Rurouni Kenshin, y todos sus personajes así como historia original e historia inventada por SONY, no me pertenece, si no a Watsuki Nobuhiro. Yo solo escribo esto por mera entretención y sin fines lucrativos.
En medio la oscuridad camino
En medio de la oscuridad respiro
En medio de la oscuridad vivo
Sufrimiento… dolor… locura…
En medio de la oscuridad un alma sentenciada busca alivio
En medio de la oscuridad te encontré
En medio de la oscuridad no te perderé
En medio de la oscuridad te amaré
4. Acercamiento
Kenshin mantenía su campo visual en la calle, como siempre aparentando ver algo más interesante en ella, escuchaba a Kaoru como doblaba las telas y guardaba con esmero la caja. Al parecer ella estaba feliz con su regalo.
Una pequeña sonrisa de satisfacción se dibujo en sus labios, pero esta no pudo ser vista por Kaoru. Pues Kenshin mantenía su vista en el paisaje que le brindaba ese día Kyoto, al mismo tiempo el viento entraba a la habitación y varios pétalos de jazmines jugaban con él.
Todo se sentía tranquilo. El olor a jazmines era exquisito. El efecto que ella provocaba en él se divertía con las sensaciones de Kenshin en ese momento.
Paz… Un estado delicioso.
La mañana estaba nublada, los pequeños rayos de sol apenas podían atravesar las espesas nubes que cubrían el cielo. Una tormenta se aproximaba. Kaoru trabajaba arduamente con la ropa de todos los guerreros que habitaban la posada, para ella ya no era extraño encontrar tanta sangre impregnada y lo mejor de todo es que después de algunas veces de hacer ese trabajo ya se había acostumbrado al olor de aquel líquido rojo. Kaoru podía jurar que ahora el distinguir tan característico aroma era tan fácil que lo haría aún estando a metros de distancia.
Mientras dejaba unas prendas al lado después de jabonarlas y tallarlas arduamente, se encontró con un gi azul profundo, no muy grande, pero este al contrario del repugnante olor a sangre que inundaba a las otras prendas, olía a un delicioso olor a "maderas"… olía a Kenshin… La pelinegra abrazó con delicadeza aquel pedazo de tela y lentamente lo acercó a su nariz. Aspiró profundamente… La verdad es que ella aun no podía entender cómo es que la ropa del pelirrojo jamás tenía el olor que caracterizaba a un guerrero. De hecho nunca había encontrado una gota de sangre en su ropa, y es que ella desde que se había hecho cargo de la ropa en la posada junto con Ryoko, También había decidido que nadie más se haría cargo de la ropa de Kenshin… después de todo era lo menos que podía hacer por Él…. ya que ÉL le había dado una nueva oportunidad de vida.
La tela olía muy bien… de hecho Kaoru pensaba que su olor favorito últimamente había sido el de la madera… Un gran estruendo la trajo de sus pensamientos. Tenía que apresurarse en su trabajo o si no la lluvia no la dejaría terminar. Delicadamente tallo la ropa de Kenshin. Cuando por fin terminó, quitó la ropa que aun permanecía tendida y con cuidado las llevo a un lugar bajo techo… decidió colocar el gi azul y el siempre hakama blanco de "su" pelirrojo bajo el techo del porche. La lluvia no tardó en llegar.
Rápidamente se dirigió a la cocina a ayudar con los preparativos para la cena. Al llegar al lugar se encontró con un gran desorden, todas las mujeres corrían de un lado a otro, unas acomodando los platos que se utilizarían, otras aun pelaban algunas verduras, una mujer estaba atenta a una gran hoya que se encontraba sobre el calentador, una más cocinaba arduamente los pescados… En fin el caos reinaba.
-Kaoru, hija por favor ayúdame a picar estas patatas…- decía la señora Sakura con la amabilidad que la caracterizaba. La pelinegra se puso en su tarea. Pero su rostro reflejaba un poco de preocupación, según la anciana.
-¿Algo te preocupa mi niña?- La pregunta tomo por sorpresa a Kaoru, quien volteo con un gesto algo desubicado.
-ehhh.. Pues, no…- dijo un poco dudosa. Una pequeña sonrisa se colocó en la vieja.
-Ellos estarán muy bien… son guerreros su vida solo gira en torno a eso… están entrenados para esas circunstancias… además tienen la seguridad de que alguien los espera…. De que alguien le espera…- la última frase la hizo en un tono más serio y con la mirada fija hacia la chica, esta entendió el mensaje inmediatamente – No deberías de preocuparte tanto, en especial por ÉL… sus habilidades son extraordinarias… pero créeme que ahora es cuando menos fallara en sus misiones…-
-Y… y… ¿Por qué dice eso?- Preguntó Kaoru interesada.
-Él ahora tiene por quien vivir… ahora tiene algo que proteger…- Esto dejó a Kaoru con más dudas aun. –jajaja… creo mi niña, que pronto entenderás a lo que me refiero- Para la señora Sakura era más que obvio que ese muchacho pelirrojo tenía algún sentimiento hacia la niña Kaoru, y es que desde su llegada lo notaba un poco diferente, sobre todo en el tiempo que tardaba en regresar de una misión, antes solía tardarse incluso toda una noche, ella sabía bien que el joven se tomaba el tiempo para volver a la posada… pero ahora pareciera que aquel pelirrojo deseaba hacer su trabajo lo más antes posible y podía incluso regresar dos horas después de su partida en busca de su objetivo. No necesitaba preguntarle y es que la verdad la forma de mirar a la chica era tan diferente, a pesar de su helada actitud, hacia con Kaoru esta parecía derrumbarse y dejar paso a la verdadera esencia del pelirrojo. Esto le alegraba a la señora Sakura, por fin podría encontrar algo de felicidad aquel jovencito que siempre parecía sumido en sus pensamientos y que la anciana no dudaba que estaba al borde de la locura, ya que bien sabía ella que Kenshin tenía una de las tareas más importantes de la organización y además sabía que una persona que ha arrebatado vidas no pueden seguir tranquilo su camino, sabía que a la corta edad del joven el pobre ya cargaba con muchísimas almas sentenciadas sobre su espalda, y eso le entristecía… La guerra estaba acabando con Kenshin de una forma muy distinta, lo físico realmente no se comparaba con el daño que ÉL estaba sufriendo… Kenshin estaba siendo herido en el alma. Pero un poco de calidez en su corazón sería su salvación y para la señora Sakura estaba más que claro que el pobre corazón del pelirrojo ya había encontrado una razón para seguir latiendo.
Todo en la cocina se pudo calmar hasta que la preparación de la comida fue finalizada. Las pobres mujeres pudieron por fin sentarse a tomar un respiro. Pronto todos se comenzaron a reunir en la mesa. Pero antes de eso ellas cenarían.
-Kaoru, por favor llama a Megumi… a estado cuidando a Sanosuke desde su última batalla, no es nada grave pero necesita atención- La chica obedeciendo se dirigió a la pieza de esa gran posada dedicada especialmente para atender a los heridos o incluso enfermos. Mientras recorría el enorme lugar, los relámpagos iluminaban su camino, la lluvia espesa se podía escuchar como golpeaba fuertemente los tejados, el viento susurraba mientras viajaba por la noche, la verdad es que a Kaoru ese ruido se le hacía espeluznante.
Poco a poco Kaoru llegaba a su destino, pero algo la detuvo… trato de guardar silencio ya que el ruido de la lluvia no la dejaba escuchar claramente…
-ahhh… espera…- Creo que escucho algo…
-No seas paranoica… no pasa nada- decía el joven tratando de meter su mano en un lugar no muy apropiado…-
Kaoru se acerco un poco mas shoji de la habitación y con cuidado trato de distinguir algún ruido, lo que escuchó no hizo más que ponerla completamente pálida para que luego rojo gobernará su rostro, se llevo una mano a la boca… al caminar hacia atrás choco con la pared del pasillo.
-¿Quien anda?- Sanosuke abrió el shoji de repente. Kaoru se sorprendió de verle con el torso descubierto un poco sudado, rápido poso su mirada en la doctora y esta disimuladamente trataba de acomodar el obi de su kimono. No había duda los había interrumpido en pleno acto…
-Emmm, lo siento… Megumi-San solo venía a decirle que la cena estaba lista para nosotras y que bajara a comer antes de que todos lleguen…- decía la chica muy apenada, con un evidente rubor en sus mejillas.
-Bueno… yo me retiro… ¡Hey! Jou-Chan no te pases y mejor no espíes a la gente- Decía Sanosuke con un tono de autoridad y sarcasmo a la vez. Al mismo tiempo que Megumi le daba un buen golpe en la cabeza, ya se las arreglaría con el más tarde. En el momento en que el castaño salió de la habitación, Megumi cerró el shoji e invito a Kaoru a pasar.
-Lamento lo que has visto…- Decía en tono serio pero siempre con voz de superioridad. Pero es que a veces es necesario deshacerse de todo lo que uno siente.
Kaoru no entendió esto, y Megumi pareció entenderlo porque entonces le dijo.-En tiempos de guerra Kaoru, el estrés es horrible, tantas muertes de inocentes que simplemente no merecían ese futuro… tanta sangre derramada por la violencia todo con motivo de adquirir más poder… olvidando siempre lo más importante "la humanidad" … incluso las personas víctimas de la guerra no son las únicas en sufrir la miseria que deja esta..- Kaoru miró a la chica con incertidumbre; Megumi continuo hablando –Dime Kaoru, ¿Qué piensas de los habitantes en esta posada?, puedo decirte que están entrenados para cometer un asesinato de forma perfecta, pero el problema es lo que viene después ya que créeme que todas esas vidas que se han llevado se están cobrando no en lo físico si no en lo emocional… es por eso que a veces ellos necesitan quitarse de todo ese estrés… lo que ellos han visto no es ni lo mínimo de lo que nosotros podemos imaginar, el peso de llevarse tantas vidas les cobra consumiéndoles el alma… Por eso Sanosuke y yo…
-No digas más Megumi… yo entiendo… es decir no soy una niña… a veces el amor es difícil y puedo imaginar que en esta situación es más estresante…-
-¿Amor?... vaya Kaoru veo que aun eres muy inocente, pero te dejare creer eso… después de todo lo más cercano que he tenido de una relación donde el amor está de por medio es con Sanosuke… Bueno vamos a cenar, antes de que lleguen los demás-
-Suerte con esto Megumi…- Fue lo último que dijo Kaoru antes de salir por delante de la médico.
La cena entre las mujeres transcurrió tranquila y sin ningún inconveniente, Kaoru al contrario de todas decidió no probar bocado, ella no podía mantenerse tranquila, aun sentía mucha angustia por Kenshin, pues había ido a una misión fuera de la ciudad, ella no sabía exactamente donde, esa información era algo que ella no era capaz de obtener, pero por el tiempo en que se había tardado podría suponer que era en las afueras de Kyoto, el problema es que hoy sería la segunda noche en que el pelirrojo estuviese fuera y una terrible sensación se apoderaba de Kaoru… no quería estar sola de nuevo… ella se había acostumbrado a su compañía, aunque no hablaban mucho, su presencia en la habitación la reconfortaba.
Así pasaron las horas y pronto todos los hombres se reunieron en el comedor, Kaoru ayudaba a servir la cena. Kenshin no llegaría a tiempo.
Pronto llegó la hora de poner todo en orden y cuando por fin estuvo terminado, todas las mujeres se retiraron, en cambio Kaoru antes de irse lleno una pequeña bandeja con comida para su cena, esta vez cenaría en la habitación, al terminar no evitó el impulso de preparar otra igual, por si Kenshin llegaba. Se instalo cómoda en la pieza y degusto sus alimentos, cuando terminó retiro la bandeja a un lado, extendió el futón y se colocó a dormir no sin antes dejar a la vista la pequeña cena de Kenshin.
Eran poco más de las tres de la mañana, y Kenshin apenas había llegado a la ciudad de Kyoto, si mantenía ese ritmo en menos de veinte minutos estaría en casa. Pero una sensación extraña en su vientre lo hizo apresurar un poco el paso, a decir verdad todo el recorrido de regreso había tenido una extraña necesidad de llegar pronto, pero esta vez no era raro para él, pues anteriormente ya había tenido esa "extraña" necesidad. Ahora sabía bien el nombre de todas esas sensaciones, "Kaoru".
Pronto estuvo de vuelta. Todo estaba en silencio, sin pensarlo un poco se dirigió a la habitación. Al entrar pudo ver claramente que Kaoru estaba sumida en un profundo sueño. Pronto choco con la bandeja de comida, entendiendo el mensaje de Kaoru decidió probar sus alimentos, tenía que admitir que tenía un poco de hambre. El viaje había tomado más de lo normal, la misión se había complicado un poco, bueno desde la perspectiva de Battousai porque desde la perspectiva de alguien más esa misión hubiese estado perfecta en tiempo y ejecución. Pero es que Kenshin jamás se hubiese imaginado lo que paso.
Rápidamente recordó los ojos de su última ejecución… muchas cosas vinieron a su cabeza, le afectaba un poco ese hecho, le molestaba el sentirse así. Tal vez la guerra ya se estaba cobrando todo pero no con su vida si no con su salud mental. Un pequeño dolor punzante vino a su cabeza al revocar las últimas palabras de su víctima. –"no quiero vivir… máteme por favor… ya me cansé de este mundo…. Aquel pequeño niño le había pedido la muerte, ¿cómo alguien tan pequeño desearía eso? Mientras sus enormes ojos esmeralda reflejaban el miedo a la petición pero a la vez decisión… definitivamente él no quería vivir. El acto había sido sencillo, un simple corte a la altura de la quinta costilla, el pequeño seguramente no había sentido dolor, todo había sido muy simple…-"¡No!"- El pelirrojo tomo su cabeza entre sus dos manos, las punzadas en las mismas le traían una y otra vez la imagen del niño con ojos suplicantes, todo aquello causaba una revolución en su mente. Kenshin mantenía sus ojos cerrados fuertemente, las pequeñas arruguitas en sus parpados permitían adivinar que un río de emociones se desbordaba, su respiración era agitada y en el silencio de la noche el rose de su ropa con su cuerpo podía distinguirse claramente.
Miró a través del rabillo de su ojo, parecía que Kaoru dormía, debía de controlarse no le gustaría preocuparla, suficientes traumas seguramente ya tenía la pobre, y ver a un hombre consumido por la locura de cargar con tantas vidas no era algo que su alma pura se merecía. En ese momento cayó en la cuenta, incluso debía de proteger a Kaoru de esas facetas, el no era tonto, ya se había percatado que la dulce jovencita había volcado toda su confianza en su persona permitiéndose entonces sentir seguridad, algo que definitivamente ella no tenía desde años atrás.
Los jadeos que causaban la respiración acelerada de Kenshin comenzaron a disminuir, una gotita de sudor bajaba lentamente por su pecho y se perdía en el "gi" azul oscuro, mientras este se elevaba con esfuerzo al ritmo de las bocanadas de aire profundas, que tomaba el pelirrojo con objetivo de alcanzar la tranquilidad. Inconscientemente su mirada viajo hacia el pequeño bulto que se levantaba a mitad de la habitación, la observó… Kenshin podía jurar que realizar esa tarea sería algo que no lo aburriría nunca. De repente se vió sorprendido por dos orbes brillantes en medio de la oscuridad.
-Estas en casa…- Dijo de forma suave y un poco ronca, envuelta en las cobijas. Como si fuera por instinto Kaoru, busco la pequeña bandeja con comida que había preparado.
-Estaba delicioso… gracias- Simplemente la chica respondió con una sonrisa. Lentamente, la joven se incorporo, hasta quedar sentada sobre el futon, su larga y gruesa trenza vestía su hombro y brazo derecho con elegancia, mientras su blanca piel parecía ser la misma luz que iluminaba aquella oscuridad. Los ojos de Kaoru enfocaban un punto en el fondo de la habitación.
El silencia era el compañero fiel de la pareja, ninguna palabra se escuchó, solo el canto de los grillos, retumbaban en los oídos de ambos. -¿Fue difícil?...- La pregunta tomo por sorpresa a Kenshin, quién no entendió enseguida a lo que se refería la chica. No hubo respuesta alguna.
-Perdón, no debí…- La oración de Kaoru fue interrumpida. –No te preocupes… no ha sido nada- Dijo Kenshin mientras miraba sus manos, que parecían verdaderamente interesantes en ese momento.
-Me alegra que haya vuelto, estaba preocupada debido a su tardanza…- Dijo Kaoru con su mirada baja, casi queriendo que su interlocutor no la escuchara, lo cual no fue así por qué rápidamente esté concentró sus enormes ojos violetas en la figura de la chica expresando con los mismos incredibilidad. La mirada de la chica expreso absoluta sorpresa, ella jamás había visto que aquel hombre expresara tantas emociones en una sola noche.
Antes de despertar, Kaoru había notado que Kenshin se encontraba agitado, parecía afectado por algo, no se atrevía a abrir los ojos, ya que la respiración acelerada del joven, grataba a los cuatro vientos desesperación, es por eso que la pelinegra había creído pertinente, hacerse la dormida y esperar a que Kenshin se tranquilizará y entonces vería la forma de ayudarlo. Cuando Kaoru abrió los ojos, lo encontró tranquilo como siempre y entonces pensó que quizás había sido su imaginación y que en realidad Kenshin se encontraba bien.
Pero el ver aquella mirada sincera en lo que en ese momento expresaba, un sentimiento de sorpresa le dio la respuesta… en verdad algo raro pasaba con Kenshin, pero… ¿qué podía hacer ella?, todo este tiempo en el cual había vivido con Él, sólo había podido descubrir a un hombre fuerte y difícil de entender, con todo tipo de sensación y emoción resguardado en algún lugar, un hombre, impenetrable… casi como una gran muralla por la cual no hay manera de escalar o atravesar.
De pronto, el pelirrojo se levantó de su lugar de costumbre, y con tres pequeños pasos, llegó hacia con Kaoru, la cual rápidamente se sintió invadida en su espacio personal acto seguido intentó incorporarse, pero la fuerte mano de Kenshin envolvió su delicado brazo para detenerla.
-Por favor, quédese, no se mueva… no la dañaré- Dijo el pelirrojo de manera suplicante y con la mirada baja. Kaoru simplemente se dejó guiar por aquella frase y esperó. Enseguida sintió todo el peso del cuerpo de Kenshin sobre sus piernas, los ojos de Kaoru se cerraron fuertemente, y entonces al sentir de nuevo la respiración agitada de aquel hombre, decidió abrir sus ojos, fue entonces cuando se encontró con el enorme mar de cabellos rojizos, la coleta de Kenshin se había desatado y sus largas hebras adornaban el blanco de las cobijas, pero eso no fue lo que sorprendió a la chica…
Un pequeño jadeo casi irreconocible se escuchó en la habitación, a este le siguió otro y luego otro y una más… ¿A caso estaba llorando?, pensaba Kaoru. –"¿Qué debo hacer?"- Se preguntaba la chica.
-¿Por qué?- Dijo Kenshin, a manera de suplica y con el tono de voz un poco apagado por las cobijas que en ese momento cubrían las piernas de Kaoru. –¡Dime!, ¿por qué?- La pregunta se convirtió en un pequeño grito – Cómo es posible, que una persona tan pura como tú, se preocupe por mi ausencia… no, no debe de ser así… Kaoru, no debe de ser así… No me des más motivos… por favor, no me los des…- Decía Kenshin entre sollozos –Mis manos… están manchadas de sangre, mis manos están manchadas de odio, mis manos están manchadas de rencor… mis manos están manchadas de culpa…- Al terminar esta frase Kenshin rompió en llanto, un llanto lleno de culpa, un llanto que nisiquiera merecía ser llanto, un llanto apagado… un llanto lleno de dolor.
Entonces, Kaoru comprendió las palabras de Megumi –" lo que ellos han visto no es ni lo mínimo de lo que nosotros podemos imaginar, el peso de llevarse tantas vidas les cobra consumiéndoles el alma…"- Kaoru llevo su mano izquierda un poco temblorosa a la espalda de Kenshin, y con cuidado la coloco sobre esta, esto abrió paso a que Kenshin envolviera sus brazos alrededor de la cintura de la joven… -Por favor… No lo hagas… No me des más motivos… por favor…- Una pequeña sonrisa de amargura se dibujo en los labios de Kaoru, la cual decidió, llevar su cabeza hacia la espalda angosta pero firme de Kenshin, sellando así el abrazo… –Déjame…- Dijo la chica en tono tranquilo –Déjame… cargar con tu alma… quiero ayudar a aliviar esa carga…- una pequeña lagrima broto de los ojos azul profundo de Kaoru, la respiración de Kenshin comenzaba a tranquilizarse y sus sollozos cedían lentamente –No me des más motivos por favor… no lo hagas- La chica aún no entendía el significado de la frase, pero ella ahora estaba segura de que de alguna forma iba ayudar el alma sentenciada de Kenshin, ella iba a ayudarle en aquel sendero lleno de rocas y abismos, ella no lo dejaría sólo.
-Kenshin… no digas más, yo…. No te dejaré sólo… no lo haré- Ya estaba dicho, Kaoru viviría para algún día ver la sinceridad que habitaba dentro de ese hombre… correría por el mismo sendero de vida, y le acompañaría para no dejarlo caer a la oscuridad. Sin saber la joven se había entregado al sentimiento no imaginó experimentar en su vida.
-No me des más motivos por favor, Kaoru no lo hagas…- El joven de ojos violetas repetía estas palabras, sabía que si ella daba ese paso no habría vuelta atrás. Los brazos de Kenshin envolvieron más a Kaoru, aquella noche su alma, encontró un poco de consuelo en la inocencia que le brindaba esa mujer, aquella noche en medio de toda esa tristeza y agonía, su alma encontró alivio.
Había llegado a un punto de inflexión.
El sol entraba por la ventana y golpeaba desesperadamente los preciosos ojos de Kenshin, una fuerte punzada en su cabeza lo hicieron despertar. El dolor que la luz ocasionaba en sus ojos, dificultó un poco su despertar. Poco a poco los ojos violetas se fueron acostumbrando a luz del día. Un poco confuso aún, intentó incorporarse, ya que sentía un poco agarrotados sus músculos, cuando por fin estuvo consciente de su situación, se percató que había dormido con medio cuerpo a lo ancho del pequeño futón en el cual descansaba normalmente Kaoru y además de esto sobre su espalda reposaba una enorme manta. Kenshin se incorporó por completo, apoyando sus dos brazos para así lograr sentarse y aun con la manta sobre sus hombros inspecciono toda la habitación, Kaoru no estaba. El cuarto estaba en orden, había otra manta doblada al lado del futón y la yukata de la chica se encontraba en su lugar, seguramente ella se había levantado temprano. Quizás… asustada por lo sucedido ayer, esa idea le provocó un dolorcito en su pecho.
La puerta de la habitación se abrió lentamente y con cuidado un mirada inspeccionó el lugar, una vez que se percató de que Kenshin estaba despierto, ingresó sin dudar. –¿Tienes frío?…- Fueron las dos palabras de saludo que le brindó Kaoru al pelirrojo. –Solo un poco- Contestó.
Lo ocurrido la noche anterior era un pacto en silencio, un pacto en el cual los dos prometían cuidarse mutuamente y procurar no dejar caer al otro al enorme abismo que rodeaba sus vidas.
-Kaoru, yo…- El pequeño dedo índice de la chica presionó de forma dulce, los labios resecos de Kenshin, lo cual armó una tremenda tormenta en el cuerpo del joven. – Por favor Kenshin, no intente persuadirme, he tomado una decisión y no es algo a lo que alguien me haya obligado, es algo que en verdad siento, así que por más que me pida que no lo haga, será en lo único que no podré complacerle- Todo esto lo dijo Kaoru sin quitar su dedo de donde estaba y al percatarse de esto un enorme rubor invadió sus mejillas, esta escena en verdad gusto a Kenshin quien digería las palabras de la chica, en verdad ella estaba decidiendo acompañarlo y ayudarle con el peso de su vida por propia voluntad, nadie la obligaba y sinceramente por más que le pidiera a su razón querer pensar diferente e intentar discernirla no iba a funcionar, Kaoru estaba firme en su decisión… -En lo único que no podrás complacerme…- Kenshin repitió esta última frase en voz baja, a lo cual la muchacha respondió nerviosa –Bueno yo.. no me refiero a esas cosas, usted sabe… si no me refiero a lo otro… bueno yo…- Decía nerviosa.
-Shhhh- Ahora fue el turno de Kenshin de posar su dedo índice en los encantadores labios de la jovencita, por fin podía sentir la ternura de los mismos y casi saborear el jugo que seguramente los mismos tendrían, una corriente eléctrica viajo por toda su espina dorsal, definitivamente le gustaba como se sentía ese pedacito de carne de la ojiazul –No digas más, en verdad entiendo… solo espero que no te arrepientas de tu decisión- La respuesta de Kenshin fue sencilla pero decisiva, no había vuelta atrás, si ella quería acompañarle no se impediría, pues Dios sabe que lo que el más deseaba es que ella permaneciera a su lado, quizás no en esas circunstancias pero si así era como la podía tener con él entonces sería capaz de sufrir toda la vida, el mismo Battousai se estaba arriesgando mucho con eso, pero era algo que simplemente ya no podía evitar, ella lo había conquistado desde el primer momento.
Kaoru no dijo nada más y tomo la actitud de Kenshin como algo positivo, el la estaba dejando hacer lo que ella quería, y para ella eso era más que suficiente definitivamente no quitaría el dedo del renglón.
Más tarde, mientras limpiaba el piso del gran porche, sus pensamientos llegaron de nuevo a los exquisitos ojos violetas de Kenshin, mientras la miraba al darle su respuesta acerca de su decisión, inconscientemente llevo su dedo medio e índice a el lugar donde Kenshin había posado los suyos para callarla, podía jugar que el calor de su mano aun estaba en el sitio. –"Supongo es algo inevitable… ¿verdad?"- Pensaba la pelinegra mientras tallaba el piso con esmero… la verdad es que era más que obvio que ella no sentía simple agradecimiento hacia Kenshin por salvar su vida, tenía que aceptar de una vez por todas, que a pesar de esa aura de misterio y esa enorme barrera, se moría por esta al lado de él siempre y acompañarle y curar todo ese dolor que él sentía. ¿A caso todo eso que ella pensaba y sentía hacia Kenshin era amor?, de repente sintió un poco de miedo, ella nunca había tenido la oportunidad de amar a un hombre, incluso después de todo lo sufrido se había prometido a si misma cuidarse de esos sentimientos hacía el sexo opuesto, pues sus experiencias anteriores no le habían traído más que pura desgracia.
La duda invadió el cuerpo de la joven, ¿era correcto dejar fluir todo eso que sentía?, Kenshin era un guerrero y seguramente él no tenía tiempo de pensar en cosas como esas y mucho menos cargar con preocupaciones de ese tipo, pero… El simple hecho de aceptar de apoyo para su alma en pena le decía mucho… quizás Kenshin necesitaba todo lo contrario a la carga que el amor podía representar y en vez de eso quizás Kenshin necesitaba la felicidad que puede brindar ese sentimiento y el apoyo mutuo de una pareja. Si eso haría, aunque no fuese oficial y no podía llamarse a sí misma como mujer de Kenshin Himura, si podría ser su compañera y ayudarle con el peso de su alma para apaciguar un poco el dolor y locura que consumía su ser, después de todo él le había permitido hacerlo. Y quizás muy a pesar de Kaoru a escondidas ella podía darse la libertad de amarlo con todas sus fuerzas y dedicar su vida para que él en algún momento alcanzara la felicidad, aunque nunca recibiera ninguna muestra de afecto por su parte, ella sería feliz con la felicidad de Kenshin.
Tenía que aceptarlo de una buena vez, este hombre la tenía completamente en alma. Tal vez amar era diferente, aunque todas sus experiencias pasadas le gritaban que no era así y que el contacto con el sexo opuesto era horrible, quizás Kenshin tenía lo que ella necesitaba para poder volver a confiar en el amor. Se agarraría de esa ilusión y mientras ella ayudaría a Kenshin con su sufrimiento, él sin saber le ayudaría a ella con el suyo.
Kaoru Kamiya por fin había encontrado una razón para vivir, Kenshin Himura.
**Fin de acto 4. Acercamiento. 10/enero/2012**
Notas de autora
Buenas… =) como verán he decido continuar después de una buena temporada, no les daré muchas excusas pero créanme que me disculpo sinceramente por no haber podido subir antes, pero verán tuve algunos problemas personales en esta temporada, que no me di tiempo de continuar con mi historia. Pero después de leer algunos fics y platicar un poquito con mi autora favorita de Fics =)… me llegó la inspiración y salió este capítulo.
Como verán este fic va lento y así quiero que siga, la verdad no me gustan los fics que se desarrollan rápidamente y que no los disfruta uno por que te ponen el principio y el fin casi casi en el mismo capítulo. En lo persona hemos dado un gran paso en cuanto a la relación de estos dos y en cuanto a lo que será un poquito de la trama del fic, es decir la locura de nuestro querido Kenshin, bueno no locura si no más bien problema psicológico … espero lo disfruten tanto como yo =).. verán que subiré el próximo capítulo más rápido! Se los prometo! Mi mentesita ya esta trabajando en el mismo n-n y espero comenzar a escribirlo esta semana n-n… Ahora sí a contestar Reviews.
Ok…
Selene silverymoon : Perdón por fallarte y dejarte en duda todo este tiempo, en lo personal nisiquiera a mi me gusta eso… y de hecho suelo expresarlo muy bien en los Fics que he leído tanto así que mejor prefiero leer puros Fics terminados… Pero aveces pasa que empiezas con uno y pues resulta que te gusta y entonces tienes que esperar a leer la continuación, con el riesgo a que el autor o autora no lo termine… Perdón enserio, pero mira =) que ya he vuelto y enserio que quiero terminar mi historia, te diré que será larga, pro que en verdad así me gusta a mi pero espero enserio hacer un buen trabajo n.n… Muchisimas gracias por tomarme en cuanta y pasarte a leer mi Fic, espero este capítulo sea de tu agrado =)… A mi en lo personal me gusto ya que hay vamos poco a poco con los dos, pero tampoc me iré a este paso que si no tendré que escribir lemon pronto y en lo persona quiero que se conozcan poquito más antes de que sean formalmente una pareja… ya veremos que se me ocuree. Bueno nos leemos pronto! Espero tu review!
Bakh: Gracias por pasarte a leer mi fic, de forma obligada xD pero en verdad aprecio que hayas hecho eso por mi y que encima de eso te haya gustado =)… ojala leas este cap y que no se te olvide ponere review! Jajaja =P
Koskaoru: Lamentablemente si sufrió de abuso u.u… pero esque era necesario que pasará eso en la historia la pobre fue victima de la guerra, y cuando hay cosas como esas no todo es color de rosa, incluso una mujer tan pura e inocente en un mundo tan corrompido como este no se salva de cosas así, pero son otras sircunstancias la que la hacen crecer como mujer y ese crecimiento personal lo realizará a lado de nuestro héroe ya que ella se descubrirá a si misma también en la historia, es obvio que tiene su pasado y ya sabremos de eso, pero para esto falta mucho ya que como has visto primero nos ocuparemos del pasado de Kenshin y luego veremos que fue lo que susedio con Kaoru, aunque parte de lo que paso ya lo sabemos, la pobre sufrió pero mira que dios le mando un angel y con el la felicidad, pero pues no será fácil ni para ni para Kenshin =)… pero vamos de eso se trantan los fics! Jajaja drama, drama, drama y más drama… espero tu respuesta de este ultimo cap. Ya vimos a un Kenshin que le suplica a Kaoru que siga con eso, por que el pobresito ya esta bien enamorado de ella y esta haciendo lo posible por protegerla pero pues parece que no va a aguantar mucho y tendrá que gritar a los cuatro vientos que la ama! Ya veremos, que pasa el próximo capitulo n-n por lo pronto veremos un ken mas abierto emocionalmente con Kaoru.
Paulitts: Muchas gracias por pasarte a leer mi fic! También muchas gracias por tus palabras, así me das más animos a continuar, como veras me tardé en actualizar pero ya estoy aquí n-n y espero no decepcionarte con este cap. Tendemos a un Kenshin emocionalmente acabado por todo lo que ha vivido el pobre y a una Kaoru decidida a ayudarle con ese peso =) osea oficialmente enamorada, pero claro aun no lo ha dicho pero que más da si ya lo esta! Jajaja bueno espero te pases y leas muy bien este cap, a mi me gusto mucho n.n… espero tu review.
kauran28 : Hola muchas gracias por seguir mi historia =)… a mi también me encanta la faceta de protector de Kenshin por eso mismo procuro marcarla mucho en mi historia, pero ahora le va a tocar a nuestra Kaoru cuidar del pobresito que se esta callendo en pedacitos n-n… ojala lo haga bien (claro que lo hará bien) y bueno así su relación se irá profundizando n-n-…. Espero leas este cap n.n y espero tu opinión al respecto. Igual y se te hace lento pero repito, a mi así me gusta jajaja…
Blankaoru: Al final pero no por eso la menos importante… bueno que te diré me encanta lo que me dices en tus reviews muchas gracias por leer mi fic y enserio que me gusta mucho que te guste mucho jajaja (juego de palabras)… espero este cap no se te haga aburrido, se que voe lenta pero creeme a mi así me gusta como ya dije no me agrada eso de que pasen las cosas rápido, ya que de esa forma en lo personal no les tomo sabor a las cosas, tiene uno que sufrir y vivir con los personajes, por eso amo tus fics enserio! Jejeje y en verdad me inspiro mucho en lo que escribes… este cap esta lento pero bueno hemos visto una faceta de Kenshin que me daba miedo a escribir y que seguramente a varias personas no les gustará, pero seamos realistas, que una persona que ha hecho todo lo que hizo el pobre de nuestro Ken, psicológicamente no sale invicta y obvio debe de haber un problema con él, además recordemos que el alma de nuestro Ken es bondadosa y mentamente esta bien así obvio debe de sentir culpa, lo que pasa es que su trabajo no le permite expresarla… pero Kaoru es lo que viene a remover y con todo ese remolino de sensaciones que le ocasiona la pobre y encima su ultima ejecución (que por cierto describiré bien en el próximo capitulo o quizás el siguiente a ese) pues llega un momento que uno explota y considero no es para menos =)… bueno como siempre yo escribiéndote muchote jajaja… Pero en verdad te doy las gracias que leer tus fics estos dos ultimas noches me dieron los animos de terminar este cap y que mi mente comience a formular el siguiente n-n…. bueno te dejo, espero tengas tiempo de leer este cap n-n… espero tu review .. un abrazo y beso enorme!
Bueno me despido, les deseo a todos un buen inicio de año =) y enserio felicidad y salud... Nos leemos en el proxima capítulo n.n...
**PrettyKaoru**
