Estaba transcurriendo la primera hora de clases y la guapa pelirosa no la estaba pasando bien. Recordaba el día de ayer, su novia hablando de esa manera y agrediendo a su amigo. El pobre chico quedo palido del susto, no era para menos. Estar tan acostumbrados a la tierna y buena de Miku, y que su personalidad de ese vuelco para volverse grosera y agresiva daba miedo. Luka estaba preocupada, no queria que su angel tuviera conflictos por celos. En cierta parte la mayor estaba enojada. Despues de ese momento en que clavo sus uñas en la nuca del chico, Luka se fue sin decir nada. No contesto llamadas ni mensajes, era como una forma de decir "Miku piensa en lo que has echo". Iba a castigarla por unas horas asi, con la ley del hielo.
El timbre del descanso sonó liberando al grupo de bestias salvajes. Ya se estaban quejando y solo había pasado la primera hora. La pelirosa miraba en distintas direcciones, en cualquier momento llegaria su amada con carita de perro mojado pidiendo disculpas. Camino hasta afuera donde los chicos jugaban bascket. Una mano en su espalda la hizo voltear y se encontró con una chica alta, de cabello corto y castaño con sonrisa agradable. Era Meiko, estaban en el mismo salón pero no platicaban.
A decir verdad Luka no platicaba con nadie.
- Que tal Luka?- Saludo la chica de ojos oscuros. Luka trataba de saludar y parecer amable pero llevaba mala cara y parecia cansada.
- Oye, Lily me dejo algo para ti.- dijo Meiko buscando en su bolso y exteniendole a Luka una hoja de papel doblada.
- Una carta?- Luka hizo una mueca sin entender.
- Si, me dijo que era muy importante entregartela lo antes posible. Sabes? Lily era mi unica amiga y ahora...siento que nunca lo fue. Se marcho sin darme explicaciones, te dejo una carta a ti y a mi nada...-. Meiko lucia de verdad triste mirando la carta que Luka sostenía.
- No, no debe de ser para mi. Lily es la mejor amiga de mi hermano Luki, esta carta debe de ser para èl!.- Anunció sonriendo Luka- Tal vez sea una declaración de amor-. Agregó la ojiazul con un tono divertido captando el interes de Meiko que sonreía ampliamente.
-Ah! Eso debe ser! Lily me confeso que estaba enamorada, entonces es tu hermano su presa Uyuyuy!-. Dijo haciendo graciosos gestos con las manos. A Luka le estaba cayendo bien Meiko. Parecia ser una joven graciosa y sencible. Tenia pensado hablarle a Miku sobre ella para que le permita tratarla sin que le den ataques de celos. Pasaron las siguientes horas de clase y las chicas se hacian bromas, reían por lo bajo y hasta pidieron cambio para poder sentarse juntas. De verdad se agradaban y en el fondo las dos deseaban ser amigas. Llegado el ultimo receso Luka comenzó a extrañarse. No habia visto a Miku en todo el dia y tampoco recibio mensajes suyos. Se encontraba inquieta por eso acompañada por Meiko bajaron las escaleras hasta el salón 5C.
- A quien buscamos?-. Preguntó la castaña mirando a todos los alumnos.
- Mi amiga Miku, parece no estar aqui...
- Ah! Luka chan!-. Se acercó Gumi llena de energia como de costumbre.
- Hola Gumi, dónde esta Miku?-. La mayor seguia pasando la mirada por el aula.
- Nee, Miku chan no vino a clases, esta enferma?-. Gumi estaba preocupada, la pelirosa negó con la cabeza.
- Voy a averiguar que paso, tu tranquila. Hasta luego Gumi.
- Bye Luka!-.
Al finalizar las horas de clases Luka estaba perdida en su mente. Era rarisimo que Miku Hatsune faltara a clases, para peor no contestaba el celular. "Debe de estar triste y arrepentida por lo que hizo" penso Luka un tanto melancólica. Cuando se despidio de Meiko, ya que se iban por caminos diferentes y la muchacha iba a su casa en bicicleta, le regó que le dejara leer la carta de Lily para Luki.
-Vamos! No se va a enterar! Es mi forma de vengarme por irse asi.
- Pero...y si dice cosas chanchas?-. Pregunto Luka entre risas contagiando a la castaña.
- Con mas razón! Lily es una pervertida de seguro le dice un montón de cosas sucias-. Meiko exageraba pero queria leer esa carta de amor, su ultima oportunidad de invadir el espacio de su antigua amiga.
- Ya ya! Vamos a leer-. Luka reía negando con la cabeza, estiraba la hoja y se acercaba a Meiko, las dos con una sonrisa empezaron a leer.
La sonrisa duró lo que un suspiro. Terminando de leer, las chicas interrcambiaron miradas en silencio. El corazón de Luka latía rapido, con el miedo palpitando en el aire. Meiko, tambièn algo asustada y sorprendida tomó a su nueva amiga por los hombros y con seriedad le hablo.
- Esto es serio, tienes que alejarte de ella.
- No! Ella..esto que dice la carta no es verdad..-. Luka sentía la angustia en su pecho pero tenia que convencerse de que cada palabra de esa carta era una mentira. O solo se estaba mintiendo a si misma.
- Luka...Lily podra ser muchas cosas pero no una mentirosa. Creo en lo que dice la carta, esa chica es peligrosa y no te dejarè sola en esta situació -. Meiko estaba decidida, ayudaría a su compañera y ahora amiga. Un par de lagrimas recorrieron las mejillas de Luka que estaba sin habla , sin poder razonar. Meiko la abrazo tratando de reconfortarla, sintiendo como el cuerpo tenso de la chica se aflojaba entre sus brazos. No iba a dejarla sola, esto era personal.
- Luka.- Pronunció una voz conocida y el frio se hizo presente. La mayor se aparto rapido de Meiko para darse la vuelta y ver a Miku, con el uniforme del Instituto y el cabello suelto y algo desarreglado. Las tres se miraron en silencio analizando la situación. La castaña comprendió quien era esa peliaqua, se acercó al oido de Luka y susurró un "cuidate". Se subio a la bici y pedaleando rapido se fue.
Y allí estaba la pareja sola, mirandose a los ojos, con muchas preguntas pendientes. Con miedo, ira, tristeza y angustia flotando en el aire. Disimulando Luka arrugó la carta y la dejo en su puño cerrado, trago saliva lista para hablar. Iba a ser una conersación tormentosa.
