Por Atta651

VUELTA A LA NOMALIDAD

Capítulo Tres: Doble Encuentro.

Por supuesto 'atraparemos al asesino' era más fácil decirlo que hacerlo. Sin embargo, si bien la base de datos de la STN-J era completamente inútil para el caso, con el nombre extraído de los archivos del antiguo administrador, el jefe Kosaka pudo mover varios hilos y la policía les facilitó mucho las cosas.

Ahora venía la parte difícil. Tomó cerca de cinco semanas la operación completa. No sólo ubicar al sujeto, sino vigilar sus movimientos para obtener un perfil y poder planear la maniobra. Había que ser en extremo cuidadosos debido a que, pese a que estaban seguros de que este era el sujeto que buscaban, aún no habían descubierto la forma en la que su Craft funcionaba, lo que era un riesgo terriblemente alto.

En la oficina, Michael se encontraba, como de costumbre frente a la pantalla de su computador. Sus audífonos descansaban en el escritorio porque lo necesitaban con toda su atención en el campo. El sonido amortiguado de sus dedos en el teclado y las diferentes respiraciones de sus compañeros, filtradas por el comunicador en su oreja eran lo único que escuchaba en ese momento.

Si todo salía bien, esa noche sería el final de una larga pesadilla.

Era bastante más temprano de lo que solían hacer las cazas. El sospechoso, Akita, vivía en uno de los barrios periféricos. Se trataba de una zona comercial, repleto más que todo con tiendas de electrodomésticos, o aparatos electrónicos, mezclados con algunas librerías y los típicos negocios como panaderías y farmacias. En general, la zona no parecía demasiado diferente de otros barrios en la ciudad capital, pero de noche era una historia completamente diferente. Los negocios respetables daban paso a otros mucho menos felices apenas las luces de las calles se encendían. El equipo tenía que aprovechar las pocas horas entre ambas caras del vecindario.

"Haruto, Doujima-sama, debe estar por salir. Vayan a la izquierda." Anunció el Hacker por el comunicador.

Los cazadores asintieron y tomaron la vía señalada.

Al menos su sospechoso era un animal de costumbres. Una vez ubicado, fue fácil establecer un patrón. Justo ahora salía de una reunión con un supuesto consejero, a la misma hora que solía hacerlo todos los días. Chocaba ver al sujeto charlando alegremente con dos chicos que apenas rozaban la veintena, como si se tratara de alguien normal. Como si no tuviera ningún cargo de conciencia por, al menos nueve asesinatos realizados de la forma más cruel.

Los muchachos se despidieron y se separaron de Akita, que se enfiló por uno de los callejones laterales. Era ahora o nunca.

"Está solo. Continúen." Dio la orden.

Doujima y Sakaki abandonaron sus posiciones y, pistolas en mano, comenzaron la persecución. Karasuma, por el contrario, debía interceptarlo por otra dirección para evitar que escapara.

No pasó mucho para que el sujeto se diera cuenta de que era perseguido y comenzara a correr. Michael debió haber sospechado algo cuando el sujeto dejó escapar una carcajada pero estaba demasiado concentrado en el resto de sus movimientos como para notarlo.

"¡Karasuma-san, cuidado!" exclamó el muchacho cuando, dirigiéndose hacia ella, Akita esquivó los dos disparos que la chica fue capaz de dar.

"¡Karasuma-san!" llegó la voz de Sakaki por el auricular, cuando alcanzó a su compañera. Doujima continuó de largo.

"Estoy bien. Sólo me empujó." Afirmó la chica. Se le oía algo lastimada pero no era nada grave. Nervioso, Sakaki intentó revisarla, pero la Cazadora se negó, poniéndose de pie rápidamente. "Tenemos que movernos. ¿Michael?"

"Estoy trabajando en eso." Contestó el muchacho, buscando la información correspondiente en la computadora. "Está unos metros más adelante. Doujima-sama continúa detrás de él pero a este paso van a perderlo."

"¿Hay alguna forma de acorralarlo?" insistió. Michael se lo pensó unos momentos.

"No lo aconsejo, aún no sabemos como funciona su Craft." Contestó finalmente.

"¡Michael!"

"OK. Tomen el callejón que está delante de ustedes, lleva a una calle ciega. Pueden acorralarlo allí. Avisaré a Doujima-sama."

"¡Hai!" Confirmó Karasuma, dando instrucciones a Sakaki, pese a que el último ya había oído. Hubo un momento de silencio, hasta que la chica murmuró un "Gracias."

Michael se detuvo a medio camino de teclear el siguiente botón en una complicada secuencia. ¿Qué rayos había sido eso? El tono que había usado Karasuma…era como si se estuviera despidiendo. El hacker meneó la cabeza. No podía distraerse ahora y quizá sólo lo había imaginado. Después de todo, el caso había sido una fuerte carga para todos.

"¡Lo tenemos!" la voz de Sakaki le hizo regresar su atención a la pantalla, justo a tiempo para ver cómo los tres Cazadores ingresaban en el callejón mencionado, en pos del sospechoso. "¡¿Nani?!"

Michael cambió de cámara y ahora era capaz de ver lo mismo que el resto del equipo: absolutamente nada. Las tiendas que había a los lados estaban cerradas y oscuras, sin rastro de que alguien se hubiera metido ni en la de electrónicos ni en la farmacia. La pared del fondo, aunque llena de basura que fácilmente podía haberse usado como impulso, no ofrecía ningún apoyo para escalar hasta el tope. No había ningún rastro de Akita.

" ¡¿Que coño está pasando aquí?!" exclamó Doujima al aire, completamente frustrada.

"Algo…" dijo Karasuma, tan suavemente que Michael apenas consiguió escuchar. "Algo no está bien aquí." Dijo, con más confianza e ingresando de lleno a la callejuela. "Siento… está aquí todavía. Una gran cantidad de odio y… ¡ARGH!"

Karasuma calló al suelo, incapaz de resistirlo un segundo más. Preocupado, Sakaki también ingresó al callejón, buscando socorrer a su compañera. A su vez, Doujima notó que había alguien más allí con ellos. Lo que se sucedió después ocurrió todo en no más que un parpadeo pero a los testigos les pareció que acontecía en cámara lenta.

Michael cerró los ojos y gritó el nombre de la Cazadora por el comunicador.

Cuatro piezas de relojería salieron de uno de los televisores en exhibición en la tienda, rompiendo tanto la pantalla como el cristal de la vitrina. A toda velocidad se dirigieron a la psicometrista caída.

Sakaki trató de imprimir más velocidad a sus piernas, cayendo en cuenta que no había forma de llegar a tiempo. También él gritaba el nombre de su compañera.

Karasuma, aunque se hubiese dado cuenta del peligro en el que se encontraba, no podía hacer nada. El dolor y las imágenes que veía en su mente le impedía notar lo que ocurría a su alrededor. Se mantenía de rodillas en el piso, sujetándose fuertemente la cabeza.

Doujima dejó caer su arma y se llevó las manos a la boca. Aunque hubiera mantenido la cabeza lo suficientemente fría como para disparar, no podía obtener un blanco al cuál disparar. No con Karasuma y Sakaki en el medio.

De la nada, una barrera de fuego redujo a cenizas las peligrosas piezas electrónicas, y varios disparos retumbaron por las paredes del callejón.

Todo volvió a su velocidad normal.

Por mero impulso, Sakaki alcanzó a una desmallada Karasuma, justo antes de que terminara de caer al suelo. Aprehensivo, revisó sus signos vitales antes de levantar la vista al sitio de donde habían provenido los disparos.

"Escapó." Simplemente anunció una grave y familiar voz. La chica de negro que estaba a su lado asintió quedamente. Después de todo, ya estaba bastante acostumbrada a la forma de ser de su acompañante.

El equipo de la STN-J, Michael incluido no podían creer lo que estaban viendo. Doujima fue la primera en reponerse de la sorpresa y recuperar la voz.

"¿Robin? ¿Amon?" preguntó con voz queda.

Continuará

Trescientos veinte años han pasado desde que el coven se hundió en la oscuridad. El reencuentro. Una búsqueda. Cuando no todo queda como lo dejamos.

Explicaciones.

XXXXXX

Nope, aún no poseo Witch Hunter Robin ni ninguno de sus personajes asociados. Ellos son propiedad de los que hayan comprado el derecho respectivo. ¡Nos leemos en otra!

Atte.:

Atta651

P.D.: Si hay alguien allí, lamento no haber podido actualizar la semana pasada pero estuve buena parte del día sin luz y luego sin internet. Seeh, es algo que puede pasar. Como ahora la luz ahora es de todos… ¡No tenemos :S!