Al llegar a la puerta del aula, alguien me impidió el paso, levante la cabeza y ahí estaba, el desquiciado de James, siempre me impedía el paso en todas las clases avanzadas que tengo, que solo son dos, James es un chico del nivel de Jasper pero no se llevan muy bien, digamos que se ignoran por mutuo acuerdo.

- James – sisee – quítate de mi camino, por favor. – dije amable pero cortante.

- ¿Por qué quieres entrar? El viejo latoso aún no llega, podemos entretenernos un momento hasta que llegue – dijo con sonrisa ladina, ¡Que asco! entonces sentí un frio recorrer mi espalda y supe que Jasper estaba detrás de mí, algo que me confirmó la cara de James al quitarse del camino.

- Después hablamos, linda – susurró el baboso de James, escuche un gruñido amenazador detrás, pero por mi bien seguí mi camino hasta los últimos asientos ignorándolo por completo, como siempre esperaba sentarme sola o con alguna chica retraída de tercer nivel, Jasper siempre se ha sentado delante de mí o en los asientos de los lados, donde María y su sequito pueden rodearlo con facilidad, pff, molesta por ese pensamiento deje caer mi bolso en el suelo mientras me senté medio acostada sobre la mesa.

- Alice... ¿Alice? – susurra el estúpido que se sentó a mi lado mientras me toca el hombro como para saber si estoy consciente. ¿Acaso no se da cuenta que estoy molesta? Solo la ofrecida de María puede arruinarme una de mis clases favoritas. Y ese metiche que no deja de llamarme.

- ¿Qué? ¿Qué pasa? – dije casi en un gruñido, levantando la cabeza para ver que quería y mi cara se volvió un completo mapa, mis ojos casi se salen de mis cuencas, lo sé porque vi mi reflejo en sus dos océanos azules – Jasper! ¿Qué estás haciendo aquí?

- También tengo Historia en este horario Alice – dijo como si regañara a un niño pequeño – con el mismo profesor y en esta sala, igual que antes del receso de invierno, soy tu compañero – odié el tono que usó y su rostro serio, sexy y perfecto, concéntrate! , me encantó eso de "soy tu compañero", me controlé para no soltar una risita tonta y en cambio solo hice una mueca con los labios, si él está molesto, pues, yo también.

- Me refiero a por qué estas sentado conmigo – dije entrecerrando los ojos, para que notara que me molesto su tono, aunque todavía repetía su voz en mi cabeza "soy TU compañero", ojala me acompañara por toda la eternidad.

- ¿Qué acaso no puedo? – dijo con cara de sorpresa – O será que querías sentarte con alguien más? - miro no muy disimuladamente a la mesa de James, ¿qué yo quisiera sentarme con ese fogón andante?¿qué acaso está loco?¿pero qué le pasa?

- ¿Qué? Dime Jasper ¿acaso nos mentiste a todos y no eres rubio natural? – le pregunte imitando su semblante irritado.

- ¿Ah? – fue lo único que salió de su boca mientras me miraba completamente confundido

- Para insinuarme que puedo querer sentarme con James, tienes que estar usando un decolorante muy fuerte, en serio, eso mata neuronas, ¿o lo de las mujeres rubias también corre para los hombres? – dije molesta, es que ¡Por Dios!¡es James!¡¿qué clase de mujer cree que soy?

- Lo siento, soy natural Alice y lo de los rubios no corre para mí ni para Rose – dijo de lo más calmado y sonriente ¿cómo puede estar ahora contento si acabo de tratarlo mal? – Y que bien que no te dejas engañar por los tipos como él, no es para ti, James no respeta a las mujeres y tú mereces alguien que te respete y … te quiera – dijo tan serio y seguro que se me hizo un nudo en el estomago y casi juraría que se sonrojo al decir lo último, aunque podría ser solo mi imaginación, porque en estos momentos no sé si gritar de emoción o derretirme en el asiento, eso sí, sentí arder mis mejillas, genial!, debo estar muy sonrojada!.

- Gra… g..gracias – me salió la voz ahogada y ¡por qué tenía que tartamudear!¡Dios por qué me odias! No pude sostenerle la mirada así que vi hacia delante y caí en cuenta que el profesor Stark ya estaba frente a la clase, traté de entender que es lo que decía, pero la mirada constante de Jasper no me dejaba hacerlo.

- ¿Qué tengo monos en la cara? – le susurré para que ya dejara de mirarme y pude oír una risita contenida, pero ¿será bipolar?, ¿no estaba molesto hace unos minutos y ahora se ríe?

- ¿Por qué no quieres que me siente contigo? – preguntó de repente y no puede evitar mirarlo, estaba vuelto hacia mí, con un brazo apoyado en la mesa sosteniendo su cabeza, atento a mi respuesta, de hecho creo que estaba atento a todas mis reacciones, sí seguro, ya quisieras eso Alice, maldita y perra conciencia!.

- No es que no quiera, solo es extraño – dije segura y tome aire para continuar – además tú siempre te sientas cerca de … María - su nombre me salió bañado en veneno, pero no lo pude evitar, cuando la nombre el codo de Jasper resbaló, dándose un golpe seco en la cabeza, me asusté mucho pero cuando lo vi levantarse sobándose la cabeza tuve que morderme la lengua para no soltar una carcajada igual a la de mis compañeros.

- Silencio! Silencio todos! – dijo el sr. Stark - ¿Mi clase le provoca sueño señor Hale? – añadió mirando a Jasper que le devolvió la mirada con rostro serio y se disculpó, diciendo que no se volvería a repetir, yo en ningún momento aparte la vista de Jasper y el profesor seguro se dio cuenta porque…

- Srta Cullen, podría decirme ¿Cuáles son las injusticias sociales que arrastró el desarrollo de la industria a nivel mundial, luego de la revolución? – demonios!

- Sí, claro, la revolución …- dije mirando el pizarrón donde alcance a leer Revolución Industrial, uf, suerte que leí un libro no hace mucho sobre eso – industrial generó muchas desigualdades debido a que la mayoría de los puestos de trabajo se volvieron innecesarios … - y seguí explicando lo que había leído y agregué algo de un documental de la BBC que vi con papá cuando era pequeña, por suerte tengo una excelente memoria cuando la necesito.

- Muy bien Alice, por lo menos alguien que no venga solo a dormir en mi clase – dijo y volvió a retomar la marcha. Entonces noté algunas miradas puestas en mi, miré a mi alrededor y primero di con la chica, creo que su nombre es Charlotte que estaba sentada en la mesa delante de mí que me sonrió y su compañero Peter susurro un bien hecho, me di cuenta que estaban tomados de las manos, por lo que debían ser novios, luego me tope con la mirada de James que sonreía y al cual ignoré, luego vinieron las dagas que salían de los ojos de María desde el otro lado del salón y por último Jasper que tenía una media sonrisa fija en mí - Cada día me sorprendes más – dijo bajo todavía sobándose donde se había golpeado.

- ¿Estás bien? – Susurré, él asintió con la cabeza y se le escapo un gesto de dolor – déjame ver – dije levantando mis manos hacia su cabeza.

- No, estamos en clase – susurró de vuelta – Vamos Jasper no seas bebé – le respondí metiendo una de mis manos en el sector que se golpeó, entre su cabello, que resultó ser mucho más suave de lo que esperaba, comencé a presionar despacio sobre el cuero cabelludo y lo vi cerrar los ojos y una sonrisa se posó en sus labios, que ganas me dieron de besarlo pero en vez de eso presione un sector que sentí un poco más abultado e hizo una mueca de dolor.

- Lo siento – dije retirando mi mano - Jasper se esta hinchando, cuando termine la clase vamos a la enfermería a pedir algo de hielo.

- No es necesario Alice, ya no me duele – dijo – no tienes que preocuparte por mí – y su sonrisa se amplió aun más, me recordó al gato de Alicia en el país de las Maravillas. ¿Cree que soy tonta, qué no vi el dolor en su cara?, no iba a dejarlo así sin más.

- Vamos a ir Jasper y punto. No me contradigas – dije seria y me volví para poner atención el resto de la clase y él hizo lo mismo, pero lo sentía mirarme de vez en cuando, y eso me ponía nerviosa y me ilusionaba más de lo seguro para mi corazón.

En cuanto sonó el timbre para finalizar la clase, comencé a guardar mis cosas y Jasper hacia lo mismo pero lo noté algo lento.

- Ni se te ocurra escapar – le advertí y el negó con la cabeza y volvió a hacer esa mueca de dolor. – ¿No que ya no te dolía? – Le espeté colgándome el bolso al hombro – vamos a que te vea la enfermera – dije caminando hacia la puerta, con Jasper pisándome los talones.

- Alice de verdad no es necesario ir a la enfermería, no fue nada – dijo al salir del aula, intentando zafarse de que lo revisaran.

- ¡Que no fue nada! ¿Crees que no me doy cuenta de tu cara de dolor cada vez que mueves la cabeza? Y no paraste de sobarte toda la clase – dije ya algo molesta ¿por qué siempre hace las cosas tan difíciles? – Deja de comportarte como un niño pequeño Jasper – y tomé su mano para arrastrarlo hasta la enfermería, aunque a mitad del camino ya iba a mi lado sin ninguna resistencia y sin soltar mi mano, no es que me este quejando, pues yo tampoco tenía intención de soltar la suya.

Llegamos a la enfermería, estaba abierta pero ni rastros de la enfermera, nos sentamos a esperar, Jasper empezó a decir que no teníamos porque perder el tiempo, pero yo lo corté de inmediato.

-Jasper, vamos a sentarnos aquí y a esperar hasta que te revisen ese golpe. – y me cruce de brazos. Entonces entró la enfermera con una bebida en la mano.

- Oh! Muchachos, díganme que los trae por aquí? – dijo la mujer dejando la bebida sobre un escritorio, esperé a que Jasper hablara pero no lo hizo, solo miro hacia la ventana y yo bufé.

- Se golpeo la cabeza – dije apuntando a Jasper, que cuando hablé me miró - cuando le revise tenía un poco hinchado, vinimos a pedir algo de hielo para el golpe, ah, y le duele al moverla – dije todo de una sola vez, omitiendo claro cómo fue que se golpeó, la enfermera me miró, luego a él y después de nuevo a mí – podría revisarlo también, por si acaso tiene algo más – agregué y la enfermera nos sonrió, era una mujer mayor, cercana a los 50 tal vez, de aspecto agradable.

- Tienen suerte – dijo – no muchos hombres dejan a sus novias hablar por ellos – agregó mirándome – y no muchas mujeres se preocupan tanto por sus novios – ahora miraba a Jasper, ambos nos miramos y sonrojamos, yo me debía ver estúpida, aunque él se veía adorable, despegue mi vista de su rostro y dije – No, .. nos..nosotros no – mi frase se volvió un susurro, ¿qué podía decir? Novios, no somos y eso me molestó, amigos, tampoco me agrada, conocidos es demasiado ajeno, compañeros es muy poco para mí.

- Pasen por aquí, vamos a revisar ese golpe – dijo la mujer aún sonriendo, y atravesó una puerta hacia otra habitación, me paré al mismo tiempo que Jass para seguirla, él se detuvo antes de cruzar la puerta y yo lo miré.

- No tienes que acompañarme Alice, si tienes que hacer algo más – dijo sin mirarme en ningún momento ¿y ahora qué le pasa?

- Muévete Jasper, no tengo nada más que hacer – dije empujándolo suavemente para que avanzara, entramos a una habitación blanca más pequeña que la primera, había una camilla, unos afiches médicos, un mueble lleno con medicamentos y diversos aparatos, la enfermera le hizo una seña a Jass para que se sentara en la camilla, y eso hizo, yo me acerque un poco para ver que pasaba a continuación pero no toque la camilla, empezó a inspeccionarle la cabeza hasta que él se quejó, reviso entre su pelo y, sí, tenía un chichón.

- No era tan grande cuando lo revise – le dije a la enfermera, que me comentó que seguro había sido un golpe fuerte para que se haya hinchado tanto, yo solo asentí en silencio, le puso a Jass un medidor de presión y tomo una linterna para revisar su enfoque y reacción visual, lo sé porque la enfermera iba explicándonos todo lo que hacía, le preguntó si le dolía mucho y él solo me miró.

- Sí le duele – dije yo al ver que no apartaba la vista de mí y no parecía querer hablar, la enfermera se puso a reír y le dijo – tienes que decirme si te duele superficial, si sientes mareos, si te duele la cabeza o si tienes problemas para ver.

- Si me duele la cabeza, pero no tengo nada más, ni mareos ni nada – dijo bajando la cabeza y noté que se había sonrojado, ¿cómo puede avergonzarse por algo así? Fue un accidente por dios!

- Bueno en ese caso, voy a ponerte un antiinflamatorio y analgésico a la vena, …y unos en capsulas para los próximos días, traeré un poco de hielo para tu cabeza, ya vuelvo – dijo y salió.

- ¿Se puede saber por qué decidiste hacerte el mudo? – Le pregunte sentándome a su lado en la camilla, no me contestó y tampoco me miró - ¿Acaso le tienes miedo a las enfermeras?

- ¡No! – Por fin hablo – es que no quería venir aquí, Alice, lo que me paso es vergonzoso – dijo amurrado y yo rodé los ojos ¡Hombres, quien los entiende!

- Jasper y no es más vergonzoso que yo tuviera que hablar por ti? Además no sabe como fue que te golpeaste.

En eso volvió a entrar la enfermera con una bolsa de hielo que me extendió, la tome y la lleve a la cabeza de Jasper justo sobre el chichón, se quejo un poco e intento tomarla él, así que me obligo a golpearle la mano igual que a los niños, la mujer saco un frasco del estante y una jeringa, extrajo algo de líquido y le dijo que se descubriera el brazo, yo miré hacia otro lado para no ver cuando lo inyectaba y sentí la otra mano de Jass apretar mi rodilla, al terminar saco de su bolsillo una caja de pastillas y le dijo que debía tomar 1 cada 12 horas por 3 días y si sentía algún malestar repentino que fuera de inmediato al médico, ambos asentimos.

- Bueno jovencito, deberías quedarte recostado un momento mientras el hielo hace su trabajo, los medicamentos que te inyecté harán efecto pronto, lo más probable es que te den sueño, así que lo mejor es que vengan a recogerte tus padres – dijo rápidamente y al llegar a la puerta agregó – iré a dispensarlos de sus clases y pidió nuestros nombres, para luego salir y dejarnos solos por segunda vez.

- Jass debes recostarte – le dije y hasta después que hable me di cuenta que había usado el diminutivo con el que lo llamo solo en mi mente, él me sonrío y se recostó, pero puso su cabeza en mis piernas impidiendo que me levantara de donde estaba sentada, la camilla no tenia almohada así que supongo que mis piernas le sentaron bien, además yo sostenía el hielo en su cabeza, me sentía tan nerviosa y a la vez tan cómoda, tengo unas ganas de acariciar su rostro ahí recostado.

- ¿De verdad piensan quedarse solas en la pijamada? – dijo de pronto cortando el hilo de mis pensamientos.

- Sí Jasper, es noche de chicas – dije calmadamente – además tú la vas a pasar bien con mis hermanos y a mis padres nunca les ha molestado que te quedes.

- ¿Por qué me volviste a llamar Jasper? No es quedarme en tu casa lo que me molesta, pero me preocupa que se queden solas, es peligroso, existen los ladrones Alice. – yo me quede pegada en su pregunta ¿acaso le gusto el diminutivo?

- ¿Prefieres que te llame Jass? – dije sin poder evitarlo, la pregunta apenas se formuló en mi cerebro salió de mi boca por lo que me tense un poco, él asintió con la cabeza, mire su rostro, tenía los ojos cerrados pero no hubo rastro de dolor con el movimiento, eso me alivió y también el que le gustara mi forma de llamarlo una sonrisa boba se me formó en el rostro. – Sé que existen los ladrones Jass, pero nosotras sabemos cuidarnos bien, además no vamos a salir de la casa y tendremos todo bien cerrado.

-¿Y las pizzas? – Susurro, buen punto – bueno solo para recibir las pizzas abriremos la puerta – respondí – de todas formas es peligroso – volvió a susurrar

- ¿Jass te estás durmiendo? – Pregunté – No quieras cambiar el tema Ally – dijo con un bostezo, el diminutivo nos hace parecer tan cercanos y familiares, pero en este momento lo importante es que sí se está durmiendo.

- Voy a llamar a Emmett y Rose para que pasen por nosotros aquí cuando terminen las clases, ya no falta mucho – dije mirando el reloj, su respiración se había vuelto suave y acompasada, estaba a punto de dormirse.

- No quiero que te pase nada malo Ally, Quiero que estés bien – dijo en un murmullo que si no fuera por el silencio de este lugar, estoy segura no habría podido oír, mi corazón se aceleró y no pude resistir el deseo de acariciar su rostro, cuando lo hice no se movió ni un poco así que ya debía estar dormido.

-Al hacer esto casi logras que se me olvide lo frio que has sido conmigo, si no fueras tan importante para mi Jass, ahora estarías muriéndote de dolor en alguna sala. – le dije aprovechando su inconsciencia, me obligué a dejar su rostro, tome mi teléfono y le mande un mensaje a Rose y otro a Emmett para que vinieran a buscarnos y también a Edward para que no se fuera sin mí. Hasta que terminaron las clases, estuve cuidando de Jasper, acariciaba su pelo, su rostro, intentaba grabarlo en mi mente ¿qué otra posibilidad tendría de hacerlo? no habría otra oportunidad para estar tan cerca de él, tengo que aprovechar. Cuando llegaron Emmett y Rose me preguntaron, no les di detalles solo dije que Jasper había sufrido un accidente y se golpeó la cabeza, Rose lo despertó un poco para que yo pudiese levantarme, seguía un poco adormilado cuando Emmett lo ayudo a ponerse de pie y prácticamente lo cargo hasta su jeep.

- Alice, amiga gracias por cuidar de Jasper, no sé como lograste que fuera a la enfermería – dijo con cara de preocupación – por él preferiría morirse antes que ir donde un doctor, es tan terco.

- No te preocupes Rose, no fue un problema para mí, toma, la enfermera dijo que con lo que le dio estaría bien, pero tiene que tomar estas pastillas cada 12 horas – le dije mientras le estiraba la cajita azul de letras blancas - Gracias – repitió mientras me daba un abrazo que yo le correspondí.

Se montaron al jeep cuando Edward venía llegando - ¿Cómo esta? – Preguntó preocupado asiendo un gesto hacia Jass que se había dormido otra vez en el asiento trasero del jeep – Bien, gracias a Alice – dijo Rose y yo le sonreí – Emmett, no corras, recuerda que llevas un convaleciente – le dijo Edward al oso – Lo sé hermano, también es mi amigo – contesto Emmett, echando a andar el jeep y saliendo del aparcamiento.

- Alice! Alice! – Escuche los gritos de Bella, que venía acompañada de Jacob – faltaste a clases – dijo – es que tuve que ir a la enfermería – respondí

- Por qué? estás bien? – Preguntó Jake – ahora sí – les dije a ambos con una sonrisa – así que ¿quién me presta la materia de hoy? – agregue

Toma, anote todo hoy sólo para ti – dijo Jake entregándome un cuaderno – Gracias! – dije con ánimo, estos si son amigos. – Bueno ya me voy, Billy me pidió que llegara temprano, Adiós.

Adiós! – le respondimos Bella y Yo, Ed solo hizo un gesto con la cabeza. Nos subimos al volvo de mi hermanito, esta vez Bella si se sentó conmigo y nos fuimos hablando de lo que me perdí en la clase, la dejamos fuera de su casa y de camino a nuestra casa Edward me interrogó sobre lo que le pasó a Jass, pero no le solté nada más que lo necesario. Al llegar a casa entre corriendo, Esme tenía la cena casi lista así que me lave y le pedí que me sirviera porque quería ir a descansar y después me da flojera comer, cené en el living porque nadie más quiso comer temprano y no quería hacerlo sola, cuando terminé subí a mi habitación y me puse el pijama, me dio flojera ducharme así que me puse a revisar los apuntes de Jake y los pase en limpio, cuando termine de repasar ya eran más de las nueve, me tendí en la cama y no pude evitar recordar todo mi día, y revivir mis conversaciones con Jasper, y sus gestos, sus palabras y como me sentía con él, antes de que el sueño me venciera, me di cuenta de que si me sabia pseudo-enamorada de Jasper, ahora estaba segura de estar completa e irrevocablemente enamorada de él y fue con esa certeza que me quede dormida.


Lamento tardarme en actualizar, pero mi inspiración se fue ha huelga :D , espero que les guste, uff cada capitulo a mi también me gusta más Jasper jajjaja

nos leemos , bye