NA: Todos los personajes, derechos de autor etc pertenecen a Stephenie Meyer.
¡Hola! Siento tardar tanto pero tenía exámenes de por medio :S, bueno quiero que sepáis que estoy muy contenta y super emocionada con esta historia es la primera vez que con solo el prólogo y dos capitulos consigo CASI 40 REVIEWS jajajajja por casi me caí de la silla cuando los vi jajaja XDXD os lo agradezco mucho me alegra un montón que os esté gustando la historia y espero que siga así ^^ jajaja ya me callo y ahora
¡A LEER!
A contra corriente
No pido riquezas, ni esperanzas, ni amor, ni un amigo que me comprenda; todo lo que pido es el cielo sobre mí y un camino a mis pies.
Robert Louis Stevenson (1850-1894) Escritor británico.
En el capitulo anterior…
[…], entonces me di cuenta ¿Dónde estaba Mike Newton? ¿El rey supremo, el capitán, de su queridísimo equipo de fútbol americano? Miré a Edward y lo comprendí todo, él era el nuevo rey, el rey de la selva, por eso todo estaba en descontrol, Cullen había cambiado las reglas del juego.
-A por ella- Fue lo último que oí y la antigua Bella despertó por completo.
Capitulo 3:
La heroína de Forks
Dos chicos, que me sacaban tres cabezas y un brazo suyo era como dos piernas mías, me sujetaron cada uno de los brazos, en ese momento cerré por una milésima de segundo los ojos, algo en mi mente hizo "clic" y cuando volví a abrir los ojos supe el modo en que los derrotaría uno por uno.
Otro del equipo de fútbol avanzó para darme un puñetazo, pero antes de que pudiese hacerlo me agarré de los brazos que me sujetaban y me di impulso consiguiendo que una fuerte patada se clavara en su estómago, por consiguiente enredé su cuello con mis piernas y me deshice del agarré en mis brazos, apoyé las manos en el suelo, efectuando el pino ya que seguía sujeta a su cuello, y lancé al chico con el agarré de mis piernas hacia los dos grandullones que me habían sujetado y cayeron en redondo al no poder evitar chocarse contra mi "lanzamiento", tuve que hacer una voltereta para poder quedarme de pie después de esa llave, "tres menos" pensé sonriente y miré a los demás que ya no se sentían tan entusiasmados.
-¡vamos! ¿A que estáis esperando?- Insistió Tanya entre dientes, casi podía ver el humo salir de sus orejas. Entonces un chico algo indeciso corrió en mi dirección, esquive con gran facilidad su puñetazo, pero en seguida medí cuenta que el chico sabía lo que se hacía, pues la forma de moverse no era de cualquier novato sino la de un boxeador, me tuve que andar con cuidado pero sus movimiento seguían siendo demasiado lentos y evite sus golpes con la misma facilidad que con el primer puñetazo, estaba por acabar con el bailecito cuando otro tipo más se hizo el valiente e intentó atacarme por la espalda, solo tuve que apartarme un poco a la izquierda en el momento justo y el boxeador hizo el trabajo sucio por mí. Con el chico de la nariz rota ya eran cuatro, y con el boxeador hice cinco al derribarle ágilmente con un golpe en las costillas y otro en sus partes.
-En vez de mandar a alguien a que solucione tus problemas… ¿por qué no resuelves por ti misma lo que te molesta?- Le pregunte cuando vi que los demás ya no tenían intención de acercarse y Tanya iba a ejecutar su siguiente orden.
Mi provocación hizo efecto.
-Te dejaré en el suelo Swan y no volverás jamás a este instituto- Me amenazó la rubia.
-Acepto el trato, yo me voy del instituto si tú me ganas, pero si yo gano… ellos- Y señalé con el dedo índice a los de fuera- se podrán sentar en las mesas, dentro, y con quien ellos les apetezca, vamos como antes.
-Ok- Tanya alias "rubia oxigenada pechugona" contra la "dulce" y "adorable" hija del jefe de policía Swan, primera ronda.
Después de ver como Tanya se puso en posición de *kick boxing (NA: el "kick boxing" es un deporte de contacto en el cual se mezclan técnicas de boxeo y algunas de arte marciales como el karate y el Taekwondo) interioricé un "gracias" a mi amiga Rosalie y a sus incansables entrenamientos en el gimnasio utilizándome como muñeco en sus quehaceres de pegar a Bella como saco de patatas, primer golpe; una patada que esquivé por los pelos, debía admitirlo después de todo la rubia tenía algo de seso en la mollera, sabía lo que se hacía.
-¿Sorprendida?-Me preguntó sonriente.
-Solo un poco- Le contesté arrogante. Después se puso de nuevo en posición de ataque y yo me quedé algo pasota ante su postura, solo lo hice para cabrearla y desviar su concentración, pero debía mantenerme en guardia. Se acercó con rapidez y lanzó una patada alta, sino me hubiera agachado "adiós cabeza", seguidamente realizó otra patada y cuando creía que me iba a dejar sin estómago una mano con un bronceado dorado y de uñas de un rojo intenso detuvo sin problema su patada.
-¡Bells! ¡No sabía que en tu nuevo "Insti" hacían peleas de kick boxing!... ¡lo llego a saber y me vengo contigo mucho antes!- "No puede ser…" pensé al oír su voz suave con ese tono de soberbia que le caracterizaba junto al olor de su infalible perfume de Touch y su demasiada perfecta manicura.
Alzó con la mano, que seguía sujetando la pierna de la rubia, mucho más arriba y obligó a Tanya a sentarse en el suelo, después me apretujó en un caluroso abrazo por la espalda, todavía no me había girado a comprobar que era ella pero no había dudas; la millonaria, perfecta en todo, rubia pero inteligente y quien era capaz de bajar la autoestima en cero coma estaba en Forks.
-¡¿Rose que cojones haces aquí?- Medio grité entre el asfixiante abrazo de mi amiga. Cuando me soltó me gire y la vi ahí, con su sonrisa "trident", (NA: Trident es una marca de dentífrico, pasta de dientes, en sus anuncios siempre sale un chico-a sonriendo exageradamente tras lavarse los dientes con el producto XDXD)
Puso la mano en señal de Stop delante de mi cara y empezó a imitarme burlonamente.
-"hola bellísima Rose me alegro de verte" hola Bells yo también te he echado de menos…- Dijo y bajó la mano, se quitó las gafas de sol y se cruzó de brazos.
- "hola perra me alegro de verte"- Y comencé a reírme escandalosamente, mi amiga debería de haber aprendido ya, que voy al contrario de lo que me dicen.
-veo que has salido de tu jaula- Respondió satisfecha y yo rodé los ojos.
-¿Cuánto?-Pregunté y su sonrisa se ensanchó el doble.
-¿Cuánto qué? No se de que me hablas…-Se hizo la loca pero a mí no me engañaba.
-¿Cuánto habíais apostado que aguantaría, Rose?
-¡ah "eso"!- Dijo sentándose en una silla despreocupadamente y se llevó un cigarrillo a los labios, estos del mismo color que el de las uñas.
-sí, "eso"- Repetí sus palabras mientras ella le robaba el mechero al chico que yo había lanzado por los aires con las piernas.
-mmm… las mellizas dijeron medio año, Jason cuatro meses, Andrew hasta el segundo trimestre y Alex fue el que menos confió en ti, dijo un día y dos horas como máximo.
-y tú…
-una semana ¡he ganado!- Canturreó feliz con su cigarrillo ya encendido.
-¿tan mal me visteis este verano?- La verdad es que no estaba muy sorprendida, ya lo hicieron el año anterior y les hice perder a todos, sin embargo este verano seguramente me había quejado demasiado y les di motivos para hacerles ver mi verdadera desgracia en el cautiverio al que estaba sometida.
-¡era obvio que no aguantabas la idea de otro año ni por un segundo!- Le dio una calada al cigarro, soltó el humo y comenzó a reírse divertida.
-¡eh! ¡Nuestra pelea no ha terminado!- Gritó Tanya perpleja desde el suelo. Rosalie la miró por un segundo tomando otra calada y soltando el humo de forma sumamente lenta en su cara, volvió a mirarme a mí y siguió con su habladuría como si nada. Si Rose ignoraba a alguien de esa manera solo podía significar dos cosas; una, no valía la pena, y dos, no tenía algo que llamase su atención, creo que lo hizo por ambas cosas.
-Rose siento interrumpirte pero ella tiene razón, hemos hecho un trato- Rosalie resopló molesta y miró de nuevo a Tanya como si fuese un molesto grano en el culo.
-Tú y tú lealtad…-Murmuró- Esta bien, pero… ¿es que no te he enseñado nada? Las peleas de un uno contra uno no se hacen en el instituto, donde te pueden interrumpir.- Ahí llevaba razón, vi a Tanya que ya se había incorporado y cuando me iba a decir algo apareció la directora y su secretaria por la puerta de la cafetería junto con mi padre y otro policía más. Rosalie escondió en su espalda la mano con la que cogía el cigarrillo, se levantó de la silla y me arrastro a la mesa donde los únicos que seguían sentados eran cinco del equipo de fútbol masculino, entre ellos estaban Emmet y Jasper, y Edward sentado e indiferente en su asiento. Rose sumergió el cigarro en el vaso de agua de Emmet y le guiñó un ojo de complicidad, se dio la vuelta y puso su cara más inocente.
-¡Te dije que la encontraría!- Le dijo a mi padre que estaba estupefacto al igual que la directora, la secretaria y el policía.
-¿Qué ha pasado aquí?- Preguntó mi padre articulando cada palabra.
-No te lo vas a creer Jefe…- Empezó Rose, y es que ella por algún motivo que desconocía se llevaba tan bien con Charlie que hasta tenía la confianza de ponerle mote y llamarle así delante suya-… estaba buscando la cafetería como me dijiste donde estaría Bells, y cuando llego me encuentro con que todos están a fuera sentados en el suelo contra su voluntad por que este grupito, algunos también obligados, les ha dicho que no podían comer dentro y en las mesas, total que Bella, ya sabe como es su hija jefe, ha sido la única en plantarles caras y dejarles claro que ella no iba a permitir que semejante abuso se produjese en el tranquilo instituto de Forks, ¿Y cómo cree que han respondido ellos? ¡La han atacado! O sea ella se lo dice con la mayor educación posible y estos salvajes querían ¡DIOS SANTO ES QUE NO ME ATREVO NI A DECIRLO EN VOZ ALTA LO QUE QUERÍAN!- Para terminar puso una mano en su frente para darle un toque más dramático, pero lo peor de todo es que parecía sincera y la gente siempre caía.
-¿Bella es eso cierto?- Cuestionó la directora.
-Por desgracia directora…- Y quebré la voz a propósito para hacerles creer que estaba apunto de llorar-…ella tiene razón- Y escondí mi cara en el hombro de Rose quien me abrazaba protectoramente, como odiaba estas escenitas teatrales.
-¡directora están mintiendo!- Saltó Tanya- Bella ha venido a nosotros y nos a atacado- Contradijo queriendo hacerse la víctima.
-Tanya, ¿Es verdad que no habéis dejado que el resto del alumnado se siente en las mesas? – Le preguntó mi padre.
-Bueno…yy yo señor Swan…-Tartamudeó patéticamente y mi padre y la directora lo tomaron como un "sí".
-Que sepáis que esto se merece un parte de expulsión de siete días…- Le anunció la directora-…ahora por favor señorita Swan ¿podría venir a mi despacho?...
…
…
…
-Me niego- Respondí rotundamente. Estábamos en el salón de casa, me acababa de despertar del sock que me habían provocado las palabras de la directora en su despacho, era una sensación extraña que de repente los adultos pasen de verte como la peor escoria, a que te vean casi como una semidiosa e hija perfecta. Sin embargo la última parte de la conversación me hubiera gustado no escucharla, pero por supuesto mi padre se encargaba de insistirme ante aquella horrible propuesta.
-Bella…-Me regaño Charlie por el tono de mi contestación.
-Papá esto no tiene nada que ver con nuestro trato- Me defendí-… además a mí nunca me gustaron las reglas para ahora tener que asegurarme de que el resto las cumpla ¿A qué si Rose?- Busqué la ayuda en mi amiga.
-Esto Bells…. A veces ser el bueno, el poli, el héroe… no está mal- Dijo evitando mirarme directamente a los ojos.
-¿Qué te ha prometido para que me vendas?- Le pregunté escéptica.
-Rose no te ha vendido, le he pedido que viniera porque sabía que tenías problemas con ese chico en el instituto… ha venido para animarte, ambos pensamos que te haría bien verla- Me explicó Charlie pero no se por qué yo seguía viendo en la frente de mi mejor amiga la palabra "Traidora" gravada con hierro candente.
-¡Papá sabes como soy y me estás pidiendo que sea la poli del Insti! Sé que te hace ilusión que siga tus pasos… pero creo que hasta aquí llega tu fantasía- Charlie frunció el ceño, pero ¿qué esperaba? que la directora después de decirme; señorita Swan el centro sabe perfectamente tus "antecedentes" y aún así nunca les hemos dado mucha importancia… verá lo que yo le quería pedir, más bien proponer, era que dado que usted tiene experiencia de sobra con este tipo de problemas, era si podría ayudarnos con el orden y la estabilidad del centro ¿Qué creía? ¿Qué iba ha decir "sí"? ¿Gritar y ponerme a dar saltitos de alegría? ¡Vamos! ¡Que aunque haya sabido comportarme durante un año no significa que ahora sea un alma cándida o una samaritana!
-Rose te ayudará.
-¡¿Qu…Qué? Disculpa jefe pero ¿Qué has dicho que hará Rose?- Interrumpió Rose casi en un ataque de pánico.
-Así es, no te lo quise comentar antes por petición de tus padres, pero es cierto, el año pasado hablé con tus padres por teléfono y me dijeron que también te veían algo despistada en tus estudios… cuando les conté que a Bella le iba tan bien me dijeron que si podrías venir tú también, sin embargo en ese momento le dije que no para que Bella no se desconcentrara…, pero ahora que necesita una mano amiga que la comprenda es el momento adecuado, la semana pasada hablé nuevamente con ellos y estaban encantados con la idea.
-Pp…pe… pero…-Tartamudeó mi amiga y yo comencé a reírme como loca en el sofá.
-¡Esta bien jefe!, no se preocupe por la seguridad y tranquilidad de su pueblo ¡Rosalie Hale y Bella Swan tiraran al contenedor de la basura a toda la escoria!- Mi risa escandalosa se cortó de repente, ¿Es que el olor del pintauñas le había afectado al cerebro?
-¡Estupendo! ¡Sabía que podía contar con vuestra ayuda! Ahora mismo llamaré a la directora para comunicárselo…-Charlie se levantó del sofá y cogió su teléfono móvil, después desapareció por la puerta de la cocina.
-Por favor dime que de repente te diste cuenta que eras rubia y te volviste tonta- Concluí y Rose me hecho una mirada asesina, si las miradas matasen...
- ja, ja … que graciosa, pero no, encima que lo hago por ti…
-¿por mí? A ver explica eso…¬¬
-Bella si no aceptas el trato, tarde o temprano romperás el acuerdo que hiciste con tú padre y acabarás en un reformatorio.
-FlasBack—
1 año antes, Forks, 1 de Septiembre, casa del Jefe de policía Swan…
-Supongo que sabes por qué estas aquí- Me dijo Charlie.
-Que siiiiii papá, no empieces tú también…-Le contesté cansada otra vez de los sermones, aunque Reneé y yo habíamos pasado un verano medianamente bien, había decidido mandarme con mi padre a vivir, sospecho que es más fácil cargarle el muerto a otro.
-A mi me hablas con respeto- Me cortó elevando la voz pero sin gritar- yo no soy como tú madre, que te quede bien claro que si tengo que ponerte a alguien para que te vigile las 24 horas del día, lo haré, que si tengo que meterte en una celda para que te calmes, lo haré, y si tengo que ponerte unas esposas también lo haré.
-¡Si es así como me ves! ¡Hazlo! ¡Hazlo papá!- Le reté. Y adivinar donde pasé mi primer día en Forks… exacto, en una celda del pequeño y verde pueblo.
…
…
…
-Si consigues terminar el instituto con buenas notas y sin ningún escándalo serás libre para hacer lo que quieras, pero si sigues comportándote como si todo te molestase y te diese igual te llevaré a un reformatorio, a lo mejor ellos pueden hacer lo que ni tu madre ni yo hemos podido, educarte.
Miré a Charlie desde el interior de la celda, lo decía en serio, estaba dispuesto a enviarme a un reformatorio.
-Entonces esto es un trato- Finalicé y el asintió.
-Fin del FlasBlack—
-Gracias- Suspiré-Tienes razón, si no hubiera sido por ti ahora Charlie estaría cavilando sobre mi futuro en este instante, ¿pero por que quieres ayudarme? Es mi problema…
-Bells soy tu amiga desde que comprobamos en la guardería que la plastilina no era comestible, además me ha sorprendido que mis padres se preocupen por mí, la última vez que los vi fue hace seis meses, ni si quieran vinieron por mi cumpleaños; solo una tarjeta y regalos… así es como piensan que se solucionan las cosas, siempre trabajando y viajando, pero nunca han tenido tiempo para su única hija…
-lo siento- Dije apenada y la abracé para consolarla. En ese instante el timbre de la puerta sonó y escuché como mi padre abrió la puerta.
-¡ahhhhh!-Oí una voz aguda chillando de emoción en el recibidor- ¡Bella!-Me llamó Alice corriendo en mi dirección y me hizo un placaje en el sofá.
-¡Cuéntamelo todo! ¡¿Qué ha pasado? ¡El instituto está patas arriba!- Lo dijo tan deprisa que me costó entenderla.
-Calma *hormiga atómica (NA: "La Hormiga atómica" era una serie antigua de dibujos animados sobre una hormiga que tenía súper velocidad), te quiero presentar a Rosalie, ella es mi mejor amiga, junto contigo claro- Dije esto último para que no se ofendiese pero en realidad era verdad.
-¿Tú eres Rosalie? Eres igual a como te había imaginado- Alice y Rose ya se conocían a través del msn pero nunca se habían visto en carne y hueso.
-Tú también ere igual a como imaginé- Sonrió Rose apreciando el conjunto que llevaba Alice ese día, sí, si algo compartían como si se tratase de una religión era su pasión por la moda, o como yo las llamaba "Secta Fashion".
-¿Qué es lo que a ocurrido?- Le pregunté recordando lo que había dicho antes.
-Pues verás, después de que salieras del despacho y te fueses con tu padre, todos los "populares" fueron llamados uno por uno por el psicólogo del colegio durante las clases, a mi hermano también lo llamaron y me ha contado que el psicólogo les hacía preguntas sobre Tanya y Edward, e incluso de Mike Newton, el caso es que ahora se corren rumores de que Tanya va ha ser expulsada del instituto para siempre…
-¿Y Edward?-Pregunté algo angustiada, no sabía muy bien por qué pero me preocupaba no volver a verle- quiero decir si le han dado su merecido también- Intenté arreglarlo pero Rosalie ya se había percatado de que había algo raro en mí.
-¿uh? ¿Edward? Solo lo han expulsado tres días- Respondió sin importancia pero yo quería saber más, estaba ansiosa.- ¿Y ahora me vas a contar tú lo que ha pasado?
Rose y yo le contamos a Alice desde el principio que es lo que había ocurrido en el comedor y por último la conversación con la directora.
-¡Pero eso es fantástico Bella! Si tú y Rose ponéis se acabará el acoso…-Empezó a alardearme con elogios.
-¡para!-Grité- Alice, yo no soy así, nunca me ha gustado acatar las reglas de los demás, siempre he seguido las mías propias, y Rosalie es igual, no podemos convertirnos en vuestras salvadoras, ¿cómo vamos ha hacer que la gente cumpla las normas si nosotras somos las primeras en saltárnoslas? ¿Lo entiendes?
-¿Te acuerdas cuando te conocí?-Me preguntó Alice de repente- Aún llevabas tus mechas rubias, el pircing en la nariz, los ojos pitados con una gruesa raya negra, la uñas de color violeta…, por tus poros salía ese aire de rebeldía que ha mucha gente le daba miedo o les imponía demasiado para intentar acercarse a ti, sin embargo la única que se interpuso entre él y yo fuiste tú, el resto de gente miraba hacia otro lado o sencillamente no miraban.
"¿Cómo olvidar ese día?" Me pregunté a mi misma y cuando quise darme cuenta estaba sumergida en mis propios recuerdos…
-Flasback-
Hacia solo una semana que había llegado al pueblo, aquel día me había ido a Port Angeles a comprar los libros que me faltaban para comenzar el nuevo curso en el instituto de Forks, me adentré en una librería y sin darme cuenta se me hizo de noche. Salí de allí y cuando me dirigía hacia mi Jeep los gritos de una chica me llamaron la atención.
La pareja estaba en la boca de un callejón pero aún así podía verles, el chico al parecer estaba intentando aprovecharse de la joven. Ella seguía forcejeando hasta que él se cansó y le dio una bofetada, había poca gente en la calle pero todos éramos testigos de lo que sucedía, la chica comenzó a llorar y él la arrastró hacia el interior del callejón desapareciendo entre las sombras.
Me quedé ahí plantada al menos un minuto en el que mi cabeza discutía entre intervenir o no, solo había pasado un día desde mi trato con Charlie y no quería cagarla involucrándome en una pelea pero al final mi sentido de la justicia ganó y corrí en su dirección.
Llegué justo a tiempo, el chico había obligado a recostase a la joven, que seguía llorando, en la fría acera entre unos cubos de basura y unas cajas de cartón, él se preparaba para quitarse los pantalones sin preámbulos pero ni siquiera llegó a desabrocharse la anilla del cinturón, antes yo le propicié una fuerte patada en el estómago y lo aparté de la chica empujándolo hacia atrás. Me hubiera gustado seguir pegándole pero tuve que detenerme, le inmovilicé con una llave de kárate y llamé a la policía.
Nada más llegó la poli dejé que se encargaran ellos y yo me fui antes de que la chica me dijera su nombre o me diera las gracias, al día siguiente la chica apareció en mi puerta, me explicó que casualmente también vivía en Forks y el día que la salvé había salido de compras, la chica era tan despistada que se olvidó como llegar al lugar donde había quedado con su hermano y se perdió por las calles de Port Angeles.
Desde entonces me veía como su heroína, luego no paró de visitarme y seguirme a todas partes, finalmente en poco tiempo nos convertimos en muy buenas amigas, una amiga que me ayudó a controlar mi carácter y a parecer una chica normal dentro del instituto, solo para que mi padre no me enviara lejos de su lado, me confesó que sentía que si yo desaparecía ese chico la encontraría y terminaría con lo que empezó esa noche.
Aunque ambas nos hicimos inseparables en solo un año yo seguía echando de menos ser quien era antes, Alice jamás podría cambiar eso en mí por mucho que me necesitase a su lado, algún día yo ya no estaría ahí, eso debía de comprenderlo.
-Fin del Flasback-
-Yo quiero que la gente te vea como lo hago yo, y que a la vez puedas ser tu misma- Me dijo agarrándome las manos con fuerza.
-Alice, si soy yo misma me tendrás miedo y asco- Respondí tristemente.
-Eso no es verdad, se como eres y solo quiero que conozcan a la verdadera Bella- defendió insistente.
-Rose díselo tú- Le pedí a mi otra amiga que solo miraba atenta la escena.
-No eres tan mala Bella, eres buena pero a tu manera, además ya no tienes elección- Dijo emocionada- ¡admítelo! ¡Seremos las heroínas de Forks te guste o no!- Y la muy tarada comenzó a reírse, mientras Alice me volvió a abrazar emocionada y yo quise gritar.
En ese momento mi padre apareció por la puerta con una sonrisa de oreja a oreja.
-Cariño ve a ducharte y ponte guapa los Cullen nos han invitado esta noche a cenar- Las tres nos convertimos en estatuas de cera.- ¿Ocurre algo?- Preguntó Charlie.
-¿Cómo ha sido eso?-Logré preguntarle.
-He hablado con la directora y está encantada con vuestra elección, luego me ha dicho que los Cullen querían hablar conmigo, me ha dado su número les he llamado y quieren disculparse formalmente con una cena por todo lo ocurrido.
…
…
…
Hora; las nueve en punto de la noche, lugar; Mansión Cullen, Objetivo; salir con vida. Exacto allí estaba yo, mi día había sido de por si raro así que… ¿Por qué no añadirle también una cena con los padres de mi enemigo?, nótese mi ironía, y encima Rosalie la muy hija de p*ta va y me deja sola ante el peligro, "bueno, vale a lo mejor estoy exagerando pero es que vosotros no estáis metidos en un vestido azul vaquero, de palabra de honor y con un cinturón debajo de mis pechos que no me deja respirar, ¡ah! Y no olvidemos las mortíferas sandalias de tiras blancas con tacón, según mis dos mejores amigas iba perfecta, en mi opinión iba disfrazada ¿Dónde están mis deportivas desgastadas? Las hecho de menos T.T
-Bella ¿Vas a tocar al timbre o nos vamos a quedar aquí mirando la puerta toda la noche?- Dijo mi padre sacándome de mis pensamientos.
-Tampoco es una mala idea- Me miro mal y se adelantó para tocar el timbre- Solo era una sugerencia…-Murmuré nerviosa y la enorme doble puerta blanca se abrió.
-hola, usted deber ser Charlie Swan, el jefe de policía de Forks, y esta su encantadora hija Isabella Swan- Dijo el hombre de cabello rubio y ojos verdes que nos abrió la puerta, debía admitir que tener un padre así debía ser un pecado, "Un pecado que con gusto me gustaría probar… ¡Bella! ¿Pero que estas pensando? ¡Concéntrate!"
-Por favor pasen- Nos dijo otra voz mas dulce y una mujer de cabello castaño y ondulado, y de ojos marrones apareció ofreciéndonos entrar al interior de la casa.
En verdad hacían una pareja adorable y perfecta, ambos emitían un aura de felicidad y amor aplastante, los dos eran increíblemente guapos y vestían de manera muy elegante. Nos llevaron al salón principal donde podría caber toda mi casa ahí dentro.
Nos sentamos en unos sofás veis a la vez que una sirvienta dejó en la mesita de en medio unas galletitas y otros aperitivos.
-Me alegro mucho de conocerles, mi nombre es Carlise y ella es mi esposa Esme, estamos muy avergonzados por el comportamiento de nuestro hijo, por favor Isabella espero que puedas perdonarnos.
-Llámenme Bella, y yo no tengo nada que perdonarles, ustedes no son los culpables de los errores que cometa su hijo.
-¿Errores?-Intervino una voz en la entrada de la puerta.
-Sí, ya eres mayorcito para pensar por ti mismo lo que está bien y lo que está mal- Le eché en cara.
-Bella no seas grosera- Me regañó mi padre delante suya y Edward me sonrió con su estúpida sonrisa de lado.
-No, al contrario señor Swan, Bella tiene mucha razón pero, sin embargo, nosotros seguimos siendo sus padres y nos sentimos responsables de sus actos- Contestó Esme con total sinceridad, ¿Cómo era posible que Edward se hubiera convertido en el tipo que era ahora teniendo unos padres así?, las personajes por lo general eran así en muchas ocasiones por el ambiente familiar, por ejemplo Rosalie nunca tuvo a sus padres cerca cuando los necesitó, la madre de las mellizas murió cuando ellas nació y su padre iba ahora por su sexto matrimonio, o yo misma; padres separados, donde ninguno quiso encargarse de su hija hasta que se dieron cuenta demasiado tarde de los errores que cometieron, pero ¿él? ¿Qué diablos lo había llevado a ser así cuando tenía unos padres que lo querían y se preocupaban por él?
-Señor la cena está servida- Anunció una sirvienta.
-Vayamos a cenar- Dijo Carlise y fuimos al comedor; una sala rectangular con una larga mesa de madera y alrededor de esta unas sillas con aspecto de ser muy cómodas. La mesa estaba muy bien decorada con el más fino mantel y una bajilla, seguramente carísima.
-Antes de sentarnos y comenzar nos gustaría que nuestro hijo se disculpase adecuadamente, Edward- Le instó su padre. Edward soltó un suspiro y me miró seriamente.
-Bella ¿Perdonarías mi comportamiento? Además te prometo que no volverá a ocurrir- Me dijo mirándome intensamente a los ojos, casi pierdo el equilibrio sino fuera el codazo que me dio disimuladamente mi padre.
-eh… claro, te daré una segunda oportunidad- Contesté forzosamente con una sonrisa, por mucho que dijera todo eso no valía nada una vez en el instituto y ambos lo sabíamos.
-Y ahora ya podemos cenar, Edward, Bella sentaros juntos para que podáis hablar de vuestras cosas- Nos pidió Esme y me guiñó un ojo.
Todo iba bastante bien, Edward y yo no nos habíamos dirigido la palabra y de vez en cuando interveníamos en la conversación de nuestros padres que era sobre el trabajo de cada uno, resultaba que Carlise vivió antes aquí cuando era muy pequeño pero se fue con once años a Inglaterra, allí se convirtió en doctor y conoció a su esposa, había vuelto a su pueblo natal en busca de menos estrés donde pasar más tiempo con su familia, ahora trabajaba en el hospital, y Esme había sido una importante abogada al frente de su propio buffet, pero ahora solo se dedicaba a las tareas del hogar, era ama de casa.
-¿Qué te gustaría estudiar Bella?- Me preguntó Esme inesperadamente y yo por casi me ahogaba con el trozo de pan que bajaba por mi garganta.
-pues… bueno mi padre tiene la fantasía de que sea policía como él- Reí cuando pensé lo que había dicho- pero ahora mismo no tengo nada claro- Contesté con algo que sabía que no era una mentira, me costaba engañar a aquellas personas que eran tan amables conmigo.
-Eso es normal, cuando yo tenía tu edad tampoco sabía lo que quería hacer hasta el último momento- Carlise habló como si de aquellos días hubieran pasado siglos pero yo no le echaría mucho más de 35 años, parecía tan joven, al igual que su mujer.
-¿Cuáles son tus aficiones? Tus gustos o tus materias favorista, eso me ayudó a mi a decantarme por la medicina.
-A Bella le gusta mucho leer, sabe tocar la guitarra, cantar y es muy buena en los deportes, y aunque ella no lo admita también es una buena estudiante, deberíais ver sus notas en biología- Charlie comenzó alardear tanto de mí que consiguió que me sonrojara, pero por una parte me confundió, no sabía que me prestara tanta atención.
-Vaya, además de ser una chica guapa tienes muchas virtudes- Rió Esme y yo me sonrojé más.
-Creo que ya se porque Edward te ha estado molestando tanto- Insinuó Carlise y yo no entendí nada.
-A mi me gustaría ser médico, también me gusta la música, toco el piano- Habló repentinamente Edward al parecer el comentario de su padre le molestó y quería cambiar de tema.
-Que interesante- Le halagó mi padre.
La cena transcurrió, y cuando ya terminamos el postre, mi padre y sus padres continuaron hablando, yo un poco cansada me liberé con la excusa de ir al baño, y una sirvienta me guió hasta el aseo del piso de arriba, cuando abrí la puerta y me disponía a salir una mano me empujó hacia dentro de nuevo, sus brazos me acorralaron contra la pared, cerró la puerta con una patada y nuestros cuerpos se quedaron totalmente pegados.
-Edward ¿pero que crees que estas haciendo?- Dije enojada e intenté liberarme pero era como una estatua, no se movía ¿Cómo era que ahora tenía tanta fuerza?
-Eres como yo- Susurro apenas unos centímetros de mis labios mientras me miraban como si fuese lo que tanto había anhelado un niño pequeño por el día de navidad.
-no se de que me hablas…-Me defendí pero sabía que me había pillado, "¿habrá investigado sobre mi antiguo instituto?", desvié la mirada pero él me obligó a mirarle de nuevo cogiéndome por la barbilla delicadamente con una de sus manos.- Edward- El deseo en mi voz al pronunciar su nombre me delató y supe que si me besaba en ese instante no tendría fuerzas para resistirme.
Continuará…
¿Qué tal? ¿Queréis saber que pasa a continuación verdad? jjeje que morbosos/-as que somos, pero esk Eddie también... en el baño y los padres abajo ¡anda que no sabe ni na! jajaja XDXD jo no se vosotrs pero yo kiero ser Bella XD, aunque Eddie sea malo a mi me encanta (seee que masoca que soy XDXD), pero como ya sabéis guardo muchas cosas que explicaran la actitud de Edward (y no os las pienso contar :P). Y después de reclamar mi cabeza por dejaros así solo os digo una última cosa: REVIEEEEEWSSSSSSSSS!
¡AH! No se si lo habréis notado pero e intentado hacerlo más largo por petición de algunas XDXD ojalá tuviera más tiempo pero esto es todo lo que he podido alargarlo :(. Y ahora dejar vuestras opiniones, (si os gusta este Edward, si creéis xk su comportamiento es así...etc) TODO lo que querríais decirme, comentar sobre la historia, se admiten sobre todo cualquier tonteria jajajaj XDXD (excepto comentarios insultantes), y también bien venidas sean las críticas constructivas, que de los errores se aprenden ^^
:D:D¡DEJA TU REVIEW!:D:D
PD: No te vayas sin dejar tu REVIEW/COMENTARIO/MENSAJE XDXD
