El Bullet punch, o por su traducción, puño bala, es una técnica de boxeo bastante rara y aunque la mayoría de las veces solo se usa para dar referencia a lo vez de un golpe o ráfaga de puñetazos conectados en un muy breve lapso de tiempo. Sin embargo, se trata de una técnica propia del boxeo que implica que los músculos del brazo, hombro y parte de los tendones de espalda y pecho, funcionen como una especie de resorte, que permita disparar un golpe y regresarlo a su posición con tal velocidad y precisión, que no se necesite de encorvar o utilizar el cuerpo ni pies para obtener un apoyo fijo, y por ende golpear una ráfaga certera incluso en movimiento del lanzador.

Esta técnica requiere de un cuerpo ligero pero resistente, fuerte pero flexible. Es por eso que muchos entrenadores con Scizor tienen como opción ese movimiento, no únicamente por su furo cuerpo, si no que pese a su lentitud, son bastante fuertes y sus brazos le permiten ejecutar el bullet punch a tal velocidad que incluso el aire que desplaza puede lastimar, favoreciendo la intimidación y persuasión del sujeto objetivo.

Pero lejos de lo que se pueda pensar, no es el único que puede sacarle provecho a esa técnica…

Cae un hitmontop rosa, impactando violentamente contra el suelo con su cabeza, pero pese al duro y evidente daño da una patada giratoria que le permite volver a incorporar por unos segundos antes de car sobre sus rodillas, apenas sosteniéndose por su brazo derecho para no desplomarse. Lleno de escoriaciones, con partes de su piel quemada, un rostro hinchado que se resiste a cerrar los ojos, un brazo dislocado que evita caer al suelo, y piernas tan inflamadas que parece que van a reventar. Su corazón no puede más, sus pulmones llenos de humo tóxico le provocan toser para intentar limpiar sus vías. Y en una vilenta contracción que viene desde su vientre, tose y escupe una mancha roja, que no es más que el rastro de la sangre que se había regado de su interior.

Su cabeza le duele, sus piernas ya no responden, un espeluznante escalofrío recorre su espalda marcada por las mordidas de aquellos Arcanine. Algo no está bien, y lo sabe sin siquiera alzar la mirada. No quiere darse cuenta, que el impacto de su caída creó un pequeño hoyo en medio de la calle y poco a poco, se acerca a él una escuadra policial, que mientras avanza se escucha como van recargando sus escopetas y rifles, seguidos por ladridos de Arcanines tras ellos.

Un sujeto se acerca al filo de aquel agujero, se quita el casco y agita su cabeza. Saca del bolsillo de su chaleco un cigarrillo y lo enciende con el cañón caliente de su escopeta. Se lo acaba de un golpe, y con un suspiro, exhala el humo al mismo tiempo que exclama.

-Ya sabías que tu wide guard solo te cubría de golpes de cortina, no de proyectiles concentrados en un punto. Pudiste salvarte de las escopetas, pero no de mi rifle –se coloca unas gafas negras de las cuales sale un pequeño cable transmisor, que conecta a una terminal cerebral a la altura de la sien, al hacerlo se escucha un pequeño click y su cuerpo se sacude por un instante- Según esto, el juez ha dictado hace un instante una orden contra los tuyos, de hecho pensaba matarte en este instante –exclama mientras una sonrisa de dibuja de oreja a oreja- pero debido a esta orden te doy esta opción, ríndete y déjate atrapar por mi dusk ball, eres bastante fuerte, serías de bastante ayuda en el cuerpo de policía, incluso podrías unirte a fuerzas especiales con un poco de ayuda –se sacude el pantalón y posaderas para quitarse un poco el polvo, mete la mano nuevamente en uno de los bolsillos de su chaleco y saca un par de guantes con nudillos, acto seguido se los coloca- Pero si te niegas, pelea contra mí y gana tu libertad. Solo deja advertirte que nadie me ha ganado nunca –arroja una perturbadora risa malévola que hace que los arcanine de su equipo se coloquen temerosos de tras de los hombres, mientras esconden el rabo entre las patas y comienzan a chillar, aullar y gemir como si se les hubiera dejado afuera en una tormenta eléctrica, con el terror a mojarse-

-Nadie intervenga, en cuanto acabe con él iremos por el tyrunt.

La oficial se coloca en posición y salta alto para tomar impulso y caer con su peso y la rodilla sobre la frente del hitmontop, pero a medio camino, una fuerte presión la empuja, la sensación de que el cuerpo se desplaza a un costado pero la cabeza sigue fija invade a la oficial mientras su cuerpo comienza a girar a la derecha. Algo la ha golpeado de tal manera, que desgarra la tela, su pierna de metal resiste el golpe. Y, para cuando reacciona, su cuerpo impacta de costado al suelo haciendo rebotar su cabeza. Sorprendida, voltea a ver a su pierna mecánica, tiene una abolladura en el compartimiento de armas blancas, una rápida inspección de sus anteojos determina que pese a que se atascó el compartimiento de su arma corta, aun puede generar energía para su cortador de plasma. La otra pierna está bien, soportó adecuadamente el peso de la oficial.

Ella levanta la mirada y ve, emocionada, como el puño derecho de hitmontop emana vapor, hinchada y roja, es la apariencia de su mano, que apenas resalta ante la apariencia del brazo entero marcado por los músculos.

Apenas con energía, hitmontop comienza a "danzar" alrededor de la oficial para mantenerse caliente, para que sus músculos no vuelva a entorpecerse, y cada vez que sus pies no reaccionan, se impulsa y gira con la cabeza sobre el suelo para tomar respiro. Está agotado, no puede más.

-De alguna manera aprendiste a combinar los puños bala con el acabado de ultra puño –responde claramente satisfecha por el golpe recibido- definitivamente ¡debes ser mío! –Exclamó con emoción, se podía ver en sus ojos indicios de lágrimas, como si hubiera encontrado un enorme tesoro- Un pugilista como tú, necesita una entrenadora capaz –incorporándose- ¡únete a mi equipo! - gritó mientras se abalanzaba sobre él-

Ella lanzó un veloz puñetazo directo al rostro, se podía ver en su posición, su rostro, la tensión de los músculos y tendones de su cuello, el resalte de la de su pantorrilla y la enorme dilatación de sus pupilas, que ella arremetió con todo. Hitmontop por simple intuición se aventó de cabeza y con el impulso arrojó dos patadas sobre el puño para ralentizarlo y ágilmente, se incorporó, aprovechando el impulso contra atacó con otro puño bala.

Las puños chocaron, he inmediatamente se disparó el programa de análisis de su extensión ciber cerebral. Ella veía todo en cámara lenta. No por que tuviera una mayor velocidad de respuesta, ni algo similar a la súper velocidad, simplemente su procesador almacenaba datos de las circunstancias a velocidades obscenas. La extensión determinó al instante la potencia y velocidad del golpe, pero de todos modos no era necesaria. Cualquiera de los espectadores podía contemplar y escuchar, como el guante izquierdo se despedazaba por el impacto, como la presión del aire rasgaba su brazo y rasgaba la piel, una piel blanca como la nieve por la poca exposición al sol y tan suave como la de una chica adolecente. Esa delicada piel simplemente dio girones dejando expuesto su esqueleto metálico, al mismo tiempo que brotaba la poca sangre que nutria sus tejidos. Su brazo también era una extensión cinética.

La expresión de éxtasis de la oficial cambió en centésimas al ver tras las gafas que los dedos de su mano se abollaban y poco a poco colapsaban y se reventaban violentamente. "Una aleación de platino y paladio debería ser suficiente para resistir el giga impact de un Slaking" pensó ella mientras apretaba los dientes tan fuertemente que atoró la quijada, no por la rabia, si no porque por el rabillo del ojo alcanzó a ver como la palma de la mano de hirmontop se acercaba a toda velocidad directo a su rostro.

La el rostro que frunció hitmontop era aterrador, claramente estaba enfadado, se aventó en respuesta al puñetazo de la oficial, soltó velozmente dos patadas al puño antes de incorporarse y responder con un puño bala. Destrozó el puño de ella, pero no era más que chatarra metálica. Hizo colapsar su brazo mientras los demás elementos veían sorprendidos. Era sencillo, aprovechó el impulso, y desde su pecho emanó un escalofriante rugido. La hizo espantarse y retroceder un poco, para con su mano izquierda golpear el oído derecho de la oficial y reventarle el oído. "Sorpresa" pensó él.

El golpe canceló en seco las funciones de sus extensiones, necesitaba desconectarlas inmediatamente. En tan solo ese instante la oficial calló de nuevo al suelo, haciendo su cabeza rebotar un par de veces. Una contusión cerebral era el menor de sus inconvenientes. Tenía un pequeño fallo, sus piernas no respondían ya y tenía un brazo destrozado.

La tomó del cabello y la azotó de nuevo contra el suelo. Le arrojó un par de pisadas en la cabeza, enterrándola un poco en el concreto, ella sangraba, le faltaban dientes, trozos de los espejuelos se le incrustaron en los parpados; Su saliva estaba mezclada con sangre y chorreaba como agua de su boca, no sufría, su cerebro entro en modo hibernación para disminuir los daños. Ahora el cuerpo de hitmontop también estaba salpicado en sangre de la oficial.

Y para cuando había terminado de ensañarse con el cuerpo de ella, no nada mas rompiendo sus huesos, si no comiendo de ella, desgarrando con sus dientes su piel y tragándola. La alzó en brazos y la arrojó a los demás miembros del escuadrón que la acompañaban. Ella solo rodó inconsciente a ellos. Los arcanine comenzaron a llorar como cachorros, mientras que los elementos humanos estaban paralizados de miedo.

-Esto fue una verdaderas intimidación- exclamó con voz temerosa y rota uno de los sujetos, mientras intentaba asimilar todo lo sucedido.

Un instante, todo acabó en un instante.

Hitmontop se incorporó, y miró a cada uno de ellos con inferioridad, ese disparo de adrenalina le había incrementado momentáneamente su vitalidad. Listo para ir en busca de los compañeros y de su amo, salió de agujero y velozmente movió sus piernas. Sus ojos recobraron la vida y la terrible mueca de odio cambió a una de alegría y esperanza.

Solo tenía que colocar un pie frente al otro en lo que llegaba al punto de encuentro con Carmesí, una doublade, compañera de combates desde que nació.

De no ser porque un golpe le cerró los ojos, un violento bullet punch de un mega scizor verde que se ocultaba en los árboles del parque., una imagen que estuvo desde el inicio viéndolo pelear se acercó a él sigilosamente y lo golpeó en la nuca, apagándole la luz temporalmente. Mientras tanto, el se acercaba y lo tomó del cuerno de su cabeza. Lo llevaba arrastrando por la calle, en dirección a los demás elementos policíacos. Y de tras de ellos , el sonido fuerte, firme he intimidante de un par de botas militares que se aproximaban al cuerpo decadente de la oficial en el suelo.

-No pudiste con el trabajo ¿verdad?-se inclina a ella y comienza a esculcar sus ropas- te dije que no debías contenerte, ellos son fuertes, ni tu jauría de perros, hablo de tus hombres, pudo detenerlo. Aparte casi te cuesta la vida. ¡Aja! –Exclamó mientras sostenía en sus dedos una memoria- Tomaré esto –la guarda en su pantalón y cierra el diminuto compartimiento en la sien de la oficial caída- No debiste sobre estimar tus partes mecánicas, sea como sea, al menos hiciste algo bien, recopilaste información útil y me dejaste tomar el crédito – saca su billetera y la esculca- toma estos billetes, descansa, tómate la semana y si te sientes bien regresa a tus labores, recuerda que "mamá" también te quiere, recuerda ir al doctor y esas cosas. Jmmm –murmura pensativa- no creo que hayas escuchado lo que te dije. ¡Tú! El que se mojó los pantalones, ¿le puedes decir lo que acabo de mencionarle cuando despierte? Y cámbiate las ropas, quiérete aunque sea un poco.

-Si –con temor- lo haré Teniente Carmen.

-Burlonamente- Lleven a la comandante Jennifer a su casa, y pónganle algo bonito, que parezca que ha sido una mala pasada, que piense que fue una fiesta loca, hagan lo que quieran con ella, no recordará nada.-se ríe tan fuerte que se comienza a sobar el estomago y por un momento pierde la cordura- ¡Los demás! – Exclama mientras se acomoda el cabello- vienen conmigo.

-Toma su radio y también lo comunica con autoridad mediante su comunicador- ¡Todas las unidades, rodeen el edificio, cierren la calle y colóquense en sus posiciones! Es una escolta sencilla y nadie espera complicaciones, pero las autoridades han pedido que extrememos precauciones aunque nosotros creamos que no es necesario. –Sube a su vehículo, abre la cajuela y scizor avienta el cuerpo inconsciente de hitmontop, ambos suben al auto y se disponen a llegar al punto acordado por las fuerzas del orden-

-sonido de radio- Teniente, han dictado pena capital para el "paquete" y tenemos permiso para ejecutar a sus mascotas si se resisten a su captura. Déjeme por favor al shiny azul, sería bueno para mi colección. Cambio -se cierra canal de radio- ….