablos estabas haciendo? – le gritó el Uchiha, Hinata se asustó
– Ettoo… yo… – Sasuke estaba furioso, se acercó peligrosamente a ella
– ¿Por qué estabas arriba de un árbol tan alto con todas esas cosas encima? – la tenía sujeta por las muñecas, Hinata comenzó a sentir que el aire la abandonaba, no se sentía capaz de articular una respuesta – ¿No piensas responder? ¿Tienes idea de lo que hubiera pasado si yo no hubiera pasado por ahí? – gruñó Sasuke – Ya no eres una ninja para andar exponiéndote de esa manera – aquello despabiló a Hinata y arrojó a Sasuke recuperando un poco de espacio personal
– C-conozco perfectamente mi situación – se esforzó por no tartamudear la chica, la actitud de Sakura no le agradaba en lo absoluto, pero no quería usarla como una excusa, así no era ella, quizás sería mejor tratar el asunto de Sakura con Naruto, Sasuke Uchiha se veía realmente enojado… entendía que estuviera enojado, pero no "tan" enojado.
– Eres un estorbo – Sasuke escupió las palabras, la chica enfureció. El ambiente estaba demasiado tenso, Hinata dejó salir la frustración que sentía encima desde hace semanas.
– Yo no pedí ayuda, debiste dejarme caer, así dejaría de ser un estorbo para todos – apretó lo puños y se alejó del Uchiha. – Yo no busco su lastima ni la de nadie
En un impulso Sasuke se acercó a la chica y la acorraló contra la pared, Hinata pasó del enojo al miedo, el Uchiha la tenía totalmente acorralada y un sofoco de claustrofobia la invadió.
– Desde aquella misión solamente… – Hinata creía que estaba perdiendo la conciencia, ya que escuchó una voz totalmente diferente por parte del Uchiha, más rasposa ¿y peligrosa? – me has traído dolores de cabeza; tú, Naruto, Sakura… yo solo quiero una maldita vida en paz – Olfateó la dulce fragancia de la chica y exhaló, cosa que hizo que la piel de la chica se erizara – ¿Acaso nunca terminaré de pagar mis delitos?
– S-sasuke-san – susurró ella cuando sintió una mano de Sasuke sujetar su cintura y con la otra sujetar su delicado cuello.
– ¿Qué hacías allá arriba? ¿Tanta urgencia tienes por morir? – comenzó a ejercer presión en el cuello y acercar aún más su cuerpo al de la chica. Hinata comenzó a forcejear con el Uchiha pero no conseguía moverlo ni un ápice. – Aun con chakra, no podrías zafarte de mí, eres demasiado amable para haber nacido en un mundo ninja.
Hinata intentó regular su respiración, cosa que no le ayudó mucho porque al inhalar se embriagó de la esencia del chico, sin embargo se dio cuenta que por más que alguno de sus amigos estuviera enojado con ella, no la tratarían así. Armándose de valor, Hinata habló.
– ¿Puede ser que Sasuke-san esté interesado en mí? – Sasuke se tensó pero sonrió.
– Eres una presa muy fácil Hyuga – y acarició con su nariz la mejilla de ella.
– Creía que a Uchiha-san le gustaban los retos – susurró la chica, un valor que hace tiempo había perdido la animó. No perdía nada con eso y ganaría que Sasuke la soltara. Pero no contaba con que estaba combatiendo contra el gigante orgullo Uchiha.
– Así es, pero esto es tan fácil que me aburre – el orgullo Uchiha habló. Estaba molesto con ella, por estar enamorada de Naruto…
Hinata sintió una punzada de dolor en su corazón, tenía la pequeña esperanza de que…
– ¿Si es así por qué ha estado cuidando de mí y sigue aquí? – Sasuke retiró la mano que tenía en su cuello y la posicionó bajo la barbilla de ella y la obligó a mirarlo.
– Tenía la curiosidad de conocer quién era la eterna enamorada del dobe – ante esas palabras Hinata quiso desviar la mirada pero Sasuke se lo impidió, estaba molesto de que ella insinuara que estaba interesado en ella, esos eran sentimientos que ni él mismo entendía por completo –…debo decir que entiendo cómo es que Sakura pudo ganarte, eres débil, patética, sumisa, te rendiste y elegiste el camino fácil, ¿cómo puede el dobe estar con alguien así? – lagrimas resbalaron de los perlados ojos.
– Váyase – dijo Hinata en un susurro.
– No te confundas y que te quede claro, un Uchiha jamás se conforma con las sobras de otro – Sasuke soltó su barbilla y su cintura, alejándose un par de pasos de ella, quien se dejó caer de sentón hasta el suelo ya que sus piernas no le respondieron. – hmp – Y Sasuke se marchó dejándola completamente destrozada.
Estuvo en esa posición hasta el atardecer, cuando ella decidió salir, había tomado una decisión y necesitaba hablar con Naruto.
Saltaba de techo en techo hasta que llegó a la oficina del Hokage, quién, igual que en las últimas semanas, dormía sobre los papeles que revisaba. Hinata entró silenciosamente y toco el hombro del rubio.
– Naruto-kun, no debes dormir así, te lastimaras – susurraba la chica y movía con suavidad al chico. Naruto pronto abrió los ojos y se sorprendió de verla ahí.
– Hinata, ¿qué ocurre?
– ¿Por qué no vas a tu casa a dormir? Seguro será más cómodo – dijo ella levantando los papeles que estaban en el piso, sin embargo Naruto pudo notar que ella tenía un aspecto cansado, quizás más que el de él mismo. La luz naranja del atardecer los envolvió y Naruto se sintió intranquilo.
– Es más fácil lidiar con el trabajo si duermo aquí – dijo suavemente el chico pero con una gran sonrisa – Últimamente no habías venido, es raro verte aquí – dijo el chico con respeto caminando hasta ella – ¿Has comido bien? La abuela me dijo que sigues tomando medicamentos…
– Naruto-kun, ¿podemos hablar en otro sitio? – preguntó la chica mirando por la ventana el bello atardecer.
– Si claro, te invitó a comer algo – Y salieron de la torre, iban caminando por la zona de alimentos comprando algo que comer, cuando Sasuke apareció en el horizonte y pasó de largo al lado de ellos, Hinata se encogió y no apartó su mirada del suelo, estaba muy dolida y en esa ocasión era por Sasuke Uchiha. Naruto quiso nombrarlo, pero al ver la expresión de enojo por parte de su amigo y la pesadumbre de Hinata decidió por primera vez en su vida quedarse callado.
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Mientras tanto se sorprendió de ver a Hinata fuera de su apartamento, cuando la dejó parecía totalmente perdida. Quiso olvidar aquel incidente y se marchó a entrenar, pero al atardecer la culpa lo embargó y fue a verla a su apartamento, encontrándose con la ausencia de ella, se preocupó y la buscó, encontrándola finalmente caminando junto a Naruto en lo que parecía una cita. "Parece ser que se tomó muy enserio mis palabras". Y lejos de sentirse bien por ella, se molestó aún más, esa chica le interesaba, sino nunca se hubiera tomado la molestia de enojarse por sus recientes acciones. Seguía molesto de que ella no lo notara, a menos de cuando necesitaba algo; no lo buscaba porque lo quisiera, como al parecer adoraba al rubio.
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Terminaron las compras y fueron a un campo de entrenamiento vacío a comer las frutas y comida que habían adquirido. Hinata seguía silenciosa y Naruto cada vez se sentía más desesperado, pero no quería atosigarla con preguntas, sabía que ella hablaría cuando estuviera lista.
– Naruto-kun – por fin habló la chica – ¿Eres feliz? – Aquella pregunta descolocó al rubio, miró el cielo y respondió.
– La guerra terminó y por fin puedo cuidar de la aldea que amo, siento que he alcanzado muchas metas – Naruto miró a la chica y supo que ella también sabía que no había respondido la pregunta, suspiró y volvió a hablar – Supongo que si soy feliz, aunque Sakura-san aun no esté tan segura de salir conmigo.
– Realmente llegué a creer que podía llegar a tu corazón Naruto-kun – confesó la chica y a pesar de su sonrojo no dudo en continuar – Sin embargo hoy entendí porque fue que nunca conseguí que me notaras.
Naruto quiso decir algo pero las palabras no llegaron a su mente, tal silencio Hinata lo tomó como una oportunidad para continuar.
– Tu eres como un sol radiante, un astro gigante que da vida con su luz – Y señaló el gran circulo naranja que comenzaba a ocultarse al horizonte – Y yo soy como la luna, taciturna y que se deja llevar por la gravedad de los cuerpos celestes más grandes – y señaló la luna, que a pesar de estar en fase llena no se podía ver claramente en el cielo. – Pero quizás no pueda ni alcanzar a ser como la luna, ya que ella brilla en la oscuridad, no como yo, que le temo.
– No es así Hinata-chan, has llevado muy bien la situación y… – pero Hinata negó con la cabeza.
– Estoy bien con el hecho de estar fuera del clan Hyuga, no podría permitir que le pusieran el sello del pájaro enjaulado a Hanabi-chan, la amo demasiado – Hinata miraba sus manos – cuídala bien Naruto-kun –
– Nee Hinata, me estas asustando, esto suena como una despedida – Naruto la tomó de las manos – ¿vas a ir a algún lado? –
– ¿Has oído la leyenda de la cascada de la aurora? –
– Sí, dicen que es una gran fuente de energía natural que ayuda a sanar a las personas – Naruto acariciaba las manos de la chica, eran realmente suaves. – Pero no se sabe si realmente existe, es solo una leyenda.
Hinata le sonrió de una manera cálida. Naruto se quedó pasmado, cuando de pronto ella acercó su rostro al de él y se detuvo a centímetros de los labios del rubio, quien ante la sorpresiva acción de la chica no podía pensar, ella se veía tan adorable…
– Aunque sea una sola vez… – suspiró ella y cortó la distancia, juntaron sus labios en su suave roce que pronto se vio profundizado por la chica, la cual acarició dulcemente el rubio cabello del chico, quien a su vez acarició las sonrojadas mejillas de la chica.
Pronto se vieron en la necesidad de tomar aire así que se separaron, pero antes de que hubiera un segundo beso, una mano jaló a Naruto de su abrigo y cayó de espaldas viendo desde abajo a una furiosa Sakura.
– ¡Oh, Sakura-chan! Puedo explicarlo… – balbuceaba Naruto, pero antes de otra cosa, Sakura lo mandó a volar de un puñetazo.
– Ahora tú, cómo te atreves a besar a mi novio – Hinata se puso de pie y miró fijamente a Sakura.
– Hoy en la mañana decías que a quien realmente esperabas era a Uchiha-san – Sakura comenzó a generar chakra en sus manos por la furia.
– Los dos son míos, no hay manera de que tú les intereses –
– ¿Entonces por qué estás tan enojada conmigo? – Hinata respiró y analizó la situación, realmente estaba en peligro, no contó con que Sakura estuviera cerca del lugar, sin su chakra Sakura realmente la podía herir.
– Te di una advertencia y ni un día tardaste en venir a retarme – Sakura dio un paso adelante – Nadie extrañará a una don nadie. – Hinata decidió correr, pero era cuestión de segundos para que Sakura la alcanzara… esquivó el primer golpe de la chica y corrió pero su torpeza la llevó a caer por la culpa de una rama y apenas alcanzó a esquivar el golpe que destrozó un árbol entero, pero no salió bien librada, varias rocas la golpearon y la onda de choque la azotó contra un gran roble. Escupió sangre, intento ponerse de pie cuando de pronto su pecho comenzó a dolor
– "Oh, sigo lastimada, aun no me he recuperado por completo por el junkken que hace unas semanas me golpeó directo en el pecho" – pensó Hinata, desde pequeña había padecido del corazón, pero cuando un ANBU en los exámenes Chunnin la curó había dejado de tener el dolo en su corazón, sin embargo había regresado con el último golpe. – Justo cuando ya sabía lo que debía hacer – murmuró Hinata viendo como Sakura llegaba frente a ella.
– Eres una presa fácil – El sol ya se había escondido y Sakura miraba fijamente a la Hyuga – Debiste caerte de ese árbol – juntó chakra en su mano derecha y lanzó el golpe directo a la Hyuga cuando de repente una ráfaga de viento desvió del golpe destrozando aquel enorme roble por la parte de arriba y dejando la Hyuga sepultada bajo los escombros de manera y tierra.
– ¿Qué diablos estás haciendo Sakura? – Dijo Sasuke Uchiha desde la rama de un árbol cercano.
– Sasuke… – Sakura quedó impactada, la habían atrapado in fraganti.
– No me hagas repetirlo – su voz era amenazadora
– Esto no es de tu incumbencia, ella besó a Naruto – señaló a la chica que intentaba salir con dificultades de los escombros.
– Y tu intentaste besarme aun cuando salías con Naruto, eres despreciable – bajó de la rama y se acercó a ella.
– ¿Por qué la defiendes? ¿Por qué no entiendes que no le debes nada? De haber sabido que así serían las cosas yo hubiera muerto por ustedes en aquel último ataque de Kaguya.
– Nos hubieras ahorrado muchas molestias – Sakura comenzó a sollozar
– Ustedes son lo más importante que tengo… yo… –
– No es excusa para maltratar así a Hinata – Sasuke llegó donde estaba la peliazul, la tomo de su chamarra y la ayudó a salir de entre los escombros.
– ¡Ella ya lo tiene todo! ¿Por qué también debe tenerlos a ustedes? – Sasuke dejó a la chica sentada bajo un árbol y volteó para encarar a Sakura.
– Yo no veo que te haga falta algo, ni dinero, ni prestigio, el idiota te sigue amando a pesar de todos los desplantes que le hiciste, estas completa y saludable, no entiendo de donde surge tu egoísmo –
– También quiero tu amor Sasuke-kun – Sasuke se dio un masaje en las sienes, esa mujer era insoportablemente egoísta.
– No me interesas Sakura, de una vez métetelo en la cabeza, haz tu vida, y si tanto me quieres, déjame hacer mi vida, ya tengo suficiente con mis demonios internos como para que vengas y me pongas más trabas en la vida – gruño Sasuke
– Yo… tienes razón, lo siento mucho Sasuke-kun – Y se dejó caer de rodillas y comenzó a sollozar.
Sasuke volteó irritado buscando a la ojiperla pero no la encontró por ningún lado.
– Hazte cargo del dobe – dijo y salió en búsqueda de la chica.
Sasuke sabía que ella no podía ir tan lejos, estaba herida y no poseía chakra.
Y a pesar de sus esfuerzos no la encontró. Aquella noche no llegó el pedido que las panaderías esperaban; así fue como descubrieron que Hinata no estaba en su departamento ni en la aldea.
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– ¿Cómo es posible que sigan sin encontrar señales de ella? – gritó Hiashi Hyuga al entrar a la oficina del Hokage. Naruto le pidió que se sentara, ahora entendía porque la abuela Tsunade se la pasaba bebiendo Sake. Hiashi había adelantado su regreso a Konoha cuando le escribió Naruto diciéndole que Hinata estaba desaparecida.
– Han pasado seis días y ya he movilizado dos escuadrones – respondió el chico, él quería ir personalmente pero su puesto no se lo permitía, debía coordinar la búsqueda desde Konoha.
– ¿Puede decirme que sucedió la noche que desapareció? Usted había dicho que tendría vigilancia, y personalmente me encargue de interrogar al consejo Hyuga para saber si esto era su obra, pero aun así usted debía protegerla.
– Ella no es una niña, todo indica a que se marchó por su cuenta – dijo Kakashi quien fungía como consejero de Naruto junto con Shikamaru.
– Si, yo comí con ella la tarde que desapareció – dijo Naruto por centésima vez – y me preguntó que si conocía la catarata de la aurora, presumo que ella se dirige hacia allí –
– Pero eso es una tontería, aquel lugar solo es una leyenda, nadie realmente lo ha visto – comentó Shikamaru – Ella quiere recuperar su vida ninja, aun cuando deba ir tras una fantasía –
– No es una fantasía – dijo Hiashi apretando los puños – su madre solía contarle esa historia, pero en realidad cuando lo hacía le explicaba que estaba en la cima de la montaña que separa el país del viento y el país de la estrella, desconozco si esa es la ubicación de tal lugar, o así el lugar existe, pero la montaña sí.
Naruto miró rápidamente a Kakashi quien desapareció en una voluta de humo.
Apareció en la entrada de Konoha donde Sasuke Uchiha daba instrucciones a un escuadrón que iría en búsqueda de la chica.
– Cambio de ruta, ahora deben ir a la montaña que separa el país del viento y el país de la estrella –
– Tsk, ¿Por qué? ¿Cómo iba a llegar tan lejos ella sola? – dijo Sasuke de mal humor.
– Su padre nos ha dicho que era su madre quien le contaba la historia de la catarata y su ubicación, es mejor intentar ahí que buscar sin rumbo. – Sasuke gruñó, esa chica realmente era una suicida.
– A ese lugar iremos, en marcha – mientras el escuadrón avanzaba, Kakashi tomó a Sasuke del hombro.
– Veo que has dejado de hacer esto por Itachi –
– Hmp. En algún momento debía retomar mi vida –
– Me alegro de que sea ella quien tengas en el corazón, si logras que ella te miré de otra forma serás muy afortunado –
– Ella ama al dobe, se despidió solamente de él – aunque no lo aparentaba la voz de Sasuke era cansina – yo la traté mal, cometí el mismo error egoísta que Sakura.
– Encuéntrala y discúlpate, ella es gentil y seguro entenderá tus sentimientos si se los muestras – Sasuke lo miró irritado
– Un Uchiha no se disculpa ni se queda con las migajas de alguien más –
– Bueno, si eso piensas que es Hinata, entonces vive feliz con tu orgullo por el resto de tus días – Kakashi se despidió y se fue
Sasuke se irritó de sobremanera, rápidamente alcanzó a su escuadrón y ellos notaron su malhumor, por lo que nadie abrió la boca en todo el camino.
¡Hola!
Un poco retrasado pero la tesis es un arma letal que te drena toda la energía x_x
Ojalá les guste el capítulo y cuéntenme qué les pareció :D
Muchas gracias por sus reviews:
AntoniaCifer
angel maria 15
konohe
Lizy
anko owo
fan hinata hyuga
Bere
mar
Hinata27
Y muchas gracias a los que leen la historia, a los que la siguen y a los que la marcaron como favorita :3
Almauchiha 10.4 cambio y fuera :D
Domingo 26 de Octubre del 2014
