Capitulo IV: "Freaky Friday"

"Honey. Look… I think something's happened to us." Tess(in Anna's body) Freaky Friday

La venganza ya estaba planeada, al día siguiente buscaría por cielo y tierra aquel autito caro y lo dejaría como vehículo para exhibición de chatarra. Esa niñita tonta e insolente, pagaría muy caro haberse metido con él… si… definitivamente la detestaba, todo en ella era exasperante…ese tonito autoritario y altanero, esa mirada soberbia, esa actitud sexista, esas curvas exquisitas, ese rostro salvaje, ese carácter envolvente y salvaje… dios! Desde que la había visto no podía dejar de pensar en ella, y en lo perfecto que habría sido todo si en ningún momento ella hubiera abierto la boca…- Como un demonio Inuyasha! En que diablos piensas!?- se reprendió- tú ya tienes una mujer excelente a tu lado, no tienes que pensar en otra…no lo necesitas!- para lo único que quería volver a cruzarse a esa mujer, era para ver su rostro desfigurarse ante la visión de su autito arruinado, si…ese viernes sin duda sería un viernes de locos, pero en ese momento solo necesitaba tranquilidad, necesitaba parar de pensar por un momento y simplemente dedicarse a disfrutar de la noche, aunque fuera por unos segundos necesitaba hablar con ella… con la única mujer que le transmitía paz en ese momento; tomó su móvil y disco, tres tonos bastaron para escuchar del otro lado del teléfono aquella voz melodiosa, aquella que simplemente le inundaba el corazón de alegría- Ayame?... cómo está tu viaje?- ella no podía hacerse una idea de cuánto la necesitaba, de cómo la extrañaba, no estaba acostumbrado a estar sin ella, siempre que debía irse de viaje para él era una tortura, aunque últimamente se estaba acostumbrando a las torturas…


Kagome regresó casa de Izayoi completamente rendida, había pasado una velada increíble contándole a Miroku sobre las andanzas de Sango en su adolescencia…y es que ella estaba muy lejos de ser una santa, y su hermana no se quedaba atrás, pero estaba muy agotada como para ponerse a recordar el pasado, había sido una noche muy amena, llena de recuerdos divertidos y placenteros, de risas sinceras y obsequios…todavía no recordaba cuando había sido la última vez que se sintió así…en familia, compartiendo…por alguna extraña razón siempre que se le daba por acudir al pasado por más que se tratara de sus mejores recuerdos, siempre traían a colación algo que la hacía sentirse miserable… y ya se había sentido así durante mucho tiempo, por eso consideraba que al pasado era mejor dejarlo donde estaba, y mantenerse a salvo de las cosas que le hacían daño…así había vivido el último tiempo y así esperaba que siguiese siendo, además…ya no estaba sola…ahora tenía a Kouga que se desvivía por ella, que la completaba, la hacía sentirse necesaria, útil, la hacía sentirse por primera vez…primera y única en algo.

-AHGGGG!!!- bostezó cansada, una risa traviesa se dibujó en su rostro cuando recordó la expresión horrorizada de Sango al ver su "regalo", decididamente tendría que hacer esa clase de bromas más seguido, le encantaba ver ese gesto en el rostro de su hermana- bien Kagome querida…será mejor que te acuestes…- fue lo último que dijo antes de acostarse y caer rendida en su cama.


El sol asomó por el inmenso ventanal apenas pasadas las seis de la mañana, aunque tuviera que luchar contra su voluntad para levantase, sabía que era necesario, tenía que tomar su medicación a una hora estricta, y su tratamiento ahora que estaba lejos de su casa y su médico de cabecera se volvía más rígido y tedioso…como le hubiera encantado arrojar al demonio todo eso, pero no podía…no solo porque eso le habría significado una recaída terrible, y arrojar por la borda años de recuperación, sino porque muy en su interior sabía que necesitaba de aquel medicamento, que aquellas drogas le proporcionaban la tranquilidad que ninguna persona podía brindarle, ni siquiera Kouga.

Tomó entre sus manos tres frascos pequeños y opacos y se dirigió a la cocina en busca de agua.

Apenas había comenzado a despertarse, todavía se estaba desperezando, cuando atravesó la sala para llegar a la cocina, lo que vio ahí simplemente la descolocó, de no haber sido porque en un acto de reflejo se propinó a sí misma una cachetada habría creído que estaba soñando…delante de ella…ahí mismo! En esa cocina, había un hombre!...Un hombre DESNUDO!, la mandíbula de Kagome simplemente se desencajó, el tipo estaba de lo más tranquilo, ahí parado, completamente en bolas! En la casa de Izayoi sama, sin ningún tipo de inhibición, a buen seguro se trataba de su hijo…pero él sabía que ella estaría ahí…como se atrevía a aparecerse como Dios lo trajo al mundo!?, de repente, ante la sorpresa de la muchacha, el tipo habló.

-Ehhh… Izayoi, no está verdad?- preguntó él. Kagome simplemente negó con la cabeza, aunque no podía cerrar la boca, estaba demasiado shockeada…definitivamente los hombres en Tokyo eran raros…pero sobre todo estaban buenísimos… El tío que tenía delante era un verdadero espectáculo, decididamente una de esas bellezas que deberían quedar plasmadas para la posteridad, con una altura descomunal, un cuerpo fibroso, una boca que parecía hecha para acechar labios femeninos, una mirada intensa y llena de luz y para completar una larga y sedosa cabellera plateada, casi tan brillante como la del tipo que ella había atropellado la tarde anterior, el hombre se erguía frente a ella, con un porte decididamente devastador…no había más palabra para catalogarlo, sin mencionar que el hecho de mostrarse en su traje de Adán dejaba completamente al descubierto su "Grandeza"…si…el tipo era realmente "GRANDE"…y mucho…de hecho si aquel bulto en su entrepierna se hubiera encontrado cubierto por vaquero alguno, ella (que conocía mucho del tema) no hubiera dudado en aseverar que se trataba de un par de medias oculto, típica trampa caza-bobas…o ninfómanas…

-Maldito Viernes!- susurró Kagome- y yo metida con Kouga!- se lamentó la muchacha, no todos los días se le presentaba a una ante los ojos un Adonis superdotado y encima desnudo…pero estaba en casa de Izayoi, y la respetaba mucho como para tirarse a un tío en su sofá! Más aún cuando al parecer el tipo era un conocido de la mujer… tenía que aparentar tranquilidad, respiró hondo e hizo la cuenta regresiva, el hecho de que hubiera preguntado por Izayoi y no por su madre, dejaba en claro que no se trataba de Inuyasha…bien…un punto a su favor! Lo único que esperaba era que Inuyasha no fuera también una escultura articulada como el tío imbécil que había arrollado ni como este nudista de proporciones magnánimas…bien, nuevamente intentó recobrar el hilo de sus pensamientos…tenía que comportarse frente a su interlocutor.

-Quieres dejarle algún mensaje a Izayoi sama?- le preguntó Kagome, haciendo uso de la escasa cordura que conservaba en aquel momento…y todavía no había tomado su medicamento…a buen seguro tendría que duplicarse la dosis ese día.-

-No…mejor la espero- le respondió el muchacho con la mayor de las tranquilidades…al parecer no tenía la menor intensión de cubrir sus dones…al parecer estaba muy orgulloso de ellos-

-Y no es para menos!- exclamó la joven sin notar que estaba pensando en voz alta, el muchacho simplemente levantó una ceja, así que rápidamente la chica trató de cambiar el tema- Soy Kagome Higurashi… hija de una amiga de Izayoi sama…

-Ahora que lo recuerdo creo que ella me había comentado que vendrías… Yo soy Sesshoumaru Taisho…soy su hijastro- espetó extendiéndole la mano a Kagome, la joven simplemente lo miraba anonadada…acaso Izayoi se lo estaba montando con el hijo de su marido?, eso no tenía mucho sentido, menos en su propia casa y mucho menos viniendo de una dama como Izayoi- ella es escultora…yo soy su modelo…así es el arte- Kagome pareció respirar aliviada, aunque todavía creía que esa familia no era mucho más normal que la suya, acaso el marido de aquella mujer no se molestaba por eso? Y su hijo?..Dios! debía dejar de hilar pensamientos o acabaría con migraña antes del desayuno-

-Ya veo…si me disculpas debo tomar mi medicina- les espetó con cierta frialdad, no tenía intención alguna de seguir siendo testigo de aquel espectáculo, sobre todo porque el tipo ya comenzaba a alborotarle los estrógenos, así que simplemente se sirvió un importante vaso de agua y se dirigió a su habitación para atragantarse con sus pastillas.-

-Adiós… fue un placer- le exclamó el joven con un guiño de ojo que consiguió que el cuerpo de la muchacha se tambaleara…si…estaba comenzando a sentir que se le bajaba la presión…como un demonio…ahora debería colarse otra pastilla al coctel matutino! Lo que le faltaba…ahora sí el tío este también se había ganado el título de imbécil! se hubiera salvado de caer en el prototipo de no haber sido por ese ridículo guiño! Acaso se pensaba que porque estaban solos y porque estaba desnudo, ella le iba a dar cabida para algo más? Ja! Ni en sueños…se tendría que conformar con el onanismo si pretendía tirársela a ella!


-Querías verme?- cuestionó Miroku al entrar, en aquel desordenado cuarto en el que Inuyasha solía refugiarse durante días cuando necesitaba componer, enseguida el joven se sintió invadido por el olor asfixiante a tabaco que reinaba en aquella estancia- sabes deberías dejar un poco el vicio… así terminarás muriéndote de un paro cardiaco en el próximo polvo que eches…- su amigo simplemente le dedicó una sonrisa socarrona, podía saborear el dulce gusto de la venganza y la victoria…así que los comentarios de Miroku respecto a su modo de vida, lo tenían completamente sin cuidado-

-Dime Miroku…- intervino finalmente- podrías ayudarme a localizar el vehículo que te dije anoche?

-Sí…por supuesto, con el número de matrícula lo puedo localizar enseguida…pero deberás darme tiempo hasta entrada la tarde…tengo algunos asuntos que resolver, está bien?

-No hay problema…- le dijo regalándole una sonrisa siniestra que provocó que el cuerpo de su amigo se tensara- tiempo no me sobra…pero este caso amerita la espera que sea necesaria…

-Por cierto Inuyasha… desde cuando te volviste tan cordial que quieres buscar a un tipo que te arrolló para darle las gracias eh? Eso no va contigo…además si te ayudo…no hizo más que lo que le correspondía, por lo tanto no es necesario agradecer nada o sí?- le cuestionó intrigado el joven de ojos azul profundo-

-Ay Miroku… en primer lugar yo nunca dije que quien me hubiera atropellado fuera un tipo…y segundo tú no tienes idea del modo en que pienso darle las gracias- le espetó lanzándole una sonrisa de complicidad-

-Oye…pero…y tu novia? Acaso piensas aprovecharte ahora que está de viaje para tirarte a cuanta tipa se te cruce?

-No seas corto! Porque en tu mente perversa no pueden pasar otros modos de agradecimiento que no se relacionen, directa o indirectamente con la cama?

-Pero…tú y yo bien sabemos que no es necesaria ninguna cama para portarse como Dios manda!

-Eres un depravado…pero para tu tranquilidad no le pienso ser infiel a mi pareja…solo quiero retribuir una cortesía…nada más- ciertamente Inuyasha no podía revelarle sus verdaderos planes a su amigo…a buen seguro le saldría con algún planteamiento moral y sabe Dios que otras cosas…mejor dejarlo así y que luego de concretada su venganza Miroku se enterara de todo.

Continuara…

"La Venganza Es El Placer De Los Dioses" Alejandro Dumas

Proximo Cap: "Revenge" Inuyasha concreta su venganza, pero luego descubre que su agresora es una persona inesperada... y definitivamente se da cuenta de que

acaba de ganarse una enemiga muy peligrosa...la guerra apenas comienza y la casa de Izayoi de convertira en un campo minado, para

la batalla entre Inuyasha y Kagome.... La furia de dos titanes ha sido finalmente desatada

y comienza a hacer estragos!