Nyahahaha! BD (? Vengo de nuevo para molestar... digo, para traerles un nuevo capítulo del fic (?

Ñeee... ignórenme y lean el capítulo tranquilos :'I (?


El bosque era muy oscuro por la noche. Me había pasado toda la tarde caminando en busca de una salida en ese lugar y ahora, me dolían las piernas y estaba agotado.

Me senté apoyando la espalda en un árbol y me froté los brazos. Hacía frío y yo solo tenía ese pijama de hospital puesto, el cual no abrigaba mucho a decir verdad.

Moví las orejas al escuchar un ruido cerca de mi y giré la cabeza hacia unos arbustos a mi derecha. No me acerqué a los arbustos, ya que no sabía lo que se ocultaba entre ellos. Escuché unos llantos y al final decidí acercarme a esos arbustos. Miré entre estos y lo que vi me dejó un poco sorprendido.

Frente a mí había dos pequeñas criaturas, las cuales eran iguales en aspecto físico, sin embargo, en el color eran muy distintos, pues uno de ellos era blanco con las puntas de sus pies, manos y cabeza, incluyendo la bolita sobre su cabeza y los ojos, de color azul. El otro era naranja y como el otro, tenía las puntas de sus pies, manos y cabeza, incluyendo también sus ojos y la bolita sobre su cabeza, de color rojo.

Al verme, dejaron de llorar y me miraron con ojos curiosos. Los miré mejor. Eran muy pequeños, con que pensé que tendrían unos días de vida.

- Hola.- saludé a los dos pequeños y estos me contestaron al saludo abrazándome y tirándome al suelo.

- ¡Chao!- exclamaron ambos al unísono sin dejar de abrazarme.

- ¿Eh?- respondí sin entender lo que dijeron.

- ¡Chao chao!- dijeron a la vez, pero yo seguí sin entenderlos.

- Lo siento, pero no os entiendo.- confesé al final.

- Jeje, son muy lindos.

- ¡Chao!

Me di cuenta de que esas dos criaturas me entendían cuando hablaba, así que decidí hacerles preguntas que pudiesen contestar con la cabeza.

- ¿Sois hermanos?- les pregunté eso por la simple razón de que ambos se parecían mucho. Ambas criaturas asintieron con la cabeza.- Hmmm... ¿Sois esas criaturas que se llaman chaos?- los dos volvieron a asentir con la cabeza.

- ¡Chao!- dijeron mostrando una sonrisa.

- Jeje.- sonreí.- ¿Sois hermanos mellizos?- pregunté curioso.

- Chao...- ambos se miraron unos segundos y luego me miraron con una sonrisa.- ¡Chao chao!

- Me tomaré eso como un si.- dije sonriendo.- ¿Teneis nombre?

Los dos chaos se miraron entre sí unos segundos, luego me miraron y negaron tristemente.

- Ya veo...- dije al mismo tiempo que me ponía a pensar.- ¿Cómo os puedo llamar?- pregunté dirigiendo mi mirada hacia ellos.

- Chao chao...- habló el chao blanco al mismo tiempo que me abrazaba. Tuve frío al sentir su cuerpo en contacto con mi piel.

- Chao...- dijo el de ojos rojos abrazándome también.- Sentí como su cuerpo desprendía calor.

- Creo que ya tengo un nombre para vosotros...- musité mientras los abrazaba.

Ambos chaos se separaron de mi inmediatamente y me miraron con una sonrisa.

- ¿Chao?- dijeron a la vez sin borrar esa sonrisa.

- ¿Queréis que os lo diga?- pregunté. Los dos asintieron con la cabeza.- Pues... Tu podrías llamarte Aqua.- señalé al chao blanco.- Y tu te llamarías Llama.- dije señalando al chao naranja.- ¿Os gustan?

Ambas criaturas se miraron y sonrieron ampliamente, para luego abrazarme con fuerza, dándome a entender que les gustaban aquellos nombres.

- ¡Chao chao!- exclamaron contentos.

- Me alegro de que os gusten vuestros nuevos nombres.- dije con una sonrisa.- Pero ahora debemos salir de este bosque...- miré a Aqua y a Llama.- ¿Sabéis como se sale de aquí?

- Chao chao.- negaron ambos.

Suspiré y me senté en el suelo. ¿Cómo se supone que saldríamos del bosque si ni siquiera ellos sabían la salida? Sentí unas gotas caer sobre mi cabeza y miré al cielo. Llovía.. Me levanté rápidamente y les hice una seña a Aqua y a Llama de que viniesen conmigo. Estos obedecieron y yo comencé a caminar bajo la lluvia seguido de ambos chaos lo más rápido que pude.

- Joo... Como llueve...- dije casi corriendo en busca de una salida. Estaba empapado, sentía mucho frío y quería salir de ese bosque y encontrar un sitio en el que resguardarme de la lluvía.

Al no fijarme por donde iba, me tropecé contra una roca y me caí de mala manera contra el suelo. Estaba cansado y, para mi mala suerte, me estaba costando respirar. Escuché a Aqua y Llama acercarse a mi. Quería sentarme y tranquilizarlos un poco, pero si soy sincero, no tenía fuerzas para hacerlo. Cerré los ojos y, poco a poco, fui perdiendo el conocimiento.

Al despertar, mi vista se encontró con unos ojos azules mirándome fijamente.

- Hola.- dijo el dueño de la voz con una sonrisa. Era un oso polar blanco, más o menos de mi edad, y no dejaba de mostrarme una sonrisa.

- ¿Dónde estoy?- pregunté al mismo tiempo que me sentaba en la cama.

- En mi casa.- respondió.- Por cierto, me llamo Alex the Polar Bear.- se presentó sonriendo.

- Yo soy Astro the Hedgehog.- me presenté para luego ver entrar a la habitación a un oso polar adulto de pelaje blanco y ojos ámbar.

- Vaya, has despertado.- sonrió el mayor.

- ¿Cuánto tiempo he estado dormido?- dije mirándolo a los ojos.

- Pues... desde ayer por la mañana cuando Lucas te encontró en el bosque.- contestó pensativo.- Tenías bastante fiebre y si no te llega a encontrar gracias a esos chaos hubieras acabado con pulmonía o algo peor.

Miré el reloj, un poco sorprendido por lo que me había dicho y miré la hora. Las diez y cuarto de la mañana. ¿Tanto había dormido? Dirigí mi vista hacia aquel oso de ojos ámbar, el cual sonreía.

- ¿Dónde están Aqua y Llama...?- le pregunté.

- ¿Te refieres a los chaos que estaban contigo?- asentí con la cabeza.- Estarán jugando por ahí.

- ¿Y quien es usted?

- Es verdad, olvidé presentarme.- dijo con una sonrisa.- Soy Spike the Polar Bear, supongo que ya conoces a mi hijo Alex.- respondió dirigiendo su mirada hacia el joven oso polar.

- Si...- contesté.- Se presentó cuando me desperté. Por cierto, me llamo As...- no me dio tiempo a terminar la frase, ya que Spike me interrumpió.

- Te llamas Astro.- dijo.- Eres el hijo de Cristal y Light the Hedgehog.

- ¿C-Cómo es que me conoce?- pregunté entre sorprendido y curioso.

- Bueno...- sonrió mientras se sentaba en la cama.- Yo fui el que atendió el parto de tu madre, además de que también cuidaba de ti y de tu salud.

- ¿Es médico...?- pregunté mientras un pequeño escalofrío recorría mi cuerpo.

- Si.- respondió con una sonrisa.- Puede que no te acuerdes porque eras muy pequeño cuando desapareciste... Pero naciste en esta ciudad.

- ¿De verdad?- pregunté con sorpresa.

- De verdad.- contestó sin dejar de sonreír.- Y ahora que me acuerdo... sé de alguien que te puede cuidar.

- ¿Y quien es?

- Tu abuelo.- respondió. Abrí mucho los ojos al escuchar eso. ¿Tenía un abuelo con vida?


Espero que les haya gustado el capítulo X3

¿Me dejarán aunque sea un review? (?

¡Nos vemos en el próximo capítulo! :D

Atte: SFL