El último gran ¿héroe?:

Jueves, 17:00 horas, salida del instituto de Odaiba.

-Bien, Hikari estará a punto de salir de su clase de baile, termina a las seis de la tarde.- dice Daisuke agazapado en unos arbustos en los alrededores del instituto.

-Daisuke, aún son las cinco.- apunta V-mon.

-¡Mierda!.- maldice el chico que sabe que nunca aprenderá a leer las horas de los relojes digitales.

Jueves, 17:58 horas, salida del instituto de Odaiba.

Daisuke y V-mon juegan entre los arbustos a los ositos Gummy para hacer tiempo a que salga Hikari, mientras Ken se encuentra un poco mas apurado, puesto que ya hace tiempo que dejo atrás su etapa de quebrantar la ley como Digimon Kaizer.

-Daisuke, no se, pero yo a este plan le veo lagunas…- empieza Ken con nerviosismo.

-A ver, te lo he explicado como unas 20 veces…. Yo hago de mama osito y V-mon es Gumminoso tragón y tu eres Gumminoso gruñón, y te enfadas con V-mon porque se come toda tu comida… ¡¡no es tan difícil!!.- explica Daisuke que ya ni se acuerda el porque estaban agazapados como unos acosadores en los arbustos del instituto.

-¡Daisuke me refiero al plan de Hikari!, que por cierto debe estar apunto de salir.- dice el chico apurado.

-¡Ah! eso, he pensado que Hikari puede hacer de Gumminosa guapa….(todos caen a lo anime)

-Daisuke, recuerda que debes salvar a Hikari y ser su héroe.- explica el digimon azulado.

-Si, es verdad… ¡Ken!, vete a tu puesto.

-Pero es que…. ¿y que pasa si no va sola?, ¿o si grita?, ¿o si me pega?.- empieza a quejarse el chico.

-¡Ken!, en la vida hay que correr riesgos, además no te preocupes en cuanto digas la señal saldré, te doy un par de bofetadas y tu te vas corriendo mientras pides clemencia.- explica Motomiya mientras se imagina la heroica escena en su mente.

IMAGINACIÓN DE DAISUKE

Una decena de atracadores armados hasta los dientes están rodeando a Hikari, la chica asustada empieza a gritar pidiendo socorro, pero nadie viene en su ayuda, ¿nadie?, a lo lejos se dibuja una silueta que asustaría hasta al mismísimo Freddy Kruger.

-¡Dejadla si queréis vivir!.- dice una varonil voz perteneciente a un musculoso joven con una capa de súper héroe y calzoncillos por fuera.

-¡Dios mío es Daisuke!, huyamos antes de que nos derrita con su súper fuerza.- dice un atracador con voz de niña lloriqueando.

Los atracadores se alejan y Hikari cae en brazos de su héroe de una forma dramática.

-Gracias Daisuke, sin duda tu eres mi héroe, no como el estúpido de Takeru…

-Lo se, vámonos.- dice el chico con una seductora sonrisa y tomando en brazos a la chica sale volando para seguir haciendo un mundo mejor.

FIN DE LA IMAGINACIÓN DE DAISUKE

-Claro, claro Daisuke.- asiente Ken como diciendo "esta claro que necesita un psiquiatra".- pero una cosa… ¿que señal tengo que hacer?

-Si, había pensado en algo que no de lugar a sospecha, que sea confuso y críptico para que Hikari no pueda descubrir que todo es una trampa, algo como…. ¡¡¡Daisuke ya!!!.- dice Daisuke con convencimiento. (gota de sudor a lo anime)

-Muy sutil Daisuke… pero yo creo que seria mejor… ¡¡nadie va a venir en tu ayuda!!.- propone V-mon con más coherencia.

-De acuerdo.- asiente al fin el chico.- venga Ken, que no tenemos todo el día…

-Esta bien, ya voy… pero ¿no tienes otro pasamontañas?, es que con este creo que llamo demasiado la atención.- dice el peli-azul mientras sostiene un pasamontañas de los teletubbies en la mano.

-No seas quejica Ken, con ese estas bien.- dice Daisuke molesto mientras le pone bruscamente el pasamontañas en la cabeza a su amigo.- tengo otro de Naruto pero ese esta nuevo y no quiero que me lo manches de sangre.

-¿Sangre?.- pregunta Ken atemorizado.

Y en ese momento la joven Hikari Yagami sale del instituto y para alivio de nuestro atracador la chica va sola.

-¡Venga Ken!, ¡ahora!.- empuja Daisuke a su amigo afuera de los arbustos.

El joven Ichijouji sabe que lo mejor que podría hacer en este momento sería correr y olvidarse de que tiene un amigo llamado Daisuke Motomiya pero no lo hace y con un miedo terrible, tanto a Hikari como a Daisuke, el chico se planta delante de la castaña.

-Hi!.- saluda amablemente Hikari.- ¿puede ayudarte en algo?

-Esto es un atraco, de modo que dame todo lo que lleves por favor.- dice el enmascarado intentando no perder las formas.

-¡Que gracioso!, ¿es una especie de teatro callejero?.- pregunta la chica con inocencia mientras mira alrededor.

-¡Que no!, que es un atraco de verdad, dame eso.- dice Ken ya mas bruscamente mientras intenta arrebatar la mochila a su amiga.

-¿Qué haces?, si solo tengo mis libros del instituto.- dice la chica estupefacta.

-Pues… la cámara, ¡dámela!… ¡que estoy muy loco joder!.- grita ya Ken que al fin se ha metido en la piel del atracador. El chico agarra la cámara digital que Hikari lleva colgada al cuello y tira de ella, pero la chica no se deja atracar tan fácilmente y forcejea con él.

-¿Qué haces?… ¡mi cámara!… ¡¡¡socorro!!!.- grita al fin la castaña.

-No te esfuerces… ¡nadie va a venir en tu ayuda!.- grita Ken quedándose parado y mirando hacia los arbustos de donde tendría que aparecer el héroe de la ciudad, o a una mala Daisuke.

-Eh… eh… he dicho…. ¡¡¡Nadie va a venir en tu ayuda!!!.- vuelve a gritar Ichijouji desesperado mirando hacia los arbustos ante la atónita mirada de Hikari ya que sin duda es un atraco bastante surrealista.

Mientras tanto entre los arbustos el joven Daisuke esperaba su momento para acudir a ayudar a la inocente damisela.

-¡¡¡NADIE VA A VENIR EN TU AYUDA!!!.- se oye al fondo a Ken.

-¡Oh mira!, las hormiguitas vienes a recoger a la que se había quedado rezagada… .- narra Daisuke emocionado mientras mira al suelo junto con V-mon.

-Contemplar hormigas es muy divertido, deberíamos hacerlo más a menudo.- dice V-mon que al igual que su compañero su capacidad de atención es bastante inexistente.

-¡¡¡¡¡NADIE VA A VENIR A AYUDARTE!!!!!…- se sigue oyendo a un desesperado Ken, acción que percibe Daisuke.

-¡Que pesado ese tío que no para de gritar!.- se queja el pelo-pincho mientras pone la mano para que las hormiguitas suban a él.

-Daisuke, creo que esa era la señal.- cae en la cuenta al fin V-mon.

-¿Señal?… es verdad, ¡tengo que salvar a Hikari!

El chico al fin recuerda cual era su misión y se dispone a salir de su escondite para dar una paliza al atracador y ser un héroe para siempre, pero para su desgracia alguien se le ha adelantado.

-¡Que mierdas pasa aquí!.- dice un musculoso joven con autoridad.

-Socorro, este chico me esta atracando.- explica Hikari con ¿temor?.

-¡¡¿Qué?!!… ¡¡chicos están atracando a una joven en la puerta de nuestro instituto!!.- grita el joven mientras agarra de la camisa a un apurado Ken. Y es que en un momento una decena de mastodontes ya han rodeado al chico puesto que daba la casualidad de que el club de rugby de Odaiba entrenaba en ese momento.

-Yo eh… ha habido un error… y…- intenta salvar la vida Ichijouji.

-¡¡¡A por él!!

En un segundo Ken corre calle abajo seguido de diez musculosos jóvenes dispuestos a darle una merecida paliza.

-¿Se encuentra bien señorita?.- pregunta uno de los jóvenes a Hikari.

-Si… gracias.- responde la chica sonrojándose.

-Vamos te acompañamos a casa.

Daisuke se queda observando como Hikari es escoltada por los chicos mas fuertes de toda Odiaba y ante eso no puede evitar lloriquear viendo como ha desperdiciado su mayor oportunidad para convertirse en el héroe de la chica de la que esta enamorado.

El joven Motomiya vagabundea sin rumbo por la ciudad de Odaiba acompañado de su inseparable compañero digital y agotado al fin se para en una acera a contemplar un escaparate que le ha llamado la atención y no es otro que uno de televisiones y que en ese momento esta dando las noticias.

-" y con un gran éxito de publico y crítica la ultima película de los ositos Gummy fue estrenada anoche…. Nos llega una ultima noticia de sucesos, al parecer un joven atracador se ha llevado una paliza a las puertas del instituto de Odaiba, los héroes que salvaron a una inocente jovencita no son otros que los componentes del club de rugby de la ciudad, por el contrario el atracador que responde al nombre de … ¡¡¡Daisuke cabrón!!!, ha sido ingresado de urgencia y su estado es reservado…."

-Waa, ¿has oído eso Daisuke?.- pregunta V-mon.

-Si…. ¡¡¡voy al cine a comprar entradas!!!.- dice el chico completamente ilusionado.

-Me refiero a lo de Ken, y los chicos que salvaron a Hikari, esos son auténticos héroes.- dice V-mon, cuya mayor ilusión seria que uno de esos chicos fuese su compañero humano.

-¡Tienes razón!, y no es justo, yo debería ser el héroe…

-"Y hablando de héroes, cinco niños deben la vida al nuevo héroe de Japon, que no es otro que el doctor Tanaka que fue capaz de traer al mundo estos quintillizos cuyo parto se había complicado debido a que todos eran siameses y sietemesinos, sin duda este hombre es un gran héroe…."

Y en ese momento el tiempo se detuvo en la cabeza de Daisuke, y solo unas palabras revoloteaban en su mente… héroe, héroe, héroe… doctor, doctor, doctor…..

-No entiendo.- habla para su mente Daisuke.

¡Dios!, que chico más tonto.- piensa con desesperación la conciencia de Daisuke.- digo que un doctor es un héroe porque salva la vida a la gente.

-¡Ah, vale, vale!.- habla solo Motomiya haciendo que hasta V-mon se preocupe por él.-… no espera, sigo sin entenderlo.

¡¡¡Busca un médico y conviértelo en tu ídolo baka!!!

-¡¡Eso es!!, V-mon he tenido una gran idea, voy a ser médico y así salvare la vida a la gente y seré un héroe.- anuncia con convencimiento Daisuke.

IMAGINACIÓN DE DAISUKE

Las puertas del hospital se abren de repente y entra un hombre con un hacha en la cabeza, otro con cuatro disparos en el pecho, una mujer embarazada de octollizos… etc, etc…

-¡Dios mío!, solo hay alguien que pueda salvar la vida a toda esta gente, ¡¡Doctor Daisuke!!.- grita una atractiva enfermera con desesperación.

-Tranquilos, ya estoy aquí.- dice Daisuke que ha hecho su aparición de la nada.- me entretuve algo porque acabo de venir con mis superpoderes de tele-transportación de salvar la vida a las 230 personas de ese accidente de avión que ha tenido lugar en Alemania.

-¿Salvaste a los 230?.- pregunta la enfermera con inquietud.

-No…- contesta Daisuke con tristeza, luego recuperando la sonrisa añade.- salve a los 231, y fue una niña muy hermosa…

-¡¡Oooooohhhhhh!!.- dicen unas cuantas enfermeras sexys que rodean a Daisuke con corazoncitos en los ojos.

-Lo siento chicas, pero debo salvar a la humanidad…

El joven con una mano atada a la espalda empieza a curar a todos los que habían aparecido en el hospital, que parecían que venían de la tienda de los horrores

-¡Ya esta!, y continuo sin estrenar mi tasa de mortalidad.- dice el chico con superioridad, mientras todos los esperpentos que acaba de salvar ya se encuentran en perfecto estado y se lo agradecen colgándose de él como si fuese un Dios.

-¡Daisuke!… aún no has acabado…- dice una joven embarazada de nueve meses que no es otra que Hikari.

-Mi amor, voy a traer al mundo a ese nuevo Motomiya, espero que sea tan guapo e inteligente como sus siete hermanas.- dice el chico mientras va hacia la castaña.

-¡Oh Daisuke!, es hijo tuyo por lo que será perfecto, como tu….

FIN DE LA IMAGINACIÓN DE DAISUKE

-Si… mi nuevo ídolo ahora será un medico, pero… ¿Dónde encuentro a ese doctor Tanaka?.- pregunta Daisuke con preocupación.

-Daisuke, y porque no te fijas en alguien que tengas mas a mano…- empieza el digimon azulado.

-Mmmmm…. ¡Si eso es!, mi pediatra, así me dará una piruleta.

-Yo había pensado en un amigo tuyo que vaya a ser medico.

-Mmmmmm…. ¿el chico que disecciona gusanos en el recreo?, aunque en realidad se los come.- explica Motomiya que ni se entera por donde va su compañero.

-No, es un digielegido como tu.- sigue V-mon con sus pistas.

-¿Taichi?

-No.

-¿Yamato?

-No.

-¿Yo?

-No.

-¿Taichi?

-¡Jyou!, ¡me refiero a Jyou!.- grita al fin V-mon que ve como sino esto se iba a hacer muy largo.

-¿Jyou?, ¡V-mon no te enteras!.- grita Daisuke con una divertida sonrisa.- Jyou no va para médico, el que quiere ser médico soy yo.. ¡que tonto eres!

-Si Daisuke, pero tu quieres ser médico desde hace cinco minutos y Jyou de toda la vida, así que él podría enseñarte algo ¿no crees?.- explica al fin V-mon.

-Eso tiene lógica… pero si voy a verle crees que…. ¿me dará una piruleta?

Y de esta forma es como Daisuke empezó su carrera para ser médico y conseguir que todas las chicas digan "waa Daisuke es un héroe", por lo que esa misma tarde el chico fue a visitar a su amigo Jyou porque desde hoy el ídolo de Daisuke Motomiya seria Jyou Kido.

El moreno llego a casa de su amigo Jyou, ya que supondría que estaría ahí porque la verdad no se tenían noticias del futuro doctor desde que había empezado el curso, el peli-azul siempre se enclaustraba en casa y no daba señal de vida hasta terminar el trimestre por lo que Daisuke seria el primero en verle.

-Hi Jyou-senpai!, ¡quiero ser como tu!.- dice el pelo-pincho en cuanto Jyou abre la puerta.

-¡Largo!, tengo mucho que estudiar.- dice Kido con enfado cerrando la puerta, pero el joven Motomiya no lo permite y poniendo el pie para impedir que se cierre vuelve a repetir.

-No lo entiendes, yo quiero ser como tu…

Suena la música de la canción "Quiero ser como tu" de El libro de la selva y Daisuke comienza a cantar y bailar completamente emocionado, una vez mas:

-Yo soy el más grande digielegido, el héroe del Digimundo, más alto ya no he de subir y eso me hace sufrir, yo quiero ser médico como tu y….

-¡¡Lárgate baka!!.- grita Kido con brusquedad dejando la canción de Daisuke a medio terminar.

-Pero Jyou… ¿me enseñaras a ser como tu?.- grita el moreno pegando puñetazos contra la puerta.

-¡¡¡Que te largues!!!

-Pero… al menos dime alguna frase de medico para poder impresionar a Hikari…- suplica el chico abatido mientras saca su inseparable libreta de Naruto.

Viernes, 7:57 horas, instituto de Odaiba.

Faltando tres minutos para que suene el timbre que dice que comienzan las clases un joven cuyo atractivo seria la envidia de cualquiera hace su aparición. Los chicos le hacen un pasillo mientras murmuran envidiosos insultos por el éxito que tiene con las mujeres. Lleva el traje del instituto impoluto, y todas las chicas le sonríen a su paso, mientras el se pasa la mano por su envidiable cabellera, finalmente se planta frente a su enamorada con una sonrisa.

-¡Yamato ya estas fanfarroneando otra vez!.- dice Sora con cierto tono de molestia.

-Yo, no… no tengo la culpa de que me hagan el pasillo y me sonrían a mi paso.- se excusa el chico que ya esta acostumbrado a ser el centro de atención del instituto.

Pero la pelea Ishida-Takenouchi no puede llegar a más porque ahora al fin llega nuestro ídolo.

Viernes, 7:59 horas, instituto de Odaiba.

A un minuto de que suene el odiado timbre, el joven Daisuke Motomiya al fin hace su aparición, los chicos le hacen un pasillo para contemplarle en toda su gloria, las chicas le sonríen con picardía y el nuevamente anda en cámara lenta para aprovechar su momento. Lleva unas gafas que le hacen parecer muy intelectual y al fin llega hasta sus amigos.

-Hi Sora, Yamato.- saluda amablemente el joven.

-¡¡Daisuke estamos aquí!!.- llama Sora al ver como su amigo se había parado frente a una papelera.

-¡Ah!, si es verdad.- dice el chico dirigiéndose a ellos mientras levanta hacia arriba sus gafas.

-Daisuke, no deberías andar con unas gafas que no están graduadas para ti.- explica Yamato.

-¿Por que?, si me hacen intelectual y atractivo, no ves como todas las chicas sonreían a mi paso.

-No te sonreían se reían de ti.- sentencia Ishida.

-¿De que hablas?

-Daisuke, esta mañana… ¿Qué armario has abierto para vestirte?.- pregunta Sora mientras contempla al moreno.

-Por…

-¡¡¡Llevas mi uniforme imbécil!!!.- se oye una chillona voz detrás de Daisuke.

-¿Jun?… ¿Qué dices?.- pregunta molesto Motomiya.

-Daisuke, lo llevas…- asiente Yamato, y Sora con la cabeza.- pero Jun, porque Daisuke se haya puesto tu uniforme por error, creo que tu podrías haberte puesto otra cosa…

Y es que Jun vestía un diminuto pijama que no dejaba nada a la imaginación.

-¡¡Vamos!!, llevo tu uniforme en la mochila…

Tras un pequeño intercambio en el baño de mujeres del instituto, Jun al fin recupero su uniforme y Daisuke también.

-Daisuke… quítate ya esas gafas, antes de que hagas más el ridículo.- dice Yamato al ver como el chico se había puesto los pantalones al revés.- y por cierto, ¿de donde las has sacado?

-Pues…

-¡¡¡Llevas puestas mis gafas imbécil!!!.- grita una estridente voz detrás de Motomiya. Acto seguido Miyako ya ha recuperado sus gafas y Daisuke se ha tatuado una mano roja en la cara.

-Veréis chicos es que de ahora en adelante he decidido ser medico.. ¡¡mirad hasta tengo un calidoscopio!!.- dice el chico con ilusión mientras saca un fonendoscopio y se lo cuelga del cuello.

-Daisuke, eso es un fonendoscopio, o estetoscopio.- explica la diez veces campeona del scrabble: Sora Takenouchi.

-No, es un calidoscopio…. .- dice el chico sacando su calidoscopio de Pokemon del bolsillo y poniéndoselo en el ojo…- ¡¡¡Qué bonito!!!

Yamato y Sora se miran con cara de "¿Por qué perdemos el tiempo con este tío?", e intentan largarse ya de ahí, pero lo que no saben es que van a ser los primeros pacientes del Dr. Motomiya.

-¡Esperad!, dejad que os tome el pulso con mis auriculares.- suplica el chico, al cual ya le resulta difícil decir la palabra hola, como para intentar decir fonendoscopio o estetoscopio.

Sora y Yamato se dan cuenta de que es más rápido para todos acceder y que les deje en paz que decirle que no y que les siga por todo el instituto, por lo que acceden con su mejor sonrisa.

-¡Venga baka, acaba con esto de una vez!.- grita Yamato con desesperación.

-Si, si, tu estas bien.- dice Motomiya, sin ni siquiera molestarse en ponerle el aparato en el pecho.- ahora tu Sora, ¿puedes desabrocharte la blusa?, es que sino puede que no vea bien tus grandes… emmm quiero decir corazón, jeje jeje.

Daisuke, tras recibir una bofetada por parte de Takenouchi y unas amenazas por parte de Yamato, que para no herir su sensibilidad he decidido censurarlas, llego por fin a su adorada clase. Pero la sorpresa se la llevo cuando no fue victima de ningún insulto ni broma por parte de sus compañeros, ya que ninguno se entero de su aparición puesto que todos estaban entusiasmados porque Hikari les contase su heroico rescate. La castaña estaba completamente rodeada dando sus explicaciones y Daisuke volvió a cagarse en Ken, V-mon y el equipo de rugby ya que ese héroe debería haber sido el.

-Fueron tan amables, y tan dulces, me acompañaran a casa, y fíjate lo héroes que son que hasta mi hermano les recibió como héroes, lo digo porque Taichi siempre que vengo acompañada de algún chico lo echa a patadas, uno vez lo hizo hasta con el cartero… bueno el caso es que fue espectacular…- explica Hikari a su clase que no para de hacerle preguntas y pedirle autógrafos.

Pero pronto la cara de Hikari cambia, en cuanto se acerca un amigo suyo con el que hace varios días que no se habla.

-Hi Hikari!, he oído que intentaron atracarte.- dice Takeru con cierto tono de preocupación.

-Si… pero como ves estoy bien.- contesta Hikari bruscamente.

-Me alegro.- dice el rubio con tristeza al ver que Hikari sigue sin tener ninguna intención de perdonarle.

-Takeru…- susurra la castaña observando como su amigo se aleja.

Y ese momento es el que aprovecha Daisuke para acercarse a su amada e intentar conquistarle con sus nuevas aptitudes.

-¡¡Hikari!!, mira voy a ser medico, así seré un héroe.- explica al muchacho con alegría.

-¡Oh!, hola Daisuke, me alegro…- contesta Yagami con una fingida sonrisa, ya que su mente aún sigue en Takaishi.

-¡¡Mira!!, hasta me se frases de médicos.- dice el chico con entusiasmo mientras toma en sus manos la libreta donde apunto las didácticas palabras que le dedico su amigo Jyou.- ¡Lárgate de aquí!, estúpido de mierda, no tengo tiempo para estas paridas sino voy a coger tu cabeza y la meteré en …. … $$$.. %$$… %%%…. ¡¡baka!!

La pequeña Yagami, traumatizada por la cantidad de improperios que han salido de la boca de su amigo opta por tomar asiento dejando a Daisuke completamente abatido ya que su faceta de médico parece ser que no le ha gustado demasiado a Hikari.

-Mierda…- murmura para si mismo el joven mientras toma asiento al lado del abatido Takeru. Pero para variar sus desgracias no han hecho más que empezar.

-¡¡¡Doctor House!!!.- grita un joven al fonendoscopio del pelo pincho haciendo que pierda bastante nivel auditivo. Daisuke se repone como puede y poco a poco fue acabando la clase eso si no se entero de nada puesto que desde ese grito solo oía un molesto pitido en el interior de su oído.

Viernes, 11:17 horas, patio del instituto de Odaiba.

A la hora del almuerzo, el valiente Motomiya caminaba con pena por el instituto, tras haber dejado atrás su idea de ser médico y atascar el wc con el fonendoscopio, pero entonces fue interceptado por el chico que menos esperaba que le hiciese caso.

-Hi Daisuke!

-Ta… Ta… Ta… ¿tatarabuela?.- pregunta el joven extrañado contemplando la anciana profesora de historia.

-¿Eh?, ¡Dasiuke aquí atrás!

El chico se da la vuelta y al fin contemplo al joven que le estaba llamando.

-Ta… Ta… ¿Taichi?

-Si, mira los jugadores de rugby que salvaron a mi hermana me han dado entradas para que les vea jugar un partido, ¿te gustaría venirte?, he pensado que podría ser divertido, ya sabes les pinchamos el balón y se lo llenamos de piedras y cosas así…- explica Taichi completamente emocionado.

Y en ese momento el tiempo se detuvo para Daisuke, hacia tanto tiempo que no gastaba ese tipo de bromas con Taichi, bueno en realidad solo una semana, pero para Daisuke eran como eternos años. Su primer impulso fue decir que si, pero luego recapacito, no podía volver a salir con Taichi porque seguramente le volvería a ver como un Dios y todo su cambio radical no habría servido para nada, por lo que debía ser fuerte y rechazar la invitación.

-Taichi-san, no puedo, tengo cosas que hacer.- se excusa el ex-goggle-boy, ex-chico "cool", ex-genio, ex-médico.

-¿Tu cosas que hacer?, pero si siempre le robas los deberes a Takeru.- dice Yagami, ya que él le enseño todo lo que sabe.

-¡¡Tengo cosas que hacer!!.-vuelve a repetir Motomiya con enfado.-… como encontrar un nuevo ídolo.

-¡Oh venga Daisuke!, te estoy pidiendo otra oportunidad, no te pido que me veas como un ídolo pero pensé que podríamos seguir siendo amigos.

-No se Taichi, es demasiado pronto, necesito tiempo.

-Como quieras, pero no voy a esperarte eternamente.

Con estas tajantes palabras Taichi se aleja de su ex-discípulo, y Daisuke una vez más comienza a compadecerse de si mismo.

Viernes, 16:38 horas, una calle de Odaiba en la que da la casualidad de que pasearan muchos de los amigos de Daisuke…

Daisuke paseaba sin rumbo pateando una lata de refresco…

-¡Mi lata!, ¡es que eres idiota!.- grita un joven a Daisuke, puesto que el chico no se había dado cuenta de que esa lata estaba llena y pertenecía a un muchacho mucho mayor que el.

Tras este incidente con la lata, el joven Daisuke prosiguió su camino, eso si por precaución no pataleaba nada, hasta que abatido al fin llego a un banco del parque, y pronto empezó a escuchar unas voces familiares.

-¡Oh no!, ya vuelvo a escuchar voces en mi cabeza……- piensa el pobre chico con preocupación.

Tranquilo Daisuke, que no escuchas voces en tu cabeza, sino que los que están hablando son Taichi y Takeru que da la casualidad de que están sentados en un banco muy cercano al tuyo. Motomiya, pone la oreja para escuchar de que va la conversación de sus amigos.

-Siempre he estado enamorado de ti.- dice uno de los chicos.

-Yo también tonto.- dice el otro con una melosa voz.

-¡¡¿Pero que?!!.- grita el pelo pincho volviéndose hacia el banco de sus amigos, pero lo único que encuentra es a dos chicos declarándose su amor.

-Gracias Taichi, pero no puedo….- se oye una voz, esta no hay duda que es de Takeru. Y entonces es cuando Daisuke se da cuenta de que sus amigos estaban al otro lado.

-En este parque cada día hay mas homos….- dice para si mismo Motomiya, esta vez si, poniendo la oreja a la conversación correcta.

-Pero venga Takeru, nos lo pasaremos bien… ¡¡es un partido de rugby!!.- intenta convencer Yagami a su rubio amigo.

-Lo siento, pero es que aunque quisiese ir tampoco puedo, mañana tengo partido de basket.- se excusa Takaishi.

-¿Basket?… esta bien, de acuerdo.- contesta Yagami con síntomas de abatimiento. Acto seguido se aleja del lugar.

Pero Daisuke no quedo indiferente ante esta conversación, y como si el tiempo se hubiese paralizado nuevamente, en su mente empezaron a revolotear varias palabras… ¡tengo hambre!….

-¡Si luego comemos!, pero ahora ayúdame a descifrar lo que acaba de pasar ¿quieres?…- grita Daisuke a el mismo.

-Ay… esta bien…- dice su conciencia con un suspiro de resignación…..- y es que como decía antes, Daisuke había vuelto a entrar en trance y las únicas palabras que oía continuamente en su mente eran… basket, basket, Takeru, Takeru…..

-¡Tengo hambre!.- gimotea Motomiya, que ya se ha cansado de pensar. (su conciencia cae a lo anime)

Y mientras Daisuke seguía con sus conflictos interiores, uno de sus mas jóvenes amigos le interrumpió sus grandes dilemas.

-Daisuke… ¿que haces?.- pregunta el pequeño Iori con temor, al ver a su amigo pegándose en la cabeza.

-¿Eh?, ¿ahora también sabes imitar a mis amigos?.- dice Daisuke, que obviamente empieza a estar un poco trastornado.

-Daisuke, que soy yo, ¡Iori!.- llama al fin el muchacho.

-Iori… no te había visto…

-Oye Daiuske, quería pedirte un favor…- empieza el pequeño Hida.

-¡¡No te voy a dar el autógrafo del correcaminos, pesado!!.- grita Motomiya.

-Que ahora no es eso… te lo robe la ultima vez que estuve en tu casa, jejejeje… veras, es que en el colegio me han mandado que escriba una redacción sobre la persona que mas admiro y pues yo he pensado que tu….

-¡Vas a escribir sobre mi!.- grita Daisuke completamente emocionado.

Y es que no es para menos, ha resultado que Daisuke Motomiya es el ídolo de Iori Hida, y si eso es así, ¿Por qué tendría que seguir buscando un ídolo el ex-goggle-boy?, el ya es un ídolo, le gusta a la gente tal y como es…. Pero para su desgracia todas están fantasías se esfumaron de golpe cuando Iori continuo hablando.

-Daisuke, que no eres tu… voy a escribir sobre mi padre, e iba ir al cementerio para inspirarme un poco, y me preguntaba si quieres acompañarme.

Pero Daisuke, que ha vuelto a su mas absoluta miseria, no tiene ninguna intención de pasar la tarde en el cementerio y con el mayor tacto posible se lo hace saber a su amigo.

-Si, lo que me faltaba, pasarme la tarde viendo tumbas, mientras tu hablas con el fantasma de tu padre, ¡déjame en paz Iori!

-Muy bien como quieras, pero que sepas que si luego esa vocecita interior no te deja dormir por las noches, piensa en esto…- maldice Iori con enfado.

-¿Qué vocecita?… ¿V-mon?.- pregunta Daisuke confuso, ya que obviamente no conoce lo que es el sentimiento de culpabilidad.

-¡No!, esa vocecita que te dice lo que esta bien y esta mal.- sigue Iori, intentado que su amigo descubra lo que es la conciencia.

-¡Ah!, ya se… ¿mama?

-¡No!

-¿papa?

-¡No!

-¿V-mon?

-¡No!

-¿mama?

-¡Tu conciencia Daisuke!, aunque ya veo que careces de eso baka.- grita Iori fuera de si.

-¡Ah!, vale… ¿V-mon?

Iori que se da cuenta de que su amigo nunca va a saber que es eso de conciencia, inteligencia y demás se aleja de él antes de que pierda los nervios y acabe haciendo compañía a su difunto padre.

Al irse Iori, Daisuke volvió a pensar en lo que su "conciencia", estaba intentando decirle antes de la interrupción del pequeño Iori.

-Y un hotel con piscina, para que los Ewoks puedan tomar el sol….- piensa Daisuke cuya mente esta a años luz de pensar algo coherente.

-¡¡¡DIMITO!!!.- grita la conciencia escapando del cuerpo de Daisuke, al verse incapaz de conseguir que este chico entre en razón.

¡Espera, no te vayas!, que un chico rubio se acerca a Daisuke y puede que este le haga sentar la cabeza.

-Daisuke, ¿Qué tal?… he visto que has tenido una pequeña discusión con Iori.

-¡Ah!, hola Takeru.- saluda Motomiya, mientras se imagina al pequeño Takaishi como un Ewok.

Pero entonces como una revelación divina, todas las palabras sin sentido que revoloteaban en la mente de Daisuke se hicieron una y por fin pronuncio algo con sentido.

-Takeru… quiero ser como tu…