Pequeños Detalles

IV

Judy se encontró ensimismada por un segundo, percibiendo todo a su alrededor: El sonido de las olas golpeando rítmicamente a lo lejos, la vibrante luz de la fogata frente a ella, la fresca arena escurriéndose entre sus dedos y la sensación de ligereza en su cabeza que le estaba produciendo el vino. No fue sino hasta que sintió el peso de Nick apoyarse a su lado que volvió a la realidad de aquella noche, en las afueras del Distrito forestal. Miro a su compañero y, casi tan intoxicado como ella, empezaron a reír de forma descontrolada.

-En que estas pensando Zanahorias? -Pregunto Nick con una sonrisa.

-No querrás saberlo -Respondió ella, apretando los dedos contra la arena, sensación que le encantaba.

-Inténtame.

Judy pensó por un momento, moviendo la nariz. -Estoy casi segura que hay algún secreto en el hecho de que un amigo te "prestó" esta casa de playa.

El zorro abrió los ojos fingiendo sorpresa a la vez que dirigía su mirada a la morada detrás de ellos, justo donde el camino solido se convertía en arena blanca. Tomo la botella de vino a sus pies y sirvió el vaso de ambos. -Espero que no estés pensando algo parecido a "alguien te debía un favor de tu vida pasada y decidiste cobrarlo de esta forma".

-Y por qué no habría de pensar algo así?

-Porque entonces deberías dejar de ser policía y dedicarte a clarividente.

Ambos estallaron en risas, apoyándose del otro para no caerse. Judy le apunto con un dedo en el pecho -Recuérdame revisar eso cuando volvamos.

-Créeme Zanahorias, hay muchas cosas de las que no te acordaras esta noche y quedarte en una casa de playa ajena bajo dudosas circunstancias será una de esas.

Judy abrió la boca sorprendida. Finalmente se rio y le agarro la nariz a Nick en forma juguetona. -Pues para que sepas eso es algo que no me preocupa ya que mi compañero me quiere y me protege, y no dejaría que nada malo me pasase a mi o a mi carrera.

Nick grito en afirmación. La rodeo con el brazo y la trajo hacia sí. -De eso puedes estar seguro.

Judy tomo un sorbo de su vaso, el vino tan delicioso como había sido desde el primer trago. Se sacudió satisfecha al sentir una calidez recorrer su cuerpo cuando finalmente cayó en su estomago. En ese momento, sintiendo una fresca briza recorrer por toda la blanca e inmaculada playa, se recordó de como había llegado a aquel hermoso fin del mundo sin ningún aviso previo, bebiendo de una de las botellas más caras que había visto.

...

Todo había empezado luego de que el caso de falsificaciones en el que habían trabajado había sido cerrado. Siendo realistas no había sido el trabajo más complicado o difícil que el departamento de Zootopia había visto, ni alguno que haya causado un gran impacto en la ciudad, pero si era el más importante en el que Nick había estado al frente y nadie, absolutamente nadie podía negar que no se había esforzado. Haciendo vigilancias, acumulando evidencias, consiguiendo testigos, estableciendo motivos y escenarios... Todo hecho con muchas horas de trabajo y esfuerzo.

Judy recordaba como Nick había salido disparado del salón de conferencias aquella tarde una vez que el Jefe Bogo había dado la situación por resuelta. Al terminar su turno se decidió visitarlo como regularmente. Cuando subió las escaleras del edificio se encontró con Nick cerrando su apartamento, una botella de vino en mano y una sonrisa de total satisfacción.

Extrañada ante la escena Judy no pudo evitar preguntarle a donde iba. Nick se mostro sorprendido ante la visita. Rápidamente se recompuso y se encogió de hombros -Iba a celebrar lo genial que soy Zanahorias. Quieres venir?

...

Al recordar aquella pregunta Judy volvió a la realidad. Miro a Nick por un segundo y le sonrió de oreja a oreja. Se levanto del suelo y camino hasta el borde de la playa donde la arena se conectaba con el océano infinito. La idea de haber salido a uno de los rincones de Zootopia sin previa planeación y sin siquiera decirle a sus padres para ir a beber en celebración en una casa de playa sola con su compañero la hiso estallar en risas. Extrañado, Nick se levanto y se acerco a ella con un errático caminar. Las miradas de ambos reflejaban que estaban algo aturdidos y somnolientos.

-Que te causa tanta gracias Zanahorias?

Judy se giro a ver a NIck y tuvo que luchar el impulso de saltar a abrazarlo por miedo a que ambos perdieran el equilibrio y cayeran desplomados en la arena. El hecho de que Nick pensase que ella menospreciaría su primer caso porque era algo pequeño la había molestado al principio, sabiendo que si no se hubiese topado con él en las escaleras se hubiese ido a celebrar solo por miedo a que lo ridiculizaran por estar orgulloso de una asignación de baja prioridad. Sin embargo viéndolo ahí ahora con una botella de vino costoso en una propiedad de la cual estaba (bastante) segura, había cobrado algún favor para tenerla aquella noche, Judy podía percibir realmente lo muy orgulloso que estaba de ser un oficial y de las muy pocas veces que tuvo la oportunidad de estar orgulloso de algo en su vida pasada. Es tu victoria Nick. Nadie te puede decir que sentir al respecto. Has una fiesta que dure días si así lo deseas! Siente orgulloso como yo estoy orgullosa de ti! pensó

Una suave briza hiso que se abrazara antes de responderle. Dispuesta a disfrutar las pequeñas victorias igual que su compañero se dejo llevar por el buen humor que tenía en ese momento -Me da risa el hecho de que, aun cuando esta celebración es tuya, yo soy la que estoy ganando.

-Nick arqueo una ceja. -Eso crees?

-Por supuesto -Dijo con aire de fingida superioridad. -Tú eres el que hiso todo el trabajo y al final me salió una noche genial de buen vino y buena compañía totalmente gratis.

Nick levanto una pata de forma dudosa -Así que, salir a embriagarte con un zorro a un lugar solitario es tu definición de una noche genial? Espera a que le diga a tu madre en lo que andas.

Judy abrió la boca sorprendida. -No te atreverías Nick. Además, ni siquiera tienes... -Pero antes de que pudiese continuar Nick saco el celular y le mostro el contacto con el nombre "Mamá Hopps" en la pantalla. Judy chillo aterrada. -NICK! De donde sacaste ese número!?

Sin darle tiempo a responder Judy se abalanzo sobre él, inevitablemente resultando en ambos desplomados sobre la húmeda arena. La coneja se trepo encima suyo pero por más que intento Nick colocaba el celular por encima de ella. Agotada por el sueño, pero entretenida como nunca, Judy golpeo a Nick en el pecho de forma patética. -Que malo eres Nick. Te llevas a una inocente conejita a una playa remota para mortificarla y aprovecharte de ella. Debería darte vergüenza!

Nick abrió los ojos de par en par y coloco una pata sobre la boca de Judy. -Whoa! Cuidado con frases como esa, "conejita inocente". Si alguien nos estuviese escuchando uno de los seguro cae preso.

Ambos se miraron a los ojos por un segundo antes de estallar en carcajadas. Sin poder aguantar más el peso Nick cayó de espaldas en la arena, el cuerpo de Judy encima suyo sacándole el aire. La cabeza le daba vueltas y le costaba mantener los ojos abiertos. Sin embargo antes de caerse dormido Judy se levanto con esfuerzo y le extendió una pata. -Ven. No te voy a dejar durmiendo aquí. Seguro que en la mañana el océano te traga.

Nick tomo la pata de Judy y de un jalón lo puso de pie. Coloco un brazo alrededor de sus hombros y apoyo gran parte de su peso encima de ella. Para cualquier desconocido aquello parecía una situación abusiva pero pocos sabían lo realmente fuerte que ella era.

Mientras caminaban en dirección a la casa ambos se tambaleaban de un lado a otro arrastrando los pies en la arena y riendo en voz baja. Que tanto se acordarían de aquella noche a la mañana siguiente no estaban seguros pero aquella tonta escena no la extrañarían si se esfumase de sus mentes.

Faltando unos cuantos metros para llegar Judy rompió el silencio -Sabes que estoy súper orgullosa de ti, verdad que si Nick? -Preguntó, mirándolo de reojo.

-Eso espero Zanahorias, -Respondió Nick con los ojos cerrados, la cabeza tambaleante y una sonrisa que mostraba sus dientes -porque tú eres la única a la que le importo en lo mas mínimo y la tuya es la única opinión que me interesa y que me motiva a ser mejor.

Judy se sonrojo al escuchar el comentario. Midió que tan difícil seria empinarse para cubrirle el rostro de besos en aquel momento, desinhibida y motivada por los factores del momento, pero la idea de caerse nuevamente estando tan cerca de la casa no le pareció muy placentera. En vez de eso se enfoco en lo más importante que faltaba por realizar esa noche.

No le preocupaba el hecho de que habían dejado la fogata encendida, ni que la costosa botella de vino quizás no aparecería en la mañana o incluso que desde que entraran por la puerta ambos colapsarían y se dormirían al instante con sus ropas y pelajes cubiertos de sudor y agua salada. Lo que si le importaba era llevar a su compañero sano y salvo bajo un techo antes de que se quedaran sin fuerzas y estar con él hasta la mañana para que no se sintiera solo. Después de la hermosa experiencia que había tenido, era lo menos que podía hacer.

Fin