Si, sí, ya lo sé, soy una irresponsable que es incapaz de publicar con regularidad y a estas alturas ninguna excusa vale, y bueno, mi vida en estos momentos es demasiado miserable y al mismo tiempo genial para hablarles y quejarme amargamente de ella xD. Así que bueno, lo importante es que ya traje el nuevo capítulo, y si dios quiere pronto tendré un poco más de tiempo para publicar y seguir con la historia =D, mientras tanto, espero que no me odien por dejarles esperando tanto tiempo, de verdad desde hace tiempo me digo: "llegando publico" pero llego ya tan tarde y tan cansada que se me va el tiempo en otras cosas. De todos modos, gracias por seguir por aquí (si aun siguen por aquí xD), y bueno, espero que les guste este cap ^^.
Disclaimer: Personajes principales de JK, puedo decir con orgullo que el resto de las historias y los personajes son míos (y de brújula xD).
CAPITULO IV "La Verdadera historia de una amistad."
Draco observaba a su mejor amiga, montaba una hermosa yegua miel que él le había regalado, o más bien su padre le había regalado como obsequio de bodas a los 7 años, hacía tiempo ya de eso.
Esa hermosa Yegua había estado en la Mansión Malfoy durante 10 años, era un animal fuerte pura sangre, como siempre, lo mejor de lo mejor para alguien que se juntaba con un Malfoy.
Los padres de ambos habían decidido la boda desde hacía ya 10 largos años, se los habían dicho desde el principio, se casarían y serian una familia feliz ante la sociedad hasta que uno de los dos muriese, la boda estaba lista para cuando los dos salieran de Hogwarts, luego de eso, tendrían un año, y ella se embarazaría para dar a luz un barón que pudiera continuar con la sangre Malfoy, solo tendrían un hijo para que el poderío de la familia no se viera dividido.
Una sonrisa irónica cruzo el rostro del chico, si él se casaba con Pansy, sabían perfectamente que ninguno le sería fiel al otro, pero sus padres no lo querían ver, así que a partir de los 15 años, los obligaron a dormir en la misma habitación, y luego en la misma cama para irse acostumbrando, el problema era, que al volver a Hogwarts les costaba volver a dormir solos, y esa era una de las cosas que más odiaban de esa situación.
Draco había sido el primer y único novio oficial de Pansy, ella había andado con otros chicos, así como él con otras chicas, siempre a espaldas de sus padres, pero diciéndose toda la verdad entre ellos, sí, eso era lo genial de su relación, cada quien podía estar con quien quisiera, y nadie se metería en sus vidas.
Claro está, Draco había tenido relaciones sexuales con Pansy, eso era obvio, los dos eran adolescentes, y a veces necesitaban del calor y el amor del otro aunque fuera falso, y al día siguiente dijeran que había sido un error, aun así, no había pasado más de tres veces en los dos años en los que habían dormido en la misma cama, un ejemplo de eso, había sido la noche anterior, se habían dormido juntos, pero no había sucedido nada, muy al contrario de lo que cualquiera hubiese pensado.
Los dos cruzaron una mirada de compañerismo, y Draco la alcanzo montado en su propio caballo.
- ¿Qué haremos hoy Draco? –pregunto al chica sonriendo.
- No sé, ¿que se te antoja?
- Si te estoy preguntando, es porque no se me ocurre nada –dijo ella sonriendo abiertamente- así que escucho propuestas.
- ¿Qué te parece si nos sentamos junto al lago y me dices por que la sortija?
- No me agrada la idea –dijo ella sonriendo- te dije que era un secreto, y que solo quería que tu la tuvieras, es una especie de amuleto.
- ¿De dónde lo sacaste?
- Soy una tumba Draco, deberías ya de saberlo.
El chico la observo entrecerrando los ojos, esa era una niña verdaderamente especial, sabia cuando mentía, pero no podía obligarla a que le dijera la verdad; ya pensaría como averiguarlo.
- ¡A que no me alcanzas! –grito ella mientras comenzaba a trotar a gran velocidad en su yegua
- ¡No me subestimes Pansy Parkinson! –grito el apeando a su caballo- ¡Thora y yo te alcanzaremos!
Los dos amigos se persiguieron jugando en los caballos toda la tarde, aprovecharían ese momento juntos, pues ella iría lejos, se iría de vacaciones hasta que tuvieran que volver al curso, y Draco se quedaría solo en la mansión, seguramente encerrado atesorando todos sus recuerdos.
Harry observaba a la familia Weasley a su alrededor; todos estaban desparramados en la sala, Ginny jugaba ajedrez mágico con Ron, los gemelos que habían ido de visita los observaban, apoyando a Ginny por el simple hecho de desquiciar a su hermano, la señora Weasley estaba tejiendo algo rosa sentada en el sillón observando a sus hijos, y él, bueno, él estaba distante escribiendo, o más bien tratando de escribir una carta a esa chica:
"Querida Hermione: Hace tiempo que no te veo, bueno, te vi en la boda, pero de eso ya una semana, me gustaría que consideraras unirte a nosotros en casa de los Weasley en un par de días todos te extrañamos mucho".-No –pensó molesto y arrugo el papel- va a pensar que soy un tonto.
"Hola Hermy, veras, me gustaría que me mandaras el teléfono de casa de tu prima, me encantaría hablar contigo, te extraño…" -No, un poco desesperado.
Volvió a arrugar el papel y lo lanzo a las llamas de la chimenea, el pobre chico ya llevaba más de una hora intentando escribir un par de líneas decentes, pero no lo conseguía, cada que terminaba una, la releía, y le sonaba demasiado tonta, desesperada, o aburrida, el quería mandarle algo que ella pudiera leer y guardar para recordarle, en un último esfuerzo escribió tres líneas.
"Hermione
Te extraño, dime donde estas y en este momento me aparezco contigo.
Recuerdos Harry."
La releyó un par de veces tratando de convencerse que era su mejor intento, pero igual que las demás termino en la chimenea ardiendo junto con el resto, Harry clavo la vista en lo que quedaba de todos sus intentos patéticos de hablar con su mejor amiga.
El chico tenía ganas de subir al cuarto de Ron y aventarse de la ventana, ya lo había pensado, he incluso había calculado si se mataría, o solo se lastimaría, pero no cabía por la ventana, así que no le quedaba de otra más que tragarse las ganas.
- ¿Estás bien? –Ginny se sentó a su lado luego de haber sido apaleada por su hermano- has estado muy raro últimamente.
- Estoy bien –dijo Harry secamente sin despegar la vista de las llamas.
- Hermione no te creería eso…
Hermione… ella era la causante de que él estuviera así, ni por haber acabado con Voldemort la castaña se había fijado en el… Hermione… su nombre era una especie de tortura, el chico veía su rostro en todos lados, Harry comenzaba a asustarse de eso.
- Pues Hermione no esté aquí para decírmelo -dijo el secamente.
- ¡Así que es eso! –exclamó triunfal la pelirroja- todos la extrañamos, no exageres tanto Harry, la veras en tres semanas.
- ¡Es que es mucho!
- Mírame Harry Potter –y la pelirroja lo obligo a que le viera a los ojos, su expresión era muy seria- Hermione necesita divertirse lejos de nosotros, ella es una chica independiente que necesita su espacio y SU tiempo, así que la vas a dejar en paz, no vas a escribirle, diciéndole que esperas este bien, y se esté divirtiendo, no le vas a escribir pidiéndole que te conteste para que estés seguro de que está bien, no le vas a decir que la extrañas, no le vas a decir que te de su feletono…
- ...teléfono...
- ¡Lo que sea! –dijo ella molesta- Vas a dejar que se divierta, para que en tres semanas que la veamos, la extrañemos, y ella nos extrañe, hay que darnos tiempo para extrañarnos.
- ¡No me podré aguantar! –se quejó el pelinegro.
- Pues lo intentarás, porque si me entero que le mandaste un simple hola, me encargaré de que no se te vuelva a acercar.
La chica lo fulmino con la mirada y regreso con sus hermanos, mientras Harry miraba a la chica, una niña de armas tomar, sería mejor hacerle caso, el esperaría pacientemente para verla, pero cuando lo hiciera, no respondería.
Hermione abrió el portátil animada, Brújula había actualizado la última historia, y la chica quería leer lo antes posible, quería saber cómo el caballero llegaba por la damisela en peligro.
Y ahí estaba ella, Brújula aparecía como conectada y con un mensaje de: escribiendo.
- ¡Alice, va a publicar! –su prima llego casi corriendo y se sentó junto a ella.
- Por fin, se había tardado mucho –dijo la chica sonriendo al leer el nombre de la protagonista.
Brújula era una excelente aduladora, al notar que Alice había comenzado a alejarse, se había inventado una historia con una protagonista parecida a ella de un modo siniestro, y con el príncipe de nombre igual al chico que le gustaba. Alice se divertía de lo lindo leyendo lo que ella nunca haría en la vida real, como robarle un beso al príncipe, o cosas así.
La escritora estaba puliendo los últimos detalles del tan esperado reencuentro entre el príncipe y al princesa, había tenido que investigar mucho, e incluso tuvo que hackear la computadora de Alice para saber el nombre del chico que le gustaba, Alice se había comenzado a alejar de ella hacia un par de meses, y eso sí que no lo permitiría, no hasta que su prima leyera sus historias y ella cumpliera con la promesa hecha a Alator.
La chica se alejó del computador para apreciar su obra, todo un documento con los gustos y actividades en Internet de Alice, varias fotografías que la chica había subido a internet en las que salía su prima Hermione, y todos los nicks y passwords de las páginas que frecuentaba, así como de las que se había metido por error.
Un mensaje le llamo la atención:
*bruja_maestra: por qué te tardas tanto en publicar? Sigues ahí vdd?
Hermione estaba conectada, seguramente Alice estaría a su lado esperando la actualización de su historia
*Brújula: Estoy a pnt, solo arreglo 1's detalles
*Bruja_maestra: me alegro, Alice y yo nos morimos de curiosidad de saber cómo continua
*Brújula: siendo tu tan desesperada merecerías una historia, ya puedo verlo, una princesa acostumbrada a que se hiciera todo lo que ella decía y cuando ella lo decía se topa con la orna de su zapato, un príncipe nada dejado, y bastante orgulloso, de cabellos rubios y ojos grises ¿Q te parece?
- Parece que te conociera de toda la vida –se burló Alice luego de haber leído el mensaje de Brújula- dile que la escriba, que te sorprenda.
- No lo haré, capaz y escribe algo aterrador sobre mí y ese tal príncipe…
- De rubia cabellera y ojos grises –dijo con sorna Alice y empujo a su prima para escribir un mensaje
*bruja_maestra: Soy Alice, mi prima no quiere que la escribas pero yo te reto a que lo hagas y me sorprendas
Brújula alzo una ceja divertida, a todas las chicas le gustaba ser las protagonistas de hermosas historias de amor, ella lo había sido una vez poniéndose en manos de una escritora psicópata, sonrió y contesto.
*Brújula: Lo haré, ya verás Alice, pero no respondo de lo que la prima lok de la protagonista haga.
*bruja_maestra: de nuevo soy Alice. No te atrevas a meterme a mí, Mi prima es la que quiere la historia no yo.
*bruja_maestra: Ah no, si me vas a meter a mí, métela a ella y hazle la vida imposible.
Hermione había recuperado el portátil y casi se había desmayado con lo que su prima había escrito de ella
- No te quiero robar el protagonismo Hermy –dijo Alice luego de echar un vistazo- es más te reto a algo.
- ¿A qué? –preguntó Hermione, su prima tenía esa mirada típica de los Granger de superioridad que ella conocía a la perfección- Escucho.
- A que no puedes actuar a la altura del personaje que Brújula te cree.
La castaña lo pensó unos momentos… actuar como la princesa mandona que Brújula tenía planeado para su personaje… ella se había dicho que quería ser otra, ¿Por qué no intentarlo?
- ¿Qué vas a perder prima? –pregunto Hermione sonriendo con suficiencia.
- No perderé nada, no lo conseguirás, pero te tentaré con algo que no puedes rechazar: Mi computadora.
- ¿Tu Portátil? –¡No me tientes Satanás!, Hermione no había escuchado una propuesta tan tentadora desde hacía mucho tiempo.
- Pero si pierdes, y lo harás… el próximo año te quedas a estudiar conmigo.
No había peligro de que Hermione perdiera nada, ya terminaría sus estudios para ese entonces… aceptó segura de sí misma.
*Brújula: ¿Qué dicen?
*bruja_mestra: acepto, pero no me hagas muy distinta a lo que soy.
*Brújula: dime cómo eres y me encargare de hacer lo opuesto a propósito, o si quieres que sea más divertido, no me digas más que el nombre de tu personaje, su edad, y si quieres el nombre del príncipe
Hermione lo pensó unos momentos.
- Yo le pongo eso –dijo Alice y escribió:
Nombre: Hermione Granger.
Edad: 17 años.
Lugar: Alguna Escuela antigua.
- Quiero el nombre de algún chico de tu escuela –dijo autoritariamente- piénsalo bien, podría ser ese chico que siempre te molesta…
- Eso sí que no, mejor pon a Harry
- Me niego, le quitarás lo divertido, que ella se invente a alguien
Nombre del Príncipe: Sorpréndenos
Y lo envió, Brújula lo recibió, le encantaba cuando las chicas se ponían en sus manos
*Brújula: si es lo que quieren, perfecto chicas, se morirán con la historia
*bruja_maestra: solo espero te equivoques.
La escritora subió lo que tenía en la página y cerró su portátil sonriendo malignamente, terminaría la historia de Alice, y comenzaría con la de Hermione, se divertiría de lo lindo haciendo que la princesita hiciera todo lo opuesto a lo que la verdadera chica haría, pasaría un buen rato, además, Alice estaría encantada de decirle como era su prima para que ella inventara un par de cosas…
Y como sé que los extrañaban... xD
Sabían ustedes que... las semillas de la manzana contienen cianuro?... así que eso explica porque la fruta de blancannieves
es una manzana xD... bueno, no, necesitas entre 40 y 50 semillas para matar a alguien, pero supongo que ahí estába la idea xD.
Dejen Revs =D... yo se que desean hacerlo ÔuÔ
