Asesinarte o rescatarte (capitulo 4)

La mafia seguían atacando el museo, un edificio para ser exactos de diez pisos donde los criminales se encontraban en el quinto piso, mientras que los oficiales localizados en el segundo, con sus armas de fuego en sus manos recorrían por los pasillos a pasos sigilosos y habitaciones del lugar acompañado de los disparos ocasionados por los mafiosos, todo cualquier objeto encontrado por los oficiales estaba completamente destrozado.

Hiroto: es raro que la mafia no quiera estas cosas de valor.

Kudou: ellos buscan matarnos.

Goenji: ¿y era necesario destruir casi todo el museo?

Kudou: lo hicieron para llamar nuestra atención, y si nos quieren nos tendrán, solo que hay que ser muy cuidadosos para no ser descubiertos por ellos.

Endou: de seguro que ya saben que estamos adentro, es por eso que siguen disparando ¿no es así?

Kudou: así es, Kidou calcula cómo en que piso se encuentran los mafiosos.

Kidou: no estoy seguro pero al considerar los disparos se escuchan algo cerca, deben de estar por el quinto piso.

Kudou: está bien, equipo estén bien atentos.

Todos: ¡SI!

Mientras los oficiales seguían caminando por los pasillos, la mafia seguía haciendo de las suyas con unas metralletas disparando por todas partes del edificio sin dejar un rincón por destrozar, de nuevo el mismo móvil sonó.

?: Lo escucho jefe.

?: Dejen de disparar y vayan al techo, quiero que esos malditos mueran al aire libre.

?: Entendido- corto la llamada- todos escuchen- los demás prestaron atención- dejemos de disparar, nos vamos al techo del edificio.

Fubuki: ¿qué, por qué?

?: Ordenes del jefe, andando.

Siguiendo al chico todos se dirigían a la terraza subiendo por las escaleras a pasos apresurados, pero uno de ellos se detuvo al sentir un dolor, dejando caer su arma llamando la atención de todos.

Fubuki: ahg –el dolor venía de su pecho y poso una de sus manos en el- duele –dijo mentalmente-.

Atsuya: Hermano – preocupado se acerca a su hermano- ¿estás bien?

?: ¿Puedes continuar?

Fubuki: si, no es para tanto, ya se me está pasando el dolor –mintió y es que ese malestar era cada vez más doloroso así que lo disimulaba-.

?: Atsuya quédate cerca de tu hermano y no te alejes mucho de él, estate atento.

Atsuya: a la orden.

?: y Fubuki no te esfuerces demasiado, en caso de que sigas sintiéndote mal avísame y veré que puedo hacer ¿entendido?

Fubuki: si, está bien.

?: Correcto, sigamos.

Sakuma: si, de seguro Suzuno nos está esperando en la terraza.

Atsuya: vamos Shiro.

Fubuki: está bien –recoge su arma de fuego del piso- a pesar de que se haya unido a nosotros, es una buena persona – pensó al ver ese chico que era su sub jefe-.

Mientras los mafiosos seguían su camino, con los oficiales presenciaban un completo silencio al no escuchar los disparos de arriba, dejando a estos confundidos.

Goenji: no se oyen los disparos.

Hiroto: si es así deben de estar planeando algo.

Kudou: no hay que dejarse engañar –su teléfono vuelve a sonar- ¿diga?

?: Los esperan arriba en el techo.

Kudou: si en verdad quieres asesinarnos ¿por qué no lo haces tú?

?: Me encantaría pero no quiero ensuciarme las manos con sus mugrosos cuerpos, además tengo muchas cosas que hacer.

Kudou: -la actitud del criminal lo molestaba, era evidente tan solo verlo apretándose los dientes- ¿cómo qué?

?: Verlos morir, adiós y disfruten sus últimos minutos de vida, muéranse –finalizo la llamada, diciendo lo último en forma de diversión-.

Kudou: equipo, los mafiosos nos esperan en el techo.

Endou: es por eso que ya no se escuchan los disparos.

Kidou: lo más seguro es que ya están ahí.

Kudou: aún no lo sabemos, hay que seguir avanzando y recuerden, estén atentos.

Regresando con la mafia, el grupo de criminales ya había llegado en el techo, donde se reencontraron con el otro criminal peli blanco.

Suzuno: ¿qué paso?

?: Ordenes del jefe, tenemos que esperar a los oficiales a que lleguen aquí ¿quedo claro?

Todos: Si

?: Esto será divertido, pero, ¿estaré haciendo lo correcto? –dijo mentalmente, se perdió en sus pensamientos por unos segundos hasta que cierto peli plata lo saco de su mente-.

Fubuki: ¿sucede algo? –Coloca una de sus manos en el hombro del contrario-.

?: No, no pasa nada, y tú ¿cómo sigues de tu dolor?

Fubuki: bien, ya no me duele.

?: Buenas noticias, prepárate para lo que viene, y eso va para ustedes también.

Todos: a la orden.

Mientras con los oficiales continuaron caminando por el pasillo presenciando cada vez más el desastre ocasionado por la mafia, se detuvieron al llegar a una habitación donde las paredes, el techo y el piso estaban en un tono negro, el olor era a quemado, la mayoría de los objetos eran calcinados, convertidos en cenizas y otros simplemente las llamas aun los consumía, esas dichosas flamas iluminaban ese cuarto obscurecido del museo.

Goenji: aquí fue donde ocurrió la explosión.

Kudou: si, tengan cuidado al pisar –no solo las llamas se encontraban en aquel cuarto sino que también por el pasillo- tenemos que pasar por aquí.

Endou: pero jefe, es peligroso caminar en esta parte.

Kudou: lo sé, pero no tenemos otro camino que tomar –y una vez más su móvil volvió a sonar, teniendo una llamada entrante- ¿diga?

?: Se me estaba olvidando en decirle algo sumamente interesante.

Kudou: ¿ahora qué quieres bastardo? –contesto totalmente enfurecido-.

?: Debajo del museo mis queridos criminales dejaron una bomba de tiempo.

Kudou: ¡¿QUÉ?!

?: Como lo escuchaste –decía satisfactoriamente- en una hora todo, completamente el museo terminara desapareciendo, quedando en escombro como le paso una parte del banco, y ustedes se irán con el edificio, quedaran debajo de toda esa ruina.

Kudou: ¿y vas a dejar que tus hombres acaben de la misma forma que nosotros?

?: Ellos no me importan, solo quiero que ustedes malditos policías desaparezcan.

Kudou: eres un…

?: No puedo esperar más para presenciar ese espectáculo que viene, solo falta 45 minutos, así que perdieron 15 minutos de su tiempo, prepárense ya que ustedes serán parte del show, que no tengan suerte.

Kudou: -finalizo la llamada y guardo su móvil- equipo, debajo del edificio los mafiosos colocaron una bomba.

Kidou: no puede ser.

Hiroto: tenemos que salir de aquí, hay que regresar a la entrada ahora.

Goenji: no podemos, recuerda que está bloqueada.

Kudou: hay que llegar al techo del museo, solo tenemos 45 minutos para acabar con esto y si tenemos que morir, moriremos para proteger a los ciudadanos.

Endou: el jefe tiene razón, no podemos darnos por vencidos ahora.

Hiroto: eso es cierto, entonces andando que estamos perdiendo el tiempo.

Goenji: si –seguían caminando pero esta vez a pasos apresurados, avanzaban por aquel pasillo en llamas y con toda seguridad pudieron pasar sin ningún problema- Kazemaru, si muero en esta situación estaré feliz de haberte conocido, aunque no podré decirte, lo que siento por ti –Pensó continuando su camino.

Subían por varias escaleras, pasaron por los pasillos completamente ametrallados por las balas, hasta que los oficiales llegaron al octavo piso, pero por el camino el piso estaba por derrumbarse, Endou dio un pequeño paso pero fue un gran error, el camino termino por derrumbarse cayendo todo al piso anterior, ahora no quedaba una gran parte del camino.

Kidou: ¿qué haremos ahora?

Goenji: hay que saltar.

Endou: ¿qué? pero la mayor parte se derrumbó.

Kudou: Goenji tiene razón hay que saltar para llegar al otro lado.

Hiroto, puede ser arriesgado.

Kidou: no lo creo, si tomamos impulso podemos pasar sin problemas.

Hiroto: de acuerdo, entonces quiero ser el primero –guardo su arma y retrocedió unos pasos atrás, mientras que los demás abrieron el camino-.

Endou: tu puedes Hiroto.

Hiroto: -empezó a correr, cosa que si lo ayudo a ganar impulso, dio un gran salto y sin problemas logro llegar al otro punto del pasillo- ustedes siguen, yo los ayudo a atraparlos.

Y así de la misma forma lograron cruzar por ese camino destrozado, solo quedaba Goenji, quien ya había saltado, pero antes de conseguir en lograr pasar ese camino, una parte más se derrumbó del pasillo, Shuuya se agarraba fuertemente de un tubo que se encontraba ahí en ese piso destrozado, los demás lo ayudaron a subir y todos los oficiales consiguieron pasar por ese camino. Subieron nuevamente por las escaleras con sus pistolas ya preparadas en las manos, llegaron al noveno y penúltimo piso que estaba libre, completamente intacto, sin ninguna destrucción encontrada ahí, así que los policías pudieron pasar sin ningún problema; de nuevo subieron por los escalones pero estos eran más largos, después de tanto caminar por aquellas escaleras consiguieron llegar hasta una puerta donde era el décimo piso que al igual que el camino anterior estaba intacto; los oficiales no lo tomaron de importancia así que sin problemas pasaron por el pasillo, hasta que lograron llegar a la última puerta del museo.

Kudou: bien, equipo solo nos queda media hora para acabar con esto, ¿todos listos?

Todos: ¡SI!

Con una patada dada por el jefe abrieron la última puerta del edificio, en el techo el viento soplaba muy fuerte levantando los cabellos de los oficiales, pero, recibieron una gran sorpresa, una lluvia de balas empezó aparecer causado por los mafiosos, quienes se protegen detrás de grandes cajas encontradas en el techo; rápidamente los oficiales se dispersaron colocándose uno tras una caja y al igual que los criminales empezaron a disparar.

Era como una pelea, donde las balas eran participes y no dejaban de salir esos escupitajos de aceros, un grupo buscando acabar con el otro ¿cómo terminara todo esto? ¿Quiénes terminaron acabados en esta pelea?

Continuara…