Los personajes y Oc's corresponden a sus respectivos autores
Capítulo 3
¡Caos!
Se había levantado temprano como de costumbre, se metió a bañar, bajo y ayudo a su madre a preparar el desayuno para la familia. Dos platos, pero como la noche anterior se había desvelado, por algo que no recordaba, no se dio cuenta de aquellos pequeños detalles.
-Sube a cambiarte, yo sigo- su madre le sonrió y ella asintió, subió las escalera y se dirigió a su habitación.
Saco su falda color gris, una blusa blanca con un moño azul, y su chaleco en color crema…
…
…
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Esperen ¿¡Donde estaba su chaleco!?
-¡Hahi!- grito al ver que su uniforme era diferente, pero muy conocido. Observo una nota pegada en la blusa y la leyó.
"Espero te gusten estos colores, acostúmbrate a usarlos Haru"
Leyó, aquella nota tenía una caligrafía excelente y de alguna manera destilaba respeto y autoridad.
Bajo las escaleras apresuradamente.
-Haru te dije que te cambiaras, no querrás llegar tarde a tu nueva escuela- contesto su madre con las manos en la cintura y cara de reproche.
Claro que no, Sawada Haru no querría llegar tarde a su nueva escuela. Esperes ¿¡Que!? ¿¡Nueva escuela!?
-¿Ara?- su madre coloco su mano derecha en su mejilla e inclino la cabeza- ¿Reborn-chan no te dijo nada?-
¿Reborn-chan? ¿Quién era ese?
-N-no- contesto de manera insegura.
-Ara, ara, se le debió de haber olvidado, que extraño- sonrió restando importancia a aquel asunto- Haru ya es tarde- dijo cantarinamente regresando a la cocina, subió rápidamente las escaleras.
¿¡Que significaba esto!? ¿¡Como que la habían inscrito a una nueva escuela!? ¿¡Quién era Reborn-chan!?
-Haru, date prisa, tienes que desayunar o llegaras tarde- escucho decir a su madre desde la planta baja.
-¡Sí!- grito y se cambió rápidamente, el lado bueno sería que vería más seguido a su hermano.
Bajo de nueva cuenta las escaleras, y se sorprendió al no ver a su hermano.
-¿Dónde está Tsuna?- pregunto al tiempo que tomaba asiento.
-Se fue más temprano, Reborn-chan se encargó de despertarlo- un sonrisa típica de su madre se posó en sus labios.
-¿Quién es ese sujeto?- se preguntó mentalmente al tiempo que se llevan a los palillos a la boca con un poco de arroz.
-Es tarde, mejor date prisa- le dijo su madre al checar la hora en el reloj.
-Sí, nos vemos- se despidió y fue por sus cosas a la sala, salió de la casa con pasos tranquilos, no llegaría tarde.
-Caos-
-Buenos días Reborn-chan-
-Buenos días Nana- el hombre tomo asiento- ¿Haru ya salió?-
-Sí, acaba de salir-
-Ya veo- sonrió ladino, parecía divertirse tanto con la situación.
. . .
Haru caminaba de manera distraída, no quería preguntarle a su madre sobre su transferencia, demasiado sospechosa, además de que algo le decía ella no tenía respuestas.
-Haru se siente cansada- susurro.
-Entonces debería descansar mejor- escucho decir tras ella a lo cual volteo rápidamente.
-…- estaba sorprendida- ¡Nat!- se lanzó a abrazar a la chica, por lo cual casi caen ambas.
-¡Haru!- acepto el abrazo y lo correspondió.
-Ha pasado tiempo desde la última vez que nos vimos- dijo cuándo se separaron.
-Lo sé- sonrió apenada, no podía decirle a la castaña lo que había descubierto- Por cierto, pensé que asistirías a Midori- dijo señalando el uniforme de la más baja.
-Ni yo sé cómo termine con esto- observo a su amiga- También… ¡también asistirás a Namimori!-
-Sip- dio una vuelta modelando su uniforme- Estoy de muerte, lo sé- rio ante su comentario y ambas comenzaron a caminar.
. . .
-Viste a esas chicas…-
-Son muy lindas-
Cuatro hombres hablaban mientras aquellas jóvenes caminan tranquilamente en dirección a su escuela.
. . .
-¿Cuándo regresaste?- pregunto la castaña que tenía tomada del brazo a la peli blanca.
-Hace unas semanas, tenía planeado buscarte en cuanto pisara Japón, pero tuve que resolver algunos problemas-
-Ya veo, me alegro de volver a verte- sonrió apretó más su agarre.
Escucharon sonar una musiquita.
-Lo siento, es el mío- la más alta se alejó por un momento- ¿Bueno?... ¡Alex!- la castaña miraba las expresiones de su amiga, que pasaban de felicidad a enojo y resignación.
Cuando la chica termino de hablar se acercó nuevamente con Haru.
-¿Pasa algo malo?- pregunto con cautela.
-No podre acompañarte a casa en la salida- hizo un lindo puchero y la castaña solo rio divertida- Yo quería ver a tu madre-
-No te preocupes, en otra ocasión será- ambas reanudaron su caminar sin percatarse de que eran perseguidas.
. . .
-¡Corran!- grito un chico de cabellos rubios y ojos heterocromaticos, tomo de la mano a un chica que se encontraba cerca de él- ¡Marco!-
-Lo sé- un chico de ojos color azul resguardados por unos lentes en montura negra, y cabellos azabaches largos cubriendo un poco de su rostro tomo a la otra chica.
-¿¡Quienes son ustedes!?- pregunto una de las chicas.
-Digamos que… seremos algo así como amigos en el futuro- el chico de ojos heterocromaticos rio ante lo dicho, pero no por burla, sino más bien lo que dijo fue algo tan serio y real que era gracioso.
-… ¿A-amigos?- pregunto la chica que venía con el de lentes.
-Si- una pequeña sonrisa se formó en el chico de ojos azules.
-A la izquierda- grito el rubio a los otros tres.
-Diablos- dijeron los dos hombres cuando al salir vieron que un nuevo grupo de sujetos armados les esperaba preparados para atacar.
La chica que venía con el de cabellos negros se escondió tras la espada de este, estaba temblando y trataba de regular su respiración.
La otra por el contrario tenía algo en su mano, un guante, que estaba dispuesta a utilizar cuando los enemigos dieran el primer pasa para atacar.
Los hombres se vieron a los ojos y después se colocaron en posición de pelea, uno saco un pequeño tubo de metal de entre sus ropas y el otro una pequeña pistola.
-Hey, Alex, ¿Qué te dijo Nat?- pregunto en de cabellos azabaches.
-Que nos veía a las cuatro- contesto de manera tranquila.
-Bien, entonces… Tenemos tiempo- una sonrisa de medio lado se posó en su boca y su mirada destello.
. . .
Haru y Natalia llegaron a la escuela unos minutos antes que sonara la campana para dar inicio a las clases.
-Tengo que ir a la dirección para saber cuál es mi salón- hablo Haru cuando llegaron a la entrada.
-Bien, yo tengo que ir a mi aula, ¿nos vemos en el receso?- pregunto la de ojos azules.
-Claro, ¿te parece bien en la azotea?-
-Claro-
Acordando esto las dos se separaron, sin darse cuenta de aquellos que les seguían desde la entrada de la escuela.
-Los que no forman parte de la comunidad estudiantil no pueden permanecer cerca de la escuela en horario de clases- hablo un chico con un extraño peinado.
-¡Oh!, lo sentimos, ya no vamos, ya no vamos- hablo un hombre perteneciente a aquel cuarte- Nos vamos…- susurro al tiempo que era seguido por sus amigos lejos del plantel.
-Bien, bien… Ahora ¿Dónde estará mi salón?- una chica de hermosos cabellos gris azulados, corto en frente y de la espalda largo, poseedora de una grandes ojos color rojo vino estaba de pie en la entrada a la escuela.
-¿Quién eres?- pregunto el chico que minutos antes corriera a aquellos cuatro hombres.
-Soy una nueva estudiante… Coryel Gokudera- dio una mirada analizando al chico frente a ella- ¿Dónde puedo saber cuál será mi aula de clases?- pregunto de manera respetuosa.
-Sígueme- ambos se adentraron a la escuela
Unos metros más atrás se encontraba un hombre con traje y fedora, en su hombro descansaba tranquilo un camaleón.
-Esto será divertido- metió las manos en el pantalón y camino hacia la escuela.
Continuara…
No tengo nada que decir el día de hoy, pero pues… Perdón, pero el semestre tenía que ser salvado xDD
