Muchas gracias por sus comentarios, follows y favs. no saben cuanto motiva saber que les gusta esta historia. Perdón si encuentran errores entre la universidad y mi vida familiar no he tenido tiempo de revisarlo.
OUAT sigue sin ser de mi propiedad. Si fuera mio estuviera tomando una copa con Lana en vez de ir a la U.
Gracias por leer.
Llegó la noche. Seguía en aquel hospital sin saber cuándo podía salir. No había querido ver a nadie, se sentía cansada como para enfrentarse a sus problemas. Habló con Whale y le dio indicaciones sobre lo que haría y que es lo que debía decirle a su familia.
Los medicamentos hacían su trabajo y se encontraba parcialmente despierta. Dormir no parecía ser una opción para la morena. No después de lo que había vivido. Por una parte, estar al borde de la muerte había generado un temor a cerrar los ojos. ¿Y si no volvía a abrirlos? Pensaba.
Otra razón y la más dolorosa sin duda, era que cuando cerraba los ojos, las imágenes pasaban por su mente como cuchillos haciéndole daño.
Su esposa, no, no puede llamarla así ahora y por más que le duela sabe que ese título quedo en el olvido el día que la rubia decidió traicionar su confianza y su corazón. Solo pensarlo le da asco. Tanto tiempo buscando un final feliz, para nada. Lo que había vivido últimamente no era un final feliz era tan solo una ilusión y hasta ahora se había dado cuenta.
Rencor y odio estaban germinado dentro de ella, pero sabe que no puede odiarla, ama a Emma. Y eso es lo que más daño le causa, ama a esa mujer que hasta ahora había sido su luz, sus ganas de ser mejor, de olvidar su venganza y cambiar por la aceptación de las personas a las que ahora llamaba familia.
Por mucho daño que le haya causado, tiene que reconocer que fue ella la que hizo su corazón brillar tanto como antes, sin una mancha oscura que opacara su belleza. Y es por eso que decide no dejarse llevar por esos sentimientos negativos que crecen en su corazón herido. Se lo debe a sí misma.
Merece ser feliz aunque ahora mismo solo sienta dolor.
¿Acaso no había sido suficiente para Emma? ¿No le había dado todo el amor que tenía? Saberse cambiada por alguien como Hook sin duda era algo que no se lo había esperado. No quería menospreciarse pero, no podía dejar de pensar en eso. Cada vez que la rubia le decía te amo, parecía sincera. O es que se había confiado tanto y dejó de analizar todo cuanto ella le decía.
¿Cuánto tiempo? Esa era otra pregunta. Desde cuando había dejado de ser importante para ella. ¿Cuándo dejo de amarla? Y ¿Por qué? Tantas preguntas y sin ninguna respuesta. Tampoco está segura de querer saberlo. Sin embargo, era necesario.
Henry, él era otro tema pendiente, no quería que se entere de nada. Las malas decisiones de sus madres no tenían por qué afectarle el. Y cuando se entere tenía que ser consciente de que él no tenía la culpa de nada. Que su madre rubia ya no sea feliz con la morena, no era culpa de nadie.
Pero Henry sabía lo que pasaba, y eso era algo que la morena ignoraba.
Por otra parte el tema de su embarazo psicológico, no quería decírselo a la salvadora. ¿Para qué? Si al fin y al cabo su relación estaba muerta. Ella no merecía saber nada de eso. Tan solo era un detalle sin importancia. Sonaba cruel decirlo así, pero no tenía ninguna otra forma para describirla. Si se hubiera dado aquel embarazo la situación seria diferente, pues en ese caso no estaba segura de superar el hecho de perder a su hijo.
Pero por suerte no fue así. Aquella ilusión y felicidad que antes tenía desapareció, ahora sentía alivio. Alivio por saber que aquel accidente no le arrebato nada.
Pero decírselo o no seguía siendo un problema. ¿Qué hacer?
Fuera de la habitación
Lentamente abre los ojos, Emma. Podría decir que es el cansancio, pero fue el llanto lo que le dejo agotada. Si, ha llorado. Desde que sus padres abandonaron el hospital llevándose a Henry no ha parado de llora. Cualquiera que pasa por su lado piensa que llora por el accidente de su esposa, es cierto punto lo es, pero lo que no le deja en paz es la culpa y la certeza.
La culpa porque sabe que ha traicionado a su reina. Y la certeza porque sabe que su matrimonio está destinado a acabarse.
Tiene miedo, por como actuara la morena cuando se enfrenten. ¿Le gritará? ¿Llorará? No lo sabe pero sea cual sea la actitud que tome se lo tiene merecido.
La salvadora ignora el estado actual de su esposa, a sus ojos todavía es posible un embarazo y necesita saber qué es lo que ha pasado. Pero abordar el tema ciertamente no es una buena idea. No después de lo que le ha hecho. Cono ce a su esposa y sabe que probablemente ésta prefiera mantener esa información solo con ella. Pero tiene derecho de saberlo ¿verdad? A pesar de todo si llegó a suceder seria la otra madre de aquella criatura.
Otro tema a tratar sería el de su hijo. Decirle a Regina que Henry está al tanto de lo que paso entre ellas era necesario. Ya que de todos modos si se lo ocultara sería muy evidente que algo paso cuando su hijo este con ella. Su actitud la delataría. Antes de irse con sus abuelos ni siquiera le dio una mirada, solo indiferencia.
Su familia está rota, sus padres están muy decepcionados de ella, su hijo la odia y su esposa probablemente pronto dejaría de serlo.
¿Vivir sin Regina? La rubia no puede concebir esa idea. Sabe que merece el peor de los castigos, y ese sería alejarse de su esposa, pero no puede hacerlo. Hasta ahora se da cuenta cuán importante es la reina en su vida. Miles de promesas llenan la mente de la salvadora, todas con un objetivo en común. Recuperar a su esposa. No puede perderla. No lo hará. Si es posible se arrastrara hasta conseguir su perdón, hará lo que sea para volver a ganar su confianza, reparará su familia no importa cuánto tiempo tarde y si eso es lo último que haga. Valdrá la pena.
Al día siguiente
Después de pensar mucho, la reina logró dormir lo que restaba de la noche. Ahora se sentía ligera, recuperada pues ya no le dolía nada y tenía que decírselo a Whale. No encontraba sentido a quedarse allí si ya estaba del todo curada.
Sentaba bien saber qué es lo que vas hacer. Tener tus ideas claras, por lo menos lo que respecta a ese día.
Tanto la morena como la rubia eran adultas, por lo tanto manejarían la situación con madurez, eso es lo que se espera. O eso era lo que pensaba la alcaldesa, y decidió decirle todo, su no embarazo. Y preguntarle muchas cosas, y por más dolorosas que sean las respuestas estaba dispuesta a saber la verdad.
- Veo que ya está despierta – entró el Dr. por la puerta – ¿ha dormido? –
- Si, no mucho pero si, necesitaba tomar decisiones –
- Eso está bien pero si quiere recuperarse completamente debería descansar apropiadamente –
- Respecto a eso… me siento completamente bien, no entiendo por qué debo quedarme aquí todavía – dijo con una expresión de cansancio y mirando la habitación con aburrimiento
- Si bien la magia hace milagros alcaldesa no debemos confiarnos tanto – expresó anotando algo en su libreta – para ser sincero su razonamiento no es del todo incorrecto, pero como personal médico debemos tomar en cuenta la recuperación total de su cuerpo, y eso no es algo que es paciente determine. Es probable que se sienta bien como usted manifiesta, pero antes de darle el alta debemos confirmar que los exámenes digan lo mismo –
- ¿Cuánto tiempo? – preguntó
- Debido a la cantidad de pacientes que hay y… –
- ¿Aproximadamente? – interrumpió la morena
- Yo diría que en unos cuatro o cinco días –
- Eso es mucho tiempo, por qué no mandarme pronto a casa. Si me siento mal prometo venir enseguida –
- Muy convincente pero las cosas no funcionan así. Políticas del hospital –
- ¿Debo recordarte que yo creé este hospital? –
- No es necesario, todos aquí lo sabemos – contestó con ironía en su voz – además no quiero enfrentarme a su esposa, cuando se entere que la deje ir sin estar recuperada… –
Cuando Whale mencionó a su esposa, todas las ganas de hablar se le fueron, una cosa es saber lo que vas hacer, pero otra muy distinta es hacerlo.
- … además debería decirle que por algo están las sillas de la sala de espera, se pasó toda la noche sentada frente a su puerta, acabo de ordenarle que se siente en algo que no sea el piso o si no la sacaría del hospital, al parecer me hizo caso – seguía hablando el hombre sacando a la alcaldesa de sus pensamientos - ¿quiere que la haga pasar? – preguntó
- No – contesto muy deprisa para ser normal provocando confusión en el Dr. – quiero decir ¿han llegado ya mi hijo, Mary y David? –
- Aún es muy temprano, pero supongo que están en camino –
- Bien en ese caso, cuando lleguen haga pasar a mi hijo. Quiero hablar con él primero –
- De acuerdo – dijo antes de salir de la habitación
Cuando salió de la habitación de la morena, dio tan solo unos pasos hacia su consultorio antes ser detenida por una rubia que llevaba consigo una vaso de lo que el suponía contenía café.
- ¿Ya despertó? – preguntó ansiosa
- Si, acabo de hablar con ella –
- ¿Puedo pasar a verla? – dijo insegura, ya que no sabía si la morena quería hablar con ella. Anoche no hablo con nadie.
- Según sus indicaciones prefiere que su hijo pasa primero a verla en cuanto llegue, así que mejor esperar, pronto llegará su turno – dijo alejándose por fin y caminando a su consultorio
Al menos no ha ordenado que la saquen de ahí, pensaba la salvadora, eso quería decir que su esposa iba hablar con ella. Y eso era algo que la alegraba pero también temía.
Espero acostada en las sillas, según un mensaje que le mando su padre, ellos estaban desayunando y pronto saldrían rumbo al hospital. En aproximadamente una hora estarían ahí.
No sabía que hacer así que empezó a preparar lo que le diría a su esposa. Un discurso mental que probablemente se olvidaría cuando este frete a ella.
Aquellos 60 minutos habían pasado volando y cuando ella se dio cuenta, sus padres e hijo ya estaban ahí. Su hijo no le hablaba, su madre de dio un escueto buenos días y su padre le dio un beso en la frente. Al parecer era el único que no estaba tan molesto con ella. Tal vez sea porque no sabe toda la historia completa.
Al ver a la familia completa Whale dejo pasar a Henry. El chico estaba emocionado. Quería ver a su madre, saber que estaba bien y que sería todo como antes. Una familia. Solo ella y él. Como siempre había sido.
Odiaba a Emma. Ella era la salvadora, pensaba cuando fue en su búsqueda, con el tiempo se dio cuenta que tan solo era una persona normal, cometía errores, pero tenía una misión al fin y al cabo, traer los finales felices. Después dejo de verla así, y solo la veía como su madre, pero no dejaba de ser su persona favorita. Talvez porque la rubia era más permisiva con él.
Cuando la relación entre sus madre comenzó. Todo cambio. Un cambio positivo. Regina poco a poco cambiaba, la rubia no lo notaba pero si su hijo, quien había pasado toda su corta vida con ella y la conocía perfectamente. Su morena madre sonreía más. Ahí fue cuando se dio cuenta que Emma no era la salvadora, era el final feliz de la reina. Su amor verdadero.
Tal vez solo era un niño, pero con el pasar del tiempo el temor que tenia de que su madre morena le hiciera daño a la rubia había cambiado. Ahora el temor era que Emma le hiciera daño a Regina. La reina por más fuerte que aparentaba ser, había sufrido mucho y era frágil.
Ahora el daño estaba hecho, lo que por algún tiempo temió, había pasado. Emma había arruinado todo, pero no dejaría que lo siga haciendo.
- MAMÁ – entro gritando de emoción el pequeño moreno. La abrazo como si su vida se fuera en ello – prométeme que no volverás a asustarme así – exclamo llorando
- Hey Henry – le acaricio los cabellos – no me dejas respirar – dijo en broma logrando que su hijo aflojara el abrazo pero no la soltó
Pasaron unos minutos así, Henry para convencerse que su madre seguía con él. Y Regina porque con ese abrazo recuperaba todas las fuerzas que había perdido.
- ¿Quieres acostarte a mi lado? – pregunto la morena debido a que su posición estaba causándole cierta incomodidad.
Le dejo espacio y su hijo subió a la cama, abrazándola ligeramente. Como cuando tenía tres años y llegaba a su habitación después de una pesadilla y dormía con su madre.
- Tuve mucho miedo – habló después de mucho silencio
- No tienes que preocuparte, sigo aquí –
- Pero… por un momento pensé que no lo estarías más –
- Ya paso Henry – consoló a su hijo – prometo prestar más atención cuando conduzca –
- No fue tu culpa – dijo, en su mente la única culpable era Emma
- Claro que fue culpa mía, recuérdame nunca dejar que tu abuelo te de clases de conducción– dijo sabiendo que con eso su hijo dejaría de pensar y se preocuparía por la inexistencia de dichas clases
- ¿Por qué? – preguntó alarmado – prometo tener cuidado –
- Está bien, pero eres muy pequeño para eso –
- No tanto un par de años más y poder hacerlo – dijo con determinación – y entonces no dejare que conduzcas nunca, seré tu chofer – expresó con diversión
Continuaron hablando, sin tocar el tema de Emma. Eso le pareció raro a la morena que su hijo no la mencionara para nada, ni para los planes futuros que decía tener, pero no se iba a quejar ya que ni ella estaba preparada para hablar de eso.
Cada 5 minutos el pequeño moreno le preguntaba si estaba bien, si no le faltaba algo o si quería cualquier cosa. A Regina le gustaba eso. Saber que era importante para su hijo. Que por lo general tenía más preferencia a Emma. A excepción de los últimos meses en los cuales la rubia no pasaba mucho tiempo en la casa. Ese pensamiento le hizo sentir mal ya que pensaba el motivo de tal distanciamiento.
- Te sientes bien Ma – dijo preocupado
- Si no es nada, solo estoy pensando –
Y Henry sabía lo que estaba pensando, porque él también lo hacía, Emma. No iba decirle a su madre lo que sabía. Ya que le diría que eso es algo que tienen que hablarlo solo las dos. Y estaba de acuerdo en eso, pero no quería que su madre salga más herida de lo que ya estaba.
Porque si, ella estaba herida pero no quería demostrarlo, ocultaba sus emociones, construyendo poco a poco su armadura contra la rubia.
- Las cosas saldrán bien a partir de ahora. Ya lo veras – dijo optimista Henry
- Claro que si – contesto la morena con una ligera sonrisa
Hablaron un poco más, y después Henry abandonaba la habitación.
Una vez fuera dijo lo que su madre había pedido
Abuela, mi mama quiere hablar contigo – dijo pasando de largo hasta llegar a su abuelo – y si quieres después puedes pasar también – hablo de nuevo pero dirigiéndose a David
La rubia no dijo nada, pero quería hacerlo. Entendía que la morena quisiese hablar con su hijo pero que sus padres hablaran con ella antes, le parecía injusto pero lo respetaría.
¿Pregunto por mí? – dijo tímidamente a su hijo, pero este ignoro aquella pregunta por un instante, luego finalmente contesto
Solo hablamos de cosas importantes – el tono de voz empleado era igual a la de su morena madre cuando estaba enojada. Fría y sin emoción alguna.
Snow no sabía que decir. Había entrado hace unos minutos pero ni la reina había dicho algo y mucho menos ella iba empezar la conversación.
- Ayer no fue el día – dijo rompiendo el silencio la morena mayor
- ¿Q…? ¿Qué? – pregunto aclarando su voz
- No estaba embarazada – especifico
- … yo lo siento mucho – hablo apenada
- No lo estés – dijo enseguida – yo creo que es una buena noticia – un silencio y continuo – si lo hubiese estado, aquel accidente me lo hubiera arrebatado y entonces hasta yo lo sentiría –
- Tienes razón – concedió
Regina tenía razón, era mejor así.
- Vas a decírselo a Emma –
- Por supuesto –
- Oh… yo creí –
- Hay muchas cosas de las que tenemos que hablar tu hija y yo – dijo con voz apagada
- Lo sé – expreso intentando decir que también sabía lo que Emma había hecho
Silencio de nuevo. Ambas mujeres organizaban sus pensamientos. Mary fue más rápida
- Quería decir que lo sé – dijo tan despacio pero la reina escucho perfectamente – sé lo que Emma te hizo –
- ¿Qué? ¿desde cuándo? –
- Cuando llegue aquí, ella estaba devastada. David y Henry salieron en busca de Gold. Ahí fue cuando no lo soporto más y me dijo que todo fue culpa suya, le pregunte porque decía eso. Ella me contó todo. Lo que viste y como fue el accidente –
- Ya veo – dijo sin emoción alguna – al menos tuvo el valor de decirlo después –
- Yo quisiera pedirte perdón por lo que hizo –
- No deberías, no es tu culpa –
- Está bien – dijo – pero quiero que sepas que cualquier decisión que tomes, estaré apoyándote – completo agarrando la mano de la alcaldesa
- ¿Incluso si con eso vas en contra de tu hija? – pregunto
- Ella tiene que hacerse responsable de sus actos – fue la única respuesta que le dio
Con una mirada de agradecimiento de Regina. Dejaron el tema zanjado. Y decidieron hablar de otras cosas. Al cabo de media hora, la madre de la rubia salía de aquella habitación.
- Creo que es mejor que Emma entre – dijo David después de que su esposa le preguntara si quería entrar a ver a la reina.
David se había dado cuenta que Emma estaba inquieta al ver que todos entraban menos ella, así que decidió cederle su turno. Tenían que hablar lo más pronto posible. Retrasar la conversación no serviría de nada.
- Gracias – dijo la rubia antes de entrar a la habitación donde estaba su esposa
La verdad sea dicha, tenía miedo. Esta conversación iba definir su futuro. Uno en el cual estaba con Regina y otro en el que no.
- Hola – dijo entrando en la habitación
- Siempre creí que si una de las dos cometería un error irreparable, esa seria yo – comenzó sin darle una oportunidad a Emma de hablar – me alegra saber que he cambiado hasta el punto de cometer ningún error en nuestro matrimonio. Bueno siendo sincera, si he cometido uno. Amarte demasiado –
- Gina yo –
- Déjame terminar Emma – hubiera querido decir señorita Swan, pero de nada servía, habían pasado por mucho – te amo tanto, que por ti baje la guardia. Deje caer todos mis muros y te deje entrara mi corazón para que lo curaras. Y lo hiciste. De hecho hiciste un gran trabajo. Porque ahora tengo otra vez mi corazón como antes. Y es por eso que no te odio, bueno si lo hice pero comprendí que no valía la pena – la sonrisa que tenía la rubia al escuchar que no la odiaba desapareció en cuanto escucho que ella no vale la pena
- Lo siento, yo –
- No pidas perdón, no después de traicionarme así… ¿acaso no fui suficiente para ti? –
- No digas eso, eres lo más hermoso que me ha pasado en la vida… no sé qué estaba pensando –
- En mi, se ve que no – dijo – pero no te deje entrar para hablar de eso, solo perderíamos el tiempo –
- Pero – no le dejo hablar
- Tu madre me ha dicho que ya estas al tanto de todo –
- ¿Estabas embarazada? – formuló la pregunta que tenía atravesada en la garganta
- No – fue todo lo que dijo
Incomodo silencio. Ella no estaba embarazada. Aun así su matrimonio estaba en una situación difícil. La rubia tenía mucho que hacer para ganar el perdón de la morena. Si es que eso era posible.
- ¿Sabes? – continuó Regina, ganando la atención de Emma - Me alegro de que no me hayas dejado embarazada -
- Por favor no digas eso Gina -
- Me alegro porque hubiera sido más doloroso saber que me engañabas y perder el mismo día a mi hijo – continuó con lágrimas amenazando surcar su rostro – pero si aquel accidente no hubiera tenido lugar y yo hubiera estado embarazada. Sería más cruel, enterarme que me engañabas sabiendo que tenía a tu hijo en mi vientre –
- ...
- Poco importa lo que siento ahora, pero el hacer daño a tus hijos sería imperdonable incluso para ti misma –
La rubia no aguanto más y se lanzó al pecho de la reina implorando su perdón, pero la morena había dejado de escuchar aquellas palabras. Sin embargo no la aparto de su lado. Los minutos pasaban, las lágrimas que habían bajado por el rostro de la morena se habían secado. Pero Emma las seguía derramándolas por las dos. Harta de todo esto Regina decidió continuar, con su discurso y con su vida.
- También sería más difícil dejarte, sin antes pensar el ellos – aquel comentario dejo helada a la salvadora, quien se levantó enseguida para mirarla – Emma quiero el divorcio –
La estocada final. Todo había terminado para la morena. Mas la rubia no perdería las esperanzas.
- No, no, no, no… te amo, no puedo dejarte ir –
- No luches más contra lo imposible por favor, mi decisión está tomada, no cambiare de opinión –
- …
- Hablare con Henry de esto y –
- Él lo sabe – dijo ausente
- ¿Qué es lo que sabe? – pregunto alarmada
- Sabe lo que te hice, me odia –
- …
No debía enterarse así. Pero lo hizo. Regina no sabía cómo manejarla situación. No quería que su hijo creciera con problemas por culpa de las diferencias que podían llegar a tener sus madres. Por eso quería mantenerlo fuera de esta decisión, evitando contarle la infidelidad de Emma. Pero ahora lo sabía. Eso explicaba su comportamiento cuando fue a verla.
- Vete – fue lo único que dijo la morena
- Regina, déjame hablar, solo te pido eso –
- Vete –
- Te lo ruego, por favor –
- VETE – su paciencia había acabado
Debido al grito de la reina los que estaban fuera de aquella habitación, sabían que nada bueno estaba pasando allí dentro. Siendo Henry el primero en entrar y correr junto a su madre
- ACASO NO LA ESCUCHAS NO QUIERE TENERTE CERCA – le grito a su otra madre
Emma simplemente asintió y salió a toda prisa de ahí, ignorando a sus padres y con lágrimas en los ojos.
Sentía tanta rabia. La culpable solo ella. No, había un culpable más y se vengaría de él.
- Todo esto es tu culpa – dijo cuándo había llegado hasta él, dándole un golpe en la cara
- Acaso estás loca – dijo recuperándose del golpe – todo esto es por la reina verdad – continuo con una sonrisa cínica en el rostro – me entere que estaba en el hospital. Dile de mi parte que se mejore… ahh si me olvide está ahí por tu culpa – termino riéndose de la salvadora
- Maldito hijo de puta, es tu culpa –
- ¿Mi culpa? Claro es mi culpa que tu terminaras acostándote conmigo – dijo indiferente – ¿te obligué? – pregunto enojado – no, claro que no. Lo único que estás haciendo es buscar un culpable a todos los errores que cometiste. Pero lo cierto que la única culpable aquí eres tu –
- No es cierto –
- Claro que sí. No tengo la culpa que seas débil. No tengo la culpa de que por cada problema que tenías con ella, venias a mí. Y sobre todo no tengo la culpa de que no la ames –
- Yo la amo –
- Como ya te dije antes, no se nota – concluyó – y ahora no me vengas con tus problemas que yo ya tengo demasiado, teniendo en cuenta que cuando tu "esposa" salga del hospital querrá matarme –
Dicho eso el pirata, entro a su navío y la salvadora se fue de ahí tan rápido como llegó.
Llegó de nuevo la noche. Fue un día duro, al menos Emma no había regresado se dijo mentalmente. La morena no estaba segura de aguantar otro enfrentamiento con ella.
Después de que la rubia se fue, tuvo una charla importante con su hijo explicándole, lo que sucedió omitiendo cierta información. También le hablo sobre el divorcio. Y este le dio todo su apoyo.
Ahora que todo había acabado, debía concentrarse en su recuperación, o al menos eso le habían recomendado los padres de Emma.
Extrañamente se sentía libre.
Decidió dormir, ya vería posteriormente lo que el destino tenía preparado para ella. Pero si de algo estaba segura es que quería un cambio. Uno de verdad.
Una idea estaba creciendo en su cabeza.
Bueno y ¿que les pareció?
Dejen sus comentarios y si quieren sus teorías sobre lo que pasara a continuación.
Quiero agradecer a: Alex, LyzzSQ, Ragamuffin47, LiliMtzG, evazqueen, aaaraya1992, mills, Vainilla47 y a todos los guest. Gracias por sus comentarios.
Ragamuffin47: tambien queria que Snow le una bofetada a Emma, peeero dije no nos dejemos llevar por la violencia.
