Snape's Heaven

Disclaimer: Harry Potter y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de J.K. Rowling. Yo escribo sin ánimo de lucro, sólo por diversión.

Resumen: Su único objetivo era acabar con alguien que durante años había detestado y temido, nunca fue su intención invocar magia oscura. Y si se desmayó por la descarga de magia que sintió segundos después, fue algo a lo que no le tomó importancia.


CAPÍTULO IV

No encontró a Albus o a Rose sino hasta después de que hizo las compras con su madre. Astoria y Scorpius se detuvieron en la heladería Florean Fortescue para descansar, comiendo un postre. Y minutos después llegaron las familias Weasley y Potter, atestados de materiales para sus hijos.

Scorpius les dedicó una sonrisa y entonces los adultos se saludaron cordialmente -el padre de Rose hizo una mueca al verlo, pero al menos fue un poco más disimulado que las veces anteriores- así que Albus, Rose y él se colocaron en una mesa algo alejada mientras sus padres charlaban. A dos mesas de distancia, Lily y Hugo parloteaban sobre lo emocionados que estaban de volver al castillo.

—¿Y bien, Albus? ¿Pudiste conseguir la Capa Invisible? —Cuestionó Rose por lo bajo, mientras simulaba el movimiento de sus labios al llevarse la cucharilla de helado a la boca.

El muchacho de ojos verdes miró de reojo a la mesa dónde estaban sus padres antes de asentir imperceptiblemente. Sonrió de lado, antes de responder.

—Papá me ha dicho que puedo tenerla. Mamá se preocupó porque Lily le dijo que raramente me da tiempo de cenar, porque siempre estoy en la biblioteca. —explicó, saboreando su helado. —Así que habló con papá y él me hizo prometer que sólo la usaría en esos casos. Y me la dio.

Oh, sí. Porque Rose no era la única sabelotodo. En teoría, los tres eran muy buenos estudiantes. Pero en el reciente año, Albus era el que había pasado más tiempo en la biblioteca, investigando en diversas fuentes sobre la magia involuntaria. Sobre el cúmulo de magia en un mismo lugar y cómo esta se transformaba. Y aunque a Scorpius le había irritado tener a su compañero leyendo cómo poseído desde la mañana hasta el anochecer, sin duda le había traído grandes beneficios

Como acercarse a la chica Weasley.

Una sonrisa divertida apareció en el rostro de Scorpius, que se limitaba a embarrar con helado algunas galletas y llevárselas a los labios. Al estar de espaldas a la mesa de los adultos, fácilmente pudo sacar un ejemplar algo viejo y roto de su morral, dónde guardaba algunas cosas que había comprado.

—Papá me dio este libro. Lo tenía en su colección privada.—presumió, e internamente se regocijó al notar que Rose rodaba los ojos. —Aunque por supuesto siempre puede ser de utilidad, ¿no? Uno nunca sabe lo que los libros esconden.

Recibió una patada por debajo de la mesa, pero ver las mejillas de la muchacha Weasley colorearse por la vergüenza lo valía. Sin duda ella recordaba sus susurros en el oído al encontrarla distraída en las páginas de sus adorados libros. Ahora, su rostro se camuflaba con el color de su cabello. A su lado, Albus resopló, pidiéndoles comportarse con ese gesto.

—Ah, y tía Daphne me regaló ésto. —Dijo esta vez, sacando el paquete para que lo observaran.

El primero en tirar de él para desenvolverlo fue Albus. Aunque cómo Scorpius creyó, parecía confundido al ver el apartado. Rose, por el contrario, hizo una exclamación sorprendida y se llevó la mano a la boca para no gritar.

—Es un giratiempo. — dijo la muchacha, de forma tan rápida que sus amigos no la entendieron. Al levantar la mirada, tuvo que repetirlo. —Es un giratiempo, Scorpius. Sirve para retroceder un par de horas en el día, por sí has olvidado hacer algo.

Scorpius y Albus se miraron entre sí, y muy dificilmente pudieron esconder las sonrisas que aparecieron en sus rostros.

—¡Fantástico, tía Daphne! Con esto, nada podrá detenernos. —celebró.

—No podemos usarlo a la ligera. ¡Ni siquiera debieron dártelo, eres muy joven!

Pero ni Scorpius ni Albus la escucharon, sino que el de ojos verdes sacó un fajo de papeles doblados entre sí de su túnica.

—Pero nos ayudará con el mapa, Rose. Eso no lo puedes negar. Y lo usaremos sólo si es necesario, cómo la capa. —aclaró, intentando apaciguar a la muchacha. Y aunque esta refunfuñó, ambos pudieron ver un pequeño brillo de travesura en sus ojos.

Ambos tenían la ambición pintada en sus rostros, por un proyecto personal que tenían desde hace un año. Pese a ser adolescentes, la inocencia aún se podía percibir en algunas de sus acciones. Cómo estar compartiendo helado, dos manos entrelazadas bajo la mesa, pasando desapercibidas de los demás, mientras entre palabras planeaban más y más.

Más tarde, cuando sus familias se despidieron, se dedicaron una última sonrisa cómplice antes de dar la vuelta. En un par de días más regresarían a su segundo hogar, Hogwarts, en dónde podían charlar y hacer cuánto podían y querían sin necesidad de usar mensajes encriptados.


Sé que los capítulos son muy cortitos. Me es fácil manejar el fic de esa forma, pero intentaré alargarlos conforme avance la historia.

¡Tadán! Ahora ya saben qué le regaló Astoria a Scorpius. Tengo entendido que, después de la Batalla en el Departamento de Misterios se destruyeron todos los giratiempos, pero no se sabe sí se crearon más después o no fue así. Bien, yo creo que el Ministerio no tenía por completo el registro de los giratiempos, ni todos en su posesión. Así que por eso. Ya veremos qué harán esos tres con él.

¡Respondiendo rw's!

KovatePrivalski97: No me hago tonta. Es que pos yo quiero intrigar, pero no'más no me sale. xD Tendremos mucho Snape y mucho Scorpius para llevar :v /o/ En fin, espero que lo hayas disfrutado. ¡Nos leemos! x3

YyessyY: Nunca podré aprenderme tu nickname. Es cómo... lo escribo mientras lo leo en otra ventanilla y aún así lo escribo mal. En fin, espero que sigas intrigada. A veces se me escapan los dedazos, y es que estoy ciega y no tengo autocorrector. Y se me escapan. Sorry xD Ya veremos qué ocurre con el regalo que recibió Scorpius, y con ése libro que ahora tiene.

Si te gustó, deja rw. Si no te gustó, deja rw.

¡Gracias a todos por leer!

¡Saludos!