-Así que no es tu novio ¿cierto?-

-Por enésima vez Alya, Marino no es mi novio. No sé cómo llegaron a esa idea-.

La primera clase todavía se encontraba en proceso y las amigas se encontraban hablando. Marinette le volvía explicar que era un malentendido, pero Alya seguía renuente de creerle. Por otro lado Marino se encontraba molesto, demasiado. Le habían dicho que si volvía cometer un acto parecido, iría a inspectoría.

-Maldita niña mimada- susurró por lo bajo, siendo escuchado por Nathanael, quien era el afortunado de ser u compañero de banca. El pelirrojo lo miro curioso, pero calló sus comentarios, él tampoco deseaba problemas.

-Eso es todo chicos, estudien para el examen de mañana-

-¡¿Qué?!- exclamaron la nueva parejita del curso.

-Sí que están sincronizados, ¿seguro de que no son novios?- divago de nuevo.

-Que no- Marinette podría perder pronto los cabales. Así que con fastidio se levantó del asiento, mirando mal a Marino, para luego ignorarle. Esto llamo a la atención a tres chicos, Marino por obvias razones, Nathanael por el profundo amor que sentía por la futura diseñadora y Adrien, por desconocidas razones. El nuevo se levantó del asiento, provocando que los rumores comenzaran a viajar.

-Quiero aclarar que Marinette no es mi novia y nunca lo sería. Es una gran amiga- sin más que decir, se retiró del salón para aclarar las cosas con la nueva portadora.

-¡Ja! todo era una gran mentira, y lo más gracioso es que fue dejada en la friendzone- se jactó la rubia.

-Pues mejor que tu posición, víbora- le espetó con malicia Alya.

-¿Que dijiste?-

-Además de arrastrada, ahora sorda - la chica se levantó para ir a buscar a su mejor amiga. Le debía una disculpa por tanto hostigamiento de su parte. Adrien tan sólo como espectador, el cual nunca haría nada por salir de su papel.

Marinette se encontraba en oculta entre los laberintos de casilleros, soltó un gran suspiro. La pequeña kwami salió de su bolsito.

-¿qué es lo que te molesta, Marinette?-

-Nada, es que tan sólo... Adrien podría malinterpretar los rumores. Capaz se esté ideando que de verdad soy novia de Marino-

-Pero... no es una gran forma de conseguir a tu chico a través de los celos- la franco-coreana la miro algo divertida y sorprendida a la vez.

-¿Dónde está la Tikki que conozco?-

-Eso mismo me iba a preguntar yo- Marino salió de su escondite con una sonrisa burlesca. Su Tikki o como la llamarían a partir de ahora Ty, se posó a lado de la kwami de Marinette y luego miro a su portador.

-Yo creo que es una gran idea. Es decir, un poco de celos no le hace mal a nadie. ¿Qué opinas Marino?-

-Que no- el chico le tomó la mano a su compañera y comenzó hacer movimientos circulares en el dorso -Es preferible que ganes el corazón de tu chico con todas tus fuerzas y sin trampas. No hagas trampas en el amor-

-Lo dices porque Adrienne está enamorada absolutamente de LordBug- se burló Ty.

-Eso no va al caso. Así que Mari, no hagas trampas. Sin mi ayuda ¿ok?-

-Claro, nunca lo haría. Quiero que Adrien sea mi novio sin trampas, que se enamoré de lo que soy-.

-Oye Marinette...- los kwamis se ocultaron al mismo tiempo que Alya encontró el lugar donde estaban los amigos -Lo sabía, ¡son novios!- Marino y Marinette vieron que aún seguían con las manos tomadas. La segunda iba reclamar, cuando el sonido de una explosión no muy lejana se escuchó.

-¡Debe ser un akuma!- gritaron los tres al mismo tiempo que se dirigían para ver por la ventana en donde estaba el nuevo villano.