Naruto
By
Dark-Anna-Sujimotto
Finding The Love Again
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Capitulo 4: Encuentros, Misiones, Recuerdos.
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Ya han pasado tres días desde la llegada de Uzumaki Naruto con su familia a la Aldea de Konoha, aunque a todos a veces les costaba diferenciar de Kashern y Naruto de pequeño ya poco a poco lo iban llamado por su nombre, Naruto y su familia vivían cerca del bosque, en una casa que Naruto le pidió a la Godaime le dejase usar en su estancia en la Aldea, ella sorprendida porque Naruto dijese "durante el tiempo que estemos aquí" eso quería decir que pensaba marcharse de nuevo.
En esos tres días que llevaban en la Aldea, sus amigos se habían pasado por la casa varias veces, encontrándola vacía, pero en las tres visitas siempre faltaban Sasuke y Sakura, hasta ese día.
-¿Seguros que no estan ahí? –Sasuke miraba a todos con fastidio, no quería ni acercarse por allí.
-¡Te he dicho que nunca estan! –Exclamo Ino –hemos venido durante tres días y no los hemos visto aquí en su casa, solo en la Aldea.
-Calla Ino –Shikamaru le miro, aburrido –no se ni que hago aquí, debo estar con Asuma –protesto.
-Pero el te dijo que podías venir, además ¿nunca te cansas de Go and Shogi? –exploto Ino.
El solo se encogió de hombros y bordeo un sendero de piedras, mientras divisaban la casa de Naruto.
-Que raro, nunca había visto esta casa antes –Sakura miro la edificación, extrañada.
-No es raro de sorprenderse, esta casa fue hecha para días de campo y en secreto, es de la Godaime, Naruto le pidió que se la dejase utilizar por el tiempo que se quedarían aquí –respondió Shikamaru, quien junto a Neji, había sido testigo de las palabras del rubio.
-Ah, así que se volverá a ir –dijo secamente el Uchiha.
Todos guardaron silencio, en el techo de la casa se habían visto dos figuras sospechosas.
-Dijeron que no había nadie –el hombre de ojos negros y carentes de emoción alguna, arrastro las palabras.
-Y lo es, esas figuras eran demasiado pequeñas como para ser Naruto –por vez primera hablo el último miembro del equipo siete, Sai.
-Tiene razón –el Nara se acerco sigilosamente seguido de los demás, cuando llegaron a la pequeña escalinata del porche ambas figuras cayeron a un lado del grupo.
-¡Te dije que…Es mio… ES MIO! –Una voz sumamente fuerte y alta para aquel pequeño cuerpo que se enredaba con otro, aparentemente mucho mas frágil, aquel grupo de personas los miro, extrañados ante tal escena.
-¡Suéltame, SUELTAME, QUITATE DE ENCIMA! –y la pequeña figura que se encontraba en el suelo, le dio tal empujón al de arriba que lo choco contra un árbol cercano, rápidamente la persona que había estado abajo se puso en pie subiendo al techo a enorme velocidad.
-¡Ya veras! –Dijo la figura que se había estrellado contra el árbol -¡Bunshin No Jutsu! –Y dos replicas mas de su pequeña figura salieron a sus costados -¡Estas en problemas! –rieron los tres, saltando en el aire, para atacar con una técnica a la persona del techo.
-¡Esos sellos…! –Sasuke miraba sorprendido a aquel chico de rubios cabellos, era el hijo de Naruto… ¡Y estaba utilizando Katon! Pero la técnica no le hirió al blanco.
-¡¿Nani?! –Exclamaron los tres -¡Mizu Bunshin No Jutsu!
-¿Creías que seria tan fácil atraparme, hermano? –A sus espaldas se encontraba una persona tenuemente parecida al chico, quien se quedo estático y sus dos clones desaparecieron, temiendo lo peor, temiendo encontrarse con la joven niña tan parecida a el en algunos momentos -¡Suiton Suiryuudan no Jutsu! –Y un gran dragón de agua salio a espaldas de la niña, tomando por sorpresa al rubio y llevándolo justo a los pies de los atónitos observadores de tal muestra de poder.
-Demo…nios… -el niño soltó gran cantidad de agua por la boca y se incorporo -¡Maldita sea Nashira es solo una tonta muñeca! –se quejo, poniéndose en pie, adema solo es un estupido entrenamiento, frunció el ceño a ver a su hermana menor por dos segundos, mirarle con autosuficiencia.
-No es mi culpa que te descuides en los entrenamientos, hermano deberías poner mas empeño y darme el ejemplo –sonrió ella, con una sonrisa maliciosa y sus ojos azules destellando orgullo.
-¿No creéis que ese es un entrenamiento muy rudo para vosotros dos? –la voz monótona de aquel hombre los saco de la batalla de miradas que tenían, sorprendiendo a ambos.
-Joven Nara –dijeron los mellizos al unísono, mientras lo hacían, se miraron con rabia.
-¿Qué hacéis haciendo un entrenamiento como este? –pregunto secamente el portador y "único" miembro del Clan Uchiha.
-¿Dónde esta vuestro padre? –Ino miro amenazadoramente a los niños, Kashern de un salto se coloco en el techo, junto a su hermana.
-Papa esta entrenando con mi tío Aiori a lo mas profundo del bosque y nosotros aprovechamos nuestros momentos de juegos en entrenar y nuestro padre no sabe nada –contesto Kashern.
-No deberíais estar haciendo esas cosas, son peligrosas para vuestra edad –Un hombre de opalinos ojos miraba con las venas marcadas en sus sienes en dirección al bosque –tienen razón, Naruto esta por allá.
-¿Creíais que estaba mintiendo? –se molesto Kashern, dando un pisotón a su hermana sin querer, esta inmediatamente lo mando hacia debajo de un empujón. -¡Nashira eso duele! –grito pasándose la mano por la zona adolorida, sus glúteos.
-Tzh, por impaciente como tu padre te pasan esas cosas –Shikamaru miro a Neji.
-Vale ya, venga dame tu mano –La mujer de cabellos rosas y ojos verdes le tendió la mano al chico, cuando el la miro su expresión cambio de una sumamente molesta y adolorida a una de total alegría y emoción.
-¡Sakura-san! –Exclamo el niño, con ojos brillantes de alegría -¿Qué hace por aquí? –pregunto mientras aceptaba la mano que ella le tendía.
-Pues vinimos a visitarles –sonrió ella -¿Por qué entrenáis tanto¡Y de forma tan peligrosa! –exclamo esto ultimo, mientras el niño se sacudía el polvo.
-Por diversión –contesto una vocecita, junto a ella y frente a todos se encontraba Nashira.
-¿Di…Diversión has dicho? –Chouji quien se había pasado el rato comiendo sumamente rápido, dejo de comer.
-Vosotros si que sois complicados –sonrió Ino, aunque estaba sorprendida.
-Ah, con que aquí estabais –una voz familiar para todos les llego desde un costado.
-¡Papa! –dijeron a voces vivas los hermanos corriendo para abalanzarse sobre su padre.
-¡Corred despacio que os podéis tropezar! –exclamo el hombre haciendo gestos para que se detuviesen, el primero en llegar de los dos fue Nashira, a quien Naruto rápidamente la subió a sus brazos y mas luego al cielo.
Luego hizo lo mismo con Kashern, mientras lo alzaba preguntaba…
-¿Qué hacéis vosotros aquí? –Miro a sus amigos de Konoha -¿No deberíais estar haciendo misiones? –sonrió mientras colocaba a su hijo en el suelo.
-¡Vaya, así agradeces que te hayamos venido a visitar! –la mujer de ojos verdes lo miro, con su forma Inner (Nótese que es cuando se le ponen los ojos amarillos y su mano derecha u izquierda se vuelve un enorme puño, ah y sus cabellos se colocan hacia arriba estilo, Goku cuando se va a transformar).
-¡No no, no, no, no! –dijo rápidamente el hombre rubio, disculpándose –pero es que me extraña que estéis aquí.
-Pues… Hemos venido a verte a ver que hacías nada mas –bostezo Shikamaru –yo me largo –y se dio media vuelta hacia la dirección por la cual había llegado.
-¡Oe, matte Shikamaru! –dijeron Ino y Chouji al unísono.
-Vaya, ese Shikamaru no cambia nada –sonrió Naruto.
-Oe, Naruto –Neji con sus blancos ojos lo miro, sin su Byakuugan activado –La Godaime-sama espera pronto tu visita –dijo neutralmente –nos veremos después –y se marcho por igual. (Nota, personajes No mencionados, no pudieron venir a visitar).
-Aahh¡lo había olvidado! –Naruto golpeo su palma izquierda con su puño derecho.
-Papa –Nashira lo miro con ojos entrecerrados -¿No se lo contaste el día que fuiste?
-Etto… No, lo olvide solo tenia en mente poder encontrar casa… -sonrió colocando su mano detrás de su cabeza.
-Se ve que no has cambiado nada, dobe –el hombre de ojos negros rió tenuemente a su hermano, aunque no de sangre, pero si en el corazón.
-¡Que va! –Sonrió Naruto, acariciando los cabellos de sus hijos –vosotros id a bañaros, me pondré a hacer la cena de inmediato.
-¡Hai! –dijeron al unísono. Se dispusieron a correr camino a la casa pero se detuvieron a mitad de camino.
-¿Papa? –Nashira se volteo lentamente.
-¿Qué sucede, Nashira? –pregunto el, acercándose.
-Etto… -la niña unió sus dedos índices, nerviosa -¿Por qué no invitas a Sasuke-san y a Sakura-san a cenar? –mientras lo decía miraba a otra dirección mientras se sonrojaba.
-¿Eh? –Naruto se rasco la cabeza –pero si todavía no han llegado los muebles… Ahora que recuerdo –a los presentes les salio una gran gota -¿Qué¿Qué dije? –sonrió nervioso.
-Nashira… comeremos afuera, iros a bañar –la voz provino a espaldas de Naruto, causándole un tenue escalofrió a Sakura.
-Aaahh, Aiori ¿Qué te paso? Estas todo mojado –rió Naruto.
-Y tú olvidaste que aparte de nuestras ropas y camas, no tenemos nada mas –Aiori lo miro mal.
-Ya, ya calmate –Naruto le miro –bueno¿Qué esperan? Váyanse a bañar –ordeno Naruto a sus hijos, estos inmediatamente entraron a su casa.
-Lo veo y aun no lo creo –el portador del Sharingan miraba fijamente al rubio -¿no será que secuestraste a esos niños?
-¡Que va! –Contesto Naruto –son mi karma –y sonrió de una forma muy peculiar, como si escondiese algo, sonrisa que causo varias sensaciones el la joven presente.
-Tzh –gruño Aiori –yo también me voy a dar una ducha –hablo arrastrando las palabras, y pasaba como bólido junto a Naruto.
-¿Otro mas? Pero si ya estas empapado –se burlo Naruto, mientras Aiori se volteaba y lo miraba mal.
-Esa embestida me la pagaras… Ya lo veras –y entro a la casa sin siquiera mirar a los otros dos.
-Discúlpenlo lo he traído por obligación, el no quería venir a Konoha y cree que al molestarse así lograra que regresemos mas rápido –Naruto miraba a la puerta de la casa, por la cual segundos antes, Aiori había entrado.
-Ya lo hemos notado –Sasuke miro mal a la pobre puerta.
-Bien –Naruto camino hasta sentarse en los escalones -¿Qué ha pasado en Konoha? Aun no veo tantos cambios –suspiro Naruto, mirando alrededor con nostalgia.
-Pues la verdad no ha cambiado mucho –respondió Sasuke –por cierto ¿sabias que tus hijos entrenan de forma peligrosa cuando ni tú ni el otro "tipejo" estan cerca? –se coloco frente a Naruto.
-Jejeje por supuesto que lo se son mis hijos –respondió el de buen humor.
-¡¿Y porque los dejas?! –Sakura que se había mantenido callada exploto.
Naruto le miro, sorprendido, mientras Sasuke se encogía de hombros como diciendo: Ahora si que metiste la pata.
-Mis hijos saben cuidarse y conocen sus límites –respondió secamente Naruto –además si se rasguñan o se hieren de gravedad, se curan rápido, es una de las ventajas de ser hijos míos ¿no? –Sus ojos se habían entrecerrado y vuelto fríos, como si hubiese recordado algo doloroso y espantoso a la vez –me tengo que ir a duchar, hasta luego –y en un parpadeo Naruto había entrado a su casa dejando a los dos shinobis más que sorprendidos.
Sasuke solo suspiro de nuevo.
-Metí la pata ¿verdad? –suspiro Sakura.
-Bueno… Vamonos –fue la respuesta de Sasuke mientras desaparecían en una nube de humo.
Mientras que dentro de la casa, Naruto estaba sentado en el rellano de la escalera.
-"¿Qué me pasa¿Por qué siento que algo no va bien aquí¡¿Por qué tengo estos pensamientos para con Sakura?!" –se recriminaba el rubio, confundido en un mar de emociones, mientras que desde lo alto de la escalera, Aiori lo miraba.
-"Tzh, maldita sea… Si esto sigue así, volverá a salir lastimado" –Aiori se encamino a su habitación para terminarse de dar los últimos toques para salir a cenar –Se lo prometí a Kashira –se dijo a si mismo frente al espejo –y así cumpliré –finalizo con un brillo en los ojos que podría ser de rabia o de futuras lagrimas.
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Mientras la noche ya había caído, un grupo de shinobis estaban en un bar muy tranquilo, un sitio en el cual se podía comer y tomar, ese día no había casi nadie, por el espantoso clima de afuera.
-Tzh siempre es lo mismo –un hombre alto de cabellos castaños oscuros y ojos color café, miraba aburrido a su alrededor.
-¡Vaya momento para comenzar a llover! –se quejo una mujer de cabellos castaños oscuros, igual que el joven, solo que sus ojos eran de un color café profundo, estaba vestida con ropas chinas.
-Oye ¿y tú no opinas nada? –otro hombre hablo, de cabellos negros en forma de tazón y ojos enormes y del mismo color, con unas súper cejas, le hablaba a otro hombre, de complexión algo "gruesa" que comía todo lo que tenia en frente.
-¿Qué hay que opinar? –dijo el hombre de cabellos rojizos y largos mientras comía.
-Se digieren primero los alimentos antes de hablar –dijo secamente un hombre de cabellos negros y ojos por igual, estaba sentado junto a una mujer de cabellos rosados y ojos color esmeralda -¿Qué tanto miras por esa ventana?
-¿Eh? Yo, nada –contesto rápidamente la mujer.
-¿No será que esperas ver a alguien en medio de este aguacero, verdad? –otro hombre hablo, de ojos negros y cabellos del mismo color, vestia con un uniforme de colegio (estilo Secundaria, Ej.: Kamui de X).
-¡Cállate, Sai no Baka! –la mujer le propino tal puñetazo que quedo en la mitad del pasillo.
-Sakura, Sakura ¿Qué sucede? –una mujer de rubios cabellos y ojos profundamente azules le miraba con picardía, esta se encontraba junto al hombre que había iniciado toda esta conversación.
-No me pasa nada… -suspiro la mujer, mientras apoyaba su rostro en su mano derecha y miraba como las nubes grises y negras cubrían el cielo nocturno.
-Por cierto ¿Cómo esta Naruto-kun? –el hombre de súper cejas y cabellos negros a lo tazón pregunto mientras tomaba un poco de te.
Aquí los miembros que fueron a verlo guardaron un incomodo silencio.
-Esta bien… -respondió secamente Sasuke.
-¿Pero que respuesta es esa? –argumento el hombre de cabello a lo tazón.
-Una respuesta a tu pregunta, Lee, no preguntes mas –hablo por vez primera un hombre de largos cabellos castaños, sus ojos eran de un color extraño, eran casi blancos, opalinos.
Cuando el hombre llamado Lee iba a argumentar algo, recibió una mirada amenazante desde los ojos rojos con tres puntos rodeando su pupila, del hombre de cabellos negros que se hallaba junto a la pelirosa.
-Sasuke, déjalo, Lee-san puede preguntar lo que quiera ¿no? –argumento la mujer de cabellos rosados.
-Pero… -Sasuke iba a hablar cuando en ese instante entraron dos personas mojadas desde los pies hasta la cabeza.
-¡¿Pero que demonios les paso a ustedes dos?! –exclamo Lee, al ver a la mujer y al hombre mojados.
-¿No es evidente¡Nos mojamos! –gruño el hombre, mientras se quitaba su abrigo empapado.
-Atchis –estornudo la mujer que llego con el.
-Hinata-sama vas a pescar un resfriado –el hombre de ojos opalinos hizo amago de ponerse en pie –te llevare a casa, no quiero problemas.
-No… Neji-kun, mejor voy yo, no ti…tienes…por…por que venir –tartamudeo ella, la mujer tenia los cabellos violáceos y largos hasta un poco mas de la mitad de la espalda y tenia los ojos del mismo color opalino que el hombre.
-Pero… ¿Por qué os habéis mojado? –pregunto Neji, mirando al hombre que se hallaba junto a su prima de mala manera.
-¡No me mires así! –Gruño el hombre –pregúntale a ella, ella fue quien salio corriendo de Kasu's (N/A: Kasu's es un lugar para comer, es invento mio, por si acaso) y yo la perseguí. –respondió el hombre, que se había quitado al capucha de su abrigo gris y podía divisarse su cabello, corto y castaño, tenia los ojos como dos rendijas de color negro y unas marcas en ambas mejillas de color rojo.
-Hinata –dijeron todos al unísono, mirando a la mujer que jugueteaba nerviosa con sus dedos índices y estaba sonrojándose por momentos.
-No me digas que fue algún hombre –dijo tentativamente la mujer de cabellos castaños y vestimenta china.
-Pe…Pero… ¡Que dices Tenten-san! –argumento Hinata, poniéndose aun mas roja.
-¿Fue este idiota¿Te hizo algo? –pregunto Neji, con su calma de siempre, señalando al hombre que vino con Hinata.
-¡¿Qué¡Yo no soy un pervertido y me llamo Kiba! –se molesto y se puso en posición de combate, pero un anciano salido de la nada se acerco a ese extraño grupo con un cartel que decía: "Cero peleas entre Shinobis y personas normales, si lo hacéis tened que pagar por los daños y hablar ante la Godaime, Tsunade-sama" y así como apareció, desapareció.
Todos tragaron en seco, con la Godaime… Mejor se ahorraban esa pelea para otro momento y lugar.
-No… no es Kiba-kun –suspiro Hinata, evitando mirar a nadie.
-¿Ah, no? –Neji conservaba su aplomo y calma de siempre, pero Tenten sabía que pronto explotaría si no sabia que pasaba.
-Y dinos, Hinata ¿Quién es el? –sonrió Ino.
-Pues…el…el… -tartamudeo ella, pero cuando iba a contestar, una mano mortalmente fría y helada se coloco en su hombro.
-Hasta que te encuentro –una voz agitada y algo agotada le hablo –llevo buscándote un buen rato.
Hinata no tuvo necesidad de voltear su corazón, ya sabia quien era.
-¡¿Naruto?! –exclamaron todos, sorprendidos.
-¿Eh? Hola chicos –rió de oreja a oreja el rubio, que chorreaba agua por todas partes.
-¿Qué haces aquí? –pregunto Kiba, sorprendido.
-Aahh jejeje, pues lo que pasa es que estábamos cenando en Kasu's y…
Pero fue interrumpido.
-¿Tu y Hinata? –pregunto Rock Lee.
-No… No¡Claro que no! Si apenas la reconocí, estaba cenando con mis hijos, que de seguro deben seguir esperándome –suspiro Naruto.
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En Kasu's…
-¿Pero a donde demonios se fue papa? –preguntaba Nashira, mientras comía.
-Tzh que voy yo a saber, solo se que vio a aquella Srita. Y se fue corriendo… -Hablo Kashern mientras tomaba un poco de agua.
-A mi no me miréis, no soy adivino –rápidamente hablo Aiori, al ver las intenciones de sus sobrinos.
-Tío Aiori es un aguafiestas –se quejo Kashern, haciendo un puchero.
-Que va, es solo su pasatiempo, torturarnos a veces es parte del crecimiento –contesto Nashira -¡Papa ¿Dónde estas? Prometiste que me enseñarías esa canción! –se quejo Nashira.
-Una canción para que se la cantes a una estupida muñeca, no entiendo a las niñas… -Kashern susurro, pero su hermana lo escucho y lo próximo que se vio fue a Aiori tratando de sostener a Nashira, porque esta se le abalanzo encima a Kashern.
-¡Naruto/Papa ¿Dónde estas? –exclamaron Aiori y Kashern con lagrimillas en los ojos.
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-En fin –suspiro Naruto –Ustedes corren súper rápido la verdad, por poco y los pierdo –sonrió Naruto.
-Pues… La verdad es que yo solo trataba de alcanzar a Hinata –dijo quedamente Kiba, mientras tomaba un chocolate caliente.
-¿Qu…que…que sucede Naruto-Kun? –pregunto Hinata, volteándose lentamente hacia el rubio.
-Gomen ne, Hinata-chan pero ¿este gatito no es tuyo? –pregunto Naruto, dejando al descubierto a un lindo gatito angora que se encontraba cubierto por el abrigo de color negro de Naruto.
-¿Eh¡Keiro! –exclamo Hinata, observando al pequeño minino que se encontraba seco.
-¡Que nombre tan raro! –Sonrió Naruto –pero no deja de ser un lindo gato –decía mientras le rascaba detrás de las orejas –te fuiste corriendo y dejaste al pobre gato en la mesa, se quedo mirando en tu dirección, iba a ir tras de ti (el gato) pero la lluvia se lo impidió –le devolvió el gato –Bueno hasta luego que me esperan.
Dio media vuelta y salio bajo la lluvia, pasando frente a la ventana, mientras se acomodaba el abrigo sobre la cabeza.
Mientras Hinata pensaba lo lindo que era "Naruto-kun"
La mujer de cabellos rosas, no podía evitar sentir una punzada de… ¿de que¿Celos¿Rabia? No podía describirlo, pero era algo relacionado con el distanciamiento del rubio, que a propósito se había visto muy tierno con el gato.
-Bueno, yo también me voy… No quiero que la lluvia me haga dormir en tal compañía –Sasuke se puso en pie y se coloco en el pasillo -¿Dónde esta Sai?
-Seguramente fue al baño a verse el moretón que le dejo Sakura-san –respondió Lee.
-Si… Lo más probable… -argumento el Uchiha -¿te quedas Sakura?
Esta asintió con su rostro.
-Me quedare un rato mas –respondió, Sasuke se encogió de hombros y desapareció.
Justo entonces, aparecieron dos hombres.
-Estamos buscando a Nara Shikamaru, Rock Lee, Inuzuka Kiba, Akimichi Chouji –soltó de la nada este hombre que parecía un Jounin.
-Hyuuga Neji, Uchiha Sasuke, Sai y Aburame Shino –finalizo el otro.
-¿Para que? –respondió Lee, algo desconfiado.
-La Godaime, Tsunade-sama, quiere hablar con ustedes, inmediatamente –dijo el más alto de los dos, quien había empezado con la lista, tenía el cabello blanco y los ojos negros.
-Aquí faltamos tres –dijo Neji, poniéndose en pie.
-Ya los buscaremos –Argumento el más bajito, que tenia los cabellos negros y ojos dorados.
-¿Y nosotras que? –se quejo Ino.
-Ustedes serán convocadas dentro de poco, no se desesperen, lo primero, es lo primero –argumento el de cabellos blancos y ojos negros.
-¡Muy bien! –dijo emocionado Lee -¡Haré arder la flama de la juventud! –y le salieron dos llamitas en los ojos.
-¿Ese es Rock Lee, maestro del Taijutsu? –susurro el de cabellos blancos al de ojos dorados, que se encogió de hombros.
-El mundo esta lleno de locos –argumento.
-Bueno, nos esperan –dijo el de cabellos blancos –por cierto, me llamo Cho Hatsu –sonrió tenuemente haciendo que sus ragos serios cobrasen mas vida.
-Me llamo Sakada Inazuma –dijo secamente el de ojos dorados –vamonos –y desapareció.
-Hombre pero que descortés, bueno se saben el camino –y Hatsu desapareció.
-Que raro son esos tipos –suspiro Shikamaru –mejor vamos, no quiero que la Godaime se ponga pesada, hasta luego –se despidió de la chicas y desapareció.
Chouji hizo lo propio llevándose a Lee consigo.
-Oe, Hinata deberías irte a casa antes de que pesques un resfriado y cierta persona –dijo Kiba mirando a Neji –se ponga a decir que eso también fue mi culpa, nos vemos –y también desapareció.
-Hn –mascullo Neji mirando a su prima –el Baka tiene razón, deberías irte a casa antes de que enfermes –miro por la ventana –hasta luego –y dirigiéndole una rápida mirada a su prima y a Tenten, desapareció.
-Hmm, Neji-kun ti…tiene razón, ha…hasta luego…chi…chicas –Hinata desapareció con el gato en mano.
-Hinata si que esta nerviosa –sonrió Tenten -¿no lo creen ustedes?
-Es normal –suspiro Ino –siempre ha sentido algo por Naruto, por eso casi nunca puede hablar con normalidad si esta con el.
-¿Desde siempre? –Tenten miraba a ambas, Ino le decía que desde la Academia Hinata se sentía atraída por Naruto, pero ella miraba a Sakura, quien había vuelto a tomar la posición de la mejilla recostada en su mano mientras miraba la lluvia.
-¿No es cierto, Sakura? –Ino atrajo la atención de Sakura, quien recordaba cosas de la niñez… Del pasado.
-¿Nani¿Qué cosa? –pregunto un tanto apenada.
-¿Tu también? –Ino la miro de forma extraña, miro a Tenten quien a su vez miro a Sakura.
-Sakura… ¿Te gusta Naruto? –pregunto sin pudor alguno Tenten. La reacción fue un color rojo tomate en la cara de Sakura.
-¡¿Pero que dices?! –Dijo alarmada -¡Imposible¡Nunca me podría gustar un Baka como el!
-¿Segura? –la única persona de los hombres que no se había marchado, estaba parado junto a la mesa.
-¡Sai! –dijeron las tres al unísono.
-Aun no entiendo porque sientes eso por el –suspiro Sai –y no entiendo todavía porque no se lo dices –añadió –bueno, prénsalo un rato, ja ne –y desapareció en una nube de humo.
-¿Qué ha querido decir Sai-kun? –pregunto Ino, extrañada.
-Nada… -susurro Sakura –me tengo que ir, hasta luego –rápidamente Sakura se puso en pie, Ino trato de detenerla pero Tenten negó con su rostro, hasta los mejores tenían derecho a pensar a solas.
Sakura tomo su paraguas (cuando ella llego había estado lloviznando) se coloco mejor su abrigo color rosa y salio a la calle, sin un lugar en especifico, solo andando, sin un lugar al cual llegar.
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-A que debemos este llamado, Tsunade-sama –pregunto Shikamaru, con su tono monótono.
-Los he mandado a buscar porque necesito que estén alerta, hace poco se me ha informado de un suceso extraño en la Aldea de Kumakiro, un ser extraño ataco la aldea controlado por un miembro de Akatsuki –la Godaime miraba los rostros serios de aquellos hombres –Neji, necesito que tu y tu escuadrón vayáis a recabar mas información, tenéis una semana, Kiba, Shino vosotros iréis a la Aldea de Kanryu a entregarle al Sr. Feudal esta carta, contiene datos acerca de lo poco que sabemos y queremos alertar a todos los que puedan.
-¿Un ataque de Akatsuki? –Neji analizaba la situación con la poca información que tenían.
-Así es –la Godaime asintió –Shikamaru tu iras en representación mia a la Aldea de Sunagakure a entregarle esta carta al Kazekage-sama, partirás mañana mismo –le paso la carta a Shikamaru y a Kiba la que cada quien tenia que entregar a los lugares señalados.
-Tzh que molestia –mascullo Shikamaru.
-Shizune –llamo la Godaime quien se acerco con un objeto entre los brazos, era largo y no podía decirse que era porque estaba cubierto por una manta blanca.
-Aquí esta, Tsunade-sama –dijo la joven, pasándole aquel objeto –Sasuke y Sai vosotros iréis…
Pero fue cortada.
-No pienso ir a ningún sitio con este mentecato –susurro fríamente Sasuke.
-Lo mismo opino –Sonrió Sai –no creo que pueda soportarte, de pensar en que estoy junto a un traidor me dan ganas de enfermarme.
-¡Tu…! –Sasuke lo sujeto por la camisa –Vuelve a decir algo así y te costara.
-¡Basta ustedes dos! –Ordeno la Godaime –ya me han dejado mas que claro que ustedes, juntos no pueden estar, bien Chouji y Sai, vosotros iréis a la aldea de la Niebla y le entregareis esto al Mizukage –decía mientras dejaba al descubierto una lanza de oro –no tendréis que decir nada mas, tenéis que protegerlo con vuestras vidas.
-¿Por qué yo con…? –Empezó Chouji pero recibió una mortífera mirada de la Godaime, haciéndolo callar –Muy bien, Sai y yo.
-Así me gusta, partirán mañana –ordeno la Godaime –Hatsu, Inazuma, quiero a Uzumaki Naruto a primera hora de la mañana aquí, junto a las demás Kunoichis –siguió hablando, hasta que Chouji volvio a levantar la mano.
-¿Qué arma es esa? La que tenemos que entregarle al Mizukage-sama –pregunto Chouji.
-Es la Lanza de la Muerte –respondió –existen cuatro, pero por cosas de la vida, el antiguo Mizukage dejo la suya aquí, aunque las otras aldeas, tenemos la nuestra, existen varias armas, es algo complejo y yo no tengo tiempo para explicaros mas –dijo con rapidez.
-Muy bien –contesto Sai –ahora si no hay mas, me retiro para prepararme para el viaje –sonrió de esa forma que tanto odiaba Shikamaru. Y desapareció.
-Muy bien, ahora ¡Marchaos! –Ordeno la Godaime y todos los que fueron convocados desaparecieron, menos Rock Lee y Sasuke -¿Qué pasa? –les pregunto.
-Tsunade-sama ¿y que haré yo? –dijo lastimeramente Lee.
-Iras junto con Gai a las montañas a traer al vago de Jiraiya, el les dirá después hacia donde irán –dijo ella –espero que eso represente un reto para vosotros –miro a un punto detrás de Lee.
-¡Será fantástico, Tsunade-sama, es la mejor! –Gai-sensei había salido de la nada -¡Lee, esto será genial para entrenar! –y le sonrió con brillo en los dientes y dedo pulgar hacia arriba.
-¡GENIAL¡Haremos arder nuestra llama de la juventud! –y Lee hizo lo mismo que su maestro.
-"Si esto sigue así, lo próximo que haré será comprarme unos lentes de sol con tanto brillo de dientes" –penso Tsunade –muy bien, muy bien, ya estáis muy felices ahora, marchaos –ambos desaparecieron entre brillos de dientes, pulgares arriba y nubes de humo.
-¿Por qué no me has enviado a Kumakiro? –pregunto lentamente Sasuke, mientras trataba de contener su rabia.
-Por que lo mas probable es que buscases es si es Itachi y no puedo perder el tiempo y energías buscándolo a el, te desconcentrarías de la misión en general, en pocas palabras, solo te obsesionarías en saber quien era aquel miembro de Akatsuki –respondió la Godaime entrelazando sus dedos –por eso no lo he hecho.
-Yo no… -Sasuke apretó los dientes y su puño derecho.
-Yo que tu, no haría nada, Sasuke –una calmada voz vino de sus espaldas, estaba en la penumbra pero camino hasta ponerse en la luz, del cual se distinguía un cabello plateado de forma extraña -¿Me mando a llamar, Tsunade-sama? –pregunto aquel hombre.
-¡Kakashi! –Sasuke miro con sorpresa a aquel inesperado invitado -¿Qué haces aquí?
-Ni idea, solo me dijeron que viniese –respondió el mencionado.
-Muy bien, quiero que vayas y busques la Lanza de Vida… dentro de tres semanas, podrás elegir a cuantas personas quieras y a quien tú quieras, pero recuerda solo tres semanas, después de ese tiempo concluido, si tu no has pensado en nadie, yo te pondré la cantidad y las personas que yo diga¿entendido? –dijo la Godaime seriamente.
-Entendido –contesto sorprendido Kakashi.
-Sasuke… Tu te quedaras aquí en la Aldea, aun no tengo nada para ti… -dijo la Godaime –ahora pueden retirarse, no hay nada mas.
-Hai –dijeron Kakashi y Sasuke (Este ultimo a regañadientes) y desaparecieron.
-Tsunade-sama… -empezó Shizune.
-Lo se… No aguantara quedarse sin hacer nada…. El es un hombre de lucha, igual a Naruto –suspiro la Godaime con cansancio –Shizune, tráeme una botella de Sake, quiero estar relajada aunque sea por hoy, me temo que después no podremos ni pensar con calma.
-Hai, Tsunade-sama –Shizune obediente salio a buscar la botella de Sake, sin rechistar sabiendo que Tsunade tenia razón.
-"Pero aun así, a pesar de todo, me gustaría saber como Naruto sobrevivió al ataque de Olrei hace nueve años… ¿Qué habrá pasado? Tzh ese maldito mocoso ya esta mas alto que yo… Ya no es un mocoso es todo un hombre hecho y derecho pero…" –unos suaves toques en la puerta la saco de sus pensamientos –adelante.
Por la puerta entro el hombre alto y de cabellos blancos y ojos negros, Cho Hatsu.
-Tsunade-sama, Uzumaki Naruto ha dicho que mañana a las nueve estará aquí, no mas tardar –suspiro el hombre.
-¡¿Nani¿A las nueve¡Yo dije a primera hora! –exclamo la Godaime.
-Hai, pero Uzumaki-san dice que debe dormir un par de horas mas porque supone que se dormirá tarde hoy tratando de dormir a sus hijos –las mejillas bronceadas de Hatsu estaban tornándose algo rojas.
-¿Qué? –La Godaime estaba frunciendo el ceño de incredulidad, miro a Hatsu quien miraba en todas direcciones -¿Qué mas te dijo ese Baka?
-Bueno… Mire yo no, es que… -tartamudeo el hombre.
-¡Dímelo! –ordeno ella.
-Muy bien el ha dicho que, La vieja Tsunade –ahora Hatsu hablaba idéntico a Naruto –que no desespere que yo iré, se que me ha extrañado pero no es para tanto, además que no se emocione mucho la vieja que yo soy él que se volverá Hokage –esto ultimo lo dijo con la misma pasión que Naruto (Ni modo habla como el) –eso… eso fue todo –Hatsu hablo ahora con su voz suave y melódica, mientras ahora estaba rojo como bombillo de navidad.
-¡Ese mocoso no ha cambiado nada! –exploto la Godaime lanzando su asiento por la ventana, mientras argumentaba que aquel niñato rubio no había cambiado nada durante aquellos nueve años que mas bien parecían nueve minutos y una sarta mas de palabras que aquí no se podrían nombrar.
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-¡A dormir he dicho! –El hombre de rubios cabellos estaba recostado en el marco de la puerta de la habitación de sus hijos -¡No quiero escuchar ni una palabra mas, a dormir! –ordeno con un tono desenfadado.
-Pero… -tartamudearon dos voces infantiles.
-Nada de peros niños ¿es que no se cansan? –Rió el hombre de rubios cabellos caminando hasta una de las camas que se encontraba a su derecha –Kashern eres el mayor, pon el ejemplo.
-Eso, es algo imposible con Nashira, papa –rió Kashern porque su padre le hacia cosquillas.
-Bien, a dormir –Naruto arropo a Kashern y le dio un beso en la frente, después hizo lo mismo con Nashira (las cosquillas, arroparla y el beso en la frente).
-Que descanses papa –dijeron ambos niños, cerrando los ojos, al fin.
-Ustedes igual –sonrió Naruto, antes de cerrar la puerta y salir al pasillo.
-Naruto, tenemos que hablar –se acerco el joven de ojos azules opacos, casi grises –quiero que me contestes a algunas preguntas, si no es mucha molestia –dijo el joven terminándose de acercar al rubio.
-Por supuesto –sonrió Naruto –vayamos abajo –dijo mientras se dirigían a la escalera –se puede saber ¿Qué te preocupa? –pregunto mientras bajaban.
-Es que… -empezó Aiori –mejor sentémonos –señalo dos sillas que daban cara a la ventana.
-Muy bien, ya estamos sentados, estamos cómodos y secos ¿Qué sucede? –Naruto miraba a su cuñado con infinita paciencia mientras cruzaba los brazos sobre su amplio pecho.
-Bien, sabes que soy una persona directa así que iré al grano ¿te estas volviendo a enamorar de Haruno Sakura? –soltó sin rodeos, mientras que sus ojos se oscurecían, los de Naruto mostraban un montón de emociones.
-No lo creo –fue la respuesta –y si ese fuera el caso ¿Qué pasaría? –le miro desenfadadamente.
-Es que ¡No puedes! –Argumento Aiori -¡Ella… Ella no te merece, no te mereció hace casi diez y no te merece ahora! –exploto en una furia fría.
-Aiori –esta vez en la voz del rubio no había pizca de emoción –No juzgues a las personas… Yo fui quien se hirió, ella no me hizo nada… Ni tampoco Sasuke –añadió poniéndose en pie –si eso era todo, vete a dormir, en la mañana te harás cargo de los niños, la vieja Tsunade me quiere ver –dijo ahora con su tono alegre de siempre.
-Naruto… ¿Por qué? –fue la pregunta seca de Aiori.
-Por que ¿Qué? –pregunto a su vez.
-¡Maldición¡Si esto sigue así, saldrás lastimado, estas distraído¡Es como ver las emociones que sentiste por Kashira otra vez en tu cara¡Le prometí protegerte incluso de ti mismo pero…! –Dijo calmándose apretando los dientes –pero… no puedo protegerte de tu propio corazón.
-Ahora escúchame tu a mi, si salgo lastimado tengo una cura efectiva, a mis hijos y a ti, eres como un hermano para mi, igual que Sasuke, no quiero que estés mortificándote la existencia por temor a que me enamore otra vez de Sakura y si eso es así… Pues se lo diré, es mas no creo que me de tiempo a enamorarme porque ella tiene una relación con Sasuke –Naruto se había acercado a Aiori y lo tomaba por los hombros.
-¿Estas seguro de que ellos no tienen nada? –pregunto Aiori, calmado.
-No… no lo estoy –suspiro Naruto, enderezándose –pero si tal fuera el caso de que ellos no estén juntos y mi corazón decide volver a amar a Sakura, te juro que pase lo que pase, si ella dice que si como si no, ustedes seguirán conmigo, Aiori, ustedes son mi familia, y aunque te parezca un sarcasmo, ame a tu hermana como no tienes idea y lo seguiré haciendo hasta el fin de mis días… Nunca lo olvides –Naruto le miro, con esa sonrisa tan típica de el –Ahora, levanta esos ánimos y ve a dormir.
-¡Bien! –Aiori le devolvió la sonrisa, increíblemente cuando sonrió, sus ragos fríos, se iluminaron, dándole un aire más agradable.
-Por cierto –Naruto lo detuvo con su voz cuando el ya estaba a mitad de las escaleras –dale una oportunidad a Sasuke y Sakura… también a Konoha, quien sabe hasta podría terminar gustándote –sonrió en dirección a Aiori quien solo asintió y desapareció al final de las escaleras –"Y yo soy el único que se sonroja ¿eh?" –sonrió para si, al recordar el tenue sonrojo en las mejillas de Aiori antes de terminar de subir.
Rápidamente Naruto se enserio al recordar como un flashazo, lo mejor seria salir a la fría noche, a despejar la mente un rato, tomo su abrigo de la perchero y salio a la noche, quien le dio la bienvenida con un tenue aire frió.
Decidiéndose por irse a caminar cerca de las aguas termales en las cuales el y Aiori entrenaban, si mal no recordaba por allí había unos banquillos, se podría sentar allí mientras analizaba sus sentimientos, mientras caminaba su mente lo llevo a nueve años atrás…Con Kashira…
----------FlashBack----------
-Ya basta… -una joven de radiante sonrisa, con los cabellos negros, ojos grises y piel casi nívea, le sonreía al joven que la tenia prisionera en sus brazos.
-Eso no basta Ka-chan –le sonrió aquel joven vivaracho de ojos inmensamente azules y unos cabellos rubios como el mismo sol, tenía la piel bronceada y unas graciosas marcas en sus mejillas como si fuesen bigotes de gato, tres en cada lado.
-Ya, bien, me rindo, me rindo –rió ella a carcajadas mientras el le hacia cosquillas –me rindo, ya para, me haces reír –siguió riendo ella mientras aquel joven se degustaba con el sonido de su risa.
-Bien, te has rendido y he ganado la carrera –sonrió el ampliamente –soy mejor ¿lo ves? –el se quito de encima de la joven, dejándose caer al lado sobre la hierba con los brazos abiertos.
-Naruto… -la chica seguía recostada en la hierba mientras que una suave brisa mecía los cabellos de ambos -¿aun la amas? –pregunto la joven quedamente.
-Hmm –suspiro el -¿Por qué lo preguntas?
-Por que quiero una respuesta tonto, por eso –rió ella, mirando al joven.
-Veras –suspiro el mientras se incorporaba –ya no amo a Sakura –dijo el –por que ya alguien se encargo de borrarla de mi ser, y creo ser correspondido esta vez –se rió.
-¿Crees dices¿Eso crees? –Se burlo la joven –entonces se ve que no conoces nada bien a esa persona… En lo absoluto –se rió ella por igual, mientras atraía al rubio junto a ella –confírmalo ya, yo te amo –suspiro a escasos centímetros del rubio.
-Me agrada oír eso –y lentamente el acorto la distancia entre ambos y unió sus labios en un simple pero a la vez importante beso.
-Puaajjj –un sonido de puro asco los saco del momento romántico –váyanse a casa a hacer esas cosas –un joven de trece años mas o menos se acercaba a ellos con el asco dibujado en la cara –eso es asqueroso –argumento, mientras los otros dos se separaban, nerviosos.
-¡¿Qué te he dicho de estar espiándonos, Aiori?! –exclamo la joven, mirando con sus grises ojos a su hermano menor.
-Total que lo único que vi fue a vosotros dos pasándose baba –y ante el pensamiento al joven se le erizaron los vellos de la nuca.
-Kashira –Naruto la llamo despacio, estaba mirando de muy mala manera a su hermano.
-Estoy perdido –dijo lastimeramente Aiori antes de verse expulsado por una ráfaga de viento hacia atrás.
-¡Odori Kaze no Jutsu! –dijo Kashira haciendo que el viento sin forma alguna, levantase a su hermano por los aires y lo mandase a una buena distancia -¡Para que aprendas a respetar la privacidad de los demás! –Dijo ella, mientras le tendía la mano a Naruto –vamos, no quiero que papa nos regañe por llegar tarde a cenar –le sonrió, mientras que el rubio algo nervioso tomaba la delicada mano.
-Tu jutsu de Danza del Viento mejora cada día –le dijo mientras caminaban de la mano.
-Porque sentir lo que siento por ti, me ha hecho fuerte, Naruto-kun –le dijo ella, sonrojada –porque los sentimientos mismos, son los que nos hacen débiles o fuertes –dijo jalándolo para recoger a Aiori que estaba tendido en el piso con cara de idiota.
Mientras Naruto reía por la cara de Aiori, pensaba en las palabras de Kashira Hoenkhan.
----------FlashBack Ends----------
Rió suavemente, le gustaba aquel recuerdo, era un recuerdo que siempre le traía paz a su turbulento corazón, pero ahora, no lo hacia, su mente estaba bloqueada por una simple imagen, una persona.
-Sakura…Chan –suspiro mientras casi llegaba a su meta, Sakura había cambiado mucho en aquellos nueve años, se había vuelto un poco más alta y con ello más bella de lo que podía recordar, sus ojos verdes parecían llenos de misterios, diferentes a los de la infancia, que solo mostraban devoción y mas tarde, anhelo.
Ahora solo mostraban determinación y misterio, aunque había cosas que no cambiaban, como la finura de sus labios, su piel bronceada por el ardiente sol de Konoha, aunque sabía que no todo era bronceado también había blancura… Suspiro y movió su cabeza tratando de alejar aquellos pensamientos de su mente.
No debía pensar en esas cosas… No quería y no debía, no sabia si ella y Sasuke tenían una relación o que pero no quería volver a sentir lo que sintió el día que se marcho de Konoha.
Cuando removió lentamente una rama para llegar al sitio deseado, se percato de inmediato de que allí ya había alguien, recostado en la barandilla de aquellas aguas.
Sin siquiera saber su cerebro quien era, su corazón empezó a latir a mil por hora, cosa que no le pasaba a el desde hacia años, se acerco lentamente sin que aquella persona notase su presencia, a medida que se fue acercando le llegaron varios olores. Una mezcla de flores inundo su nariz, un olor a calidez y a la vez de soledad le punzaron el corazón, aquella persona tenía cabellos cortos y de color rosa, junto a ella había un paraguas cerrado, tenia el codo derecho apoyado en la barandilla mientras que descansaba el rostro en su mano y soltó un leve suspiro, mientras miraba las quietas aguas de aquellos termales.
Simplemente no podía ¿la había invocado? Se pregunto a si mismo Naruto y porque Sakura estaba allí a esas horas, peor aun ¿Por qué despedía un olor a soledad?
-Buenas noches, Sakura –susurro junto a su cuello –chan.
Sakura dio tal salto que Naruto penso que no volvería a ver la luz del sol jamás en su existencia.
-¡¿Na… Naruto?! –exclamo ella, pálida mientras le pegaba un coscorrón en la cabeza.
-Jejeje si soy yo –sonrió el mientras se sobaba la zona adolorida.
-¿Eh? Lo siento mucho –ahora su rostro había cambiado a extrañes -¿Qué haces aquí? –pregunto, alejándose un poco del rubio que para su placer y desgracia, se hallaba muy cerca de ella.
-Pues, vine a pensar aquí, es un sitio tranquilo y pensé que a estas horas no habría nadie –sonrió –pero veo que no es así, ahora ¿Qué haces tu aquí? –pregunto.
-Pensar… -suspiro ella, evitando aquellos ojos –bueno, yo me marcho para que puedas pensar tranquilo –le sonrío ella quedamente mientras tomaba su paraguas.
-Oye, oye, no es necesario –le detuvo el jalándola por la mano –podemos pensar los dos en silencio -el se acerco mucho a ella, tanto que sus narices se rozaban -¿Por qué me temes?
-¿Eh? –esa pregunta la disloco.
-¿Por qué me tienes miedo? Desde que llegue me huyes como si fuera una plaga o algo y ahora mismo te quieres ir ¿es que no me extraño nadie por aquí? –pregunto burlón.
-¡Que dices¡Por supuesto que te extrañamos! –exclamo ella, tratando de zafarse del agarre del rubio.
-No pareces muy contenta de que yo este aquí –dijo el, mientras se alejaba de ella, sin soltarla –Tus ojos no mienten, algo te perturba y tiene que ver conmigo –soltó el, sorprendiendo a la Kunoichi.
-Yo… es que aun no me acostumbro a que estés aquí, de verdad discúlpame Naruto, no quería darte esa impresión… -suspiro ella –te extrañamos a montones –y acto seguido lo abrazo –bienvenido a casa –dijo contra su pecho, dejando mas que sorprendido a un rubio que devolvía el abrazo, mientras su corazón latía desaforado y su mente se negaba a aceptar la razón.
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-¿Escucharon eso? –unos hombres que corrían desaforados a muchos kilómetros de Konoha, se detuvieron un instante.
-¡Vamos, vamos! –les apuro otro que se hallaba mucho mas adelante.
-Pero… -empezó otro.
-¡No podemos luchar contra esa cosa! –Dijo el que se hallaba mas adelante -¡huyamos! –alerto y salio corriendo, mientras los otros le seguían.
Corrían en un bosque, esquivando ramas, troncos, raíces y rocas de aquel lugar, mientras más corrían, mas escuchaban aquel sonido desgarrador, un sonido como el aullido de un lobo, un aullido agudo que atravesaba los tímpanos.
-Corran, corran –una voz calmada hizo eco en aquel endemoniado bosque –pero al final los atrapare –ahora hablo arrastrando las palabras.
-¡Ya estan aquí! –grito el hombre que lideraba a aquel grupo.
Todos los hombres se detuvieron frente a aquel ser que parecía de otro mundo, su sombra era tan grande que cubría parte de los cielos y podía encogerse hasta el tamaño de un corcel.
-Moriréis –la misma voz de antes se escucho, subido en el lomo de aquella criatura -¿alguna ultima petición? –rió quedamente, mientras aquel ser gruñía, en la poca luz se podía divisar, un cuerpo de lobo, rostro de dragón, sus patas delanteras eran de águila y las traseras de caballo y tenia tres amenazantes colas, como las de un zorro.
-Por…Por favor… No nos mates –suplico uno de aquellos hombres.
-Hombre que pide clemencia por su vida en la batalla no es hombre –dijo el jinete -¡Mueran! –sonrió mientras su endemoniado corcel, atrapaba con sus mortíferas garras de águila a tres de aquellos cinco hombres, los otros dos solo pudieron observar, horrorizados, como aquella criatura devoraba con placer a sus amigos.
-¡Esa cosa es del mismo infierno! –grito uno de los dos hombres.
-Exactamente –respondió fríamente el jinete, mientras le ordenaba a aquel ser que sujetase a los otros dos –no os lo toméis a mal señores, es solo que quiero saber cuan grande es el poder de esta criatura, solo quiero medir su fuerza –suspiro –pero ya es aburrido y quiero acabar ¡Tsukuyomi! –lo próximo que se escucho fueron los gritos de aquellos dos hombres, sufriendo la tortura de la luna.
-Te gusta hacerles sufrir ¿verdad? –una voz profunda y grave que no vino de ninguna persona, le pregunto al jinete.
-No… solo pruebo mi fuerza –respondió el hombre a la bestia, mientras los dos cuerpos quedaban inertes entre las patas de aquella criatura que luego se los trago con placer.
-Eres un humano extraño… por eso eres mi jinete –sonrió malignamente aquel ser.
-Volvamos, lo más probable es que la próxima aldea en destruir será Konoha –dijo, mientras se acomodaba en el lomo.
-¿Estas ansioso? –pregunto la bestia mientras se encogía al tamaño de un caballo adulto.
-No te imaginas cuanto –hablo, mientras tomaba unas riendas, en una de sus manos relució un anillo con el kanji de shu, aka, ake en su significado como Rojo Oscuro, mientras galopaba en aquel "corcel"con la luz de la luna se diviso su vestimenta, una túnica negra con nubes rojas…
Akatsuki estaba en movimiento.
----------Continuara----------
Lamento la tardanza pero dicen que es mejor tarde que nunca y yo creo que es verdad, en fin (me encojo de hombros) la verdad espero que el capitulo no sea pesado, porque a verdad es que son 21 paginas en el Word, bien ¿Qué os a parecido este capitulo? Espero de todo corazón que les guste (si no iré a vuestras casas y os jalare los pies) xD solo bromeo
Bien, bien, ahora antes de irme a dormir (son las 3:56 de esta mañana de Lunes 14) agradeceré los reviews que tantos ánimos me dan.
Aquescar: Bueno jeje, gracias por leer esta historia, y no importa si eres nueva o vieja leyéndola lo importante es que te guste, como has de haber visto en este capitulo he dejado ver un recuerdo de Naruto, en los próximos capis se vera mas de la vida de el rubio¡Muchas gracias por unirte a los lectores de FLA!
Kisame Hoshigaki: Kisame, Kisame aquí te dejo el cuarto capitulo de esta historia, espero que te guste y gracias por seguirme leyendo.
Eva-AngelElricY: Que puedo decirte aparte de ¡aquí esta! Como he prometido aquí esta el cuarto capitulo, gracias por aguantar la historia aunque vaya a ser ShikaTema, no, no me he olvidado del fic de ShikaIno que te prometí ¬¬ lo tengo muy pendiente, gracias por tus reviews y espero que est capitulo te agrade.
Hibi-Sensei: Hey que bueno que te guste esta historia, y que bueno que el NaruSaku no te desagrada jejeje, aunque como he dicho anteriormente, iba a ser un NaruHina pero me pareció mejor (y más cómodo) un NaruSaku, además creo que pegan más xD, gracias por tu review y espero tu comentario.
Shaman1: ¡Aquí esta¡El esperadísimo capitulo cuatro! Que lo disfrutes así como yo lo disfrute haciéndolo (aunque ahora mis dedos quieren un aumento u.uU que se puede hacer) Gracias por seguir pegado leyendo esto.
Samael: Disculpa que en el anterior fic escribí mal tu nombre u.uU es que el Word lo auto corrige y no me fije muy bien, gomen nasai, espero aceptes mis disculpa, ahora dejando eso de lado, aquí dejo este capitulo algo mas "extenso" espero que lo disfrutes.
Muy bien ahora yo me voy a dormir (aunque hace rato que Eva-chan se fue a ZzzZZzzZ) en fin eso no viene al caso, he cumplido y espero haberlo hecho bien, ahora… que descansen (bostezo)
Ja ne!!
Dark-Online is desconected…
