Hola, antes de empezar con este episodio, quiero pedirles una enorme disculpa por no haber actualizado estos días, estuve algo enferma. Por eso, hoy trate de hacer este episodio un poco más largo. Además de que les mostrare como son mis Oc's Alex y Liam, hechos por una gran artista de Fan-arts, amiga mía. Espero que les guste este episodio y el dibujo, saludos a todos y gracias por seguirme. Estaré actualizando todos los días. ¡Disfruten!
Liam.
Me había quedado dormido, después de haber logrado tranquilizar a mi hermana y dejarla completamente dormida en su cama. Ni siquiera había deshecho la cama, solo me quede arrumbado sobre ella.
Desperté cuando escuche ruido en la sala, el reloj marcaba las 11:30. Mis padres al fin llegaron. Lentamente me levante de la cama y comencé a sacar las cobijas, no me sentía de ánimos para ver a mis padres ahora, pero mi propósito se desvaneció cuando escuche que alguien llamaba a la puerta, si, eran ellos; suspire; abrieron la puerta y pude ver sus rostros.
Mi madre me veía con preocupación y mi padre bueno… se veía demasiado avergonzado, claro que debe estarlo, pero, ¿Por qué mi madre me veía así?; extrañado, volteé hacia el espejo y pude notar porque; mis ojos estaban tan rojos e hinchados, ¿acaso estuve llorando hasta dormirme?, me dolía la cabeza, así que eso respondía mi pregunta.
Mi madre camino delicadamente hasta mí, acaricio mi mejilla y me miro a los ojos. -lo siento tanto cariño, yo… nosotros…- Mire a mi madre con desconcierto. – Es algo muy grave ¿verdad?- pregunte sin más rodeos.
-Es realmente algo muy peligroso, hijo.- Esta vez mi padre había respondido a mi pregunta, inmediatamente lo mire, quería hacer tantas preguntas, pero realmente no me sentía tan seguro.
Mi mamá le dio una mirada a mi padre, me miro de nuevo, suspiro, me abrazo y me dijo, -Feliz cumpleaños mi pequeño- beso mi frente y me regalo una sonrisa, antes de caminar hacia la puerta, la vi sonreír a mi papa y luego mirarme de nuevo a mi –iré a ver a Alex- dijo con entusiasmo, y salió de mi habitación.
Genial ahora se, que este brazalete no se ira ni ahora, ni en un largo tiempo.
En un suspiro me senté en la cama, sin ver a mi papá que seguía parado junto a la puerta; tenía dudas sobre hacer cualquier pregunta, así que opte por guardar silencio y quedarme ahí…
Después de unos minutos, que parecieron horas, mi padre se aclaró la garganta, lo mire y di una pequeña sonrisa, sé que está nervioso, debe estar sintiendo tanta culpa.
-No es tu culpa…- dije, y me miro sorprendido, talvez esperaba que diera mil reproches. –Sé que estas preocupado por nosotros y que lo haces por nuestro bien.- escuche un suspiro; pero era diferente, creo que en cualquier momento mi papá podría derrumbarse y decirme todo, desahogarse, desearía ayudarlo.
Comenzó a caminar hasta mi cama y se sentó frente a mí. Lo mire y me sentí raro, nunca lo había visto así, sus ojos reflejaban, preocupación, tristeza y… ¿miedo?, eso era raro en él. Quería decirle tantas cosas, motivarlo, y a la vez, hacerle tantas preguntas. Mi mirada se desvió hasta la ventana, no quería fastidiarlo con mis dudas y mis cosas.
-El dia que ustedes nacieron fue el mejor día de toda mi vida, ustedes son lo más maravilloso que me ha pasado- menciono con una sonrisa en el rostro. Seguí sin mirarlo, como debía responder a eso, comencé a pensar en una buena respuesta, hasta que mi padre tomo mi mano derecha donde estaba ese brazalete, entonces de nuevo tuve dudas, ¿enserio iba a quitárnoslos? ; No, seguro solo va a decir que lo hace por "nuestro bien". Pero todas mis teorías se fueron cuando lo vi desarmando aquel objeto.
Estaba demasiado sorprendido; ¿y si realmente hay algo demasiado peligroso allá afuera?, ¿no va a sobreprotegernos como siempre lo hace?, me siento tan confundido. No quise hacer ninguna pregunta, podría hacerlo dudar, y seguro va a decidir que es mejor seguir con esta regla; no; no puedo hacerlo dudar, eh deseado este día desde hace años.
Cuando el brazalete estaba a punto de soltar mi brazo, mi padre suspiro y me miro. Oh no, ya estaba dudando, trague saliva, estaba ansioso, por sentirme completamente libre.
-Liam, estoy cumpliendo mi promesa, pero antes de quitarte esto totalmente, quiero que sepas que me preocupo demasiado por ti y por tu hermana. Por tanto quiero que sepas que habrá reglas- fruncí el ceño y el continuo.
–Habrá entrenamientos, pero ustedes no podrán salir a pelear con fantasmas, al menos hasta que los dos aprendan a usar sus poderes correctamente; además; no podrán acompañarnos a las peleas grandes o demasiado peligrosas, ¿de acuerdo?- me miró fijamente, dude un poco, pero al final asentí, solo quería quitarme esa estúpida cosa de una vez por todas.
Cuando mi brazo quedo completamente liberado, comencé a sentir un ligero cosquilleo correr por todo mi cuerpo, no pude evitar reírme ante la sensación, mi lado fantasma era Libre.
Alex.
Desperté cuando mi madre se sentó a mi lado sobre mi cama. Siempre eh dicho que ella es demasiado hermosa, pero ahora, ella lucia triste y preocupada, seguro que se siente muy mal por lo que nos hicieron, si bueno, deben estarlo. Fruncí el ceño, y no dije ni una palabra, mi mamá comenzó a acariciar mi cabello y a quitar algunos mechones que estaban cubriendo mi cara.
-Escucha cariño, sé que te sientes demasiado molesta, pero quiero que sepas que solo queremos protegerlos, y sé que había una promesa, pero, está ocurriendo algo muy peligroso, uno de los peores enemigos de tu papá, anda suelto, y realmente tememos demasiado por ustedes.- al terminar de escuchar eso, mis ojos se abrieron completamente. Oh dios mío, como pude ser tan mala hija, juzgando a sus padres sin motivos. Me lance a los brazos de mi mamá y ella correspondió a mi abrazo, seguía acariciando mi cabello, eso hacía que me llenara de tanta paz.
-Feliz cumpleaños cariño- me alejo un poco de ella y me sonrió.
Una sombra se posó sobre la luz que entraba del pasillo por la puerta. Mi papa estaba parado, mirándonos a ambas, sonreía, pero, su mirada reflejaba algo, algo que nunca había visto en él, miedo.
-Feliz cumpleaños, princesa.- dijo, mientras se acercaba hacia mí; mi madre le sonrió y me miro de nuevo. –Estoy algo cansada, pero mañana haremos algo divertido, ¿está bien?- Asentí con la cabeza y le regale una última sonrisa, antes de verla salir por la puerta.
Mi padre se sentó sobre mi cama, justo frente de mí.
-Lo siento.-dije sin dudar.
-¿Por qué?, yo soy quien debería disculparse.- bajo la mirada, me acerque a él, y me abrace de su cuello como solía hacerlo cuando era más pequeña. Lo escuche suspirar. Me aleje delicadamente de él y sonreí.
El tomo mi mano derecha y comenzó a desarmar aquel brazalete que eh usado desde bebe. Al principio lo vi sorprendida, pero después la emoción empezó a crecer dentro de mí. Cuando estaba a punto de ser liberada mi padre hablo.
-escucha Alex, voy a decirte lo mismo que le dije a tu hermano, estoy cumpliendo mi promesa, pero quiero que sepas que a pesar de que podrás usar tus poderes, habrá reglas.- me aleje bruscamente de él.
-¿Por qué siempre tiene que ser así?, estoy cansada de las reglas y la sobreprotección.- estaba demasiado molesta ahora.
-Alex, déjame terminar, ¿sí?- dijo tranquilamente, - Sé que es difícil, pero espero que entiendas que existen muchos peligros halla afuera, si ya es bastante difícil para un adolescente, imagina para una adolescente mitad fantasma; cariño, no pretendo tenerlos siempre atados a mí, pero saben que demasiado importantes para mí, y por más que me cueste admitirlo, todos mis enemigos también lo saben, y por eso temo mucho por ustedes.- se acercó a mí y me tomo por los brazos. – Yo sé que ustedes saben cuidarse demasiado bien, pero por favor princesa, solo hasta que ustedes sepan manejar correctamente sus poderes, y en las batallas más peligrosas, yo, preferiría que estén a salvo. Solo pido eso. – acaricio mi mejilla y yo solo asentí con resignación. No estaba del todo tranquila con esa respuesta, pero si tener mis poderes fantasmas, dependía de aceptar estas condiciones, las aceptare.
Sonreí ante el cosquilleo que corría por todo mi cuerpo, esto era increíble, ahora mi lado fantasma es libre.
En la zona fantasma.
Dan estaba demasiado bien escondido, el equipo Phantom se había rendido de buscarlo hace algunas horas. Todas las salidas de la zona fantasma estaban bien vigiladas, lo que hacía que Dan se sintiera incapaz de lograr su plan, pero era obvio que no iba a darse por vencido. Daba vueltas y vueltas por todo su escondite; ¿cómo iba a lograr escapar?, aborrecía la idea, pero necesitaba un aliado.
Amity Park.
Había amanecido, y aquel villano que la noche anterior se había atrevido a estar en la casa Fenton/Phantom, ahora se encontraba en su escondite subterráneo muy cerca del parque. Sentado detrás de su escritorio de metal, se encontraba, Vlad Master. Sonreía con gran malicia. Y es que desde anoche se ha imaginado mil maneras de vengarse de Danny Phantom, pero la más grande idea vino, cuando supo todo sobre los hijos de Danny. Vlad estuvo exiliado por 14 años, después de que tratara de robar a los pequeños Fenton/Phantom, a unas horas de haber nacido, Vlad había cometido un gran error al dejar que varias enfermeras lo vieran cumpliendo su cometido. Por su puesto que Danny logro salvar a sus hijos, eh hizo que Vlad fuera exiliado de la tierra por unos años más, Pero el, de nuevo encontró la manera de salir del exilio y estar de regreso. Y ahora tiene más sed de venganza que nunca.
Vlad.
-Todo lo que quería, Daniel; era una familia, un hijo que fuese perfecto, pero desde el primer momento, arruinaste mis planes, y cuando trate de cambiar mis intenciones, y tener el dominio mundial, me arrebataste mi triunfo, y cuando de nuevo quise a ese hijo, tuviste que ser el héroe, no te basto con un hijo…, defendiste a los dos; pero ahora, has cavado tu propia tumba, descuidando todos estos años a tus hijos, creando cientos de dudas en ellos, sobreprotegiéndolos estúpidamente, Oh Daniel, tus propios hijos van a ser tu destrucción, o al menos uno de ellos.- Un periódico entre mis manos, donde la foto inicial era esa dichosa familia Fenton/Phantom, Rompí aquella fotografía con mis manos, este va a ser el fin sin duda.
Mire hacia una de las paredes de mi guarida, un nuevo portal a la zona fantasma terminado, pero que aún no había activado, me acerque sin dudarlo hasta aquel botón, y lo presione pronto, la luz verde que emanaba de aquel portal, ilumino toda mi guarida, sabía que iba a necesitar a un aliado, alguien que odiara tanto a Daniel como yo. Tenía que reunirme con aquel, mal futuro de él, estoy seguro que quiere tanta venganza como yo. Entre a la zona fantasma de manera sigilosa, estoy seguro que muchos de los fantasmas aquí, no iban a darme una agradable bienvenida.
Entre una de mis escabullidas encontré a varios fantasmas reunidos, todos hablaban de lo mismo.
Dan ha escapado.
-eso me hace las cosas mucho más sencillas.- dije para mis adentros…
Después de varias horas encontré una cueva, muy alejada del centro de la zona fantasma, algo me decía que Dan estaba ahí. Entre sin dudar, y para mi sorpresa, él estaba ahí.
Al principio me miro con gran furia, -Master, cabeza de queso- escupió con repudio. Antes de que lograra atacarme, hice señal de rendición.
-No te equivoques Dan, el problema no es conmigo.- Sonreí cuando el dejo de lado su ataque.
-¿Qué quieres?- Se dirigió hasta una orilla de la cueva.
-La verdadera pregunta es, ¿Qué queremos los dos?, y la respuesta a eso es, VENGANZA- Dan me miro sorprendido y luego comprendió lo que quise decir.
-Venganza para Daniel Phantom.- lanzo una risa malvada.
-Voy a ayudarte a salir de este infierno, iremos a la tierra, y los dos nos vengaremos, ya tengo el plan perfecto.- Dan asintió, y ambos salimos rápida y cuidadosamente de la zona fantasma por mi nuevo portal.
Cuando cerré las puertas el portal desapareció de la zona fantasma, había funcionado demasiado bien, ahora nadie excepto nosotros dos sabemos de este portal.
Mi plan comenzaba ahora…
Han pasado dos semanas de largo entrenamiento para los mellizos Fenton/Phantom. Pero resultaron demasiado astutos, ahora saben controlar todos sus poderes demasiado bien, y aunque tuvieron que mantener su promesa por estas largas dos semanas, nadie sabía sobre sus poderes fantasmas, pero ahora, ellos cumplieron su parte del trato, no será más un secreto. Ahora podrán usar sus poderes en cualquier momento que lo amerite, estaban bastante emocionados por ello.
Alex.
7:00 am.
Esto es simplemente asombroso, no más mantener nuestros poderes ocultos. Sonreía mientras caminaba por los pasillos de Casper High. No puedo esperar el momento en que un fantasma se presente, y yo o mi hermano podamos demostrarles a todo el mundo, que seremos sus nuevos héroes.
Demasiado sumida en mis pensamientos, me distraje al caminar, hasta que choque de frente con alguien. Cuando alce mi mirada, quede sin palabras, ahí estaba en chico más guapo y sexi de todo Casper High y de todo Amity Park; Gabriel; Alto, Tez canela, ojos color turquesa, el cabello perfectamente quebrado de color castaño, su hechizante sonrisa, que para mí desgracia se esfumo cuando él me vio frente a él. Pero después de algunos segundos, esa sonrisa volvió, me sentí extraña, el siempre evitaba cruzar alguna mirada mía, pero ahora, por alguna razón el me miraba y me sonreía.
-Cuidado pequeña- menciono mientras me entregaba mi mochila que había caído al suelo. ¿Pequeña?, me dijo pequeña, oh eso es tan dulce. Solo pude sonreír como una tonta, cuando nuestras manos se rozaron. No pude decir nada, estaba completamente hipnotizada, Gabriel continúo su camino. A campana de la escuela sonó, pero yo me sentía sobre las nubes, lo único que pudo hacerme reaccionar, fue el sentir de mi hermano agitando mi hombro fuertemente. Lo mire extrañada y el me veía ¿molesto?
-¿Qué te pasa?- pregunte tratando de ocultar que sabía porque él estaba así.
-Yo soy quien debería preguntarte eso… ¿qué hacías hablando con ese idiota?- Oh ahora me siento bastante molesta porque Liam le haya dicho idiota a mi guapo Gabriel.
-No lo llames así, él no es ningún idiota, es un chico muy lindo. Así que deja tus celos de hermano a un lado, porque no los necesito, no necesito otro sobreprotector.- cruce mis brazos y le lance una mirada irritada a mi hermano.
-Alex, Gabriel está tramando algo, que gran casualidad que cuando el llego, las amenazas "anti-Phantom" comenzaron en la escuela.-
-Argh- gruñí. – estoy cansada de ese cuento que has inventado tú mismo-
-No es ningún cuento Alex, no confió en él, ¿entiendes?- Trato de tranquilizarme.
No dije absolutamente nada, solo me aleje de él, y camine hasta mi primera clase. No es nuevo para mí, saber que a Liam, no le cae nada bien Gabriel.
Liam.
No podía concentrarme en las clases, todo el tiempo, por mi cabeza pasaba la idea de ver a mi hermana con ese tal Gabriel, sé que no son solo celos de hermano, no confió en ese tipo, nadie sabe su apellido y eso lo hace más sospechoso. Por un momento pensé que talvez Gabriel es una retorcida marioneta de algún enemigo de mi padre. Pero descarte la idea cuando vi que el aborrece a los fantasmas, lo que me llevo a la conclusión de que él es el fundador de dicho grupo Anti-Phantom. Si el trata de hacerle daño a mi hermana, estoy seguro de que voy a romperle la cara. Odio que mi hermana sea bastante despistada e ingenua, eh tratado de convencerla, pero todos mis intentos resultan fallidos.
Una idea cruzo por mi cabeza, Talvez si le digo a Papá sobre este tipo, él va a hablar con Alex, y talvez la haga entrar en razón, sí, eso hare.
Las clases terminaron y al salir de la escuela mi hermana menciono que iría al centro comercial con Trina. Asentí aun molesto, y ella lo comprendió. Pero era el momento perfecto para llegar a casa y hablar con papá.
Llegue a casa y por buena suerte, papá y mamá estaban ahí, hable con ellos, les dije todo. Al principio mi mama se rio, porque ella decía que estaba celoso, pero cuando les mencione, sobre ese grupo Anti-Phantom, los dos comenzaron a comprenderme. Papá también estaba celoso, pero a la vez preocupado, por supuesto que no va a permitir que alguien le haga daño a Alex.
Alex.
Llegue a casa, y lo primero que vi, fue a mi familia sentada en el sofá de la sala. Los mire extrañada, si, esto era demasiado extraño. Deje mi mochila junto a la puerta y cuando iba a preguntar qué pasaba mi madre hablo.
-Alex, cariño, queremos hablar contigo de algo importante, ven, siéntate.- con su mano toco el sobra junto a ella en señal de que me sentara.
Obedecí en seguida, estaba confundida. - ¿Qué pasa?-
-Dime princesa, ¿quién es Gabriel?- Abrí los ojos de la sorpresa, y después lance una mirada furiosa a mi hermano. – ¿Ese es tu plan Liam Fenton?- pregunte furiosa a mi hermano, evadiendo la pregunta de mi padre.
- Alex, tu hermano solo se preocupa por ti.- Mi madre hablo esta vez, voltee a mirarla. –Casi nadie en tu escuela sabe algo sobre él, no puedes confiar a la ligera en él-
-Y mucho menos andar enamorada de él.- la mirada de mi padre era de pura molestia y celos.
No dije nada más, solo me levante y vi de nuevo a mi hermano furiosa, camine hasta la puerta, tome mi mochila, y subí rápido hasta mi habitación, azote la puerta tras de mí, me tire sobre mi cama y comencé a llorar, estaba bastante molesta. Estoy cansada de la sobreprotección. A veces deseo tener otra familia…
Continuara…
