Hola...ahora si con este me pongo al día con esta historia; gracias por tenerme paciencia y esperar a que suba las historias pendientes, aun me falta dos o tres creo, pero ya terminare de subirlas, pero considere necesario recompensar su espera con este capitulo un poco largo.
Para RODRIGO quien me pregunto por Amanecer de un Cambio, lamentablemente esa no la subiere porque fue una adaptación del Libro de Gerri Hill Dawn Of Change, los cuales fueron por los que TAPIR me reporto...tampoco subiré Ven a Buscarme, Encuentro en la isla ni mucho menos El Lado Ciego del Amor, que era un crossover de ambos libros; y de los cuales nunca dije que eran historias originales, siempre mencione a quien pertenecían.
Sin embargo estos libros estan en Scrib por si desean leerlos.
También comentarles que dentro de poco subiere una nueva historia de la cual ya tengo la autorización para publicar.
Tambien me he dado cuenta que cerraron la cuenta de Arthuria Galicia Tenoh, asi que si anda por aca, no mas que desearle lo mejor y que no se desanime; créeme que se lo que se siente
Asi que sin mas a leer...
CAPITULO 4
RECUERDOS, BESOS Y VERDADES AL DESCUBIERTO
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Ya era el día siguiente y Haruka quería ir a ver a su Michiru pero su madre le dijo que era mejor que fuese a clases y luego fuera al Hospital porque igual con toda la familia de la aguamarina ahí ella no podía hacer mucho, la rubia se sintió nuevamente como una niña, obligada a asistir a clases y así lo hizo, pero estuvo inmersa en el mundo de sus recuerdos toda la mañana.
Recordó que un par de meses después de que conociera a Michiru, Darien la invitó a la playa, esta vez con millones de amigos varones y Serena, iban a dormir en la casa de playa del pelinegro. Todo el día las miradas de Haruka y Michiru iban y venían dirigidas de una hacia el cuerpo de la otra, cuando empezó a anochecer empezaron a disminuir en intensidad, además estaban jugando y fastidiando con los amigos de Darien y parecían tres parejas con un montón de terceros porque eran bastantes, Darien no los consideraba sus amigos pero eran compañeros de clase muy divertidos con los cuales se podía pasar un buen rato.
Llegó la noche y aunque la casa era grande no fue suficiente, Darien y Serena durmieron en su cuarto, el cuarto de su papá era sagrado y en los otros tres cuartos durmieron los demás, cuatro varones en cada cuarto y en el último cuarto Haruka y Michiru. El detalle de los cuartos era que todos tenían una única cama matrimonial, los varones hicieron desastres, tres dormían en la cama y al cuarto le tocaba una sabana en el piso así que no fue fácil decidir quién dormiría en el piso, estuvieron en eso hasta las tres de la mañana, cuando dos desistieron y terminaron en el suelo.
Las muchachas estaban despiertas pero totalmente calladas en la oscuridad, la aguamarina estaba de espaldas a la rubia y esta última sólo la miraba, su cabello era precioso y sedoso y ella no podía evitar querer tocarlo, se contuvo bastante pero luego desistió "nunca he luchado contra mis deseos ¿por qué voy a hacerlo ahora?", el asunto comenzó por el cabello, Michiru se dio cuenta pero no le prestó atención, por lo general sus amigas, heterosexuales, eran muy cariñosas y no podía comportarse como una paranoica, pero cuando la rubia empezó a deslizar suavemente sus dedos por sus brazos, y sobre todo cuando empezó a sentir cosquillas en el estomago y que la piel se erizaba tanto que era sumamente visible, se salió de control y se dio la vuelta provocando que Haruka se detuviera inmediatamente
- ¡Mira niña!, ¡soy gay!, lo que por lo general no es un problema en una situación como esta pero como eres tú y francamente estás tan buena que podrías seducir a un santo, no puedo controlarlo porque me gustas, así que te pido encarecidamente que dejes de acariciarme o voy a asumir que estás buscando otra cosa
– Por lo general Haruka no se sentía avergonzada de nada, pero esta vez estaba avergonzada y no sabía si era de ser homosexual o de fingir no serlo, decidió -¿hace cuanto lo eres? – preguntó y a Michiru le molestó porque pensaba que la mujer mas alta era una de esas heterosexuales ignorantes que creían que de pronto la gente se transformaba en gay o decidía serlo de la noche a la mañana
- ¿Desde siempre? – contestó de mala gana
- Ok, tienes razón, lo que quise preguntar fue ¿Cuándo lo supiste? – preguntó suavemente y Michiru le bajó un poco a sus niveles de histeria
- No sé, creo que fue cuando el niño lindo de la escuela intentó besarme y simplemente sentí asco, dos noches más tarde me descubrí viendo unas fotos en su facebook que me gustaba su hermana, era para morirse, fue hace poco, como tres o cuatro años
- ¿qué dijeron tus padres? – preguntó la rubia, si era para morirse seguro esa era la parte
- Mi papá ya estaba muerto gracias a Dios porque de no ser así se hubiese muerto en el mismo instante en que confesara – dijo Michiru y se sentó con las piernas cruzadas en forma de indio en la cama
- ¿Qué dijo tu mamá? – preguntó incorporándose en la misma posición
- Nada – aseguró y Haruka frunció el ceño – aun no lo sabe – la rubia levantó las cejas totalmente sorprendida
- ¿no se lo dijiste? ¿cómo puedes vivir con ellos sin decirles quien eres en realidad? – preguntó la rubia sin salir de su asombro
- ¡No tienes idea de lo difícil que es! – Haruka prefirió callar, porque de alguna manera Michiru tenía razón eran situaciones muy diferentes – además sigo siendo yo, ellos me conocen, sólo que no conocen esa parte – se excusó y Haruka levantó la ceja izquierda
- Tienes razón es sólo una parte de ti, pero créeme para la mayoría de las personas es una parte sumamente importante, ¿Qué te da tanto miedo? – le preguntó y fue ahí cuando tocó un punto débil
- Mi mamá preferiría que fuese una prostituta
- ¡¿qué?! – exclamó Haruka con un poco de incredulidad y un poco de molestia
- Es la verdad, en una oportunidad estábamos en una cola horrible, la calle estaba cerrada por el desfile del orgullo gay, yo no sabía nada y nadie en el carro, de alguna manera nos vimos obligados a mirar porque estábamos estancados, yo no tenía problema, me parecía tan lindo ver que aunque sea un día les pertenecía y podían disfrutarlo sin tanto rollo, hasta que mi mamá le comentó a mi tía algo así como "Dios cuide a mi familia de tal perversión, yo prefiero ser puta antes que lesbiana, es que algo tuvo que pasarles para que se convirtieran en eso, a mi me daría vergüenza salir de mi casa, pobrecitos deben haber sufrido mucho como para preferir esto" entre otras cosas más que ahora no recuerdo, estuvieron soltando veneno homofóbico todo el tiempo que estuvimos ahí y por supuesto no podía faltar el "¿no estás de acuerdo Michi?" y por supuesto yo soy como Pedro o Judas Iscariote o no sé quien, pero decía que sí como una autómata, en ese momento decidí que por ningún motivo ellos iban a conocer ese pedazo de mí, no estoy interesada en ganarme el odio de mi familia, las cosas van a cambiar radicalmente y ellos van a olvidar quien soy, cada vez que escuchen mi nombre o piensen en mi sólo se les va a venir a la mente "ella es la prima, sobrina, hija, hermana gay", es una realidad, nadie va a recordar que soy una persona porque el rotulo "homosexual" es demasiado grande como para que puedan ver… que debajo de él hay un ser humano – la voz de Michiru se quebró y Haruka no sabía si abrazarla o no, pero al final lo hizo y la peliazul se dejó abrazar y cuidar como una niña porque en ese momento se sentía realmente mal – es bastante oír cosas como "raros" "pervertidos" "enfermos" "maricas" "marimachas" cuando va dirigido a otros, no quiero ser el centro de los odios de la gente que ni conozco y mucho menos de la gente que quiero – decía con lágrimas en los ojos
- ¿Has hablado esto con alguien? – preguntó Haruka sin dejar de abrazarla
- Felicitaciones, eres la primera a quien se lo digo viéndole la cara – cuando Michiru estaba triste o molesta o simplemente cuando se sentía vulnerable se le salían la ironía y el sarcasmo por los poros
- ¿a quién se lo dijiste sin mirarle la cara? – preguntó la rubia haciendo caso omiso de los comentarios de la pequeña mujer
- Una amiga que tengo por internet, vive del otro lado del mundo, es lesbiana así que me entiende – explicó Michiru y en ese momento Haruka se separó de ella bruscamente
- ¿una amiga por internet? ¿estás loca? Eso no es seguro – le reprochó y Michiru frunció el ceño
- Está del otro lado del mundo, que va a hacerme desde allá
- ¿no te parece raro? Te apuesto a que sabe tu nombre – le dijo y Michiru asintió con tranquilidad – pero tú no sabes el de ella ¿no?
- Eso no es culpa de ella, en el link tú podías poner tu nombre o un pseudónimo, yo puse mi nombre y ella no, además, ¿Qué podría querer de mí?
- Ella es lesbiana y tu eres mujer cariño – le dijo Haruka que no terminaba de entender lo ingenua que era Michiru
- No me ha visto – aseguró la peliazul haciendo un gesto que expresaba claramente que pensaba que la rubia era paranoica y dramática
- Ok, no quiere nada contigo, pero te puedo jurar que o tú le dijiste – era la verdad – o averiguó que eres hija de un difunto empresario multimillonario y que tu madre es accionista de uno de los mejores bufetes del país, sólo quiero que tengas cuidado, si es tan amiga tuya deberías saber su nombre, además si supieras algo más de ella no la llamarías "una amiga por internet", ni siquiera sabes si es mujer, puede que sea real y yo sea una loca paranoica, pero puede ser alguien aprovechándose de tu soledad y tus sentimientos para obtener algo a cambio, sólo ten cuidado por favor – Haruka dejó de abrazarla y se acostó, Michiru por su parte quedó aturdida por el sermón, existía la posibilidad de que tuviera razón, pero también podía equivocarse, de cualquier forma ¿Qué le importaba a esa niña lo que pudiera pasarle?.
Mientras Haruka estaba en clases, toda la familia de Michiru estaba en el hospital, en realidad eran muy unidos y solidarios, la más separada era la aguamarina que no comentaba nada en lo absoluto sobre su vida privada. Ese día era el mar de recuerdos, cada uno recordaba algo distinto que había vivido con Michiru. Yumiko recordó que a diferencia de sus hijas y su marido Michiru y Andrew siempre iban a ayudarla a pintar la casa, todos los noviembres desde que el chico cumplió los catorce años, Michiru era muy abusadora, a ella no le importaba que fuese su tía o quien fuese, en una oportunidad le pasó un rodillo lleno de pintura por el cabello, por supuesto Yumiko quería asesinarla, pero se fue detrás de ella y se resbaló con un periódico mal puesto, terminó en el piso cubierta de pintura y con Michiru y Andrew encima muertos de la risa, al final disfrutó el episodio y luego de culminado el trabajo se pusieron a escuchar los cuentos raros de Yumiko mientras tomaban cerveza y comían papas fritas.
Oscar recordó que cuando estaba empezando a salir con Megumi, Michiru lo odiaba, de hecho se distanció bastante de su madre a causa de él y la relación era buena pero no era igual, en fin, ella lo detestaba, no soportaba su presencia y ni lo miraba a la cara, hasta que un día les tocó ir a buscar unas cosas para la casa juntos y Oscar hizo una parada de improviso, se detuvo en una iglesia enorme, pero no entró en la primera de cambio, Michiru lo odiaba y hacía cualquier cosa por no tratarlo
- Esta es la iglesia San Pedro – decía Oscar y Michiru medio levantaba las cejas sin prestarle mucha atención – el arquitecto que la diseñó decía que si Dios era lo más grande y poderoso de este mundo nosotros debíamos hacerle una casa a su altura, por eso cada centímetro de la estructura era importante, cada línea debía ser perfecta y funcional, que si Dios nos hizo bellos lo que nosotros hiciéramos también debía ser bello, así que empezó a crear este fantástico lugar, yo no sé mucho de arquitectura pero sé que no hay columnas más hermosas que las de esta iglesia y que si la observas por unos instantes puedes llegar a sentir una paz profunda y sublime, sólo un artista ayudado e iluminado por Dios podía crear algo semejante – en ese momento Michiru empezó a detallar la estructura y a explicarle a él algunas cosas de arquitectura que había leído porque apenas estaba entrando a la universidad en esa época. En ese momento no se convirtieron en los mejores amigos, pero la relación mejoró muchísimo, a partir de ahí Oscar siempre recordaba eso con alegría y recordándolo en ese momento los ojos se le aguaron y tuvo que salirse de la habitación.
Makoto recordó la primera borrachera de ellas, ella era dos años mayor que Michiru y en cuanto la aguamarina cumplió los dieciséis, se la llevó a un discoteca con una identificación falsa y le dio desde cerveza hasta whiskey en la misma noche, ninguna podía valerse por sí misma, pero igual se montaron en el carro, nunca supieron de que hablaron ni que pasó pero al principio estaba manejando Makoto y cuando llegaron a la casa la que estaba al volante era Michiru, de milagro llegaron vivas esa noche, por supuesto el regaño no fue normal, pero en secreto ellas se sentían orgullosas "el regaño más sabroso que me han dado en mi vida" decían y cada vez que lo decían las mamás las regañaban, la peor parte se la llevó Makoto pero Michiru siempre intentó defenderla, con mentiras y excusas muy malas pero el mero intento era suficiente para su prima.
Unazuki recordó una noche muy importante, ella había perdido la virginidad con un idiota que al día siguiente se desapareció y no volvió a ver nunca más, lloró todo el día y Michiru la sacó de su cuarto casi que a rastras y la llevó a pasear un rato, después se fueron a su apartamento y cocinaron
- Mira Zuki, si él no valoró eso tan importante que tú le diste, entonces no vale la pena y ese no vale la pena implica que no vale la pena llorar ni amargarse por él – le dijo la aguamarina cuando estuvo un poquito más relajada
- Yo no lloro por él, lloro porque fui demasiado tonta y le entregué algo tan importante para mí, ¿Qué hombre me va a querer ahora? – decía la muchacha llorando
- ¡¿Qué?! ¿Cómo que qué hombre te va a querer ahora? ¡cualquiera Zuki! Uno que valga la pena y que de la vida por ti, a él no le va a importar que no seas virgen ni con quien hayas perdido tu virginidad, tú no le exiges a él que sea virgen o experimentado, tú vas a quererlo como es y si él te quiere va a ser justo y no va a exigirte nada más que amor. Así que vámonos, deja ese pensamiento retrogrado y a vivir la vida que para eso nos la dieron, eres una niña, todavía hay un mundo entero por recorrer y millones de hombres por conocer así que no te desanimes – esa noche fue larga, comieron, vieron películas y al final terminaron dormidas.
Cuando Unazuki recordó eso se acercó a Michiru que seguía plenamente inconsciente y le tomó la mano "gracias, por favor recupérate, hay millones de errores por cometer y si no estás ¿a quién voy a recurrir cuando los cometa?"
Andrew se mantenía recio, nadie podía enterarse de que en realidad se moría de miedo viendo como se le escapaba la vida a su hermana y con eso toda la esperanza de él. Ella lo había enseñado a andar en bicicleta, a patinar y hasta a jugar beisbol, él la enseñó a manejar porque él aprendió primero con Oscar y Megumi, ellos tenían como una burbuja en la que no entraba nadie, Andrew era bastante callado en ocasiones y Michiru también, pero juntos conversaban sobre muchas cosas, nunca personales, lo más personal que le preguntaba Andrew a Michiru era si alguna muchacha era bonita o no, no porque supiera algo, porque en realidad no sabía nada, pero la aguamarina siempre había juzgado la belleza, por eso estudió arquitectura y Andrew confiaba en ella, quería asegurarse de que estaba eligiendo bien. Recordó sus carcajadas y sus burlas, ella era una excelente persona, a veces sus neurosis lo sacaban de quicio pero en líneas generales se llevaban bien, a él le sorprendió que ella se mudara y de alguna manera siempre sentía que algo le faltaba desde que ella se mudó.
Megumi recordó las noches y los fines de semana en que hablaban de Oscar, él no lo sabía pero Michiru conocía la relación de ellos muy bien, Megumi le contaba de todo, ella adoraba hablar y Michiru era una excelente oyente, además intentaba mantenerse objetiva, aceptar a Oscar no fue sencillo para ella y de hecho a partir de ahí empezó a reservarse muchas cosas que antes le comentaba a su mamá, pero cuando veía que su madre estaba siendo injusta con él, se lo decía e intentaba hacerla ver las cosas desde otro punto de vista.
Megumi estaba muy orgullosa de ella y cada vez que podía le decía lo buena hija que era en comparación con tantas niñas locas y lo ubicada y madura que era, eso hacía sentir culpable a Michiru porque ella sabía que eso no era falso pero desde la perspectiva de su mamá no era para nada cierto, siempre pensaba que si su mamá se llegase a enterar de quien era ella en realidad se iba a sentir tan decepcionada y engañada que quien sabe si volvería a hablarle. Para Megumi su hija siempre iba a ser lo máximo fuese lo que fuese, eso decía ella, pero la realidad era que nunca se había puesto a pensar en la homosexualidad, no se había planteado esa posibilidad y no tenía ni idea de cuál sería su reacción, ella se ofendió las pocas veces que Michiru le dijo que era homofóbica, pero en realidad era porque ella no sabía lo homofóbica que era.
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Haruka tomó un taxi para ir a la clínica, mientras estaba estancada en el tráfico infernal se puso a recordar lo que sucedió después de que Michiru le confesara su homosexualidad, en una oportunidad acostadas una al lado de la otra en la cama de Serena, Michiru hizo un comentario determinante
- Mi sueño hecho realidad, estoy acostada en una cama junto a una mujer increíblemente sexy que me atrae muchísimo – comentó a modo de broma y Haruka estuvo a punto de confesarle que ella era homosexual también – menos mal que eres heterosexual, porque sería terrible, sabrá Dios que haría y después el problema sería grande – Haruka frunció el ceño y se arrepintió así que no dijo nada
- No entiendo – fue lo único que pudo decir después de semejante sorpresa
- Bueno, yo estoy clara, en mi futuro no hay mucho futuro – la rubia sonrió ante el comentario pero volvió a su posición de "no entiendo" – mira, yo no puedo tener nada con nadie, por mucho que esa persona me quiera tarde o temprano se va a cansar de que estemos ocultas y me va a exigir que hagamos nuestra relación pública y formal y va a ser en ese momento cuando yo le diga que no puedo porque estoy, más que metida en el closet, sepultada, y va a ser ahí cuando destruya su corazón, la culpa me ahogue y mis sentimientos se vayan por un caño, ¿Quién quiere eso? Por eso no me arriesgo, la gente dice que si de verdad te quieren te va a aceptar y no le va a importar que estés en el closet o no, que te va a esperar, y puede ser, pero ¿Cuánto va a esperar? Cuando se canse de esperar va a ser ella la que me diga ¿hasta cuándo? Si de verdad me quieres ¿por qué me ocultas? Y yo no voy a hacerlo porque no la quiera sino porque también quiero a mi familia y ninguno va a entender lo que yo llegue a sentir por ella así que no voy a poder decirlo nunca, soy una maquinita de hacer daño y prefiero mantenerme el mayor tiempo posible apagada porque al final, siendo honestas, la más lastimada voy a ser yo – a Michiru se le quebraba la voz en ese momento, sin estar enamorada aun y Haruka suspiró resignada, preocupada y triste porque ella sentía cosas por Michiru, le encantaba su manera de ser y de expresarse, lo mucho que le gustaba su profesión y lo buena gente que era, le gustaba mucho su serenidad y sobre todo como la miraba, con esa mirada profunda y pensativa que la volvía loca, sobre todo si venía acompañada de una linda sonrisa.
Después de eso Haruka tomó la determinación de no decirle nada a Michiru sobre su Homosexualidad
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- ¿se puede saber por qué Michiru me preguntó si tenías novio? – le preguntó Darien en una oportunidad y a la rubia le sorprendió la pregunta, se sentó de pronto
- Es que no le he dicho que soy lesbiana – explicó tímidamente
- No bueno, eso es evidente, la pregunta es ¿Por qué no se lo has dicho si tú nunca has ocultado tu homosexualidad? – no iba a ser nada fácil escaparse del interrogatorio de Darien así que ni lo intentó
- Si le digo que soy homosexual se va a alejar de mi
- ¿Por qué? Michiru es primero payaso de circo antes que homofóbica – le aseguró el moreno
- Si bueno, eso es seguro – dijo tímidamente y Darien seguía esperando una respuesta
– te voy a decir algo, pero no puedes decírselo a nadie y Michiru nunca puede saber que tú sabes a menos que te lo diga – le dijo tomándolo del brazo para retirarse a un lugar totalmente solitario – tienes que prometerlo
- Ok
- Promételo pues – dijo exasperada
- Lo prometo Haru – dijo extrañado – cálmate ya
- Ok… aquí va – decía entre pausas llenas de dudas – ella… - Darien estaba a la expectativa – es… gay – dijo y de pronto aceleró el paso – y tú no se lo puedes decir nadie por ningún motivo porque está totalmente enclaustrada en el closet, ni su familia lo sabe, sólo lo sabemos tú, yo y una desconocida de la internet… y ella por supuesto
- ¿es gay? – preguntó Darien un tanto decepcionado – que pérdida
- Para mi es ganancia – alegó Haruka con una ceja levantada
- Ajá, ahora, menos entiendo ¿por qué no le dices que tú también lo eres?
- Porque le da tanto miedo salir del closet que está completamente renuente a enamorarse, si sabe que soy lesbiana, me va a ver como una posibilidad y de inmediato va a alejarse, mi falsa heterosexualidad la convence de que no hay peligro – explicó Haruka como que fuera lo mas racional del mundo
- En algún momento vas a tener que decírselo – infirió Darien poco convencido
- Si, cuando este completa e irremediablemente enamorada de mi, cuando su amor por mi sea tan grande que por ningún motivo su corazón le permita huir de mis brazos – explicó con la arrogancia que la caracterizaba de vez en vez y Darien levantó ambas cejas y sus ojos se desorbitaron por la sorpresa
- ¿de dónde te salió tanta cursilería? – le preguntó y ella achicó los ojos afinando la mirada – tú pretendes controlar sus sentimientos sin su permiso, no me parece que esté bien Haru
- Yo no voy a controlar sus sentimientos, voy a acelerarlos, ella me dijo que yo le gustaba, pero que menos mal que era heterosexual, tú sabes por eso de las tentaciones – explicó la rubia
- Y ¿más o menos cómo vas a hacer para que no se entere si todos los que te conocen lo saben? – preguntó Darien, a quien no le gustaba para nada el plan de Haruka
- Ya veré – fue lo único que dijo la rubia.
Ella se las arregló para que Michiru no se enterara por un tiempo que ella también era gay y que se moría por ella. Otro recuerdo de Haruka fue cuando finalmente Michiru se enteró de que ella era lesbiana. Estaban ellas dos entre un grupo de muchachos y muchachas, todos amigos de Darien y Serena. Estaban jugando cartas y las mejores eran Serena y Michiru, el papá de Serena era dueño de un casino así que, jugar cartas no había sido una idea beneficiosa para el resto del grupo, los desfalcó a todos, excepto a la aguamarina que había aprendido a jugar muy bien con su tío Clemente Fuji. En la última ronda de apuestas el asunto se ponía bueno
- Está todo en la mesa, ¿quieres poner las llaves del carro? – preguntó Michiru y Serena sonrió mientras el resto las veía a la expectativa
- Sabes? Tengo una mejor apuesta, la que pierda cumple con un reto de la otra – propuso Serena y Michiru sonrió
- ¿estás segura? – le preguntó con una sonrisa engreída
- A diferencia de ti no hay nada que puedas pedirme que no pueda cumplir o que odie hacer, soy todo terreno – aseguró totalmente convencida de que la mejor manera de evitar hacer algo desagradable era ganando, y que era la única oportunidad de cumplir con su plan porque tanto esperar la estaba desesperando
- Ya veremos – dijo Michiru – muéstrame tus cartas y prepara tu doble tracción – le dijo sonriendo y Serena mostró sus cartas
- Póquer – dijo mientras mostraba sus cuatro reinas
- No tienes idea de cuánto te odio – dijo y a Serena se le dibujó una sonrisa en el rostro, la algarabía se hizo presente y todos estaban desesperados por escuchar el reto
- ¿Qué tenías? – preguntó Serenay Muichiru le mostró tres cincos y dos nueves, Serena levantó las cejas – full – estaba sorprendida – eres buena
- No tanto parece – dijo Michiru y Serena sonrió
- Es una lástima, prepárate… sólo tú sabrás lo que piensas de mi reto – dijo y Michiru frunció el ceño con una sombra de sonrisa en sus labios
- Estrena los labios de Haruka – le dijo sonriendo con toda normalidad, de pronto todos se callaron y la sonrisa de la recién nombrada se borró de su rostro, la aguamarina bajó la mirada y se sonrojó sin poder evitarlo, ni siquiera sabía que Haruka nunca habia sido besada. El asunto se puso peor cuando todos pitaban y gritaban desesperados porque se cumpliera el reto
– Tranquila, ni que te hubiese pedido que te desnudaras – Michiru se puso totalmente roja y sus ojos estaban desorbitados, no podía creer que eso le estuviese sucediendo, además la combinación de "Haruka" con el "estrena los labios" y "desnudez" creaban un ambiente totalmente tenso para las muchachas
- ¿No… necesitas mi aprobación para pedir eso? – le preguntó Haruka a Serena y ésta se encogió de hombros
- Dímelo tú – fue lo único que contestó y Haruka se quedó muda, se moría de ganas de besar a Michiru pero no quería que el asunto le molestara así que prefirió quedarse callada y las pitas y los silbidos empezaron nuevamente. A todas estas, la aguamarina estaba muda y del color de un semáforo en alto – ¿lo vas a hacer o te acobardaste? Si no lo haces me debes una enorme cantidad de dinero porque no tienes idea de cuánto pagaríamos cada uno de los que estamos aquí por ver que hagas lo que te estoy pidiendo – le dijo a Serena a Michiru
- Y yo juraba que el morbo era algo masculino – comentó la peliazul
- No lo es, pero tal vez yo no lo hago por morbo, sino por amistad – Haruka se quedó estática y Michiru frunció el ceño en señal de incomprensión – por amistad a todos los que están aquí que se mueren por verlas hacer algo fuera de ese puritarismo que tienen –Dijo una Serena la cual no podía borrar la sonrisa de su rostro
Michiru levantó la mirada, miró a Haruka y con un par de dedos le hizo un gesto para que se acercara, Haruka suspiró y caminó resignada, el asunto no le molestaba pero la ponía muy nerviosa
- No fue mi idea, te juro que no tuve nada que ver – le dijo Michiru en cuanto la tuvo cerca
- Yo sé – contestó tímidamente, sus respuestas se habían vuelto cortas por el nerviosismo
- Somos amigas ¿no? – preguntó y Haruka asintió – y… las amigas pueden pasar por esto sin que vaya a mayores ¿no?
- Supongo – contestó la rubia levantando sus hombros
- Antes del juicio final por favor – gritó un muchacho del enorme grupo y Michiru suspiró profundo, su respiración estaba completamente acelerada, dio un paso más y acercó sus labios a los de la rubia, quien estaba totalmente estática.
A Michiru se le hacía muy difícil mantener un ritmo normal en su respiración, cuando iba dispuesta a separar sus labios de los de Haruka abrió la boca y la rubia sintió en su labio superior el labio inferior de Michiru pero de manera más profunda, lo que sintió le gustó mucho, era una tontería pero de pronto sintió que era su oportunidad y no quería dejar de besarla, antes de que Michiru se separara completamente se acercó rápidamente y extendió su mano derecha hasta su rostro, la tomó por el rostro y profundizó el beso, Michiru se sorprendió, todos se sorprendieron y los silbidos se hicieron presentes una vez más, pero Haruka no oía nada, la besaba con total ternura mientras acariciaba su rostro y Michiru no podía evitar continuar y en realidad no quería detenerse, extendió ambas manos y acarició el rostro de esa rubia que con su beso la trasportaba a otro mundo, el beso se prolongó y se profundizó mas, ambas disfrutaban sentir esos labios húmedos a los que les tenían ganas de hacía tiempo
- Si se unen mas van a fundirse Serena – le reclamó Darien a su novia y ella sonrió
- No te vayas a ofender pero es el beso más bonito que he visto en mi vida – le susurró Serena a Darien y este se quedó observando a las muchachas
- Está bien, ya basta, el reto está más que cumplido – les dijo en cuanto se les acercó y las despertó de ese sueño lleno de miel, ambas se separaron, nerviosas pero complacidas se miraban a los ojos sin decir nada – tú y yo nos vamos – le dijo Darien a Haruka y la tomó por el brazo, ella casi tropieza pero recobró la compostura, Michiru tuvo que sentarse, la nube estaba tan alta que le daba miedo caerse
- Es buena ¿verdad? – le preguntó Serena totalmente feliz y Michiru volteó a mirarla
- ¿Sabes algo de mí que no me has dicho?
- Fuera de que eres lesbiana y te mueres por Haruka… no, creo que no – le dijo jocosamente Serena y Michiru negó con la cabeza con una sonrisa incrédula y aun en las nubes, Serena la abrazó con un solo brazo y le sonrió mientras levantaba y bajaba ambas cejas con rapidez – te dije que era por amistad
Por otra parte Darien se había llevado a Haruka a la tienda de acampar
- ¿tuviste algo que ver con esto? – le preguntó un poco desconcertado
- ¡¿yo?! – preguntó sorprendida - ¡claro que no! Serena planeó todo, yo no tuve nada que ver, como se te ocurre
- No estás jugando sucio ¿no? – preguntó Darien como hermano mayor regañón
- Ya te dije que no
- Tú la besaste
- Ella me besó, yo… sólo continué – se excusó la rubia y se mordió el lado derecho del labio inferior mientras sonreía – ay ¡por favor Darien! ¿Cómo no iba a besarla? Si me tiene caminando por la calle de la amargura desde hace rato, un poquito de cariño no le hace mal a nadie… ¡Dios! Y menos a mi – dijo Haruka saboreándose los labios mientras recordaba lo sucedido momentos antes
- Creo que ahora sí tenemos que hablar – dijo Michiru desde la entrada de la carpa y ambos se voltearon sorprendidos, Haruka volteó a ver a Darien y casi lo mata con la mirada – para ser más precisos tú tienes que hablar, estoy esperando – la sonrisa de Haruka se borró y Darien enseguida se salió de la tienda, Michiru entró y cerró la puerta.
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Continuara
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