Disclaimer: Harry Potter y sus personajes le pertenece a J.K. Rowling.
Como NO enamorarse
(o hacer todo lo contrario)
.
.
Harry se preguntó por tercera vez en ese día que tan estúpido podía ser uno para sentirse atraído por la persona que se te confesó hace años y a la cual rechazaste; sabiendo que esa persona era Draco Malfoy, y que de algún modo todo terminaría volviéndose complicado. No, se preguntó qué tan estúpido podía ser uno para decirle a su novio que le gustaba su mejor amigo, después de besarlo en el departamento en el que el otro prácticamente pasaba la mayor parte de su tiempo. No, que tan estúpido podía ser para admitir sin vergüenza que no iba a dejar de perseguir al rubio, aunque el otro se enfadase.
Bueno, no lo había dicho así.
Luego de que el medimago huyera y lo hubiese dejado a merced del italiano, y después de que Harry admitiese que le gustaba Draco, Blaise se había quedado parado en la punta de la escalera por minutos, probablemente procesando el comentario, y después había preguntado si Harry tenía intenciones de cortejar a Draco.
Y él respondió un simple sí.
-¡Harry!-la voz de Hermione, que había pasado a ver si estaba enfermo, aún vestida con su bata de San Mungo, le llegó como punzada en la cabeza y dejó salir un gemido angustiado antes de voltear a verla.
-¿Qué Hermione?¿Qué?-lloriqueó sosteniendo su almohada en la cabeza y deseando que el mundo lo tragara. Seguía acostado en su cama, pues hoy era su día libre y solía pasarlos con Blaise, pero ahora el moreno debía estar en su casa, maldiciendo a Harry por ser un jodido zorro. Al principio, Blaise había ignorado, bajo una dolorosa mirada, el comentario de Harry y le había pedido de actuaran como si nada.
Y aunque la sola intención de acercarse, abrazarlo y decirle que no se volvería a repetir, sonaba hipócrita y le hacía sentir incómodo, aceptó; porque pese a que se moría de ganas de buscar al rubio y repetir su beso, él era la pareja del Inefable, y el rubio estaba comprometido con alguien y tenía planes de casarse.
Intentó volver todo a la normalidad; pero cada vez que Malfoy aparecía cerca de su vista o Harry escuchaba de él, no podía evitar mirarlo más tiempo, o perseguirlo con el fin de cruzar aunque sea una mirada. Cuando Blaise no estaba no podía evitar querer saciar sus ansias de encontrar al otro, aunque luego se sentía culpable; y cuando estaba, Harry luchaba duramente dentro de sí para permanecer a su lado, pero era tan doloroso para él, para su magia y su corazón estar al lado de alguien más, que en la última ocasión soltó la mano del italiano, y persiguió al rubio. Llamándolo, implorando a través de su nombre; pero éste lo había evadido y escapado de él nuevamente, y Harry había regresado a casa, desanimado, para encontrar a Blaise en la puerta de la vieja casa de su padrino. Harry, sorprendido de que el otro estuviese ahí, a pesar que el auror nunca le había llevado, se le había quedado viendo y soltó sin querer una risa. Todo estaba tan jodido en su mente que solo hasta entonces se dio cuenta que ahora pasaba la mayoría de tiempo evadiendo al otro, y había convertido Grimmauld Place de vuelta en su hogar. No el departamento de Blaise, no su departamento. Estaba escogiendo estar en un lugar donde creía el otro jamás lo encontraría. Rió de haber sido encontrado. Rió porque en algún lugar de su mente, quería que el otro lo dejase en paz. Era un bastardo, era egoísta, pero Harry solo quería tener al rubio con él. Abrazarlo, hablarle...
Lo quería. Más de lo quería a Blaise, más de lo que quiso a Ginny, más de lo que anheló a Cho. Harry no lo entendía del todo, pero estaba seguro que esas emociones no habían surgido de la nada, y no estaba hechizado, ni envenenado.
-Harry- empezó Blaise, después de minutos de mirar confuso esa risa.-¿Estás bien?
-Quiero que rompamos- le interrumpió Harry, y se sentó en la banqueta frente a su puerta. El slytherin apretó su puño, pero lo mantuvo firme a su costado.
-¿Por qué?-preguntó en un susurro molesto.-¿Qué te molesta de nuestra relación?
-No puedo estar contigo. Yo, de verdad lo intenté, pero solo puedo pensar en Malfoy, y quiero tenerlo, y tú te estás metiendo en mi camino.
Y sí, esa no había sido una buena elección de palabras, pero éstas habían sido sinceras y las más coherentes que la mente de Harry pudo razonar y expresar, tomando en cuenta lo muy poco que estaba funcionando últimamente en cosas no relacionadas con el rubio. Angustiado, se hundió más en la almohada al recordar el puño que siguió a esa oración antes que el Inefable se marchara.
Y aunque con él se habían ido ciertas molestias, como los dolores de cabeza y el mal humor, Harry no podía decir que todo estuviera bien. No lo estaba. Harry hubiera estado furioso con Draco si no fuese por el hecho de que éste no podía ocultar de sus ojos que estaba en la misma situación que él; excepto que también demostraba decepción, culpa y temor en sus ojos cada vez que éstos se cruzaban con los de Harry.
-Vamos, no puedes estar ahí todo el día. Es el tercer descanso que te la pasas en casa-Escuchó la voz de Hermione- ¿Acaso terminaste con Zabini?
Los ruidos de abajo que provenían de la cocina, seguramente le hubieran afirmado hace tres meses a Harry que Blaise había entrado a su casa y al bajar el desayuno estaría hecho. Claro, si estuviera en su departamento; pero hoy, lo más probable era que Ron estuviera husmeando qué podía robar de la alacena, así que de mala gana se sentó en la cama y miró a su amiga. No sabía qué hacer, y estaba seguro que la castaña lo regañaría, pero ya no soportaba más el sentimiento de culpa y desesperación en él. Sobre todo porque no sabía cual era más fuerte.
-Me besé con Malfoy-admitió mientras se pasaba la mano por el cabello.
-¿Qué?-preguntó Hermione sin creerselo.
-Me besé con Malfoy-repitió sonrojado.
-Pero tu novio es Zabini-respondió conmocionada ella.-¿Ustedes terminaron por ese beso, o sucedió después de que rompieran?-preguntó suspicaz-¿Cómo se enteró? ¿Malfoy se lo dijo?
Harry negó apenado.
-Nos besamos cuando estábamos en mi departamento, y él estaba en casa. Y aún salíamos-aclaró.
-¿Cómo?¡Harry Potter! ¡Cómo pudieron hacerlo en su presencia! ¿Es que no tienen vergüenza?
-¡No estábamos pensando!
-Por supuesto que no. Escucha Harry, no importa que tanto te atraiga una persona, engañar a tu pareja, sin ningún descaro es...
-Mione, no se trata de que me hagas sentir aún más como mierda-reclamó.- Me lo merezco, lo sé, pero hemos terminado, se acabó.
Ella lo miró indecisa si debería seguir regañandolo o consolarlo, aunque su indignación estaba explícita.
-Supongo que por el momento es suficiente con la culpa que traes encima. Entonces, ¿qué pasó?
-No lo sé. Yo estaba harto de que me ignorara y de que todo el mundo hablara maravillas de él cuando él ni siquiera podía mirarme - gruñó mientras lanzaba la almohada a lo lejos y que Ron, que estaba entrando con varias cosas en los brazos, a duras penas esquivó. -Entonces él estaba ahí, viendo su pajarita volar y yo no pude dejar de verlo y cuando por fin me miró, era esa misma estúpida mirada vacía que finge verme, pero piensa en todo, excepto en mí. Esa mirada que me hace enfadar y que odio.
-¿No es mejor que esa sonrisa falsa que dices que te dirige? O te dirigía, antes de evadirte-preguntó inocentemente Ron, mientras acomodaba sus nuevas pertenencias.
-No-le respondió bruscamente Harry, y el pelirrojo alzó la ceja y miró a la única mujer de la habitación, en busca de respuestas.
-¿De qué me perdí?-preguntó, para después meterse una galleta en su boca y ofrecerle una a su amigo, quien negó, sin molestarse en apuntar que no dejara migajas en su cama.
-Harry y Malfoy se besaron en el departamento de Harry, frente a Zabini, y por eso Harry está en cama.
Ron silbó, y para sorpresa de Harry dejó salir una gran sonrisa. Probablemente porque encontraba divertida la situación, o porque la última vez que había sido herido en una misión, Malfoy fue quien le dió días libres de incapacidad, cosa que había agradado bastante al auror, y podría encontrarle beneficios a una futura relación de él con Harry; o quizá era porque Blaise realmente le caía peor de lo que algún día le cayó Malfoy. Quizá solo estaba feliz de ver a su amigo en la miseria, como dijo que estaría cuando el moreno les contó que el rubio slytherin había cenado con ellos.
-¿En serio, Harry?
-Ron, por favor - inició su esposa - no empieces a jugar. Esto es serio.
-No estoy jugando, de hecho es bueno saber que por fin hiciste algo. Me preguntaba cuando te cansarías de jugar al buen novio y apostarías a ir por el hurón. En realidad estoy muy feliz por ti. No te ofendas compañero, pero por muy guapo que sea Zabini, es realmente insoportable cuando está cerca de los niños, y en general siempre; y no es que odie su cara de mangosta, pero tú, compañero, realmente deseas una familia y él, de verdad que odia a los niños. Solo tienes que verlo, ver con atención su cara, cuando ve a Teddy o a Rose. Y ni hablar del desagrado con que Tonks lo mira. Compañero, ella definitivamente no iba a ir a tu boda.
-No habíamos hablado de bodas.
-¿Por qué no? Siempre quieres ir a la parte de ser felices y tener niños.
-Dijeron que era malo-se quejó Harry.
-Dije que era apresurado-corrigió Hermione.
-Dije que no estabas realmente enamorado y a la larga te arrepentirías- se alzó de hombros Ron.- En fin debes saber que, desde que prácticamente gruñiste que nuestro slytherin favorito iba a casarse, supe que Malfoy te gustaba e hice una pequeña investigación sobre él. Le encantan los niños. Diariamente visita el área de infantes para llevarles comida, juguetes o solo para jugar. Además tiene donaciones en muchos lugares donde tu las tienes, y déjame decirte que su madre nunca tuvo la fama de matar a su marido o casarse decenas de veces, que pudiera heredarle o causarle un desequilibrio mental a Malfoy. El otro día le lleve a Rose, diciéndole que se cayó de una escoba.
Hermione se sobresaltó
-¡¿Rose se cayó de una escoba?!
-No,- rió Ron- solo quería ver que tal iba a llevarse con su futura ahijada. Le pague a Rosie su acto con una paleta.
Harry lo miró confundido, Hermione parpadeó ¿Era su idea, o Ron realmente quería adoptar a Malfoy?
-Oh, ¿entonces qué pasó?
-Bueno, me guió a pediatría, ¡pero le encantó Rose, Mione! Dijo que seguramente era tan lista como su madre, y fuerte como su padre.
Ellos sonrieron entre sí, sabiendo que con eso, se había terminado de ganar a Ron, aunque era una frase usual para tratar con la niña de Hermione.
-En fin, me gusta. Puedes casarte con él y tener todos los niños que quieras.
-¿No podía con los demás?
-Harry-inició Hermione- no hubieras podido convencer a Zabini, Ginny prefirió su carrera, Lisa era, bueno, rara.
-¿De qué estás hablando?-interrumpió Harry- No veo nada mal en no fueron los indicados.
Su amiga suspiró.
-Harry eres un excelente novio, considerado, gentil, pero no has llegado a querer a ninguno realmente.
-Vamos Harry, -se impacientó Ron-piensa en cómo esperabas pacientemente, incluso sin emoción, por Lisa, antes de sus citas; cómo prescindes de varias cosas por Zabini solo por no pelear, o dejaste a decir ciertas cosas; cómo dejaste que una relación de años con Ginny se esfumara solo porque no quería niños, o como incluso olvidas nombres de tus parejas con rapidez. Entonces piensa en Malfoy, a quién no viste en años, pero sigues recordando su confesión; en la idea de que no has pensado en hijos, si no en él, en cómo eres sincero cuando no te agrada lo que hace, o cómo las veces en la que nos lo hemos cruzado en el Ministerio, lo examinas entero. Te muerdes el labio del lado izquierdo, empiezas a mover tus pies y sinceramente, creo que te mueres por co…
-¡Ron!-soltó una avergonzada Hermione.
-rrer hacia él. Es verdad, ¿No? Tú porque siempre estás en San Mungo, Hermione. Al lado de Draco Malfoy, el fabuloso y cordial medimago. El magnífico mago sangre pura, popular, educado y todo eso; pero yo que estoy en el Cuartel de Aurores y cerca de Harry, Harry- el si me duele el pie porque patee una silla te enteraras con ver mi cara- Potter, te puedo decir que su magia se altera con tan solo tener a Malfoy cerca, así éste lo mande de paseo ignorándolo. Le gusta Mione, babea como Rose cuando ve un helado. Tiene la misma expresión de amor.
-¿Lo ignora?¿No que se besaron? -mencionó la chica, curiosamente enternecida por las comparaciones de su esposo-Creí que estaban intentando seducirse entre ustedes, incluso cuando ambos tienen pareja, no que estaba intentando detener tus avances.- Hermione susurró con los ojos entrecerrados. Entonces, como llegando a una conclusión, que probablemente incluía una disculpa interna por desconfiar de su nuevo compañero de trabajo, volteó e hizo que lo mirara directo a los ojos.-¿Qué has hecho Harry Potter?- exigió.
Él la miró culpable.
-No he hecho nada.
-Negarlo no te salvará de ella, colega-aconsejó Ron echándole una mirada a la morena. -Ella adora tanto a Malfoy como yo. De una vez, ahórrate los paseos y confiesa porque has arruinado nuestro acercamiento a nuestro nuevo mejor amigo.
-Él no es…-empezó, pero Ron le lanzó una galleta.
-No lo es, y no lo será porque, al ser tus mejores amigos, no querrá nada que ver con nosotros.
Harry suspiró.
-Ustedes realmente lo prefieren a él, ¿no es así?
-Harry-exclamó Hermione con firmeza- esto no tiene que ver con el hecho de que vemos con buenos ojos su amabilidad, carisma o inteligencia. O que obligó a Robards a darle dias libres a un auror que lo necesitaba, cosa que ningun medimago había logrado, o que me prestara libros.
Harry respiró indignado.
-Desembucha, Harry- lo apuró Ron- o te noquearé y te llevaré a San Mungo, y cuando me pregunten, diré que lo hice porque eres un idiota.
El héroe suspiró
-Antes de que Malfoy se fuera, se me confesó. Lo saben, lo admití cuando Ron y yo nos emborrachamos y nos tuviste que ir a buscar a la taberna de Madam Rosmerta -inició mirando la cama como si fuera de lo más interesante, y ellos asintieron- Bueno, los amigos de Malfoy no parecían contentos de que Blaise y yo fueramos pareja, pero Malfoy incluso felicitó a Blaise. Dijo algo de haber ganado el premio mayor,- gruñó y Hermione lo miró compasiva-entonces no pude evitar preguntarme si esa fue la maldita razón por la que él se me confesó.
-Oh, Harry…
-Aún así lo dejé pasar y me alegró que al menos uno de los amigos de Blaise estuviera feliz por la relación; o al menos lo hacía hasta que Parkinson y Nott me dijeron que Draco mentía. Luego él dijo algo de casarse y empezó con esas estúpidas miradas...Y no pude evitarlo, Mione.
-Lo acosaste como en quinto año, Merlín-suspiró con cansancio.- Harry, estás obsesionado con él.
-Eh, pero tienes que admitir que sus instintos no lo han decepcionado. El hurón estaba tramando algo ¿No es cierto?
Harry negó con la cabeza.
-No, solo dijo que lo dejara mentirse a sí mismo y que estaba celoso de Blaise. Entonces caímos en el sofá y lo besé. Cuando nuestras magias se juntaron, no lo sé...-exclamó tomando la última almohada y hundió su rostro en ella. -Merlín, má é a Mafoy de mí mismo, me odia por completo-lloriqueó.
-Zabini no tiene que ver nada con qué estés en cama, ¿verdad?-suspiró Hermione- Te dije que en realidad no estabas interesado- bufó.
-Te dije que él y yo lo estabamos intentando.
La medimaga puso las manos en la cadera.
-Intentar no es como yo llamaría a pasar prácticamente el tiempo en el departamento del otro.
-Mira, le dije que no estaba seguro de lo que buscaba.
-Ese es el problema, no debiste aceptar si...
-Harry-interrumpió Ron, con un inusual rostro serio, y el moreno lo miró, preocupado por el tono que rara vez el Weasley usaba; incluso Hermione guardó silencio-¿Qué exactamente pasó con su magia?
-¿La mía o la de Malfoy?
-La de ambos.
-Fue como si la electricidad corriera por nuestros cuerpos, o al menos yo lo sentí así. De pronto podía sentir el deseo de ambos, la pasión, frustración, incluso el miedo. Mi magia rodeó a Malfoy por completo, incluso desvaneció el hechizo de bloqueo que le puse a la puerta mientras peleábamos, y la de él se unió a la mía. Lo sentí, danzaron una junto a la otra y cuando se mezclaron...-se sonrojó.
-Cuando se mezclaron...-insistió Ron.
-Gemí, de acuerdo. Fue lo mejor que había sentido alguna vez. Fue como atrapar la snitch, como la sensación de tu primer encantamiento o tomar el felix felicis. Fue como respirar amortentia. Fue todo eso a la vez, y más. El resto de mis comparaciones son vergonzosamente empalagosas, así que por favor, mátame.
Hermione le tomó la mano y sonrió con ternura; Ron estaba totalmente angustiado.
-¿Sentiste alguna vez eso con Zabini?-le preguntó.
-No, nunca. ¿Por qué tienes esa cara?-preguntó pero su amigo lo ignoró por completo y miró a su novia.
-Mione ¿Hoy descansa Malfoy?
-No ¿Por qué?-preguntó confundida la chica-¿Necesitas encontrarlo? Debe estar en el hospital, en su oficina. Suele pasar mucho de su tiempo ahí.
-Vístete, Harry. Debo comprobar algo.
-Ron, no estoy hechizado ni bebí nada sospechoso.
-No creo que Malfoy haya hecho nada de eso.-Exclamó en tono de que no creía capaz al rubio de hacer aquello, y Harry estaba enloqueciendo. El otro se tragó las palabras que apuntaban que hace años no pensaba así.
-¿Entonces?
-Cuando lo sepa, lo sabrás. -Respondió su amigo. Como no parecía estar jugando, Harry obedeció.
.
Cuando aparecieron en el tercer piso de San Mungo, después de comprar dos botellas de agua para confusión de las dos tercias partes no pelirrojas del trío dorado, a Harry ya se le hacía raro que Ron caminara firmemente por los pasillos sin responder a los saludos que les dirigían.
-La oficina de Malfoy ¿Dónde está?- le preguntó a Hermione.
-En la cuarta planta. Por aquí-respondió guiandolos.
-Bien, compañero-dijo Ron sacando de su bolsillo una pequeña botella y poniéndole una gota a cada una de ellas del contenido de la poción -tienes que confiar en mí. No durará ni diez minutos con todo el líquido que hay aquí.
Harry estaba empezando a asustarse. Miró la botella y después lo miró fijamente.
-Ron ¿Para que quieres ese veriseratum?-preguntó, y éste pareció dudar unos segundos si responder o no. Lo hizo.
-Lo que necesito comprobar necesita que tanto tú como Malfoy sean sinceros. Toma- ordenó dándole una botella, pero el héroe no la tomó- él tomara la otra.
-Ron, no creo que...
-Harry, lo que pasó fue mucho más que un beso, si lo que creo es correcto. Te sientes realmente culpable ¿no? Y realmente, realmente deseas más que nada tener a Malfoy. En realidad, no estás pensando. Ni odiando a Zabini, podrías ser tan insensible.
-Tal vez, pero..
-Ron , ¿Qué vas a hacer?-preguntó nerviosa Hermione.-¿No vas a obligarlo a tragar, no? Esto no irá bien si te denuncia...
-Pasa esto. Entre los sangre puras existe la posibilidad de si no bien casarse, si enlazarse por medio de la magia. Entonces uno empieza a sentir los sentimientos del otro y si mi teoría es correcta, tú no estás sintiendo solo tu culpa, sino también la de Malfoy. Tú mencionaste que Malfoy estaba nervioso últimamente ¿No?-le preguntó a su novia-Algo así me comentaste el otro día.
Hermione asintió.
-Bien. Malfoy no estaba nervioso. Estaba ansioso. La ansiedad que aquí, nuestro querido amigo Harry, sabe no manejar muy bien.
-Pero ¿Cómo puede ser posible que un simple beso haya hecho aquello?-preguntó la medimaga.
-Para que suceda ambos magos deben estar dispuestos a entregar su alma totalmente al otro. Estar enamorados a tal punto de necesitar al otro para vivir. Al menos en ese momento. No significa que no puedan casarse con alguien más, de hecho para familias como los Malfoy debe ser lo de más común dejar a sus enlazantes por alguien de su posición social-Harry gruñó.- Es conocimiento sangre pura habitual cómo se forma y los síntomas. El hurón debe saber de eso, pero si no se ha dado cuenta, tal vez esté confundiendo sus emociones tal como Harry lo hizo. Eso, o no puede pensar claramente debido a los efectos de su enlace, que debe estar torturandolo por la distancia entre los dos, y empujando sus pensamientos solo a Harry. Tenemos que saber qué sabe él, y sobre todo, sacarlo de aqui si no puede poner atención a lo que hace. Puede matar a alguien.
-Pero si solo funciona entre los sangre puras ¿cómo es que afectó a Harry?
Ron suspiró.
-Él fue el que lo activó-respondió con una mueca.-De algún modo, aunque no sé cómo, sedujo a la magia de Malfoy para que tomara su magia. Y Malfoy aceptó unirla. Siempre puede rechazarse.
-Pero eso significa que Draco también está enamorado de Harry. ¿No es así?
El mencionado tragó saliva. Ron lo miró con tristeza.
-Eso no evitará que se case con Greengrass si así lo desea, Harry- advirtió Ron.-Un enlace es para siempre y tienen un montón de implicaciones, por eso no suelen hacerse muy seguido. Tus emociones estarán enlazadas a las de Malfoy hasta que mueran. Es cuestión de tiempo para que se acostumbre a los síntomas de un enlace no consumado. Entonces podrá seguir con su vida.
-¿No consumado?¿Cómo lo consuman?-preguntó la castaña emocionada.
-Bueno, un enlace se consuma casandose mágicamente con la otra persona, y haciendo... eso-insinuó.
-Eso - repitió Harry, antes de mirar incómodamente a otro lado y sonrojarse.
-Si, el orden no importa realmente. El enlace estará completo cuando ambas cosas hayan ocurrido.
Hermione asintió emocionada, se acomodó la bata de medimaga, y tomó las dos botellas. Le ofreció una a Harry y éste la miró dudoso.
-Yo me encargaré de que él lo tome-dijo. -Tu serás la distracción. Uno de nosotros debería quedarse en la puerta, por si quiere escapar.
-Entonces, quizá deberíamos tomar su varita.
Harry los miró.
-Se están tomando esto demasiado en serio.
-¡Harry Potter!-escuchó la voz de Hermione-saca tu valentía gryffindor de esa caja olvidada y entremos. Esta es tu oportunidad de tener a alguien que en verdad te ama, y que logra crear en ti todas esas emociones. Siempre dijiste que deseabas un amor apasionante y duradero, y quien mejor que Malfoy para eso. Él siempre logró sacar lo mejor y lo peor de ti. En retrospectiva creo que era obvio que ambos se gustan y se han gustado por años, y la única razón por la cual no están juntos es porque cuando uno siente el otro piensa, pero ahora ambos sienten lo mismo y es momento de que sus pensamientos también vayan en la misma línea.
-¿Estás bien con esto? ¿No te molesta que de pronto haya herido así a Blaise? ¿Que de pronto esté obsesionado con Malfoy? ¿Que él esté comprometido?
Su amiga rodó los ojos.
-¿Crees que si me molestara estaría aquí insistiendo que entres? Harry, has estado obsesionado con él desde quinto. Creo que pudiste salir mejor de tu relación con Zabini, pero de verdad, de verdad me gusta este Draco, y es el primer individuo por quien realmente demuestras gusto. Hasta ahora parecías sólo estar buscando a alguien compatible, quien fuese. Incluso con Zabini parecías esperar que todo cambiara en algún momento y fuesen más felices algún día. Esperabas que él quisiera niños, esperabas que soportara a tus amigos, esperabas que se acostumbrara a lo demandante de tu trabajo, que dejara de molestarse por tus ahijados … andabas por la vida tratando de perfeccionar tu relación, pero ahora no te preocupa nada de eso. Y es porque no estás pensando, estás sintiendo. Estás enamorado por primera vez y sabes que vas a pelear, porque siempre peleas con Malfoy. Sabes que lo vas a herir, porque él también te hiere; pero también sabes que lo quieres más que nada y podrán lograr equilibrar todo a su tiempo si ambos lo intentan, y si no lo logran eso no los hará quererse menos. Incluso estando ambos enfadados formaron un enlace, Harry. Así que, como lo veo, se quieren incluso cuando no se soportan. Esa es una verdadera relación.
Esas últimas palabras hicieron a Harry sonreír.
-De acuerdo - exclamó el auror tomando un trago de la botella de agua y devolviéndosela a la castaña.-Hagámoslo.
-Bien -añadió Ron divertido por la reciente voluntad de su amigo-¿De que color es tu ropa interior?
-¡Ron!-se avergonzó Hermione
-¿Qué? Tengo que saber si la poción funciona.
-Negro-confesó Harry y enseguida enrojeció.
-Perfecto-rió Ron -Vamos.
Cuando entraron al despacho, Malfoy estaba en su escritorio escribiendo. Sus ojos grises se alzaron y miraron sorprendidos a sus visitantes; pero no duraron más de unos segundos en el matrimonio antes de enfocarse en el niño que vivió y permanecer ahí.
-Potter, ¿Qué haces aquí?- preguntó poniéndose de pie lo más pronto posible, y Harry, que más que nada deseaba ir a su encuentro, quiso detener la respuesta que luchaba por brotar de sus labios, pero no pudo.
-Estoy aquí para darte una botella de agua.
Draco miró a Harry sorprendido, y Ron dejó salir una risita. Hermione, tratando de no reír y mantenerse enfocada, le pasó la botella a Harry para que se la diera al rubio.
-¿Una botella de agua? ¿Viniste hasta aquí para darme eso?
-Si, estoy aquí para darte una botella de agua.-repitió Harry, y Draco suspiró y frotó sus cejas con cansancio, inseguro de la razón por la que él otro lo traía, pero agradecido de que no quisiera hablar.
-Bien, dámela y marchate- respondió suavemente.-Estoy ocupado en estos momentos. La tomaré luego.
-No puedes - respondió Harry.-Tienes que tomarlo.
-¿Por qué?-preguntó Draco con los ojos entrecerrados mientras extendía la mano, pero Harry, rápidamente, viendo que no irían a ninguna parte si seguían así, avanzó hacia el sorprendido rubio, le tapó la nariz y le metió el agua por la boca. Atragantándose, este se sostuvo del escritorio.
-Porque tiene veriseratum-respondió el moreno.
-¡¿Qué?! ¿Cómo te atreves?¿Por qué?
Antes de que Harry respondiera Ron sonrió y cerró su puño. -Para que pueda hacer esto-dijo con una sonrisa y le pegó un puñetazo a Harry en el estómago, que para sorpresa de éste lo tiró casi al lado de Malfoy, quien lo esquivó.
-No puedo agredir a un medimago, colega-le dijo sonriendo de lado-Ya es bastante malo darle veriseratum así sea para diez minutos.
-Pero qué diablos-exclamó Draco cuando sintió su estómago contraerse, y no pudo evitar exclamar un sonido doloroso. Se dejó caer al suelo en busca de apoyo y permaneció ahí, maldiciendo a Weasley y a Harry. Su mente girando alrededor de la situación y llegando a una única conclusión. Joder, no podía ser cierto; pero lo era, y la prueba era que Potter estaba sujetando su estómago en el mismo lugar que Draco lo hacía.
Hasta entonces, él creía que todo este tiempo sus ganas de ver a Potter se debían a esa insana obsesión que había tenido por el gryffindor desde que había escuchado su nombre, a ese torpe e inocente enamoramiento que había permanecido a través de él por todos esos años lejos, sobreviviendo al amor que Draco lograba, de vez en cuando, desarrollar por otras personas. No por un enlace. Aunque en retrospectiva, la mente de Draco debió haber notado antes su situación.
¿Por qué no lo había hecho?
Mirando al auror que por fin parecía estar superando el dolor, Draco llegó a la conclusión de que se debía a que ya que Draco tendía a pensar todo con detenimiento, y mantener sus emociones en segundo plano, cuando tuvo la avalancha de emociones de Potter sobre él, no pudo controlarlas. Y como no pudo controlarlas, no pudo pensar con claridad. Excepto que ahora Potter estaba calmado. Adolorido, pero calmado, y feliz. Draco podía oír por primera vez en semanas a su slytherin interior, y este le decía que estaba en aprietos.Y que en realidad, debería estar feliz de obtener finalmente lo que más quería.
Él poseía a Harry Potter, y debería estar feliz. Una parte en él lo estaba; pero otra parte, la parte que el rubio había trabajado para lograr llegar a ser un medimago reconocido, adinerado y socialmente aceptable nuevamente, se decía que Potter estaba interrumpiendo sus planes.
¿Por qué querría estar con la principal causa de sus males?
-¡Feliz Cumpleaños, Draco!-se escuchó una voz femenina en la puerta, y el único que alzó la mirada ante la recién llegada fue él. No hizo nada para ponerse de pie, no tenía caso. Su prometida había llegado en el peor momento que podía, y había traído a sus amigos, a quienes Draco había evitado exitosamente después de su desastrosa pelea con Potter, en el intento de evitar una reprimienda y un 'te dijimos que esto pasaría'.
-¡Bingo!-se felicitó Ron al comprobar cierta su teoría, sin importarle la entrada de los otros. Extendió su mano hacia Harry y lo puso de pie, orgulloso de sí mismo y de haber descubierto el enlace incluso antes que los participantes- Felicidades. Ustedes dos tienen un enlace reciente, por lo que no solo sienten las emociones del otro sino también el dolor físico de cada uno. Malfoy, sientete bien recibido en la familia.
-¡¿Cómo?!- se escuchó la voz de Nott y Zabini en la puerta, y Harry los miró sorprendido de su llegada, pues hasta ahora él solo tenía ojos para la prometida de Draco.
-Draco- Astoria se apresuró a agacharse junto al rubio cuando lo vió en el suelo-¿Estás bien? ¿Te golpearon?¿Qué te hicieron?
El rubio la miró de reojo, sabiendo que estaba perdido cuando no pudo dejar de hablar.
- Me dieron veriseratum-contestó y confundida, ella retrocedió unos milímetros para verlo a los ojos.
-¿Por qué?-preguntó elegantemente, pero sus dudas se vieron interrumpidas cuando Blaise rompió el silencio y avanzó hacia Draco, totalmente enfadado.
-¿Enlazados? le preguntó al rubio-¿Se enlazaron frente a mí?¿En mi presencia?¿Con un maldito beso? ¿Lo enlazaste a ti, habiendo dicho que estabas feliz por mí?
Draco retrocedió.
-Blaise, dejame explicarte.
-¿Enlazados?-repitió Astoria -¿Qué significa esto, Draco? Por favor, dime que es una broma.
-¿Te parece una broma?-gruñó Blaise.-¿O es que no te contó del desliz que tuvo en mi casa con mi novio?
-¿Desliz?
-Escucha, Blaise…
-¿Un desliz con tu novio?¿Con Potter?-preguntó Astoria, fijando su mirada en el moreno.-¿Qué está pasando?
-Según Ron , Malfoy y yo estamos enlazados.
-Enlazados…¿Que- titubeó, sin preguntar a nadie específicamente- qué significa esto?
-Significa que estamos dispuestos a entregar nuestra alma totalmente al otro.-Continuó Harry a la pregunta mal formulada. Él sabía que ella quería una explicación de cómo fue que se enlazaron, pero la magia de la poción era demasiado literal para controlarla -Que estamos enamorados a tal punto de necesitar al otro para vivir.
La chica lo miró con enojo.
-Sé que significa un enlace-casi gritó, perdiendo parte de su delicadeza, pero el auror sabía que en realidad, lo que había en sus ojos era dolor. Ella miró a Draco, y repitió su pregunta, sabiendo que el rubio medimago no podía mentirle.
-¿Draco?-llamó con voz rota cuando notó que el sanador no quería responder.-¿Draco, esto es cierto?-casi lloró.-¿Te enlazaste a él?
-Sí- respondió el otro, arrodillándose junto a ella y tocando delicadamente sus hombros. Harry se mordió los labios y los miró, notando como Malfoy, al igual que él, prácticamente no podía tocar a nadie más.- No me dí cuenta, mi magia lo hizo sola, nunca le hubiera hecho eso a Blaise. Nunca te habría hecho esto a ti-dijo mirando a sus dos amigos de la infancia. Uno lo miró con rabia, el otro indeciso.- No a ti Astoria, jamás a ti-repitió tomando con sus manos las mejillas de la chica.
-¿Lo amas?-preguntó ella, sus ojos cristalinos mirando únicamente a Draco. Eran una hermosa pareja, decidió el auror. Una hermosa pareja cuyos integrantes parecían dolorosamente tristes por la situación en la que estaban. Harry estuvo seguro de que Draco había estado mucho más cerca del amor con Astoria, de lo que él estuvo con Blaise, y parte de su corazón gruñó celoso de ello, mientras que otra se sintió culpable de meterse entre ellos, y otra deseó ser amado así.
-Sí-respondió el rubio, sus ojos dolorosamente abiertos para mirar como ella lloraba, como si estuviera recibiendo un castigo.
-¿Desde cuando? ¿Por qué no me lo dijiste?
Draco se mordió la lengua.
-Me gustaba cuando salimos de Hogwarts, me confesé, me rechazó. Yo solo...iba a casarme contigo-aseguró poniéndose de pie y ofreciéndole la mano- no puedo, no iba a dejarte atrás, lo prometo.
-¿Ibas a decirme que jamás podrías enlazarte a mí?
-Eventualmente.
-Pero ahora…
-Mis planes no han cambiado, si tu deseas, aun sabiendo que nunca podré enlazarme a ti, casarte conmigo, yo podría...
El auror gruñó.
-No voy a dejarte casarte con ella-interrumpió la escena, escuchando el gruñido de Draco y la indignación de Greengrass.
-Potter, por favor, deja de estar jodiendo mi vida. El hecho de que estemos enlazados, no significa nada.
-En realidad, tú llegaste a joder la mía-respondió Harry, mirando como la otra lo veía con resentimiento.- Yo estaba bastante convencido de que quería a Blaise, aun si sentía que algo faltaba ahí, y entonces llegaste tú y me recordaste lo mucho que me gusta mirarte, seguirte. Fuiste tú- gruñó- si tú no me hubieras sonreído de esa forma adorable pero totalmente falsa o mirado indiferentemente esto no habría sucedido.
-¿De qué diablos hablas?
-Sé que finges, puedo verlo claro como el agua. Tan solo no puedo entender por qué tu mejor amigo Blaise, o tu glamurosa prometida no pueden verlo. No estás feliz de unirte, estás cumpliendo con ella. Me quieres a mi.
Draco abrió la boca indignado.
-¿Estás diciendo que esto es mi culpa?-lo enfrentó parándose frente a él. Había soltado por instinto la mano de Astoria y satisfecho, Harry asintió con una sonrisa formándose al notar que el rubio tenía que pensar cuando estaba alrededor de ella, cosa que no hacía cuando Harry estaba. Así que interiormente celebró su victoria e hizo lo que mejor podía hacer, enojar a Malfoy, porque cuando ambos estaban enojados con el otro, sólo podían mirarse entre ellos.
-No me enlacé yo solo. ¿o sí? -preguntó-Si tu no hubieras vuelto yo seguiría con Blaise. -El dolor cruzó apenas un instante en los ojos de Draco, pero desapareció con rapidez. Si, era un truco bajo, pero Harrysabía que le molestaba demasiado a Draco como para poder ignorarlo, así que esta lucha continuaría todo lo necesario hasta que el rubio admitiera que también lo amaba.
-Para tu información Blaise fue el que quiso que volviera para ver a su poderoso y flamante novio-respondió el otro amargamente.-Pudo haberme dicho que eras tú ¡y yo podría haberme enterrado bajo tierra con tal de no venir!
-¿Entonces por qué carajos llegaste si habías dicho que no irías a la cena? ¿Por qué nos haces esto?
-Yo no hago nada.
-Lo haces, te acercas y te alejas haciendo que te extrañe. Y cuando te extraño, tu no estás, y yo no manejo bien la soledad. He estado solo prácticamente desde que nací.No puedo evitar seguirte. Te necesito, Draco. Por favor, para todo este dolor.
-Blaise iba a perdonarte-murmuró el otro - y tu dijiste que eras feliz con Blaise ¿Por que no dejas todo como está?
-No puedo hacerlo, ¿es que tu no me necesitas?-preguntó -¿No sientes todo este dolor?-añadió tomando sus manos y poniendolas sobre su pecho- ¿No sientes mi dolor, llamandote a gritos, tal como el tuyo me llama?
Draco tragó saliva y pareció luchar por minutos contra sí mismo y el veriseratum, antes de asentir.
-Bien, -respondió Harry sin importarle de ningún modo las personas a su alrededor -porque también te quiero para mí. No casado con alguien más. No en otro maldito lugar. Te quiero para mí al grado que no me importa lastimar a otros si estás a mi lado. Yo no soy como tú. Yo no me sacrificaré de nuevo por otras personas. Yo no fingiré que estoy bien y nada me afecta como tú. Quiero ser feliz. Quiero que seas feliz conmigo ¿Acaso tu no lo quieres?¿Si te pido que te cases conmigo lo harías?
El silencio invadió el cuarto mientras todos esperaban la respuesta.
-Sí-respondió finalmente Draco, y Hermione observó con temor como Zabini tiraba a Harry lejos del rubio y le daba un puñetazo a éste realmente fuerte, que lo azotó contra su escritorio.
-Blaise ¡No!-advirtió Theo, pero el italiano no hizo caso y lo azotó de nuevo. Uno de los adornos de cristal golpearon la nuca de Draco y la sangre comenzó a brotar, ante la mirada y el shock de todos. De un momento a otro Draco perdió la consciencia, y como si lo supieran, Hermione y Theodore miraron al moreno, notando como cerraba los ojos lentamente y se desvanecía con él.
-¡Harry!-gritaron tanto Ron como Hermione mientras trataban de reanimarlo, a la vez que Theodore y Astoria asistían al rubio.
Se oyeron nuevos pasos, para el terror de Hermione, quien esperaba que varías personas llegaran por todo el ruido, pero la única que llegó fue Pansy Parkinson, quien apareció con una gran sonrisa y un paquete de galletas, que dejó caer enseguida notó la escena.
-Necesito ayuda Granger-gritó Theodore, haciendo que la morena dejara de mirar a Pansy.- Está perdiendo sangre rápidamente. Es el vínculo. Olvídate de Potter, si Draco pasa a mejor vida, el héroe también.
Ella asintió y corrió a hacer hechizos curativos. Blaise, espantado de su propia obra, intentó salir del cuarto, pero Parkinson rápidamente le lanzó un desmaius, que lo tiró al piso enseguida.
-No, no -pidió desesperada la morena, apenas vio a Blaise caer al suelo, y acercandose a Draco. Miró toda la sangre a su alrededor y luego, a Harry.
-¿Fue él?-preguntó, mirando al piso con enfado, pero Theodore negó sin hablar y miró a Blaise, mientras se mordía los labios. Ella caminó hacia el italiano y lo amarró para luego despertarlo.-¿Fuiste tú?-se repitió mientras ponía su varita en el cuello.-¿Todo esto es por Potter?-susurró- Tú ni siquiera lo querías. Tú querias a Draco, le dijiste a él qué estaba mal qué se enamorara del héroe.
-Yo…
-Legeremens-gritó ella con enfado y Blaise retrocedió, probablemente protegiendo su mente. No obstante, Pansy estaba tan furiosa que apretó la varita con fuerza hasta entrar.
Luego para sorpresa de todos, se echó a reír hasta el llanto.
-Pansy-llamó Astoria, pero ella solo caminó hacia Blaise y lo pateó lo más fuerte que pudo.
-Tú- inició, su voz quebrada por la furia.- Te gustó porque le gustaba a Draco.
-¿Cómo?-preguntó la prometida Malfoy, caminando hacia su amiga e intentando alejarla del moreno, pero Pansy negó y se soltó, tomando con fuerza los cabellos de Blaise.- Tú, ¿Esto era necesario? Draco iba a casarse con Astoria, se iba a marchar lejos de aquí, iba a volver a Francia. Tú le pediste que volviera y él lo hizo. Tú le pediste que sea amigo de Potter y él lo intentó. Tú, siempre tú, todo para que tú. MALDITO EGOÍSTA. Fueras feliz...-exclamó jalando de él con fuerza.
Astoria pareció salir del shock, jadeando. Se acercó a su amiga y la jaló hacia atrás.
-Pansy, para.
-¡No! Eres un maldito bastardo, eras nuestro amigo, eras su maldito mejor amigo. Confió en ti. Te dijo que se enamoró de él, creí, creí que le dijiste que lo dejara porque pensabas en lo mejor para él, pero solo pensabas en lo mejor para ti. Creí que tenías razón cuando él lo rechazó, que yo era estúpida por haber hecho que le expresara lo que sentía. Pero tú-lloró- ¡Tú conquistaste a Potter para asegurarte que nunca estuviera con Draco! Crees, realmente… ¿creíste que Draco iba a volver a intentar algo con Potter? ¿Eres tan estúpido que los juntas, y esperabas que no sucediera nada?
-Así que de eso se trataba-murmuró Astoria. Caminó hacia Blaise y le dió una bofetada. Luego se agachó a su altura.
-Si Draco muere, nunca te lo perdonaré-le aseguró al moreno.-Te juro- exclamó con una voz tan baja pero fría, que el italiano detuvo su respiración-que me vengaré por esta humillación, por arruinar mi futuro matrimonio, por dañar a la persona que amo. Si crees que mi apariencia o mi educación me hacen frágil te equivocas.. Voy a hacerte pagar esto con sangre Blaise Zabini, tienes mi palabra de mago. Tendrás suerte si tengo compasión de ti, y mucha más si Draco sobrevive. Porque si no lo hace, no vivirás un día más que él.
-Astoria...-inició Blaise, pero ella se puso de pie y se preparó para salir. - Espero que disfrutes la escena, porque ¿ sabes cuál es la mejor parte?- preguntó con una sonrisa helada, mientras se quitaba el polvo inexistente.
Blaise se mantuvo en silencio
-Gracias a tí, si Draco muere, Potter se va con él.
-Vive Draco-suplicó Theo,mientras su varita se movía con rapidez y veía de reojo a Astoria salir por la puerta-por favor.. Por favor….
Por favor, suplicó una y otra vez en su interior mientras le ordenaba a Pansy ir por su jefe, porque el destino definitivamente sería cruel si Theo tenía que enterrar a dos amigos; y mucho más, si Draco no podía cumplir su sueño de estar con la persona que amaba, ahora que la tenía.
.
.
Regla 4. Recuerda que no todos perdonan
