Feelings.
Capítulo 4.
Por: Lindo usagi.
----------------------------------------------------------------------------------------
Despertó a horas de la madrugada en la enfermería, pero una vez más se dio cuenta, cuando se quitó la venda y abrió los ojos, de que no había mucha diferencia, pues seguía sin ver. Cada noche antes de irse a dormir pensaba que cuando despertara al día siguiente volvería a mirar, tenía esa pequeña y frágil, pero honda esperanza en su cabeza, aunque aparentaba ser un hombre que no creía en ella, incluso aparentaba no tomar en serio la pérdida de la visión. Les decía a todos "¡Nah! no se preocupen... no pasa nada, seré una especie de X-man ciego".
Pero ella sabía perfectamente que no era así, sabía que aun sin demostrarlo le dolía haber perdido la capacidad de ver.
Se colocó nuevamente la sedosa venda alrededor de su cabeza para no lastimarse la piel herida y comenzó a palpar sobre la superficie de la cama para buscarla. La encontró no a mucha distancia de donde él estaba recostado, a juzgar por el sonido de la suave respiración acompasada aun dormía.
Sonrió, pues a pesar de todo lo que le había gritado en esos últimos días, y a pesar de todo lo que la había culpado estaba ahí, junto a él, sin separarse, sin dejarlo sólo, porque ella sabía que él la necesitaba.
Buscó su mano entre las cobijas y la encontró unos segundos después. La alargó y la llevó junto a su boca, colocó un pequeño beso en ella, por encima del guante de cuero.
—Gracias, cariño...
Estaba dispuesto a disculparse con ella y empezar de nuevo.
—Te quiero, Roguey.
Ella comenzó a remolinearse por todo el lugar, gimiendo por el incómodo "aterrizaje", mientras su cabello castaño y blanco yacía revuelto por toda la cara. Entreabrió los párpados y lo primero que vieron sus ojos verdes fueron los irises escarlatas de su amante el cual le sostenía la mano, entonces sonrió satisfecha.
—Buenos días, ma chère.
Quería estar junto a ella, quería seguir junto a ella, no sólo porque la necesitaba, sino porque lo sentía.
Fin del capítulo 4.
