CAPITULO 4: Determinación

Un par de ojos azul cobalto miraban por la ventana mientras su primer día de regreso a clases terminaba. El mundo exterior reflejaba como se sentía por dentro, frio y cambiante, debido a la nieve que se derretía, pero la tranquilidad que observaba de esa húmeda tarde de invierno no era lo que pasaba en el interior del lugar. Cuando su profesora de historia les había regalado 10 minutos a sus estudiantes, fue bombardeado por sonrientes omegas y sus emocionadas esencias cuando intercambiaban historias de sus vacaciones de invierno.

La mayoría hablaba del tiempo que pasaron con sus seres queridos, sus parejas alfa, y los regalos que habían recibido, lo que alteraba los nervios de Lukas. Aunque él también había recibido varios regalos, había pasado una buena porción de sus vacaciones encerrado en su cuarto mientras los demás revoloteaban con dicha por la vida. Olvidó fácilmente, por cuan animadamente charlaban, que ellos también pasaban por los periodos de celo; pero nada podría sacarlo de su estado de auto- aborrecimiento.

El día fue largo y molesto sin ningún consuelo de sus amigos en el lado opuesto de la escuela. Se encontraron en el salón de estudio y en el almuerzo, pero su presencia lo molestó aún más. Actuaban más o menos como si él fuera una delicada muñeca de porcelana que como su antiguo yo. Para empeorarlo, Lukas ahora podía oler sus emociones y ambos estaban aprensivo por cómo tratar al nuevo omega. Había pensado que habían quedado las cosas claras cuando lo habían visitado la semana pasada, que nada había cambiado entre ellos, sin embargo, volvieron a ser los gatos asustadizos de la semana pasada.

Incluso podría decir que los alfas solo querían abrazarse y restregarse con él, por sus confundidas feromonas que seguían exhalando mientras se ajustaban a su cambiante cuerpo, pero les dijo que se detuvieran.

"¿Estas bien?" Unos ojos violeta claro lo miraban desde arriba. "Hueles molesto."

La ira le crispo por dentro con la conversación. Lukas había sido un omega por 13 días y ya estaba enfermo de los abundantes aromas alrededor de él. Odiaba saber cómo los demás se sentían porque su nariz lo detectaba y que los demás detectaran como se sentía porque inconscientemente lo irradiaba. ¡Era como si pudieran leer su mente!

"Lo siento," retrocedió un poco ante la subida de la esencia perturbada de Lukas.

Lukas imagino que si los demás tuvieran oídos, se habrían amontando detrás de él alterados. Solo de imaginar al pequeño omega con unas lindas orejas ayudándolo a calmar las emociones de los demás, una pequeña sonrisa se dibujó en sus labios después de dejar escapar un suspiro entendiendo.

"No, no, yo soy el que debe disculparse," giró su cabeza hacia la ventana, pero sus ojos se quedaron en el nuevo estudiante. "Aun trato de acostumbrarme a… todo esto." Con esas últimas palabras, su voz se hizo un poco más grave y su expresión se volvió perpleja.

También estaba eso, la pubertad lo había cambiado aún más. Su voz se volvió más grave, cabello le crecía por todas partes, y se estaba volviendo más caliente. Después de la primera visita de sus amigos hace unos pocos días, el pequeño noruego sintió la necesidad de tocarse tan pronto como ellos se fueron y cuando tuvo la privacidad para hacerlo. Esa mañana antes de la escuela había despertado con una tienda de campaña en los boxers y una confusa recapitulación del estimulante sueño.

¡Ese no había sido el trato! Los cambios comenzaban a enloquecerlo.

Tino se sentó enfrente de él, tomando su silencio como una invitación. "¿Te refieres a ser un omega?" El joven finlandés había escuchado que Lukas fue el último omega de su clase en ser descubierto cuando se presentaron más temprano ese día, pero tenía una idea de que tan mal lo había afectado. "Si, recuerdo mi transición. Al principio, estaba muy, muy, en serio, muy molesto porque mi mejor amigo en casa se volvió un beta. De hecho, todos mis amigos cercanos se volvieron alfas o betas y yo era el único omega ¡y eso apestaba! Hacíamos todo juntos ¡y me refiero a todo! Y sin embargo, cuando regresé de mi semana de penosa ausencia, no me fue permitido regresar al equipo de hockey con ellos porque era 'muy débil' ¡pero 'muy débil' mi trasero! Yo podía seguir jugando tan bien y aun así- oh dios, ¡Estoy divagando de nuevo! Lo que quiero decir es que entiendo cómo te sientes y puedo ayudarte si qui-"

Los ojos de Lukas se dilataron cuando Tino habló sobre el hockey y la realidad lo golpeo una vez más. Tan pronto como la campana final sonó, el noruego recogió sus cosas y apenas le dedico una mirada de despedida al estudiante nuevo. Tenía que encontrar a Mathias y a su entrenador. Tenían que dejarlo seguir en el equipo o de lo contrario todas las partes de él se rasgarían.

El joven adolescente se impulsó lejos, esquivando a sus compañeros y ocasionalmente a sus profesores mientras se los encontraba en su camino a la salida más cercana. Podía escuchar los regaños de los adultos y esporádicamente de los chicos mayores (1) sobre ir corriendo por los pasillos, pero no le pudo importar menos. Necesitaba confirmar que no todo estaba perdido, que seguía siendo parte de equipo de futbol y podía unirse a la práctica para la siguiente temporada. Él fue uno de los jugadores principales la temporada pasada, seguramente no sería remplazado simplemente por su naturaleza. Sin embargo, una persistente duda golpeaba su estómago.

Cuando doblaba en una esquina, Lukas chocó con el nuevo capitán de la siguiente temporada, haciendo tropezar al mayor y alto adolescente.

"¿Pero qué demonios?" Sadiq se giró, listo para golpear al culpable, pero se detuvo cuando vio quien era.

"¡Hey Lukas! ¿Cómo va…," Olio alrededor y comenzó a reír. "¡No es cierto! ¡No lo puedo creer! Lo escuche de Toni, ¡Pero no podía creerlo! ¿Cómo te va hombre?" No era como si no pudiera decirlo, pero se imaginó que era mejor preguntarle al muchacho.

"El entrenador ¿Dónde está el entrenador?" El rubio ni siquiera se molestó con la trivial pregunta, aunque estaba agradecido que el alfa mayor preguntara.

Percibiendo la frenética preocupación del otro, señalo hacia la oficina de deportes con su pulgar y se quitó del camino del omega. Tenía un inquietante presentimiento acerca de lo que al otro le consternaba y decidió darle privacidad regresando a los casilleros y posiblemente advertir a Mathias de la aparición de su amigo omega.

Lukas irrumpió en la oficina del entrenador, sorprendiendo al beta adulto lo suficiente para que su corazón se acelerara y tener que poner su mano en el pecho hasta que se calmara. Después de que impacto inicial se calmara, el entrenador fue capaz de reprender al joven adolescente. "¿Dónde están tus modales jovencito? Honestamente, esperaba más de ti.

"Entrenador," la voz del chico se rompió. "Yo… aún sigo en el equipo, ¿verdad?"

Aunque el hombre mayor era un beta y no percibía las feromonas alfas y omegas, podía sentir su garganta sofocarse con las desenfrenadas emociones del joven jugador. Trató de pasarlas, pero sus emociones eran demasiado crudas para él sin un apropiado vaso de agua. Desafortunadamente, mientras más pasaba el tiempo, más preocupado se ponía Lukas y el entrenador no pudo con eso.

"¡Suficiente!" El típicamente tranquilo beta alzo la voz junto a sus manos como si pudiera limpiar la feromonas el aire. "Lukas, entiendo tu consternación, pero no puedo lidiar contigo ahora. En estos momentos, estas fuera del equipo sin discusión. Ahora eres un omega y el equipo en su mayoría está lleno de alfas y solo dos betas. Hay muchos riesgos contigo en el equipo por lo que voy a tener que dejarte ir. Talvez podamos discutir las cosas cuando pasen las pruebas y tu estés más calmado, pero por ahora, tengo que pedirte que dejes la oficina."

Aturdido, y con la fuerza más de alfa que de beta del entrenador, Lukas no tuvo más opción que obedecer.

Cuando salió de la oficina, muchas variantes de depresión lo invadieron, sin embargo, pronto se transformó en furia mientras caminaba por el pasillo para dejar las oficinas. Ya nadie parecía confiar en él, solo porque su naturaleza había sido revelada y era patético. Los alfas se creían superiores, pero realmente tenían miedo de verse débiles comparados con una naturaleza 'inferior'. Lukas hervía en rebeldía y pensamientos como esos atravesaron por su mente. Esperaba no tener que encarar las lastimosas miradas de sus compañeros de equipo mientras caminaba en ese patético mundo, pero no tenía esa suerte. Al final del pasillo estaban parados algunos de sus curiosos compañeros alfas, pero más importante, su mejor amigo. Era la última persona de la que quería recibir lástima porque él debía entrar para apoyarlo en lugar de estar en su contra como sospechaba que lo estaba.

Constantemente se le acercaban, Lukas podía sentir la pena que los demás sentían por él, confirmando así sus sospechas. Y por segunda vez ese día, sentía el sentimiento de menosprecio irradiar del alto adolescente mientras la distancia entre ellos se hacía más y más pequeña. Incluso si Lukas no podía oler la aprensión de sus amigos, podía decir que Mathias de alguna manera se sentía responsable de no prevenir a Lukas de entrar a enfrentar al entrenador.

Oh, como quería desahogarse con Mathias, sacar su frustración en el alto muchacho. Talvez entonces probaría a su amigo, compañeros y el entrenador que todos estaban equivocados con él. Él seguía siendo Lukas Bondevik, delantero titular y el segundo más rápido del equipo. Sin embargo, aunque golpeara a Mathias para probar que aún podía seguir por su cuenta, no lograría nada realmente. Al menos logaría ser suspendido de la escuela y perdería la minúscula oportunidad de regresar al equipo.

Por eso, tan pronto Mathias se acercaba más para consolar a su mejor amigo, el pequeño adolescente se alejaba y continuaba caminando.

"Luke… es lo-"

"¡No te atrevas a decirlo!" El omega giró su cuerpo entero para encarar al danés. Su resolución de ignorar al chico se hizo pedazos. "¡No lo digas mierda!" Sus ojos zafiro ardieron con una intensidad tan fuerte que el alfa se estremeció. En el corto tiempo que Mathias había sido un alfa, nunca había sentido la necesidad de defenderse de un omega, pero Lukas lo hizo y no estaba del todo sorprendido. Creciendo juntos, probaba que Lukas podía cuidarse por su cuenta sin importar su naturaleza, aun así había otras preocupaciones acerca de dicha naturaleza que impedían a Mathias estar cien por ciento del tiempo tras él.

Solo podía ver la retirada de su amigo mientras tropezaba, sabiendo que empeoraría las cosas si lo seguía.

Incluso si hervía, Lukas sabía que estaba siendo irracional, pero no le importó. No había nada peor que estar a punto de estallar y dejar que sus emociones dominaran sus actos antes de hacer algo al respecto. Aunque, a pesar de estar hirviendo, no quería estar solo. Su compostura flaqueaba con cada paso que daba lejos de su mejor amigo. Por lo que, no era sorprendente que buscara a su otro mejor amigo cuando se sentía traicionado por el otro. Rara vez que el dejaba a un amigo por otro, usualmente él era el amigo que los demás buscaban, pero Lukas sabía que uno u otro estarían ahí para él.

Fue un bono que Berwald pudiera conciliar sus emociones mucho mejor que Mathias, y justo en ese momento, Lukas necesitaba eso. Buscaba normalidad, incluso si solo duraba un minuto.

Y entonces, Lukas se encamino hacia la arena de hielo en el otro lado del campus y sentarse humeando en las laterales, mirando al equipo de Berwald practicar antes de su juego del próximo sábado.

Aun así, en lugar de dejar que el tiempo lo calmara, la violencia que el equipo de hockey exhibía solo incitaba más al omega. Quería salir ahí y empujar y golpear a los demás alfas. Quería patinar rápido, sentir la adrenalina atravesarlo, y triunfar probando su valor. Quería la aceptación de un equipo. Un grupo de personas del cual pudiera depender como ellos de él. El suyo lo había abandonado, junto con su mejor amigo.

Lukas estaba exagerando, y una parte de él lo sabía, pero en ese momento no le importaba. Se había entumeciendo de estar sentado ahí, observando y contemplando, dejando que pensamientos deprimentes lo afectaran. Sin embargo, su furia no parecía haberse esfumado por completo para el momento en que la práctica había terminado y el equipo de hockey patinaba fuera de la pista. Berwald se quedó, mientras otros lo felicitaban por sus progresos.

El adolescente no había querido ser un jugador originalmente, pero después de su primer año de secundaria, había aprendido a amar el deporte. Ahora, era uno de los mejores, pero no era suficientemente bueno ser el mejor, tenía que serlo si quería enorgullecer a su padre. Con el comportamiento tranquilo de Berwald, el señor Oxenstirena veía a su hijo más como un beta que un alfa, y eso decepcionaba a ambos. Así que el sueco se esforzaba al máximo en lo que su padre veía como el supremo deporte de alfas, pero su conducta seguía siendo la misma.

Era eso lo que Lukas amaba de su amigo y el por qué lo respetaba. Se mantenía igual como era realmente, pero se esforzaba por cumplir con su padre y posiblemente un poco más. Era natural para él ir con su mejor amigo cuando el otro lo había decepcionado emocionalmente.

Berwald sabía de la presencia de Lukas, sin embargo, no lo había reconocido además de unas cuantas miradas que le había dado durante la práctica del equipo. Continuó con sus ejercicios mientras esperaba por su amigo.

Años con el noruego le habían enseñado que Lukas vendría cuando estuviera listo para hablar o escuchar. La conversación era raramente verbal, pero entendían perfectamente lo que el otro quería decir.

Esta vez, cuando Lukas finalmente se encamino al hielo y se puso su par de patines, mostro sus emociones al sueco, esperando que el entendiera ahora que ambos tenían sus naturalezas.

Y así lo hizo.

Incluso en el helado campo, Berwald pudo detectar la angustia y aflicción que luchaban en su interior. No tenía idea de que lo causaba, pero sabía cómo reprimirlo.

Con una pequeña seña con la cabeza animo a Lukas a que entrara en el hielo, sus ojos estaban ansiosos de liberarse de sus dificultades, preferentemente sin llorar de ira.

"¿Ya estrirast'?"

"Bien. Suicida, corre conmigo, ¿listo?"

Lukas lo escaneó (2) antes de mirarlo con duda, pero Berwald entendió sin ningún intercambio verbal. "El equipo no es tan p'sado. Ya ni siqui'ra lo si'nto. Puedo v'ncerte" Sin embargo, a pesar de decir eso, se quitó el equipo de protección y lo dejó de lado. El agitado aire alrededor de su amigo lo previnio de no dejárselo fácil al noruego. No le importaba, por lo que se unió a la silenciosa petición de su amigo. Mientras el frio aire lo envolvía, Berwald estiró, disfrutando ser libre de las hombreras.

Cuando ambos estuvieron listos, sonrió a Lukas y fue todo lo que el noruego necesitó para comenzar a sentirse mejor, pero la carrera podría elevar su espíritu aún más. Berwald lo estaba tratando como un igual, incluso habiendo descubierto su naturaleza.

"Listos…" Berwald comenzó, quitando la vista de su enamorado hacía el final de la pista.

"¡YA!" Lukas resopló cuando salió disparado.

Corrieron hasta el final, agachándose para tocar la línea final, y regresando al punto de inicio, a la siguiente línea del fondo, siguiendo la marca de la mitad. Se detuvieron en cada línea antes de regresar al punto inicial y comenzar otra vez. Ambos lo repitieron dos veces más antes de caer a sus necesidades y jadear sacando los pulmones. A pesar de que Lukas se sentía en llamas, definitivamente se sentía mejor.

Esto era lo que necesitaba.

Normalidad.

Igualdad.

Adrenalina.

Emoción.

Diversión.

x. X. x.

Tino miraba con envidia como Lukas y Oxenstierna se deslizaban a través del hielo. Extrañaba la sensación del crujir del hielo bajo sus pies, la adrenalina de un encuentro de hockey. Esta sería su primera temporada sin pisar el hielo, pero Tino esperaba no quedarse de esa manera.

Originalmente había planeado observar detenidamente los métodos de entrenamiento de Oxenstierna y tomar notas, pero nunca se hubiera imaginado encontrar a su compañero de clases patinando en el hielo y corriendo con él.

Mientras pensaba en el hielo, observaba a los dos… amigos? hablando, a pesar de que no parecía tal cosa. Más bien, parecía que estaban bailando después de su carrera. Lukas hizo más del baile girando y volviéndose, yendo y saltando mientras que Berwald ocasionalmente le daba un empujón o lo ayudaba a girar.

La sonrisa del chico más alto fue completa y tierna, pero Lukas no la noto. Estaba demasiado distraído por la canción en su cabeza como para abandonar su contienda. Aunque, cuando vio la sonrisa, la regreso, enormemente agradecido con su amigo, pero no entendía el significado detrás de esa amorosa mirada.

Sin embargo, Tino no conocía las contiendas de ambos chicos, desde su punto de vista, el par parecía una perfecta pareja sin ninguna preocupación del mundo. Se veían prósperos en la presencia y brillo del otro.

Suspirando, el joven omega finlandés, tomo sus cosas para salir, sin querer molestar al dúo. Si él tuviera un momento intimo con su pareja, no querría que se arruinara por algún nuevo estudiante. Incluso desde la distancia, podía notar que el par tenía química, o al menos historia, y esperaba encontrar a alguien así para él algún día. Sonriendo y deseando a su compañero de clase y a su viejo y unilateral rival buena suerte, salió del estadio, pero no sin tropezar y causando que la puerta se cerrara de golpe detrás de él, enviando primero su cara a la lodosa nieve.

"Auch…" Tino froto su nariz y limpio su cara de la odiosa mezcla. "Nadie creería esto de mí en casa… oh, ¿a quién engaño? Era torpe incluso antes de volverme un omega.

Solo espero que mi futura pareja no me encuentre como una molestia por mis dos pies izquierdos…" Los pensamientos de Tino tendían a sonar similares a esto desde que se había vuelo omega hace unos meses y sus amigos lo habían molestado que no encontraría a su pareja perfecta. Siendo la mariposa social que era, no podía soportar la idea de terminar solo, pero una semilla de duda se enterraba con el paso del tiempo. Observaba a los otros omegas de su edad teniendo citas e incluso siendo seriamente cortejados para el tiempo en que era consiente de su naturaleza y se preocupaba de que no quedaran alfas para él.

Siendo de una pequeña escuela, solo había una pequeña cantidad de alfas sin pareja, pero su nueva escuela parecía tener más que suficientes alfas solteros. Solo un día en la escuela nueva y Tino había comenzado a soñar con su pareja perfecta.

Pensaren parejas potenciales causaba en el omega una cálida sensación y un sonrojo que se esparcía por su cara. El pequeño finlandés se preguntaba acerca de la disposición de él o ella. Que características podrían iniciar la atracción entre ellos.

"Oh, ¡me pregunto si será amable y paciente conmigo!" Se dijo a sí mismo. "¡Y talvez confiable y fuerte! Debe ser un fan del hockey definitivamente, ¡Oh!"

Estos absurdos pensamientos tendían a detenerse cuando el pequeño omega recordaba cuál era su compromiso original consigo mismo cuando llegara a la nueva escuela. Tenía que mejorar su hockey y para hacer eso, aprender del único que pudo pasarlo. Oxenstierna.

Una imagen del jersey del otro apareció en su cabeza y la motivación atravesó al omega con una alta emoción.

¡Prepárate Oxenstierna, voy por ti! ¡Voy a derribarte!

x. X. x.

La burbujeante energía de Tino de la noche anterior seguía con él durante el resto del día, pero siempre desviaba la mirada cuando veía los suspiros del nuevo omega de la escuela.

Normalmente, Tino se alejaría de la gente abatida y deprimente, pero no podía olvidar la hermosa felicidad que irradiaba Lukas el día anterior. De no haberla visto con sus propios ojos, no lo habría creído, pero los dos eran el mismo. Incluso sin sus patines, Lukas se movía con tal gracia que Tino no podía evitar sentirse atraído por el de una manera importante.

Intento hablar con él en la siguiente ocasión en que estuvieran en la misma área, pero ya fuera Oxenstierna u otro, igual de alto y musculoso, alfa aparecía a su lado. Lukas era inaccesible para Tino hasta su clase final juntos donde estaban en el mismo cuarto sin alfas.

Mientras caminaba en el salón, camino derecho hacia Lukas quien ya estaba sentado cerca de la ventana y mirando por ella. Aunque seguía viéndose aburrido y fuera de sí, había una calmada mirada en sus ojos que no había visto a lo largo del día. Casi se veía relajado sin sus guardaespaldas a sus lados.

"¡Hola Lukas!"

Unos ojos azul profundo lo miraron con atención antes de regresar hacia la ventana "Hola".

"¿Puedo sentarme?"

"Supongo" esta vez Lukas no miro en su dirección.

El silencio lleno el espacio entre ellos mientras Tino trataba de penar en que decir antes de que la clase comenzara.

Sin embargo, nada venía a su mente y la clase se estaba apresurando en llegar, por lo que salió con la única cosa que pudo llegar a su mente.

"Eres muy lindo cuando sonríes."

Esta vez Lukas se giró para mirarlo. Intento verlo con enojo, pero el estudiante nuevo parecía tan inocente para haber dicho eso en broma como siempre hacia Mathias.

"Em… Gracias, creo" Confundido se preguntó cuándo el otro lo había visto sonreír, se giró nerviosamente hacia la ventana.

Los ojos de Tino se dilataron cuando se dio cuenta que había dicho.

"Qui-quiero decir, ¡n-no me refería en una manera extraña! Tú ahora. Esa mañana no te veías bien… ¡Espera!" Tino tropezaba sus palabras mientras estas se clavaban en él, previniendo que hablara correctamente. "No, lo que trato de decir es que te ves hermoso, pero incluso más ahora que estas… relajado? Noooo," Gimió con vergüenza, pero no tuvo la oportunidad de corregirse porque su profesor había comenzado la clase.

Era una muy interesante clase acerca de los problemas de las naciones del mundo, pero Tino no tenía tiempo para eso. Tenía asuntos más importantes, como limpiar su imagen y hacerse amigo de Lukas, eran cosas más importantes. Desafortunadamente, el pequeño omega nunca tuvo la oportunidad de explicar las cosas al otro porque la lectura de su profesor duro hasta el final de la clase.

E incluso entonces, tan pronto como la campana sonó, Lukas abandonó su lugar y se dirigió a la puerta. Tino intento seguirlo, solo pare rendirse cuando escucho el eco de una ruidosa voz diciendo el nombre de Lukas al final del pasillo.

Ante la advertencia de su nombre siendo invocado, la paz de Lukas aumentó, pero no la aprovecharía. El ruidoso alfa lo atrapo fácilmente. Como el danés se las había arreglado para llegar a él desde el otro lado de la escuela tan rápido lo había desconcertado, sin embargo no le daría al alfa el placer de jactarse preguntando.

"Hey colega, ¿A dónde vas? ¿Quieres ir conmigo por el nuevo juego de Final Fantasy?"

Era una trampa, Lukas lo sabía. A Mathias no le gustaba realmente Final Fantasy tanto como a él, pero podría comprar los juegos ocasionalmente de todas maneras para que Lukas, quien no podía comprarlo, pudiera ir a su casa. Era como si el danés fuera un gigantesco y solitario cachorro que no quería ser abandonado y sabía cómo retener a Lukas a su lado. El omega, sin embargo, no iba a caer. Era más fuerte que eso, además aún estaba molesto por cuan fácil Mathias lo había traicionado el día anterior.

"¿No tienes entrenamiento al que ir?"

"Nop, lo dejé. ¡Haré la prueba para el equipo cuando tú lo hagas, Luke~!"

Momentáneamente conmovido por la decisión del otro, Lukas tuvo que gruñir para alejar la cálida sensación que comenzaba a surgir de la boca de su estómago. No perdonaría tan fácilmente a Mathias, pero el otro seguro sabía cómo calmarlo.

"No quiero verte jugar" el más bajito de los rubios estaba listo para ignorar a su amigo, pero fue detenido por la oferta del otro.

"Nah, puedes jugar tu primero. Yo solo miraré" Mathias sonrió generosamente a su amigo. Había dicho antes que su sonrisa era encantadora y que eso le podía ganar a quien sea, pero su amigo era todo un reto. "Vamos Lukie. ¡No hemos salido hace una eternidad!"

Lukas lo miro enojado, "Han sido como tres semanas"

"¡Y ha sido mucho tiempo!" El alto adolescente envolvió al más pequeño. La molesta esencia que irradiaba Lukas hizo cosquillas en la nariz de Mathias, pero se deleitaba con las minúsculas feromonas de comodidad que el otro trataba de frenar. "Wow, ¡eso significa que solo has sido un omega por tres semanas!"

"Eso sí ha sido mucho tiempo" gruño Lukas, iniciando algo en Mathias que causo que abrazara más fuerte al omega.

Tratando de discretamente inhalar la esencia de Lukas aún más, Mathias tronó la lengua, "Nah, te acostumbraras. Recuerdo cuando me volví un alfa como siempre estaba ya fuera enojado, posesivo o caliente."

En ese último comentario, el omega arrugó su nariz y luchó por alejarse. Sin embargo, como Mathias no lo dejaría ir, Lukas recurrio a la violencia dándole un codazo y empujando al alfa. El ataque fue mas por disgusto, pero una parte de él estaba celoso. Lukas hubiera preferido la ira y la posesividad sobre la ansiedad y la necesidad. Si estuviera en sus manos, erradicaría la calentura (2) de la existencia.

"Yo digo que aun eres así y aun no te ajustas a eso como tú crees", se las arreglo a decir cuando Mathias lo dejó ir. "Siempre que Ber está cerca sigues iniciando peleas con él. En futbol eres muy posesivo con el balón antes y después de la pubertad. Eso no ha cambiado. Y mientras que no quiero saber acerca de tu libido, apuesto a que se volvió mas fuerte ahora que maduraste como alfa."

"Eso no significa que me haya acostumbrado" Mathias trono la lengua cuando se estiraba y ponía sus brazos detrás de su cabeza mientras se dirigía a la casa de Lukas. "He aprendido a aceptar que siempre estará ahí ese… fantoche de Waldo. La posesividad con el balón nos ha ayudado a conseguir goles lo sabes, y masturbarse nunca ha dañado a nadie."

El alfa rio cuando fue testigo de la expresión tímida de su mejor amigo ante sus palabras. Quería seguir hablado de eso, posiblemente exponerle a Lukas sus fantasías y soltar algunas insinuaciones que él era un factor constante de ellas, pero no podría poner a su amigo en ese punto. Mathias no quería correr el riesgo de perder su amistad para siempre solo por unos pocos deseos lujuriosos. En lugar de eso cambio el tema.

"¿Entonces aun iremos por el juego?"

"Bien."

Usando la excusa de que solo usaba al danés para tener lo que quería (el juego de Final Fantasy), los chicos, cambiaron su camino hacia la tienda de videojuegos. Habría sido un bono para Lukas si pasar algo de tiempo juntos pudiera regresar su relación a la normalidad de antes de descubrir sus naturalezas. Sin embargo, con la constante charla de Mathias acerca de las naturalezas y sus clases alfa, lo dudaba ampliamente.

"Mat," Lukas esperó a que el otro lo mirara antes de decirle abruptamente que se callara. "No quiero escuchar de tus clases de educación física o que alfa tuvo una calificación perfecta en el último examen. Quiero escuchar de nuestros amigos sin que sus naturalezas estén involucradas. Los omegas son tan listos y fuertes como los alfas. Solo podemos crear otros humanos pos los odiosos celos. Eso es todo, nuestra única diferencia. Y hablando de eso… te ganaré hasta la tienda."

Y salió corriendo. El veloz omega sabía que no tenía oportunidad contra el corredor más rápido de su equipo, pero fue por eso que jugo sucio. Mathias estaba por pasarlo cuando el omega dejo escapar un jadeo de dolor, alertando inmediatamente al alfa.

"¡Lukas, ¿estás bien?!"

Cojeando, Lukas asintió, aun así tuvo que agachar la cabeza simulando dolor mientras Mathias se le acercaba y una sonrisa se dibujaba en sus labios.

Sin saber de la treta del otro y siendo el preocupado amigo que era, Mathias se agacho para tener una mejor vista de los tobillos del mas bajito, solo para ser emboscado por su amigo. Lukas lo había atrapado su gorro y lo había jalado de su cabeza mientras lo tiraba, sacándolo así de balance. Con otra ventaja inicial, Lukas se precipito hacia adelante y se adentró en la tienda segundos antes que Mathias.

Una sonrisa se esparció en la cara del pequeño rubio mientras giraba para mirar a su amigo cruzando las puertas pero desapareció tan rápido como apareció cuando el fuerte alfa lo atrapo y apachurro.

"¡No es justo, Luke! ¡Hiciste trampa!" Mathias oculto su cara en el torso de Lukas con fingido disgusto, pero no pudo engañar a su mejor amigo por mucho tiempo. El omega no solo pudo sentir la risa de Mathias contra su pecho, si no que pudo oler su felicidad y emoción por ese contacto tan cercano.

"Déjame ir" Esta vez Lukas se retorció, no dispuesto del todo a regresar a la violencia de nuevo en la tienda. "Mathias, te juro que las cosas no iran bien para ti si no me bajas en este instante."

El danés obedeció, pero no sin antes informarle al noruego que sus trucos le dolían más que cualquier daño físico que pudiera infringirle.

"Solo esas molesto porque use mi cerebro y fuerza para vencerte."

Y unas horas después de eso, los chicos fueron capaces de olvidar sus naturalezas. Regresaron a la casa de Mathias y jugar sus juegos. Como el danés prometió, miró a Lukas jugar, pero pronto se aburrió de no hacer nada y comenzó a jugar un juego diferente en la consola portátil. La habitación del adolescente estaba relativamente tranquila excepto por los sonidos de los juegos y algún comentario ocasional entre los dos hasta entrada la tarde.

"Diablos Mat," Lukas se dejó caer en la cama de Mathias, "¿Dónde están tu mamá y papá? No han venido a decirte que la cena esta lista."

Sin quitar sus ojos del juego en sus manos, el alfa respondió que estaban fuera de la ciudad por una semana.

"Entonces salgamos y comamos antes de que me vaya a casa. Muero de hambre," el estómago del omega gruño de hambre.

"Espera, casi acabo este nivel."

Ahora Lukas fue el que gruño, pero se pondría cómodo si tenía que esperar.

Anidando en medio de la amplia cama del danés y rodeado de esponjosas almohadas, Lukas sentía como sus parpados le pesaban. No ayudo mucho que la esencia del alfa que lo rodeaba fuera familiar y que por lo tanto lo confortara. Casi se la había memorizado porque la olio muy seguido durante su primer celo junto con la esencia de Berwald.

Solo de pensar en las esencias de los dos alfas hacia que la cara de Lukas se ruborizara mientras recordaba las fantasías que el celo le inducia. Muchas de ellas involucraban a sus amigos, algunas veces uno contra uno y otras veces era dominado por ambos alfas. Sin embargo, con la esencia de Mathias más fuerte en ese momento, recordaba esos sueños más vividos que otros.

Durante su celo, su cuerpo se ponía frío y caliente a ratos y solo había una manera capaz de lidiar con eso era vistiendo la sudadera de Mathias. La esencia del alfa impregnada en la sudadera prometía protección para Lukas y comodidad mientras una clara imagen del alto adolescente abrazándolo aparecía. Sin embargo, esos tranquilizadores abrazos pronto se transformaban en sensuales caricias cuando su celo se elevaba y el omega rogaba por placer.

El ensueño favorito de Lukas de Mathias era del alfa dentro de él mientras sus largos brazos lo rodeaban desde atrás. Sus cálidos y fuertes músculos lo consentían y prometían al omega protección mientras que ásperos susurros lo excitaban. Ambas lascivas necesidades de ser dominado y ser mimado se fundían cuando alcanzaba el climax, pero no era suficiente un simple orgasmo. El celo continuaba con furor dentro de su joven y cansado cuerpo de adolescente y no se contendría hasta que quedara embarazado.

Desde esa noche, incluso después de que su celo desapareciera, los amigos de Lukas seguían asechando sus sueños húmedos. Y aunque no podía recordar con quien había eyaculado, no importaba, porque pensamientos de cualquiera de sus amigos provocaba mariposas en su estómago. No podía creer que se había imaginado a ambos, pero ahora más que nunca, había tenido problemas para verlos a los ojos. ¿Y qué tal se enteraban con una simple mirada?

Estarían disgustados.

Incluso si no estuvieran molestos, su amistad poco a poco iría quebrándose. Era inevitable. Eran alfas en busca de su pareja y una vez que estuvieran juntos, pocas cosas serían interesante entre ellos. Había escuchado por los demás como sus parejas a menudo perdían sus amistades porque estaban demasiado enfocados entre ellos y sus familias y Luka no quería eso. No era justo que ellos se avanzaran sin él porque dolería perder a sus mejores amigos. Se quedaría completamente solo.

Sin aviso, las lágrimas comenzaron a deslizarse en la cara del adolescente.

Se imaginó a si mismo siendo todo un espectáculo y se acurruco entre las cómodas almohadas de Mathias entre lágrimas, pero al menos captó la atención del alfa.

De hecho, saco a Lukas de su estupor el ver cuán atento se había vuelto Mathias.

"¿Qué pasa?" Lukas pudo escuchar la angustia en la voz de su amigo y también olerla.

Le sorprendió que fuese capaz de responder de una manera inexpresiva que tenía hambre y que lo iba a dejar.

"Wow, wow, ¡¿Cómo rayos hiciste eso?!" Mathias salto de su cama para seguir al omega a la puerta. "No puedes solo apagar tu tu… omegasidad! Fue como si en un momento cada fibra de mi cuerpo me decía que te ayudara y al otro momento ¡se había ido! Si fuese ciego, habría dicho que desapareciste! ¿Cómo hiciste eso Lukas?"

"Magia, y ahora vamos perezoso."

Mathias bufó, rechazando la simple explicación del otro y comenzando a quejarse y rogando todo el camino hacia el puesto de comida rápida. "¡Nunca había visto a nadie hacer eso! Hombre, fue algo genial, un poco aterrador, ¡pero sin duda genial! ¿Crees que yo pueda hacer eso? Espera, déjame intentar." Después de una pequeña pausa le preguntó al chico si podía sentir algo.

"Espera, si, si puedo," Lukas se giro para verlo con los ojos entrecerrados.

"¡¿De veras?!"

"Seee, tu estupidez incremento un montón." Relajo la mirada y miro al camino de nuevo.

"¡Luuuukaaaasssss!"

Ambos chicos comenzaron a reír y ambos estaban aliviados de ver que su amistad no había cambiado mucho realmente por los recientes cambios en su cuerpo.

La atmosfera entre ellos era clara, pero solo lo fue hasta que Mathias abrió la boca.

"Sabes, eres muy lindo cuando sonríes."

Aunque un ligero, apenas notable, rubor apareció en las mejillas de Lukas no lo tomó como una ofensa como lo haría normalmente. Mathias, sin embargo, esperaba que el otro lo pateara o al menos lo ignorara, pero fue sorprendido por la respuesta de Lukas.

"Huh, tu eres la segunda persona que me dice eso hoy," soltó una risita al recordar el desastroso intento de conversación de Tino. Lukas apreciaba el esfuerzo del otro omega por ser amistoso con él, pero era demasiado tímido e inexperto para responderle. La mayoría de sus amistades habían sido forjadas con la ayuda de Mathias y Berwald. De lo contrario el nuevo omega habría estado solo sin sus dos mejores amigos. Sabía eso y su timidez lo hacía parecer distante, pero hablar sin sus amigos lo paralizaba.

Mathias gruño demasiado bajo como para que Lukas escuchara, pero el cambio en su aroma alerto a Lukas.

"¿Quién fue?"

"Tino, nuevo estudiante," el omega olfateo de nuevo, tratando de distinguir la emoción. "¿Por qué? ¿Estás… molesto?"

En realidad estaba celoso, pero eso era algo que no admitiría.

"Ja ja, no… es solo, uh… ¡curiosidad! ¿Entonces quieres decir que él se volvió recientemente omega también?" Mathias intentó imaginarse al nuevo omega, talvez alguien de quien pudiera sentirse atraído, pero nadie más que Lukas aparecía.

"No, bueno, no lo creo, pero el viene de otra escuela," sus ojos azul oscuro se alejaron de los azul claro.

A Mathias no le gustaba que mirara a otro lado, pero sonrio porque Lukas estaba haciendo amigos. Cuando lo menciono, Lukas giró sus ojos en respuesta. "Tengo a Arthur en una clase y Matthew esta en otras dos clases, sabes. Tengo amigos, pero extraño a los de mis viejas clases." Después de que Lukas dijera eso, se corrigió. "Bueno a algunos. Puedo estar sin ti, Gilbert y Alfred."

"¡Awww, no hablas en serio! ¡Si siempre ponemos el ambiente!"

Bufándose, el omega tuvo que bajar su bebida para prevenir derramarla. "Si claro, ustedes traen el caos y problemas, especialmente cuando Ivan, Elizaveta y Berwald están en el mismo salón que ustedes tres. Aunque en E.F. es emocionante, si no problemático, con ustedes 6."

Mientras recordaban su no tan distante, agotador pasado, la tarde se volvió noche y Lukas había pasado su "toque de queda."

Otro problemático obstáculo caía sobre el omega, pero fácilmente pudo evitarlo. Después de todo, no eran sus padres quienes habían impuesto dicha regla, si no su hermano menor. Lukas se había molestado al principio. Emil era dos años menos que él y pensaba que estaba a cargo, pero el hermano mayor encontró lindo como su pequeño hermano soltaría un puñetazo si ignoraba sus órdenes. Era como un gatito demandando atención.

Por lo tanto, a Lukas no le sorprendió ser atacado en el momento que puso un pie en la puerta principal.

Emil no tuvo que decir nada. El omega pudo sentir cuan molesto estaba su hermano alfa y le molesto más que lo haya afectado un poco. Él también podría ser nuevo en su naturaleza, pero sabía lo suficiente por observar a los Wangs que incluso el más joven alfa (Xiao) tenía algo de autoridad sobre los omegas mayores. Cuando Xiao se lo explicó, le dijo que era responsabilidad de los alfas conocer el paradero de sus omegas para garantizar su seguridad y en consecuencia su propia cordura. Y Emil comenzaba a preocuparse por donde estaba su hermano después de la escuela.

Lukas tenía un celular y usualmente llamaba a casa o mensajeaba a alguien, pero ninguno de los Bondevik había recibido noticias aun. Su padre se había molestado por un momento, sin embargo rápidamente lo dejo porque confiaba en su hijo mayor. La señora Bondevik comenzaba a preocuparse entrada la tarde, aunque no era tan expresiva como su hijo menor. Por fortuna, toda la tensión se alivió y los dos adultos pudieron dormir fácilmente tan pronto escucharon a los dos hermanos peleando. Todo volvía la normalidad.

"¿Dónde estabas?"

"Comiendo con Mathias, querido hermano," Lukas camino hacia la cocina para prepararse una taza de café antes de comenzar con su tarea. "También jugamos el nuevo juego de Final Fantasy que salió. ¿Quieres un poco?" Le ofreció a su hermano y su perpetuo ceño fruncido.

"No gracias, ya es tarde y apenas llegaste," Emil no era un gran fan del café como lo era su hermano, pero ya no lo odiaba. Lukas olía como café y el aroma se había vuelto como una especie de alivio para él. "Podrías habernos avisado que llegarías tarde. Nos tenías preocupados."

Unas semanas atrás Lukas se habría exaltado por la preocupación de su hermano, pero ahora que ambos tenían sus naturalezas, era molesto. Lukas recordaba constantemente porque odiaba su naturaleza. Una y otra vez le había asegurado a su familia que simplemente porque era un omega no significaba que era diferente que antes. No era más débil y podía aplicar una llave de lucha a Emil si quería, pero todos sabían que no podría. La vida podría seguir si nada hubiese pasado hace tres semanas.

"Lo siento, simplemente se me olvido" No quería un conflicto, especialmente tarde en la noche. "No es como si tú y Xiao olvidaran avisar cada vez que están en uno de sus maratones de películas. Y hablando del pequeño chico, ¿Cómo lo está tomando Xiao?"

Cuando el mayor vio que Emil no le entendía del todo, se explicó mejor. "Ya sabes, de ti siendo un alfa. ¿No ha entrado en depresión o algo?"

Confundido Emil arrebato una galleta de la mano de su hermano "No…? ¿Por qué lo estaría?"

"Oh pobrecito," Lukas soltó una risita.

Recordaba la expresión del alfa asiático cuando dejo la casa de los Bondevik el dia que Emil se volvió un alfa. Todas sus esperanzas se derrumbaron cuando cierta naturaleza indeseada salió. Lukas conocía ese sentimiento y simpatizo con Xiao, sin embargo, como hermano mayor estaba alegre por el resultado. Emil siendo un alfa no hacía más difícil para Xiao cortejar a su lindo hermano, pero si realmente lo amaba, sus naturalezas no se interpondrían. Por así decirlo, como omega o no, Lukas vigilaría a su hermano y haría las cosas un poco más difíciles para Xiao.

"¿A qué te refieres?" Emil siseó cuando su hermano jugó con su cabello infantilmente.

"Eres tan lindo, hemano."

"¡Lukas!"

"¡Emil!"

x. X. x.

La siguiente mañana no fue tan agradable como la noche anterior.

Lukas se fue a dormir entrada la noche por terminar su tarea y revisarla una y otra vez para asegurarse que estaba perfecta. Tenía una nueva meta, Lukas estaba determinado en volverse el estudiante con las mejores calificaciones de su grado. Los alfas y betas usualmente tomaban los tres primeros lugares, pero no era extraño para un omega tener altas calificaciones. No se detendría ahí tampoco. El nuevo omega estaba completamente seguro en clasificar para el equipo de futbol de la universidad (3).

Si no podía estar en el equipo, entonces no entendía cómo es que la sociedad clamaba que los omegas eran tratados como iguales. De hecho no parecía creíble que en las escuelas fueran segregados por naturalezas, pero continuar segregándolos fuera de las actividades escolares le parecía ridículo.

Desafortunadamente, la sangre del omega comenzó a hervir cuando vio que en la dirección de la escuela y equipos escolares fueran divididos en al menos dos divisiones separadas. Tronando la lengua por su descubrimiento, Lukas irrumpió lejos de la mesa que compartía con Mathias y Berwald durante su periodo de estudio para encontrar a Arthur.

Arthur Kirkland era el primer omega en ser electo como un representante de clase, pero todos sabían que no se detendría ahí. El pequeño y trabajador omega tenía sus ojos puestos en la presidencia en unos cuantos años Lukas le deseaba toda la suerte. Pero ahora, sin embargo, necesitaba algunas respuestas de su compañero de clase y amigo.

Lo encontró en el salón del consejo estudiantil sentado con un libro, fingiendo leerlo aunque realmente admiraba al alfa americano desde lejos. Cuando se dio cuenta que el furioso omega caminaba hacia él, se enderezó y se preparó para la tormenta que Lukas estaba por liberar.

"Buenos días Lukas, ¿Qué puedo hacer por ti?"

"¿Puedes decirme por qué los clubs y deportes son marginados por naturalezas? Es ridículo."

El chico de cabellera rubio arena era fácilmente incitado y era realmente apasionado cuando se trataba del tema y las feromonas de Lukas influían bastante. "Entiendo tu ira, pero es solo porque esos auto-justificados idiotas a los que estamos forzados a llamar administradores lo mandan. Creen que esos alfas y betas están en diferentes ligas que nosotros porque estamos en peligro de sus acciones. Yo digo que ellos deberían aprender a controlarse e lugar de culpar a nuestra naturaleza. Comencé a escribir una legislación acerca de abolir esas barreras entre naturalezas, pero viendo que más de la mitad del cuerpo estudiantil en gobierno son alfas se ha vuelto bastante tedioso."

"El único beneficio que tienen los omegas al parecer sin embargo," continuo Arthur, y mientras más hablaba se sentía más como un beta para Lukas, "es que los omegas tiene esencialmente permitido crear cualquier tipo de club que quieran. Por lo que si tu quisieras crear un… club de libros de terror, por ejemplo, entonces puedes hacerlo a pesar de que ya hay tres clubs de libros disponibles para omegas. Otra ventaja que tenemos es que un club debe tener dos miembros para comenzar mientras que los clubs alfas y betas requieren un mínimo de cinco miembros para crear un club. No es exactamente igual, pero es lo único que me he arreglado en conseguir por ahora."

En medio del discurso del omega, un par de ojos carmesí granate aparecieron por debajo de la mesa donde Arthur estaba. Parecía inmóvil durante el discurso de representante, pero tan pronto terminó, el otro omega comenzó a hablar.

"Arthur," un fuerte acento rumano atrajo la atención, "la veo en el también. Su aura es fuerte… y muy bonita cuando se enoja de echo…"

Ante eso, Arthur levanto una ceja y se inclinó hacia adelante, "Interesante, ¿estás diciendo que Lukas puede tener magia en él?"

Una feliz sonrisa expuso el colmillo afilado del estudiante, "Más que eso, él ya ha jugado con ella antes."

Una molesta sensación atravesó a Lukas, pero antes de que pudiera decir nada, el otro omega hablo de nuevo con emoción. "Oh, ¡crece cuando está sintiendo fuertes emociones! Ahora estoy seguro de que nuestra aura y sentido del olfato están relacionados. Solo lo he visto en ti, pero ahora tenemos un segundo objetivo para probar, ¡estoy seguro!"

"¿De qué están hablado?" Lukas olvido su irritación por un segundo.

"Dime Lukas," Arthur cruzo sus dedos para poner su barbilla en ellos, "¿crees en magia?"


Uh, creo que me disculpo en cada actualización, pero siento mucho la larga espera en todos mis escritos. Casi tenía listo este capítulo, pero no pude terminarlo antes porque fui a México y ahí lo estuve terminando durante dos semanas de no Internet. Desafortunadamente, aunque ya inicie con el siguiente capítulo, no se cuando lo actualizare de nuevo porque regreso a la universidad en unos días y probablemente adelante esta historia y otras historias que debería continuar.

Espero haber sido capaz de poner un poco de DenNor, HongIce y SuFin (aunque fuera muy muy breve y si quieren echarle un vistazo) para mantenerlos interesados. Hay tres grandes parejas en esto, pero se siguen mezclado. La paciencia es una virtud y si siguen dispuestos a continuar leyendo esto ¡Estaré muy feliz!

¡Gracias por leer!


NOTAS:

(1)Senior students: Los chicos de grados mayores

(2)En el original era algo así como que lo media, pero en español no usamos mucho eso jeje

(3)Aquí no estoy muy segura de sí es el significado correcto, pero si alguien leyó el original y le entendió, me ayudaría si me corrigen x'D

¡LAMENTO LA DEMORA! He estado muy ocupada con la universidad y la tesis y los trabajos extras que he tenido que hacer, no he dormido bien y hoy domingo aproveche el tiempo libre que tengo y me dispuse a terminarlo.

¡Muchas gracias por leerlo! Espero compensarles la demora sacando más pronto el siguiente capítulo, pero con eso de que se acerca diciembre y la entrega de varios trabajos finales, lo veo un poco difícil, pero sin duda lo tendré listo en cuanto pueda.

De nuevo gracias y perdón por la demora, y ya saben, cualquier duda hacia la autora o a mí, con gusto la responderé.

Sean felices y si me regalan un comentario yo seré muy feliz también.

¡Nos vemos!