AVATAR: LA LEYENDA DE KORRA FANFIC

Viviendo contigo, muriendo sin ti

Parte 4

TEMPLO AIRE

Los ojos de Korra se abrieron de par en par ¿Asami había despertado? Quería estar feliz, de hecho lo estaba, pero todo estaba pasando demasiado rápido y no sabía cómo reaccionar. Su cuerpo terminó pesando más de lo que creía en un principio y cayó de rodillas poniéndose a llorar ¿de alegría? ¿Tristeza? No estaba segura, se estaba dejando llevar.
Meelo la abrazó, no le dijo nada, estuvo con ella un rato hasta que se calmó.

- Deberías ir a verla, Korra-

- Lo sé, Meelo, lo sé – trataba de parar las lágrimas – estoy contenta aunque no lo creas, Asami despertó y eso es lo único que me importa, pero siento que si la veo todo esto volverá a ser real y ha sido un mes horrible-

- Sí, pero tienes la oportunidad de verla despierta. Tienes la oportunidad de estar a su lado y encontrar una cura, deberías aprovechar eso.- El semblante del chico cambió – Asami está despierta, mi madre se fue en el sueño-

- Sí, es cierto y lo siento. No debería estar comportándome así, soy una persona fuerte – se limpió las lágrimas – le prometí que lo sería.

- Esa es mi chica- sonrió besándole la mejilla

- ¿Hace cuánto que estabas esperando hacer eso? – Se rio la chica mientras terminaba de secarse los ojos.

- Toda mi vida – le sonrió Meelo

Ella le devolvió el beso en la mejilla de sorpresa, haciendo que se sonrojase.

- Gracias – sonreía – estoy más calmada – le pegó levemente con el puño en su hombro – pero no te acostumbres ¿eh?-

El chico la ayudó a levantarse y la acompañó hasta el puerto, Tenzin estaba ahí esperándola.

- Apenas encuentre el libro te lo haré saber, de todas formas, si encuentras el momento ideal para meditar y contactarte con Raava sería lo ideal. Estoy un poco viejo y no tengo las energías de años atrás, pero voy a ayudarte en todo lo que esté a mi alcance, Korra.-

Ambos se abrazaron, luego la chica abrazó a Meelo, se asomó a la orilla del puerto e invocó al estado Avatar para ir desplazándose en el aire con fuego control casi como si estuviera volando, no quería perder el tiempo en un barco o lo que sea.

HOSPITAL DE CIUDAD REPUBLICA

Finalmente unos pocos minutos que parecieron una eternidad, logró descender en tierra frente al hospital y entró corriendo a este subiendo las escaleras a toda velocidad hasta llegar a la habitación. Solamente cuando llegó a la puerta de su novia fue cuando se detuvo a respirar, estaba nerviosa, agitada, nuevamente sentía que el alma se le iba del cuerpo.
Controló sus fuerzas, respiró hondo, tomó la manilla de la puerta y entró.

En la habitación estaban Bolin y Opal, ellos habían venido varias veces a ver a Korra los días posteriores al desmayo de Asami, había servido para que la morena no se derrumbara tan fácil, aunque claro, ella no les hacía mucho caso.

Días atrás

Opal llegó en la tarde del tercer día para saber más noticias, Asami recién estaba internada en el hospital, Korra estaba sentada frente a ella, casi inerte como una estatua por lo que no escuchó cuando la otra chica había entrado.

- Hey Korra-

- Hey – dijo de forma automática

- ¿Cómo está asami?-

- No sé, como la vez ahora-

- ¿No vas a comer algo?-

- No tengo hambre, comeré después-

Opal entendió de inmediato que Korra no iba a estar presente, por lo que acarició el cabello de la morena como despedida y luego se fue, cerrando la puerta lentamente.
Sabía que ella necesitaba tiempo para poder reaccionar.

Ahora

- Hey! – Bolin se acercó a Korra y la abrazó – que bueno que llegaste, nosotros ya nos íbamos, asi que te dejamos con Asami – Su rostro se puso serio- ¿Ya sabes que es lo que tiene? -

- Sí, pero no voy a hablar de eso ahora, es algo bastante grave – le sonrió a su amigo – pero prometo encontrar una cura-

La pareja se fue, dejando por fin a solas a Korra y a su novia.
Asami le sonreía pero se notaba que no tenía mucha energía ya que apenas podía tener los ojos abiertos, además que se veía demasiado pálida.
La morena se acercó a la cama y le tomó su mano, estaba bastante helada por lo que usó un poco de su energía para calentar el cuerpo de la chica enferma.

- Hey tu – Asami habló sonriéndole pero con una voz apenas audible.

- Hola – Korra besó sus labios despacio y acercó su cabeza – no vuelvas a asustarme de esta forma ¿oiste? -

La joven Sato se rio con un poco de dificultad, abrazó a Korra quien le correspondió con un poco de fuerza.

- Sé que ha pasado un largo tiempo, el Doctor Zeng me informó antes que llegaras. – Suspiró - ¿De verdad estuve inconsciente por tanto tiempo?-

- Sí – Korra comenzaba a llorar de nuevo – me diste un susto de muerte, no me fui de tu lado durante todo el tiempo, sólo ayer fui a buscar un poco de ayuda con Tenzin al Templo Aire, por eso llegué ahora casi corriendo-

- ¿Con Tenzin? ¿Eso significa que hablaron? -

La joven Avatar recordó la conversa con su maestro un par de días atrás en la habitación.

- Sí, hicimos las paces y al menos ahora nos acepta-

- Wow – el tono era débil, Asami seguía enferma, eso estaba claro – Tengo que enfermarme para que el mundo vuelva a cambiar – se rio

Korra se sentó a su lado en la cama, poder volver a verla despierta y hablarle era mucho más de lo que podía pedir en esos momentos.

- ¿Recuerdas algo de esa noche, Asami? -

- Por favor, no me pidas que piense tanto, estoy recién despertando de una especie de coma ¿cierto? – Korra afirmó con su cabeza – No tengo nada claro, sólo recuerdo que estábamos en la cena de la fiesta, es lo único que tengo en mi mente.- Miró a su novia con dulzura - ¿de verdad te preocupaste tanto por mí?-

- Tonta – le acarició su cabello – de verdad me preocupé, muchísimo, si algo te pasaba de verdad no sabía que iba a ser de mí, eres lo más importante que tengo. No sólo eres mi pareja o mi novia, eres mi compañera de vida, seguramente si no te hubiese conocido hace años atrás mi vida hubiese sido la del Avatar, probablemente igual habría tenido una relación con Mako y tal vez algunos cambios en lo que fue la guerra contra el Loto Rojo pero no habría tenido a nadie a quien escribirle después de lo de Zaheer , incluso siento a mi pesar que tal vez el senador Wu habría sido parte del "Equipo Avatar" y no quiero ni pensarlo jajajaja -

Ambas se rieron, se besaron, comieron y durmieron en la habitación. A Korra no le importaba nada en esos momentos, con saber que Asami estaba despierta de nuevo bastaba y sobraba, pero dentro de ella sabía que no era suficiente, que tarde o temprano el Cancer se la llevaría, que ahora mismo era incurable, que tal vez el día de mañana ella no volvería a despertar.
Tenía que encontrar una forma.

Esa noche, mientras dormía, Korra sintió que alguien la zamarreaba lentamente para despertarla , era Asami.

- ¿Sucede algo? – le dijo soñolienta.

- Bueno, he estado dormida un largo periodo de tiempo y la verdad me siento que si vuelvo a cerrar los ojos no voy a despertar otra vez- la voz de la chica estaba tranquila pero se notaba un poco nerviosa.

- No digas eso, te prometí mientras dormías que iba a buscar una cura para tu enfermedad- acarició su cabello.

Asami trató de sentarse en la cama pero no tenía fuerzas, Korra la ayudó para que se apoyara en ella.

- No hay una cura para esto ¿cierto?- El rostro de la chica tenía un semblante serio, aún sin poder hablar con fuerza y estar con poca energía, Asami se esforzaba por mantener todo de ella en orden.

-No, lo siento- Korra acarició el cabello de su chica – pero buscaré como sea la forma de que te recuperes.

Un momento de silencio se apoderó de la habitación, ninguna de las dos hablaba, era una noche tranquila, sólo el constante ajetreo del hospital se escuchaba fuera de la puerta pero nada más.

- ¿Sabes? – Comenzó Asami – No quiero morir, aún creo que me falta mucho por hacer, muchas metas por lograr y aventuras por tener. Cada día es un día diferente y siempre es una aventura cuando te acompaño en tus quehaceres de Avatar o cuando tengo planes parla compañía -

- No vas a morir amor…-

- No, escúchame Korra. – Le interrumpió – No quiero morir, pero acepto el hecho de que si mi enfermedad es incurable y tarde o temprano va a pasar, lo acepto, no tengo miedo. Si no llegas a encontrar una cura no te voy a culpar, sé que lo habrás intentado y habrás hecho todo a tu alcance, voy a estar muy orgullosa de ti. Además siempre podrías visitarme en el Mundo Espiritual ¿no?-

La morena no podía creer las palabras de su novia.

- ¿Te estás rindiendo?-

- No, sólo estoy aceptando los hechos que tengo frente a mí. Me siento muy débil, cansada, mi cuerpo no es el de antes y lo tengo muy claro. No tengo la fuerza que tenía antes de desmayarme y aunque no lo creas me cuesta demasiado hablar. Estoy usando casi toda mi energía ahora mismo para hablarte de esto.-

Korra se levantó de la cama, se acercó a la ventana y la abrió, dejó entrar una suave brisa a la habitación.

- No hables entonces, Asami. No quiero que te desgastes, ahora duerme y piensa con más claridad las cosas, hablaremos mañana ¿sí?-

- ¿No estas enojada? -

- No, me sorprende el escucharte hablar de esto de esa forma, pero creo que te entiendo, tal vez si yo estuviera en tu lugar también lo pensaría. De todas formas tengo un poco de sed y hambre, así que iré a la cafetería del hospital por algo ¿quieres que te traiga un refresco o algo para comer?-

Asami le pidió un jugo y luego de eso volvió a caer dormida, estaba agotada y merecía descanso.

Korra decidió salir del hospital e ir a dar una vuelta al parque, necesitaba refrescar su mente y despejarse en esa noche helada.
No le gustaba el hecho de que Asami se rindiera a morir tan fácilmente, no quería ni pensar en eso.
Se sentó frente a la laguna y bebió un poco de un refresco que le había comprado a un ambulante.

- En el Mundo Espiritual hay un ser que te cumple el deseo que pidas- le dijo una voz desconocida – Aunque donde recuerdo, fue realmente difícil de encontrar.-

Korra se levantó sobresaltada, a su lado estaba uno los Avatares del pasado, pero no era uno que ella conociera.

- ¿Hola? – fue lo único que se le ocurrió en ese momento.

Era un hombre joven, de cabellos rubios tomados en una trenza, vestía una ropa tradicional de la Nación del Fuego, tenía una barba corta. Tenía la particularidad de tener una cara un poco más afilada de normal junto con ojos de diverso color, rojo y verde.

- Mucho gusto Avatar Korra, soy Wei Lain, el 10°Avatar que llegó al mundo después Wan. Estoy aquí para ayudarte ya que yo también pasé por algo similar cuando estuve a punto de perder a la mujer que amaba.- El joven Avatar sonrió - ¿Quieres escuchar mi historia?-

CONTINUARA

¡En La Leyenda de Aang y de Korra NUNCA ha habido un personaje rubio!