Le traigo un nuevo capitulo, en agradecimiento por sus valiosos comentarios, me animan a que continue escribiendo.

Aviso: este capitulo trae lemon, para quienes no les guste atento, pueden saltarse aquella parte, será fácil darse cuenta donde empieza y para quienes les gusta esto solo disfruten, como yo haciendolo, jajaja

Nota: como siempre solo tomo prestado los nombres de los personajes del Principe del tenis, ya que lamentablemente no me pertenecen.

COMIENZA NUEVAMENTE

Todo estaba listo, el desfile pronto daría comienzo, los invitados comenzaban a llegar al centro de eventos, ubicados en una de las zonas más exclusiva de Manhattan, uno a uno entraban al grandioso edificio del siglo XIX. El escenario estaba ubicado en medio del recinto, con una característica tribuna en forma de T, de color negro, que en sus bordes poseía unas figuras circulares color blanco, para enmarcar el camino de quienes pronto desfilarían en este lugar, asimismo, el fondo eran unos lienzos de tonos plateados, que caían suavemente hacía el piso, que generaban un movimiento ondulante.

Por otro lado, los invitados estarían rodeando esta gran plataforma, acomodados en finas mesas redondas, cubiertas por delicados manteles bordados, con pequeñas figuras plateadas, en fin todo se encontraba finamente decorado, cada detalle resaltaba la elegancia de cada uno de los asistentes al show de beneficencia.

Mientras todo esto se desarrollaba en el salón principal, existía un caos normal tras el escenario, modelos corriendo de un lugar a otro, entre pruebas de vestimentas, peinados y maquillajes, con diseñadores nerviosos con cada detalle de sus creaciones, mal que mal, afuera se encontraban los compradores más exigentes con los que se podían enfrentar, ya que se reunían un grupo de personas pertenecientes a la clase social mas influyente en el estado de New York, principales adquisidores de estas exclusivas vestimentas.

Entre estas modelos, se hallaba Sakuno, que aun no siendo su primer desfile, se encontraba nerviosa, mas por lo que había ocurrido que por esto. El solo hecho de haber visto a Ryoma la sacaba de sus casillas, pero al ver que sus hijos estarían cerca de él la desquiciaba, estaba convencida que algo tenían en su contra, quien, no lo sabía, pero que muchas cosas o personas confabulaban, para que esto sucediera, estaba claro.

Srta. Ryusaki, concéntrese, parece distraída – al voz de una chica que trataba de ayudar con la vestimenta.

Lo siento, ya terminaste – con suavidad decía Sakuno

Solo un poco mas… listo, se puede mover

Gracias, iré por un poco de agua

Distraídamente se acercaba a una de las mesas, que estaban proveídas con varios litros de agua mineral, fue entonces que se percato de la presencia de alguien que perturbaba sus sueños, y como no, si era examinada con unos inquisidores ojos gatunos, al darse cuenta boto uno de los vasos sobre la mesa, menos mal que aun no lo había llenado, sino de seguro arruina el vestido.

Desesperada, la chica intento huir al ver que este se aproximaba a ella, sin embargo, se detuvo al observar como una delgada figura femenina rodeaba con sus brazos al joven tenísta, y depositaba un caluroso beso en los labios de Ryoma, este al notar que Sakuno lo continuaba observando, abrazó fuertemente a la chica por la cintura, atrayéndola hacia él, para proseguir el beso, esperando con eso provocar un poco de celos en ella, o mas bien comprobar si esta los sentía.

Para sorpresa de Sakuno y deleite de Ryoma, la chica de ojos carmesí, hervía de rabia, su cara dejaba ver claramente sus emociones, ella nunca fue buena para ocultar lo que sentía por él. No obstante, ella no comprendía claramente lo que le sucedía, por que afloraban estos sentimientos ahora, si supuestamente lo odiaba, al menos eso era lo que se repitió durante todos estos años. - Será cierto lo que decía Keiko, que todavía quiero a Ryoma, no eso no puede ser, yo lo detesto -, se convencía Sakuno; estaba tan molesta, que si hubiese estado más cerca de la pareja, de seguro los separa y le grita a la chica que Ryoma es suyo y que sus hijos también son de él.

Amor, que bueno que viniste a verme – con una voz seductora decía Chantal. Quien al ver como Ryoma miraba a Sakuno, no perdió tiempo en ir a marcar territorio.

Ehhh… si claro, te extrañaba – con indiferencia decía, pero sin quitar la vista de Sakuno, estaba seguro que ella lo podía oír.

Mmmm… veo que estas mas comunicativo que de costumbre, después pondríamos ir a un lugar los dos solos – aprovechándose de la situación, ella era inteligente y sabía que Ryoma lo decía por que estaba allí Sakuno, pero eso no le importaba, de todas formas no permitiría que ellos se conocieran, pues no tenía ni la menor idea del pasado que los unía.

Bueno, como digas – sin tomar en cuenta las palabra de su acompañante

Nos vemos después en la fiesta, cuando termine el desfile.

Si, si, no vemos – dándole un rápido beso en los labios.

Sakuno, que había escuchado todo, sentía que odiaba a esa resbalosa, que no se apartaba de su Ryoma, y como era posible que él la aceptara, - entonces que había sido la otra noche, solo estaba jugando conmigo, lo sabía, no debí permitir que me besara, como te detesto Echizen - . Aunque Sakuno, trataba una y otra vez de odiar, realmente, a Ryoma, no lo conseguía, ya que con solo mirar aquellos ojos su cuerpo se desvanecía.

Sin embargo, ella no se daría por vencida, haría cualquier cosa con tal de sacarlo de su cabeza como de su corazón, y por otro lado, él tampoco desistiría, buscaría la manera de recobrar a la única chica que a amado.

En ese instante, mientras todo esto sucedía, unas visitas que lograban calmar los nervios de Sakuno aparecieron, estos eran Keiko y Tezuka, para desagrado de Ryoma.

Como estas, pequeña – pasando su mano por la cintura de la chica, acercándola a él para depositar un cariñoso beso en su mejilla. Tezuka ya sabía que Ryoma estaba allí, y que podía verlos claramente. Otro que tampoco se daría por vencido.

Bien, Kuni-kun, gracias – un poco nerviosa, ya que Tezuka no solía comportarse así, y menos en público, esto la desconcertaba un poco.

Bueno Saku-chan, veo que estas lista, deja de pensar en tonterías y sonríe con naturalidad – seriamente la reprendía Keiko – tienes que lucirte, recuerda todos tienes los ojos puestos en ti "ángel carmesí".

No deberías ponerla mas nerviosa de lo que esta Keiko-san – abrazando mas a la chica

Lo siento, pero es mi trabajo Tezuka, y también el de ella, de esto dependen futuras presentaciones, con mayor importancia para la carrera de Sakuno – muy seria miraba a Tezuka

No te preocupes Kuni-kun, estoy bien, además Keiko-chan tiene razón – con una cariñosa sonrisa se refería a ellos.

Pero… no deberías esforzarte tanto, sabes que no deberías trabajar sino quieres, yo me puedo hacer cargo de ti y… - calló al ver que venían acercándose Ryoma y la chica que estaba con él.

Por alguna razón, no quizo nombrar a los chicos, pues temía que Ryoma supiera que no eran suyos, y logrará descifrar quien era él padre real. Tezuka se había percatado de la reacción del joven tenísta cuando los chicos le gritaron papá, lo cual no le molestaba, además, estaba seguro que Ryoma pensaría justo lo más conveniente para él, que eran suyos y de Sakuno, por lo tanto, no sería él quien lo sacaría de su error, más bien esperaba que con eso, Ryoma no intentara nada con Sakuno. No es que el galante doctor fuese una mala persona, más bien era un hombre enamorado, que como cualquier otra persona defendería lo que creía de su pertenencia, en el buen sentido de la palabra; ya que si en algún momento Sakuno optaba por contar la verdad este no se opondría, pero mientras tanto mejor así.

Sra. Taisho soy Chantal Dubois un gusto conocerla – muy amable se prestaba la chica – y el mi novio Ryoma Echizen.

Un gusto, tú debes ser la chica que trabaja con Jacques – la miraba de arriba abajo – o me equivoco.

Es cierto, hace un año que estamos juntos

Si, ya me habían hablado de ti.

Así que tú eres Ryoma – muy interesada en el chico. Ya había escuchado mucho de él, tanto de Sumire como de Sakuno, y en realidad era un hombre muy guapo.

Me conoce – con arrogancia se dirigía a la mujer

Jajaja, eres tal como te imagine, he oído mucho de ti, sabes

De seguro por las revistas de deporte, Ryoma es muy conocido por su tenis, es el mejor de todos – interrumpiendo Chantal

No precisamente, pero por ahora dejémoslo así, ya va empezar el desfile¿vamos? – se refería a los dos guapos hombre que estaban allí, tomándolos a cada uno por sus fuertes y formados brazos.

Si claro – contestaba Tezuka

Ryoma, me sigues, así podemos continuar esta platica – tirando del brazo de este – Bueno chicas, ustedes también, lúzcanse en el escenario, adiós.

Fue entonces que todo comenzó, el desfile fue presentado con total normalidad, las modelos iban y venían, luciendo diferentes tipos de trajes al son de la música escogida para la ocasión, en tanto eran admirados y codiciados por cada uno de los glamorosos asistentes. Una vez finalizado el show principal, se dio inicio a la fiesta de clausura.

Mientras todos disfrutaban la fiesta, habían uno ojos gatunos que buscaban incesantemente a una chica de ojos carmesí, sin perder de vista a Tezuka, pues tenía claro que él también esperaba lo mismo. No obstante, la chica tan deseada por esto dos guapetones no aparecía por ninguna parte, en eso Ryoma siente que alguien lo llama.

Ryoma, me buscabas – en forma melosa lo llamaba Chantal

Ahh eres tú, y ya salieron todas las modelos – tratando de parecer indiferente

Por que lo preguntas, acaso esperas a alguien, que no soy yo – un poco molesta la chica.

No digas idioteces, solo fue una pregunta

En todo caso, la única que esta adentro es la mosquita muerta de Ryusaki, estaba hablando con Keiko, quise acercarme pero no me dejaron – molesta Chantal

Ahhh. Con que todavía esta allá – un susurro que no alcanzo a oír la chica

Aun en el camerino, se encontraba Sakuno y Keiko.

Y dime que harás ahora, Ryoma esta afuera, te vas a quedar encerrada hasta que termine la fiesta – sarcásticamente decía Keiko

Podría ser, y si me voy por atrás – una chica evadiendo lo inevitable

No sea tonta, afuera hay muchas personas que quieren conocerte; además para que te preocupas tanto, si esta muy bien acompañado, y no creo que esa chica lo suelte.

Es cierto – un poco triste Sakuno – ellos son novios

Mas bien creo que ella quiere ser su novia, pero Ryoma no se ve muy interesado

Tu crees, el te dijo algo

Y para que lo quieres saber

Ehhh… tienes razón eso a mi no me importa el puede andar con quien quiera.

Si claro, y tú estas con Tezuka

Verdad, el me debe estar esperando

Buenos entonces vamos, ya no tienes de que preocuparte.

Ambas se dirigieron a la fiesta, ya Sakuno se encontraba un poco mas tranquila después de haber hablado con Keiko. Mientras un guapo doctor esperaba ansioso a su ángel, al verla venir no pierde mas tiempo para ir a su encuentro, felicitándola con un caluroso abrazo, que la chica recibió gustosa, aunque no era de la forma que Tezuka quería, el sabía de antemano, que Sakuno lo veía como a un hermano mayor, pero no se daría por vencido.

Todo esto ocurría ante la atenta mirada de Ryoma, que había visto venir a su amada entre la multitud, mas hermosa que nunca, luciendo a la perfección un vestido rojo, que se ajustaba hasta su cadera como un corsés, y luego caía suelto por sus piernas hasta sus tobillos, llevando unas finas sandalias de tacón muy alto. Sus hombros y cuello al descubierto resaltaban su suave y blanca piel, que era bañada por su castaña cabellera, la cual se encontraba levemente rizada, todo el conjunto realzaban aquellos hermosos ojos carmesí, que hipnotizaban a cualquiera, en especial a Ryoma y Tezuka.

Aquella hermosa chica, cada vez se encontraba más nerviosa, aun cuando estaba acompañada por Tezuka, sentía como esos insistentes ojos ambarinos no la dejaban en paz, fingiendo una sonrisa a cada uno de los asistentes que se acercaban para conocerla o saludarla, quienes no se percataban del estado de la chica, pero quien si sabía era el apuesto doctor, y tenía claro quien era el causante de esto, una razón mas para no dejar sola a Sakuno en ningún momento.

Sin embargo, había quien no permitiría esto, pues creía firmemente que Sakuno debería enfrentar a Ryoma tarde o temprano, además, ella quería que la chica consiguiera su felicidad; claro, no estaba segura si esta sería junto al joven tenista, pero la única forma de averiguarlo era que ellos enfrentaran su realidad, pasado y presente, estaban conectados por algo mas que sus sentimientos juveniles, su indestructible verdad son sus hijos, Yue y Ranko, consecuencias de su pasado y felicidad absoluta en su presente y futuro, al menos para Sakuno, pues él aun no conocía esta realidad.

La fiesta continuaba sin novedad, pero había quien no quería desperdiciar esta oportunidad para conocer mejor a cierta persona, esta era Chantal, quien lo único que deseaba era acercarse a Keiko, pues sabía que ella podría lograr convertirla en una modelo de renombre, así como lo había hecho con Sakuno, situación que le incomodaba un poco, pero era mejor arriesgarse, para conseguir lo que quería.

Por lo tanto, tomo a Ryoma del brazo, prácticamente lo arrastro con ella, para que la acompañara con Keiko, se había dado cuenta que a ella le interesaba Ryoma, claro no de la forma en que ella pensaba, pero era cierto que Keiko tenía un real interés en el chico, de todas formas, Chantal estaba convencida que Ryoma solo la quería a ella, tenía un autoestima enorme, pues era de las chicas que siempre terminaba una relación, no al contrario.

Sra. Taisho, como le pareció el desfile – interrumpiendo la conversación

Ah, eres tú – un poco molesta, pero al ver a Ryoma cambio su expresión – estuvo estupendo, los diseñadores se lucieron

Es cierto, pero con unas modelos como nosotras, cualquier vestimenta se ve bien – tratando de no parecer muy presumida, por eso dijo modelos en plural, aunque solo se habría nombrado a ella.

Puede ser, pero no hay que quitar crédito a los creadores – así continuaron discutiendo sobre el desfile y la fiesta.

Mientras en el mismo grupo de personas, también se encontraban Sakuno y Tezuka, que en ese momento era invitado a participar en una nueva conversación, que no pudo rechazar, ya que un importante doctor de New York, quería felicitarlo por sus logros, además, de conocer más sobre sus investigaciones e intercambiar ideas sobre esto.

Por lo tanto, esta fue una ocasión única, para que el chico tenísta se acercara a su ángel carmesí, pues ellos se encontraban totalmente aparte de ambas conversaciones, sin desperdiciar un minuto más y en complicidad con Keiko, por supuesto, sin que nadie se percatara de esto, Ryoma se coloco al lado de Sakuno, lo cual hizo que la tímida chica se sonrojara, esto al percibir aquel imponente hombre, ya que por muy alta que fuese Sakuno, el la sobrepasaba.

Estas muy hermosa – con voz seductora se refería a la chica – incluso mas bella que aquella noche.

Gra…gra…cias – totalmente colorada, con un corazón latiendo a mil y unas piernas a punto de caer - pe…pero no recuer…do na…nada de lo…que dices – trataba de articular palabras, pero casi no podía, sin embargo, quería parecer indiferente al comentario de Ryoma, mientras sin darse cuenta bebía una copa de licor

Si quieres te recuerdo cada detalle – en un soplido se lo decía en la oreja de Sakuno, haciéndola estremecer de placer, sintiendo como en su cuerpo despertaba aquel deseo latente por el joven tenísta, que por mucho que se esforzaba por olvidar, mas de alguna noche soñó estar en sus brazos, humedeciéndose completamente, generando en ella un nostálgico placer, algo que su cuerpo añoraba cada noche.

No es…nece…sario – aunque su cuerpo gritaba todo lo contrario, su voz sonaba un poco enredada, ya que no toleraba muy bien el alcohol. Pero esto no quiere decir que perdiera el control de sí, solo se desinhibía un poco, siendo más segura de si misma.

Estas segura – colocando suavemente su mano sobre la cintura de la chica, provocando que se le erizara la piel.

Cada movimiento de Ryoma era fríamente observado por el guapo doctor, que por mas que deseara no podía hacer nada, pues su superior lo tenía completamente atrapado en la conversación, no dándole cabida a escapar, incluso cada vez mas lo alejaba de Sakuno, pues había otros interesados en la platica. Por otro lado, Keiko, también estaba al tanto de los hechos, así que comenzó a desviar la atención de Chantal, presentándole a innumerables personas importantes del mundo del modelaje, elogiando sus capacidades como modelo, de las cuales muchas eran ciertas.

Por lo tanto, aprovechó esta situación para llevarse a Sakuno del lugar, que sin mucho reclamo se fue con Ryoma, todo producto del alcohol que había ingerido, en total 2 vasos, que para quien no tomaba nunca era mucho. No obstante, ella lo siguió pues creía que esta era su oportunidad para enfrentarlo, se sentía con valor suficiente como para decirle todo lo que había sufrido por él, aunque no le hablaría de sus hijos, eso era otra cosa.

Se pusieron en marcha, en la limusina que transportaba al tenísta, el camino no era muy largo, pero Sakuno comenzó a sentir los efectos del alcohol, en este caso, un sueño profundo calló sobre ella, sin darse cuenta se apoyo en Ryoma, que al percatarse de esto se sorprendió un poco, pero al notar que yacía dormida, la acunó en sus brazos, mientras la cubría con su chaqueta.

Un sin fin de pensamientos cruzaban la cabeza del joven, que se embriagaba cada vez más al sentir el suave perfume que Sakuno emitía, despertando en él aquel sentimiento de protección, que todo hombre enamorado alguna vez experimenta, al verla allí desprotegida, dormida como una chica inocente, como quería que se repitiera a lo largo de su vida, estaba seguro que podía estar eternamente con Sakuno, sin que nada mas le importara, ella había sido la única mujer capaz de despertar en él aquel placido sentimiento, y no por que fuese una débil y frágil chica, sino más bien por que no quería que nada ni nadie le hiciese daño, ella se merecía ser feliz y si dependía de él, haría todo lo que estuviese en sus manos para cumplir este cometido.

Un poco antes de llegar, Sakuno comenzó a recobrar su voluntad, entre sueños podía percibir un nostálgico aroma, algo que despertaba sus sentidos, pero que la hacía querer permanecer en aquella posición, sin darse cuenta aun donde estaba, se sentía segura, protegida, sabía que nada malo le podría pasar, incluso podría continuar durmiendo placidamente, no obstante, un voz masculina que la llamaba, provoco que volviera en sí inmediatamente, estremeciendo su cuerpo por completo.

Llegaron al hotel donde se hospedaban, para suerte de ellos, era lo suficientemente tarde como para que hubiese algún periodista amarillista rondando por el lugar, ya que al ser visto juntos, podría causar mas de un problema. Una vez en el ascensor, Sakuno ya había recuperado la cordura, por tanto, se percato donde se encontraba y con quien, cosa que causo un poco de temor en ella, mas aun al ser jalada en un piso diferente del que ella se hospedaba.

Sin embargo, la chica castaña siguió los pasos de su amado, aunque ella se negaba a creer eso, mas bien ahora solo era el padre de sus hijos. Llegaron a una habitación al final del pasillo, Sakuno tardo un poco al entrar, estaba extremadamente nerviosa, el poco valor que había sentido minutos atrás, se había esfumado completamente, volvía a ser la chica tímida de siempre.

Pasa, no haré nada que no quieras – con una voz que cualquiera se derrite.

Eh!... esta bien – aunque dudaba, confiaba en él, en quien no confiaba era en ella.

Quieres algo de tomar – tratando de ser un buen caballero

N-no…gracias – estaba muy nerviosa, y se sonrojaba cada vez que Ryoma le dirigía la palabra

Estuviste muy bien en el desfile – tratando de entablar conversación

Gra-gracias

Es cierto que estas comprometida con Tezuka – directo, era algo que aun no tenía claro, pues Joe no pudo averiguar nada de la vida personal de Sakuno, era algo que mantenía herméticamente en secreto.

Qué, eso… - no sabía bien que responder, explicar eso era complicado, sabía que todo eso del compromiso era un rumor, pero si Ryoma pensaba eso, quien sabe a lo mejor era lo ideal, y la dejaba ir.

Bueno, eso no me importa mucho, la que me importa eres tú – acercándose seductoramente a Sakuno.

Ehhh… es…pera un p-poco – intentando moverse, pero como la primera vez sus piernas no le respondían.

Nuevamente, Sakuno estaba paralizada, su corazón empezó a bombear mas sangre de la que podía soportar, sentía que esa mirada otra vez causaba estragos en ella, ya con sus sentidos a flor de piel, tenía claro que si Ryoma se acercaba más a ella no tendría fuerzas para rechazarlo, peor aun, no quería hacerlo. Por otro lado, aquellos ojos carmesí, tenían totalmente hipnotizado al joven tenísta, esta vez no se detendría, podía ver en los ojos de la chica un floreciente deseo, cosa que lo incitaba mas a continuar, pues en él el deseo de volver a estar con ella, había surgido en el mismo instante en que la vio aquella noche en la terraza del hotel.

Ryoma poso su mano en el castaño pelo de Sakuno, acariciándolo con ternura y deslizando suavemente su mano por la cara de la chica, como reconociendo aquel rostro que una vez fue suyo, esta vez no tenía prisa, quería disfrutar el mayor tiempo posible. Ella lo observaba un poco temerosa, no sabía muy bien como reaccionar, este era un momento soñado, volver a encontrarse con él después de todo lo que había pasado, estaba insegura de dejarlo continuar, existían muchas cosas que debían aclarar, antes siquiera de pensar en hacer algo, pero la atmósfera que se estaba creando entre los dos nublaba sus pensamientos, más bien era ella que no quería hablar, lo único que deseaba era volver a estar con su amado Ryoma.

Ry-ryoma, espe… – tratando de controlar lo que podía pasar pero fue interrumpida.

Shhhhh…- posando uno de sus dedos en los labios de la chica – no digas nada, solo quiero estar contigo.

(Aviso Inicio Lemon)

Sin perder mas tiempo, comenzaron a besarse suavemente, como reconociendo aquellos campos censurados durante tanto tiempo, pero que por fin volvían a abrirse para ellos. Cada uno comenzó a inspeccionar la tentadora boca de el otro, deleitándose con cada roce de sus cálidas lenguas, sus corazones latían apresuradamente aumentado el ritmo, a medida que sus besos se tornaban mas fogosos, llenándolos de placer. Delicadamente Ryoma tomo a Sakuno por la cintura, y esta se aferró a su cuello, para alzarla un poco sobre el suelo, moviéndose rumbo hacia la amplia cama que se encontraba en la habitación, ambos cayeron sobre esta, quedando sus cuerpos muy juntos el uno contra el otro, sin dejar de besarse, casi era una forma natural de hacerlo.

Sakuno sentía como otra vez, su cuerpo reaccionaba al contacto de su amado, estremeciéndose con cada roce y caricia que este le daba, quería mas, quería sentirlo dentro de ella, volver a disfrutar de tan deseado placer, sus manos comenzaron a moverse libremente, por aquella oscura cabellera, bajando hasta el cuello del chico, presionándolo con fuerza.

Mientras, Ryoma empezó a jugar con su lengua en la oreja de Sakuno, provocando un gemido de placer, la deseaba, quería volver a posesionar aquel esquivo cuerpo, que tanto tiempo le fue negado, quería, otra vez, ver retorcerse de placer a su amada, y que todo fuera por él. Seguía jugando con su boca, pero esta vez bajaba por aquel apetecible cuello, depositando suaves mordidas y besos en el, al mismo tiempo que movía sus caderas sobre la muchacha, ejerciendo presión en la pelvis de ella, provocando nuevamente un gemido lleno de deseo.

Sakuno percibió como el miembro de Ryoma empezaba a endurecerse, dándole a entender cuanto la deseaba, esto la excitaba a un más; este quería continuar explorando el suave cuerpo de la chica, como pudo logró liberarla de tan molesto vestido, dejándolo extasiado con aquella privilegiada vista, esta vez se tomaría su tiempo, acariciando cada parte de este hermoso cuerpo, comenzó a bajar haciendo un camino de besos hasta llegar al plano vientre de la chica, causando un cosquilleo de placer en esta, ella con sus manos acariciaba su suave cabello, mientras decía el nombre de su amado, -Ry..oma-kun…Ryo- se ahogaba en un gemido.

Unas cálidas manos recorrían aquel bien formado abdomen, a medida que desabotonaba la fina camisa del chico, miraba fijamente aquellos ojos ambarinos, que la enloquecían, seguía con sus caricias, atrayéndola hacía ella, y profundizando los besos que se daban. En eso siente como unas firmes manos recorrían sus muslos, y traviesamente una de ellas se introducía por debajo de sus bragas, un cosquilleo intenso surgió en su vientre, provocando nuevamente un gemido, que excitaba más al chico; sin tardar comenzó a examinar aquel conducto que pronto lo llenarían de placer, notando una clara humedad que empezaba a nacer, introdujo uno de sus dedos, como preámbulo a lo que pronto ocurriría, sin dejar de besar apasionadamente a la chica, diciéndole en su oído –Saku…cuan…to te…extrañe- entre jadeos se escuchaban sus palabras, -te de…seo, eres…mía- palabras que retumbaban en la chica, socavando cualquier oportunidad de recobrar la cordura.

Cada beso evocaba un gemido, la temperatura de sus cuerpos denotaba la creciente excitación de la pareja, mientras aquellos intrusos dedos continuaban su cometido en el apetecible sexo de ella, no dejando espacio sin recorrer, preparando el camino para la pronta intromisión de la virilidad del joven. Ambos ya desprovistos de cualquier vestimenta, acariciaban sus cuerpos con pasión, Sakuno se estremecía al percibir el contacto de sus muslos, con el sexo erecto de Ryoma, que exigía entrar en acción, con sus miradas fijas, ella mordiendo coquetamente su labio inferior y él jugueteando con uno de los pezones endurecidos de la chica, se oyó un grito de placer salido de la preciada boca de la mujer, al sentir como su amado tomaba, nuevamente, posesión de ella, este al verla retorcerse de gozo, no dudo en embestirla con fuerza, y deleitarse de verla disfrutar tanto como él.

Cada embestida, era seguido de un gemido desesperado de la chica, que entre dientes lograba decir –Ry…o…ma, más… - sin poder articular mas palabras, pues otra vez sentía como Ryoma entraba en ella con más fuerza, a la vez que él preguntaba –t..te…gusta…dime…lo – jadeaba el chico; -s…si, sigue…por…favor- rogaba una muy excitaba chica; sin salir de ella, la coloco sobre él, quería obsérvala mejor cuando se estremecía, ella retomo el ritmo, no quería parar, él la ayudaba en los movimientos, mientras subía una de sus manos hacía aquellos redondeados senos, acariciándolos con pasión.

Estaban prontos a llegar al climax, ambos con sus cuerpos sudorosos se besaban desesperadamente, sus mentes comenzaban a nublarse, Sakuno enterraba sus uñas en el fuerte abdomen de Ryoma, rogando terminar, mientras este sentía como su miembro era cada vez mas presionado por las paredes húmedas de la chica, anunciándole que pronto llegaría aquel estallido de placer, en un angustioso gemido Sakuno se convulsionaba sobre Ryoma, al mismo tiempo este comenzaba a derramarse completamente en el interior de su amada, quedando por unos instantes fuertemente abrazados, mientras sus exhaustos cuerpos caían rendidos en un profundo sueños.

(Fin Lemon)

Una noche de pasión y amor, que rememoraba aquella inolvidable ocasión en que se amaron por primera vez, pero esta vez sin las torpezas e inseguridades que unos novatos como ellos presentaban, mas bien de manera segura disfrutaron el momento de romance como unos adultos sin temor a remordimientos, con esperanzas renovadas, de dar inicio aquella relación, que años atrás les fue arrebatada por la distancia y la inmadures juvenil. No obstante, las cosa nunca son lo que parecen o mejor dicho nunca son como uno quiere, como dicen por ahí "los cuentos de hadas, son eso, solo cuentos".

Mucho antes de que amaneciera, una torpe joven trataba de escapar de los brazos de aquel hombre, que tiene la capacidad intrínseca de hacerla feliz al mismo tiempo que la hace sufrir, se encontraba aturdida, todo esto no estaba contemplado, no debería haber pasado, pero existen cosas que no somos capaz de controlar, tenemos que tropezar una y otra vez para entender lo que debemos hacer. Sin embargo, ya era demasiado tarde para arrepentimientos, la vida continua, sin importar lo que pase después, eso era algo que había aprendido hace ya mucho tiempo, por tanto las lagrimas esta vez no harían aparición.

Se aparto de ese lugar lo mas rápido posible, evitando a toda costa despertar al hombre que yacía, minutos antes, a su lado, como si fuese perseguida llego a su habitación. Esta vez se dirigió a la pieza de sus preciados hijos, ellos eran la fuerza de vida de Sakuno, los beso con ternura, tratando de no despertarlos, sabía que esta vez podía continuar, aun cuando el amor le fuese negado. En realidad, no sabía muy bien que iba hacer, no estaba segura de la situación ni de las consecuencias de esto hechos, pero trataba de convencerse que Ryoma no la buscaría, pues para él solo fue una noche más con una chica guapa, otra de sus conquistas, además el tenía novia y ella, bueno a sus hijos y eso le bastaba, al menos por ahora.

Sumida en un profundo cansancio, se que quedo dormida en la cama de Ranko. Mañana sería otro día, nuevas cosa tendría que enfrentar, pues sus queridísimos hijos esperaban ansiosos por ver el partido de Ryoma, y harían cualquier cosa con tal de acercarse nuevamente a él, estaban convencidos que tenían que convertirse en buenos amigos, ese era su mayor objetivo de asistir a este evento, por alguna razón, ellos sentían que algo los impulsaba a conocer más al joven tenísta, más allá de su tenis, había alguna cosa que no podían explicar, pero que existía, por tanto tenían que averiguar.

Continuara...

Espero haya sido de su agrado, solo una petición dejen cuantos comentarios deseen yo los leere todos y si desean que le responda lo haré. Bueno sin mucho que decir hasta la proxima.