Pasadas dos semanas, Ginny ya no era la misma chica risueña, divertida y energética de siempre. Ahora se pasaba horas encerrada en su cuarto pensando y tratando de convencerse de que había elegido correctamente, aun que era conciente de que mucha opción no había tenido. De no haber sido así, no solo matarían a Harry y a su familia, si no que también a ella. Ya casi ni comía. Había adelgazado brutalmente, aun que lo ocultaba bien, ya que cuando comía, ingería triple porción por motus-propio.
Recibía cartas casi a diario de su "amo". Ese día recibió una, la cual más adelante arruinaría su vida para siempre. La tomó temblando. El solo echo de recibir sus cartas la alteraba notablemente, por eso siempre procuraba abrirlas en su cuarto, y luego las quemaba. La abrió con desprecio y leyó internamente.
"Weasley te comunico que nos encontraremos en
Diagon hoy a las 22 hs. Y ¿sabes que me gustaría?...
Verte con ropa muy linda y, cuando quieras puedes escribirme no
muerdo... Al menos no por carta.
P.D: No me importa que excusa
utilices pero quiero verte allí a esa hora!.
DM"
De acuerdo, esa había sido la carta más liviana de todas. Siempre le escribía obscenidades que ella no le interesaba saber, ni de lo que pensaba él sobre ella, ni como se supone que ella debería verlo a él.
Ella miró su reloj, 14:30. Ella maldijo centenares al rubio mientras con cuidado quemaba la carta apuntándola con su varita. Esta comenzó a incinerarse y a consumirse de a poco.
Tenía toda la tarde para inventar una excusa lo bastante creíble como para obtener su permiso.
El reloj de su mesita que se encontraba al lado de la cama, marcaba las 18 horas. Aún no encontraba manera. Eran las 20 horas cuando ella, decidida, bajó las escaleras por segunda vez en todo el día, a probar bocado.
-Madre, tengo que hablarte...
-Dime cariño
-Quiero ir al callejón
-Ya iremos, de seguro la semana entrante...
-No!... no me dejaste acabar... quiero ir hoy para encontrarme con una amiga. Me ha invitado a pasear por allí por que está de compras...
-¿A esta hora?
-No, a las diez...
-¡¿Qué?! (N.A: No se sus padres pero los míos me matan S jajaja)
-Si, es que, tu sabes están todas las luces, más gente, es más entretenido...
-No Ginny, es peligroso!
-Irá su padre, el es auror...
-¿Si?... ¿Quién es?
-Ni idea, nunca lo mencionó...
-No lo sé
-Por favor, no me demoraré!, lo prometo!!
-No creo que tu padre lo apruebe...
-Lo hará si tu lo haces!... Por favor, es mi amiga... Hace meses que no la veo...
-Mmm... bien, de acuerdo... ve a cambiarte, yo te acompaño...
-No, no te preocupes... Usaré los polvos y ella me estará esperando del otro lado con su padre... ya arreglamos- sonrió sin saber de donde había sacado la fuerza para ello. Nunca la habían dejado salir sola a Diagon, y ni soñaba con salir a esa hora...Una vez que le convenció y ni siquiera era para su agrado.
-Bien!... Vístete!
Ginny corrió escaleras arriba. No podía creer que fuera la primera vez que le mentía a su madre, y mucho menos, concebía haberle mentido por él. ¿Qué sería lo que Malfoy querría de ella?... Solo había una forma de saberlo, además no tenía opción alguna. Se cambió, pero al contrario de lo que le había pedido, no se esforzó en vestirse, ni linda, ni provocativa. Una vez lista, se fue.
Era la hora acordada. Ella estaba de pie, esperándolo, como él había exigido hacerlo. Él llegó puntual.
-No se que esperas de mi- Dijo ella.
-Debes hacer lo que yo te ordene, así que procura no cuestionarme y... sígueme!
Ella obedeció. Dieron muchas vueltas hasta llegar al lugar indicado.
Sobre la mano izquierda de una calle larga y angosta, más bien despoblada, había unas escaleras de bajada que daban a una puerta. A simple vista, cualquiera pensaría que era una casa de familia más bien pequeña.
Al entrar, había una pequeña sala luego una habitación y un pequeño baño, todo algo viejo pero bien cuidado.
-¿Para que me traes aquí?- Se atrevió a preguntar pues su curiosidad no daba abasto.
-Para que me sirvas... ¿Acaso no es nuestro trato?
-Es que no entiendo que es lo que quieres de mi...
-No quiero nada de ti... Te quiero a ti... Podríamos llevarnos bien ¿sabes?... Sería más fácil para ambos, yo no tendría que obligarte tanto, y tu no tendrías que acceder sin quererlo...
-Eso sería imposible, por que lo que hago, no lo hago por ti... Tu me usas!
-Estás equivocada linda!... Yo no te uso!... Tu misma te estás usando, yo quería matar a Potter... Pero tu quieres que conserve su pellejo, y para eso debes ser mía...
-Eres despreciable!
-Pero soy tu dueño!
-Nunca te amaré!
-El amor no me interesa... De todas formas, eso puede arreglarse!... Me conformo con tenerte y prohibirte a otras personas...
Harry estaba rojo de la ira. Cuanto más avanzaba Ginny en su relato, más crecía el odio hacia Malfoy. Ginny continuó sin importarle, después de todo, lo que seguía era mucho peor
-Bien!... hemos acabado!!... Me largo!- Ella volteó.
-Yo te diré cuando acabamos!- Ella se detuvo y volvió a voltear.
-¿Y ahora que?
-Ahora me sentaré aquí y tu te pondrás allí- Le señaló la cama. Ella obedeció y se paró al pie de la misma- Bien... Ahora quítate la ropa!
-¿qué?...Estás loco!...
-Bien, yo que tu me despido de Potter!
-Eres un desgraciado... Jamás hablamos de... de eso!!
-Y para que creías que te quería... ¿para jugar quidditch?... Por favor Weasley!... Das para más!
-Pero no para ti!!
-Tendrás que adaptarte!
-Eres repugnante!- Le gritó. Él que no estaba a más de dos metros, se paró y dando zancadas, llegó hasta donde ella y la abofeteó. Ella, luego de reincorporarse, levantó su puño para devolverle el golpe, pero el rubio, al ser más rápido y fuerte, lo detuvo en el aire.
Draco tomó ambas muñecas de la chica y la tiró encima de la cama quedando sobre ella. Ginny continuó forcejeando pero él la tenía con fuerza. El rubio al notar que no conseguiría lo que tanto deseaba, la golpeó en la cabeza dejándola así, inconsciente. Más tarde la despojó de su ropa y la dominó.
Ginny, a estas alturas del relato, tenía los ojos húmedos. Harry, por otra parte, se levantó enfurecido.
-Harry!... ¿adonde vas?
-A buscar al infeliz que te hizo eso!!- Caminó con paso decidido hasta la puerta. Pero Ginny fue más rápida y reaccionó levantándose y corriendo a tapar la puerta con su cuerpo.
-Hazte a un lado Ginny!!
-No!!... No te irás!!... Prometiste quedarte!!
-No tardaré... solo le romperé un par de huesos!
-No lo hagas!!
-Tiene que pagar lo que te hizo!
-Ya lo está pagando... Tu y mi familia están con vida!
-Te violó Ginny!!
-No fue así!!... Fue mutuo acuerdo!!... Él puede hacer de mi lo que quiera y cuando así lo desee!
-Pero no tiene derecho!- Dijo apenado. Los ojos comenzaron a humedecérseles de impotencia. Ella lo abrazó con fuerza. Él le correspondió.
-Si tiene!... Yo se lo di Harry... Yo me vendí... Me vendí al enemigo- Le susurró mientras se separaba de él.
-¿Por qué tuviste que hacerlo? ¿Por qué lo hiciste Gin?
-Por ti!... No soportaría el echo de que me faltaras!
-Esto no era necesario... Sabes que jamás te faltaría!... Mira como has sufrido!
-Si era necesario... Aunque Voldemort haya muerto, hay centenares de mortífagos que quieren acabar la última voluntad de su amo, y es matarte... Malfoy es el encargado de esa misión, y es el único que puede retrasarla cuanto lo desee...- Se miraron unos segundos en silencio. Todo tipo de pensamientos pasaban por su cabeza- Tan solo el echo de tenerte a mi lado, hace que ese sufrimiento valga la pena- Dijo tomando el rostro del chico con ambas manos y acercándolo al suyo pero no lo suficiente como para no tentar la suerte- Ya déjalo!...es él quien no vale la pena, y nunca la valdrá... Por favor!, quédate aquí!... Dentro de un par de horas se habrá enterado que te conté todo y... Si lo buscas será peor!
-No puedo dejar que se salga con la suya!
-Por ahora es lo único que podemos hacer...
-Ginny... perdóname...
-¿por qué?
-Por que es mi culpa, te sacrificas por mi...
-No pienses eso...
-No puedo porque... porque yo te amo Ginny y no soportaría la idea de verte mal...- A ella se le humedecieron los ojos. Se quedó sin habla- De acuerdo, no te dejaré sola ahora... Ven!- La dirigió a la cama y retomaron sus posiciones. Se sentaron enfrentados en la cama- Sigue contándome
