Esta es la segunda historia que me animo a escribir, les aseguro que lo hago con meras intenciones de divertirme…

Los personajes son de la grandiosa mangaka Rumiko, y la historia es mía, algo literal para decir.

Estamos los dos con nuestro círculo de amigos. Todo es felicidad.

-ya te lo dije Yandry, Miharu usa pijamas con pandas.

Un momento.

-¡es mentira!

Lentamente desliza una fotografía sin revelarla sobre la mesa, como puedo la tomó y la miro. Es ella, durmiendo desordenadamente como siempre, con la boca abierta y mi pijama de ositos. O.o

-eres un ninja, un mago de las artes oscuras, con qué clase de duende morado haz hecho tratos para verme así… ¿acaso eres un espía encubierto? - me levanto con mi cara roja.

-¿no lo sabías?

-amigo- dice Yandry muy calmado, mientras lo toma de los hombros y ve como una furiosa chica se acerca a ellos con una cara de matona profesional de película barata- corre

Lo siguiente que se ve es una chica persiguiendo a un chico en el horizonte preguntándose cómo diablos este entró a su casa y le tomó esa foto.

Mientras cierto grupo de chicos toman la olvidada fotografía…

Solo diremos que todo quedó en secreto… para los 2000 amigos en instagram de Yandry.

Ah... casi lo olvido, nuestro lindo príncipe, murió.

Bueno no. Pero digamos que Miharu se vengó muy apropiadamente.

…4….

¡TÚ!

POV INUYASHA

Su mano seguía extendida y yo de manera dudosa la agarré. Tiró un poco pero aprovechando mi fuerza y su distracción hale su cuerpo hacía el mío.

Todo fue ridículamente perfecto, cayó encima de mí.

POV KAGOME

Ese atrevido me tiró encima de él, pensó que me quedaría quieta sutilmente encima de ese ser inmundo levanté mi rodilla con fuerza y me levanté, no miré atrás.

Estaba riendo en mis adentros mientras caminaba y una pequeña sonrisa escapaba de mi rostro, cuando de pronto siento que un casco me golpea y giro enojada.

Entonces lo veo, Inuyasha en el suelo retorciéndose, Sango a su lado muriéndose de risa y los demás mirando la escena con la boca abierta.

-ash niña ¿estás loca? ¡Te mataré!

-¿eras tú? ¡Qué diablos te pasa, porque me tiras encima de ti! PERVERTIDO- grito y él se queda en silencio y sonríe.

¿Está loco? Dicen que los hombres tienen el cerebro ahí. Pero no creía que fuera literal, ¿lo he dejado idiota? No, que va ese es así desde antes del golpe.

-y yo que pensé que no te inmutabas por nada, a la final si eres humana.

No digo nada, ese pequeño insecto me hizo salir de mis casillas. Él iba a seguir hablando pero Sango lo ha parado diciendo que es todo por hoy, que nos veríamos la próxima clase. Y todos han salido excepto los tres.

De la nada ha entrado también el amigo de Inuyasha ¿Cuándo diablos llego aquí? Se le ha lanzado a Sango esta se ha hecho a un lado y le ha pisado la cabeza. Miro todo sorprendida, Inuyasha mira todo como si fuera lo más normal.

-mi Sangito, ¿Por qué me tratas así? Yo que te quería hacer la madre de mis herederos.

-Miroku…- dice de manera amenazante y este solo atina a callar- bien Kagome no me decepcionaste, te quedaste corta al decirme que sabias algo del tema, eres una experta.

-¡qué dices!, no es nada de eso- digo apenada.

-bueno creo que ya conoces al idiota de aquí- dice señalando al chico que aún está siendo aplastado por la joven.- es Miroku, es un desvergonzado asique si te hace algo indebido o te molesta dímelo, yo sin problemas lo pongo en su lugar.

-¿ustedes son amigos?

-eh… pues si me llevo muy bien con todos estos idiotas desde primaria.

-tu nos amas Sango- dice Inuyasha sonriendo, ahora me mira a mí y su cara se ha puesto seria.

Agradecí a Sango por todo, fue mi salvadora y fue realmente divertido, en realidad estaba feliz de toda esta situación, hace tanto no practicaba este deporte, lo aprendí cuando en las tardes papá trabajaba y no quería estar sola, me gustaba pero después de un tiempo lo dejé y me acostumbré a mi soledad.

Voy saliendo del instituto después de ponerme mi ropa y Koga está en la salida.

-chica menta ¿quieres salir conmigo?

-¿disculpa? ¿Eso no es ilegal?

Y en ese mismo instante empezó a reír, debo admitir que su sonrisa era un espectáculo muy bonito, sus bonitos ojos azules adquirían un brillo único… un momento.

¿Qué diablos estoy pensando? Recuerda que él era un pervertido, aunque sabía que quizás no nos llevamos tantos años de diferencia, era ilegal y no había venido aquí a hacer amigos.

-¿te puedo contar algo?-dijo aun riéndose- soy el hijo del director, hago esto por diversión me gradué hace un año del instituto. ¿Me creías tan viejo?

-bueno, entonces no es ilegal.

-¿vamos?

-no

Y me fui, ese chico me ponía nervioso. Era un casanova, lo sabía pero parecía sincero y buen tipo.

Llegué a mi casa sin pensarlo demasiado y para ese entonces había olvidado el tema del inspector.

Y llegó el momento esperado. Obtendría respuestas, no sé porque sin proponérmelo comencé a temblar.

-siéntate- ordenó mi madre de manera seria yo sin duda solo asentí y lo hice

-¿y el abuelo y Sota?

-le pedí al abuelo que se lo llevase necesito hablar contigo.

-adelante- dije temiendo mis palabras.

FLASHBACK

POV NORMAL

Era un día de invierno, caían apenas unos pequeños copos de nieve y en una casa en particular en medio de la madrugada se escuchaba una discusión.

-vamos a separarnos.-dijo una señora con aspecto joven mientras bajaba la mirada y observaba los zapatos del que creyó era el amor de su vida.

-¿Qué estás diciendo?- dijo su esposo con cara agraviada.

-míranos, apenas te conozco, siempre pasa viajando o en tu trabajo. Ya no puedo seguir así.

-tienes otro…

-¿Qué diablos estas diciendo?

-bien si quieres eso así será- en ese momento el corazón de la madre de Kagome se rompió quizás esperaba un "luchemos por nuestro amor" pero muy en el fondo sabía que estaba realizando lo correcto.

No se esperó lo siguiente. Cuando amaneció su esposo ya no estaba y solo horas después recibió una citación del juzgado cuando leyó el título, cayó al piso y el papel con él.

"PETICIÓN DE DIVORCIO Y CUSTODIA DE KAGOME HIGURASHI"

La madre de nuestra protagonista hizo hasta lo imposible por conseguir la custodia de nuestra joven Kagome pero al parecer la influencia de su esposo era más de la que llegó a imaginar. Lloró y le pidió que no se llevara a su pequeña. Pero el corazón de un hombre cuando está herido es más peligroso que cualquier arma. Y cuando se la llevó, sin pensarlo la cortó de cualquier comunicación con ella.

Después de esa discusión. Antes de ir al aeropuerto Kagome se había escapado de su casa. Y sus padres estaban realmente preocupados. Cuando por fin, la niña regresó a su casa y sin necesidad de decirles algo, cogió a ambos padres de las manos y los sentó, la niña parecía ida.

Sus padres la miraron extrañados.

-sé que hay personas que sufren más que yo-dijo recordando a ese extraño niño- pero aunque quiero que ustedes estén juntos- empezaron a salir lagrimas del rostro redondeado de la pequeña- sé que no se puede… entonces concédanme estar con ustedes aunque sea separados.

-no se puede Kagome, conseguí un trabajo en EEUU y tu madre se quedará aquí- dijo inflexible el hombre que aunque no lo aparentaba sufría al ver a su pequeña así y sufría aún más por ver a la mujer que amó llorando.

-pues que tal si voy contigo y en unos años cuando sea una niña grande vengo a vivir con mi mami

-por favor- dijo la mujer con la que se había casado y él solo quiso morir , sabía que había sido un mal esposo pero no quería admitirlo , ella fue la que quiso dejarme, pensó , quería verla sufrir pero de alguna manera eso lo estaba matando.

Sin pensarlo más agarró a su hija y se fue sin despedirse. Sin saber que dejaba a la mujer que más amó en el mundo y aun pequeño que se gestaba en su vientre.

FIN DEL FLASHBACK

Para ese punto de la historia, Kagome estaba con el rostro serio y una cascada de lágrimas saliendo sin control, lo odio. Odio a su padre por hacerla sufrir, se odio a si misma por pensar que su madre no la amaba.

-Kagome, pensé que nunca volvería a verte pero tu padre hace unos días llamó y dijo que te mandaría de vuelta , le pedí explicaciones y no me las dio dijo que tenía mucho trabajo y que ya no podía hacerse cargo de ti.

-¿sabe de Sota?

-no, tu padre siempre creyó que tenía un amante aunque nunca fue así. Yo lo amaba y mucho pero llegué a pensar que él no. Quizás fue un error hablar de la palabra divorcio pero era mi única esperanza debí saber que con la mente cerrada de tu padre, la aceptaría y me olvidaría para siempre- dijo su voz melancólica asomando una sonrisa triste.

-¿Por qué nunca intentaste contactarme? Incluso si hubieras pedido visitas por ley te las hubieran concedido.

-tu padre se fue de aquí sin darme direcciones, solo sabía dónde trabajaba , claro que intenté verte pero tu padre era inflexible , ganó todos los juicios , tiene un gran poder y con sus investigaciones ha hecho mucho dinero.

-lo odio

-no digas eso, tu padre ha hecho un trabajo magnifico cuidándote, sé que parece un hombre frío y sin corazón pero dentro de su ser existe un alma bondadosa, aun creo en eso, quizás aún le guardo algo de rencor por apartar a mi pequeña de mi lado pero quiero decirte que no puedo ponerte en contra del padre que te ama.

Y eso fue todo, empecé a llorar como no lo había hecho en años, mi madre acostó mi cabeza en sus piernas y empezó a acariciar mi cabello. Y con el llanto sentía que poco a poco se iban los miedos , y los recuerdos tristes… las noches donde yo misma tomaba mis medicinas cuando enfermaba y papá no estaba , los días de la madre y padre donde nadie iba al programa de la escuela, todo fue borrado o bueno... todo quería borrarlo. No entendía a mi padre pero por mamá lo intentaría.

Esos fueron mis últimos pensamientos antes de caer rendida en brazos de Morfeo.

Cuando me desperté estaba en mi cama.

Era sábado. No sé qué diablos pasó pero lo siguiente que vi es a un chico en bóxer cantándole a un pato de hule rosa en la casa de alado. Abrí mis ojos a más no poder y él también al fijarse en mí.

Me acerque a la ventana que estaba a unos metros de mi cuarto. Y él igual.

-¡TU!- gritamos al unísono.

Estábamos comiendo helado y yo estaba muy feliz.

-el helado o yo-dijo mi príncipe riéndose

-el helado- dije

-si tú me amas

-ya quisieras. Natalhy te ama yo no

-¿celosa?

-ni un poco

Seguía comiendo mi delicioso helado, cuando el inútil ese me aplasta la cabeza.

Mi nariz estaba llena de chocolate, y el reía como una foca con ataque de epilepsia.

-No es gracioso

Iba a atacarlo cuando por error tropiezo y caigo encima de él embarrándolo con helado.

Ahora la foca epiléptica era yo.

Por ahí pasaba un paramédico y nos vió en el piso. Aun nos siguen haciendo exámenes en el hospital.

-no la aguja ¡no!- se escucha en la otra camilla.

Que hice yo para merecer esto.

Hola gente, debería estar haciendo mi tarea pero noooo… tenía que actualizar. Hace unos días hablaba con mi príncipe sobre la historia y cree que tiene fans… le he intentado decir que no es cierto pero ya practico su firma para los autógrafos, creo que con el golpe que me di entro en sí o eso creo…

No… está loco acaba de regalarme una foto de él para que me sirva de ¨inspiración¨

Bueno sin nada más que decir… adiós hasta la próxima, disculpen la tardanza.

Alguna pregunta que tengan sobre la historia o sobre nosotros estaría encantada de responder…

Besitos de panda

Miharu